NATIVE MALE BEAUTIES
Guillermo
Murray
En los años en los que fue joven, su tipo de hombre solía ser catalogado por las madres de las señoritas en edad de merecer como “casadero, no demasiado peligroso”. Es que, en efecto, su masculinidad no era para nada agresiva, su estampa era recia pero al mismo tiempo suave, como un equivalente al Cary Grant tradicional, claro que a años luz de su talento. Se llamaba Guillermo Murray Muttis (Colón, Entre Ríos, 15.6.1927 / San Miguel de Allende, Guanajuato, México, 6.5.2021) y ya a sus 22 o 23 años gastaba zapatos en los escenarios de aficionados. En la década de los 50 asomó al cine en un muy pequeño papel en Horas marcadas, una producción independiente de Julio Villareal, y al año siguiente la usina de los hermanos Carreras le deparó un personaje apenas más destacado en una de sus comedias familiares. Mientras tanto, seguía haciendo algo de teatro, por ejemplo en producciones de Julius Caesar de Shakespeare por Boyce Díaz Ulloque (1955, Cangallo) y de Les fourberies de Scapin de Molière por Cecilio Madanes (1958, Caminito).
Fue Nicolás Carreras quien se lo “marcó” a Torre Nilsson para hacer el joven amante de la protagonista de El protegido, producción de la General Belgrano encabezada por Rosa Rosen y Guillermo Battaglia en la que Murray tuvo el tercer rol en importancia, el protegido en cuestión, que animó desde lo físico antes que desde lo dramático. Cualquiera hubiera apostado a que luego de un Torre Nilsson el mundo del cine se abriría para él, pero a decir verdad aquel Nilsson todavía no había hecho sus grandes films de la década y el joven actor debió rebuscárselas como pudo. Sus trabajos siguientes no lograron demostrar en él un especial talento: fueron personajes poco relevantes en producciones mediocres. Uno de ellos, sin embargo, cambiaría su rumbo artístico.
Demostrando
el nulo criterio tanto de las autoridades del INC cuanto del comité de
selección del Festival de Cannes, La
procesión fue designado y aceptado para concursar en su edición de 1960, y
Murray invitado a integrar la delegación: apenas cumplido el doblaje de Plaza Huincul viajó el domingo 1º de
junio y, hay que decirlo, no captó la atención de los paparazzi pero sí de alguien de la comitiva mexicana que terminó animándolo
a probar suerte en aquella industria, en esos días mucho más laboriosa que la
local. Sin ofrecimientos concretos que lo retuvieran en Buenos Aires, Murray no
lo pensó dos veces y con su mujer y su hijito de 3 años partió sin mirar atrás:
apenas llegado al DF, en octubre, ya estaba rodando bajo las órdenes de
Fernando Cortés, esa institución.
Intervino en un total de 77 largometrajes, 12 de ellos argentinos, 2 españoles y el resto mexicanos. Aparte actuar, fue director de 2 de ellos y de un episodio de un tercero, así como argumentista y/o guionista de otros. De su etapa en el país del Norte se pueden memorar algunas amenidades: El mundo de los vampiros, el segundo que rodó, agrega a su nombre “con la presentación de”; Alfredo Ruanova le ofreció el protagónico de La huella macabra, en el que interpretaba al “conde Brankován”, personaje que el autor reescribió con Celia Alcántara en 1973 transformándolo en “barón”, para un breve ciclo televisivo argentino por el Canal 9 protagonizado por Aldo Barbero; destacan no menos de cinco films de la veta “cristiana”, se ignora si por fe propia o por pura casualidad, aunque uno de ellos (Una vez, un hombre…), fue escrito y dirigido por él mismo en “un intento bastante fallido de hacer cine poético y con mensaje trascendente”, en opinión de Emilio García Riera y Fernando Macotela; secundó a cantantes como Lola Beltrán, Rocío Dúrcal, Juan Gabriel, Víctor Fernández, Luis Miguel y Julissa y hasta el grupo Garibaldi; fue ladero de las vamps Isabel Sarli (en el argentino India) y luego de Libertad Leblanc (en tres oportunidades), Fanny Cano, Maricruz Olivier, Isela Vega, Ana Bertha Lepe y de nadie menos que Ana Luisa Peluffo, ésta ya en su etapa de “doña”, mujer madura (en Los que nunca amaron), con el resultado de que Murray a su lado aparece particularmente joven y guapo; en 4 contra el crimen de 1967 fue un súper agente boxeador, anticipándose a los tres sosías argentinos de la década siguiente; en dos oportunidades hizo pianistas; en Victoria (1971) fue nadie menos que “Austin Sloper”, el padre de la protagonista de Washington Square de Henry James, en horrenda versión rebajada al nivel de Julissa; interpretó al “Zapiola” del clásico teatral Los chicos crecen, estrenado por Francisco Petrone y hecho en el cine argentino por Santiago Gómez Cou y por Eduardo Rudy, en una asimismo horrenda remake titulada El sinvergüenza, que hasta tuvo una aún más horrenda e innecesaria continuación; a sus 57 años se bancó el aparecer en cueros (en Fiebre de amor) y no pasar vergüenza por ello, aunque nunca fue exhibicionista en ese sentido, tal vez porque le resultaba imposible competir con los pectorales de Jorge Rivero; su penúltima aparición en cine fue otra producción innecesaria, una nueva e inadvertida versión de La tregua, en la que recreó el personaje que Lautaro Murúa hizo en la original, el jefe del protagonista.
Sus dos incursiones en la industria española las cumplió en sendas producciones 100% hispanas, no coproducciones: en la primera secundó a Dúrcal en La novicia rebelde, versión muy al gusto del franquismo del venerable tostón La hermana San Sulpicio, y en la segunda hizo lo propio pero de Paul Naschy, actor-productor-director sobrevalorado por los fans del cine de terror y aledaños. Para los récords: sólo 8 de sus trabajos en el cine extranjero merecieron distribución en cines porteños, y eso incluye La venus maldita, que en rigor es una coproducción mexicano-argentina rodada íntegramente en el Perú. En su última etapa mexicana incrementó su participación en telenovelas, que las hizo por docenas, pero en el cine debió resignar al galán y reemplazarlo por el “don”, por el padre de alguien o por algún “doctor”: en fin, nada que no sufriera la gran mayoría de los actores al acercarse a la vejez.
Su curioso, imprevisto y fugaz retorno a la Argentina –al parecer para
alejarse de la reciente muerte de una hija– obedeció a un contrato con el Canal
9 de TV para telenovelas y especiales y fue aprovechado por empresarios
teatrales: dirigido por Arturo García Buhr en That
championship season de Jason Miller (No importa cómo, 1974,
Ateneo) y por Daniel Tinayre en The
constante wife de Somerset Maugham (Constancia, 1975, Estrellas), además de aparecer en un
puñado de films incluyendo un “Juan Manuel de Rosas” sin garra y repitiendo un
mismo personaje (jefe de la organización) en dos títulos de la saga de los
superagentes Bauleo, Bo y De Grazia.
Estuvo casado siempre con la misma mujer, Lidia Prisant, que lo sobrevivió, y con quien tuvo cuatro hijos: Guillermo nació en 1957 en la Argentina, era psicólogo y escritor; los otros nacieron en México: Marcela falleció a los 5 años, y Rodrigo y Gabriela, que han seguido la carrera actoral. Con bastante buen humor, Rodrigo comentó a la prensa en aquel momento que su padre “cumplió 90 años el 15 de junio y va sábados y domingos a nadar al club; y sí, se le patina a veces la chancla”: padecía demencia senil, pero vivió cuatro años más.
FILMOGRAFIA
Primeros pasos en su país: Horas marcadas (Alberto Du
Bois, 1953: “traspunte
del night club Ostende”, 18º), Somos todos inquilinos (1954, en tres episodios: GM
interviene en el segundo, sin título, dirigido por Juan Carlos Thorry: “jugador
joven en el hipódromo”, 7º), El protegido
(Leopoldo Torre Nilsson, 1956: “Osvaldo Bardi”, 3º), Alfonsina (Kurt Land, 1956: “Enrique”, 3º), India (Armando Bo, 1959: “Dardo Fernández, alias Viruta”, 2º), La procesión (Francis Lauric, 1959:
“Pedro Babián”, 3º) y Plaza Huincul –Pozo 1–, Lucas Demare, 1960:
“ingeniero Gustavo Millán”, 6º).
México, 1961-1964: Dios sabrá juzgarnos (Fernando Cortés, 1961: “Tomás
Brown”, 2º), El mundo de los vampiros (Corona Blake: “conde Sergio Svbotai”,
4º), Verano violento (Alfonso
Corona Blake, 1961: “Miguel”, 3º), La huella macabra (Alfredo B.
Crevenna, 1962: “Theo Van Korn, conde Bránkovan”, 1º), He matado a un hombre
(Julio Bracho, 1963: “Alberto Mendoza”), Una
cara para escapar (Robert Gordon y Agustín P. Delgado, 1963), Los
murciélagos (Juan J. Ortega, 1964: “Carlos Tejada”, 4º), Cucurrucucú
Paloma (idem, Miguel M. Delgado, 1964: “Roberto”, 3º), El asesino
invisible (René Cardona, 1964: “inspector Raúl Martínez”), Gigantes planetarios
(Crevenna, 1964: “profesor Daniel Wolf”, 1º) y El planeta de las mujeres
invasoras (Crevenna, 1964: “profesor Daniel Wolf”, 4º; rodado al mismo
tiempo que el anterior).
México, 1965-1967: Preciosa (Ortega, 1965: “Raúl Restrepo”, 3º; filmado en Puerto Rico), Los valses venían de Viena y los niños de París (Juan Bustillo Oro, 1965: “Luciano”), Cuernavaca en primavera (Bracho, 1965: GM actúa en el episodio El nido de amor), Una mujer sin precio (idem, Crevenna, MX/PR, 1965: “Daniel Ibáñez”, 3º; rodaje en Puerto Rico), La venus maldita (MX/A, Crevenna, 1966: “Rafael Carral”, 2º; hecho en Perú), Flor marchita (Rogelio A. González, 1966: “David Grajales”), The chinese room / El cuarto chino (Albert Zugsmith, EEUU/MX, 1966: “médico doctor Manuel Salubi”, 1º), Los que nunca amaron (José Díaz Morales, 1966: “Pablo Cigolini”, 2º), 4 contra el crimen (Sergio Véjar, 1967: “Enrique Ferrer”, 3º), Andante (Bracho, 1967: “Oscar Lawrence”, 2º; filmado en MX, Francia, Suiza y Austria), Mujeres, mujeres, mujeres (idem, Díaz Morales, 1967: GM actúa en el episodio El trikini colorado) y Desnudarse y morir (idem, Miguel Morayta, 1967).
México,
1968-1969: Amor en las nubes (Manuel Zeceña
Diéguez, 1968: “el pianista”, 9º; sus secuencias fueron registradas en Nueva
York), Trampa para un cadáver (Francisco del Villar, 1968: “don Gabriel
Quiroga”), Claudia y el deseo –El yo libre de una mujer– (Miguel
Zacarías, 1968: “Gerardo”, 2º), El crepúsculo de un dios (Emilio
Fernández, 1968: “Roberto Espinosa de los Monteros”, 1º), La amante perfecta
(Díaz Morales, 1968: “Miguel Olivera, alias Felipe Arias”, 2º), Siempre hay
una primera vez (1969; tres episodios en los que GM intervino en diversas
funciones: ARGM con Carlos Lozano Dana en Rosa, dir. José Estrada; D,
ARGM con Carlos Lozano Dana y G con Gonzalo Martínez en Gloria; y actor en Isabel, dir. Mauricio Walerstein:
“Carlos, padre de Isabel” [Helena Rojo], 5º), El juicio de los hijos
(Crevenna, 1969: “Marcos Aldama”, 2º), Lo que más queremos (Zacarías,
1969: “médico doctor Montero”, 1º), Una mujer honesta (Cuando hierve
la sangre, Abel Salazar, 1969: “Arturo”), Jesús, el niño Dios –Leyendas
de la niñez de N. S. Jesucristo– (Zacarías, 1969: “José”, 1º) y Jesús,
María y José –Leyendas de la infancia de N. S. Jesucristo– (Zacarías, 1969:
“José”, 1º; filmado en noviembre 1969 en simultáneo con el anterior, fueron
lanzados aquel en diciembre 1971 y el otro en marzo 1972, pero en ambos el © es
de 1972; en 1986 fueron editados en un largometraje distribuido con el título La vida de nuestro señor).
México: Ha entrado una
mujer (Díaz Morales, 1970: “Roberto Aldama”, 2º), Las cadenas del mal
(Díaz Morales, 1970: “Esteban del Monte”, 2º), Una vez, un hombre...
(1970: únicamente D, ARGM con Hugo Argüelles y G), Las puertas del Paraíso
(Salomón Laiter, 1970: “el bautista”, 5º), El deseo en otoño (Carlos
Enrique Taboada, 1970: “Víctor de la Torre”, 2º) y Tú, yo, nosotros (1970,
en tres episodios, GM interviene en el primero, Tu, dir. Gonzalo Martínez Ortega: “Octavio”, 3º).
España: La novicia rebelde (La novicia soñadora, Luis Lucía, 1971: “médico doctor Ceferino Sanjurjo”, 2º).
México: Fin de fiesta (Mauricio Walerstein, 1971: “Carlos”, 3º) y Victoria (José Luis Ibáñez, 1971: “Agustín Rueda”, 3º).
Argentina: La
gran aventura (Emilio Vieyra,
1973-1974: “jefe de la organización Olimpo”, 8º), Muñequita de medianoche (Patricia Gal, 1974: “el marido” [del
matrimonio pudiente]; rodaje inconcluso), La
súper-súper aventura (Enrique Carreras, 1974-1975: “jefe de la organización
Acuario”, 5º), Yo maté a Facundo
(Hugo del Carril, 1974-1975: “brigadier general Juan
Manuel de Rosas”, 5º) y Seis pasajes al Infierno (Fernando Siro,
1975: “Paul”, 5º).
México: Para usted, jefa (1978: sólo D, ARGM y G), Muerte en el Río Grande (Raúl de Anda Jr., 1979: “Albert Andrews”, 5º), Días de combate (Alfredo Gurrola, 1979: “Marques”), Es mi vida (Gonzalo Martínez Ortega, 1980: “don Alfredo Mora”, 2º), El judicial –Carne de cañón– (Rafael Villaseñor Kuri, 1983: “doctor Alfredo Bringas”, 5º) y El sinvergüenza (Villaseñor Kuri, 1983: “licenciado Ramón Zapiola”, 3º).
España: El último
kamikaze (Jacinto Molina, 1983: “Varnoff”, 4º).
México: Fiebre de amor (idem, Cardona Jr., 1984: “Romani, padre de Lucerito” [Lucerito], 3º), Sinvergüenza… pero honrado (Villaseñor Kuri, 1985: “licenciado Ramón Zapiola”, 4º), El vergonzoso (Miguel M. Delgado, 1988), Judicial o criminal (Villaseñor Kuri, 1992: “don Fernando Sarmiento”, 7º), Dónde quedó la bolita…..? (Cardona Jr., 1992: “Armando Castillo”, 13º), Memoria del cine mexicano (Alejandro Pelayo, 1993: TEST), Fuera de la ley –Reclusorio II– (Ismael Rodríguez, 1995: GM actúa en el episodio El honor se lava con sangre: “don Genaro”), La tregua (Alfonso Rosas Priego [Jr.], 2002: “Valverde, jefe de Martín Santomé [Gonzalo Vega] en la Agencia Aduanal Albatros SA de CV”, 6º) y Morirse está en hebreo / My mexican shivah (Alejandro Springall, MX/EEUU, 2005: “doctor Berman”, 10º).










No hay comentarios:
Publicar un comentario