jueves, 10 de septiembre de 2026

CHUCHERIAS

Otras historias breves

Golden voices

Son actores aunque en ocasiones no aparecían en la pantalla y solían ser reclamados por sus voces de perfecta dicción, tendiendo a graves, diáfanas, siempre entendibles, sin hesitaciones. Menos para largometrajes de ficción que para documentales en su gran mayoría cortos, que narraban lo que las imágenes no eran capaces de expresar o bien lo que sus respectivos patrocinantes necesitaban destacar. Carlos D’Agostino fue tal vez el más popular de los locutores radiofónicos y televisivos, luego sumando la conducción (Odol pregunta): él le dio voz a una buena cantidad de cortos propagandísticos de los primeros gobiernos peronistas [véase este blog: 19 y 20.10.2025], en tanto Ricardo Jurado, Jorge Paz, Raúl Calviño, Jorge Martínez Conti, Walter Yonski, Leopoldo Costa, Oscar Casco, Enrique Conlazo, Alberto Thaler y ocasionalmente Ignacio Quirós, Orestes Caviglia, Fernanda Mistral, Aldo Barbero, Alfredo Alcón, Fanny Navarro, Héctor Coire, Norma Aleandro, Alejandro Anderson y Bárbara Mujica iluminaron con sus voces una enorme cantidad de cortos que alguien alguna vez habrá de historiar. Otros actores (casi siempre hombres) alternaban esos menesteres con la interpretación de personajes en teatro, televisión y cine, así como el doblaje de voces extranjeras: los más asiduos resultaron Sergio Malbrán, José María Gutiérrez, Eduardo Rudy, Luis Medina Castro y Edgardo Suárez.

Carlos D'Agostino

¡Mirá vos, la caradura!

Una autopercibida actriz argentina utilizó el nombre Theda Vara Perrone en lo único que hizo, esto es, uno de los cortos de la serie Historias breves, el que dirigió Gonzalo Suárez Echenique con el título Fruto de tu vientre (1995).

 

Mandate un bolero, Lita

Popular cantante radiofónica, Lita Landi (1922-1990) no tuvo suerte en el cine, al que accedió tarde en su vida, como consecuencia de sus contribuciones semanales a los ciclos televisivos de Carlos Balá y Pepe Biondi y erróneamente acreditada en un par de ellos como Lita Landy. Excepto que apareciera antes sin ser advertida o en un film nunca visto, su debut en ese medio se registra en Canuto Cañete detective privado (Fleider, 1965), en una breve parte a bordo de un colectivo leyendo un libro titulado La mujer dividida. Ya entrada en años, fue adscripta a esa legión de gorditas simpáticas y algo pícaras que alegraron las pantallas. Hizo apenas otros cuatro títulos, en tres de ellos como la madre de alguien: de Zulma Faiad en La buena vida (René Mugica, 1965), de Balá en Las locuras del profesor (Palito Ortega, 1978) y de Norma Pons en La noche viene movida (Gerardo Sofovich, 1979), pero en el último, Locos por la música (Dawi, 1979), se supieron aprovechar sus dotes para el canto ya que interpreta a una soprano y hasta se le anima a un fragmento de un aria de La traviata. Surgida de las filas infantiles de La Pandilla Marilyn, no debe ser casual que eligiera –o le eligieran, su madre, quizás– ese nombre artístico, todo un homenaje a Nita Naldi, diva del cine mudo: el suyo real era Amelia Namías.


¿Te parece que da para un largo?

La historia que cuenta el primer episodio de Y que patatín, y que patatán (1970-1971) ya había sido filmada por Mario Sabato en 1968 en formato corto asimismo titulado El juego solitario pero interpretado por otros actores. Lo que da pie a una addenda, por cierto no exhaustiva, sobre largometrajes argentinos que antes habían sido cortos o, si se prefiere, cortos que fueron vueltos a producir expandidos a la duración de un largometraje. No son muchos, y salvo las excepciones que se indican todos fueron “revisitados” por sus mismos directores originales:


Rocío se transformó en Excursiones



Ceremonias (Néstor Lescovich, 1971) = Luis García (1970) | ¡Cuidado! Hombres trabajando… (Néstor Cosentino, 1983-1986) = el homónimo (1973) | Gerónima (Raúl Tosso, 1985) = el de igual título (1982) | Hombre mirando al sudeste (Subiela, 1985-1986) = Un largo silencio (1963) | Más allá del límite (Ezio Massa, 1994) = La terraza (1992) | El despertar de “L” (Poli Nardi, 1999-2000) = El despertar (1990) | Rerum Novarum (Fernando Molnar, Sebastián Schindel y Nicolás Batlle, 2000) = el homónimo (1998) | Tan de repente (Diego Lerman, 2000-2002) = La prueba (1999) | Mercano, el marciano (Juan Antín, 2000-2002) = la serie de 50 cortos animados (Antín y Ayar B., 1998-1999) | El nexo (Sebastián Antico, 2004) = el del mismo título (2000) | Hamaca paraguaya (Paz Encina, 2005) = el homónimo (2000) | La León (Santiago Otheguy, 2005-2006) = La otra orilla (2000) | El Kuervo (Nicanor Loreti, 2006) = el del mismo título (2005) | Puto (Pablo Oliverio, 2006) = Historia de amor en un baño público (2001) | La última entrada (Demián Rugna, 2006-2007) = el de igual título (2003) | Acné (Federico Veiroj, 2007) = coproducción multinacional de mayoría uruguaya basada sobre el corto uruguayo Bregman, el siguiente (2004), del que en realidad es continuación | Antonio Gil (Lía Dansker, 2007-2010) = Retratos de Antonio Gil (Lía Dansker y Alejandro Nakano, 2004) | Excursiones (Ezequiel Acuña, 2008) = Rocío (1999) | La risa (Iván Fund, 2008) = Vals (2005) | Francia (Caetano, 2008-2009) = No necesitamos de nadie (1995) | Hardcop –Vivir y dejar matar– (Juan Gabriel Coñuel, 2009) = el homónimo (2008) | Zombienation –Hail to the führer– (Víctor Méndez, 2009) = La noche de los zombies vampiros mutantes radioactivos que brillan en la oscuridad (¿?) | Carne de neón (Paco Cabezas, 2009) = coproducción internacional de mayoría española, expande su corto homónimo y español (2005) | Medianeras (Gustavo Taretto, 2009) = el de igual título (2005) | Tiempos menos modernos (Simón Franco, 2010) = Tiempos modernos (2004) | El notificador (Blas Eloy Martínez, 2010) = el largometraje en video La oficina (2001) y el corto Oficina de notificaciones (2003) | Caíto (Guillermo Pfening, 2011) = el corto homónimo (2003) | Las insoladas (Gustavo Taretto, 2014) = el del mismo título (2002) | Implantación (Fermín Acosta, Lucía Salas y Sol Bolloqui, 2015) = el homónimo (2011) | Aterrados (Demián Rugna, 2016) = Tiene miedo (2002) | Punto rojo (Nicanor Loreti, 2021) = Pinball (2019) | Cannabis medicinal (Sara Silvia Kochen y Emiliano Serra, 2020-2022) = el homónimo dirigido por Kochen en solitario.


...y La prueba en Tan de repente


   Otro apartado en la relación entre cortos y largos es el de aquellos cortos que, muchos años después, fueron continuados en un largo: el único ejemplo encontrado es Regreso a Fortín Olmos (Patricio Coll y Jorge Goldenberg, 2005-2007), que vuelve a las localizaciones y a sus habitantes retratados en Hachero nomás (Coll, Goldenberg, Hugo Bonomo y Luis Zanger, 1966).

Arkadi Ivánovich Svidrígailov

martes, 8 de septiembre de 2026

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!

–El cine de Enrique Carreras–

Ritmo, amor y primavera (1980) – En 1977 y 1978, uno de los álbumes discográficos de mayor venta en el mercado doméstico fue Los éxitos del amor, editado por Microfón Argentina SA. Los hermanos Kaminsky, Mario y Norberto, dueños de la compañía, fueron tentados por Fernando Ayala y Héctor Olivera, titulares de la productora Aries, para producir conjuntamente un largometraje que explotara el fenómeno y que incluyera abundantes números musicales con las estrellas de su empresa. Así nació el homónimo que Fernando Siro dirigió a finales de ese año y que, poco más tarde, fue lanzado con un sorprendente resultado en las taquillas, lo que, por supuesto, generó otros cuatro hasta agotar el filón. Siempre atentos a las modas, otros productores adhirieron a ésa, que dio en llamarse “film-disco”: Marín, De Lorenzo y Asociados, la Productora Chango de Palito Ortega asociada con la RCA Limited, el canal televisivo estatal ATC en sociedad con Emilio Spitz y con los Mentasti.

Cacho y Mónica Gonzaga

   Ritmo, amor y primavera es uno de los últimos ejemplares de esa zafra. Fue rodado casi por entero en las flamantes, monumentales instalaciones que el Estado había levantado en la avenida Figueroa Alcorta y Tagle inaugurando las emisiones en color con motivo del Campeonato Mundial de Fútbol de 1978. Argentina Televisora Color, nueva denominación del antiguo Canal 7, se encontraba en 1980 en plena expansión: creó un departamento de Producciones Fonográficas y otro de Producciones Cinematográficas, pero este último sólo concretó dos títulos. Este de EC se hizo, cuando no, a los apurones, en decorados del Canal y otros colocados en algún rincón, por ejemplo el ventanal semicircular con forma de araña del living de la pensión, que es exactamente el mismo (incluyendo el papel que decora la pared) que agobiaba la oficina de Osvaldo Miranda en Frutilla.

   La historia tiene que ver con jóvenes del interior que pretenden triunfar en la Capital, veta que Julio Porter y EC ya fatigaron, juntos o por separado. La que cuentan aquí fue en su origen escrita para la temporada teatral marplatense 1979-1980, se conoció con el título Lo llaman El Matador (que era el de un LP de Cacho Castaña y de su hit) y con apenas cinco actores, pero la versión cinematográfica reemplaza a la dueña de la pensión (que hacía Eva Franco) por un dueño (Tincho Zabala), y agrega otra pareja joven y varios personajes secundarios. La misma historia serviría para un programa televisivo de los Carreras, retitulado Soñar no paga impuestos, que devolvía al dueño de la pensión su sexo original, ya que fue interpretado por Mercedes Carreras. El resultado es torpe, desganado, rutinario, ingenuo, insustancial y paupérrimo en todo sentido, con Tincho y Thorry gastando morisquetas, números musicales de segunda categoría (con un pico de ridículo en el del pianista Richard Clayderman) entre los cuales el de Peter Frampton resulta un oasis creativo (es claro, no lo dirigió EC: es un playback ajeno luego incorporado al montaje) y una gratuita andanada de horribles chistes alrededor de la sospechada homosexualidad de varios personajes, la cual parte, claro está, de un equívoco.


   Este fue el 76º largometraje dirigido por EC, el primero de los años 80 y el último para Argentina Sono Film. Si toda su obra previa merecía una mínima atención por parte de periodistas, críticos, historiadores e investigadores de los fenómenos del cine, es porque allí había un delicado balance entre dos o tres logros a nivel artístico, una mayoría de rutina industrial pura y dura y dos o tres descensos al grado cero, a todo nivel. También señala un quiebre en aquella rutina: todos los que le siguen podrían configurar un bloque homogéneo que pertenece al costado trash de su obra, films de visión insoportable excepto para el público que paga su entrada para ver lo que se le viene en gana.

OBS     Lo llaman el matador había sido estrenada el 9.12.1979 en el teatro Re-Fa-Sí 1, de Mar del Plata, con dirección de EC y actuación de Cacho Castaña (Cacho), Eva Franco (casera de la pensión), María Carreras (María), Marisa Carreras (Marisa) y Ricardo Morán (Agapito): el programa de mano no identifica a sus personajes. La misma historia fue luego adaptada al formato televisivo, retitulada Soñar no paga impuestos, puesta en escena por EC con dirección de cámaras de Eduardo Tedesco, interpretada por Mercedes Carreras (casera), Juan José Camero (Cacho), María Carreras (María), Marisa Carreras (Marisa) y Julio Lagorio (Agapito) y emitida el miércoles 14.10.1981 a las 22.30 por el Canal 11 en su ciclo Teatro con Mercedes Carreras.

María C., Calvo, Marisa C., Gonzaga y Tincho

TAQ     El lanzamiento nacional tuvo lugar el 22.1.1981 en salas de la costa atlántica bonaerense: los cines Ambassador (Mar del Plata), San Martín y Atlas (Villa Gesell), Rex (Mar de Ajó), Pinamar (Pinamar), Gran Sud y Playa (Necochea), California y Atlántico (Santa Teresita), Embassy (San Clemente del Tuyú), Mar (Mar del Tuyú) y Roxy (San Bernardo). En su estreno porteño el éxito le fue más bien esquivo, con tres semanas en el Sarmiento y dos en todos los simultáneos excepto el Callao y el General Paz, sumando desde la 2ª (5.2) los cines Loria –por dos semanas–, Mignon y Cervantes + 20; y desde la 3ª (12.2) los cines Lido, Select San Juan, Aconcagua, Eurocine y Gran Lugano.

 

Ritmo, amor y primavera
Argentina, 1980
35mm / EastmanColor / 85’ / ATP

EQ     CP, CD: Argentina Sono Film SACI. CPA: Argentina Televisora Color [ATC Producciones Cinematográficas]. JP: Carlos Roig. AP: Alberto Burino. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. AYD: Ricardo Cuevas. PZ: Enrique Carreras (h). G: Enrique Carreras, sobre la obra teatral [Lo llaman El Matador] de Enrique Carreras y Julio Porter. F: Antonio Merayo. CM: Ever Latour. FQ: Juan José Fabio. [ACM: Luis Castelletti]. [FF: Enrique Laviada]. [JR: Domingo D’Atri]. E: Alvaro Durañona [y Vedia]. ASEV: Horace Lannes. [MOD: Beatriz Rocino]. [MQ: Jorge Bruno]. PN: Marta Roig. S: José R. [Ramón] Feijóo. AS: Adalberto Gatto. C: Jorge N. Garate [Jorge Garate]. AC: Serafín Molina. CNGT: Teresa [Torchetti] de Garate. M: Juan Carlos de Mingo. CN: La vida es amor, ritmo y primavera, de Juan Carlos de Mingo, por Soul Body; Gracias [Grazie], de F. Bracardi [Franco Braccardi] y G. [Gianni] Boncompagni [en versión castellana de] J. M. Pater, por Raphael; Quiero un pueblo que baile, de y por Cacho Castaña; En el hilo del yo yo, de Francis Smith, por Los Angeles de Smith; Impulso de amor [Les élans du cœur], de O. [Olivier] Toussaint y P. de Seninville [Paul De Senneville], por Richard Clayderman; Café La Humedad, de y por Cacho Castaña; I can’t stand it no more (No lo puedo soportar más), de y por Peter Frampton; Sud America, de N. [Nicola] Di Bari y A. [Andrea] Lo Vecchio, por Nicola De [Di] Bari; Ni truhán ni canalla [Ni truhán, ni canalla, ni Don Juan], de J. [Julio] Meidana y K. [King] Clave [(l) y King Clave (m)], por King Clave; y Roller Disco, de Jorge Barreiro y Richie Weeks, por Instant Love. COR: Olga Francés. [PUB: Tito Franco]. LOC: BA (un mercado, instalaciones de Argentina Televisora Color LS82 Canal 7 SA; al borde del Riachuelo, calle Caminito y otros lugares del barrio de la Boca; terminal de ómnibus de la Compañía Colectiva Costera Criolla SA en Lima 1563, terraza de la Biblioteca Nacional sobre la calle Agüero, un bar-pizzería, Asociación Japonesa de la Argentina en Villa Soldati, confitería Amorina, bar-billares de los hermanos Navarra en Yerbal entre Artigas y Fray Cayetano Rodríguez en Flores, hotel Bauen). L: Laboratorios Alex SA[CI]. LS: Phonalex [SAIC]. FR: 8.9.1980 al 17.10.1980. LC: 29.1.1981, cines Sarmiento, Callao, Gran Norte, General Paz, Flores, Cuyo, Gran Odeón, 25 de Mayo y El Plata + 28.



I&P     Cacho Castaña (Cacho Maní), Mónica Gonzaga (Mónica), Carlos Andrés Calvo (Agapito Culasciatti Grosso), Tincho Zabala (don Pepino) / María Carreras (María), Marisa Carreras (Marisa), Carlos del Burgo (Ricardo) / Juan Carlos Thorry (Juan Carlos, secretario de producción del Canal de TV), Ricardo Morán (Nino, secretario de Juan Carlos), Noemí Alan (Patricia, empleada del Canal) / Julio Lagorio (Tiburcio, empleado del Canal), Susana Cháves (empleada del Canal), Enrique San Miguel (señor que tira un baldazo de agua a Ricardo), Clotilde Borella (doña Robustiana), Coco Fosatti [Fossati] (doctor Ruiz), Liliana Abayieva (recepcionista del Canal), Rodolfo Oneto [Onetto] (médico que atiende a Juan Carlos) / Susana Agüero (bailarina en Impulso de amor)  / Peter Frampton, Nicola de [Di] Bari, Richard Clayderman, Raphael, Instant Love, King Clave, Los Angeles de Smith, Soul Body / aana Enrique Carreras (Enrique, empleado del Canal que apantalla al desmayado Juan Carlos), Horace Lannes (oficinista del Canal), Orlando Zumpano (señor que indica a María y Marisa el camino hacia una oficina del Canal). [Personajes en busca de actores: cartero / pollera doña Anacleta].

lunes, 7 de septiembre de 2026

FILMS / MISMA HISTORIA, DOS VERSIONES

De los telos

2: La Nueva Cigarra y otras perversiones

Trece años después del rodaje del clásico de Tinayre y en plena explosión de la comedia picaresca a la porteña, Dante Sierra volvió a vender los derechos de su novela para lo que resultó la primera de tres versiones devaluadas del asunto, lo cual significa que, por contraste, La Cigarra no es un bicho se agigantó casi a la estatura de una obra maestra, al menos dentro de ese subgénero.

   Producida en 1977 por Toto Rey –a quien este blog atenderá en breve– y adaptada por Oscar Viale, José Dominianni y el director Fernando Siro, sólo repite algunos de los personajes originales, a saber: el matrimonio “legal” Sandrini-Antinea lo integran ahora el venezolano Toco Gómez y Olga Zubarry; el vejete Serrano y su mucama Blasco pasaron a ser Gogó Andreu y la también venezolana Haydée Balza; el industrial Cibrián y la “modelo” Ingro se travistieron en Ernesto Bianco y Patricia Dal; la parejita de novios Daniel-Bredeston estuvo a cargo de Julio Chávez –antes de tornarse “prestigioso”– y Marta Albertini; el encargado Cárpena en el venezolano Virgilio Galindo; la prostituta apestada Bence en Cristina del Valle; el médico Battaglia en Osvaldo Terranova; la madre de Olga Zubarry, en el original interpretado fugazmente por Fedora Marini, cobró ahora algo más de relieve –en todo sentido– en la figura de Pepita Muñoz; el agente Zúcker en Raúl Florido, el comisario Calcaño en Juan Buryua Rey y el oficial Méndez en Víctor Catalano; del personal de servicio sólo restan los mozos (Vicente Rubino y Enrique Pinti) y la mucama (Graciela Amor) cuando en Tinayre existían el telefonista Ligero, el cocinero Vegal y los camareros-mozos Valicelli, Biondo y Julio De Grazia. Por otra parte, entre los escasos nuevos personajes merecen mención el carnicero Alberto Martín y su cliente María Aurelia Bisutti, herederos directos de un film anterior de Siro, Los días que me diste. Mario Savino es el único que intervino en ambas versiones, aunque en personajes diversos.

Toco Gómez y Olga Zubarry

   El resultado es de una grosería indigna hasta de Siro, en este caso sin duda subordinado al gusto del productor por lo berreta y vulgar. El film se hizo en coproducción con Venezuela, con la empresa del poderoso exhibidor Lorenzo González Izquierdo. En su lanzamiento comercial en Buenos Aires permaneció cinco semanas en el Normandie, tres en el Cabildo y dos en todos los simultáneos porteños excepto el Rivera Indarte y el Cervantes, sumando desde la 2ª (9.6) los cines San José de Flores, Gran Odeón –por dos semanas en cada uno– y Callao + 22 y, de acuerdo a un aviso publicitario, en esos primeros catorce días vendió 327.318 tickets; desde la 3ª (16.6) los cines Continental –por dos semanas–, Olavarría, El Nilo, Gran San Juan y Moreno; desde la 4ª (23.6) el Gran Buenos Aires y el Cumbre; y desde la 5ª (30.6) El Progreso y nuevamente el Gran San Juan. Luego desapareció de la CF, para retornar desde el 21.7 –y por dos semanas– en el Loria.

Gogó Andreu y Haydée Balza

   Pero la historia no acaba allí. En 1975 fue producida una versión española, Sábado, chica y motel… ¡qué lío aquel!, cuya grafía tomé del afiche original puesto que la única copia (apenas) visible encontrada en la internet comienza cuando el título del film en el film se perdió en viejas batallas por el celuloide. Es realmente espantoso, y pertenece al funesto período que los analistas dieron en llamar “destape”, es decir, cuando la censura franquista comenzaba a mirar para otro lado en cuestiones de la moral y las buenas costumbres. Lo curioso es que los créditos que se salvaron aseguran que se trata de un “guion original” del también director José Luis Merino, un especialista en destapes que, en combinación con el productor ejecutivo Miguel Angel Gil, decidió obviar la molesta mención al autor argentino con el consiguiente ahorro del pago de los derechos, algo que también en España es considerado un robo.


   La “acción” tiene lugar en El 69, un motel en las afueras de Madrid, y se concentra en tres parejas de huéspedes: Blanca Estrada y (lo poco que restaba de) Narciso Ibáñez Menta reviven a Blasco y Serrano; Eduardo Bea y Clara Urbina a la pareja de novios Daniel-Bredeston y Armando Calvo y Agata Lys a Cibrián-Ingro. El robo mantuvo algún que otro personaje secundario (el médico lo hizo Emilio Laguna) e inventó otros, como un chofer del vejete que a la vez es novio de su mucama. La cuarentena debida a un foco infeccioso permanece, apareciendo tan sólo a los 55 minutos, una eternidad. En el elenco muy secundario hay una argentina, Lucy Tiller.

   Y la historia continúa, esta vez de manera legal, tanto que lleva por título En un motel nadie duerme y por subtítulo La Cigarra no es un bicho. Se trata de una producción mexicana 1989 entre dos empresas, una de las cuales es nada menos que la tradicional Filmex del poderosísimo Gregorio Walerstein, equivalente azteca de nuestros Mentasti y Olivera, quien no tuvo el menor pudor en estampar su nombre en el engendro que en un principio iba a ser titulado “Les dieron palo”, expresión descartada por demasiado localista. Dirigido por Jesús Fragoso Montoya y adaptado por el veterano cineasta Fernando Galiana –que estuvo casado con nuestra Renée Dumas, dicho sea de paso–, las diversas parejas están conectadas, como dueños, empleados o clientes, con un enorme supermercado, entre ellas las equivalentes a Sandrini-Antinea (embarazada, y hasta pare en el hotel), Serrano-Blasco (él es coronel y no tan viejo), Daniel-Bredeston (nada de virginidad), Cibrián-Ingro (el dueño del súper con quien dice ser vedette) y Bence (“La Tampiqueña”, que resulta ser un travesti), con cuyo cliente se produce este diálogo: “–¿A dónde vamos?, –A La Cigarra, –¿La cigarra no es un bicho?, –Esta no, pero con suerte encontraré un bichito”, luego de lo cual se produce “una especie de epidemia”, pero sin cuarentena. El film –disponible, al igual que el español, en un sitio fabuloso en el sentido en el que se encuentran las rarezas que uno no esperaba encontrar jamás llamado ok.ru–, está dialogado en puro argot mexicanote, lo cual resulta muy divertido aunque se entienda poco y nada el significado; incluye un par de horrorosos números musicales, y resulta que el verdadero protagonista es el boom, que aparece a menudo en la parte superior de la pantalla sin que al sonidista Sammy Ovilla, al editor Rogelio Zúñiga, al productor y al director se les moviera un pelo.


   Acotaciones finales: ninguna de las tres nuevas versiones replicó los personajes que en el original animaban Magaña-Legrand e Ibáñez Menta-Pastorino; algunas fuentes consideran como remake al film mexicano En estas camas nadie duerme (Emilio Gómez Muriel, 1970), pero eso no es cierto: el argumento es del argentino Alfredo Ruanova y nada tiene que ver con Dante Sierra; y todas las menciones en diarios, libros, revistas y en la web escriben “cigarra” con minúscula inicial, ignorando lo evidente.

La Nueva Cigarra / La Nueva Cigarra
Argentina / Venezuela, 1977
35mm / EastmanColor / 90’ / PM18

EQ     CP: Rey Films Cinematográfica [SRL] / Films Venezolanos CA (Caracas). P: Toto Rey. PE: Lorenzo González Izquierdo. [COORP: Marta H. Folguera de Serpi]. JP: Ricardo Feliú. AP: Mario Pitluk [Roberto Pitluk]. ADMP: Esteban J. Lozano [Esteban Lozano]. SCP: Amelia Díaz. D: Fernando Siro. AD: Julio [César] Vázquez. AYD: Jorge Gundin y Patricia Oyuela. PZ: Pino Briseño. G: Oscar Viale, José Dominiani [Dominianni] y Fernando Siro, sobre el libro original [la novela] La Cigarra no es un bicho, de Dante Sierra. F: Aníbal Di Salvo. CM: Antonio Quinteros. FQ: Ricardo de Angelis [(h)]. ACM: Angel Zamirowsky [Zamirovsky]. FF: Atilio Rodríguez. JR: Vicente Silvani. CR: Santiago Díez. R: Felipe Casado, Juan Righenti, Tomás Ruiz y Fernando Silvani. E: [Jorge] Marchegiani y [Pablo] Olivo. U: Edesio Imbert. CPT: Osvaldo Cerutti. V: Leonor Puga Sabaté. MOD: Ernestina Castronuovo. MQ: [César] Nerón Kesselman y Ernesto D’Agostino. PN: Uldarisa Carrasco. S: Jorge Castronuovo. AS: Alberto Ciuffardi. C: Remo [Chiarbonello]. AC: Darío Tedesco. CNGT: Liliana Nadal. M: Raúl Parentella. [PUB: Jorge Capodistrias e Inés Bjerrum]. LOC: BA (una casa en la avenida Melián 2073 en Belgrano). L: Laboratorios Alex [SACI]. LS: Phonalex [SAIC]. FR: 31.1.1977 al 4.3.1977. CD: Gamo Producciones SRL. LC: 2.6.1977, cines Normandie, Rivera Indarte, Cuyo, Cervantes, Cabildo, El Plata, 25 de Mayo, Constitución y Rosedal + 27.


I&P     Olga Zubarry (María), Toco Gómez (Serafín, esposo de María), María Aurelia Bisutti (doña Lucía), Alberto Martín (carnicero Antonio), Haydée Balza (mucama Leticia), Gogó Andreu (don Severino), Ernesto Bianco (Laprit), Virgilio Galindo (encargado del hotel), Cristina del Valle (Pola), Osvaldo Terranova (médico), Vicente Rubino (mozo maduro), Enrique Pinti (mozo joven), Claudio Levrino (Gerónimo) / Marta Albertini (Isabel), Julio Chávez (Carlos, novio de Isabel), Pepita Muñoz (madre de María), Patricia Dal (Gloria) / Claudia Cárpena (hija de doña Lucía), Marcelo Serpi (Quique, hijo de Serafín y María), Raúl Florido (agente de Policía), Paola Papini (hija de Serafín y María), Graciela Amor (mucama), Cristina Sabatini (Josefina), Mario Fortuna (h) (enfermero que trae los conejitos de Indias), Nora Kash (pasajera del hotel), [Juan] Buryua Rey (comisario), Jorge Marchegiani (Helguín), Mario Savino (vecino en el balcón gritándole a Carlos), Romina [Mur] y Candy Vera (pasajeras del hotel), Polo [Pablo] Olivo (escocés), Susana Latour [Latou] (empleada de Laprit), Rafael Chumbita (curioso), Lía Crucet y Adriana Forte (secretarias de Laprit), Tito Hurovich (curioso), Raúl Filipi [Filippi] y Carmen Bustamante (pasajeros del hotel), Pepe Parada (curioso), Gisela Fabián (hija de don Severino), Víctor Catalano (oficial de Policía), Ernesto Villareal [Esteban Villarreal] (Mario, hijo de doña Lucía), Juan Carlos Torres (pasajero del hotel que cae al agua), Osvaldo Carrera [Cabrera] (invitado en la fiesta), Félix Paparelli [Miguel Paparelli] (RP), Franco Valentino (periodista), Karina Gendra (secretaria de Laprit) / na Roberto Braceras (curioso) / aana Elena Cruz (voz off de la madre de Carlos), Toto Rey (curioso).

Ficha supervisada en 1977 por Jorge Gundin y Amelia Díaz.

domingo, 6 de septiembre de 2026

FILMS / MISMA HISTORIA, DOS VERSIONES

De los telos

1: La Cigarra no es un bicho

Una cosa eran los prostíbulos, o los hoteluchos sórdidos como, por ejemplo, aquel en el que se conocían Arturo de Córdova y Mirtha Legrand en Pasaporte a Río (Tinayre, 1948) o el otro, llamado La Media Luna, en el que Juan Verdaguer y Susana Campos pasaban su noche de bodas en Rosaura a las 10 (Soffici, 1958). Desde mediados de los 50, el idioma municipal denominó “hotel alojamiento” a lo que antes los franceses conocían como hôtel meublé y la muchachada porteña simplificó a “amueblada”, esto es, un hotel “de pasajeros”, la mayor parte de los cuales lo conformaban parejas necesitadas de un lugar discreto para tener sexo.

   El cine argentino comenzó, al principio muy discretamente, a mostrar estos hoteles: en Yo quiero vivir contigo (Rinaldi, 1959), Alberto de Mendoza y Susanne Cramer intentan suicidarse en uno de ellos; en Libertad bajo palabra (Bettanín, 1960), Lautaro Murúa y Marcela López Rey retozan en otro tras la secuencia en la academia de baile; en La tierra, el primer episodio de Tres veces Ana (Kohon, 1961), Luis Medina Castro embaraza a María Vaner en un alojamiento de Retiro; en Dar la cara (Martínez Suárez, 1961), Leonardo Favio y sus amigos estacionan el jeep frente a un edificio en el que entran y salen automóviles, a uno de los cuales le gritan “¡Vivan los novios!” en tren de burla, y luego Favio y Nuria Torray hacen el amor en el piso de la habitación de otro; en La herencia (Alventosa, 1962-1963), Verdaguer y Nathán Pinzón van caminando y se detienen frente a una puerta en la que una chapa de bronce dice “hotel alojamiento”, al que de inmediato ingresa una pareja. Pero el primero ambientado enteramente en una amueblada (aunque el cartel luminoso sólo dice “hotel”) fue La Cigarra no es un bicho.



   Alimentamos al cine argentino durante 5 años. Todo el mundo hizo «cigarritas». Y enseguida se pusieron ordinarias. ¡Fue algo excepcional!”, le contó Tinayre a Guillermo Russo en 1979. Si su cine deslumbra por el aparataje técnico (suntuosos travelling, complicados planos-secuencia, un montaje pulido hasta la perfección), aquí todo aquello desaparece para dar lucimiento a los actores y al tema, adaptado por Eduardo Borrás de la novela de Dante Sierra en la que varias parejas confluyen al hotel del título y deben permanecer encerradas durante cuarenta días porque allí se ha declarado un caso de peste bubónica. Un pretexto, está claro, aunque verosímil, para que director y guionista (ambos, además, socios en la producción) se entreguen a una frenética exhibición de mujeres semidesnudas, a una seguidilla de procacidades y a la palabra “pelotudo” dicha por nadie menos que Luis Sandrini.

   Una explicación posible para esa chatura visual puede residir en que Tinayre lo completó en apenas seis semanas, una insignificancia teniendo en cuenta que sus rodajes por lo general insumían entre diez y doce: su principal tarea fue equilibrar el tiempo en pantalla de sus costosas estrellas. En cuanto al guion, sólo está atento al lucimiento de esos actores, cuyos personajes denotan su “superficialidad sicológica”, según apuntó Couselo en Tiempo de Cine. Es también cierto, y el colmo de lo ridículo se da en el caso de la pareja de novios que animan Elsa Daniel y Guillermo Bredeston, que salen del hotel vestidos, ella de tules y él de esmoquin, rumbo a la iglesia... En el personaje de Elsa Daniel, Tinayre y Borrás se divirtieron marcándolo con todos los tics de la Generación del 60: es una estudiante de Filosofía, usa lentes oscuras y piloto, habla en un susurro, como la actriz había hecho para Torre Nilsson y Kuhn. El film suministra, además, el dato de que la habitación en uno de esos hoteles costaba 500 pesos por día.

Teresa Blasco y Enrique Serrano

   El enorme éxito de La Cigarra no es un bicho tuvo diversas consecuencias, la más importante de las cuales fue que el público comenzó a otorgar mayor credibilidad al cine argentino. También algunas remakes, aunque su consecuencia más trascendente cambiaría drásticamente la habitualidad de la industria inaugurando el subgénero “comedia picaresca”, si no por el resto de sus días por lo menos hasta mediados de los 90, cuando por fin se extinguió, dejando paso hasta hoy mismo a iguales escatologías pero por la TV. Por increíble que parezca, La Cigarra no es un bicho no fue copiado ni imitado hasta tres años después de su estreno, en que comenzó a ser producida una enorme cantidad de comedias asimismo ambientadas en hoteles alojamiento y en las más insospechadas variantes: colegios de señoritas, bosques frondosos, trenes, bulines, prostíbulos fin de siècle, autocines, clínicas, pensiones, saunas, obviando otros ejemplares de comedias picarescas que no necesitaban de hoteles para sus picardías, como los 36 de la serie Olmedo-Porcel. La herencia del tío Pepe (Hugo Sofovich, 1997) extendió la partida de defunción al subgénero.

Artículo originariamente publicado en el libro
Las grandes películas del cine argentino –50 títulos significativos–.
Editorial Losada SA, Buenos Aires, 2008. Versión corregida y aumentada.

OBS     Ultima aparición en cine de María Antinea y debut de Fernando Vegal y Carlos Perciavalle, éste sin figurar en los títulos, ni con su nombre ni como “Héctor Perciavalle”, según se equivoca el anónimo (y ciego) contribuyente de Wikipedia. Hay un texto inicial, impreso y también dicho off: “¿Qué es La Cigarra? ¿Es un bicho? No señor: La Cigarra es una... es un... ¡Ah!... entonces «La Cigarra» no es un bicho(y sigue sólo off) “¿Qué pasó en La Cigarra? Pasó algo muy raro. Una curiosa historia que nos van a contar...” (y siguen los títulos de crédito). Y hay textos intercalados durante la acción, a la manera del cine mudo: “No eran gritos de amor...”; “Verás que todo es mentira...”; “Qué noche de amor... maldita!”; “Por fin una vida tranquila!”; “Desayuno para dos”; “Viaje por un pasillo”; “Amor, dulce amor...”; “Como en familia”; “Serenata en solfa para una viuda”; “¡Quitate la caretita, que te quiero conocer”; y “¡Chau! Y si van a La Cigarra que sea con buena suerte”. Al menos por televisión, circularon copias en la que los principales actores eran acreditados según orden alfabético. En la preproducción fueron considerados los nombres de Tita Merello, Elina Colomer y la española Maruja Asquerino (para “María”), Nélida Roca, Libertad Leblanc y Diana Maggi (para “Carla Carmine”), Pepe Biondi (para “Severino”) y Hugo del Carril (para “Horacio Galiana”): de hecho, Diana Maggi integraba el elenco hasta pocos días antes del comienzo del rodaje y estuvo presente en la rueda de prensa de presentación. Este resultó el único texto de Dante Sierra (1916-1981) adaptado al cine: fue publicado en 1957 por la editorial Siglo XX y reeditado por la Editorial Freeland en coincidencia con el estreno. Según declaró su autor, el primer interesado en adaptar su novela había sido Pierre Chenal para una producción francesa prevista para 1961.

Amelia Bence

SIC     ...observaciones de origen eclesiástico y oficial determinaron la exclusión de una escena en el script de La cigarra no es un bicho. La escena: un sacerdote entraba en una casa de citas para casar a una joven pareja retenida allí por una cuarentena. [Heraldo del Cinematografista 1962, pág. 245, sección Trascendió que…].

...La cigarra no es un bicho, con cerca de 100 millones de pesos de recaudación, es ya holgadamente el mayor éxito de todos los tiempos en el país; el segundo puesto estaría ocupado por Espartaco [Spartacus, Stanley Kubrick, EEUU, 1960], con unos 75 millones. En vista de los ingresos que logra en el interior –en general cuatro veces por encima de lo normal– se estima que La cigarra, en el primer año de su explotación, superará los 120 millones de entradas, de los cuales 60 millones serán para la película; a esta cifra habrá que descontar unos 10 millones por complementos y publicidad, pero sumar entre 25 y 30 millones por recuperación industrial y premio del INC. En suma, quedarán entre 75 y 80 millones para la película, sin contar los ingresos del exterior y lo que recaude en el país después del primer año. No se sabe cuánto costó producirla; quizás entre 10 y 15 millones.

...No obstante este fabuloso negocio, las relaciones entre Tinayre y Borrás –coproductores de La cigarra– habrían llegado a un punto muerto de por ahora imprevisibles consecuencias. Al parecer, Tinayre llevó a Europa, para negociar coproducciones, dos libros, entre ellos “La sentencia”, de Borrás. Este libro interesó a [Georges de] Beauregard, fuerte productor francés asociado con [Carlo] Ponti, y diversas circunstancias favorecieron la concreción de un arreglo: el buen resultado comercial del estreno de El rufián en París, la favorable acogida a La cigarra en el festival de Moscú (a Jean Marais, miembro del jurado, le gustó mucho) y la excelente impresión causada por la versión en francés de Las hermanas [Bajo un mismo rostro], a estrenarse en París, por medio de Pignéres, durante el próximo invierno europeo. Quedó convenido que Beauregard-Ponti coproducirían “La sentencia” aportando 40.000 dólares, cifra que incluía la actuación de Jean Marais, Charles Vanel y Serge Reggiani; por Argentina, Tinayre-Borrás y Sono aportarían otros 40.000 dólares. Pero al llegar Tinayre a Brasil se enteró que entretanto Borrás había vendido “La sentencia” a Hugo del Carril y que éste ya había empezado a filmarla. No se sabe que hayan existido recriminaciones ni ruptura. Borrás está en Río hasta fin de mes –terminó el guión de “Una rosa para todos” y firmó con Richards [Herbert Richers] para la coproducción por la parte brasileña–, y Tinayre, en Buenos Aires, considera un proyecto de alternativa: la versión de una novela de Guy des Cars, con Juliette Greco. A Ponti y Beauregard, para no dar sensación de informalidad, se les habrían dado elaboradas excusas. [Heraldo del Cinematografista 1963, pág. 187 y 191, sección Trascendió que...].

...La cigarra no es un bicho, que fue vendida a precio fijo para México, produjo 250.000 dólares en ese territorio. [Heraldo del Cinematografista 1965, pág. 63, sección Trascendió que…].

Una película argentina se convirtió la semana pasada en la más vista de nuestra televisión en varios años: La cigarra no es un bicho, al promediar 38,7 puntos de rating en Canal 9, superó los registros que desde hace largo tiempo encabezaba el film de Sissi ofrecido por el Canal 13 en el espacio anterior a la emisión en directo de una pelea de Locche por el título mundial de su categoría. [Gaceta de los Espectáculos 1972, pág. 283].

Malvina Pastorino y Narciso Ibáñez Menta

TAQ     Resultó no sólo el más taquillero de 1963 sino uno de los más grandes éxitos comerciales de toda la historia del cine argentino, antes y después. Vale la pena un detalle del mismo: • Fue lanzado en día lunes, algo para nada habitual tratándose de producciones nacionales. • Desde el jueves 9.5 fue exhibido, además, en los cines Pueyrredon, Roca y Argos + 4. • En el Opera se mantuvo en cartel durante siete semanas y un día, en el Pueyrredon y el Roca durante dos y en el Argos durante cuatro. • El martes 14.5 un aviso publicitario aseguraba que “ha batido todos los récords de afluencia de público en el cine Opera en los últimos treinta años”. A partir de la 2ª semana se sumaron más y más salas: • 2ª (16.5): cines Fénix –por siete semanas–, Medrano, Aconcagua –por seis semanas en cada uno–, Príncipe, Nobel –por cuatro semanas en cada uno– y Moreno –por tres semanas–. • Desde el miércoles 22.5 al Opera se le sumó el Premier, donde se mantuvo durante seis semanas. • 3ª (23.5): cines Ritz, Gran Lugano, El Plata, Gran Sud, Cervantes y Los Andes, en todos por dos semanas. • 4ª (30.5): cines Coliseo de Flores –por tres semanas–, Dante, Pellegrini, Gaona, Gran Rivadavia, California, Palais Blanc, Roxy, Cumbre, Coliseo Palermo –por dos semanas en cada uno–, Gran Córdoba, Gran Buenos Aires, Alba y Parque. • 5ª (6.6): cines Majestic, El Sol de Mayo –por tres semanas en cada uno–, Rivas, Grand Bourg –por dos semanas en cada uno–, Gran Savoy, Gran Norte, National Palace y 25 de Mayo. • 6ª (13.6): cines El Nilo –por dos semanas– y Select Buen Orden. • 7ª (20.6): cines Rialto –por dos semanas–, Alberdi y Saavedra. • Desde el martes 25.6, esto es, un día después de dejar el Opera y mientras continuaba en el Premier, cruzó al Suipacha, donde se mantuvo durante siete semanas y un día, sumando desde entonces todavía más salas: • 8ª (27.6): cine Lezica. • 9ª (4.7): únicamente en salas del Gran Buenos Aires. • 10ª (11.7): cine Social, por dos semanas. • 11ª (18.7): cines Cecil, Regio, Select Flores, Lorena, 9 de Julio y Unión. • 12ª (25.7): cines Hollywood, Olavarría y Aesca. • 13ª (1.8): cines Asamblea, Continental, Loria, Parravicini y Nobel. • 14ª (8.8): cine Nueva Chicago. • 15ª (15.8): volvió a una sala céntrica, la del París, por una semana y cinco días, y también en el Dilecto. • 16ª (22.8): concluye su explotación en el Alcázar. • El 12.9 reapareció, por una semana, en el Victoria. • Y el 29.10, en lo que fue el último intento por sacarle el jugo, Argentina Sono Film lo programó en double bill con Los viciosos (“Dos grandes éxitos!!! Reunidos en un solo programa!”) en los cines Renacimiento y Nobel, a los que dos días más tarde (31.10) se sumaron el Loria y el Aconcagua. Ese doble programa pasó desde el 7.11 al Príncipe y desde el 14.11 al Coliseo Palermo y el Saavedra, culminando así su campaña 1963, aunque eventualmente continuó siendo exhibido aquí y allá, de manera intermitente, como cuando fue programado desde el 27.1.1964 en el Select Lavalle junto con La patota. Vale aclarar que durante todo ese tiempo fue programado, además, en cines del GBA y del interior. También, que en algunas salas en las que se mantuvo durante varias semanas, éstas no siempre eran consecutivas. Algunos avisos publicitarios iban mencionando la cantidad de espectadores: 322.342 (29.5), 500.325 (5.6) y 613.824 (21.6). El film taponó la cartelera de cines porteños, impidiendo la salida masiva de nuevos títulos argentinos durante casi tres meses. Y los Mentasti aprovecharon para dar salida –en aquellos tiempos las salas de barrio daban programas dobles y triples– a algunos fracasos recientes de su stock. Varios de los involucrados (Tinayre, Borrás, los Mentasti y los Lococo en primer lugar) incrementaron sus respectivas fortunas gracias a La Cigarra no es un bicho. Aún más: a sus recaudaciones domésticas, estimadas a comienzos de 1965 en 100 millones de pesos, debe sumarse las de países extranjeros, que Tinayre y Borrás (y sólo ellos dos) tuvieron la habilidad de alquilar a porcentaje, y no a precio fijo, como solía estilarse: por dar un ejemplo, en cines de Santiago (Chile) estuvo en cartel durante más de quince semanas. Un reestreno en copias nuevas tuvo lugar desde el 25.2.1982 en los cines Plaza y Callao, con avisos publicitarios que rezaban “prohibida en televisión – ahora sin cortes” y mencionaban sólo a estos actores y en el orden siguiente: Legrand, Sandrini, Bredeston, Elsa Daniel, Julio De Grazia, Pastorino, Ibáñez Menta, Ingro “y 20 figuras más”. Sin embargo, esta vez el público brilló por su ausencia y sólo fue mantenido siete días en cartel, tras los cuales apareció desde el siguiente 1.4 en el San José de Flores, como complemento. El 4.7.1975 obtuvo su licencia de exhibición en España, aunque “no consta” su estreno en salas. [Concluirá mañana]

La Cigarra no es un bicho
Argentina, 1962
35mm / B&N / RCA / 107’ / PM18

EQ     [CP: Producciones Cinematográficas Tinayre-Borrás SRL]. P: Daniel Tinayre y Eduardo Borrás. JP: Adolfo Cabrera. AP: Juan Manuel Campo. D: Daniel Tinayre. AD: Jorge Mobaied. AYD: Eliseo Zanusso. [PZ: Juan Carlos Codazzi]. G: Eduardo Borrás, con la colaboración de Juan Carlos Colombres “Landrú”, sobre la novela de Dante Sierra. F: Alberto Etchebehere. CM: Enrique Filipelli. [FQ: Roberto Maccari]. [ACM: Ever Latour]. [FF: Juan Ritter – Annemarie Heinrich]. JR: Juan Rocino. [CR: Edmundo Sánchez]. E: Gori Muñoz. [DC: Alejandro Fratessi]. MQ: Orlando Viloni. [AMQ: Jorge Bruno]. PN: Haydée Aued. S: Jorge Castronuovo. [AS: Miguel Babuíni]. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. [AC: Higinio Vecchione]. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Lucio Milena. [CN: una, sin título, de Eduardo Borrás (l) y Lucio Milena (m), off por coro masculino]. [PUB: Nélida González]. EF, LS: Argentina Sono Film [SACI] (Martínez, BA). LOC: BA (una calle). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 25.10.1962 al 7.12.1962. CD: Argentina Sono Film SACI. LC: 6.5.1963, cine Opera.



I&P     Luis Sandrini (Serafín Maffei, “el chofer”), María Antinea (María, “su señora”), José Cibrián (Horacio Galiana, “el industrial”), Enrique Serrano (Severino Requena, “el patrón”), Mirtha Legrand (Herminia, “la intelectual”), Angel Magaña (Rubén Cuperman, “el periodista” de Alerta), Malvina Pastorino (Dorotea Bretón, “la maestra”), Narciso Ibáñez Menta (Tulio Battisti, “el ventrílocuo”), Elsa Daniel (Patricia Bauer, “la novia”), Amelia Bence (“la prostituta”) / Diana Ingro (Carla Carmine, “la modelo”), Teresa Blasco (Leticia Ferreyra, “la mucama”), Guillermo Bredeston (Marcelo Medina, “el novio”) / Myrian [Myriam] de Urquijo (esposa de Galiana) / Homero Cárpena (encargado de La Cigarra), Guillermo Battaglia (médico doctor Solís), Miguel Ligero (telefonista Pascual) / Marcos Zúcker (policía de guardia), Héctor Méndez (sargento), Héctor Calcaño (comisario) / Oscar Valicelli (camarero maduro), Fernando Vegal (cocinero Jesús), Cayetano Biondo (camarero viejecito), Julio De Grazia (camarero joven), Lucio DeVal (sargento que registra los nombres), Leda Zanda (enfermera) / na Fedora Marini (abuela de los chicos Maffei), Mario Savino y Reina del Carmen (curiosos), Carlos Perciavalle (Antonio, el muchacho que grita “¡la peste bubónica!”), Rafael Carret (voz del muñeco de Tulio Battisti), Oscar Caballero (estudiante que toca el acordeón). [Personajes en busca de actores: locutor off / tres hijos y una hija de los Maffei / curiosos varios / Elkin, el marinero apestado / dos periodistas en el balcón de enfrente / estudiantes varios].

F&P     INC: 9º premio al film / 3º Festival Cinematográfico Internacional, Moscú, 6-15.7.1963, sección Oficial en Concurso / Estrenado el 10.10.1963 en los cines Auto del Este, Radio City, Junín y Pinar, de Caracas, distribuido por Films Venezolanos CA / Semana de Cine Argentino, Milán, 18-24.10.1964, y Roma, 21-27.10.1964 / Estrenado en 1964 en Nueva York, en salas del circuito hispano / Estrenado en 1964 en México DF / Estrenado en el cine Rivoli, de São Paulo, con el título A Cigarra não é um bicho! / Estrenado en junio 1966 en Roma, distribuido por Romana Film con el título Amore di quarantena en versión doblada al italiano / Estrenado el 27.9.1967 en París, distribuido por Elysée Films con una duración de 90’ y con el título L’amour en quarantaine / 8ª Festival Internacional de Cine, Cartagena de Indias, 25-31.3.1968, sección Oficial / Estrenado en 1968 en Nueva York, distribuido por Joseph Brenner Associates con el título The games men play y en dos versiones, una doblada al inglés y otra doblada al francés con subtítulos en inglés, ambas con una duración de 92’ / Estrenado a mediados de 1968 en Bogotá / Reestrenado en marzo 1971 en el cine Capri, de San José, Costa Rica / 1º Festival de Cine Argentino, Villa Carlos Paz, Córdoba, 25.11-1.12.1995, sección Homenaje a Daniel Tinayre / 29º Festival Internacional de Cine, Mar del Plata, BA, 22-30.11.2014, sección Revisiones: Daniel Tinayre.

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