viernes, 31 de julio de 2026

FILMS / MISMA HISTORIA, DOS VERSIONES

De la verde

Marihuana (1950)

Tras un texto introductorio aleccionador y propagandístico (“Esta película es un homenaje a nuestras autoridades, a quienes debemos que la Argentina de hoy, viva libre de esta temible droga”), el doctor López Lagar inicia una larga explicación sobre el origen de la hierba, ilustrada con dibujos que abundan en reptiles aprisionando cuerpos humanos, secuencia copiada por Enrique Carreras para Los drogadictos (1979). Ese médico acaba de perder a su mujer y se mete de cabeza en un submundo que no conoce para averiguar por qué la asesinaron. Así, llega al lugar debido y un primer cigarrillo de marihuana lo deja tirado en un zanjón –paliza mediante– y sin posibilidad de controlarse. En el resto de la historia el argumentista Wilfredo Jiménez parecería haber sido asesorado por un equivalente de Mel Brooks: Fanny Navarro hace un mes que está “en este ambiente” y ya pretende cometer suicidio; un cigarrillo de marihuana le costaría al médico diez recetas de morfina; el tugurio en el que se reúnen a fumar muestra una fauna extravagante mientras unos negros repican tambores. Una breve escena al comienzo muestra a un tipo con sobretodo y cara terrible (supuestamente poseído por la droga) colocar algo en el tobogán de una plaza, lo que coincide con la realidad, ya que para esos años se recomendaba a los padres que tuvieran cuidado porque había quien acomodaba hojitas de afeitar en los toboganes de las plazas públicas. Lo mejor son algunos actores secundarios: Cuitiño demora en aparecer en pantalla, pero su entrada es espectacular; Golde Flami está estupenda como una viciosa alcahueta y renga; y Nathán Pinzón se burla de sí mismo cuando asegura “Yo soy como Drácula: me levanto cuando se pone el sol”.


Pedro López Lagar


   El estreno fue en un principio anunciado para el 29.8.1950 en el Monumental: se publicaron avisos pagos inclusive ese mismo día y la cartelera de espectáculos la ofrecía como en exhibición; al día siguiente, los diarios informaban acerca de “dificultades técnicas surgidas a último momento”, dificultades que los autores de la biografía de Fanny Navarro explican muy bien: “Antes de la primera sección, fue retirada de cartel por orden de la Dirección de Espectáculos Públicos [...] Marihuana regresó a laboratorios Alex para expurgarle toda referencia explícita a Buenos Aires. Cuando se aprobó su estreno –un mes después– se anunció que tocaba «un tema internacional... como el del contrabando de estupefacientes, con mensaje aleccionador»”. De todos modos, tiene el valor de ser el primero argentino acerca de ese tema, que otras cinematografías trataron antes y después. Algunos pocos títulos ilustrativos son Reefer madness (Louis J. Gasnier, EEUU, 1936, que parece haber inaugurado en cine esa cuestión), Mariguana –El monstruo verde– (José Bohr, MX, 1936, con el argentino Barry Norton, film que García Riera y Macotela calificaron de “inventivo y descabellado”), Marihuana (Dwain Esper, EEUU, 1937, con Paul Ellis, ¡otro argentino!), Assassin of youth (Marihuana, la droga diabólica, Elmer Clifton, EEUU, 1938) y Maryjane (Mary Jane, Maury Dexter, EEUU, 1968). Si Marihuana ya era anticuado en su momento y no resistió el paso del tiempo, su remake por Demare es directamente infame.

OBS     Otro texto: “Durante un Congreso reunido en una ciudad de América…”. Los créditos indican que se muestran grabados de María Rocchi de Jonquieres. Para el personaje “Pablo Urioste” fueron asimismo considerados Roberto Escalada y Jorge Salcedo. Hubo una versión televisiva del asunto, retitulada Humo... en las venas, emitida el sábado 10.6.1967 a las 22 por el Canal 9 en su ciclo Teatro de suspenso, adaptada por su autor e interpretada por Jorge Barreiro (el médico), Irma Roy (la acompañante), Fernanda Mistral (la esposa), Sergio Renán (el hampón), Ignacio Quirós, Inés Moreno, Alberto Argibay y Enrique Kossi.

SIC     5 años antes de que Otto Preminger aflojara las previsiones de la censura con El hombre del brazo de oro (The man with the golden arm, 1955), León Klimovsky realizó Marihuana, aunque desde una óptica forzosamente conservadora. Tanto, que el héroe (Pedro López Lagar) era médico. Según Alberto de Mendoza, uno de los intérpretes del film, “a los productores se les ocurrió la idea después del escándalo que protagonizó Robert Mitchum al ser detenido con marihuana”. [Fragmento de “Cine argentino: No se conocían cocó ni morfina”, por Raúl Manrupe y Diego Curubeto, en Film, nº 24, pág. 41: el tal escándalo tuvo lugar en 1948].


Pilar Gómez, Golde Flami y Nathán Pinzón


TAQ     Una serie de informes acerca de los éxitos comerciales argentinos entre 1938 y 1958, publicados por el Heraldo del Cine en 1978, lo mencionan como uno de los cinco más taquilleros de su año: en efecto, permaneció seis semanas en el Monumental; desde el 9.11 otra semana en el Florida más algunas salas del GBA; y desde el 16.11 otros siete días en el Capitol, el París y el Renacimiento; su salida masiva a simultáneos, en cambio, y a diferencia de lo habitual, fue dividida en dos etapas, acaso porque los cines porteños estaban para esas fechas saturados de éxitos nacionales: así, desde el 23.11 fue exhibido en los cines Atlantic, Callao, Hindú, Gran Savoy, Los Andes, Río de la Plata, Gran Córdoba, Regio, Rivera Indarte, Flores, Gran Rivadavia, El Plata, Gran Norte, Alba, Once, Patricios, 17 de Octubre, Constitución, Aconcagua, Yapeyú, 9 de Julio y 25 de Mayo, en tanto desde el 30.11 se pudo ver en los cines American Palace, Cecil, Cervantes, Mitre, Guaraní, Inca, National Palace, Unión, Albéniz, Almagro, Hollywood, Ritz, Ideal Monroe, Almafuerte, Güemes, Cóndor, Primera Junta, Alvarez Thomas, Rialto, Avellaneda, Coliseo de Flores, Lope de Vega, Canadian 2º, Palace Rivadavia, Gran Buenos Aires, Grand Palais, Coliseo Palermo, Park, Pompeya, Sáenz, Cumbre, Select Buen Orden, Villa Crespo, Lastra, Nobel, Parque, El Sol de Mayo y General Pueyrredon, esto es, un total de 60 salas.

 

Humo de marihuana (1967)

Recuerdo con precisión cuándo fumé mi primer porro: en una madrugada de marzo 1968, en una habitación del hotel Château Frontenac en la que se alojaban dos periodistas brasileños que asistían a la novena edición del Festival de Mar del Plata. No recuerdo qué hicimos antes (con seguridad cine y comida, como casi todas las noches de festivales), pero sí que un grupo de unas ocho personas terminamos fumando marihuana que convidaron los brasileños. Tenía entonces 22 años y en verdad no recuerdo qué sensaciones me produjo la experiencia. En mi vida siguiente la marihuana fue una compañera constante, aunque intermitente, fumada con amigos, o en solitario para acompañar un buen film. Es cierto que la hierba “pega” de acuerdo a cada organismo, pero en mi caso siempre ha estado asociada al placer, especialmente al sexual, y lo mismo a la mayor parte de la gente que conozco. Ni yo ni mis conocidos nos enviciamos al punto de, en caso de acabarse, correr de madrugada en busca del dealer; tampoco resultó, como suele desinformarse, el prólogo a drogas más duras, ni sus efectos nos provocaron alucinaciones ni pesadillas, sino más bien todo lo contrario: placidez, bienestar, una ocasional pérdida de memoria (del tipo ¿qué hice ayer por la tarde? o ¿cómo se llamaba tal actor?), sueño tranquilo y, sobre todo, hambre, hambre voraz, sobre todo por algo dulce, lo que en la jerga suele denominarse “bajón”.


Carlos Estrada y Thelma Biral


   Es decir, todo lo contrario de lo que pregona este infame, ridículo opus gracias al cual, por comparación, la versión 1950 luce casi una obra maestra. Ocurre que en 1968 ya estaba en plena explosión el movimiento hippie con su bucólico flower power. Aunque la marihuana no era común entonces en la Argentina, cualquier persona informada sabía que era de consumo habitual entre los jóvenes hippies estadounidenses y europeos. Los únicos que no parecían haberse enterado fueron Demare, Wilfredo Jiménez y las (alrededor de) cuarenta personas, todas ellas mayores de edad, que, entre actores y técnicos, los secundaron en el rodaje de Humo de marihuana. Como le dijo Marcela López Rey al periodista Diego Curubeto, “Lucas Demare se sentía todo un experto en marihuana, pero en realidad él, de lo que sabía era de la blanca, así que nos indicaba fumar marihuana de una manera muy rara, agarrando los cigarrillos con las dos manos como tratando de tapar el humo o algo así”. No sólo no sabía cómo agarrar el cigarrillo: tampoco estaba enterado de que normalmente un porro se comparte. Ni siquiera se le ocurrió recurrir a un asesor, como hizo Fernando Ayala en 1986 cuando convocó a Enrique Symns para Sobredosis. El resultado es un film viciado, pero de falsedad. Un ejemplo de la confusión mayúscula de guionista y director: así porque sí, en la platea de un estadio de box repleto de espectadores, un hombre acaricia la mano de su vecino de asiento; el gesto de asco de Thelma Biral denota que el que está sentado a su lado es su marido, y que por su singularidad se convertirá en fumadora de marihuana. De paso, Demare tampoco parece haber participado en su vida de una orgía: la que muestra provoca risa y vergüenza ajena.

   Por otra parte, registra el debut en cine, a sus 24 años, de Emilio Disi (Emilio Roberto Parada, hermano menor del representante de actores Pepe Parada): Disi devino un actor popularísimo y de intensa actividad en cine, TV y teatro; falleció el 14.3.2018 y al día siguiente, en la nota necrológica publicada en La Nación, la cronista Malen Lesser –sin duda una jovencita ignorante de los abismos del cine nacional– recordó aquel debut pero se sintió en la obligación de calificar el film de Demare como una obra “tan provocadora como experimental”, lo cual confirma que nunca lo vio.


Abel Sáenz Buhr y Marcela López Rey


OBS     La voz de Enrique San Miguel fue doblada. Un proyecto anterior sobre el argumento de Wilfredo Jiménez fue anunciado a comienzos de 1967 con el título “Camino del Infierno”, con producción de Francisco Gómez y Toto Rey, dirección de Ralph Pappier y rodaje parcial en Mar del Plata. La primera opción para el personaje “Marcela” fue Susana Rinaldi, en tanto para “Fabiana” se pensó en Graciela Borges. En este largometraje se deslizó un logotipo erróneo, el que Argentina Sono Film utilizaba cuando era CASACI, en los años 40.

TAQ     Estrenado en día viernes, ya desde el día anterior fue exhibido en 16 de los 22 cines del conurbano bonaerense mencionados en los avisos publicitarios. En el Hindú aguantó apenas dos semanas: al iniciar la 2ª (23.5) sumó los cines Rialto, Loria y Cumbre. Desde el 30.5 cruzó al Victoria en simultáneo con el cine Gran Buenos Aires, y ahí acabó su penosa pero en cierto modo merecida campaña.

 

Marihuana
Argentina, 1950
35mm / B&N / RCA / 98’ / PM18

EQ     CP, CD: Argentina Sono Film SACI. AP: Carmelo Vecchione. D: León Klimovsky. AD: Esteban [H.] Etcheverrito. AYD: Jorge N. Mobaied [Jorge Mobaied]. G: Wilfredo Jiménez. F: Alberto Etchebehere. CM: Alberto Curchi. [FF: Baldisserotto]. JR: Juan Rocino. E: Jorge Beghé. DC: Luis Vanín. V de Fanny Navarro: Jaumandreu [Paco Jamandreu]. MQ: María Lassaga. PN: Vicenta Miguel. S: José M. [María] Paleo. RG: Mario Fezia. C: José Jorge Serra [José J. Serra]. M: Juan Ehlert y Anatole Pietri. IM: orquesta sinfónica de la APO [Asociación del Profesorado Orquestal]. CN: En el recuerdo, bolero, de Alejandro Di Fonzo, por Fanny Navarro. [PUB: Boris Zipman]. [ASETEC: César Castillo]. TT: Lebensohn. EF, LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA). LOC: BA (recova de la avenida Paseo Colón y plaza San Martín en Retiro). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 29.5.1950 al 11.8.1950. LC: 27.9.1950, cine Monumental.





I&P     Pedro López Lagar (médico doctor Pablo Urioste), Fanny Navarro (Marga Quiroga, “la Quiroguita”) / Eduardo Cuitiño (el Pancho Julio) / Golde Flami (Darina), Nathán Pinzón (Diego Marconi, “Sopita”) / Alberto de Mendoza (oficial De Luca), Héctor Quintanilla (Chevrolet), Gilberto Peyret (inspector Olivera), Pilar Gómez (Amelia, jefa de enfermeras), Roberto Durán (Diego), Angel Prío (Ramón) / Elsa Márquez (mujer con Ramón), Leticia Landó (enfermera), Juan Carrara (ministro), Gloria Castilla (Sarita, enferma del apéndice), Jesús Pampín (comisionado), Domingo Mania (médico doctor Portal), Alberto Rinaldi (médico joven 1º), Juan Fava [Enrique Fava] (detective que interroga a Urioste), Alberto Barcel (doctor Piñeyro), Adolfo Lauría, Warly Ceriani (director del sanatorio), China Navarro (falsa florista), Mauricio Espósito, Osvaldo Cabrera (detective ayudante del inspector Olivera) / Cecilia Ingenieros (bailarina) / na Pina Castro (Leonora, esposa de Urioste), Rafael Diserio (manager de la boîte), Emilio Vieyra (médico joven 2º, el que lee un diario en voz alta), Jorge Villoldo (portero del cabaret Infierno), Diego Marcote (secuaz del Pancho Julio en el garage), Fernando Campos (sargento a cargo del allanamiento final). [Personajes en busca de actores: enano Corazoncito / enana Cleopatra / payaso malabarista / pibe drogado / dos que le venden cigarrillos a Urioste / comisario de Seguridad Personal / doctor Villagra, miembro del Bureau Internacional de Narcóticos / otros dos secuaces del Pancho Julio en el garage].

F&P     4º Festival International du Film, Cannes, 3-20.4.1951, sección Compétition Officielle / Estrenado el 9.8.1951 en Los Angeles con el título King of the weed peddlers / Estrenado el 22.6.1953 en Barcelona y el 4.7.1953 en el cine Rex, de Madrid / Lanzado en video en los EEUU con el título The marijuana story.

 

Humo de marihuana
Argentina, 1967
35mm / B&N / RCA / 105’ / PM18

EQ     CP, CD: Argentina Sono Film SACI. JP: Carlos [M.] Stevani. AP: Arnaldo Limansky. D: Lucas Demare. AD: Esteban [H.] Etcheverrito. AYD: Aníbal Mirón. [PZ: Américo Ortiz de Zárate]. G: Wilfredo Jiménez. F: Américo Hoss. CM: Alberto Curchi. [FQ: Héctor Fernández]. [ACM: Antonio Quinteros]. JR: Juan Rocino. E: Gori Muñoz. DC: José Tasín. ASEV: Horace Lannes. MQ: Oscar Combi. PN: Nélida Aued. S: Jorge Castronuovo. [AS: Miguel Babuíni]. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. [AC: Higinio Vecchione]. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Lucio Milena. [CN: Land of a thousand dances, de Christopher Kenner, integrada a la banda de sonido]. [PUB: Bonifacio de la Parra (rodaje) – Berta Esión (lanzamiento)]. EF, LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA). LOC: BA (Federación Argentina de Box en Castro Barros 75 en Almagro, parque 3 de Febrero en Palermo, boîte Jaque en Juncal y la avenida Quintana en Recoleta, boîte Barroco) y GBA (Establecimientos Venturini SA en San Isidro, Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini en Ezeiza, barco Río de la Plata anclado en los Talleres de Reparaciones Navales –TARENA– en San Fernando). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 25.9.1967 al 10.11.1967. LC: 17.5.1968, cines Hindú, Flores, Gran Savoy, Select Buen Orden, El Plata, El Nilo, 25 de Mayo, Lope de Vega y Coliseo Palermo + 6.





I&P     Carlos Estrada (médico doctor Carlos Ocampo), Marcela López Rey (Fabiana, esposa de Carlos) / Sergio Renán (Julián Macedo), Thelma Biral (Marcela), Héctor Pellegrini (“Sopapo” Martínez) / Enrique Fava (inspector Di Pietro) / Horacio Nicolai (el “Loco” Juan), Juan Carlos Galván (Marco Lulli) / Zelmar Gueñol (jefe de Policía), Abel Sáenz Buhr (Julio “Baby” Artecona), Mirtha Dabner [Dubner] (Cheché Artecona), Zaima Beleño (macumbera), Emilio Disi (el “Loco” Melena), David Llewellyn (el “Loco” Chico), Elida Marletta (stripper), Fabiana Gavel (hermana de Fabiana) / Guillermo Helbling (Jorge, cuñado de Fabiana), Jacques Arndt (viejo en el Infierno), Gloria Ugarte (prostituta madura), Reynaldo Mompel (secuaz de Lulli), Elvira Porcel (prostituta joven), Héctor Da Rosa (asistente de Di Pietro), Enrique San Miguel (mayordomo de los Ocampo), Virginia Romay (mucama de los Ocampo), Antonio Soler [Eduardo Soler] (detective en la morgue), Carlos Lagrotta (detective), Mario Savino (pescador) / na Miguel Paparelli (pescador), Sandra Bell (prostituta joven), Oscar García (extra: hombre en el Infierno), Ricardo Garegnani (secuaz de Lulli), Juan Carlos Nassel (mulato en la macumba), Jorge Sassi (extra: muchacho en el Infierno) / aana Lucas Demare (periodista). [Personajes en busca de actores: telefonista / otro pescador / otro secuaz de Lulli / Harold Fischer / masajista].

F&P     Estrenado en Río de Janeiro con el título Marihuana, a erva maldita.

jueves, 30 de julio de 2026

CINEASTAS

Julio Irigoyen:

Prontuario de un marginal

La distribuidora (I)

Muy tempranamente la Buenos Aires Film distribuyó, aparte sus producciones, largometrajes extranjeros y argentinos, aunque la enorme mayoría de ellos ya habían sido lanzados por sus distribuidores originales que, al quebrar o cerrar sus respectivas empresas, traspasaban los derechos de explotación a los Irigoyen, como en el caso notorio de la Germania Film. Salvo alguna aislada excepción, todo ese material era de cuarta categoría y en algunos casos, como se verá, de difícil ubicación, agravado por la costumbre de los hermanos de vender gato por liebre. El siguiente listado ha sido ordenado por fecha de estreno –o de reestreno, según los casos– y no es exhaustivo: salvo indicación en contrario, se trata de producciones argentinas.

La toma de la Bastilla (La pressa della Bastiglia, Eleuterio Rodolfi, I, 1916), estrenado en 1918.

La última langosta (Calatayud, 1916), reestrenado en marzo 1918 con otro título, Vida argentina.

  Problemas del corazón (Juan Cambieri, 1916), El cóndor de los Andes (Emilio Lola, 1916) y Cómo se casó Duarte (NN, 1917), producidos por la “extinguida empresa” Cóndor Film.

El diputado morfinómano (Clen parlamenta, Yákov Protázanov, URSS, 1920), con Iván Mojúskine, estrenado el 20.10.1921 por la distribuidora Moss & Cía. (Limitada SA) y reestrenado por la Buenos Aires Film en abril 1924.


Iván Mojúskine


Boca Juniors for-ever (1925), documental de origen impreciso pero con seguridad ajeno, estrenado el 3.6.1925 en los cines Alvear, Petit Splendid y Teatro de la Princesa: el aviso publicitario aseguraba tratarse de “el gran film demostrativo de todas las incidencias de la interesante lucha. Los tres grandes triunfos de nuestros valientes jugadores en Barcelona. Boca Juniors v. Real C. D. Español y combinados – Nacional de Montevideo v. Barcelona F. C. Deportivo de Europa y combinados – Argentinos, uruguayos, españoles y todos los amantes al noble deporte, no dejen de ver el más grande de los films deportivos”. Un artículo adicional informaba que esos partidos fueron “hábilmente tomados por seis expertos operadores”.

Era una provincianita... (Jorge Lafuente, 1925), “comedia sentimental de ambiente campero” rodada –con el título “Las bestias tienen sed”– en las sierras de Córdoba bajo la dirección del popular actor Lafuente, lanzada el 16.10.1925 en los cines Teatro de la Princesa y Crystal Palace. Se trata de una producción de Arte Nacional interpretada por María Esther Delelis, Elena Jones, Julio Donadille, Angel Boyano, José Plá, Jorge Ravel y Herminio Barbicini. El argumento es de Manuel Lema Sánchez, muy activo por esos tiempos, ya que casi al mismo tiempo Edmo E. Cominetti le filmó el de Bajo la mirada de Dios.

Un argentino en París, cuya publicidad omite cuidadosamente todo nombre propio. Un aviso (19.11.1925) dice: “Un film que desde su estreno llena los cines – La vida tan comentada que llevan los argentinos en París, sirve de eje a una obra sensacional como pocas – Hoy Metropol, Los Andes (Boedo), Soleil y Rialto – Mañana Metropol, Rivadavia, Cervantes y American”. Al día siguiente, un suelto en Crítica detalla que trata las “peripecias y aventuras de ese argentino millonario que derrocha su fortuna por su buen corazón jugándose el último peso a un número de la ruleta. Se crea así una situación que tiene que luchar para vivir haciendo matches de box”. El mismo diario, un día después, asegura que es una “película americana, hecha por un argentino”, algo parecido a lo que ya había escrito La Película el 29.10: “entre los actores [...] hay un artista argentino que mereció buenos elogios de la prensa estadounidense”. Hurgando aquí y allá he llegado a la conclusión de que el tan misterioso film podría ser Secrets of Paris (Kenneth S. Webb, EEUU, 1922), antes estrenado por otros distribuidores con el título local Los misterios de París, en tanto el aludido actor argentino es Paul Ellis… quien aparece en calidad de extra.

El moderno Monte Cristo, con “Jack Ohlsson y Marion Duggan”, estrenado el 6.6.1930 en el Empire: pero ocurre que no hay actores con esos nombres ni tampoco figura en los listados sobre las adaptaciones del clásico de Alexandre Dumas.

La sirena de los trópicos (La sirène des tropiques, Henri Etiévant y Mario Nalpas, F, 1927), con Josephine Baker, exhibido hasta el hartazgo durante la visita de su estrella en 1929 y reestrenado por los Irigoyen en marzo 1931 con el título La mujer desnuda.





La princesita del music-hall (Die dame in schwarz, Franz Osten, AL, 1927), con Liane Haid y Marcella Albani.

La última fortaleza (Das letzte fort, Kurt Bernhardt [Curtis Bernhardt], AL, 1928), con Heinrich George y Maria Paudler.





El héroe de la arena, también mencionado como La destrucción de Troya, “con Carlos Aldini y Wladimir Gaidarow”: Carlo Aldini era un popular actor italiano que trabajó intensivamente en Alemania por esos años, pero ¿cuál de ellos sería?; en ninguno coincide con el tal Gaidarow.

Aventuras de una noche (Abenteuer im nachtexpreß, Harry Piel, AL, 1927), con Piel interpretándose a sí mismo.


Harry Piel y Dary Holm en
Abenteuer im nachtexpress



Todo por una rubia (Flucht vor blond, Louis Ralph, AL, 1929), con Agnes de Esterhazy y Georg Alexander, estrenado el 2.3.1929 en el The American Palace y el Astral, que más adelante JI asimiló al rubro “realista”, lo publicitó como una “interesante producción de un realismo asombroso, que refleja la vida de un galante aventurero en sus múltiples conquistas, quien posee un extraordinario poder de seducción que siempre hace suya la mujer que desea, por su gran audacia”, lo retituló El seductor de mujeres y volvió a lanzarlo como un estreno en el siempre dispuesto teatro Florida desde el 6.10.1930, por 9 días consecutivos.

El juego del destino, “con Betty Crombson, Henry de Vries y Humbertson Wright”: Henri De Vries y Humberston Wright coinciden sólo en dos títulos, de los cuales el aludido acaso sea White Cargo (J. B. Williams, GB, 1929), aunque en ninguno actúa Betty Crombson, nombre que suena sospechosamente parecido al de la muy popular Betty Compson.

Sólo hay un amor (Finale der liebe (Felix Basch, AL, 1925), con Lucy Doraine y Nils Asther.

El último minuto, “con Lhuis Rafles”, actor inadvertido.

Pensamientos que matan, “con Eric Kaiser Titz”: el actor es Erich Kaiser-Titz y el film es Wenn die mutter und die tochter... (Carl Bösse, AL, 1928).

Su pecado de amor, “con Lilly Flohr”: quizá la producción rumana Lia (Jean Mihail, 1927).

La doncella de Norimberg –La mujer heroica–, “con Hella Moya”: la actriz y también escritora es Hella Moja y acaso se trate de U9 Weddigen (Heinz Paul, AL, 1927).

La huerfanita, “con Mary Clady”: no existió ninguna actriz con ese nombre, salvo que fuera la argentina Mary Clay con el apellido mal escrito, pero resulta que Clay no hizo ninguno con ese título ni tampoco ninguno en el que interpretara ese personaje.

El vals del Danubio Azul, “con S. Petrovits y Teny Harrison”: desconocidos, el film y los actores.

Espinas del pasado, “producción nacional con Lily Harrold”, actriz que no existe en un film que tampoco existe. [Continuará]

martes, 28 de julio de 2026

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!

–El cine de Enrique Carreras–

Las procesadas (1974) – Catorce días después de acabar (en más de un sentido) con Los chicos crecen, EC dio inicio a Las procesadas, con el cual inauguró un nuevo subgénero en su filmografía, el de “cárcel de mujeres”, aunque su círculo de periodistas amigos prefiriera escribir que se trataba de un retorno a sus dramas testimoniales, absurda teoría a la cual, por supuesto, el director adscribió más que gustoso.

   El proyecto comenzó cuando uno de esos periodistas amigos, José Dominianni, vendió el argumento original a los Mentasti. Entonces se titulaba “La fuga de las procesadas” y dramatizaba un hecho real, la fuga de reclusas menores de edad del Hogar Santa Rosa, que por entonces (comienzos de 1967) estaba ubicado en la avenida Belgrano 2670, en Buenos Aires. El texto introductorio recuerda los de algunas producciones realizadas durante el primer gobierno peronista, como La encrucijada (Torres Ríos, 1951) y, en especial, Deshonra (Tinayre, 1951), con el que comparte el subgénero, algunos tópicos argumentales y otras formas de servilismo a las autoridades de turno.


Betiana Blum, Susana Rinaldi y madame Carreras


   EC firmó contrato con los Mentasti el viernes 23.8.1974 y ya entonces la fecha pautada para comenzar el rodaje se había establecido en noviembre. Mientras, Petit de Murat y Tiempo trabajaban en el primer guion, que llevaba otro título, “Las encausadas”. Resulta inútil relatar el argumento: una de sus apelaciones publicitarias es mucho más elocuente (“Mujeres sumergidas en un infierno de pasiones”). El caso es que, a partir de la muerte de una reclusa en circunstancias dudosas, intervienen el juez Argibay y la asistente social Carreras, esta última tan dedicada a su trabajo que hasta se hace arrestar para investigar in situ. Ya presa, la pobre mujer ve desfilar, junto con el espectador, todos y cada uno de los personajes y elementos básicos del subgénero: peleas entre las reclusas, lesbianismo por doquier, una rebelión en el salón comedor, un motín seguido de incendio, una fuga con tiroteo incluido. Obviamente, las mujeres en cuestión ya no son menores de edad, como en el hecho real.

   Realizado en menos de un mes en los estudios de Sono (de los que también se aprovechan otras instalaciones), Las procesadas se sostiene por el atractivo morboso que propone el ambiente –no en vano el subgénero existe casi desde que existe el cine mismo–, pero también por un elenco all star encabezado, por supuesto, por madame. Para compensar, allí están Leonor Manso como una tullida tierna y sufrida; Susana Rinaldi como una pistolera que muere bajo los acordes de Malena no sin antes tararear algunos de sus greatest hits; Olga Zubarry, excelente como la “fichada por infanticidio”; Argibay como un juez tan recto que “ya le costó el ascenso a camarista”; Altavista, cuyo personaje se llama “Anguila” aunque en realidad interpreta a Minguito, incluyendo su habitual muletilla «‘fetivamente»; y Betiana Blum como una lesbiana desafiante y feliz, aunque el must de ese elenco, sin duda, lo conforman Myriam de Urquijo y Nora Massi como las malvadas directora y jefa de carceleras, en especial cuando la segunda, con su mejor cara de póker, dice “esta infamia merece un escarmiento”. Además de varios de sus intérpretes, Las procesadas incorpora a la filmografía carreriana al guionista César Tiempo.

   Diez años después, Dominianni vendió a otro Mentasti (Carlos Luis) una reescritura apenas maquillada –que no alcanza la estatura de nueva versión– a la que se tituló Atrapadas, que dirigió Aníbal Di Salvo y obtuvo un enorme éxito de taquilla, superior incluso al de este de EC.





OBS     Textos: “Este relato es fiel a una dramática realidad –ya superada– que en su momento dio origen a trascendentes medidas para cambiar el régimen de ciertos establecimientos penales donde ocurrieron tan deplorables episodios”, “Los que oponen el odio al odio no hacen más que propagar el crimen y la intolerancia sobre la paz de la tierra. La humanidad está fatigada de odio. Alguien tiene que decir ¡Basta! Mahatma Gandhi” y “Todos los hombres son hermanos. Publicación de la UNESCO”. Beatriz Taibo fue considerada para un personaje.

TAQ     Muy buen éxito de público, con seis semanas en el Ocean y dos en el autocine, sumando desde la 2ª (22.5) los cines Flores, Cervantes, Belgrano, Palacio del Cine, Los Andes y Atalaya + 18; desde la 3ª (29.5) los cines Loria –por tres semanas–, Cabildo, Sáenz, Edén Palace, Rialto, Gran Odeón –por dos semanas en cada una–, Moreno, Grand Prix, Alberdi, Gran Lugano, Lope de Vega, Olavarría y el Autocine Aéreo Todo + 14, y a esa altura los avisos mencionaban la cifra de 517.320 entradas vendidas; desde la 4ª (5.6) el San José de Flores –por dos semanas–, el Pablo Podestá y el National Palace; y desde la 5ª (12.6) el Regio, el Gran Buenos Aires y el Devoto. Luego, desde el 3.7, fue programado en el Gloria –por dos semanas– y el Electric Palace.

 

Las procesadas
Argentina, 1974
35mm / EastmanColor / RCA / 90’ / PM18

EQ     CP, CD: Argentina Sono Film SACI. JP: Jorge Velasco. [AP: Ricardo Vacas]. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. [AYD: Ricardo Cuevas]. [PZ: Miguel Angel Fernández Alonso]. G: Ulyses Petit de Murat y César Tiempo, sobre argumento de José Dominiani [Dominianni]. F: Antonio Merayo. CM: Enrique Filipelli. [FQ: Roberto Maccari]. [ACM: Ever Latour]. [FF: Fernando Ramos]. JR: Domingo Antonio D’Atri [Domingo D’Atri]. [CR: Antonio Salvatore]. [R: Arturo Gueli, Juan Carlos De Luca, Luis Gago, José Quevedo y Ramón Vázquez]. E: Alvaro Durañona y Vedia. DC: José Tasín. [U: Tomás Alvarez]. [CPT: Enrique Castillo]. JPT: David Daich. ASEV: Horace Lannes. [MOD: Beatriz Rocino]. MQ: Vicente Notari. PN: Roley. S: José [Ramón] Feijóo. [AS: Juan Carlos Bertola]. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. [AC: Higinio Vecchione]. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Tito Ribero. [PUB: Alicia Silenzi de Stagni]. EF, LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA). LOC: GBA (confitería Saint-George e instalaciones de Argentina Sono Film en Martínez; Instituto para Ciegos Román Rosell y Hospital de San Isidro). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 5.11.1974 al 2.12.1974. LC: 15.5.1975, cines Ocean, Gran Norte, General Paz, Rivera Indarte, Cuyo, Constitución, El Plata, 25 de Mayo y Autocine Río de la Plata + 27.





I&P     Mercedes Carreras (Beatriz Cavallari, alias Norma Ferri), Leonor Manso (Eugenia), Susana Rinaldi (Juana Lameiro), Myriam de Urquijo (directora Carmen Ramírez), Olga Zubarry (Antonia) / Alberto Argibay (juez doctor Nicolás Vallejos) / Juan Carlos Altavista (Anguila) / Nora Massi (celadora Margarita Abadie), Virginia Ameztoy (Matusa), Betiana Blum (la Peste), Silvina Rada (Liana), Héctor Fuentes (el Loco Federico), Víctor Hugo Vieyra (Renato Morandi), Noemí del Castillo (la China Benítez) / Hebe Donay (la celadora buena) / Perla Laske (Martina), Irene Morack (la Garza), Adriana Parets (la Cordobesa), Adriana Aguirre (Luisa, amante de Morandi), Martha Ecco (la Gitana), Luis Corradi (abogado doctor Terencio Marditi), Golde Flami (madre de Beatriz Cavallari), Guadalupe (Baby), Blanquita Silván (reclusa), Rodolfo Onetto (comisario), Pilar Boccardo (Verónica), Tina Francis, Gloria Gedes [Geddes] e Isabel Giosa (tres reclusas), Edelma Rosso (celadora), José Dorado (el Bayo Rivera), Jorge Sassi (Ricardo Loras) / na Maruja Roig (madre de Celita), Nora Kaleka (ex reclusa Celita), Liliana Abayieva (asistente social), Ernesto Nogués (médico en la morgue), Cecilia Cenci (reclusa), Cristina Mohamed (celadora), Juan Alberto Domínguez (secretario de Vallejos), Ego Brunoldi (asistente de Vallejos), Elisa Villafañez (Claudia, amiga de Anguila), Fernando Soler (barman Rodolfo), Ricardo Jordán (cómplice de Federico), Miguel Narciso Brusse (juez doctor Semprún), Jorge Pérez Vila (agente en el interrogatorio), Aurora del Mar (hermana de Irene Lerman), Rodolfo Machado (amigo de Margarita), Raúl Fraire (capataz), Joaquín Piñón (hombre asesinado en su departamento), Pablo Cumo (h) (pagador del policlínico), Roberto Carnaghi (agente de Policía que muere en el tiroteo del final). [Personajes en busca de actores: cadáver de Irene Lerman / policía en el juzgado / chica con el Loco Federico en la boîte / tres obreros / agente que conversa con la Anguila / mujer en el departamento tomado / enfermera].

F&P     13º Festival Cinematográfico Internacional, Panamá, 14-23.11.1975, sección Informativa / Estrenado el 4.12.1978 en Barcelona y el 21.11.1980 en Madrid.

Ficha supervisada en 1975 por Ricardo Vacas y el Gordo Cuevas.

lunes, 27 de julio de 2026

BIOGRAFOS

Bajo por Corrientes,

doblo por Florida y llego al Retiro

Corrientes al 1500

En el predio correspondiente al 1530 de la calle/avenida Corrientes, barrio de San Nicolás mentado como “el Centro”, hubo unas cuantas salas de espectáculos, la primera de las cuales fue la del Nuevo, inaugurado el 16.3.1911, que ofreció su escenario para una gran variedad de compañías clásicas (Pablo Podestá, Muiño & Alippi, Arturo Mario & María Padín, Armando Discépolo, Jacob Ben-Ami, Roberto Casaux): salió a remate público el 4.10.1929 pero no hubo oferta alguna, y otra vez en mayo 1930, cuando fue adquirido por la actriz Silvia Parodi en 605.000 pesos. Luego, el inmueble pasó a ser propiedad municipal y, al ser otorgado a las huestes de Leónidas Barletta, cambió su nombre a Teatro del Pueblo, que sentó allí sus trajinados reales hasta 1943, eyectado por otro golpe de Estado militar. Durante los siguientes diez años la sala funcionó como Teatro Municipal de Buenos Aires y Teatro Municipal General San Martín, este último desde agosto 1950 y hasta 1954, cuando comenzaron los preparativos para la construcción del monumental edificio que todavía se mantiene en pie.





   Inaugurado el 25.5.1960, comenzó sus actividades tan sólo el 23.11.1961 y probablemente fuera registrado por vez primera, aparte algún noticiario y aunque más no sea su fachada, en el corto de Mario Braier Todos a la vez (1969). Pero el edificio, hasta en sus más ocultos recovecos, aparece en todo su esplendor y, a esa altura, en toda su decadencia en Fantasma (2006), coproducción argentino-franco-holandesa dirigida por Lisandro Alonso, film raro, a medio camino entre la ficción y el documental pero hipnótico como todo lo que hace Alonso. Una de las cuatro salas que alberga, bautizada Leopoldo Lugones (uno va a “la Lugones”, en otro de esos despropósitos gramaticales que, como también “la Cámpora”, pondrían los pelos de punta a sus mentores al ser tratados en femenino), desde su inauguración en 1967 es un bastión de la Cinemateca Argentina gracias a las buenas relaciones de los Fernández Jurado con los diversos intendentes, convirtiéndose en un referente del buen cine y adhiriendo a un circuito de cine-arte cuya big star era el Lorraine, en la vereda de enfrente. Durante muchos años, su programación fue también cuidada por Luciano Monteagudo, encargado formal de la sala: aunque unos años menor que yo, considero a Luciano el mejor crítico de cine de nuestra generación, por lejos y sin ninguna duda, y gran persona además. La sala Lugones fue utilizada como localización en un cortometraje institucional de apenas 7’, dirigido en 1983 por Juan Carlos Pastine con el título del complejo municipal, y más ampliamente en el episodio de Alejandro Agresti (A short story about nothing) para la producción holandesa City life (1986-1987).


Argentino Vargas en Fantasma


Florida al 900

936, con más precisión: allí funcionó originariamente el Teatro de la Wagneriana, denominación formal del auditorio de la Asociación Wagneriana inaugurado el 7.9.1929 y, desde el 17.12.1929, también utilizado para ocasionales proyecciones cinematográficas y representaciones teatrales convencionales, incluyendo en este caso el debut del Teatro del Pueblo ocurrido el 7.10.1931 con un programa integrado por La madre ciega y El pobre hogar además de Títere de pies ligeros de Ezequiel Martínez Estrada, títulos que, sin embargo, no eran piezas teatrales sino adaptaciones escénicas de cuentos (los dos primeros) y un poema; poco después, el 3.12.1931, Iris Marga estrenó en ese escenario un montaje de La amante de todos, de Leonor Nanni Prieto. Luego fue alquilado por la empresa Maggiore, que lo rebautizó El Retiro y lo reinauguró el 1.6.1940 para, de acuerdo al Heraldo, dedicar “el salón a exhibir películas nazis”. Desde 1963 y hasta 1970 funcionó allí el Instituto Torcuato Di Tella, mejor conocido como “El Di Tella”), del que huelga redundar luego de la enorme cantidad de información disponible y del libro que le dedicó uno de sus habitués, el periodista Kado Kostzer: allí se podía ver teatro, danza, música, performances, exposiciones y, de vez en cuando, algo de cine, por ejemplo sendos ciclos de Cine Corto Argentino 1958-1964 y el dedicado al New American Cinema en 1965. El último acto de travestismo del predio se llamó Catalinas, inaugurado en 1984.


El Di Tella


Leandro N. Alem al 1100

Nada más alejado del teatro de prosa, de los gorgoritos operísticos y del cineclubismo que el cine-teatro Retiro, ubicado dentro del vasto predio que, con entrada formal por el nº 1101, conformaba el Parque de Diversiones de Retiro. Aparece por primera vez en las carteleras el 2.1.1959 ofreciendo un programa triple integrado por Cómo venimos al mundo, ese clásico del falso cine “educativo”, por Club de señoritas, que no era otra cosa sino un viejo largometraje francés de Ralph Habib (Club de femmes, Jacques Deval, 1936) con Danielle Darrieux, y por el estadounidense Extasis mortal, otro clásico pero del costado sexploitation, titulado The wages of sin (Herman E. Webber, 1938), que había sido estrenado en Buenos Aires con otro título (Traficantes del amor –Flores de perdición–) el 3.1.1940 en el Renacimiento y fue tramposamente vuelto a “estrenar” como Extasis mortal –Naufragio humano– el 13.11.1940 en el mismo cine Renacimiento, demostrando una coherencia digna de mejor causa. La programación del Retiro era errática y muy pronto dejó de publicar en carteleras, pero quedó registrado en imágenes en Prisioneros de una noche (1960), el film de Kohon, en la secuencia en que Alcón y María Vaner, deambulando por el Parque, pasan frente a un cartel en el que se lee “cine continuado”: ése era el Retiro.


Alcón y Vaner en la secuencia en el
Parque Retiro de Prisioneros de una noche


Doctor Ramos Mejía al 0000

Ya en las cloacas del barrio funcionaron durante algunos años dos salas de cine improvisadas. El Ferrocine Retiro estaba ubicado al final de los andenes 1, 2 y 3 de la estación Retiro del FC General Mitre y fue inaugurado el 17.5.1973 apelando a una programación inclasificable, hecha de jirones de copias cuyos títulos anunciados difícilmente se correspondían con los que el espectador veía en la pantalla. A este nunca me le animé, pero sí al muy muy bien bautizado como Pasatiempo, unos metros más allá de la misma calle, ubicado en en el primer piso de la terminal de ómnibus de Retiro, cuyo empresario, Alfredo Osvaldo De Simoni, prometía “abierto día y noche, continuado las 24 hs. sin parar”.


Tatsuya Fuji y Eiko Matsuda en Ai no korida


   Fue inaugurado el domingo 5.7.1987 con una publicidad en los diarios que anunciaba nada menos que el ahora clásico Ai no korida (El imperio de los sentidos, Nagisa Oshima, 1976), calificado “sólo apto para mayores de 18 años, de exhibición condicionada”, esto es, destinado al porno duro. La primera vez que lo visité fue, precisamente, para pasar mi tiempo por una demora de un par de horas en la salida del micro que me llevaría no recuerdo dónde: sí que en ese pasatiempo gané un nuevo conocido…

FILMS / MISMA HISTORIA, DOS VERSIONES De la verde Marihuana (1950) Tras un texto introductorio aleccionador y propagandístico (“ Esta...