domingo, 26 de abril de 2026

PERFILES

Ruzzo y Ricutti,

brutti, sporchi e cattivi

Uno comenzó su carrera en los años 20 y la concluyó a mediados de los 60. El otro es como si hubiera tomado la posta, ya que sus pininos en el cine y la TV se registran en los albores de los 50. Compartían un estilo tosco, en el físico y en sus actuaciones; el hecho irreversible de aparecer siempre en personajes secundarios, aunque con ocasionales destellos de lucimiento; y, sobre todo, el ninguneo periodístico que nunca se interesó en esa franja conocida como “actores de reparto”, por lo cual, en consecuencia, no hay datos rigurosos acerca de fechas y ciudades de nacimiento y de muerte, apenas una mera enumeración de títulos que se repiten ad infinitum especialmente en ese módico Infierno conocido como “redes sociales”. Ruzzo tiene una entrada en el Anuario Cinematográfico 1944 de Cine Prensa, donde sólo dice “actor” y cita un puñado de títulos, pero sólo los mencionados en ese mismo anuario. Ricutti, ni eso. El gracioso título del notable film de Ettore Scola utilizado para este artículo no pretende ser despectivo sino apenas descriptivo del tipo de personajes que encararon de manera mayoritaria. No daban para galanes románticos, eso queda claro.

   José Ruzzo comenzó en los escenarios a mediados de los 20 y durante las tres décadas siguientes los alternó con los estudios cinematográficos. Siempre aparentando mayor de su edad real, algunas pocas veces encabezando elencos, como en agosto 1931 en gira chilena de la compañía Escarcela-Ruzzo que lideraba con Julio Escarcela. Parecía ser un favorito en los elencos de Ivo Pelay y recurrente en las diversas compañías de Pepe Arias, y hasta escribió alguna comedia oculto tras el no muy oculto pseudónimo José Ozur. Entre sus créditos teatrales resaltan el “Juan Galarza” de Rodríguez supernumerario de Pelay con Pepe Arias en el Astral (1944), un personaje que en su adaptación al cine hizo Francisco Audenino; Léocadia de Anouilh representada por Mecha Ortiz en el Politeama Argentino (1944); el “don Próspero” de Fine mese de Paola Ricora con Arias en el Astral (1945), papel animado por Rafael Diserio en la versión para cine; el cochero de Don Fernández de Pelay con Pepe en el Cómico (1947), y “Castilla” en El secreto del Dr. Aguirre de Luis M. Grau (1947, Variedades), una de las diversificaciones escénicas del popularísimo ciclo radiofónico Los Pérez García, en el que su personaje era habitual.




   Para el cine interpretó decenas de títulos en los que por lo general animaba personajes de hampón o de provinciano, en sus comienzos casi exclusivo de Argentina Sono Film –si es que en su caso pudiera existir la exclusividad, coto reservado a las vedettes. Lo más cerca que estuvo en la escala jerárquica de los títulos de crédito fue en el puesto nº 4 de Deshojando margaritas, simpática comedia Lumiton en la que aparecía muy gracioso (a su pesar) como uno de los hampones que secuestran al millonario empresario Serrano para pedir un rescate, con el resultado de que el vejete descubre los placeres de la sencillez, como comer un asado, jugar a las bochas, respirar aire puro: el ocio, en fin. Otros trabajos en los que Ruzzo se hizo notar fueron el delincuente de El último encuentro, el ladino peón de Fortín Alto, el indio de Oro en la mano, el oriental de La Secta del Trébol y el malo-muy-malo de El abuelo, en el que se sacaba chispas con Amalia Bernabé, su mujer en esa historia y tan mala o peor que él. En El último payador interpretó un personaje de real existencia, el dirigente radical Manuel Aparicio, y en Así te quiero a un mayordomo llamado “Narciso”, lo cual fue con seguridad una deliberada broma interna. Se ignora cuál fue la última de sus 48 apariciones en cine, puesto que los dos finales estaban en rodaje en las mismas fechas en sendos estudios de la Sono en Martínez. Si hasta se desconoce cuál era la grafía correcta de su apellido, ya que figura indistintamente como Ruzzo, Ruzo, Russo y Ruso…

En El matrero


 

Raúl Ricutti (Buenos Aires, 1926 / Iguazú, provincia de Misiones, 6.10.1987) fue un caso serio en la historia del cine vernáculo: hacía reír por su sola, enorme presencia física, aunque su personaje fuera un torturador (que lo fue no en uno sino en dos ocasiones) o un agente policial. Se reía de sí mismo, además, como se demostrará.

   Sumaba un cuarto de siglo cuando se registra su debut en cine en una producción ultra económica de los hermanos Carreras, Mary tuvo la culpa, en el que también hizo su debut en ese medio Alfredo Barbieri. Le siguieron nada menos que otros 77, tal vez más, porque alguno pudo haber escapado al radar del investigador, y en algunos de ellos se produjo esa fatal conjunción de falta de precisión por los detalles del asistente a cargo de los títulos y de actores con letras dobles en sus nombres o apellidos, por lo que el pobre Raúl Ricutti en ocasiones figura travestido en Riccuti, Ricuti o Riccutti. Y eso cuando lo ignoraban y sólo se lo podía detectar viéndolo en la pantalla.

Con Alberto Olmedo en
Los colimbas al ataque


   Algunos directores recurrían a él por acostumbramiento: si el guión indicaba que un personaje debía ser caracterizado como “torpe”, “grandote” o “ridículo” lo mandaban llamar para el bolo de costumbre, que con los años pasó a ser un “bolo mayor”; a Ricutti casi nunca le ofrecían un contrato. Enrique Carreras lleva la delantera pues lo sumó al elenco de 7 de sus productos, seguido de cerca por Enrique Dawi, Emilio Vieyra y Hugo Sofovich (6), Mario David (4) y Fernando Ayala (3). Fue Dawi, precisamente, el primero en advertir las posibilidades cinematográficas del actor, otorgándole un personaje destacado en la trama de su segundo largometraje, Héroes de hoy, ingeniosa, simpática comedia satírica que hace blanco en la fotonovela, muy a la moda desde mediados de los 50. Luis Dávila, uno de los actores que incursionaba en ese género, interpreta al jefe de una estrafalaria banda de hampones que se esconden en un balneario provocando la curiosidad de los lugareños; los otros gangsters de pacotilla eran Nathán Pinzón (que se burla de sí mismo), José Maurer y Ricutti, pero ese film jamás llegó a cine alguno, aunque se pasó durante años por la TV.

   Otros en los que, por razones diversas, destacó son Mi novia es la otra, en un rol que debe ser el que mayores oportunidades de lucimiento le brindó en su carrera de eterno secundario aunque, como en Héroes de hoy, tampoco accedió a un estreno convencional en salas aunque sí a la televisión. Expertos en pinchazos, uno de los más flojos eslabones de la serie de Olmedo & Porcel para Aries, cuya acción se arrastra con más pena que gracia, contiene sin embargo una private joke memorable: un actor ensaya en diversos tonos la frase “la mesa está servida”, y cuando le preguntan algo, contesta “No me interrumpa, tengo un parlamento muy difícil”; ese actor, claro, era Ricutti, famoso entre sus pares por su errática dicción y por los furcios y equivocaciones en las que incurrió en toda su carrera, haciendo de ello casi un estilo. Un acercamiento en forma de homenaje se lo brindó Marito Sábato en Tiro al aire, comedia cuyo argumento hace pie en la vanidad, fragilidad y precariedad de los actores llamados “de reparto”, y en un juego de mentira-verdad ahí están, casi interpretándose a sí mismos, Luis Tasca, Marcos Zúcker, Gogó Andreu, Semillita, “Coco” Acevedo y Ricutti sentados a una mesa del bar Los Astros de Lavalle al 2000, el famoso “bar del hambre”, un bastión del gremio actoral desocupado, aunque fue represenntado en otra localización. En La muerte blanca tocó un extremo: sólo aparece en una fotografía… Ricutti ejemplificó otra cuestión: la de algo tan malo o tan ridículo o tan “grasa” que por ello se torna imprescindible o irresistible convirtiéndose en una moda, tal como en algún momento las disco “chetas” se adueñaron de la cumbia. Fue cuando Tato Bores lo convocó a acompañarlo en algunos de sus ciclos televisivos, gracias a los cuales su figura se tornó popular.

Con Jorge Salcedo en Los neuróticos


   Un film estadounidense invisible –por cuanto casi no tuvo estreno en ningún país– y rodado en la Argentina, The kulies, ofrece su última aparición, puesto que falleció durante el rodaje en la provincia de Misiones. Ese mismo año 1987 ya había intervenido en otros tres y, según sus compañeros de elenco, parecía estar bien de salud a sus 60 años. Y entonces sobrevino el infarto fatal.

Baltasar Espinosa

FILMOGRAFIAS

José Ruzzo:

Años 30: Amalia (Moglia Barth, 1936: “RP Gaete”, 14º), Goal! (Moglia Barth, 1936: “guarda del tren”), El pobre Pérez (Luis César Amadori, 1936: “Vicente, jardinero de la quinta de Luján”, NA), Viento Norte (Mario Soffici, 1937: “Julián”, 11º), El Diablo con faldas (Ivo Pelay, 1938: “Hércules, marido de la madre [María Santos] de Tula Valladares” [Celia Gámez], 8º), El último encuentro (Moglia Barth, 1938: “Sultán”, 5º), ¡Palabra de honor! (Amadori, 1939: “Ronco, falso padre de Laura Conde” [Alicia Vignoli], 8º), La vida de Carlos Gardel (Alberto de Zavalía, 1939: “el Marcao”, NA), El matrero (Orestes Caviglia, 1939: “un vecino”, NA), Así es la vida (Francisco Mugica, 1939: “Rocamora”, 13º), Azahares rojos (Edmo E. Cominetti, 1939: “sargento”), …Y mañana serán hombres (Carlos Borcosque, 1939: “guardia que pelea con Florencio Fernández, «el Loro»” [Oscar Valicelli], NA) y Medio millón por una mujer (Mugica, 1939: “Felipe”, 6º).

Elsa O'Connor, Ruzzo y Santiago Gómez Cou en
La vida de Carlos Gardel


Años 40: En la luz de una estrella (Enrique Santos Discépolo, 1941: “traspunte”, 14º), Yo quiero morir contigo (Soffici, 1941: “linyera en el tren”, 9º), Fortín Alto (Moglia Barth, 1941: “peón Aniceto Ortiz”, 7º), Una vez en la vida (Borcosque, 1941: “Ligusto”, 11º), Persona honrada se necesita (Mugica, 1941: “taita”, 12º), El hermano José (Antonio Momplet, 1941: “el ladrón profesional”, 6º), Así te quiero (Cominetti, 1941: “Narciso, mayordomo de Julia” [Fedora Noble], 7º), En el viejo Buenos Aires (Momplet, 1942: “exaltado”, NA), Son cartas de amor… (Amadori, 1943: “Varela”, 8º), Oro en la mano (Adelqui Millar, 1943: “el indio Lucas”, 5º), Llegó la niña Ramona (Catrano Catrani, 1943: “Laureano, empleado de Ramona Zabaleta [Olinda Bozán] en Cañadones”, 10º), Pampa bárbara (Lucas Demare y Hugo Fregonese, 1944-1945: “comisario”, 18º), Deshojando margaritas (Mugica, 1945-1946: “Nene, uno de los secuestradores de Federico Lozada” [Enrique Serrano], 4º), Albergue de mujeres (Arturo Mom, 1946: “casero don Miguel”, 9º), Nunca te diré adiós… (Lucas Demare, 1946: “don Robles, jefe de la estación de Médanos”, 6º), Los secretos del buzón (Catrani, 1947: “sargento”, 11º), La Secta del Trébol (Soffici, 1947: “jefe de la Secta”, 7º), La muerte camina en la lluvia (Carlos Hugo Christensen, 1948: “inspector Torres”, NA), Don Bildigerno en Pago Milagro (Ber Ciani, 1948: “vigilante”, 10º), Mundo estranho / Mundo extraño (Franz Eichhorn, BR/A, 1948: “detective Antonio Brown”, 5º), Historia del 900 (Hugo del Carril, 1948: “Medina”, 9º) y El último payador (Homero Manzi y Ralph Pappier, 1948: “don Manuel Sosa Aparicio”, 9º).

Años 50: La indeseable (Soffici, 1950-1951: “Pedro Noguera, marido de Martina Carresal” [Pilar Gómez], 9º), Rescate de sangre (Mugica, 1941: “ño Bemba”, 5º), Desalmados en pena (Leo Fleider, 1953: “Casiano, capataz de La Granja Negra”, 13º), El abuelo (Román Viñoly Barreto, 1954: “Venancio, capataz de El Milagro”, 7º), Mercado de Abasto (Demare, 1954: “el Flaco, secuaz de Jacinto Medina” [Juan José Míguez], 14º), El curandero (Soffici, 1955: “curandero Crisanto”, 12º) y La sombra de Safo (Julio Porter, 1956: “Solomillo”, 9º).

Ruzzo y Soffici en El curandero


Años 60: Operación “G” (Pappier, 1961: “Nemesio, capataz de Jorge Basualdo” [Duilio Marzio], 6º), Bicho raro (Carlos Rinaldi, 1964: “jefe de estación de Pedregullo”, 22º), Canuto Cañete detective privado (Fleider, 1965: “predicador callejero”, 12º), Ya tiene comisario el pueblo (Enrique Carreras, 1966: “funebrero Lorenzo Seisdedos”, 18º), Escándalo en la familia (Porter, A/E, 1966: “borracho”, 32º) y Quiere casarse conmigo…?! (Carreras, A/E, 1966: “director del jardín de infantes”, 14º).


Raúl Ricutti:

Años 50: Mary tuvo la culpa (Carlos Torre Ríos, 1950: “bailando en El Gato Amarillo”, extra), Buenos Aires a la vista (Bayón Herrera, 1950: “tipo tomando cerveza con Carlitos” [Carlos Castro “Castrito”], extra), Los torturados (Alberto Du Bois, 1956: “un torturador”, 27º y último), Socios para la aventura (Miguel Morayta, A/MX, 1957: “agente de Policía”, NA), El candidato (Fernando Ayala, 1959: “uno de los secuaces de Miñaca” [Héctor Rivera], NA), La procesión (Francis Lauric, 1959: “agente de Policía”, NA), Los acusados (Antonio Cunill, 1959: “un torturador”, NA), El crack (José A. Martínez Suárez, 1959: “agente de Policía 1º” y “desaforado 1º”, NA), Dos tipos con suerte / ¡Viva quien sabe querer! (Morayta, A/MX, 1959: “pasajero grandote y enojado en el tren”, NA) y Obras maestras del terror (Enrique Carreras, 1959: “carnicero” en el episodio El corazón delator, NA).

Años 60: Vacaciones en Argentina / Vacanze in Argentina (Guido Leoni, A/I, 1960: “fotógrafo”, 29º), Héroes de hoy (Enrique Dawi, 1960: “Fuller”, 8º; inédito en cines), Una americana en Buenos Aires / ¿? / ¿? (George M. Cahan, A/F/EEUU, 1960: “vecino celoso”, 11º), Canción de arrabal / La cumparsita (Carreras, 1961: “estibador que baila con Gloria Rivero” [Marujita Díaz], 24º, con su voz doblada), Rebelde con causa (Antonio Cunill, 1961: “cocinero del portaaviones”, NA), Une blonde comme ça!… –Miss Shumway jette un sort– / Mi novia es la otra (Jean Jabely, F/A, 1961-1962: “Cabrolo”, 4º; inédito en cines), Operación “G” (Ralph Pappier, 1961: “policía de civil”, NA), La chacota (Dawi, 1962: “comisario Alvaro”, 15º), Rata de puerto (René Mugica, 1962), Alias Flequillo (Julio Saraceni, 1963: “presidiario”, 21º), María M. (Emilio Vieyra, 1963-1964: 9º), Asalto en la ciudad (Carlos Cores, 1964: “pasajero grandote del ómnibus”, acreditado 23º como Angel Ricutti), Dos quijotes sobre ruedas (Vieyra, 1964-1965: 29º), Fiebre de primavera (Carreras, 1964-1965: “canillita”, acreditado 17º como J. Ricutti), Las locas del conventillo –María y la otra– / María y la otra (Ayala, A/E, 1965: “agente de Policía en la comisaría”, 27º), Canuto Cañete detective privado (Leo Fleider, 1965: “verdulero”, NA), Hotel Alojamiento (Ayala, 1965: “Alberto, cliente grandote del hotel”, 43º), Ritmo, amor y juventud (Enrique de Rosas hijo, 1966: “grandote que tropieza con Raúl Santamir” [Vicente Rubino], NA), Al Diablo con este cura…!!! (Carlos Rinaldi, 1966-1967: “mozo de la boîte”, 30º), Lo prohibido está de moda (Fernando Siro, 1967-1968: “señor que discute con Carmelo [Darío Vittori] en el colectivo”, 13º), El día que me quieras (Enrique Cahen Salaberry, 1968: “brasileño con una rubia en la boîte”, 12º), Villa Cariño está que arde! (Vieyra, 1968: “hombre entrenando”, 26º), Los neuróticos (Héctor Olivera, 1969: “cirujano”, 12º) y Este loco verano (Fred Carneano [Fernando Arce], 1969-1970: “Tito”, 7º).

1970 a 1974: Un elefante color ilusión (Derlis M. Beccaglia, 1970: “jefe de Policía de Santa María”, 11º), Pájaro Loco (Lucas Demare, 1970: “Crispín, el herrero”, 10º), Todos los pecados del mundo (Emilio Gómez Muriel, 1971: “ordenanza Ramón” en el episodio La soberbia, 18º), Disputas en la cama –Los divorciados– (Mario David, 1971: “grandote en el hotel”, 18º), La casa del amor (Aldo Brunelli Ventura, 1972: “portero Manuel”, 11º), Yo gané al PRODE… y ud….? (Vieyra, 1972: “señor descompuesto en la agencia asaltada” en el primer episodio, sin título, 16º), Il giovane Garibaldi / La jeunesse de Garibaldi / Der junge Garibaldi (Franco Rossi, I/F/RFA, 1972-1973: “coronel Teixeira”; miniserie TV parcialmente filmada en la Argentina, en algunos países distribuida en cines; RA aparece en el segundo episodio), Los vampiros los prefieren gorditos (Gerardo Sofovich, 1973-1974: “camionero”, 29º), Minguito Tinguitella, papá!!! (Dawi, 1974: “inspector J. J. Morales, el grandote que tropieza con Mingo” [Juan Carlos Altavista], 12º), Un viaje de locos (Rafael Cohen, 1974: “ciego en el aeropuerto”, 14º), Agentes secretos contra Guante Verde (Alberto Abdala, 1974: “guardia atacado por los niños”, 32º; inédito en cines) y Mi novia el… (Cahen Salaberry, 1974-1975: “portero de Can Can”, 24º).

1975 a 1979: Allá donde muere el viento (Siro, 1975: “RP párroco de la iglesia de Santa Clara”; inédito en cines), Don Carmelo… “il Capo” (Juan Carlos Pelliza, 1975: “secuaz de don Luciano” [Eddie Pequenino], 16º), No hay que aflojarle a la vida (Carreras, 1975: “jugador grandote del club Villa Insuperable”, 22º), Los chiflados dan el golpe (Dawi, 1975: “cabo 1º Rico”, 8º), Las aventuras de Pikin (Abdala, 1977: “Joe Sardina”, 9º), Hay que parar a la delantera (Cohen, 1977: “hampón”, 14º), Cuatro pícaros bomberos (Carlos Galettini, 1978: “Pancho”, 14º), Con mi mujer no puedo (Dawi, 1978: “guardia de la tienda”, 22º), La rabona (David, 1978: “señor en la fila del colectivo”, 21º), Custodio de señoras (Hugo Sofovich, 1979: “portero de la agencia de detectives Reflex”, 34º), Expertos en pinchazos (Hugo Sofovich, 1979: “actor ensayando”, 26º), Millonarios a la fuerza (Dawi, 1979: “empleado del teatro”, 22º), Alejandra, mon amour / Contacto en Argentina (Saraceni, E/A, 1979: “Tom, refuerzo a la banda de Enrique Morgan” [Adolfo García Grau], 17º), Las muñecas que hacen ¡pum! (Gerardo Sofovich, 1979: “Rocco, guardia de la Ciudad Infantil”, 38º), Cantaniño cuenta un cuento (David, 1979: “portero”, 17º), Así no hay cama que aguante (Hugo Sofovich, 1979: “jardinero”, 19º) y Comandos azules (Vieyra, 1979: “guardia corpulento”, 16º).

Años 80: A los cirujanos se les va la mano (Hugo Sofovich, 1980: “padre del recién nacido” [Polvorita]; su personaje fue eliminado en el corte final, 19º), El bromista (David, 1980: “camionero”, 19º), Tiro al aire (Mario Sabato, 1980: “actor en el bar Los Astros”, NA), Te rompo el rating (Hugo Sofovich, 1980: “chofer del mateo”, 25º), Las mujeres son cosa de guapos (Hugo Sofovich, 1981: “votante asesinado”, 25º), The warrior and the sorceress (John Broderick, EEUU/A, 1983: “uno de los guardias de Zeg” [Luke Askew], acreditado 13º como Dylan Willias; inédito en cines), La superdotada (Ricardo Montes, 1983: inconcluso), La muerte blanca / Cocaine wars (Olivera, A/EEUU, 1985: “Carlo Maranetti, en la foto que muestran por TV”, 31º), En busca del brillante perdido (Sergio Móttola, 1985: “sargento”, 23º), Los colimbas se divierten (Carreras, 1985: “verdulero”, 19º), Los colimbas al ataque (Carreras, 1986: “enfermero grandote”, 30º), Obsesión de venganza (Vieyra, 1987: “matón de la boîte Bacará”, 20º), Mujer-mujer (Bernardo Arias, 1987: “obrero” en el episodio Negocios son negocios, 6º), La Galería del Terror (Carreras, 1987: “mozo de la confitería”, 22º) y The kulies (Efraín Tobalina, EEUU, 1987, filmado en la Argentina, inédito en cines argentinos).


sábado, 25 de abril de 2026

CINEASTAS

Fernando Birri

[San José del Rincón, provincia de Santa Fe, 13.3.1925 / Roma, Italia, 27.12.2017]

“Que se respete que hablen no implica respetar lo que dicen”.
Leonardo D’Esposito, La Nación, 22.2.2026.

Así era antes de convertirse en un harapiento


En abril 1962, Los inundados, una producción modesta realizada en localizaciones del interior entre febrero y abril del año anterior, sin nombres conocidos en su reparto pero en cambio con “payadores, actores de teatros filodramáticos independientes, variedades, circo, radioteatro, inundados, ciudadanos y puebleros de la ciudad de Santa Fe y la región litoral” y concretada “con la colaboración del Instituto de Cinematografía de la Universidad del Litoral”, puso sobre el tapete diversas cuestiones: que existía un cine de provincias así como técnicos y actores idóneos para desarrollarlo; que el INC lo rechazaba oficialmente; que el público, en cambio, no sólo lo aceptaba sino que también lo disfrutaba; y, lo más importante, que se podía hacer un cine de temática social sin aburrir al espectador “enviándole mensajes” y ofreciéndole a cambio una historia cotidiana en su realidad pero contada acudiendo a la picaresca y al humor. Poco después, el film obtendría una mención especial en Karlovy Vary y el premio Opera Prima –compartido con David and Lisa, del estadounidense Frank Perry– en la Mostra veneciana, poniendo al cine argentino en la vitrina internacional que hasta ese momento sólo adornaba Leopoldo Torre Nilsson.

Tutti in film di Venezia 1932-1984


   Los inundados permitió al público conocer a Fernando Birri, que con este trabajo dio un impulso mayor a la Generación del 60, así como entender que ese movimiento no se limitaba a Buenos Aires. Birri era poeta y titiritero y había sido fundador, en 1945, del Cine Club Santa Fe. Informaciones recogidas en viejos diarios permiten sospechar que provenía de una familia de músicos: hacia mediados de 1925 las carteleras de los diarios informaban que por la Radio F1 de Santa Fe actuaban algunos días la “Orquesta Birri, bailables”, la “Típica Birri, bailables” y “Máximo Birri, solos de bandoneón”. Otro Birri, asimismo Fernando, fue uno de los “delegados de los expositores” que presentarían sus pinturas y esculturas en el 4º Salón de Artistas Locales celebrado en octubre 1930 en el salón del Círculo Italiano de la ciudad de Santa Fe.

Los inundados


   Birri se fue a Italia y estudió en el Centro Sperimentale di Cinematografia, del que egresó en 1952. Volvió a Santa Fe estimulado por la experiencia italiana y fundó el Instituto de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral, que devino prestigioso y que en aquel momento era uno de los pocos lugares en el país donde se podía estudiar cine. En ese contexto y supervisando a sus alumnos Birri concretó el proyecto Tire dié, que primero fue un reportaje documental fotográfico, luego un mediometraje en 16mm y, en su versión definitiva, un mediometraje que recorrió el mundo. Ocasionalmente practicó el periodismo con algunos artículos sobre cine publicados hacia 1959-1960 en la prestigiosa revista Lyra, en cuyo staff figuraba a cargo de la “dirección artística y literaria” mientras su hermana Myrka Birri de De Luca era la secretaria de redacción. En 1960 integró El Grupo de los 10 que lideraba Rodolfo Kuhn, pero no hay evidencia de que dirigiera alguno de sus unitarios televisivos. En 1963 dejó una vez más la Argentina, empujado por la inestabilidad política: se instaló primero en el Brasil, donde otro golpe de Estado lo catapultó de vuelta a Italia. Desde 1966 en Roma, se asoció con Settimio Presutto en una compañía productora con modestia denominada Laboratorio de Poéticas Cinematográficas de Fernando Birri SRL y concibió proyectos de todo tipo, desde documentales que rodaba en forma intermitente hasta la creación de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, entidad cuyo máximo logro fue la Escuela Internacional de Cine y TV, en San Antonio de los Baños (Cuba).




   Curiosamente, la actividad cinematográfica de Birri no ha sido para nada pródiga, dados los medios de los que disponía allí donde los deseara: en más de cincuenta años ha concretado apenas ocho largometrajes que en su mayor parte han sido exhibidos en festivales y por TV antes que en los cines y entre los que se incluyen documentales sobre temas y personajes diversos, con destaque para El siglo del viento, fascinante recorrido por sucesos mundiales que sacudieron el mundo y que adapta con frondosa imaginación el libro de ensayos del uruguayo Eduardo Galeano. En el terreno de la ficción, en cambio, Birri fracasó con Un señor muy viejo con unas alas enormes, costosa, elaborada, artificial y aburrida superproducción basada sobre otra de esas historias con “realismo mágico” que hicieron la fama de su amigo Gabriel García Márquez. Todos sus films están tocados por lo que podría ser denominado “compromiso ideológico”, también dueños de su propia “conciencia social”.

   A mitad de camino entre ambos géneros está ORG, tedioso pastiche-collage-stravaganza de aspiración sociopolítica, una marihuanada prácticamente invisible que le financió su por entonces íntimo amigo, el actor Mario Girotti, popular tras el pseudónimo Terence Hill. Carmen Papio, su pareja de vida, colaboró en alguno de sus trabajos. Hay un libro que examina su obra, o parte de ella, el de Paraná Sendrós para la colección “Los directores del cine argentino” (nº 18, 1994). Birri, por su parte, publicó La escuela documental de Santa Fe (1965). Una retrospectiva le fue dedicada por el festival de Pesaro en 1981. En 2020 le fue impuesto su nombre a la sala 2 del cine Gaumont, al igual que antes el microcine de la Casa Argentina en Roma. Los homenajes han sido una constante desde Los inundados en adelante: se diría que exceden a su obra concreta.

   Por lo general tocado con un chambergo, con largas túnicas al estilo indio y con una barba que dejó crecer y crecer y casi nunca recortó; siempre rodeado de jóvenes que sus ojitos pícaros miraban con delectación; socio de García Márquez en la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano; e invitado permanente de festivales internacionales (el de Mar del Plata le ofreció una retrospectiva parcial en su edición de marzo 2004), Birri fue ungido “padre” de los cineastas de la América latina, condición que su enorme ego –que intentaba disimular con un falso aspecto de modestia– aceptaba con placer.

   Resulta en verdad dificultoso referirse a él como un cineasta argentino. Vivió largamente en Italia, donde tenía su domicilio legal, un tiempo corto en Brasil y durante largas temporadas en Cuba. De su obra fílmica, apenas son argentinos tres cortos y otros tantos largometrajes. Acaso en el fondo de su alma se considerara un cineasta cubano, dada su afinidad con la dictadura castrista: es imposible ignorar –como lo han hecho y lo siguen haciendo todos cuantos han escrito sobre él– que Birri fue uno de los más entusiastas propagandistas internacionales del “paraíso socialista”, de cuya generosidad –en contraposición con la pobreza de sus habitantes– ha vivido durante gran parte de su vida, integrando un selecto club de fans que siempre hicieron la vista gorda acerca de las persecuciones y los crímenes cometidos por Castro y su pandilla, club presidido por el colombiano García Márquez (“pastiche de Faulkner, amigo personal de Castro y oportunista nato”, en la muy autorizada opinión de Reinaldo Arenas) e integrado, entre otros, por Galeano y los argentinos Julio Cortázar y los mucho menos famosos “Cacho” Pallero y su mujer Dolly Pussi, David Blaustein, Tristán Bauer, Liliana Mazure, Adolfo Aristarain, Daniel Desaloms, Carolina Sivestre. “Cuando la gente me dice que él es un dictador, yo les digo que ésa no es la palabra exacta. Estrictamente hablando, Fidel es un tirano. He buscado las palabras en el diccionario. Un dictador es una persona a la que se le garantizan poderes absolutos por un período temporario frente a una emergencia nacional. Un tirano es un gobernante absoluto, sin restricciones legales, que usurpa los derechos del pueblo” (Alina Castro, hija de Natty Revuelta y Fidel Castro, La Nación, 26.8.1992).




   Fernando E. Solanas dedicó su documental La dignidad de los nadies (2004-2005) a Birri y al italiano Valentino Orsini. En cambio, llama la atención que, fallecido en 2017, el INCAA, organismo que le ha ofrecido homenajes, retrospectivas y elogios acaso desmedidos, no se dignara ocuparse de la exhibición de El Fausto criollo: no lo hizo incorporándolo al acervo de su sitio web Cine.Ar Play, tampoco emitiéndolo en su señal de cable Cine.Ar TV y mucho menos estrenándolo comercialmente en su cine Gaumont, sala esta última que cada semana despacha y/o vomita no menos de tres o cuatro largometrajes que desaparecen con la misma celeridad y oscuridad con que fueron realizados y estrenados. Raro.

FILMOGRAFIA

01.  Los inundados (1961) 35mm, B&N, 87’. CP: Productora América Nuestra SA. G: FB y Jorge A. Ferrando, sobre el cuento de Mateo Booz. F: Adelqui Camusso. I: Pirucho Gómez, Lola Palombo, María Vera, Héctor Palavecino, Julio González, Pedrito Galmes. LC: 26.4.1962.

EN ITALIA

02.  ORG (1968-1978) 35mm, C-B&N, 177’. P: Terence Hill. PE: Settimio Presutto, FB y Carmen Papio Birri. G: FB. F: Mario Vulpiani – Mario Masini – Ugo Piccone – Cesare Ferzi – Houston Simmons. I: Terence Hill, Lidia Juracik, Isaac Twen Obu. [+ S, C y EE].

03.  Rafael Alberti –Un ritratto del poeta fatto da Fernando Birri– (1983) 16mm, C, 120’. CP: Laboratorio de Poéticas Cinematográficas de Fernando Birri SRL (Roma). PE: Settimio Presutto. G: FB. F: Gualtiero Manozzi. Documental.

04.  Mio figlio il Che / Mi hijo el Che / Mi hijo el Che (I/E/CU, 1984) 16mm, C, 60’. CP: Laboratorio de Poéticas Cinematográficas de Fernando Birri SRL (Roma) / Televisión Española SA (Madrid) / Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (La Habana). PE: Settimio Presutto. G: FB. F: Adriano Moreno. Documental. [+ C y AANA]. Rodaje en Cuba.

EN CUBA

05.  Un señor muy viejo con unas alas enormes / ¿? / Un señor muy viejo con unas alas enormes (CU/I/E, 1987) 35mm, C, 90’. CP: Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (La Habana) / Laboratorio de Poéticas Cinematográficas de Fernando Birri SRL (Roma) / Televisión Española SA (Madrid). G: FB, con la colaboración de Gabriel García Márquez, sobre el cuento de Gabriel García Márquez. F: Raúl Pérez Ureta. I: Daisy Granados, Asdrúbal Meléndez, Luis Alberto Ramírez, Adolfo Llauradó, Marcia Barreto, Silvia Planas, FB (“el señor muy viejo”). [+ letrista de dos CN].




EN LA ARGENTINA

06.  Che: muerte de la utopía? / ¿? (A/AL, 1997) S16mm, C, 90’. CP: Cine Ojo AC – Génesis SRL / Surf Films (Brema). PE: Marcelo Céspedes, Federico Urioste, Yvonne Rouco y Detlef Ziegert. G: FB. F: Libio Pensavalle – Udo Alberts. Documental. Rodaje en la Argentina, Bolivia, Uruguay, Cuba, la RFA y Francia. Inédito.

07.  Das jahrhundert des sturms / El siglo del viento / ¿? / El siglo del viento / El siglo del viento (AL/A/F/E/U, 1998) S16mm x VHS, B&N-C, 90’. CP: Surf Films (Brema) – CREA Audiovision (Brema) / UCG Producciones SA / ARTE (Estrasburgo) / Televisión Española SA (Madrid) / Cinemateca Uruguaya (Montevideo). PE: Yvonne Rouco, Marcelo Céspedes y Detlef Ziegert. G: FB y Eduardo Galeano, sobre el libro Memorias del fuego – 3: El siglo del viento, de Eduardo Galeano. F: Libio Pensavalle – Udo Alberts. LC: 15.4.1999. Documental.

EN CUBA

08.  ZA 05 –Lo viejo de lo nuevo– (CU, 2005) VDAD x DM, B&N-C, 77’. CP: Escuela Internacional de Cine y TV (San Antonio de los Baños) – Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano (La Habana) – Fundación Fernando Birri de Artes Multimediales (La Habana). P: Rolando Pardo y Daniela Speranza. G: FB, con la colaboración de Gabriel García Márquez, Julio García Espinoza y Orlando Senna. Documental.

EN LA ARGENTINA

09.  El Fausto criollo / El Fausto criollo / ¿? (A/CU/I, 2011) VDAD x DM, C, 87’. CP: Programa Espacio Santafesino del Ministerio de Innovación y Cultura (Santa Fe, SF) – Instituto Superior de Cine y Artes Audiovisuales (Santa Fe, SF) / Escuela Internacional de Cine y TV (San Antonio de los Baños) / Laboratorio de Poéticas Cinematográficas de Fernando Birri SRL (Roma). P, G: FB, sobre el poema Fausto –Impresiones del gaucho Anastasio el Pollo en la representación de esta ópera–, de Estanislao del Campo. F: Raúl Pérez Ureta. I: Rodrigo Quiroga, Omar Fanuchi, Fito Páez, Valentina del Porto, Juliana Bertone. Otras versiones: Fausto (Eduardo Martínez de la Pera y Ernesto Gunche, 1922) y El Fausto criollo (Luis Saslavsky, 1979).

Cortos: En Italia: Selinunte, Alfabeto notturno e Imagini popolari siciliane profane (1951) e Imagini popolari siciliane sacre (1952), los dos últimos dirigidos con Mario Verdone – En la Argentina: Vera historia de la primera fvndación de Bvenos Aires como también de varias navegaciones de muchas partes desconocidas, islas de reinos, también de muchos peligros, peleas de escaramuzas, tanto por tierra como por mar, que nunca han sido descriptos en otras historias o crónicas extraidas del libro Viajes al Río de la Plata original del soldado alemán Vlrico Schmidl, miembro de la expedición capitaneada por Don Pedro de Mendoza, quien publicó por primera vez estas memorias, bien anotadas para utilidad pública en la ciudad de Francfort el año 1567 (1957, conocido como Primera fundación de Buenos Aires), Buenos días, Buenos Aires (1959: + G) y La pampa gringa (1962: + G) – En Italia: Castagnino, diario romano (1966), Mittente: Nicaragua –Lettera al mondo– (1984) e Il compleanno del araba Fenice (1988).

Otras actividades en cine: G de One is one (Margaret Tait, GB, 1951, MM) / AD en Ai margini della metropoli (Infierno en el suburbio, Carlo Lizzani, I, 1952), Amarti è il mio peccato –Suor Celeste– (Amarte es mi pecado, Sergio Grieco, 1953) e Il tetto (El techo, Vittorio De Sica, I, 1955) / actor en Gli sbandati (Francesco Maselli, I, 1955: “teniente de los soldados dispersos”) / SPVD de Tire dié (realizado por sus alumnos, 1956-1958, MM) / G de Sierra Maestra (Ansano Giannarelli, I, 1967: + actor: “Manolo”, 5º) / actor en Non ho tempo (Giannarelli, I, 1971: “Filippo Buonarroti”, 2º) / COL en Banditi come Jesù (Cristina Ruiz y Giampiero Tartagni, I, 1975) / TEST en Volveremos más jóvenes (Atahualpa Lichy, F, 1982, corto), La rosa de los vientos (Patricio Guzmán, E/U/CU, 1983), New Cinema of Latin America (Michael Chanan, GB, 1983), Un cielo lánguido y oxidado (Patricio Riquelme, CU, 1991, corto), Plumitas calientes (Gonzalo de Galiana, CU, 1994, corto), Trece segundos (Maximiliano González, 1996, corto), Soriano (Eduardo Montes-Bradley, 1997), Jorge Giannoni –NN, ése soy yo– (Gabriela Jaime, 2000), Orientaciones son orientaciones (José Luis Rodríguez y Edgar Soberón Torchia, CU, 2001, corto), Un tal Ragone –Deconstruyendo a pá– (Vanessa Ragone, 2002), Rocha que voa (Eryk Rocha, BR, 2002), Glauber, o filme –Labirinto do Brasil– (Sílvio Tendler, BR, 2003), Bloqueo –La guerra contra Cuba– (Daniel Desaloms, 2004), Una mancha en el agua (Pablo Romano, 2005, corto), Carpani –Vida y obra– (Doris Carpani y Jerónimo Carranza, 2006) y Cómo se hizo “La hora de los hornos” (Fernando Martín Peña, 2007) / actor en Paisajes devorados (Eliseo Subiela, 2010: “Mario Gerding”, 1º) / narrador off en Vlado e Birri –Encontros– (Marina Weis y Laura Faerman, BR, 2012, corto) / TEST en Osvaldo Bayer –La livertá– (Gustavo Gzain, 2013), Edgardo “Cacho” Pallero (Dolly Pussi, 2008-2019) y Resistenza (Mónica Simoncini y Omar Neri, 2017-2024).

En el film de Subiela


También intervino en films acerca de él mismo: Compañero Fernando (Nicolás Amoroso, MX, 1982, MM), Una vez la poesía (Juan Carlos Arch, 1998-2000), Donde comienza el camino (Hugo Grosso, 2005), Madres de Plaza de Mayo –Un poema de Fernando Birri– (Daniela Golder, 2005, corto), La resistencia (Daniela Golder, 2009, MM), Vlado e Birri –Encontros– (Marina Weis y Laura Faerman, BR, 2012, corto), Fernando Birri, el utópico andante (Humberto Ríos, 2012), Birrilata –Una vuelta en tren– (Lorena Yenni, 2015), Storia probabili di un angelo: Fernando Birri (Paolo Taggi, SZ/A, 2016) y Ata tu arado a una estrella (Carmen Guarini, 2016).

Fuera de toda filmografía debe ser agregado, sin embargo, el largometraje Enredando sombras (1997-1998), producción de Patricia Coronado y Jorge Sánchez para Producciones Amaranta SA de CV (México DF), en episodios, uno de los cuales, Un sueño con los ojos abiertos, figura acreditado a FB y Pablo Rodríguez Jáuregui pero en realidad reproduce casi íntegramente Tire dié, que Jáuregui “intervino” apenas manipulando la edición. Una estafa.


viernes, 24 de abril de 2026

YO SE QUE AHORA VENDRAN CARAS EXTRAÑAS

Rita, Viveca & compañía,

o el curioso caso de un film “apátrida”

¿Cómo fue que dos actrices de enorme prestigio teatral aparecieron en un largometraje  argentino? La respuesta requiere información previa.

Gam y Lindfors


   Antes de Hotel Alojamiento, La Patagonia rebelde y la serie de Olmedo & Porcel, Aries sufrió hambrunas espectaculares. Establecida en 1956, la empresa de Fernando Ayala y Héctor Olivera había obtenido un éxito con su primera producción, El jefe, pero las dos siguientes (El candidato y Sábado a la noche, cine) resultaron fracasos comerciales. Así, buscando hacer algo económico y de beneficio inmediato, iniciaron negociaciones tendientes a rodar una adaptación del clásico teatral Huis-clos del francés Jean-Paul Sartre (1905-1980). La idea parecía factible: se trataba de aprovechar la presencia en Buenos Aires del American Repertory Theater, conjunto integrado por miembros del Actors Studio, el célebre taller neoyorquino fundado en 1947 por Cheryl Crawford, Elia Kazan, Lee Strasberg y Robert Lewis. Contratados por los empresarios Julio Kaufmann y Herbert Goldsmith, los artistas ofrecerían una corta (13 al 26.7.1961) temporada porteña en el teatro Coliseo. Ayala y Olivera querían hacer un film en doble versión –una en castellano con actores argentinos, otra en inglés con los visitantes–, a bajo costo, con atractivos para su venta internacional, que recuperara la inversión y diera ganancias.

   Ayala, entonces, viajó a Europa en pos de los derechos de la obra, que debía tramitar ante el editor húngaro-francés Henri Nagel, quien vivía en Ginebra. El escritor y su editor estaban “peleados a muerte”, y el secretario del dramaturgo difería todas las citas de su jefe. Al borde de la desesperación, Ayala se entrevistó en París con Suzanne Blum, hija del dirigente socialista Léon Blum y abogada de Sartre: fue ella quien intercedió, redactó el contrato y estuvo presente en la reunión entre Ayala y Sartre. Este firmó, embolsó los francos del adelanto y se fue tras un apenas correcto saludo.




   La historia que narra Huis clos es la de tres personas que llegan al Infierno –representado como un vasto, ominoso hotel– y recuerdan sus vidas ante la presencia de un figurado groom. Esos recuerdos fueron hechos con cámara subjetiva y sirvieron para ambas versiones. Ayala supervisó el rodaje y el presupuesto rozaba los 100.000 dólares, una cifra razonable. Sin embargo, hubo demasiados imprevistos que decretaron un nuevo, doble fracaso para Aries: el negativo de sonido fue enviado a los EEUU pero se perdió porque el avión que lo transportaba –un Comet Arco Iris de Aerolíneas Argentinas– cayó en el Mato Grosso; debieron ser regrabados diálogos y efectos, con los consiguientes demora y perjuicio económico; fue menester obtener nuevas fuentes de financiación; la distribuidora estadounidense Continental Pictures se retiró del proyecto.

   Lo peor, sin embargo, fue comprobar que Sartre había vendido dos veces los derechos: el Canal 7 de la cadena American Broadcasting Company (ABC) emitió por esas fechas una adaptación en el ciclo Play of the week, lo cual perjudicaba la mayor difusión de la versión en inglés. Desesperados, Ayala y Olivera se quejaron ante maître Blum, quien, con total naturalidad, adujo que sería inútil entablarle juicio a Sartre puesto que antes había hecho lo mismo con La putaine respecteuse y sus ingresos en los EEUU eran de inmediato embargados.

Marzio y Bisutti / Gam / Ledesma / Sterne y Lindfors



   Mientras tanto, la versión argentina fue estrenada en septiembre 1962 con el título Huis clos –A puerta cerrada–, en tanto la de habla inglesa, No exit, logró ser terminada a los tumbos en Nueva York, exhibida ese mismo año en concurso en el Festival de Berlín pero en calidad de “apátrida”, a pesar de lo cual obtuvo el premio de interpretación femenina, concedido ex aequo a Lindfors y Gam. Luego, fue exhibido en los EEUU, pero su distribuidora, la Zenith International Pictures, adelantó 20.000 dólares y eso fue todo lo que recibieron Ayala y Olivera. Años más tarde, pero antes de que pudiera conseguir una copia en 16mm que mostró a unos pocos amigos porteños, Ayala comentó, con resignado humor, que “en una biografía de Sartre difícilmente importe que hayamos filmado una versión de su obra, pero en nuestra biografía, en cambio, es un hecho destacado haber sido estafados por él”.

   La estadounidense Rita Gam (1927-2016) y la sueca Viveca Lindfors (1920-1995) integraban el American Repertory que actuó en Buenos Aires, y con otros dos de sus compañeros actuaron los personajes del drama de Sartre, adaptado por otro miembro del grupo, Georg Tabori, casado con Viveca, además. El film fue dirigido por Tad Danielewski (1921-1993), nacido en Polonia pero establecido en los EEUU, cuyo prestigio deviene de su actividad como director teatral y televisivo: en este último terreno debe atribuírsele un enorme logro, ya que fue él quien incorporó al medio a Woody Allen, quien había enviado a la National Broadcasting Company algunos chistes muy desprolijamente presentados; Danielewski intuyó su potencial y el resto es historia.

Rita Gam y Héctor Olivera en Berlín


   En cuanto a la versión hablada en castellano, tuvo como principales actores a Duilio Marzio, Inda Ledesma, María Aurelia Bisutti y Frank Nelson con dirección de Pedro Escudero y guión de Omar del Carlo, ambos de extracción teatral. Ayala dirigió las secuencias subjetivas, que fueron editadas en ambas versiones puesto que carecen de diálogos. Entre el cúmulo de equivocaciones que significó la producción, acaso la más lapidaria fue la de hacerla realizar (dirigir, adaptar) por gente de teatro que, aunque talentosa en su terreno, carecía de creatividad visual: si Fernando Ayala se hubiera atrevido a dirigirla, otro hubiera sido el resultado.

   Un dato adicional: Huis clos resultó la última aparición en cine de Frank Nelson, quien hizo apenas seis films en el lapso de siete años. De ascendencia germana, se inició en un grupo teatral de aficionados de esa nacionalidad que ofrecían funciones por un solo día en distintas salas porteñas y suburbanas. En una de ellas fue apreciado por Leopoldo Torre Nilsson, que frecuentaba ese tipo de teatro independiente y además tenía buen ojo para elegir actores: lo hizo debutar en cine como el hermano menor de Tita Merello en Para vestir santos (1954) y de inmediato volvió a convocarlo como un pretendiente de Elsa Daniel en Graciela (1955), en ambos casos acreditado en el puesto nº 4 de los títulos, lo cual revela el rango que le otorgó. Su personaje más destacado lo tuvo en Isla brava (Soffici, 1958), otra vez en pareja con Elsa Daniel, y sus restantes actuaciones fueron las de Enigma de mujer (Cahen Salaberry, 1955) y Los de la mesa 10 (Feldman, 1960). Sin embargo, luego de rodar Huis clos sencillamente desapareció. Un dato poco conocido es que hizo el doblaje al castellano de la narración off del documental germanofederal Die diktatoren (Los dictadores, Felix Podcaminsky, 1960).

Frank Nelson y Elsa Daniel en Graciela


 

No exit –Huis clos–
Argentina, 1961
35mm / B&N / 88’

EQ     CP: Aries Cinematográfica Argentina [SA]. P: Fernando Ayala y Héctor Olivera. PA: Julio Kaufmann y James G. Zea. GP: Emilio A. Keller. JP: Guillermo Smith. [AP: Luis Osvaldo Repetto]. [SCP: Eva Harguindey de Cuesta]. D: Tad Danielewski. [DADIC: Fernando Ayala]. AD: Esteban [H.] Etcheverrito. AYD: Michelle Sutherland. PZ: Ricardo Becher. G: George Tabori, sobre la pieza teatral Huis-clos, de Jean-Paul Sartre. F: Ricardo Younis. CM: Domingo [A.] Bugallo. [FQ: Héctor Fernández]. [FF: Marcelo Balboa]. [JR: Horacio Goyechea]. E: Mario Vanarelli. [DC: Enrique Joly]. V: Horace Lannes. MQ: Aída Fernández. PN: Haydée Aued. S: José [Ramón] Feijóo. [AS: Francisco Zapata y Juan Carlos Bertola]. SPVC: Carl Lerner. C: Atilio Rinaldi – Jacques Bart. [AC: Carlos Vázquez]. [CNGT: Marta Rosa Selvi]. M: Vladimir Ussachevsky. TT: Carlos Parera. EF: Baires Film [SRL] (Don Torcuato, BA). [JEF: Julio Paracca]. LOC: BA (Cementerio Británico en Chacarita, parque 3 de Febrero en Palermo, cárcel de la avenida Caseros) y GBA (recova del Museo Histórico de Luján). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 19.7.1961 al 7.8.1961.

I&P     Viveca Lindfors (Inès Serrano), Rita Gam (Estelle Rigault), Morgan Sterne (Garcin), Ben Piazza (camarero) / Susana Mayo (Florence), Orlando Sacha (Gómez) / Manuel Rosón (capitán), Elsa Dorian (Marie, esposa de Garcín), Mirtha [Mirta] Miller (amante de Garcín), Mario Horna (Albert, marido de Florence), Miguel Angel Iriarte (Pierre), Carlos Brown (Roger Delonais, marido de Estela). [Personajes en busca de actores: En los recuerdos de Garcin: Pierpon, Lobos, RP / En las visiones de Inès: pareja en su antiguo cuarto / En los recuerdos de Estelle: Olga Sardain].

F&P     12º Internationale FilmFestspiele, Berlín, RFA, 22.6-3.7.1962, sección Wettbewerb, exhibido en condición de “apátrida” con el título Geschlossene gesellschaft: premio Oso de Plata a la interpretación femenina (ex aequo Viveca Lindfors y Rita Gam) / Estrenado el 5.12.1962 en Nueva York con el título Sinners go to Hell / Estrenado el 2.6.1967 en Helsinki con el título 3 helvetissä / Estrenado en Roma con el título Tre individui, tanto odio.

 

Huis clos –A puerta cerrada–
Argentina, 1961
35mm / B&N / 76’ / PM18

EQ     CP: Aries Cinematográfica Argentina [SA]. P: Fernando Ayala y Héctor Olivera. GP: Emilio A. Keller. JP: Guillermo Smith. AP: Luis O. [Osvaldo] Repetto. [SCP: Eva Harguindey de Cuesta]. SPVD: Fernando Ayala. D: Pedro Escudero. [DADIC: Fernando Ayala]. AD: Esteban [H.] Etcheverrito. AYD: Gerardo González. PZ: Enrique Faustín (h). AdD: José González-Aguilar. G: Omar del Carlo, inspirado en la adaptación de George Tabori y el guión de Tad Danielewski de la pieza teatral Huis-clos, de Jean-Paul Sartre. F: Francis Boeniger. CM: Domingo [A.] Bugallo. FQ: Héctor Fernández. FF: Ismael Gurmandi. JR: Horacio Goyechea. E: Mario Vanarelli. [DC: Enrique Joly]. V: Horace Lannes. MQ: Aída Fernández. PN: Haydée Aued. S: José [Ramón] Feijóo. AS: Francisco Zapata. C: Atilio Rinaldi. [AC: Carlos Vázquez]. [CNGT: Marta Rosa Selvi]. M: Rodolfo Arizaga. TT: Carlos Parera. EF: Baires Film [SRL] (Don Torcuato, BA). JEF: Julio Paracca. LOC: BA (Cementerio Británico en Chacarita, parque 3 de Febrero en Palermo, cárcel de la avenida Caseros) y GBA (recova del Museo Histórico de Luján). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 21.8.1961 al 29.9.1961. CD: Artistas Argentinos Asociados SA Cinematográfica. LC: 5.9.1962, cines Ambassador, Rivera Indarte, Cuyo, General Belgrano, Constitución, Majestic y Gran Córdoba + 1.

I&P     Duilio Marzio (Garcín), Inda Ledesma (Inés Serrano), María Aurelia Bisutti (Estela Rigault), Frank Nelson (camarero) / Susana Mayo (Florence), Orlando Sacha (Gómez) / Manuel Rosón (capitán), Elsa Dorian (Marie, esposa de Garcín), Mirtha [Mirta] Miller (amante de Garcín), Mario Horna (Albert, marido de Florence), Miguel Angel Iriarte (Pierre), Carlos Brown (Roger Delonais, marido de Estela). [Personajes en busca de actores: En los recuerdos de Garcín: Pierpon, Lobos, RP / En las visiones de Inés: pareja en su antiguo cuarto / En los recuerdos de Estela: Olga Sardain].

F&P     INC: 8º premio al film y premio a la actriz (Inda Ledesma). 

PERFILES Ruzzo y Ricutti, brutti, sporchi e cattivi Uno comenzó su carrera en los años 20 y la concluyó a mediados de los 60. El otro es...