domingo, 1 de marzo de 2026

DINASTIAS

Los Etchebehere,

siempre detrás de cámara

2. Los descendientes

Los siguientes Etchebehere desafían al investigador más aguerrido, al menos en lo que respecta a aquellos que se dedicaron y continúan dedicándose al cine, pues en algunos casos se han salteado generaciones. Intentaré un orden más o menos coherente, dentro de lo posible.

   Arnold tuvo cinco hijos y uno de ellos, su homónimo Arnold Etchebehere (Buenos Aires, ¿? / Madrid, 11.2.2017), apodado “Bochi”, ejercía la Medicina con especialización como pediatra. En 1976 se exilió en España, donde varios años más tarde fue convencido por su sobrino Fito Pochat para aportar su valioso testimonio al documental Mika, del que se informará más adelante.

   Descendiente en segundo o tercer grado de Juan aparece Will Etchebehere (William Etchebehere), brasileño, director de fotografía y operador de cámara en actividad permanente desde al menos 2005 en videoclips, cortos y largos producidos por su empresa Cinewill, con sede en San Pablo. Sin conexión aparente con la Argentina.

   Una hija de Alberto, María Cristina “Beba” Etchebehere, fue la primera esposa de Héctor Olivera, socio de Aries Cinematográfica Argentina, la productora para la que trabajaba en Las locas del conventillo cuando, ya muy enfermo y en silla de ruedas, debió ser reemplazado por Oscar Melli. Beba –que no se dedicó al cine más allá de ser accionista de Aries– y Héctor parieron dos hijos que se involucraron en ese medio. El mayor es Javier Olivera (Javier Alberto Fernando Olivera Etchebehere; Buenos Aires, 18.5.1969), quien dedicó su opera prima “a mis primeros maestros Fernando Ayala y Héctor Olivera”: no necesitó estudiar cine, porque nació y creció en el medio mismo, como nieto e hijo de cineastas y con la presencia permanente de Ayala como parte de la familia, al punto de que fue su padrino. Cuando estuvo en edad de merecer, esto es, a sus 13 años de edad, participó como meritorio en un film de su padre, y tras un paréntesis hasta finalizar sus estudios secundarios intervino en otros, en su mayor parte producidos por la empresa familiar. Antes de dirigir su primer largo, Javier expuso en julio 1994 obras suyas en el primer piso del Centro Cultural Recoleta con el título Capilla. Debutó con El visitante, drama semifantástico alrededor del tema de la Guerra por las islas Falkland, y dos años más tarde hizo El camino, precisamente un “film de caminos”, ambos con pocos aciertos, muchos titubeos y escaso eco en el público. Tal vez asumiendo que su camino era el de la no-ficción, reapareció doce años más tarde con Mika y con La sombra, notable documental (de producción uruguaya) acerca de la construcción, esplendor y demolición de la casona de San Isidro en la que vivió gran parte de su vida, armado de manera tal que sobre las atroces imágenes del derrumbe alterna súper 8 y 16mm caseros de la época en que fue levantada –que Olivera cuenta con detalle en sus memorias–, una excelente banda sonora (por Zypce) y su propia voz narradora que nunca llega a molestar, tan parca es; film catártico, si los hay, su título alude a la sombra que sobre su vida proyectó tan poderoso padre. Vivió en el Uruguay y actualmente reside en España.

Javier Olivera

   El menor, Marcos Olivera (Marcos Manuel Olivera Etchebehere; Buenos Aires, 11.12.1973), participó en un par de producciones de Aries, pero eligió otros caminos: “concept artist, illustrator, freelance”, como se presenta en su red social.

   Fito Pochat (Rodolfo Horacio Pochat Etchebehere; Buenos Aires, circa 1979) es hijo de Susana Etchebehere y nieto del viejo Arnold. Sin tener conciencia de la importancia de sus antepasados, se anotó en la ENERC y accedió ya adulto a la industria a la cual aportó sólo documentales. Luego unió fuerzas con su primo Javier Olivera y juntos emprendieron un recorrido hacia atrás en la historia de su familia cuando realizaron Mika, fascinante biografía de “una pareja de militantes izquierdistas [que] condensa de una manera asombrosa la historia de la primera mitad del siglo XX: desde su participación en la Semana trágica en Buenos Aires a las huelgas de la Patagonia, del Berlín previo al ascenso de Hitler al París del Frente Popular y de allí a tomar un lugar en el frente en la guerra civil española, su pasión los lleva a seguir el curso de la revolución por donde quiera que pase”, según escribió Pochat en el sitio web Kinoa.tv, 28.6.2021. Se refería a su tío-abuelo Hipólito Etchebehere (Sá Pereira, Santa Fe, 7.3.1900 / Madrid, España, 16.8.1936), quien no era otro que el hermano más joven de Arnold, Juan y Alberto y que nada tuvo que ver con el cine, y a su esposa, Micaela Feldman –“Mica”, de acuerdo al aviso fúnebre de la señora María A. de Etchebehere. El documental se nutre del libro de Feldman Mi guerra de España, editado en la Argentina en 1976, cuyo asunto remite a parte de su familia, ya que Micaela Feldman, nacida en 1902 en la colonia agrícola de Moisés Ville, provincia de Santa Fe, y fallecida en París en 1992, fue en su juventud sucesivamente militante anarquista, socialista y marxista, una “roja” a tiempo completo. Pochat es socio de Motoneta Cine SRL, productora de sus films y de los de otros colegas. Su hija Sofía colaboró en algunas de sus producciones.

Fito Pochat

   En cuanto a Segundo Etchebehere, se ignora de qué rama familiar procede: es actor, estilista, diseñador de vestuario y maquillador mayormente en espectáculos teatrales así como en una miniserie y, hasta el momento, apenas en un largometraje como actor.

FILMOGRAFIAS

Javier Olivera:

01.  El visitante (1998) 35mm, C, 94’. CP: Tercer Milenio SA – Aries Cinematográfica Argentina SA. P: Héctor Olivera. G: José Pablo Feinmann y JO, sobre argumento de Axel Nacher y Fernando Schmidt. F: Víctor A. González. I: Julio Chávez, Valentina Bassi, Mariano Bertolini, Elsa Berenguer, Alejandro Awada, Silvina Bosco, Roly Serrano, Tony Lestingi, Leandro Regúnaga. LC: 8.4.1999.

02.  El camino (2000) 35mm, C, 105’. CP: Tercer Milenio SA – Aries Cinematográfica Argentina SA. P: Héctor Olivera. G: JO y Constanza Nowick, sobre argumento de JO. F: Christian Cottet. I: Ezequiel Rodríguez, Antonella Costa, Héctor Anglada, Rubén Patagonia, Daniel Valenzuela, Alejandro Awada, Roly Serrano, Marita Ballesteros. LC: 17.8.2000.

03.  Mika –Mi guerra de España– (2011-2013) VDAD x DCM, C-B&N, 81’. CP: Motoneta Cine SRL. P: Fito Pochat, Eduardo Sánchez, Andrea Governeur y JO. D: Fito Pochat y JO. G: Fito Pochat y JO, sobre el libro Mi guerra de España, de Micaela Feldman. F: Fernando Lorenzale. I: testimonio de Arnold Etchebehere, voz de Cristina Banegas. LC: 6.3.2014. Rodaje parcial en Francia, España y Alemania.

EN URUGUAY

04.  La sombra (2014) VDAD x DCM, C-B&N, 73’. CP: Walden Productora Audiovisual (Montevideo). P, G, F: JO. [+ textos y narración off].

Cortos: Trastienda de una sombra (1993, making off de Una sombra ya pronto serás: D y C con Federico Martini y CM).

Otras actividades en cine: MERD en Buenos Aires Rock (Héctor Olivera, 1982), Stormquest (Alejandro Sessa, EEUU/A, 1987) y El año del conejo (Fernando Ayala, 1987) / PZ en Two to tango (Héctor Olivera, EEUU/A, 1988), El profesor punk (Enrique Carreras, 1988) y Blauägig (Ojos azules, Reinhard Hauf, AL, 1988, filmado en la Argentina) / AYD en Play murder for me (Héctor Olivera, EEUU/A, 1990) y Highlander II: The quickening (Russell Mulcahy, EEUU/GB, 1990, rodado en la Argentina) / CST ADIC en No te mueras sin decirme adónde vas (Eliseo Subiela, 1994) / DADJ y COLG de El mural (Héctor Olivera, A/MX, 2009) / actor en Revolución (Leandro Ipiña, 2010) / G de El patrón –Radiografía de un crimen– (Sebastián Schindel, 2013).

Actividad en TV: AYD en el unitario español rodado en la Argentina El evangelio según Marcos (Héctor Olivera, 1991) / D de algunos episodios del ciclo Laura & Zoe (1998, Canal 13) / D con Rafael Spregelburd del unitario Floresta (2007, Canal 7, para el ciclo 200 Años) y con Lucía Puenzo y Leonel D’Agostino de la miniserie Prematuros (2011, Canal 7: + F y CM).

Marcos Olivera:

AYP en Una sombra ya pronto serás (Héctor Olivera, 1993-1994) / PE de El visitante (Javier Olivera, 1998), El camino (Javier Olivera, 2000) y Antigua vida mía (Héctor Olivera, A/E, 2000).

Fito Pochat:

01.  Un tren a Pampa Blanca / Un tren a Pampa Blanca (A/E, 2009) 35mm, C, 80’. CP: Hiperkinesis Films – 16M Films / Uzala Films SI (Cádiz) – Dos35 Producciones (Madrid). P: Eduardo L. Sánchez, Víctor Cruz, Rafael Alvarez, Nacho Monge, Miguel Becerra y Norberto López. [G: FP]. F: Antonio Seijas. LC: 28.4.2011. [+ INV y registro de archivo].

02.  Mika –Mi guerra de España– (2011-2013) VDAD x DCP, C-B&N, 81’. CP: Motoneta Cine SRL. P: FP, Eduardo L. Sánchez, Andrea Governeur y JO. D: FP y Javier Olivera. G: FP y Javier Olivera, sobre el libro Mi guerra de España, de Micaela Feldman. F: Fernando Lorenzale. I: testimonio de Arnold Etchebehere, voz de Cristina Banegas. LC: 6.3.2014. Rodaje parcial en Francia, España y Alemania.


03.  Interiores / Interiores (A/VEN, 2014) VDAD x DCP, C, 68’. CP: Motoneta Cine SRL – 16M Films / La Taguara Fílmica (Caracas). P: Víctor Cruz, Gabriela González Fuentes y FP: G: FP. F: Lucio Bonelli. LC: 28.9.2017.

04.  El cuidador (2017) VDAD x DCP, C, 69’. CP: Motoneta Cine SRL. P: FP. G: Vanesa Robbiano y FP. F: Nicolás Pittaluga. Inédito en cines.

05.  Harley a la cubana / Harley a la cubana (VEN/A, 2018) VDAD x DCP, C, 95’. CP: La Taguara Fílmica (Caracas) / Motoneta Cine SRL. PD: Gabriela González Fuentes. PE, G: FP. F: Nicolás Pittaluga. Inédito en cines.

06.  Yo no soy motochorro (2022) VDAD x DCP, C, 64’. CP: Motoneta Cine SRL. LC: 6.1.2025. [En febrero 2026 permanece inconcluso].

Otras actividades en cine: JP y AA en El latir de los llanos (Eduardo L. Sánchez, 2012, MM) / P de La isla del viento (Manuel Menchón, E/A, 2015: acreditado como Rodolfo Pochat) / PE de ¡Que vivas 100 años! / Kentannos! (Víctor Cruz, A/I, 2016-2018) / P y PE de Enterrados (Luis Trapiello, E/A, 2018) / PE de Leónidas (Miguel Colombo, 2018), En djevel med harpun / El arponero (Mirko Stopar, NOR/A, 2021: acreditado como Rodolfo Pochat) y La danza del cocuy (Yuruani Rodríguez y Gabriela González Fuentes, A/VEN, 2021-2022) / P de Oda Amarilla (Lucía Paz, 2022) y El silencio de los hombres (Lucía Lubarsky, 2022) / PE de Los del fondo (Gabriela González Fuentes, 2022) y Rita –Lado B– (Gabriela Gonzalez Fuentes, 2023) / P de El creador (Guillermina Gala Chiariglione, 2024).

Segundo Etchebehere:

Actor en Helena (Milka López, 2012).

sábado, 28 de febrero de 2026

DINASTIAS

Los Etchebehere,

siempre detrás de cámara

1. Los Vascos

El productor Federico Valle y su socio Arnold Etchebehere fueron pioneros en un sistema de rodaje que la industria del cine mexicano pondrá en práctica de manera intensiva en la época sonora, el del filmar dos o más largometrajes de manera simultánea, con el mismo equipo técnico y actores principales y similares decorados y/o localizaciones. Los tres surgidos de este primer intento argentino en tal sentido no han sobrevivido para ser juzgados: Allá en el Sur… es “un drama donde estallan las pasiones con la fuerza brutal de esa naturaleza primitiva” (La Razón, 29.8.1922), Donde el Nahuel Huapí es rey un “drama de pasión y de odio” (La Nación, 30.5.1924) y ¡Patagonia! fue publicitado con la frase “todo el alma del desierto del gran Sur argentino en una tragedia de misterio y de sangre”. La primera y breve noticia publicada en su torno apareció en La Razón del 18.2.1922, donde se informaba que el equipo “ha salido” hacia “el lejano Sur” llevando “25.000 metros de negativo”, aunque en realidad el equipo enviado por Valle obtuvo al menos cuatro, si se suma un corto o mediometraje documental estrenado el 2.8.1922 en el Capitol con el título Paisajes de la Patagonia (según la cartelera de La Razón) o La tierra del futuro (según la de La Nación). Habrá otras experiencias locales en tal sentido, el rodaje simultáneo de El arriero de Yacanto y Odio serrano (José A. Ferreyra, 1924), de La mujer y la bestia y La quena de la muerte (Nelo Cosimi, 1928) y de Allá donde muere el viento y Seis pasajes al Infierno (Fernando Siro, 1975).


   Con aquella primera tríada hizo su debut en tanto director Arnold Etchebehere (Angel Arnold Raúl Etchebehere Andrieux; Buenos Aires, 1892 / 26.7.1960), integrante de una distinguida familia de especialistas en la técnica cinematográfica. Hijos de padres argentinos (Pedro Etchebehere y María Andrieux) descendientes de vasco-franceses, los hermanos Etchebehere –eran seis: los otros, María Emilia, Regina Rosa y Luis Hipólito Ernesto, ajenos al cine– se iniciaron en los dominios de la Cinematografía Valle, en los albores del cine mudo. Arnold fue uno de los más cercanos colaboradores de Valle, al punto de que éste llegó a convertirlo en su socio hacia mediados de los 20: fue jefe de los laboratorios de la empresa y dirigía el semanario Film Revista aunque no vacilaba en cargar una cámara sobre sus hombros y salir a registrar lo que fuera menester (“filmaba en el Colón cuando nació su hijo y no por eso soltó la manivela; al día siguiente fue a conocerlo”, recordó Di Nubila). Su trabajo para Los hijos de naides motivó al cronista de La Razón (15.8.1921) a escribir que “ofrece fotografías de potente relieve y nitidez, a veces con verdaderos aciertos de perspectiva”. En sus últimos años, ya alejado del cine, se dedicó a atender sus empresas, como director y gerente general de Termas Villavicencio SAIC y como director de Destilerías Escat Argentina SA, entre otras, siendo además miembro de la Cámara Argentina de Comercio. “Arnold era el capitalista. Tenía ya Villavicencio, la fábrica de agua mineral. Financiaba con eso. El que estaba a cargo del laboratorio era Alberto Etchebehere. Juan Etchebehere, fotógrafo, era filmador”, recordó Eduardo Morera en Reportaje al cine argentino (pág. 278).

   El primero en ingresar a aquella filmadora fue, sin embargo, Juan Etchebehere, cronológicamente el segundo de “los vascos”, como los conocían en el gremio. Sin embargo, muy pronto decidió independizarse y se instaló en Brasil, donde en 1917 fue DF de Le film du Diable, dirigido por Julio Davesa –o por Louis Delac: las fuentes no coinciden– y, a pesar de ese título, brasileiríssimo, como lo califica Fernão Ramos en su História do cinema brasileiro, agregando que contenía un desnudo, el primero de aquella cinematografía, a cargo de Miss Ray, siendo muy probable que luego interviniera en otros, aunque no hay evidencia concreta de ello. Sí que en 1932 estaba en Buenos Aires, donde trabajó en ¡Tango! y en un cortometraje cómico dirigido por el actor Rafael Salvatore, El milagro de la radio, producción de Heliotón Argentina hecha en junio 1936 en Boedo 51 con la actuación de Salvatore, Raúl Castro, Mary Anes, Fedel Desprès y Carmen Ros. Juan culminó su carrera en Uruguay, como “supervisor y director técnico”, de acuerdo a los créditos, de Dos destinos, “primera película sonora uruguaya”, como figura impreso y como lo han confirmado investigadores uruguayos creíbles. Una vez retirado de la industria, fue sumado por Arnold a la empresa Villavicencio. Sus fechas de nacimiento y muerte no han podido ser encontradas, pero es seguro que no falleció el 8.1.1948 como desliza alguna fuente –ése era un homónimo, vecino de Burzaco– y que aún vivía en 1960, pues fue uno de los hermanos que participó el fallecimiento de Arnold.

Dos destinos

El último en ingresar fue Alberto Etchebehere (Arturo Enrique Alberto Etchebehere Andrieux; Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, 4.6.1903 / Acassuso, provincia de Buenos Aires, 1.4.1965), quien con el correr de los años se convirtió en uno de los más importantes directores de fotografía del cine argentino sonoro y hasta en ocasional realizador y guionista. Dirigió apenas un largometraje, ¡Segundos afuera!, en colaboración con Chas de Cruz, una comedia apenas simpática, un tanto elemental, clásica historia con mellizos, uno bueno y otro malo. Sin embargo, el aporte de Etchebehere a la historia del cine argentino sería mucho más memorable por su talento como director de fotografía de una enorme cantidad de films que realizó, de manera infatigable y uno detrás del otro, entre 1933 y 1965, por algunos de los cuales fue galardonado, que lograron que fuera considerado el más importante iluminador de su época. Alberto fue, con su colega Antonio Merayo, el asistente de dirección Orlando Zumpano, el sonidista Mario Fezia, el montajista Jorge Garate, el ejecutivo Juan CarlosGarate y los jefes de producción Juan Sires y Edgardo Togni, uno de los pilares de Argentina Sono Film, en producciones de los Mentasti y en producciones ajenas rodadas en los estudios de Martínez, donde en la práctica vivió gran parte de su vida.

Hugo del Carril y Laura Hidalgo en Más allá del olvido

   Di Núbila atribuye a Alberto la invención del sistema, “enseguida adoptado universalmente, para poner títulos sobreimpresos a las películas dialogadas en otros idiomas”. Di Nubila, en la nota necrológica publicada en el Heraldo (7.4.1965), señalaba que “nunca dejó de estudiar y perfeccionarse; admiraba por su calidad fotográfica y asombraba por la rapidez y economía de medios con la que la alcanzaba. Tenía tanta calidad de persona como de fotógrafo, y también la conseguía por medios aparentemente sencillos: educación, bondad, una pureza ejemplar y todas las virtudes de un caballero”, agregando que “como artista se integró siempre con el estilo impuesto a cada película por su creador, demostrando al mismo tiempo asombrosa versatilidad y potencia creadora. Sirvió con imágenes inolvidables las exigencias estéticas de Bardem, Torre Nilsson o Saslavsky como a las demandas realistas de Demare o Soffici, a la sofisticación de Ayala o a los efectismos de Viñoly Barreto”.

Torre Nilsson y Alberto E.

   Su integración a la incipiente industria lo muestra como tesorero de la Asociación Cinematográfica Argentina, agrupación institucional creada para fomentar el cine nacional, la primera en reunir a cineastas y no sólo a empresarios: fue constituida en marzo 1930, atendía en México 832 –esto es, las oficinas de Valle– y su comisión directiva inicial sumaba a Roberto Guidi (presidente), Fernando Chiarini (vicepresidente), Florentino Delbene (secretario), Alberto Bousquet (prosecretario) y Edmo E. Cominetti, Nelo Cosimi, Angel Boyano, Alberto Biasotti y José A. Ferreyra (vocales). Su primera manifestación periodística tuvo lugar en mayo 1930 y, entre otras sugeridas al Concejo Deliberante, proponía una –insólita por lo atrevida– para “beneficiar a la industria nativa”: “la prohibición de exhibir en los cinematógrafos de la capital aquellas películas cinematográficas sonoras total o parcialmente habladas en idioma extranjero” (La Prensa, 31.5.1930), extravagancia por fortuna nunca atendida. Sus “escapadas” literarias incluyen un proyecto que no llegó a ser filmado y que tendría por título “Bataclán”, producción Valle anunciada para 1927, “de ambiente teatral porteño” escrita con Roberto Schmidt, quien también lo hubiera dirigido con la actuación prevista de Nelo Cosimi, Alvaro Escobar, Wanda Giovanelli y Elías Castelnuovo, y en concreto los guiones, escritos con el director Viñoly Barreto, de La niña del gato y El vampiro negro.

Alberto E., Alita Román y Saslavsky

   “Dedico esta película a la memoria de Alberto Etchebehere creador sin par de nuestro cine, amigo y maestro, con quien hubiera querido trabajar toda mi vida”, dejó acreditado Torre Nilsson en La chica del lunes. En Los verdes paraísos (Christensen, 1947), el personaje que interpreta Orestes Soriani se llama “Gabriel Etchebehere”: ¿casualidad u homenaje?

FILMOGRAFIAS

Arnold Etchebehere:

01.  Allá en el Sur… (1922) 35mm, B&N, 55’. CP: Cinematografía Valle. P: Federico Valle. G: José Bustamante y Ballivián. F: AE. I: Nelo Cosimi, Amelia Mirel, Arauco Radal, Raquel Garín, Augusto Goçalbes. LC: 29.8.1922. [+ CM].

02.  Donde el Nahuel Huapí es rey (1922) 35mm, B&N, 55’. CP: Cinematografía Valle. P: Federico Valle. G: José Bustamante y Ballivián. F: AE. I: Amelia Mirel, Nelo Cosimi, Raquel Garín, Arauco Radal, Augusto Goçalbes. LC: 28.5.1924. [+ CM].

03.  ¡Patagonia! (1922) 35mm, B&N, 55’. CP: Cinematografía Valle. P: Federico Valle. G: José Bustamante y Ballivián. F: AE. I: Arauco Radal, Nelo Cosimi, Amelia Mirel, Raquel Garín, Augusto Goçalbes. LC: 4.10.1922. [+ CM].

Otras actividades en cine: F y CM en Pueblo chico... (Edmo E. Cominetti y Sóstenes Luis Cominetti, 1918-1919: AE alternó este trabajo con Domingo Sorianello), Los hijos de naides (Edmo E. Cominetti, 1921: AE alternó funciones con Pio Quadro) y Milonguita (José Bustamante y Ballivián, 1921-1922).

Juan Etchebehere:

EN URUGUAY

01.  Dos destinos (1936) 35mm, B&N, 76’. CP: Ciclolux (Montevideo). G: Edmundo Bianchi. F: JE. I: Pepe Corbi, Tina Lova, Pepita Ceppi, Luis Farina, Angel D. Rodríguez, Carlos Garbarino. [+ CM]. Inédito en la Argentina.

Otras actidades en cine: Brasil: F y CM de Le film du Diable (Julio Davesa o Louis Delac, 1917) – Argentina: sonidista de ¡Tango! (Moglia Barth, 1932-1933: acreditado como J. Etchebehere y alternando esa función con José Lara, quien no figura en títulos) y F y CM de El milagro de la radio (Rafael Salvatore, 1936, corto).

Alberto Etchebehere:

01.  ¡Segundos afuera! (1937) 35mm, B&N, 80’. CP: Argentina Sono Film. D: AE y Chas de Cruz. G: Carlos Goicoechea y Rogelio Cordone. F: Mario Fezia. I: Pedro Quartucci, Amanda Varela, Pablo Palitos, Sussy Derqui. LC: 4.8.1937.

Pedro Quartucci y Amanda Varela en ¡Segundos afuera!

Otras actividades en cine: F en ¡Adiós, Argentina! (Mario Parpagnoli, 1929), Calles de Buenos Aires (José A. Ferreyra, 1933: compartida con Roque Funes), Picaflor (Moglia Barth, 1934: + CM, compartidas con Antonio Merayo), Barranca abajo (José V. Grubert, 1936: con Funes), El pobre Pérez (Luis César Amadori, 1936: sólo CM), Melgarejo (Moglia Barth, 1936:  acreditado como Alberto E. Etchebehere), La casa de Quirós (Moglia Barth, 1937: acreditado como Enrique Andrieux), Melodías porteñas (Moglia Barth, 1937: acreditado como Enrique Darrieux), El Diablo con faldas (Ivo Pelay, 1938: + DTEC), Alas de mi patria (Carlos Borcosque, 1938-1939), La vida de Carlos Gardel (Alberto de Zavalía, 1939), El Loco Serenata (Luis Saslavsky, 1939), Una mujer de la calle (Moglia Barth, 1939: NA, sólo los primeros días del rodaje, luego reemplazado por Hugo Chiesa), ...Y mañana serán hombres (Borcosque, 1939), La casa del recuerdo (Saslavsky, 1939-1940), Fragata Sarmiento (Borcosque, 1940), Hay que educar a Niní!.. (Amadori, 1940), Confesión (Moglia Barth, 1940), Flecha de oro (Borcosque, 1940), Napoleón (Amadori, 1940), La canción de los barrios (Amadori, 1940-1941), Historia de una noche (Saslavsky, 1941), Fortín Alto (Moglia Barth, 1941: con Merayo), Orquesta de señoritas (Amadori, 1941), Al toque de clarín (Caviglia, 1941), Una vez en la vida (Borcosque, 1941), Soñar, no cuesta nada... (Amadori, 1941), Yo conocí a esa mujer... (Borcosque, 1941), El tercer beso (Amadori, 1942), Cada hogar un mundo (Borcosque, 1942), La mentirosa (Amadori, 1942), Elvira Fernández vendedora de tienda (Manuel Romero, 1942), Bajó un ángel del cielo (Amadori, 1942), Incertidumbre (Borcosque, 1942), Claro de luna (Amadori, 1942), Cándida –La mujer del año– (Enrique Santos Discépolo, 1942-1943: con Merayo), Son cartas de amor... (Amadori, 1943), Su hermana menor (Enrique Cahen Salaberry, 1943), Luisito (Amadori, 1943), Los ojos más lindos del mundo (Saslavsky, 1943), Carmen (Amadori, 1943), La verdadera victoria (Borcosque, 1943-1944), Hay que casar a Paulina (Romero, 1944), La importancia de ser ladrón (Julio Saraceni, 1944), Madame Sans-Gêne (Amadori, 1944), María Celeste (Saraceni, 1944), Dos ángeles y un pecador (Amadori, 1945), Eramos seis (Borcosque, 1945), Cuando en el cielo pasen lista (Borcosque, 1945), Cinco besos (Saslavsky, 1945), Mosquita muerta (Amadori, 1945-1946), Celos (Mario Soffici, 1946), A sangre fría (Daniel Tinayre, 1946), Una mujer sin cabeza (Amadori, 1946-1947), Un ángel sin pantalones (Cahen Salaberry, 1947), Navidad de los pobres (Romero, 1947), Dios se lo pague (Amadori, 1947), Historia de una mala mujer (Saslavsky, 1947), Don Juan Tenorio (Amadori, 1948), Recuerdos de un ángel (Cahen Salaberry, 1948), Juan Globo (Amadori, 1948), Un tropezón cualquiera da en la vida (Romero, 1948), Mujeres que bailan (Romero, 1948-1949), Almafuerte (Amadori, 1949), Nacha Regules (Amadori, 1949), La vendedora de fantasías (Tinayre, 1949-1950), El otro yo de Marcela (Zavalía, 1950), Marihuana (León Klimovsky, 1950), El Zorro pierde el pelo (Mario C. Lugones, 1950), La vida color de rosa (Klimovsky, 1950), El hincha (Romero, 1950-1951), Soñemos… (Amadori, 1951: corto), La orquídea (Ernesto Arancibia, 1951), Deshonra (Tinayre, 1951), La bestia debe morir (Román Viñoly Barreto, 1952), Esta es mi vida (Viñoly Barreto, 1952: + coautor de la versión cinematográfica de los números musicales y responsable de los efectos especiales), Vigilantes y ladrones (Carlos Rinaldi, 1952: con Vicente Cosentino) y El conde de Montecristo (Klimovsky, A/MX, 1952: + COLART) / G con Viñoly Barreto de La niña del gato (Viñoly Barreto, 1952-1953, adaptación de la pieza teatral La chica del gato, de Carlos Arniches) / F de Trompada 45 (Leo Fleider, 1953) / G con Viñoly Barreto de El vampiro negro (Viñoly Barreto, 1953) / F de María Magdalena (Carlos Hugo Christensen, 1953), Guacho (Lucas Demare, 1953-1954), La bestia humana (Tinayre, 1954), Para vestir santos (Leopoldo Torre Nilsson, 1954-1955), El juramento de Lagardere (Klimovsky, 1955), Más allá del olvido (Hugo del Carril, 1955), Oro bajo (Soffici, 1956), Las campanas de Teresa (Carlos Schlieper, 1956: su primer film en colores), La despedida / Que me toquen las golondrinas (Miguel Morayta, A/MX, 1956), La hermosa mentira (Saraceni, 1957), Amor se dice cantando (Morayta, A/MX, 1957), El secuestrador (Torre Nilsson, 1958), Procesado 1.040 (Rubén W. Cavallotti, 1958), La caída (Torre Nilsson, 1958), Cachivache (Enrique Dawi, 1958, corto), En la ardiente oscuridad (Tinayre, 1959), Gringalet (Cavallotti, 1959), Luna Park (Cavallotti, 1959), Dos tipos con suerte / ¡Viva quien sabe querer! (Morayta, A/MX, 1959), Plaza Huincul –Pozo 1– (Demare, 1960), Prisioneros de una noche (David José Kohon, 1960), Hijo de hombre –Choferes del Chaco– / La sed (Demare, A/E, 1960), La mano en la trampa (Torre Nilsson, A/E, 1960-1961), Canción de arrabal / La cumparsita (Enrique Carreras, A/E, 1961: con el español Mario Pacheco), Rebelde con causa (Antonio Cunill, 1961), La novia (Arancibia, 1961), Gillespiana (Dawi, 1961, corto), Hombre de la Esquina Rosada (René Mugica, 1961), Bajo un mismo rostro (Tinayre, 1961-1962), Homenaje a la hora de la siesta / Quatre femmes pour un héros / Quatro mulheres para um herói (Torre Nilsson, A/F/BR, 1962), Los inocentes (J. A. Bardem, A/E, 1962), La Cigarra no es un bicho (Tinayre, 1962), Racconto (Ricardo Becher, 1963: acreditado sólo como Etchebehere), Paula cautiva (Fernando Ayala, 1963), Mujeres perdidas (Cavallotti, 1963), Placeres conyugales / Las mujeres los prefieren tontos (Saslavsky, A/E, 1963), El Club del Clan (Carreras, 1963-1964), El ojo de la cerradura (Torre Nilsson, 1964), Viaje de una noche de verano (varios, 1964-1965), Con gusto a rabia (Ayala, 1964), Las locas del conventillo –María y la otra– / María y la otra (Ayala, A/E, 1965: terminado por Oscar Melli). [Continuará]

viernes, 27 de febrero de 2026

CHUCHERIAS

Yo sé que ahora vendrán caras extrañas

Dos súper estrellas del cine europeo, de fama internacional, contemporáneos en el tiempo y en sus carreras, especializados en dramas románticos y en aventuras d’époque, que supieron actuar en films argentinos.

 

“Vengo contratado por Estudios Emelco para realizar una película, con opción a dos más. No sé todavía cómo se titulará. Sé que se trata de un tema romántico-policial de Villalba Welsh y Verbitzky [sic], que la dirigirá Luis Saslavsky y que la dama joven será Amelia Bence” (El Mundo, miércoles 28.4.1948), declaró el “tano” de Cagliari Amedeo Nazzari (Amedeo Buffa, 1907-1979) apenas desembarcado del buque Brasil, que en su escala en Montevideo sumó como viajeros a varios ejecutivos de Emelco, mientras en el puerto le dio la bienvenida Aldo Fabrizi, quien estaba haciendo teatro y cine en Buenos Aires.

Con Malisa Zini en Volver a la vida

   Hombre atlético y buen mozo al que las revistas del corazón apodaban “el novio de Europa” por su prolongada soltería pero al que la gente de la industria prefería llamar “el rey de Cinecittà”, el popular galán había embarcado en Génova inmediatamente después de terminado el rodaje en España de Don Juan de Serrallonga (Ricardo Gascón, 1948). En la Argentina su nombre estaba “caliente” en las carteleras por los films Il bandito (El bandido, Alberto Lattuada, 1946), Caravaggio –Il pittore maledetto– (Caravaggio, el pintor maldito, Goffredo Alessandrini, 1941) y Fedora (idem, Camillo Mastrocinque, 1942), que acababan de ser estrenados o estaban siendo exhibidos con buen éxito, a los cuales al día siguiente de su llegada se sumó la reposición de “su primera película” (así era publicitada, y además era verdad), Ginevra degli Almieri (Una aventura en Florencia, Guido Brignone, 1935). Durante su estancia en el país fueron lanzados, además, Il cavaliere del sogno –Donizetti– (Canción inmortal, Mastrocinque, 1946), La figlia del capitano (La hija del capitán, Mario Camerini, 1947), Centomila dollari (100.000 dólares, Mario Camerini, 1939) y Un giorno nella vita (Un día en la vida, Alessandro Blasetti, 1946). El viernes 7.5.1948 se le ofreció un cóctel en el hotel Alvear Palace y en los siguientes días se fue clarificando su plan de trabajo, que tras su film para Emelco contemplaba otros dos para Estudios San Miguel, “El puente”, en el que sería dirigido por su compatriota Antonio Lenviola, y “Magallanes”, sobre un texto de Stefan Zweig.

   El caso es que el proyecto titulado “El testigo” nunca llegó a ser filmado. Anunciado el comienzo del rodaje para el 14.6.1948, Nazzari no se presentó a los estudios de Martínez, mientras las secciones de chimentos de las publicaciones de la época hablaban de fuertes discusiones entre el actor y el director Saslavsky. Luego se especuló con que Daniel Tinayre asumiría la realización, algo que tampoco ocurrió. El actor permaneció un año en la Argentina: el martes 24.8.1948 El Mundo informaba que “se tomaron las pruebas preliminares a la filmación de «El puente», producción de San Miguel que dirigirá Leonviola con Amedeo Nazzari en el papel central”. Al fin rodó Volver a la vida, que resultó coproducido por Emelco (que tenía el contrato original con el actor) y San Miguel (que realizó el film en sus estudios y lo distribuyó a través de su empresa Panamericana) y dirigió Carlos Borcosque. Interpretó un personaje llamado “Leonardo”, acreditado en el 2º puesto detrás de Malisa Zini, y resultó un mediocre drama introspectivo sobre un marinero italiano que llega a la Argentina poco después de terminada la Segunda Guerra Mundial: aquí se involucra con una vendedora de tienda que se preocupa por él al punto de un romance. Todo suena frío y poco convincente, y hasta la habitual pulcritud de Borcosque brilla por su ausencia. El argumento y el guión fueron escritos por Eduardo Borrás con el título provisorio “Calle arriba”, aunque el nombre del escritor no figura en títulos, y la razón de ello puede encontrarse en el siguiente comentario, publicado por Chas de Cruz en su sección Aquí, Buenos Aires del matutino Clarín del lunes 11.4.1949, con el título “Pleito en puerta”: “El autor Eduardo Borrás querella a Carlos Borcosque por las modificaciones que éste introdujo en el libro de Calle arriba, original del primero. En aquel libro no existía el personaje que luego se agregó para que lo interprete Juan Carlos Barbieri, y ése es el principal motivo de la cuestión”…

Visitando a la primera dama

   En el libro biográfico Amedeo Nazzari, de Piero Pruzzo y Enrico Lancia (nº 16 de la colección “Le Stelle Filanti”, Gremese Editore SRL, Roma, 1983: traducción casera) puede leerse lo siguiente: «1948 – En abril se embarca en la nave Brazil con rumbo a la Argentina, donde es calurosamente recibido. El clima alegre se rompe apenas Nazzari lee el guión del film Il testimone, la historia de un italiano corrupto e intrigante, ocho veces homicida. Le tocaba precisamente ese bribón. Sobre la frase final del film, que debía ser dicha mientras el italiano intenta escapar de un policía argentino: “Usted se queda con nosotros”, Nazzari encuentra un artilugio para justificar su renuncia al ventajoso contrato: “No, no me quedo con usted, y me voy ya mismo”. Los productores lo denuncian por falla contractual y le agregan una pena judicial pesada. La respuesta de Nazzari es: “Yo no puedo prestarme a lo que juzgo una obra de difamación hacia mi país. Además, se trata de un guión artísticamente modesto”. El litigio entre los productores y Nazzari encuentra mucho eco en la prensa argentina: algunos diarios toman partido contra el actor, otros a favor. La noticia, enviada por las agencias, llega también a Italia. Evita Perón, mujer del presidente argentino, lo invita a la Casa Rosada. Al día siguiente accede al estudio privado de la señora Perón. Debe atravesar un corredor donde se amontona una multitud inverosímil. Uno a uno la Perón los escucha personalmente a todos: lleva un talón que saca de un bloc de varios colores, según para qué los necesite: rosa para entrar a un hospital, amarillo para una recomendación para un trabajo, verde para conseguir muebles, blanco para la asignación de un apartamento. A muchos les da también dinero que saca de una cajita, llena hasta el borde de billetes de poco valor. Después de un par de horas la cajita está vacía y aún esperan unas diez personas. La Perón se dirige al actor diciéndole: “Escuche Nazzari, deme algún dinerito que luego lo haré devolver con mi secretario”. Amedeo saca de su portafolios dos mil pesos y se los da a la “presidentita”. Nunca más verá sus dos mil pesos y todavía hoy es acreedor de tal suma del estado argentino. Cuando se fue el último pordiosero, la señora Perón se ocupa de Amedeo: “Y bien, ¿cómo es esta historia del film que usted no quiere hacer?”. Sin darle tiempo a responder, Evita Perón hace entrar al staff completo de la cinematografía argentina. Evita Perón pide a Martínez Payva, subsecretario de Espectáculos, su opinión: “El guión no es malo... es malísimo. Nazzari tiene razón”. La Perón le propone elegir otro argumento a su gusto y hacer un film en la Argentina. Nazzari permanece en Buenos Aires cerca de un año, durante el cual visita el país y ayuda a muchos emigrantes italianos a volver a Italia. Filma Volver a la vida, que nunca llegará a Italia».

Con Gassman en Un italiano en la Argentina

   Los pautados films con San Miguel no fueron concretados, como tampoco otro que haría en 1949 para la Film Andes mendocina con dirección de Isidoro Navarro, quien falleció mientras trabajaba en el encuadre. Volvió a filmar en la argentina como parte del envío italiano para la coproducción Un italiano en la Argentina / Il gaucho (Dino Risi, 1964), donde personificó al “ingeniero Maruchelli” acreditado en 4º lugar. En su extensa, notable carrera supo ser dirigido por otro argentino, Tulio Demicheli, en la producción española Carmen, la de Ronda (idem, 1958).

 

El lisbonés Antônio Vilar (Antônio Vilar Justiniano dos Santos, 1912-1995) ha sido el más destacado actor portugués, aunque a finales de los 40 se instaló en España y desde allí edificó una carrera internacional: “Especializado en personajes atormentados, gana prestigio y popularidad pese a que sus interpretaciones no siempre resulten convincentes”, opinaron Carlos Aguilar y Jaume Genover en su libro El cine español en sus intérpretes. Su filmografía argentina incluye:

La Quintrala –Doña Catalina de los Ríos y Lisperguer– (Hugo del Carril, 1953: “RP fray Pedro de Figueroa”, 1º), por el que obtuvo el premio anual de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina a pesar de que su voz fue doblada por José Comellas. Para interpretar al religioso codiciado y seducido por la fría, malvada protagonista, Vilar fue contratado por ella misma, Ana María Lynch, entonces mujer del director y productor, a pesar de lo cual pocos días antes del rodaje se le presentaron ciertas dificultades contractuales que llevaron a Hugo del Carril a negociar la participación en su reemplazo del italiano Rosanno Brazzi, opción que no fue necesario implementar.

Con Ana María Lynch


Los hermanos corsos (Leo Fleider, 1954: “Mario Franchi” y “Luciano Franchi”, 1º), adaptación por Ariel Cortazzo de la popular novela Les frères corses de Dumas, El doble papel principal estaba en principio destinado a Jorge Mistral.

El festín de Satanás (Ralph Pappier, 1954-1955: “Rolando Blanes, alias Marcel Benoit”), uno de los films “malditos” más malditos del cine argentino, si tal cosa es posible, ya que desapareció de circulación tras el fracaso de público que condenó sus primeras exhibiciones. Se trata de una versión de la novela Miércoles Santo, de Manuel Gálvez, publicada en 1930 y aparentemente construida por el guionista Roberto Gil en una historia multiepisódica en la que Vilar hizo pareja con Tilda Thamar.

Proceso a la ley / Proceso de conciencia (Agustín Navarro, 1963: “juez doctor Eduardo Velasco”, 2º), coproducción argentino-española originada como un film 100% español hasta que la censura objetó el guión, por lo que el productor José Antonio Cascales Guijarro hizo arreglos para filmarlo en el extranjero, primero en Italia en coproducción de Nicola Manzari (sociedad que no prosperó) y luego en la Argentina, país que se convirtió en socio mayoritario. Es un sombrío melodrama en el que el juez que hizo Vilar, de conducta intachable, se pierde en amores con Concha Núñez, sobrina de su esposa Olga Zubarry; el affaire precipita la enfermedad y muerte de Zubarry, lo que provoca al juez un conflicto de conciencia en tanto se considera responsable. Todo ello tocado por frases grandilocuentes y una dirección rutinaria. En la Argentina el film nunca fue lanzado en cines a pesar de que había sido tomado en distribución por Películas Argentinas SRL y de que en julio 1967 fue sorteado según las normas del INC, resultando el Broadway el cine en el que debía ser estrenado; en cambio, fue emitido por TV en varias oportunidades a partir de diciembre 1971, cuando el Canal 13 lo exhibió por primera vez. Sin embargo, durante 1971 fue exhibido fuera de la CF, como complemento, en nueve salas durante diez días, según datos del INC publicados en Gaceta de los Espectáculos 1972, pág. 456-462. El personaje central masculino había sido inicialmente ofrecido a Fernando Rey. Aprovechando su presencia local, Vilar fue invitado a participar en la edición 1963 del Festival de Mar del Plata.

Con Fina Wasserman y Analía Gadé en
Los hermanos corsos

   Debió haber sumado otro film, sin embargo: en febrero 1955 comenzó El juramento de Lagardere dirigido por León Klimovsky para Argentina Sono Film, pero en el cuarto día del rodaje cayó de un caballo, sufrió fractura y debió permanecer enyesado durante dos meses: su personaje (“Enrique de Lagardêre”, el popular personaje de Le bossu de Paul Féval, fue asumido de urgencia por Carlos Cores. A lo largo de su extensa carrera europea, Vilar fue dirigido por otros dos argentinos en producciones hispanas, León Klimovsky en Miedo (1955) y Amadori en Alerta en el cielo (idem, 1961), film este último en el que además fue productor asociado.

jueves, 26 de febrero de 2026

CINEASTAS

Julio Irigoyen:

Prontuario de un marginal

Sobrevivientes

Sólo cuatro personas parecen haber sobrevivido a JI y a su tiempo. Una de ellas, la actriz Inés Moreno, ni siquiera respondió mis llamados y mensajes. Otras dos, Nelly Prince y Nelly Omar, sí lo hicieron, y sus respectivos testimonios constan en las reseñas de Un muchacho de Buenos Aires y Canto de amor. El restante se llama Bruno Gamarra, confiesa –en 2010– 75 años de edad y, por lo que cuenta, nunca tuvo relación laboral ni amistosa ni de ninguna índole con él. Refiere que se crió en lo que él llama “el barrio de las latas”, esto es, el barrio del cine con epicentro en Lavalle y Ayacucho, y que desde jovencito él y sus amigos sabían de la fama de picaflor que rodeaba al “señor Julio”, como lo denomina. “Era un gentleman, vestía bien, tenía plata, o aparentaba tener plata”, asegura. El único aporte novedoso del testigo es que el señor Julio, además de su local de Lavalle 2015, era dueño de una oficina en uno de los pisos del edificio de Lavalle 1907, “donde atendía a las señoritas que le pedían trabajar en cine”.


El último párrafo

En abril 1960 JI envió al periodismo una gacetilla recordando que cumplía sus Bodas de Oro, algo que no era rigurosamente cierto. Esa gacetilla, de la que se hizo eco La Prensa (28.4.1960), fue, en verdad, su último grito de existencia, acaso un pretexto para decirle al mundo –al pequeño mundo de Lavalle y Ayacucho– que todavía estaba vivo y pretendía seguir activo. Escrita en tercera persona, dice, en su último párrafo: “Sus cincuenta años de trabajo nos lo presentan con esa juventud de siempre. Sereno y optimista. Limpio de pasado y seguro el paso, Julio Irigoyen emprende la más importante etapa de su carrera cinematográfica y estamos seguros que habrá de enfrentarla con esas armas que tan a fondo conoce y que le han valido para que sus éxitos sostengan la vida del sello independiente argentino, al que ha dado sus mejores años y al que dará, ahora, su eficaz experiencia”. En su edición del 1.11.1961, el Heraldo informa que “abandonó el sanatorio donde se asistía; su salud continúa mejorando”. La siguiente aparición del pionero en la prensa fue a raíz de su muerte.

Mercedes Carné

Fantasmas

Las últimas exhibiciones de algún film suyo fueron registradas en 1962. Cuarenta y seis años más tarde, en 2008, Fernando Martín Peña adquirió para su Filmoteca Buenos Aires un paquete de largometrajes argentinos que atesoraba Jorge Grisolía, abogado ligado a la industria que produjo en 1991 el último Carreras, Delito de corrupción: Grisolía le mostraba esas copias en 16mm a su madre, entusiasta fan del cine nacional. En ese paquete aparecieron dos de JI: La modelo de la calle Florida (con su otro título, La canción de Buenos Aires) y Su nombre es mujer (con el de Cantando se van las penas). Peña exhibió el primero el sábado 20.12.2008 en el auditorio del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) que él mismo programa desde su inauguración.


   Sin embargo, una inesperada reaparición de cuatro de sus films tuvo lugar asimismo en el MALBA el domingo 27.11.2011 integrando una denominada Matinée Julio Irigoyen organizada por mí para el Museo del Cine Pablo C. Ducrós Hicken, donde por entonces vegetaba: además de La modelo de la calle Florida y Su nombre es mujer fueron exhibidos uno detrás del otro, casi sin respiro, Galleguita (en una copia en DVD gentilmente cedida por la gente de la señal de cable Volver) y Su íntimo secreto. Una veintena de personas asistió al revival, entre ellas un periodista local (Carlos Abeijón), un periodista e investigador argentino radicado en Roma de visita en su país (Ernesto Pérez, que escribía para la agencia ANSA), dos investigadores de la historia del cine argentino (Andrés Insaurralde, Miguel Angel Rosado), dos curiosos ilustres (Clara Zappettini, Edgardo Cozarinsky) y, sorpresivamente, el escritor Juan José Sebreli, quien a la salida me contó que de joven supo ser vecino en Constitución de la familia Irigoyen pero nunca había visto ninguno de sus films.

   No tan sorpresivamente, en cambio, no se acercó a la Matinée ni un solo miembro del Museo del Cine Pablo C. Ducrós Hicken, ninguno demostró el menor interés siendo como eran, en su mayor parte, investigadores de la historia del cine argentino. Insaurralde, vale aclararlo, ya se había jubilado y no trabajaba más en esa institución.

 

Desde la próxima entrega,

todos los films de Irigoyen, sin que falte ninguno…

martes, 24 de febrero de 2026

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!

–El cine de Enrique Carreras–

Obra

40 años de noviosRetorno de EC a un film-de-cantante, a un texto de Abel Santa Cruz y a Lolita Torres. La historia es otra vuelta de tuerca al tema recurrente del autor, una pareja desavenida a la que parientes y amigos intentan reconciliar durante los cuarenta años del título. Comienza en 1922 y el paso del tiempo está señalado por titulares de diarios y comentarios verbales de los personajes: así desfilan algunos hechos que tuvieron destaque periodístico, tales como “la pelea del siglo” entre Firpo y Dempsey, la condena al asesino Landrú, el negociado con el azúcar en el que estuvo involucrado el ministro Salaberry, la “huelga de desocupados” en Puerto Nuevo, la invasión nazi a Checoslovaquia, el estreno de El cura gaucho (Lucas Demare, 1941) y la muerte del Presidente Alvear, además de la constante mención al valor de ciertos objetos; es posible imaginar a Santa Cruz en su escritorio rodeado de viejos calendarios, recortes periodísticos y un árbol genealógico de sus personajes.

Torres y Viena

   Este es otro perfecto ejemplo de la coincidencia temática y moral entre los mundos creativos del autor y el director. Los diálogos abundan en frases “armadas” (“A veces me da miedo tanta felicidad”, “Un ramo inútil por cada año que no te tuve”) y otras que traslucen su pertinaz pacatería, ya que nunca mencionan las cuestiones relativas al sexo por su nombre (“Usted estaba haciendo cosas feas”, le dice la suegra a su yerno). El guión difiere de la pieza original en el hecho de que otorga mayor importancia al personaje femenino de la pareja, puesto que el proyecto tenía como pilar a Lolita Torres, en tanto Santa Cruz la había escrito a la medida de Raúl Rossi. El comienzo es promisorio, con un Carnaval bien producido y un partido de fútbol compaginado con brío, pero de a poco se reducen los decorados y el director asfixia a sus actores en livings, habitaciones y oficinas. En cambio, las canciones están bien dosificadas y se advierte del deseo de Torres de expandir su repertorio fuera de sus habituales españoladas, aunque lo hispano es preponderante en esta historia. El autor incluye dos tópicos más o menos habituales en el cine aborigen, el del “niño bien” que abusa sexualmente de la mucama de la casa y el del nieto que distrae dinero familiar. El resultado de todo ello es en extremo convencional.

   Fernando Siro y José María Langlais habían sido mencionados para “Valentín”, en tanto Alfonso Pisano reaparece con EC tras haber intervenido en varios de la General Belgrano. Fue enviado al Festival de Moscú, por supuesto fuera de concurso, y ésa fue una elección acertada, en tanto la popularidad de su estrella en toda la URSS se mantenía vigente desde los años 50, cuando sus comedias para Argentina Sono Film encandilaban a los soviéticos. Allí viajaron Torres y Antonio Motti, dueño de la Araucania Films: ella volvió con un diploma que la consagraba “la actriz más popular y querida” de esa edición, en tanto Motti organizó diez pases privados, gracias los cuales terminó vendiéndolo a buen precio. En España fue calificado para “mayores de 18 años”, un absurdo que revela hasta qué punto la moralina religiosa franquista le temía al tema del divorcio, aunque fuera en una intrascendente comedia popular.

OBS     Coproducción 70% argentina rodada y posproducida en la Argentina con el único aporte artístico hispano del actor Cobos, aunque tanto en el equipo cuanto en el elenco figuran varios españoles radicados en la Argentina, como el escenógrafo Muñoz y los actores Pérez Avila, Mas, Salvador, el recién llegado Vilches y Pamplona, estos dos últimos doblados al “porteño”.


   La pieza teatral de Santa Cruz había sido estrenada el 30.3.1962 en el Smart con dirección de Esteban Serrador y actuación de Raúl Rossi (Valentín) con Perla Santalla (Rosario), Juan Bono (don Florencio), Blanca Tapia (doña Julia), Paquita Muñoz (Dorita), Estela Vidal (Remigia), Rafael Barreta (Maldonado = Virasoro en el film), Gladys Gastaldi (Venancia), Luisa Pittaluga (doña Rufina), Ricardo Cánepa (Andrés), Teresa Rainer [Tessy Rainer] (Irene = amante de Andrés) y Evaristo Garrido (Arturo). Esa comedia mereció al menos tres versiones televisivas: jueves 21.1.1965 a las 21 por el Canal 13 en su ciclo Teatro 13, con Rossi, Santalla, Bono y Muñoz en los mismos personajes que hicieron en el teatro; viernes 16.5.1969 a las 22 por el Canal 9 en su ciclo Viernes de Pacheco, con Osvaldo Pacheco (Valentín), María Concepción César (Rosario), Pedro Quartucci (don Florencio) e Hilda Bernard (doña Rufina); y lunes 7.5.1984 a las 21 por el Canal 9 en el espacio Lo mejor de nuestro teatro, con María del Carmen Valenzuela (Rosario), Ricardo Dupont (Valentín), Aída Luz (doña Rufina) y Luis Dávila (don Florencio).

TAQ     Tuvo sendos preestrenos bonaerenses el 26.9.1963 en un cine de Tandil y el 28.9.1963 en el Español de Mercedes. En la CF fue lanzado en la misma semana en la que Lolita Torres reapareció por TV, por el Canal 9, con Señorita medianoche, ciclo escrito por Santa Cruz y dirigido por Julio Saraceni que desde el programa inicial tuvo altísimos índices de audiencia, lo cual benefició también al film en el que además reaparecía en cine desde 1960: se mantuvo durante tres semanas en el Trocadero y siete días en las salas restantes, sumando desde la 2ª (10.10) los cines Flores, Majestic, Rivas y Cumbre y desde la 3ª (17.10) los cines Saavedra, Lastra y El Sol de Mayo. De inmediato, desde el 24.10, cruzó al Mitre, donde permaneció dos semanas mientras al mismo tiempo aparecía en los cines Gran Lugano (24.10), Asamblea, Nueva Chicago, Sáenz y National Palace (31.10) y Hollywood, El Nilo, Loria y Lorena (7.11). Un exitazo.

 

Un viaje al más allá – Dos textos “serios” pautan las instancias argumentales de este film. El primero dice “Tú me dijiste ven yo te dejé mi alma y me marché hacia la humana soledad. Istar, en La epopeya de Izdubar”. El segundo, que lo cierra, lleva la firma Dupare-Spinoza y dice “Hay quienes para huir de la cárcel de su propia soledad, buscan los caminos de una supuesta vida anterior. Pero el amor sólo lo alcanzan los capaces de vivir en el contacto de sus semejantes, pese al furor, a la astucia y al odio”. La acción comienza hoy en Lima. Paula tiene un sueño recurrente y se lo cuenta a un psiquiatra: en una supuesta vida anterior se llama Nina y es una huérfana recogida por las monjas del convento de San Lucas, “situado en Córdoba, Argentina”; corre 1820, época de “guerra sangrienta”, de trastornos políticos en el interior del país entre unitarios y federales. El soldado Marco llega herido al convento y pide ayuda. Nina y Marco se enamoran, y cuando deciden huir resultan muertos: agonizantes, uno dice “éste no puede ser nuestro destino, no puede ser el fin de nuestro amor”, y se prometen amarse en la eternidad. Fin del sueño recurrente. El psiquiatra, entonces, propone a Paula que realice un viaje “al más allá”: la muchacha viaja a la Argentina, visita el convento cordobés, reconoce los lugares de su sueño y, ya en Buenos Aires, acogida por amigos circunstanciales, conoce a Mariano, un hombre idéntico al soldado Marco quien, tras “reconocerla”, se mata en un accidente automovilístico. Paula vuelve a quedar sola.

Carreras y Salcedo

   Antes y después de éste, EC realizó un par de buenos films, una gran mayoría de regulares y unos cuantos decididamente horrendos, pero ninguno tan ridículo como Un viaje al más allá, un drama fantástico-religioso, el único de ese género en su extensa obra. Desde la frase inicial atribuida a Istar (“Diosa del amor, adorada en Asiria y Babilonia”, dicen las enciclopedias), todo huele a falso en esta producción barata hecha a los apurones con dinero “caído del cielo”, lo cual representaba ganancia para todos los argentinos involucrados. Ambientes, situaciones y personajes parecen de cartón pintado, y el argumento original, aunque flojo, hubiera resistido de no mediar un guión imposible y una realización tan deficiente. Un par de secuencias “de guerra” hasta provocan vergüenza ajena.

   Fue rodado en doble versión (castellano e inglés); tuvo dos títulos tentativos (“Un paso al más allá”, “Te esperaré en el cielo”); el doble papel de Mariano-Marco iba a ser animado por el estadounidense Keith Larsen, el “Drake Andrews” de la serie televisiva The acquanauts (Los acuanautas, 1960-1961), quien no arregló condiciones, por lo que le fue ofrecido a Hugo del Carril, quien lo declinó: tan sólo a la semana de iniciado el rodaje se contrató a Jorge Salcedo; fue la última vinculación de EC con Vicente Marco y, en fin, marca el debut cinematográfico del cantante tucumano Palito Ortega (n. 1941), cuyo número musical fue agregado (y, por cierto, filmado muy al descuido) en septiembre 1963, una vez finalizado el rodaje principal. Cuando debió ser calificado para su exhibición, tuvo cuatro votos “B” de sendos representantes del INC, pero resultó “A” por los votos de un quinto funcionario, de dos representantes de la exhibición y de dos de la producción.


TAQ     Permaneció dos semanas en el Normandie, desde la 2ª (4.6) sumando los cines Belgrano, Palais Blanc y Saavedra + 4, y desde el 18.6 en los cines Mitre y Gloria por una semana.

 

40 años de novios / 40 años de novios
Argentina / España, 1963
35mm / B&N / RCA / 93’ / SR

EQ     CP: Araucania Films [SRL] / [As Films-Producción SA (Madrid)]. P: O. [Oscar] Cimorelli Quiroga. [PA: Aldo E. Burgos]. DP: Julio Godoy. JP: Carlos Roig. AP: Víctor González. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. AYD: Julio César Vázquez. PZ: Horacio Guisado. G: Abel Santa Cruz [sobre su pieza teatral]. F: Antonio Merayo. CM: Alvaro Barreiros. [FQ: Pedro Bor]. FF: Juan Ritter. JR: Juan Rocino. [CR: José Proserpio]. E: Gori Muñoz. DC: Alejandro Fratessi. [U: Rodolfo Pérez]. V: Jean Car. AV: Coco Avila. MQ: Vicente Notari. PN: Elsa Picone [Piccone]. S: Douglas Poole. [AS: Reynaldo López]. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. AC: Higinio Vecchione. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Tito Ribero. CN: Candombe del Carnaval, de César Sessa, Llévame a los Madriles, de [Francisco] Villalba (l) y [José María] Palomo (m), Primer amor, de [Francisco] Villalba (l) y Tito Ribero (m), La morocha, de Angel Villoldo (l) y Enrique Saborido (m), Arre borriquito, de Antón Adamaz, Pero hay una melena, de José Bohr, La tropilla, de Mario Pardo y Santiago Roca, y Con el sombrero en la mano, anónimo español, [todas por Lolita Torres]. EF, LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA). LOC: BA (un estadio de fútbol, parque 3 de Febrero en Palermo, San Telmo, parque Lezica) y GBA (playas de Olivos). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 4.3.1963 al 26.4.1963. CD: Araucania Films SRL / Rey Soria Films y Cía. SL (Madrid). LC: 3.10.1963, cines Trocadero, Grand Splendid, Flores, General Paz, Cuyo, Majestic, Río de la Plata, Park, Cervantes, Constitución, Gran Córdoba, 25 de Mayo, Roxy, Alberdi, Ritz, Aconcagua y Gran Buenos Aires + 14 / 5.4.1965, cine Rex (Madrid).

I&P     Lolita Torres (Rosario Villaespesa – Dorita Pereira Villaespesa), Germán Cobos (Valentín Pereira) / Enzo Viena (Andrés, novio de Dorita) / Juan Bono (escribano Florencio Pereira, padre de Valentín) / Angeles Martínez (Rufina, madre de Valentín), Julián Pérez Avila (Carmelo Villaespesa, padre de Rosario), Paquita Mas (Julia, madre de Rosario), Estela Vidal (Remigia, criada de los Villaespesa), Monserrat Salvador (amante de Andrés), José María Vilches (Virasoro, amigo de Valentín), Carlos Borsani (Cacho Pereira Villaespesa), Gladis [Gladys] Gastaldi (Venancia, criada de los Pereira), Carlos Pamplona (Bonorino, empleado de la escribanía), Gustavo Moulin [Tatave Moulin] (marinero en el cabaret), Alfonso Pisano (RP Miguel), Nora Carrano (Dorita, a los 6 años), Rafael Chumbita (manifestante), Néstor Zembrini [Zebrini] (Ricardo Pereira Villaespesa) / na Nora Acuña (amiga de Rosario), Osvaldo Miranda (doblaje de Germán Cobos).

F&P     INC: 7º premio al film / 3º Festival Cinematográfico Internacional, Moscú, 6-15.7.1963, sección Informativa / Estrenado el 1.11.1963 en el cine Ariel, de Montevideo, distribuido por Films Mundiales del Uruguay / 6ª Reseña Mundial de Festivales Cinematográficos, Acapulco, noviembre 1963, sección 2º Concurso de Cine Hispanoamericano / Semana de Cine Argentino, Milán, 18-24.10.1964, y Roma, 21-27.10.1964 / 1ª Muestra de Cine Nacional “Proyección ‘87”, Mar del Plata, BA, 13-22.3.1987, sección Humor Costumbrista en el Cine Argentino.

 

Un viaje al más allá
Argentina, 1963
35mm / B&N Agfa / RCA / 80’ / IM14

EQ     CP: Producciones Vicente Marco. [P: Vicente Marco]. [PA: Enrique Torres Tudela]. GP: Ricardo C. [César] Graña. DP: Luis José Carreras [Luis Carreras]. JP: Carlos Roig. AP: Jorge Velasco. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. AYD: Julio César Vázquez. PZ: Horacio Guisado. G: Alexis de Arancibia y José Dominiani [Dominianni], con diálogos adicionales de Elaine Ross y Monte C. Scovelle, sobre argumento original de Ricky Torres [Enrique Torres Tudela]. F: Antonio Merayo. CM: Alberto Curchi. [FQ: Pedro Bor]. [FF: Antonio Gómez]. JR: Juan Rocino. E: Gori Muñoz. DC: Alejandro Fratessi. V: Jean Car. MQ: María Lasaga [Lassaga]. PN: Susana Fernández, con postizos de Vicente Notari. S: Douglas Poole. [AS: Reynaldo López]. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. [AC: Higinio Vecchione]. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Tito Ribero. CN: Nina, de Reggie Gladstone (l) y Les Baxter (m), off por Ricky Torres [Enrique Torres Tudela], y Despeinada, twist, de Palito Ortega (l) y Chico Novarro (m), por Palito Ortega. EF, LS: Argentina Sono Film [SACI] (Martínez, BA). LOC: BA (a bordo de un tren del FC General Belgrano, galería Shopping Center, confitería del Golf Club en Palermo) y provincia de Córdoba (Villa Carlos Paz) – Perú: Lima y provincia de Callao (Callao). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 3.6.1963 al 13.7.1963 en la Argentina y 25.7.1963 al 27.7.1963 en Perú. CD: Distribuidora Cinematográfica General Belgrano SRL. LC: 28.5.1964, cines Normandie, Pueyrredon, Roca, Argos, Gran Sud, Nobel, Cumbre y Aconcagua + 7.

I&P     Mercedes Carreras (Paula Velázquez – Antonina “Nina” Ferreyra) / Jorge Salcedo (Marco – Mariano) / María Luisa Santés (RM superiora en 1820), Guillermo Battaglia (psiquiatra doctor William Peterson) / Fabio Zerpa (Julio Renán), Augusto Bonardo (Antonio, amigo de Julio), Lilián Valmar (Susana, compañera de Paula), Cristina Berys (Franca Renán, hermana de Julio), Romualdo Quiroga (capitán Garrido) / Josefa Goldar (madrastra de Paula), Rodolfo Puga (jefe de Paula), Roberto Bordoni (médico en el tren), Evelyn Bohler (RM), Ricardo Cánepa (soldado), Nucha Amengual (María, anfitriona de la fiesta), Freddy Tainor (niño Juanito), Mónica Linares (RM superiora en 1963) / Palito Ortega / na Iris Morenza y Edmundo Sanders (doblaje de voces), Esther Velázquez (RM cocinera). [Personajes en busca de actores: RM Eulalia / RM portera en 1963].

F&P     INC: 13º premio al film y premios a la fotografía en B&N y a la música.

DINASTIAS Los Etchebehere, siempre detrás de cámara 2. Los descendientes Los siguientes Etchebehere desafían al investigador más agu...