jueves, 24 de septiembre de 2026

PERFILES / CINEASTAS / EN PRIMERA PERSONA

El Toto y el Rafa:

“No nos une el amor…

…sino el espanto”, escribió famosamente Jorge Luis Borges sobre su relación con Buenos Aires. En el caso de los personajes retratados a continuación, lo que los unía era mucho menos poético: oficinas en la misma cuadra de Lavalle al 2000 y una serie de films tendientes, en igual medida, a la berretada, al puterío y a la escatología. Al espanto, en fin.

   Uno –cuyo estado ignoro, por lo que lo trataré como si viviera– adoptó el pseudónimo Toto Rey pero su nombre real es Francisco José Serpi (Buenos Aires, 31.1.1937) e inició actividades hacia mediados de los 60 en la distribuidora Real Films SRL, cuyo dueño era el veterano Francisco Gómez, especie de héroe al tomar a su cargo el lanzamiento comercial de Crónica de un niño solo (Favio, 1964) cuando todos sus colegas huían espantados, aunque entiendo que Toto nada tuvo que ver en el asunto, excepto que tal vez adoptó su apellido artístico (Rey) derivándolo del de esa empresa (Real). Luego aparece en dos largometrajes en calidad de “coordinador artístico”, rubro que suele ser utilizado cuando no se puede precisar qué hizo alguien de concreto en un equipo.


   Pero su verdadero despegue lo concretó desde mediados de 1967 y de la mano de Marco Petrucci, mala palabra en la historia menuda del cine aborigen. Juntos estuvieron involucrados en la preproducción de Mannequin alta tensión y juntos fueron eyectados tras los dos primeros días de rodaje en el teatro El Nacional, situación de la que fui testigo porque era el “che pibe” del director Alviani [véase este blog: 8.12.2025]. Al mismo tiempo participaban en El bulín, única producción de Razeni SA, empresa dedicada a la distribución de telas plásticas cuyo dueño era el italiano Arrigo E. A. Razeni (fallecido el 7.10.1992), quien fue tentado a invertir en cine por ambos cazafortunas: con Petrucci –por supuesto– terminó litigando judicialmente, conflicto que provocó la postergación del estreno por casi un año y medio, con el consiguiente perjuicio. Toto y Petrucci concluyeron su raid con Mi hijo Ceferino Namuncurá, un fracaso comercial de los espectaculares, con una semana en cartel e inmediata desaparición de todo cine porteño y suburbano.

Enrique Dawi, Leonor Benedetto,
Toto Rey y Guillermo Bredeston

   Y entonces Toto decidió producir en solitario. Ignoro con que financiación montó la SRL Rey Films Cinematográfica, pero conservó la modesta oficina de Gómez en el 2º piso de Lavalle 2016, contrató una secretaria joven y bonita (Amelia Díaz, una tipa macanuda que más adelante fue administradora de producción de varios largometrajes) y tuvo como mano derecha a su esposa, Marta Haydée Folguera, administradora y vestuarista según la ocasión. Produjo apenas seis títulos en igual cantidad de años, cinco de los cuales son intercambiables: comedias picarescas de rutina con cómicos zafados, minas ligeras de vestuario, homofobia y el consabido machismo. Con la segunda, La guerra de los sostenes, se produjo poco antes del lanzamiento una demanda civil con su guionista y director Gerardo Sofovich: Toto quería estrenar a toda costa, aunque fuera en la versión con diversos cortes solicitados por la censura, y Sofovich se lo impidió amparándose en la propiedad intelectual, zanjándose la cuestión cuando Toto le aportó a Gerardo lo que más le gustaba en la vida: unos pesos extra en su cuenta bancaria. Fin de la discusión, plin, caja. En la quinta, Hotel de señoritas, el argumento firmado por Baldomero González Etchegoyen y el actor Coco Fossati ofrece singulares coincidencias, al borde mismo del plagio, con el de la pieza teatral On demande un ménage, de Jean de Létraz, a su vez producida en Francia 1945 con el mismo título, dirección de Maurice Cam y actuación de Gilbert Gil y Robert Dhéry en personajes-símil a los de Juan Carlos Dual y Jorge Martínez, aunque nadie advirtió ese detalle.

   Toto cambió de subgénero con su última producción, Tiro al aire, que en cierto modo redime su pasado vergonzante y que supuso el retorno de Héctor Alterio al cine de su patria luego de haber estado impedido de trabajar por la dictadura militar, obligándolo a continuar su carrera en España. Se trata de una comedia menor pero simpática, muy apropiada para el temperamento del actor: su argumento, firmado por Mario Sabato, narra las peripecias de un actor del montón que enviuda, asume la crianza de su hijo infanto-adolescente incurriendo en constantes torpezas propias del “inspector Clouseau” que terminan invirtiendo la situación, con el hijo tomando el timón de la casa y hasta de la carrera y la vida sentimental de su padre. Ocurre, no obstante, que ese argumento “original” es sospechosamente parecido (un famoso actor decae tras la muerte de su esposa, quedando a cargo de su pequeño hijo) al del germanofederal Mein vater, der schauspieler (Robert Siodmak, 1956), con O. W. Fischer y Oliver Grimm, que fue estrenado en Buenos Aires (Mi padre el actor, 24.4.1958, cines Ideal y Astor) aunque es poco probable que Marito pudiera haberlo visto ya que en 1958 tenía apenas 13 años; más atinado es pensar ¿otra vez? en una coincidencia.

Hotel de señoritas: Mimí Ardú, Jorge
Martínez, Mario Sánchez y Mary Torresy

   El logro máximo de Toto fue mantener siempre impecable el color zanahoria shocking con que teñía sus cabellos en los últimos tiempos, porque en años previos lo teñía de un negro renegrido. Nunca fuimos amigos ni amigotes: apenas nos cruzábamos en los bares del barrio del cine, hasta que un día me llamó Amelia a la redacción para decirme que Toto tenía que hablarme. Cuando lo hizo fue para ofrecerme dinero cash para escribir una crónica favorable a uno de sus engendros: fue el segundo (y último) después de los responsables de otro engendro aunque un tanto más digno, El fantástico mundo de la María Montiel (Zuhair Jury, 1977). En aquellos años yo escribía en La Opinión ya tomado por los militares y el diario todo estaba por completo devaluado, lo que me induce a pensar cuánto hubiera cotizado si hubiera estado en algún medio de venta masiva…

   Su hijo, Marcelo Serpi, apareció siendo un niño haciendo de hijo de Toco Gómez y Olga Zubarry en La Nueva Cigarra. Algunas de las localizaciones utilizadas para Tiro al aire fueron rodadas en la casa de Toto en la calle Ernesto A. Bavio en Núñez y en sus oficinas. Entre sus proyectos no concretados figuran una remake del argumento de Wilfredo Jiménez para Marihuana, anunciado a comienzos de 1967 con el título “Camino del Infierno” según producción conjunta con Francisco Gómez y dirección de Ralph Pappier; una biografía del boxeador Gatica prevista para 1974 con libro de Abel Santa Cruz; una derivación 1975 del popular ciclo televisivo de Hugo Moser Matrimonios y algo más al que habría de titular, por supuesto, “Matrimonios al desnudo”; y su fallida participación como probable coproductor del español Me olvidé de vivir (Todos los días, un día, Orlando Jiménez Leal, 1979). La quiebra de Rey Films Cinematográfica SRL fue decretada en mayo 1994.

“Cuando la vanidad vive en el fondo, el silencio es un
carozo atravesado en la garganta; hay que arrojarlo”.
Eugenio Cambaceres, Música sentimental (1884).

Sí, en cambio, fui amigo de Rafael Cohen (Buenos Aires, 8.3.1948) desde que en el Festival de Mar del Plata 1970 alguien nos presentó y allí mismo me propuso ocuparme de la Prensa de una comedia con Alberto Olmedo que estaba por estrenar, contrato al que siguieron otros, siempre de palabra, en los años inmediatos. Descendiente de una familia de comerciantes dedicados al ramo textil, criado en Palermo, Rafael era el equivalente, joven y aggiornado, del típico tío solterón que Enrique Serrano animaba en los 40 en Lumiton: protector de su vasta familia (adoraba a sus hermanos, cuñados y sobrinos), renuente a la horrible palabra “casamiento”, seductor de pulposas señoritas que lo cercaban mientras su histórica secretaria (Marita, otra gran persona) le cubría los flancos cuando se superponían en su diminuta oficina del 7º piso de Lavalle 2072.

La culpa: Carlos Estrada y Libertad Leblanc

   Entonces, fue tentado a invertir unos pesos en un film de por sí barato, experiencia que, en sus propias palabras, lo “fascinó”. Tras esa aventura estableció su propia compañía unipersonal: inventó un logo que copiaba al de la MGM, con un perro “salchicha” ladrando dentro de un círculo, y se lanzó a producir. Un drama erótico-policial con Libertad Leblanc; una comedia cómica que fracasó a pesar de que la protagonizaba Olmedo, súper-estrella de la TV; una comedia picaresca en episodios; una comedia-de-cantantes con los populares Hugo del Carril y Donald adscripta con astucia a la primavera peronista de los 70 desde el título mismo (Siempre fuimos compañeros) hasta la contratación de Carril e Irma Roy; y otra picaresca, todos ellos significativos éxitos de boletería.

   Luego hizo su experiencia como director, con resultados tan anodinos como los que le dirigieron sus realizadores contratados. Se despidió de la producción con nada menos que La pulga en la oreja, en la que todos los involucrados destrozaron impiadosamente el clásico, eterno juguete escénico de Feydeau. Destacó por cierto atrevimiento al convocar para el cine a dos estrellas del café concert (Gasalla y Perciavalle, que mariconeaban hasta el asco), a un estadounidense que hacía spaghetti westerns y espías serie B en Italia (Richard Harrison), a la hija de Tyrone Power y Linda Christian y heroína del “tanque” colombiano María (Taryn Power) y a una argentina memorable por razones parapolíticas (Fanne Foxe, la del escándalo de 1974, cuando saltó al lago Potomac desde el auto de su amante, un congresista estadounidense). Si Cohen detentara un estilo, éste podría ser definido como patchwork.

Rafael contratando al Negro Dominianni

   Entre los proyectos que quedaron a un costado del camino figuran “Sombrerito de fiesta”, guion de Gius sobre idea de Rafael; “Hasta el 10º no paro”, guion picaresco y original escrito por nadie menos que Miguel Bejo y Juan Carlos Frugone; “Pálida rosa de otoño”, otro argumento de Bejo, éste escrito con Jorge Hayes; y una adaptación por Edgardo Cozarinsky y Alberto Tabbia del cuento de Beatriz Guido Una hermosa familia. Aunque no llegaron a ser convertidos en imágenes, siento un cierto y secreto orgullo por haberlo presionado para intentar un cambio de rumbo presentándoles a mis amigos periodistas y cineastas “de otro palo”. En los 70 y los 80 se dedicó a la distribución de material extranjero y en tiempos de censura muy dura se atrevió a librar una batalla contra el Ente de Calificación Cinematográfica, que ganó. Durante la gestión de Julio Márbiz al frente del INCAA integró el Comité de Créditos, y hacia finales de 2007 fue designado vicepresidente del Festival marplatense, aunque renunció en diciembre precisamente debido a la claridad con la que encara sus actividades.

   Toda su trayectoria, así como su persona, está atravesada por una honestidad y una transparencia por completo infrecuentes en el medio, virtudes apenas opacadas por un enorme ego que en algún momento le hizo creer que sus films tienen algún valor artístico más allá del comercial. Rafa fue un excelente amigo, aparte haber trabajado con él: conocí dos de sus departamentos, y dos de sus relaciones duraderas (Thelma Stefani y Marcela López Rey) cocinaron cosas ricas para recibirme; más allá de nuestra relación laboral seguíamos encontrándonos para almorzar o para tomar un café; en un período en que temporalmente me faltó una máquina de escribir me permitía pasar las tardes en Lavalle utilizando la suya, para escribir mis fichas técnicas; me ayudó en algún momento de dificultades financieras. En fin, lo dicho: un amigo. Por lo que, claro está, le regalé un ejemplar de un libro que me publicaron en 2009: su reacción me desarmó cuando me dijo “no incluiste ninguna película de Carreras”, lo cual era cierto pero, dado el tono con que me lo reclamó, traduje como “no pusiste ninguna película mía”. Me recordó una anécdota: tras una pelea furibunda entre ambos durante el rodaje de Las locuras del extraterrestre, el jefe de producción Ricardo Feliú le dijo a Carlitos Galettini: “¿Qué, pensás mostrar esta chatarra en el Festival de Cannes?”. Nunca más supe del Rafa, y lo digo con dolor.

Hay que parar a la delantera:
Rudy Chernicoff y Erica Wallner

FILMOGRAFÍAS

Toto Rey

COOR artístico de La industria del matrimonio (Enrique Carreras – Luis Saslavsky – Fernando Ayala, 1964-1965) y Ritmo, amor y juventud (Enrique de Rosas hijo, 1966) / PA NA de Mannequin alta tensión (Massimo G. Alviani, 1967-1968) / PE NA de El bulín (Angel Acciaresi, 1967-1968: + AANA como “un automovilista en Villa Cariño”) / DP de Mi hijo Ceferino Namuncurá (Jorge Mobaied, 1971) / P de Seguro de castidad (Mobaied, 1974: + AANA bailando en la fiesta final), La guerra de los sostenes (Gerardo Sofovich, 1976), La Nueva Cigarra (Fernando Siro, A/VEN, 1977: + AANA como “un curioso”) y Con mi mujer no puedo (Enrique Dawi, 1978) / DP y G de Hotel de señoritas (Dawi, 1979) / DP de Tiro al aire (Mario Sabato, 1980: + AANA como “director del film de los superagentes”).

Rafael Cohen

01.  Un viaje de locos (1974) 35mm, C, 95’. CP: Rafael Cohen Producciones Cinematográficas SCA. P: RC. G: Gius, con la colaboración de Alejandro Faccio [Guido Merico], sobre idea de RC. F: José Antonio Pizzi. I: Donald, Taryn Power, Richard Harrison, Claudia de Colombia, Carlos Perciavalle, Antonio Gasalla. LC: 1.8.1974.

02.  El profesor erótico (1975) 35mm, C, 87’. CP: Rafael Cohen Producciones Cinematográficas SCA. P, G: RC. F: Pedro Marzialetti. I: Osvaldo Pacheco, Thelma Stefani, Susy Kent, Atilio Marinelli, Beatriz Bonnet. LC: 1.7.1976.

03.  Hay que parar a la delantera (1977) 35mm, C, 87’. CP: Rafael Cohen Producciones Cinematográficas SCA. P: RC. G: RC, sobre idea de Mario Mactas y Carlos Ulanovsky. F: Rinaldo A. Pica. I: Fanne Foxe, Marcela López Rey, Susana Kamini, Jorgelina Aranda, Lynn Allison. LC: 7.7.1977.

Otras actividades en cine: PA de Una ventana al éxito (Enrique de Rosas hijo, 1966) / P de La culpa (Kurt Land, 1967), El hombre del año (Land, 1970), Disputas en la cama –Los divorciados– (Mario David, 1971), Siempre fuimos compañeros (Fernando Siro, 1972), Clínica con música (Francisco Guerrero, 1973) y La pulga en la oreja (Guerrero, 1981).

martes, 22 de septiembre de 2026

CINEASTAS

Luis Mottura

[Luigi Alfonso Angelo Mottura Paolotti;
Turín, provincia de Turín, Italia, 22.9.1905 / Buenos Aires, 11.4.1972]


Arquitecto que prefirió el teatro, Mottura debutó en un escenario argentino en julio 1929 en el Odeón integrando la compañía Teatro d’Arte di Milano que orientaba Ruggero Ruggeri, quien a su llegada lo definió como “un actor gracioso de reconocida eficacia”: entonces todavía era Luigi, nombre que castellanizará a Luis tras tomar la decisión de radicar en el país luego de una nueva visita laboral en agosto 1939 y en la misma sala, esta vez con Elsa Merlini y Renato Cialente. En menos de un año, el 29.3.1940 estrenaba allí su primera puesta en escena, una producción de Les jours heureux de Claude-André Puget. Nunca paró de trabajar, fundamentalmente en teatro pero también en cine, radio y TV. “Su afortunada carrera aquí, es una prueba de que «quien persiste vence» y de que en nuestro teatro y en nuestro cine no se esgrime esa terrible arma del nacionalismo que era en Europa algo así como la espada de Damocles, que pendía, sujeta por un cabello, sobre la cabeza de todos los extranjeros. ¡Aquí no se les exige a los huéspedes ni que aprendan bien el idioma!”, lo perfilaba Julio F. Escobar en La Razón (27.7.1944). Y agregaba que “al principio todas eran burlas a su acento «cocoliche». Pero él no se amilanaba. Callaba, sonreía, aguantaba y «hacía». En vez de dedicarse a la maledicencia y a la blasfemia, sonreía, y tenía siempre una palabra de benevolencia”.

Merello y Battaglia en Filomena Marturano

   Su foja teatral es impresionante: puso en escena más de cien obras, entre las que refulgen montajes de Liolà de Pirandello, Filumena Marturano de De Filippo, The old lady shows her medals de Barrie, Tea and symphaty de Robert Anderson, A streetcar named Desire de Williams, Léocadia de Anouilh, Huis clos de Sartre, Liliom de Molnar, Rhinocéros de Ionesco, Die physiker de Dürrenmatt, Who’s afraid of Virginia Woolf? y A delicate balance de Albee y Luv de Murray Schigal, la mayor parte de las cuales ofreció en calidad de estreno argentino, revelando no sólo un ojo certero sino también una vocación por lo moderno, lo revolucionario, lo audaz, lo contracorriente. Dirigió a algunas de las grandes estrellas de cada época, sobre todo a Mecha Ortiz pero también a Merello, López Lagar, Delia Garcés, Pepe Arias, Cipe Lincovsky, Luppi, Briski. María Luz Regás, empresaria, traductora y comediógrafa, fue su socia creativa y amiga en una relación “cama afuera” que perduró hasta su muerte: juntos dieron forma definitiva al auditorio en los altos de la Casa del Teatro y lo bautizaron Regina, en homenaje a la fundadora de la institución, Regina Paccini. Regás ha escrito una hermosa semblanza (en La Opinión, 9.4.1978) del hombre al que sus amigos y colegas llamaban “Gigí”.

Serrano y Mary en Rigoberto

   Al cine ya había accedido en Italia, como actor y productor, pero se animó a dirigir tan sólo en la Argentina, contratado por los estudios Lumiton. Sus once largometrajes demuestran que el cine no era su fuerte: nueve de ellos provenían de la escena, adaptados por autores teatrales e interpretados por actores fogueados principalmente en ese medio. El resultado es de una chatura y una pesadez evidentes: sólo algunas de esas historias, por su atractivo argumental, hacían más liviano el trámite de una cámara estática, de un montaje casi inexistente, de interpretaciones tendientes a la exageración. Curiosa su falta de criterio visual, pero al mismo tiempo comprensible por su dedicación casi fanática al escenario. Filomena Marturano consigue sobresalir por su asunto y, claro está, por la formidable, sanguínea actuación de Merello, quien sacude los restos de la puesta en escena a golpes de talento. Algo parecido ocurre con Rigoberto, en el que Enrique Serrano ofrece una gran interpretación, por completo alejada de su cuerda habitual.

Amelia Bence en La dama del collar

   El día que lo conoció, Mecha Ortiz se enfrentó a “un hombre bajo, grueso y con poco cabello. No muy apuesto, pero un encanto”, y con el tiempo “admiré su cultura y en particular lo mucho que sabía sobre las nuevas escuelas y formas del teatro, por lo menos del que a mí me gustaba hacer. […] Luis Mottura fue a partir de entonces quien puso todas mis temporadas durante 17 años. Su nombre y el mío constituyeron una especie de dupla o una conjunción que nos permitió hacer conocer al público argentino lo mejor de la dramaturgia moderna mundial”. En su libro de memorias 50 años detrás de una cámara, el DF Enrique Wallfisch lo recuerda como “simpatiquísimo” en ocasión del rodaje de El mal amor: a Wallfisch le preocupaba Mecha Ortiz, quien a sus “cincuenta y pico de años y, por añadidura, convalesciente de una seria operación de columna se cansaba rápidamente y eso se le veía en la cara”, pero cuando vieron las primeras pruebas “Gigí” “me dijo, con su fuerte acento «tano»: «Ma, decime… hico de puta, ¿qué le hiciste a la Mechina…? ¡Le planchaste la cara!”.

Mottura y Wallfisch filmando en Mendoza

FILMOGRAFIA

01.  Punto negro (1943) 35mm, B&N, 80’. CP: SA Radio Cinematográfica Argentina Lumiton. G: María Luz Regás, sobre la pieza teatral Tout n’est pas noir de André Birabeau. F: Fulvio Testi. I: Pepita Serrador, Santiago Arrieta, Ernesto Vilches, Pedro Quartucci, Miguel Gómez Bao, Mariana Martí, Amalia Sánchez Ariño, Ilde Pirovano, Maurice Jouvet. LC: 24.9.1943.


02.  Rigoberto (1944) 35mm, B&N, 88’. CP: SA Radio Cinematográfica Argentina Lumiton. G: Julio Porter, sobre la pieza teatral Rigoberto y las tres Elenas, de Armando Moock. F: Alfredo Traverso – Julio César Lavera. I: Enrique Serrano, Silvana Roth, Felisa Mary, Rafael Frontaura, Carmen Valdés. LC: 19.4.1945.

03.  Un beso en la nuca (1946) 35mm, B&N, 83’. CP: SA Radio Cinematográfica Argentina Lumiton. G: Julio Porter, sobre la pieza teatral Non ti conosco più, de Aldo De Benedetti. F: Alfredo Traverso. I: Mirtha Legrand, Roberto Escalada, Pedro Quartucci, María Esther Podestá, Elena Salvador, Manuel Díaz, Yeya Duciel, Liana Moabro, Lucy Travers. LC: 18.7.1946.

04.  30 segundos de amor (1946) 35mm, B&N, 86’. CP: SA Radio Cinematográfica Argentina Lumiton. G: Julio Porter, sobre la pieza teatral Trenta secondi d’amore, de Aldo De Benedetti. F: Hugo Chiesa. I: Mirtha Legrand, Roberto Escalada, Diego Martínez, Felisa Mary, Miguel Gómez Bao, Hugo Pimentel, María Esther Podestá, Mariana Martí, Pablo Acciardi, Ivonne Lescaut, Amadora Gerbolés, Mary Encinas. LC: 13.2.1947.

05.  Vacaciones (1947) 35mm, B&N, 92’. CP: Estudios San Miguel. G: María Luz Regás y Juan Albornoz, sobre su pieza teatral. F: Mario Pagés. I: Mecha Ortiz, Francisco Martínez Allende, Amalia Sánchez Ariño, Manuel Collado, Maruja Gil Quesada, Lilián Valmar, Norma Giménez. LC: 25.9.1947.

06.  La dama del collar (1947) 35mm, B&N, 83’. CP: Estudios San Miguel. G: María Luz Regás y Ariel Cortazzo, sobre el cuento Le collier, de Guy de Maupassant. F: Américo Hoss. I: Amelia Bence, Guillermo Battaglia, Manuel Collado, Amalia Sánchez Ariño, Agustín Irusta, Ricardo Duggan. LC: 8.7.1948.

07.  Filomena Marturano (1949) 35mm, B&N, 85’. CP: SA Radio Cinematográfica Argentina Lumiton. P: Vicente Chas Madariaga. G: María Luz Regás y Ariel Cortazzo, sobre la pieza teatral Filumena Marturano, de Edoardo De Filippo. F: Ricardo Younis. I: Tita Merello, Guillermo Battaglia, Tito Alonso, Gloria Ferrandiz, Alberto de Mendoza, Domingo Márquez, Agustín Barrios, Lía Casanova, Francisco Vázquez. LC: 20.1.1950.

08.  Una noche cualquiera (1950) 35mm, B&N, 97’. CP: SA Radio Cinematográfica Argentina Lumiton. G: Julio Porter, sobre la pieza teatral Una sera come un altra, de Pietro Tellini. F: Ricardo Younis. I: Pepe Arias, Elena Lucena, Mario Fortuna, Gregorio Cicarelli, María Gámez, Oscar Villa “Villita”, Mario Faig, Panchito Lombard. LC: 21.6.1951.

09.  Mi hermano Esopo (1951) 35mm, B&N, 92’. CP: SA Radio Cinematográfica Argentina Lumiton. P: Vicente Chas Madariaga. G: María Luz Regás y Roberto Gil. F: Alfredo Traverso. I: Mario Fortuna, Diana Ingro, Pierina Dealessi, Gregorio Cicarelli, Marcelino Ornat, Susana Campos, Luis Zaballa. LC: 17.1.1952.

10.  El mal amor (1953) 35mm, B&N, 94’. CP: Film Andes SA Filmadora Argentina (Mendoza, Mza.). G: María Luz Regás y Alfredo Ruanova, sobre la pieza teatral de María Luz Regás y Juan Albornoz. F: Enrique Wallfisch. I: Mecha Ortiz, Antonia Herrero, Ricardo Passano (h), Pedro Hurtado, Vicky Seepol. LC: 24.2.1955.

11.  Bendita seas (1955) 35mm, B&N, 85’. CP: Cosmos Film SRL. G: María Luz Regás y Eliseo Montaine, sobre la pieza teatral ¡Bendita seas!, de Alberto Novión. F: Adolfo Slazy. I: Mecha Ortiz, Enrique Serrano, Guillermo Battaglia, Domingo Alzugaray, José de Angelis, Luis Medina Castro, Hilda Rey. LC: 8.3.1956.


Otras actividades en cine: En Italia, actor en Ginevra degli Almieri (Guido Brignone, 1935), Trenta secondi d’amore (Mario Bonnard, 1936: “paciente del dentista”), L’albero di Adamo (Bonnard, 1936: “Gaspare”), Amicizia (Oreste Biancoli, 1938) y Lotte nell’ombra (Domenico M. Gambino, 1938: “Dufresnelle”) / P de Pietro Micca (Aldo Vergano, 1938) – En la Argentina, asistente del D en Madame Bovary (Carlos Schlieper, 1946) / actor en Plaza Huincul –Pozo 1– (Lucas Demare, 1960: “ingeniero doctor Bonaren”, 7º), La murga (René Mugica, 1961: “don José, padre de Carlos y Lucho” [Alberto Argibay y Carlos Olivieri], 4º) y Los evadidos (Enrique Carreras, 1963: “Florencio Sartori, padre de Florencio, apodado Lencho” [Walter Vidarte], 15º).

Actividad en la TV: puesta en escena de los ciclos semanales Italia de hoy (1958, Canal 7), Don Camillo, según la novela de Guareschi (1959, Canal 7), Il ritorno di don Camillo de Guareschi (1960-1961, Canal 9), El comedido de Regás (desde el 1.1.1961, Canal 9) e Il compagno don Camillo (Don Camilo en Rusia, desde el 15.7.1961, Canal 9) / P y COOR con Regás del ciclo semanal Anfiteatro de Medicina (junio 1962, Canal 9) / puesta en escena de Rhinocéros de Ionesco y Die physiker de Dürrenmatt (1965, Canal 7, para Gran teatro universal).

Actividad como D radiofónico, listado no exhaustivo: Las 4 máscaras del amor, con Zully Moreno y Alberto Closas (desde el 1.10.1945 de lunes a viernes a las 18.30 por LR4 Splendid).

lunes, 21 de septiembre de 2026

NATIVE MALE BEAUTIES

En la primavera de sus vidas


Fernando Borel

(1913-1989)


FB, Paulina Singerman, Sabina Olmos y Fernando Campos:

La rubia del camino

(Manuel Romero, 1938)




Carlos Cores

(1922-2000)


Con Mecha Ortiz:

Mi vida por la tuya

(Roberto Gavaldón, 1948-1949)




Mario Passano

(1925-1995)


Con Nelly Panizza:

El último perro

(Lucas Demare, 1954-1955)




Tito Alonso

(1926-1979)


Con Olga Zubarry:

Ellos nos hicieron así

(Mario Soffici, 1952)




Alfredo Alcón

(1930-2014)


Con Graciela Borges:

Piel de verano

(Leopoldo Torre Nilsson, 1961)

domingo, 20 de septiembre de 2026

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!

–El cine de Enrique Carreras–

Los extraterrestres (1983) – Lanzado en los Estados Unidos de América el 11.6.1982, ET –The Extra-Terrestrial (ET –El extraterrestre–, Steven Spielberg, EEUU, 1982) aterrizó en Buenos Aires en la Navidad de ese mismo año. Como en el resto del mundo, su éxito en las taquillas argentinas fue tan instantáneo cuan enorme (más de veinte semanas en el Metro y en todos los cines del país, y continuó en cartel por largo tiempo), generando una serie de clones (publicitarios, televisivos) entre los cuales se anota Los extraterrestres. EC y el Negro Dominianni adaptaron el esquema básico del original a las características de Olmedo & Porcel: también aquí hay un ser de otro planeta protegido por unos pocos y codiciado por una potencia extranjera. Los cómicos trabajan como camareros de hotel y cierta noche encuentran por el camino a un pequeño extraterrestre que –presumen– pertenece al planeta Mongo, por lo cual de inmediato lo bautizan “Monguito”. Mientras, un grupo de “malos” con acento ruso y nombres ad hoc –esa anticuada convención– pretende apoderarse de la criatura, lo que al final no consigue. Hay un equívoco de identidades y hacia el final de los interminables 80 minutos los buenos triunfan, los malos fracasan y “Monguito” vuelve a Mongo, sólo que, al despedirse de sus amigos terrícolas, en lugar de caérsele una lágrima se le caen los mocos. Tal cual.

Carreras, Gallo y Carreras


   Tras los títulos de crédito, aparecen María Carreras y Marisa Carreras, que interpretan a sendas camareras –de un hotel en el que nunca se ve a nadie trabajando: el personal pasa el tiempo cantando, bailando y haciendo morisquetas–, y con ellas comienza la acción. Una lee unos “versos que nos escribió Hugo” (Varela, uno de los varios e insufribles cómicos secundarios) y la otra, más atenta a la cámara que al papel, los lee en voz alta: “Al público aquí presente hoy le vamos a contar” –deja de leer y mira de pleno al ojo de Marcelo Pais, uno de los grandes operadores de cámara del cine argentino– “una historia de esperanza, fantasía y realidad; para el amor, no hay edad, y aunque usted así lo esté [¿?] recuerde nuestro consejo: nunca hay que perder la fe”.

   La acción se interrumpe a cada momento para algún número musical; para el monólogo de un cómico; para que José Luis Gioia, como un camarero, de pronto y porque sí se largue a mariconear; para una exhibición deportiva o para gags visuales y verbales tan originales como éstos: “¡Pelo... poneso! ¿No ves que nos vamos de cú... bito dorsal?”, “Si ya estoy cacacaca... callado”, “Eramos pocos y parió mi abuela”, “¿Qué te parece, Cholito?”, “Ese gordo volu... minoso”, “¿Dónde cara... colito te metiste?”, “–Decí algo –Algo”. También reaparece la canción que dice “Mañana por la mañana, te espero Juana...”, y por tercera vez consecutiva Olmedo repite el gag del vaso que sale impulsado tras golpear la mesa con el puño, mientras por tercera vez consecutiva Porcel trata infructuosamente de imitarlo. El número musical a cargo de las Carreras sisters es de inspiración española, tal vez extraído de alguna vetusta zarzuela, en tanto el que animan Albinoni y Traverso pondría los pelos de punta a las feministas, ya que la letra reivindica su condición de felices esclavas de sus hombres. El elenco, sin excepciones, baila sin parar en ningún momento, incluyendo a “Monguito”.

Albinoni, Olmedo, Gallo, Porcel y Traverso


   “Monguito” fue interpretado por el enano Argentino Gallo: sobre su cuerpo colocaron un abrigo largo con anchas hombreras y botones dorados, y sobre su cabeza una máscara tan fea y desangelada que cualquier semejanza con el extraterrestre de Spielberg es inexistente. Esa máscara fue diseñada por John Carl Buechler, especialista en efectos especiales de maquillaje enviado por Roger Corman para trabajar en las coproducciones con Aries que se hacían al mismo tiempo en los estudios Baires. Como informa Diego Curubeto en su libro Babilonia gaucha, el hombre “había colaborado en innumerables films de terror clase B, la mayoría para la empresa Empire Films de los hermanos Albert y Charles Band, bajo cuyo amparo Buechler se fue convirtiendo, desde fines de los setenta, en una eminencia dentro del campo de los FX”. A “Monguito” lo debe haber diseñado en sus ratos libres y haciendo al mismo tiempo otra cosa: tanto ese bicho cuanto el plato volador parecen, en verdad, material sobrante de algún Edward D. Wood, Jr.

Buechler, en otro rodaje


   En medio de tan apabullante panorama, hay que admitir que Olmedo y Porcel resultan los más graciosos, lo cual se parece mucho a un milagro. En el caso de que algún distribuidor temerario hubiera decidido comprar el film para un país de habla inglesa, el título adjudicado por Aries era To ET or not to ET.

TAQ     Creer or not creer, resultó el argentino más taquillero de 1983, con 1.125.891 espectadores en todo el país. Se mantuvo en cartel durante cuatro semanas en el Sarmiento, tres en el cine El Plata y dos en gran parte de los simultáneos excepto el porteño Gran Norte, sumando desde la 2ª (21.7) el Loria + 39; desde la 3ª (28.7) los cines Cervantes, Palacio del Cine, Bernasconi, Continental y Gran Lugano + 33; y desde la 4ª (4.8) 35 simultáneos. De inmediato, desde el 11.8, cruzó al Premier y el Atalaya (11.8).

 

Los extraterrestres
Argentina, 1983
35mm / EastmanColor / 80’ / ATP

EQ     CP, CD: Aries Cinematográfica Argentina SA. P: Luis Osvaldo Repetto. JP: Mario Faroni. AP: Néstor Jones y Horacio Ciancia. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. AYD: Ricardo Cuevas. PZ: Enrique Carreras (h). G: Enrique Carreras y José Dominianni. F: Víctor [Hugo] Caula. CM: Marcelo Pais. FQ: Francisco Spósito [Espósito]. [ACM: Javier Alvarez]. FF: Enrique Laviada. [JR: Alejandro Santa Ana]. [CR: Juan José Fernández]. [R: Nelson Angiorama, Daniel Iannatempo, Alejandro Santa Ana (h) y Rubén Santa Ana]. E: Alvaro Durañona y Vedia y Mario Figliozzi [Aramburu]. DC: Francisco Mascareño. ADC: Ricardo Tonizza. [U: Atilio Maggi]. [CPT: Carlos Leyes]. ASEV: Horace Lannes. [MOD: Beatriz Rocino]. MQ: Elvira I. de Ramos [Elvira Ramos]. [EEMQ: John Carl Buechler]. PN: Nélida Aued. S: Jorge Castronuovo. AS: Juan Carlos Bertola. C: Eduardo López y Miguel López. CNGT: Margarita Bróndolo. M: Mike Rivas [Ribas]. [CN: una por María Carreras y Marisa Carreras; Vivir sin ti no puedo, de Joaquín Galán y Lucía Galán, por Pimpinela; una por Diana María; Flecos, de Hugo Varela, Luis Esser y Tony Caribe, por Hugo Varela; Quiero ser tu esclava, de Mike Ribas, por Susana Traverso, Luisa Albinoni y ballet; y Mi barco de papel, de Horacio Ocampo, por Luisa Albinoni]. COR: Héctor Estéves [Estévez]. PUB: Bucky Butkovic. [APUB: Cristina Rubano]. [ASE de esgrima: Guido Goretti]. [EE: Trentuno]. EF: Baires Films SA (Don Torcuato, BA). JEF: Jorge Paracca. LOC: GBA (Don Torcuato). L: Citeco SA[ICAFIM]. LS: Syncroson [Studios]. FR: 27.4.1983 al 7.6.1983. LC: 14.7.1983, cines Sarmiento, Callao, Gran Norte, General Paz, Flores, Cuyo, 25 de Mayo, El Plata y Gran Odeón + 43.



I&P     Alberto Olmedo (Alberto), Jorge Porcel (Jorge Culigrandi) / Tristán (maître del hotel Ritz), Mario Sánchez (gerente del hotel) / Luisa Albinoni (Luisa Albi), Susana Traverso (Susana Traver), María Carreras (mucama María), Marisa Carreras (mucama Marisa) / Adriana Parets (Tamara, agente 005), Jaques Ardnt [Arndt] (Boris), Hugo Varela (camarero Hugo), Fernando Olmedo (camarero de cabello enrulado), José Luis Gioia (camarero que mariconea), Luis Robles (camarero feo), Moulin Tatave [Tatave Moulin] (camarero francés), Ricardo Jordán (agente 135), Luis Corradi (funcionario), Aldo Mayo (falso camarero Roberto Bello), Sergio Malbrán (presentador de la pelea), Argentino Gallo (Monguito) / Pimpinela, Diana María / na Juanita Díaz, Juan Carlos Casas, Irene Mutarelli, Elsa Dándolo, Víctor Villa y Guillermo Correas (seis clientes del restaurante), Lily Vicet (cliente del restaurante a la que le cae un pollo en la cabeza), Alberto Triscali (barman), Joaquín Piñón (cliente que deja propina a Alberto), Damian Duard (agente 126), Hugo Luciarini (agente 169), Jesús María Diana (agente 017), Miguel Fernández (agente 122), Rodolfo Colinas (agente), Julián Rabaudi (boxeador José Fuentes Gómez, el Chimpancé), Osvaldo Caruso (adicionista al que le cae una torta de crema), Juan Carlos Iglesias (bailarín), Juan Manuel Barrau, Juan Carlos Arena, Raúl Lillo, Fernando Pasik, Marta Chiarenza y Sandra Karami (seis subordinados) / aana Enrique Carreras (acomodador en el estadio).

Ficha supervisada en 1983 por Ricardo Cuevas y Mario Faroni.

sábado, 19 de septiembre de 2026

CINEASTAS

Enrique Dawi

[Enrique Dawidowicz; Buenos Aires, 19.9.1927 / 8.7.1988]

Enrique jamás soportó –y solía confesarlo amargamente a sus amigos y conocidos– el haber tenido que filmar “basura”, como él mismo calificaba a la mayor parte de su obra: tan luego él, cuyos cortos eran exhibidos en cinematecas, emisoras de TV y cineclubes de Europa; él, que hasta fue invitado por John Grierson a dar una charla en el British Film Institute.


   En efecto, se había iniciado en el campo del cortometraje, al que brindó títulos excelentes, y con su primer largo adhirió al Nuevo Cine Argentino de finales de los 50: Río abajo hacía de la sencillez una virtud. Dawi dirigiría aun otros dos asuntos por cierto interesantes en sus respectivas propuestas: Héroes de hoy analizaba el fenómeno de las fotonovelas en clave de comedia satírica, pero nunca llegó a ser estrenado en cines, en tanto La chacota parecía –solo parecía– una de esas comedias “de cantante” pero con un guion ingenioso y una muy ágil realización que también pulsaban la tecla de la sátira. Entre ambos realizó un corto que aprovechaba una visita (1961, teatro Coliseo) del Dizzy Gillespie’s Quintet (con Lalo Schifrin al piano) para registrarlos mientras María Fux les bailaba alrededor en un set desnudo de Argentina Sono Film, documento que devino histórico.


   Durante los siguientes diez años se mantuvo alejado del largometraje: con su hermano Jorge montó Ciclo Film, una pequeña productora dedicada al publicitario, al institucional y al cortometraje. Volvió al cine industrial con dos vehículos para el cantante folklórico Horacio Guarany, influenciados por el ambiente político neoperonista de izquierda –ese oxímoron–, y el éxito comercial de ambos lo instaló como un sólido artesano apto para resolver diversos encargos: transcripciones de programas y personajes de la televisión, services movies en tono de comedia, services movies de tono histórico, comedias picarescas, comedias dirigidas al público infantil, films-disco. En ese período produjo dos iniciativas personales, montadas la primera en torno a un popular cuentista y actor (Luis Landriscina, El casamiento de Laucha) y la segunda, aprovechando el renacido estado democrático, una oportunista comedia sobre la cuestión homosexual (Adiós, Roberto…), tan luego él, notorio y público homofóbico.

Con una extra, actor improvisado en Héroes de hoy

   Perteneciente a su más aguerrido período industrial-por-encargo destaca De cara al cielo. Que un film argentino producido en 1978, esto es, en plena dictadura militar, agradezca desde sus títulos de crédito a la Armada Argentina, a la Sastrería Militar, al Círculo Militar, a la Escuela de Caballería, al Comando de Arsenales, al Comando de Intendencia, al Comando de Remonta y Veterinaria y a las guarniciones militares dependientes del Comando Cuerpo Ejército V y VI Brigada de Junín y San Martín de los Andes no sólo suena a una afrenta sino que despide un indisimulable aroma a una cierta vocación de servicio. Sin embargo, si fuera posible sustituir todos sus diálogos por otros menos retóricos y grandilocuentes; más aún, si se los eliminara o redujera a su mínima, imprescindible expresión, acaso De cara al cielo podría disfrutarse como lo que en verdad es, esto es, un western con indios malos, indios buenos, soldados buenos, señoritas recatadas, paisajes espléndidos y un aliento épico por la pura aventura, como le gustaba al viejo Demare de los 40. Entonces, al despojarlo también de su aroma a services movie y puliendo las envaradas, erráticas interpretaciones (aunque sin tocar la de Ana María Picchio, espléndida), esta peripecia ficticia con trasfondo histórico sobre aquella gesta dada en llamar “la conquista del desierto”, que demandó tanto esfuerzo, tanta masacre, hubiera cumplido cabalmente su cometido.

Gianni Lunadei y Hernán Zabala en De cara al cielo

   Su última realización fue Tres alegres fugitivos, especie de clon de la producción francesa Trois hommes et un couffin (Tres hombres y un bebé, Coline Serreau, 1985) que resultó otro film-mufa en la historia del cine argentino, provocando una aguda depresión, creciente durante el rodaje, al actor Tristán, en tanto el productor Báilez experimentó de inmediato una extraña forma de melancolía, sufrió después una hemiplejia y falleció en 1990. Por si no bastara, resultó ser la última aparición en cine para Juan Carlos Altavista, Malvina Pastorino y Juan Carlos De Seta y, en fin, Enrique, que falleció una semana antes del estreno por un infarto que lo fulminó mientras apuraba el finish en los laboratorios Citeco, compaginando contra reloj para llegar a tiempo a los cines.

Tristán, Balá y Altavista en Tres alegres fugitivos

   Estuvo casado con la compositora María Teresa Corral, con la que tuvo tres hijos: Ariel fue utilero en Millonarios a la fuerza y pizarrero en Adiós, Roberto… y Brigada explosiva, en tanto Sergio es músico y fue saxofonista y tecladista del mítico grupo rockero Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota.

FILMOGRAFIA

01.  Río abajo (1959) 35mm, B&N, 70’. CP: Ciclo Films SRL. G: Juan José Manauta y ED, sobre los cuentos El nutriero, La lituana y Bicho Catinga, de Lobodón Garra. F: Vicente Cosentino. I: las voces de Inda Ledesma, Juan Carlos Palma y Miguel Narciso Brusse. LC: 28.7.1960.


02.  Héroes de hoy (1960) 35mm, B&N, 85’. CP: Ciclo Films SRL. G: ED y Solly, sobre idea de ED. F: Ignacio Souto. I: Luis Dávila, Nathán Pinzón, Fidel Pintos, José Maurer, Alicia Paz, Virginia Lago, Erica Wallner. Inédito. [+ AANA como “Cachorro, el baboso que mira los pechos de una chica en el bar”].

03.  La chacota (1962) 35mm, B&N, 82’. CP: Producciones Nova SRL. G: ED, sobre argumento de Juan Carlos Colombres “Landrú”, Aldo Camarotta y ED. F: Humberto Peruzzi. I: Luis Aguilé, Evangelina Elizondo, Osvaldo Pacheco, Alberto Locati, Oscar Casco. LC: 17.10.1963.

04.  Si se calla el cantor (1972) 35mm, C, 97’. CP: Argentina Sono Film SACI. G: ED y Emilio Villalba Welsh. F: Aníbal González Paz. I: Horacio Guarany, Olga Zubarry, Luis Medina Castro, José María Gutiérrez, Héctor Pellegrini. LC: 15.3.1973.

05.  La vuelta de Martín Fierro (1973-1974) 35mm, C, 100’. CP: Argentina Sono Film SACI. G: ED, sobre el poema de José Hernández. F: Aníbal González Paz. I: Horacio Guarany, Jorge Villalba, Onofre Lovero, Marta Cerain, Hugo Arana, Susana Lanteri. LC: 9.5.1974.

06.  Minguito Tinguitella, papá!!! (1974) 35mm, C, 90’. CP: Argentina Sono Film SACI. G: ED. F: Antonio Merayo. I: Juan Carlos Altavista, María Cristina Láurenz, Javier Portales, Julio De Grazia, Vicente La Russa, Marcelo José. LC: 27.6.1974.

07.  Los chiflados del batallón (1974) 35mm, C, 80’. CP: Primer Plano Producciones SRL. P: Horacio Mentasti y Carlos F. Borcosque. G: Jorge Falcón. F: Ricardo Younis. I: El Soldado Chamamé, Mario Sánchez, Tono Andreu, Eddie Pequenino, Carlos Scazziotta. LC: 6.2.1975.


08.  Los chiflados dan el golpe (1975) 35mm, C, 80’. CP: Primer Plano Producciones SRL. P: Horacio Mentasti y Carlos F. Borcosque. G: ED y Emilio Villalba Welsh. F: Aníbal Di Salvo. I: El Soldado Chamamé, Julio De Grazia, Nelly Lainez, Carlos Scazziotta, Rafael Carret. LC: 9.10.1975.

09.  El casamiento de Laucha (1977) 35mm, C, 102’. CP: Producciones Dawi SA. G: ED y Emilio Villalba Welsh, sobre la novela homónima y los cuentos Los fantasmas y La timba del rengo, de Roberto J. Payró. F: Luis Vecchione. I: Luis Landriscina, Malvina Pastorino, Mario Sánchez, Romualdo Quiroga, Marta Albertini, Pedro Quartucci. LC: 18.8.1977.

10.  Con mi mujer no puedo (1978) 35mm, C, 92’. CP: Rey Films Cinematográfica SRL. P: Toto Rey. G: ED y José Dominianni, sobre argumento de José Dominianni. F: Luis Vecchione. I: Guillermo Bredeston, Leonor Benedetto, Javier Portales, Thelma Stefani, Pata Villanueva, Moria Casán. LC: 13.7.1978. [+ AANA en la barra de la confitería, hablando por teléfono pidiendo por “Cuevas, el gordo Cuevas”].

11.  De cara al cielo (1978) 35mm, C, 90’. CP: Collon-Curá SA. P: Horacio Mentasti. G: ED, sobre adaptación de Mario Reynoso de la novela de Florentino Díaz Loza. F: Luis Vecchione. I: Gianni Lunadei, Antonio Grimau, Romualdo Quiroga, María Aurelia Bisutti, Franklin Caicedo, Leonor Manso, Ana María Picchio, Osvaldo Terranova. LC: 3.5.1979.

12.  Millonarios a la fuerza (1979) 35mm, C, 93’. CP: Productores Americanos SA. P: Emilio Spitz y Jaime Blufstein. G: ED y Julio César Castro, sobre argumento de ED. F: Luis Vecchione. I: Luis Landriscina, Thelma Stefani, Mario Sánchez, Elena Lucena, Nené Malbrán. LC: 12.7.1979.

13.  Hotel de señoritas (1979) 35mm, C, 90’. CP: Rey Films Cinematográfica SRL. G: Toto Rey y Angel Acciaresi, sobre argumento de Baldomero González Etchegoyen y Coco Fossati. F: Luis Vecchione. I: Juan Carlos Dual, Jorge Martínez, Elena Sédova, Patricia Dal, Gogó Andreu. LC: 18.10.1979.

Mimí Ardú, Jorge Martínez, Mario Sánchez y Mary Torresy

14.  Locos por la música (1979) 35mm, C, 90’. CP: Productora Chango SCA. G: Abel Santa Cruz. F: Leonardo Rodríguez Solís. I: Carlos Balá, Graciela Alfano, Santiago Bal, Raúl Rossi, Iris Lainez. LC: 2.5.1980.

15.  Los hijos de López (1980) 35mm, C, 90’. CP: Argentina Sono Film SACI. PA, G: Hugo Moser. F: Luis Vecchione. I: Alberto Martín, Jorge Barreiro, Alejandra Da Passano, Cristina del Valle, Dorys del Valle, Emilio Disi. LC: 5.6.1980.

16.  Cosa de locos (1981) 35mm, C, 90’. CP: Productora Chango SCA. G: José Dominianni. F: Juan Carlos Lenardi. I: Palito Ortega, Carlos Balá, Luis Tasca, Juan Alberto Mateyko, Silvia Pérez. LC: 16.7.1981.

17.  Un loco en acción (1982) 35mm, C, 90’. CP: Todo Show SRL. G: ED. F: Héctor Collodoro. I: Carlos Balá, Rolo Puente, Santiago Bal, Cristina del Valle, Marcos Zúcker. LC: 5.5.1983.

Bal, Balá y Carlos Monzón

18.  Adiós, Roberto… (1984) 35mm, C, 90’. CP: Producciones Dawi SA. P: Jorge Dawi y ED. G: Lito Espinosa. F: Luis Vecchione. I: Víctor Laplace, Carlos Andrés Calvo, Héctor Alterio, Ana María Picchio, María Cristina Láurenz, Héctor Pellegrini. LC: 4.4.1985. [+ AANA como “calesitero”].

19.  Brigada explosiva (1985) 35mm, C, 90’. CP: Argentina Sono Film SACI. G: Salvador Valverde Calvo. F: Luis Vecchione. I: Moria Casán, Emilio Disi, Alberto Fernández de Rosa, Gino Renni, Berugo Carámbula. LC: 6.2.1986.

20.  Johny Tolengo el majestuoso (1987) 35mm, C, 90’. CP: Cinematográfica Victoria SRL. D: Gerardo Sofovich – ED. G: Salvador Valverde Calvo, sobre el personaje de Cacho Villar. F: Nicolás Paradiso. I: Juan Carlos Calabró, Guillermo Francella, Noemí Alan, Naanim Timoyko, Cacho Espíndola. LC: 16.7.1987. Sofovich dirigió las primeras seis semanas de rodaje y fue suplantado por ED en las dos restantes.

21.  Tres alegres fugitivos (1988) 35mm, C, 90’. CP: Cinematográfica Victoria SRL. G: Salvador Valverde Calvo. F: Nicolás Paradiso. I: Juan Carlos Altavista, Carlos Balá, Tristán, Malvina Pastorino, Antonio Grimau. LC: 14.7.1988.

Cortometrajes: Llegó el circo (1956), Cachivache (1957: + P y G), El rescate (1957), La ribera y Torres Agüero (1958), Haciendo monte (1959), Nuevo tango (1961), Gillespiana (1961), Todos me conocen (1963, MM), Alfombras para el mundo y Ellos esperan (1964), La empresa y su mundo (1968), Crónica de un festival (1970), Ars Argentina (1971).

Otras actividades en cine: SPVD NA en Dos locos en el aire (Palito Ortega, 1976).

Actividad teatral: autor con Alberto Locati y D de El espectáculo soy yo? (12.12.1964, carpa Teatro Popular Argentino –Mar del Plata–), “comedia humorística con elementos audiovisuales en un acto y prólogo filmado”.

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