FILMS
¡Kitsch, camp, trash!
–El cine de Enrique
Carreras–
La súper-súper aventura (1974-1975) – En
agosto 1973, el director y productor Emilio Vieyra, los actores Ricardo Bauleo,
Víctor Bo y Julio De Grazia, el guionista Salvador Valverde Calvo y el productor
ejecutivo Fernando Molina se asociaron en un proyecto que en aquel momento sólo
definieron como “una comedia satírica al estilo James Bond”. El 19.11 siguiente
comenzó el rodaje de lo que en definitiva se tituló La gran aventura, una comedia destinada al público infantil en la
que tres agentes de una organización desbaratan un complot. Estrenada el
23.5.1974, se convirtió en un extraordinario éxito de taquillas: en poco más de
cuatro meses pasó la barrera del millón de espectadores. Ese éxito no fue casual:
se trataba de una peripecia de acción y aventuras, subgéneros a los que el cine
argentino no estaba acostumbrado; era apto para todo público (hubo casos de
niños que festejaban su cumpleaños invitando al cine a todos sus amiguitos);
ostentaba un nivel de producción razonable para ese género y, en fin, fue muy
hábilmente lanzado, incluyendo merchandising
(un disco con la música, remeras, fotos de los superhéroes).
Pocos días después del estreno de La gran aventura, Vieyra anunció que el mismo grupo realizaría una nueva producción, titulada Los irrompibles. Sin embargo, cuestiones relacionadas con porcentajes y contratos provocaron la ruptura de relaciones de sus principales implicados, que se dividieron en dos bandos: Vieyra y Molina continuaron asociados e hicieron Los irrompibles cambiando género, libretista y elenco, en tanto Bauleo, Bo, De Grazia y Valverde Calvo formaron otro equipo que permanecería unido durante varios años. Decididos estos últimos a continuar las aventuras de los súperagentes, tan sólo se sentaron a escuchar ofertas. La mejor fue la de “Toto” Goldberg y Enrique Buschell, socios principales en Cine Internacional de la Argentina (CIA), una distribuidora establecida poco tiempo antes que estrenaba material en su mayor parte europeo. El éxito de varios films argentinos lanzados en 1974 determinó que Goldberg y Buschell decidieran producir. Las cifras de La gran aventura y la disponibilidad de sus responsables luego de la ruptura con Vieyra y Molina decidieron un repentino cambio de rumbo en los planes de la CIA: rescindieron todos los contratos –que Renán cobró en su totalidad, sin embargo– y arreglaron con Bauleo, Bo, De Grazia y Valverde la realización de una nueva aventura de los súperagentes, que ya no podrían llamarse “Apolo”, “Centauro” y “Hércules” porque esos nombres los tenía registrados Vieyra.
El rodaje de la que resultó la única
incursión de Goldberg y Buschell en el negocio de la producción fue apresurado,
por cuanto era una decisión tomada estrenarla en el verano 1975. EC fue
contratado en octubre y de inmediato publicitado como “el gigante de las
taquillas argentinas”: el rodaje comenzó el 9.12, apenas una semana después de
que el realizador terminara Las
procesadas, y concluyó un mes más tarde. “Tiburón”, “Delfín” y “Mojarrita”,
los nuevos nombres adoptados por los héroes, deben en esta ocasión custodiar
“el brillante más valioso del mundo”, La Estrella de la Paz, “la joya sagrada
de un pueblo supersticioso” de un país oriental: para el papel del califa Ben
Asán, que trae la joya a Buenos Aires para una exhibición en el hotel Sheraton,
fue contratado el veterano Pablo Cumo, quien en su larguísima carrera de actor
de reparto había hecho todo tipo de personajes, excepto de oriental tocado con
túnica y turbante... Lástima que su voz, tan característica, fuera doblada por
otro actor.
El resultado fue mucho más pobre que el obtenido por el de Vieyra, lo que es decir mucho: la historia no interesa demasiado y además se arrastra entre módicas corridas automovilísticas y caídas livianas de improvisados stuntmen. Su humor es elemental, y su estética horrorosa. De todos los directores posibles, EC era quizás el menos indicado para resolver satisfactoriamente ese tipo de subgéneros que nunca había abordado y para los que demuestra una total impericia.
Debutaron en la filmografía de su realizador
varios actores (Bauleo, Bo, De Grazia, Murray) así como el guionista Valverde
Calvo (Barcelona, España, 5.5.1924 / Buenos Aires, 5.4.2022), nieto de Joaquín
Valverde e hijo de Salvador Valverde, ambos conocidos zarzueleros y letristas
de canciones españolas: Salvador Valverde, al que Lolita Torres solía
interpretarle algunos temas, había nacido en la Argentina. Por su historia
familiar y sus gustos literarios, Valverde Calvo estaba casi predestinado a
trabajar alguna vez con EC. Había debutado en cine pocos años antes, firmando
el guion de la comedia picaresca El bulín
(Angel Acciaresi, 1967-1968) y de inmediato comenzó una larga y exitosa
asociación con Vieyra en tres films-de-cantante protagonizados por Sandro y en
otros cinco de directa apelación popular. En total fue responsable del
argumento y/o guion de más de cuarenta largometrajes, en algunos de los cuales
volverá a colaborar con EC.
La súper-súper aventura, que fue el primero del realizador en estrenarse en el cine Gran Rex, termina con una pregunta: “¿Qué nuevas aventuras les esperan a nuestros agentes?” La respuesta tiene un número: 11. La saga continuó con La aventura explosiva (Orestes A. Trucco, 1976), Los superagentes biónicos y Los superagentes y el tesoro maldito (ambos Adrián Quiroga [Mario Sabato], 1977), Los superagentes no se rompen! (Julio De Grazia, 1978), La aventura de los paraguas asesinos (Carlos Galettini, 1979), Los superagentes contra todos y Los superagentes y... la gran aventura del oro (ambos Galettini, 1980) y, ya sin el “Tiburón” Bauleo, Superagentes y Titanes (Máximo Berrondo, 1982) y Los superagentes contra los fantasmas (Julio Saraceni, 1986), además de la aparición amistosa de “Mojarrita” De Grazia en un film ajeno, El profesor punk, dirigido por EC en 1988. La serie tuvo un hijo tardío y tonto: Los superagentes –Nueva generación– (Daniel De Felippo, 2008).
OBS La CIA tenía como titulares a Mauricio
Goldberg –quien en 1978 huyó al Brasil tras haber quebrado todas las empresas
en las que participó–, Enrique Buschell, Juan Carlos Crespo, Juan Carlos
Landoni y Vicente Pulvirenti. El plan multimillonario de producciones que se
propuso en 1974 fue cancelado en buena medida por la funesta gestión de Miguel
Tato al frente de la censura. Anunció sucesivamente “Los amigos”, guion
original de Raúl de la Torre (quien lo dirigiría), Pedro Orgambide, Osvaldo
Soriano, Víctor Proncet, Carlos Lozano Dana y la periodista
estrella-por-un-rato Alicia Gallotti, con Héctor Alterio, Sergio Renán, Soledad
Silveyra, Marilina Ross y Cipe Lincovsky; una versión de la pieza teatral Aprobado
en castidad, de Luis Peñafiel [Narciso Ibáñez Serrador, quien la hubiera
dirigido], con Nati Mistral y Camilo Sesto; un proyecto sin especificar cuya
dirección estaría a cargo de Roberto Denis; y un nuevo título de la serie de
los súperagentes.
[En
estricta confidencialidad, Armando Bo me comentó en un par de oportunidades que
su único hijo varón le había resultado “un boludo”, en sus palabras textuales y
en años en que ese término todavía sonaba despectivo y no un saludo cordial,
como devino en el siglo XXI. Un día del verano 1974-1975 tuve la confirmación,
cuando por razones periodísticas visité el rodaje de este film de EC.
Trabajaban en una habitación del Sheraton, en la que un asistente me acomodó
sentándome al borde de una cama, pegado a una mesita de luz, allí donde la
cámara no podía verme. En esos trajines suena el teléfono a mi lado; alguien me
hace una seña para que lo atienda; una voz que no reconocí pero se identificó
como Graciela me pide que la comunique con Víctor; le paso el tubo a Víctor, que
me pregunta quién es; le digo: Graciela; habla en voz baja como disimulando
quién sabe qué pero, por lo que logré escuchar, todo aquello tenía aliento a
“fato”. Al cortar, me dice sotto voce,
“por favor Lopecito, no se le cuentes a nadie”, y ése es el detalle que
confirma el asevero de su padre: en verdad, yo no me había dado cuenta ni
imaginado que la tal Graciela era la que todos ahora imaginamos que era… Un
boludo, sin duda].
TAQ El lanzamiento nacional tuvo lugar un día
antes que en BA, el 26.2, en el Ambassador de Mar del Plata. El primer aviso
publicitario fue publicado el 12.12.1974 y anunciaba “A todo el país, atención:
ya comenzó la filmación!”: fue la primera muestra de la que sería una campaña
publicitaria de enormes dimensiones, con –por ejemplo– un aviso a página entera
en Clarín el día del estreno y luego avisos más pequeños pero siempre
notables todos los días durante dos semanas. Además, al mismo tiempo se
publicó su argumento en forma de fotonovela, que era vendida a 7 pesos. Así,
fue un éxito destacado, con dos semanas en el Gran Rex, cuatro en el Los Andes,
tres en el Belgrano y dos en las restantes salas que lo lanzaron. Desde la 2ª
(6.3) se sumaron 35 simultáneos y el Normandie (“Impacto sin precedentes: el
colosal desfile de espectadores obliga a agregar otra sala de estreno”), cine
en el que, a su vez, se mantuvo durante tres semanas y del cual debió salir por
razones de fuerza mayor, un incendio ocurrido en la madrugada del 20.3. Desde
la 3ª (13.3) se agregaron los cines Grand Prix –por dos semanas–, Atalaya y
Moreno + 27, y desde la 4ª (20.3) los cines Alvarez Thomas, Olavarría –por dos
semanas en cada uno–, Gran Lugano y Gran Buenos Aires + 22. Tras el incendio en
el Normandie, desde el viernes 21.3 cruzó al Premier; desde el miércoles 26.3 a
los cines Suipacha, Sáenz, Continental y Devoto + 25; y desde el 10.4 al
Gloria. Reapareció en el centro desde el 4.9 en el Select Lavalle y desde el
11.9 en el Mitre.
La súper-súper aventura
Argentina, 1974-1975
35mm / EastmanColor / 75’ / ATP
EQ CP, CD: Cine Internacional de la
Argentina [SACI]. DP: Luis O. [Oscar] Giudici. JP: Jorge Velasco.
AP: Samuel Armer [y Ricardo Vacas]. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. AYD: Ricardo Cuevas.
[PZ: Miguel Angel Fernández Alonso]. G: Salvador Valverde Calvo. F:
Antonio Merayo. CM: Enrique Filipelli. [FQ: Roberto Maccari].
[ACM: Ever
Latour]. [FF: Fernando Ramos]. JR: Jorge Denevi [Rodolfo Denevi]. [R: Juan
José Fabio, Juan Carlos Centeno, Juan Carlos de Luca, Luis Gago y Antonio
Salvatore]. E: Alvaro Durañona y Vedia. DC: José Tasín. [U: Enrique
Castillo y Ramón Martínez]. [CPT: Tomás Alvarez]. JPT: David Daich. V: Horace Lannes.
[MOD: Beatriz Rocino]. MQ: Vicente Notari. PN: Roley. S:
José R. [Ramón] Feijóo. [AS: Juan Carlos Bertola]. RG: Mario
Fezia. C: Antonio Ripoll y Alfredo Levinsky. [CNGT: Teresa
Funari]. M: Pocho Leyes. ARR, DO: Juan Carlos Cirigliano. [PUB:
Teresa Yuño]. EE: Martín Mendilaharzú, Guillermo Arias y Ricardo M.
La Paz [Ricardo La Paz]. EF, LS: Argentina Sono Film [SACI] (Martínez,
BA). LOC: BA (hotel Sheraton en Retiro) y GBA (Aero Club
Argentino en Gregorio de Laferrère; Centro Atómico Ezeiza, Aeropuerto
Internacional Ministro Pistarini y bosques cercanos en Ezeiza; Morón,
Martínez). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 9.12.1974 al
15.1.1975. LC: 27.2.1975, cines Gran Rex, Callao, Gran Norte, General
Belgrano, Belgrano, Flores, Los Andes, Palacio del Cine, 25 de Mayo, El Plata,
Constitución y Autocine Río de la Plata + 32.
I&P Ricardo Bauleo (Ricardo, agente Tiburón), Víctor Bo (Víctor, agente Delfín), Julio De Grazia (Julio, agente Mojarrita) / Luis Tasca (Tony Stompinato) / Guillermo Murray (jefe de Acuario), Adriana Aguirre (Eleonora), Mirta Massa (Susan Bergman) / Augusto Codecá (director del western Sólo queda una tumba vacía en Tornado City), Guido Gorgati (director del film de capa y espada), Pablo Cumo (califa Ben Asán), Nino Udine (Mirko), Darío Avalo (Rocco), Gustavo Giordano (actor que interpreta a Johnny) / Arturo Noal (actor que interpreta a Peter), Pancho Giménez (Yusuff), Pepino y su Troupe (luchadores), Willy Turner (tercer cómplice de Eleonora), Luis Cordara (asistente de dirección del western), [Juan] Alberto Domínguez (asistente de Acuario), Rodolfo Machado (locutor de Acuario) / na Ricardo Jordán y Luis Linares (hombres misteriosos), Héctor Berro García (agente Lobo Marino), Enrique San Miguel (invitado que saluda al califa), María del Pilar Carrió (invitada elegante), Elisa Villafañez (embajadora de Uganda), Jorge Pérez Vila, Teresa Wallon y Susana Romero (tres invitados), Liliana Abayieva (telefonista), Beto Cabral (agente Velero) / aana Roley (peinador en el estudio), Orlando Zumpano (corre tras el sulky robado). [Personajes en busca de actores: actor que interpreta al barman / sereno].
Ficha supervisada en 1975
por el Gordo Cuevas y Miguel Fernández Alonso.