sábado, 1 de agosto de 2026

CINEASTAS / PERFILES

Café con los Angelitos

Aun siendo adultos, todos en el gremio continuaban llamándolos por su nombre en diminutivo: son las cosas del querer, parece. Uno dirigió algunos films intrascendentes, el otro se dedicó a los negocios. Uno ya falleció, el otro no.

   “Con doble c y una sola s, por favor”, me dijo Angel Acciaresi el día que nos conocimos, con seguridad harto de ver su apellido mal escrito, con doble s con una sola c o con ch. Angelito (Buenos Aires, 26.3.1918 / 12.8.2002) tenía 18 años cuando tomó contacto con el cine, como extra en Los muchachos de antes no usaban gomina…. Poco después ingresó como carpintero en los estudios de la SIDE y en 1947 pasó a los de San Miguel, donde debutó como pizarrero en La serpiente de cascabel. En la empresa de los Machinandiarena prosiguió como primer ayudante de dirección, integrando equipo con la asistente Vlasta Lah; ascendió a asistente en una producción independiente pero volvió a San Miguel para alternar roles en los equipos de dirección y de producción hasta que esa empresa dejó de producir. Sin embargo, no tardó en conseguir empleo en otras compañías, principalmente la Guaranteed Pictures. Interin, dirigió algunos cortometrajes que le sirvieron como entrenamiento para su primer largo.


Angelito Acciaresi, de pié, en plan negocios


   Rodado en Río de Janeiro, en exteriores, “Pedro y Pablo” cuenta las peripecias de dos jóvenes sacerdotes, uno argentino y otro brasileño, uno de ideas revolucionarias y el otro más conservador, que desarrollan su tarea en una favela. Una vez terminado, sufrió la quiebra de su productora y permaneció en una especie de limbo durante muchos años hasta que se lo estrenó doce años después de realizado con el título Tercer mundo, un término a la moda de los primeros 70. Tras esa opera prima, permaneció inactivo durante tres años y, como le ocurrió a otros colegas (Saraceni, Sires, Togni, Carchano, Muguerza, Stevani), debió retornar a los equipos de rodaje en tareas menores hasta que consiguió dirigir una comedia picaresca rutinaria y un vehículo cómico para el folklorista Rodolfo Zapata dirigido al público del interior del país. En sus últimos años de actividad, retornó a la asistencia de dirección, hizo de todo un poco incluyendo la escritura de argumento y guiones, y dirigió una cómica con José Marrone cuyo rodaje fue interrumpido por falta de fondos cuando sólo restaban dos días para ser terminado.


Tercer mundo


   Antes de que enfermara de gravedad, Angelito solía ser un habitué de los bares del barrio del cine, donde destacaba por su buen humor, por su predisposición a la charla, por su gentileza y por.... su pelo teñido de colorado furioso que contrastaba con sus bigotes teñidos de un negro también furioso: como famosamente dijo en un film Felisa Mary, toda una trouvaille… Un hijo suyo, Jorge Acciaresi, tuvo esporádica actuación en la industria en equipos de dirección en los 70. El sitio web IMDb le atribuye dos títulos inexistentes, “Un ángel con plata” y “Hasta siempre Carlos Gardel”.

 

El otro Angelito es Luis Angel Bellaba (Luis Angel Bellaba Rossil; Buenos Aires, 28.4.1938), quien escribió una detallada biografía suya para el “Quién es quién” de la Guía Heraldo ‘78, donde constan otras actividades en tanto periodista, traductor y empresario, rubro este último en el que fue socio, titular y/o ejecutivo de las productoras Latinoamérica Cinematográfica (con Osvaldo Roitman) y Producciones Cinematográficas Confluencia SA (que nada produjo); de las distribuidoras Prodifilms SRL –cuya nave-insignia fue el estreno porteño, el 10.2.1966, de Alphaville (Alphaville, un mundo alucinante) de Godard–, empresa que, claro, hizo una convocatoria de acreedores en octubre 1968, e Imago Producciones SRL; de los estudios de rodaje y de alquiler de servicios Equipos Cinematográficos SA; de las editoriales A-Mon-Pul Producciones Publicitarias y Editora SA y Heraldo del Cine SA, siendo editor responsable, para esta última, del legendario semanario gremial Heraldo del Cine –fundado en julio 1931 por Chas de Cruz como Heraldo del Cinematografista– desde el nº 2429 (6.7.1978) hasta que terminó de fundirlo (1988).


Angelito Bellaba, versión 1978


   Bellaba comenzó en la industria a mediados de los 50 como asistente de dirección en cortometrajes de sus amigos Wilenski y Saderman, y pronto dirigió los suyos propios, En tránsito adaptando un relato de Ezequiel Martínez Estrada y 1810 con Nathán Pinzón y Alfredo Alcón narrando un texto sobre artistas plásticos poco convencionales como lo fueron Jan Van der Straat “Stradanus”, Theodor de Bry, Fernando Brambila, Carlos Subercaseaux, Charles Fouqueray, Emeric Essex Vidal, Carlos Pellegrini y A. M. Paz, todo lo cual revelaba inquietudes estéticas en concordancia con el nuevo cine argentino de la Generación del 60. Dirigirá más cortos, pero en relación con el largometraje su aporte fue en tanto productor.

   El primero, Una jaula no tiene secretos, es una comedia de situaciones, intrascendente pero simpática, cuya historia (un ascensor que carga varias personas queda detenido entre pisos el último día del año) permite un tratamiento coral que el director español Agustín Navarro dotó de cierta agilidad. Más significativo resultó el segundo, La herencia, versión de un cuento de Guy de Maupassant que Ricardo Alventosa manejó en clave de sátira, con buen humor del negro, al tiempo que trazó un fondo de represión e intolerancia en una Buenos Aires con tanques en las calles y diarios con titulares catástrofe. Estas imágenes fueron con seguridad las que influyeron en la decisión de las autoridades de negarle su posibilidad de exhibición y exportación y el secuestro de las copias mediante un decreto –firmado por el Presidente José María Guido– en el que se lo acusaba de intenciones subversivas. Los dos años que pasaron hasta su liberación anularon todo posible interés de los espectadores de su época, aunque el tiempo lo convirtió en un pequeño clásico. Por otra parte, los actores del film demandaron a Bellaba por falta de pago de sus contratos: allí comenzó la leyenda negra.


Una jaula no tiene secretos:
Nuria Torray, Rodolfo Onetto, Tasca,
Edmundo Sanders, Pinzón, Pablo Moret y Olmedo


   En cambio, la gestión de Angelito al frente del Heraldo del Cine podría ser calificada –parafraseando al “Minguito” que interpretaba Juan Carlos Altavista– como “’se igual” o, en términos más formales, “todo da igual, no importa qué publiquemos”. El primer número bajo su órbita fue publicado el 6.7.1978 y hasta su cierre logró que el semanario sufriera horrores estéticos por medio de una diagramación delirante, de títulos absurdos, de textos pésimamente escritos, de la omisión casi permanente de la numeración del ejemplar y de sus páginas –cuando no su repetición lisa y llana–, de ejemplares mal cortados y mal abrochados y, peor aún, de errores imperdonables en los datos técnicos de los films comentados. A Angelito y a su coequiper Marisa Grieben les importaba menos el contenido periodístico que las posibles ganancias, por lo que apretaron el acelerador aumentando la publicidad paga y la cantidad de números especiales, expandiéndose al extranjero e incorporando comentarios sobre otros medios, como la publicidad, los discos, la televisión y el novedoso video. Un ejemplo muy flagrante de desinformación fue el artículo necrológico sobre el fallecimiento de Armando Bo: el lector interesado nunca pudo encontrar allí (pág. 827 del 16.10.1981, ocho días después del suceso) la fecha de la muerte y sí una seguidilla de obviedades ya publicadas días antes en todos los otros medios locales. Su último número tiene fecha del 26.11.1988.

   No mucho después, por completo desprovisto de su lejano, evasivo prestigio como cortometrajista, Angelito puso pies en polvorosa dejando un tendal de deudas y recaló en Madrid (otro sudaca), desde donde montó nuevas empresas con nuevos socios –que, por supuesto, no conocían sus andanzas porteñas– denominadas Astrolabio Producciones SL, Aquelarre Servicios Cinematográficos SL y Amanda Films SL. A España llegó ya separado de su esposa histórica, Marisa Grieben, quien fue agente de Prensa, RRPP, integró equipos de producción y de dirección y en sus últimos años fue socia de Ernesto Aguilar en Amonpul Producciones (seis largometrajes que nunca accedieron a cines porteños), actividades que paliaban el fracaso de su auténtica profesión, la de actriz, diseminada durante décadas en papeles ínfimos en films descartables, con la única excepción del cuasi protagónico de La herencia, producción propia en la que animó a “Celeste Coralia Cachellini”, la hija de Nathán Pinzón, pero tuvo que ser doblada (por Norma Aleandro) pues su voz a Alventosa no le pareció apropiada. El matrimonio tuvo dos hijos: Alejandro Bellaba falleció a sus 43 años en un accidente automovilístico, pero antes secundó a su padre en la producción (Angelito le dedicará Lifting de corazón), en tanto Andrea Grieben intentó sin éxito una carrera como actriz que reemplazó en tareas de producción ya con su apellido paterno. Tal vez el último proyecto de Angelito fue el de producirle a Oscar Barney Finn una adaptación para el cine de un texto de Antonio Skármeta, pero el asunto –as usual– terminó diluyéndose en la nada tras varios años de desgaste y dinero invertido y perdido (por Finn, no por Bellaba). En tiempos recientes cobijó a Marisa en su casa madrileña, donde ella falleció y él, según dicen, padece del Mal de Alzheimer.


Angelito, versión siglo XXI


   Petiso, gordito, calvo incipiente, gustador de fumar cigarros, voz ronca de lenguaje florido, Angelito anda siempre con una sonrisa a flor de labios y en su conversación hace gala de un buen humor permanente, condiciones que no definen pero apuntan a casi todo chanta, uno al que se lo reconoce como tal pero al que de todos modos se aprecia… excepto para embarcarse en negocios con él.

 

FILMOGRAFIAS

Angel Acciaresi

01.  Tercer mundo / Pedro e Paulo (A/BR, 1961) 35mm, B&N, 90’. CP: Cinematográfica D’An-Fran SRL / General Filmes do Brasil (Río de Janeiro). P: Juan D’Angelo y Joaquín Franco. G: Jorge Falcón. F: Américo Hoss. I: Jardel Filho, José María Langlais, Elida Gay Palmer, Juan Carlos Palma, Pedro Aleandro, Jece Valadão, Oswaldo Loureiro. LC: 2.8.1973. Rodaje en Brasil.

02.  El bulín (1967-1968) 35mm, B&N, 87’. CP: Razeni SA Cinematográfica. G: Luz Tambascio, sobre idea de Salvador Valverde Calvo. F: Américo Hoss. I: Beatriz Bonnet, Norman Briski, Susana Campos, Fidel Pintos, Mimí Pons, Norma Pons, Jorge Porcel, Javier Portales, Vicente Rubino. LC: 12.6.1969.

03.  Un gaucho con plata (1969) 35mm, C, 85’. CP: Glori-Art SACIAFI. G: Abel Santa Cruz. F: Humberto Peruzzi. I: Rodolfo Zapata, Susana Brunetti, Fidel Pintos, Mabel Landó. LC: 26.2.1970.


Fidel, Zapata y Brunetti


00.  Sujeto volador no identificado (1980) 35mm, C. CP: Producciones Cinematográficas Lezcano-Rey SRL. G: Baldomero González Etchegoyen. F: Pedro Marzialetti. I: José Marrone, Ethel Rojo, Rolando Cháves, Nelly Lainez, Adolfo García Grau, Claude Marting. Rodaje inconcluso.

Cortos: El crimen perfecto (1953), Milagro en el Delta (1956, también mencionado como “Iglesia flotante”).

Otras actividades en cine: extra en Los muchachos de antes no usaban gomina… (Manuel Romero, 1936) / AYD en Pobre mi madre querida (Homero Manzi y Ralph Pappier, 1947), La otra y yo (Antonio Momplet, 1948), Historia del 900 (Hugo del Carril, 1948), El último payador (Manzi y Pappier, 1948) y Volver a la vida (Carlos Borcosque, 1949) / AD en Campeón a la fuerza (Eduardo G. Ursini y Juan Sires, 1949) / AYD en El ladrón canta boleros (Kurt Land, 1949) / AP en La barra de la esquina (Julio Saraceni, 1949) / AYD en Los isleros (Lucas Demare, 1950) y Los árboles mueren de pie (Carlos Schlieper, 1950) / AD en El hermoso Brummell (Saraceni, 1950), Donde comienzan los pantanos (Ber Ciani, 1951), Paraíso robado (Arturo Pimentel, 1951), La Parda Flora (León Klimovsky, 1952), La muerte en las calles (Leo Fleider, 1952), Armiño negro (Carlos Hugo Christensen, 1952), Por cuatro días locos (Saraceni, 1953), Detective (Schlieper, 1954), Ensayo final (Mario C. Lugones, 1954), En carne viva (Enrique Cahen Salaberry, 1954), Concierto para una lágrima (Julio Porter, 1954), La delatora (Land, 1955), Africa ríe y Pobre pero honrado (ambos Carlos Rinaldi, 1955), De noche también se duerme, Pecadora y Música, alegría y amor (los tres Enrique Carreras, 1955), Sección Desaparecidos (Pierre Chenal, A/F, 1956), Luces de candilejas (Carreras, 1956), Primavera de la vida (Arne Mattson, A/SUE, 1957), Punto y banca (Carreras, A/E, 1959), El asalto (Land, 1959), Obras maestras del terror (Carreras, 1959), Festival de Río Hondo (Ber Ciani, 1959, corto) Favela (Armando Bo, A/BR, 1960), Il mondo sulle spiaggie (Renzo Rossellini, 1961, producción italiana parcialmente filmada en la Argentina) y Socia de alcoba (George M. Cahan, A/BR, 1961) / JP en Un sueño y nada más (Diego Santillán, A/BR, 1964) / AD en La señora del intendente (Bo, 1966), Tacuara y Chamorro, pichones de hombre (Catrano Catrani, 1966), La mujer de mi padre (Bo, 1967), Intimidades de una cualquiera (Bo, 1971) e Insaciable (Bo, 1976) / COD de Las aventuras de Pikin (Alberto Abdala, 1977) / AD en El último amor en Tierra del Fuego (Bo, 1978) / G de Hotel de señoritas (Enrique Dawi, 1979) / AD en Una viuda descocada (Bo, 1980) / ARGM de La pandilla aventurera (Miguel Torrado, 1987: acreditado como Angel Asciaresi).

 

Luis Angel Bellaba:

AD en los cortometrajes Vals de Arensky (Osías Wilenski, 1957), Carolina (Alejandro Saderman, 1957), Plaza de Mayo (Saderman, 1958) y Un pequeño mundo (Wilenski, 1958) / D y G de En tránsito (1958) y 1810 (1960) / P de Una jaula no tiene secretos (Agustín Navarro, A/E, 1961) y Juego cruzado (Humberto Ríos, 1961, corto) / DP de La herencia (Ricardo Alventosa, 1962) / D y G de Borges (1964, corto) / GP de Con alma y vida (David José Kohon, 1970: + actor, “Daniel, socio de Gustavo” [José María Langlais], acreditado 38º y último como Luis A. Bellaba) / actor NA, “Tordo, médico durante la sesión de tortura”), en Los traidores (Raymundo Gleyzer, 1972) / DP NA en La balada del regreso  (Oscar Barney Finn, 1973) / D y G de Horacio Quiroga (1975, corto) / PA NA de El grito de Celina (Mario David, 1975).


Grieben y Verdaguer en La herencia


En España: PA, acreditado como Luis A. Bellaba, de Tango (Carlos Saura, A/E/EUU/PR/I, 1997) / No respires –El amor está en el aire– (Juan Potau, 1998: producción de Alejandro Bellaba para Astrolabio en la que LAB no se acreditó) / PA de El invierno de las Anjanas (Pedro Telechea, 1999) / Vengo (Tony Gatlif, F/E, 1999: producción de Astrolabio en la que LAB no figura acreditado) / PA de Esperando al Mesías (Daniel Burman, A/E/I, 1999-2000) / P de Nos hacemos falta –Tilt– (Juanjo Giménez Peña, 2000) / P y PE de El tren blanco (Nahuel García, Sheila Pérez Giménez y Ramiro García, A/E, 2001-003, con Andrea Bellaba como COORP) / PA de La novia de Lázaro (Fernando Merinero, 2002) y Operación Algeciras (Jesús Mora, E/A, 2002) / P de Chemins de traverse (Manuel Poirier, F/E/I, 2003) / PA de Un minuto de silencio (Roberto Maiocco, A/E, 2004, con Andrea Bellaba como COORP) / P de Lifting de corazón (Eliseo Subiela, E/A/F, 2005: + AA como “cura”, acreditado 29º) / PE de El corazón de la Tierra (Antonio Cuadri, E/GB/POR, 2006), Propios y extraños (Manuel González Ramos, E/A/AL, 2008-2009), La trampa de la luz (Alfonso Arau, E/I, 2010) y La casa de los conejos (Valeria Selinger, F/AL/A, 2019).

viernes, 31 de julio de 2026

FILMS / MISMA HISTORIA, DOS VERSIONES

De la verde

Marihuana (1950)

Tras un texto introductorio aleccionador y propagandístico (“Esta película es un homenaje a nuestras autoridades, a quienes debemos que la Argentina de hoy, viva libre de esta temible droga”), el doctor López Lagar inicia una larga explicación sobre el origen de la hierba, ilustrada con dibujos que abundan en reptiles aprisionando cuerpos humanos, secuencia copiada por Enrique Carreras para Los drogadictos (1979). Ese médico acaba de perder a su mujer y se mete de cabeza en un submundo que no conoce para averiguar por qué la asesinaron. Así, llega al lugar debido y un primer cigarrillo de marihuana lo deja tirado en un zanjón –paliza mediante– y sin posibilidad de controlarse. En el resto de la historia el argumentista Wilfredo Jiménez parecería haber sido asesorado por un equivalente de Mel Brooks: Fanny Navarro hace un mes que está “en este ambiente” y ya pretende cometer suicidio; un cigarrillo de marihuana le costaría al médico diez recetas de morfina; el tugurio en el que se reúnen a fumar muestra una fauna extravagante mientras unos negros repican tambores. Una breve escena al comienzo muestra a un tipo con sobretodo y cara terrible (supuestamente poseído por la droga) colocar algo en el tobogán de una plaza, lo que coincide con la realidad, ya que para esos años se recomendaba a los padres que tuvieran cuidado porque había quien acomodaba hojitas de afeitar en los toboganes de las plazas públicas. Lo mejor son algunos actores secundarios: Cuitiño demora en aparecer en pantalla, pero su entrada es espectacular; Golde Flami está estupenda como una viciosa alcahueta y renga; y Nathán Pinzón se burla de sí mismo cuando asegura “Yo soy como Drácula: me levanto cuando se pone el sol”.


Pedro López Lagar


   El estreno fue en un principio anunciado para el 29.8.1950 en el Monumental: se publicaron avisos pagos inclusive ese mismo día y la cartelera de espectáculos la ofrecía como en exhibición; al día siguiente, los diarios informaban acerca de “dificultades técnicas surgidas a último momento”, dificultades que los autores de la biografía de Fanny Navarro explican muy bien: “Antes de la primera sección, fue retirada de cartel por orden de la Dirección de Espectáculos Públicos [...] Marihuana regresó a laboratorios Alex para expurgarle toda referencia explícita a Buenos Aires. Cuando se aprobó su estreno –un mes después– se anunció que tocaba «un tema internacional... como el del contrabando de estupefacientes, con mensaje aleccionador»”. De todos modos, tiene el valor de ser el primero argentino acerca de ese tema, que otras cinematografías trataron antes y después. Algunos pocos títulos ilustrativos son Reefer madness (Louis J. Gasnier, EEUU, 1936, que parece haber inaugurado en cine esa cuestión), Mariguana –El monstruo verde– (José Bohr, MX, 1936, con el argentino Barry Norton, film que García Riera y Macotela calificaron de “inventivo y descabellado”), Marihuana (Dwain Esper, EEUU, 1937, con Paul Ellis, ¡otro argentino!), Assassin of youth (Marihuana, la droga diabólica, Elmer Clifton, EEUU, 1938) y Maryjane (Mary Jane, Maury Dexter, EEUU, 1968). Si Marihuana ya era anticuado en su momento y no resistió el paso del tiempo, su remake por Demare es directamente infame.

OBS     Otro texto: “Durante un Congreso reunido en una ciudad de América…”. Los créditos indican que se muestran grabados de María Rocchi de Jonquieres. Para el personaje “Pablo Urioste” fueron asimismo considerados Roberto Escalada y Jorge Salcedo. Hubo una versión televisiva del asunto, retitulada Humo... en las venas, emitida el sábado 10.6.1967 a las 22 por el Canal 9 en su ciclo Teatro de suspenso, adaptada por su autor e interpretada por Jorge Barreiro (el médico), Irma Roy (la acompañante), Fernanda Mistral (la esposa), Sergio Renán (el hampón), Ignacio Quirós, Inés Moreno, Alberto Argibay y Enrique Kossi.

SIC     5 años antes de que Otto Preminger aflojara las previsiones de la censura con El hombre del brazo de oro (The man with the golden arm, 1955), León Klimovsky realizó Marihuana, aunque desde una óptica forzosamente conservadora. Tanto, que el héroe (Pedro López Lagar) era médico. Según Alberto de Mendoza, uno de los intérpretes del film, “a los productores se les ocurrió la idea después del escándalo que protagonizó Robert Mitchum al ser detenido con marihuana”. [Fragmento de “Cine argentino: No se conocían cocó ni morfina”, por Raúl Manrupe y Diego Curubeto, en Film, nº 24, pág. 41: el tal escándalo tuvo lugar en 1948].


Pilar Gómez, Golde Flami y Nathán Pinzón


TAQ     Una serie de informes acerca de los éxitos comerciales argentinos entre 1938 y 1958, publicados por el Heraldo del Cine en 1978, lo mencionan como uno de los cinco más taquilleros de su año: en efecto, permaneció seis semanas en el Monumental; desde el 9.11 otra semana en el Florida más algunas salas del GBA; y desde el 16.11 otros siete días en el Capitol, el París y el Renacimiento; su salida masiva a simultáneos, en cambio, y a diferencia de lo habitual, fue dividida en dos etapas, acaso porque los cines porteños estaban para esas fechas saturados de éxitos nacionales: así, desde el 23.11 fue exhibido en los cines Atlantic, Callao, Hindú, Gran Savoy, Los Andes, Río de la Plata, Gran Córdoba, Regio, Rivera Indarte, Flores, Gran Rivadavia, El Plata, Gran Norte, Alba, Once, Patricios, 17 de Octubre, Constitución, Aconcagua, Yapeyú, 9 de Julio y 25 de Mayo, en tanto desde el 30.11 se pudo ver en los cines American Palace, Cecil, Cervantes, Mitre, Guaraní, Inca, National Palace, Unión, Albéniz, Almagro, Hollywood, Ritz, Ideal Monroe, Almafuerte, Güemes, Cóndor, Primera Junta, Alvarez Thomas, Rialto, Avellaneda, Coliseo de Flores, Lope de Vega, Canadian 2º, Palace Rivadavia, Gran Buenos Aires, Grand Palais, Coliseo Palermo, Park, Pompeya, Sáenz, Cumbre, Select Buen Orden, Villa Crespo, Lastra, Nobel, Parque, El Sol de Mayo y General Pueyrredon, esto es, un total de 60 salas.

 

Humo de marihuana (1967)

Recuerdo con precisión cuándo fumé mi primer porro: en una madrugada de marzo 1968, en una habitación del hotel Château Frontenac en la que se alojaban dos periodistas brasileños que asistían a la novena edición del Festival de Mar del Plata. No recuerdo qué hicimos antes (con seguridad cine y comida, como casi todas las noches de festivales), pero sí que un grupo de unas ocho personas terminamos fumando marihuana que convidaron los brasileños. Tenía entonces 22 años y en verdad no recuerdo qué sensaciones me produjo la experiencia. En mi vida siguiente la marihuana fue una compañera constante, aunque intermitente, fumada con amigos, o en solitario para acompañar un buen film. Es cierto que la hierba “pega” de acuerdo a cada organismo, pero en mi caso siempre ha estado asociada al placer, especialmente al sexual, y lo mismo a la mayor parte de la gente que conozco. Ni yo ni mis conocidos nos enviciamos al punto de, en caso de acabarse, correr de madrugada en busca del dealer; tampoco resultó, como suele desinformarse, el prólogo a drogas más duras, ni sus efectos nos provocaron alucinaciones ni pesadillas, sino más bien todo lo contrario: placidez, bienestar, una ocasional pérdida de memoria (del tipo ¿qué hice ayer por la tarde? o ¿cómo se llamaba tal actor?), sueño tranquilo y, sobre todo, hambre, hambre voraz, sobre todo por algo dulce, lo que en la jerga suele denominarse “bajón”.


Carlos Estrada y Thelma Biral


   Es decir, todo lo contrario de lo que pregona este infame, ridículo opus gracias al cual, por comparación, la versión 1950 luce casi una obra maestra. Ocurre que en 1968 ya estaba en plena explosión el movimiento hippie con su bucólico flower power. Aunque la marihuana no era común entonces en la Argentina, cualquier persona informada sabía que era de consumo habitual entre los jóvenes hippies estadounidenses y europeos. Los únicos que no parecían haberse enterado fueron Demare, Wilfredo Jiménez y las (alrededor de) cuarenta personas, todas ellas mayores de edad, que, entre actores y técnicos, los secundaron en el rodaje de Humo de marihuana. Como le dijo Marcela López Rey al periodista Diego Curubeto, “Lucas Demare se sentía todo un experto en marihuana, pero en realidad él, de lo que sabía era de la blanca, así que nos indicaba fumar marihuana de una manera muy rara, agarrando los cigarrillos con las dos manos como tratando de tapar el humo o algo así”. No sólo no sabía cómo agarrar el cigarrillo: tampoco estaba enterado de que normalmente un porro se comparte. Ni siquiera se le ocurrió recurrir a un asesor, como hizo Fernando Ayala en 1986 cuando convocó a Enrique Symns para Sobredosis. El resultado es un film viciado, pero de falsedad. Un ejemplo de la confusión mayúscula de guionista y director: así porque sí, en la platea de un estadio de box repleto de espectadores, un hombre acaricia la mano de su vecino de asiento; el gesto de asco de Thelma Biral denota que el que está sentado a su lado es su marido, y que por su singularidad se convertirá en fumadora de marihuana. De paso, Demare tampoco parece haber participado en su vida de una orgía: la que muestra provoca risa y vergüenza ajena.

   Por otra parte, registra el debut en cine, a sus 24 años, de Emilio Disi (Emilio Roberto Parada, hermano menor del representante de actores Pepe Parada): Disi devino un actor popularísimo y de intensa actividad en cine, TV y teatro; falleció el 14.3.2018 y al día siguiente, en la nota necrológica publicada en La Nación, la cronista Malen Lesser –sin duda una jovencita ignorante de los abismos del cine nacional– recordó aquel debut pero se sintió en la obligación de calificar el film de Demare como una obra “tan provocadora como experimental”, lo cual confirma que nunca lo vio.


Abel Sáenz Buhr y Marcela López Rey


OBS     La voz de Enrique San Miguel fue doblada. Un proyecto anterior sobre el argumento de Wilfredo Jiménez fue anunciado a comienzos de 1967 con el título “Camino del Infierno”, con producción de Francisco Gómez y Toto Rey, dirección de Ralph Pappier y rodaje parcial en Mar del Plata. La primera opción para el personaje “Marcela” fue Susana Rinaldi, en tanto para “Fabiana” se pensó en Graciela Borges. En este largometraje se deslizó un logotipo erróneo, el que Argentina Sono Film utilizaba cuando era CASACI, en los años 40.

TAQ     Estrenado en día viernes, ya desde el día anterior fue exhibido en 16 de los 22 cines del conurbano bonaerense mencionados en los avisos publicitarios. En el Hindú aguantó apenas dos semanas: al iniciar la 2ª (23.5) sumó los cines Rialto, Loria y Cumbre. Desde el 30.5 cruzó al Victoria en simultáneo con el cine Gran Buenos Aires, y ahí acabó su penosa pero en cierto modo merecida campaña.

 

Marihuana
Argentina, 1950
35mm / B&N / RCA / 98’ / PM18

EQ     CP, CD: Argentina Sono Film SACI. AP: Carmelo Vecchione. D: León Klimovsky. AD: Esteban [H.] Etcheverrito. AYD: Jorge N. Mobaied [Jorge Mobaied]. G: Wilfredo Jiménez. F: Alberto Etchebehere. CM: Alberto Curchi. [FF: Baldisserotto]. JR: Juan Rocino. E: Jorge Beghé. DC: Luis Vanín. V de Fanny Navarro: Jaumandreu [Paco Jamandreu]. MQ: María Lassaga. PN: Vicenta Miguel. S: José M. [María] Paleo. RG: Mario Fezia. C: José Jorge Serra [José J. Serra]. M: Juan Ehlert y Anatole Pietri. IM: orquesta sinfónica de la APO [Asociación del Profesorado Orquestal]. CN: En el recuerdo, bolero, de Alejandro Di Fonzo, por Fanny Navarro. [PUB: Boris Zipman]. [ASETEC: César Castillo]. TT: Lebensohn. EF, LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA). LOC: BA (recova de la avenida Paseo Colón y plaza San Martín en Retiro). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 29.5.1950 al 11.8.1950. LC: 27.9.1950, cine Monumental.





I&P     Pedro López Lagar (médico doctor Pablo Urioste), Fanny Navarro (Marga Quiroga, “la Quiroguita”) / Eduardo Cuitiño (el Pancho Julio) / Golde Flami (Darina), Nathán Pinzón (Diego Marconi, “Sopita”) / Alberto de Mendoza (oficial De Luca), Héctor Quintanilla (Chevrolet), Gilberto Peyret (inspector Olivera), Pilar Gómez (Amelia, jefa de enfermeras), Roberto Durán (Diego), Angel Prío (Ramón) / Elsa Márquez (mujer con Ramón), Leticia Landó (enfermera), Juan Carrara (ministro), Gloria Castilla (Sarita, enferma del apéndice), Jesús Pampín (comisionado), Domingo Mania (médico doctor Portal), Alberto Rinaldi (médico joven 1º), Juan Fava [Enrique Fava] (detective que interroga a Urioste), Alberto Barcel (doctor Piñeyro), Adolfo Lauría, Warly Ceriani (director del sanatorio), China Navarro (falsa florista), Mauricio Espósito, Osvaldo Cabrera (detective ayudante del inspector Olivera) / Cecilia Ingenieros (bailarina) / na Pina Castro (Leonora, esposa de Urioste), Rafael Diserio (manager de la boîte), Emilio Vieyra (médico joven 2º, el que lee un diario en voz alta), Jorge Villoldo (portero del cabaret Infierno), Diego Marcote (secuaz del Pancho Julio en el garage), Fernando Campos (sargento a cargo del allanamiento final). [Personajes en busca de actores: enano Corazoncito / enana Cleopatra / payaso malabarista / pibe drogado / dos que le venden cigarrillos a Urioste / comisario de Seguridad Personal / doctor Villagra, miembro del Bureau Internacional de Narcóticos / otros dos secuaces del Pancho Julio en el garage].

F&P     4º Festival International du Film, Cannes, 3-20.4.1951, sección Compétition Officielle / Estrenado el 9.8.1951 en Los Angeles con el título King of the weed peddlers / Estrenado el 22.6.1953 en Barcelona y el 4.7.1953 en el cine Rex, de Madrid / Lanzado en video en los EEUU con el título The marijuana story.

 

Humo de marihuana
Argentina, 1967
35mm / B&N / RCA / 105’ / PM18

EQ     CP, CD: Argentina Sono Film SACI. JP: Carlos [M.] Stevani. AP: Arnaldo Limansky. D: Lucas Demare. AD: Esteban [H.] Etcheverrito. AYD: Aníbal Mirón. [PZ: Américo Ortiz de Zárate]. G: Wilfredo Jiménez. F: Américo Hoss. CM: Alberto Curchi. [FQ: Héctor Fernández]. [ACM: Antonio Quinteros]. JR: Juan Rocino. E: Gori Muñoz. DC: José Tasín. ASEV: Horace Lannes. MQ: Oscar Combi. PN: Nélida Aued. S: Jorge Castronuovo. [AS: Miguel Babuíni]. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. [AC: Higinio Vecchione]. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Lucio Milena. [CN: Land of a thousand dances, de Christopher Kenner, integrada a la banda de sonido]. [PUB: Bonifacio de la Parra (rodaje) – Berta Esión (lanzamiento)]. EF, LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA). LOC: BA (Federación Argentina de Box en Castro Barros 75 en Almagro, parque 3 de Febrero en Palermo, boîte Jaque en Juncal y la avenida Quintana en Recoleta, boîte Barroco) y GBA (Establecimientos Venturini SA en San Isidro, Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini en Ezeiza, barco Río de la Plata anclado en los Talleres de Reparaciones Navales –TARENA– en San Fernando). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 25.9.1967 al 10.11.1967. LC: 17.5.1968, cines Hindú, Flores, Gran Savoy, Select Buen Orden, El Plata, El Nilo, 25 de Mayo, Lope de Vega y Coliseo Palermo + 6.





I&P     Carlos Estrada (médico doctor Carlos Ocampo), Marcela López Rey (Fabiana, esposa de Carlos) / Sergio Renán (Julián Macedo), Thelma Biral (Marcela), Héctor Pellegrini (“Sopapo” Martínez) / Enrique Fava (inspector Di Pietro) / Horacio Nicolai (el “Loco” Juan), Juan Carlos Galván (Marco Lulli) / Zelmar Gueñol (jefe de Policía), Abel Sáenz Buhr (Julio “Baby” Artecona), Mirtha Dabner [Dubner] (Cheché Artecona), Zaima Beleño (macumbera), Emilio Disi (el “Loco” Melena), David Llewellyn (el “Loco” Chico), Elida Marletta (stripper), Fabiana Gavel (hermana de Fabiana) / Guillermo Helbling (Jorge, cuñado de Fabiana), Jacques Arndt (viejo en el Infierno), Gloria Ugarte (prostituta madura), Reynaldo Mompel (secuaz de Lulli), Elvira Porcel (prostituta joven), Héctor Da Rosa (asistente de Di Pietro), Enrique San Miguel (mayordomo de los Ocampo), Virginia Romay (mucama de los Ocampo), Antonio Soler [Eduardo Soler] (detective en la morgue), Carlos Lagrotta (detective), Mario Savino (pescador) / na Miguel Paparelli (pescador), Sandra Bell (prostituta joven), Oscar García (extra: hombre en el Infierno), Ricardo Garegnani (secuaz de Lulli), Juan Carlos Nassel (mulato en la macumba), Jorge Sassi (extra: muchacho en el Infierno) / aana Lucas Demare (periodista). [Personajes en busca de actores: telefonista / otro pescador / otro secuaz de Lulli / Harold Fischer / masajista].

F&P     Estrenado en Río de Janeiro con el título Marihuana, a erva maldita.

jueves, 30 de julio de 2026

CINEASTAS

Julio Irigoyen:

Prontuario de un marginal

La distribuidora (I)

Muy tempranamente la Buenos Aires Film distribuyó, aparte sus producciones, largometrajes extranjeros y argentinos, aunque la enorme mayoría de ellos ya habían sido lanzados por sus distribuidores originales que, al quebrar o cerrar sus respectivas empresas, traspasaban los derechos de explotación a los Irigoyen, como en el caso notorio de la Germania Film. Salvo alguna aislada excepción, todo ese material era de cuarta categoría y en algunos casos, como se verá, de difícil ubicación, agravado por la costumbre de los hermanos de vender gato por liebre. El siguiente listado ha sido ordenado por fecha de estreno –o de reestreno, según los casos– y no es exhaustivo: salvo indicación en contrario, se trata de producciones argentinas.

La toma de la Bastilla (La pressa della Bastiglia, Eleuterio Rodolfi, I, 1916), estrenado en 1918.

La última langosta (Calatayud, 1916), reestrenado en marzo 1918 con otro título, Vida argentina.

  Problemas del corazón (Juan Cambieri, 1916), El cóndor de los Andes (Emilio Lola, 1916) y Cómo se casó Duarte (NN, 1917), producidos por la “extinguida empresa” Cóndor Film.

El diputado morfinómano (Clen parlamenta, Yákov Protázanov, URSS, 1920), con Iván Mojúskine, estrenado el 20.10.1921 por la distribuidora Moss & Cía. (Limitada SA) y reestrenado por la Buenos Aires Film en abril 1924.


Iván Mojúskine


Boca Juniors for-ever (1925), documental de origen impreciso pero con seguridad ajeno, estrenado el 3.6.1925 en los cines Alvear, Petit Splendid y Teatro de la Princesa: el aviso publicitario aseguraba tratarse de “el gran film demostrativo de todas las incidencias de la interesante lucha. Los tres grandes triunfos de nuestros valientes jugadores en Barcelona. Boca Juniors v. Real C. D. Español y combinados – Nacional de Montevideo v. Barcelona F. C. Deportivo de Europa y combinados – Argentinos, uruguayos, españoles y todos los amantes al noble deporte, no dejen de ver el más grande de los films deportivos”. Un artículo adicional informaba que esos partidos fueron “hábilmente tomados por seis expertos operadores”.

Era una provincianita... (Jorge Lafuente, 1925), “comedia sentimental de ambiente campero” rodada –con el título “Las bestias tienen sed”– en las sierras de Córdoba bajo la dirección del popular actor Lafuente, lanzada el 16.10.1925 en los cines Teatro de la Princesa y Crystal Palace. Se trata de una producción de Arte Nacional interpretada por María Esther Delelis, Elena Jones, Julio Donadille, Angel Boyano, José Plá, Jorge Ravel y Herminio Barbicini. El argumento es de Manuel Lema Sánchez, muy activo por esos tiempos, ya que casi al mismo tiempo Edmo E. Cominetti le filmó el de Bajo la mirada de Dios.

Un argentino en París, cuya publicidad omite cuidadosamente todo nombre propio. Un aviso (19.11.1925) dice: “Un film que desde su estreno llena los cines – La vida tan comentada que llevan los argentinos en París, sirve de eje a una obra sensacional como pocas – Hoy Metropol, Los Andes (Boedo), Soleil y Rialto – Mañana Metropol, Rivadavia, Cervantes y American”. Al día siguiente, un suelto en Crítica detalla que trata las “peripecias y aventuras de ese argentino millonario que derrocha su fortuna por su buen corazón jugándose el último peso a un número de la ruleta. Se crea así una situación que tiene que luchar para vivir haciendo matches de box”. El mismo diario, un día después, asegura que es una “película americana, hecha por un argentino”, algo parecido a lo que ya había escrito La Película el 29.10: “entre los actores [...] hay un artista argentino que mereció buenos elogios de la prensa estadounidense”. Hurgando aquí y allá he llegado a la conclusión de que el tan misterioso film podría ser Secrets of Paris (Kenneth S. Webb, EEUU, 1922), antes estrenado por otros distribuidores con el título local Los misterios de París, en tanto el aludido actor argentino es Paul Ellis… quien aparece en calidad de extra.

El moderno Monte Cristo, con “Jack Ohlsson y Marion Duggan”, estrenado el 6.6.1930 en el Empire: pero ocurre que no hay actores con esos nombres ni tampoco figura en los listados sobre las adaptaciones del clásico de Alexandre Dumas.

La sirena de los trópicos (La sirène des tropiques, Henri Etiévant y Mario Nalpas, F, 1927), con Josephine Baker, exhibido hasta el hartazgo durante la visita de su estrella en 1929 y reestrenado por los Irigoyen en marzo 1931 con el título La mujer desnuda.





La princesita del music-hall (Die dame in schwarz, Franz Osten, AL, 1927), con Liane Haid y Marcella Albani.

La última fortaleza (Das letzte fort, Kurt Bernhardt [Curtis Bernhardt], AL, 1928), con Heinrich George y Maria Paudler.





El héroe de la arena, también mencionado como La destrucción de Troya, “con Carlos Aldini y Wladimir Gaidarow”: Carlo Aldini era un popular actor italiano que trabajó intensivamente en Alemania por esos años, pero ¿cuál de ellos sería?; en ninguno coincide con el tal Gaidarow.

Aventuras de una noche (Abenteuer im nachtexpreß, Harry Piel, AL, 1927), con Piel interpretándose a sí mismo.


Harry Piel y Dary Holm en
Abenteuer im nachtexpress



Todo por una rubia (Flucht vor blond, Louis Ralph, AL, 1929), con Agnes de Esterhazy y Georg Alexander, estrenado el 2.3.1929 en el The American Palace y el Astral, que más adelante JI asimiló al rubro “realista”, lo publicitó como una “interesante producción de un realismo asombroso, que refleja la vida de un galante aventurero en sus múltiples conquistas, quien posee un extraordinario poder de seducción que siempre hace suya la mujer que desea, por su gran audacia”, lo retituló El seductor de mujeres y volvió a lanzarlo como un estreno en el siempre dispuesto teatro Florida desde el 6.10.1930, por 9 días consecutivos.

El juego del destino, “con Betty Crombson, Henry de Vries y Humbertson Wright”: Henri De Vries y Humberston Wright coinciden sólo en dos títulos, de los cuales el aludido acaso sea White Cargo (J. B. Williams, GB, 1929), aunque en ninguno actúa Betty Crombson, nombre que suena sospechosamente parecido al de la muy popular Betty Compson.

Sólo hay un amor (Finale der liebe (Felix Basch, AL, 1925), con Lucy Doraine y Nils Asther.

El último minuto, “con Lhuis Rafles”, actor inadvertido.

Pensamientos que matan, “con Eric Kaiser Titz”: el actor es Erich Kaiser-Titz y el film es Wenn die mutter und die tochter... (Carl Bösse, AL, 1928).

Su pecado de amor, “con Lilly Flohr”: quizá la producción rumana Lia (Jean Mihail, 1927).

La doncella de Norimberg –La mujer heroica–, “con Hella Moya”: la actriz y también escritora es Hella Moja y acaso se trate de U9 Weddigen (Heinz Paul, AL, 1927).

La huerfanita, “con Mary Clady”: no existió ninguna actriz con ese nombre, salvo que fuera la argentina Mary Clay con el apellido mal escrito, pero resulta que Clay no hizo ninguno con ese título ni tampoco ninguno en el que interpretara ese personaje.

El vals del Danubio Azul, “con S. Petrovits y Teny Harrison”: desconocidos, el film y los actores.

Espinas del pasado, “producción nacional con Lily Harrold”, actriz que no existe en un film que tampoco existe. [Continuará]

CINEASTAS / PERFILES Café con los Angelitos Aun siendo adultos, todos en el gremio continuaban llamándolos por su nombre en diminutivo: ...