jueves, 26 de marzo de 2026

FILMS

Julio Irigoyen:

Prontuario de un marginal

Sombras de Buenos Aires (1923) – Tuvo una gestación curiosa, ultrarrápida y, por cierto, tramposa, poniendo en evidencia las mañas de las que JI hará gala y abuso. En su edición del 10.5.1923, Crítica lanzaba un “gran concurso cinematográfico”, el quinto, según decían las bases, con “tres premios con $ 1.600 en efectivo”, $ 1.000 “para autores” y $ 600 “para artistas”, aclarando que “la Buenos Aires Film es la que editará la película objeto de este concurso”. El siguiente 14.7.1923 se informaba respecto de los ganadores del rubro “argumento”: con $ 1.000 y medalla de oro resultó galardonado Sombras de Buenos Aires, de Leopoldo Torres Ríos y Julio Bernat (o sea, JI). Días más tarde se daba cuenta de los ganadores de los premios “para artistas”: con $ 300 y el “derecho a desempeñar un rol de importancia” fue elegida María Esther Pomar, en tanto “los otros dos premios” fueron asignados a Jorge Maza y Adolfo de Torres, mientras que “a la señorita Olinda Bozán se la acepta para filmar el rol de Mary Pickford”. Por último, “a las artistas que tomaron parte se les obsequió perfumes Nora y caja de polvos Sancy del señor Blas Dubarry”. El aludido tufillo a trampa queda en evidencia cuando se sabe que Leopoldo Torres Ríos era ya un antiguo colaborador del director y para esas fechas incluso había dirigido El puñal del mazorquero y Buenos Aires bohemio; que tanto María Esther Pomar (esto es, María Esther Podestá de Pomar) cuanto “la señorita” Olinda Bozán eran ya figuras destacadísimas del teatro; y que Torres había actuado en El guapo del arrabal y La aventurera del pasaje Güemes.



   Desde el 27.7.1923, Crítica publicó por entregas el guión literario del futuro film, “estudio en siete actos del aspecto más pasional y novelesco de la vida argentina”. Ambientado mayormente en el Hipódromo Argentino de Palermo en los días de Carnaval, eran sus personajes “Ana María, una joven del suburbio”, “Jorge Videla, un médico cirujano”, “Ernesto Vidor, un sportsman”, “Uno-Tres-Quintos, catedrático inofensivo”, “Huinca, jockey de Bisturí”, “Mary Pickford, una chica del café turfista”, “Percherón, el padre de Mary Pickford”, “la madre de Ana María, una doliente” y “gente de hipódromo, clubman, parásitos, etc. etc.”. Ese argumento narra lo siguiente: para poder comprar los remedios a su madre enferma, Ana María entrega su cuerpo a Vidor. Luego, la muchacha se enamora del médico que atiende a su madre, Jorge, quien tras la muerte de la anciana lleva a Ana María a vivir en su casa, pero en calidad de amiga. El seductor Vidor aparece en casa de Jorge, ya que ambos tienen caballos de carrera que competirán por el Gran Premio Nacional. Vidor chantajea a Ana María obligándola a entregarse al jockey Huinca para que éste haga perder al caballo de Jorge. Pero Ana María narcotiza al jockey y huye. Desesperada por todo lo que ha tenido que vivir, y enigmática ante su amado, Ana María agoniza, por lo cual Jorge trae a un sacerdote, pero, ansioso por conocer el secreto de la muchacha, toma su lugar y escucha la confesión de la moribunda, quien sana y se casa con él.

   Crítica calificó el melodrama como “una hermosa historia de humildad, amor y sacrificio donde la canalla fracasa para dar paso al bien y al amor”. El gasto cómico lo suministraron Totón Podestá y Bozán. Algunas escenas fueron filmadas a lo largo de seis días en Rosario, donde la protagonista inició una impostergable gira teatral. JI volverá a esta historia en su etapa sonora, y no una sino dos veces y además ¡en el mismo año 1939!, con igual título y de inmediato como Su nombre es mujer.

Gloria Grat y María Esther Podestá


SIC     A María Esther Pomar, por ejemplo, aparte de los trescientos pesos que le fueron entregados como premio del concurso, se le pagaron además tres mil. A Jorge Mazza, Manuel A. de Torres, Totón Podestá y Olinda Bozán se les pagó un mil quinientos nacionales por su trabajo. Nueve mil novecientos nacionales se pagó por tanto solamente a los intérpretes principales, es decir, una quinta parte de lo que se gastó en total en filmar la producción. [Crítica, 31.8.1923: el mismo diario estimaba el costo total en 50.000 pesos].

Es común a la mayoría de las películas que se han editado en el país un exceso de literatura. En Sombras de Buenos Aires, la última de producción nacional que se ha estrenado, una buena parte de la cinta se gasta en títulos, que no siempre están redactados en gran estilo. Esta preocupación literaria no sólo se evidencia, por lo demás, en las leyendas: también se deja ver en los temas y en la manera de encararlos. La visión sencilla de nuestras cosas, el reflejo de la vida bonaerense con sus infinitas sugestiones, desprovista de la trascendencia a la vez complicada y pueril de lo folletinesco, se diría que no ofrece a la imaginación de quienes conciben y realizan films entre nosotros ningún motivo digno. De ahí que la acción, más que en movimiento escénico, se traduzca casi siempre en palabras. Y esto es, precisamente, la negación del arte cinematográfico.

   La trama de Sombras de Buenos Aires se resiente de esos efectos. Hubiera podido ser la sencilla historia de una muchacha humilde a la que la desgracia lleva al borde de la perdición y que se salva en el momento más difícil, gracias a la intervención en su destino de un hombre generoso. Pero el afán de contrastar la miseria y el lujo, la bondad y el vicio, la biografía de un médico probo y la vulgar existencia de un disipado sin ley ni frenos morales, y de sacar de ese contraste las consecuencias últimas, lo malogra todo, restándole emoción a lo que en el film pudo tenerla. En un momento dado la situación creada no ha tenido salida y, entonces, el argumentista ha agregado a las complicaciones precedentes una más, la del amante disfrazado de confesor, que no resiste el más ligero análisis.

   Este film carece, además, de algo que era realmente alentador en las producciones últimas de nuestra incipiente cinematografía nacional: la meticulosidad de la técnica. Es sorprendente cómo en este sentido se ha progresado entre nosotros, sobre todo si se tiene en cuenta la limitación de los recursos de todo orden en que los cinematografistas argentinos tienen que moverse. La carrera de caballos que en Sombras de Buenos Aires se intercala, sería de ello la prueba más elocuente. Mas esos espejos ocultos con tiza, lo más sencillo de evitar, lo más burdo como desconocimiento de la técnica cinematográfica, cuando como en este caso se presenta como dificultad insalvable, son, en cambio, un descrédito serio. Lo peor del caso es que el director de escena se empeña a cada momento en poner como fondos espejos así cubiertos, y hasta llega al error inconcebible de hacer que el protagonista se mire en un espejo que no refleja nada y es tan sólo una mancha blanca.

   Plausible nos parece la elección de los intérpretes, entre los cuales, como lo dijéramos al anunciar ayer el estreno de la película, hay muchos conocidos y populares artistas de los teatros nacionales. La Sra. Bozán, la Sra. Pomar, el Sr. Podestá y otros tienen papeles adecuados a sus dotes y que desempeñan con discreción. [La Nación, viernes 21.9.1923, “Notas Cinematográficas” en la sección Teatros y Conciertos].

La obra premiada en nuestro concurso ha constituído el triunfo más grande de la cinematografía argentina, logrando batir 3 grandes records: 1º-Record en tiempo empleado para su filmación. 2º-Record en cines que la exhibe. 3º-Record de público que la ha presenciado. [Crítica, 7.10.1923].



TAQ     La exhibición privada tuvo lugar el domingo 2.9.1923, a las 10.30, en el Select Lavalle. Tras su lanzamiento comercial, con un día en cartel en cada cine, fue exhibido los días 18.9 en el The American Palace; 19.9 en los cines Cervantes, Teatro de la Princesa, Crystal Palace y The American Palace; 23.9 en los cines Standard, Cervantes, La Alegría, Jorge Newbery y Chacabuco; 25.9 en los cines The American Palace, San Martín, Chacabuco y Rialto; 26.9 en los cines The American Palace, Royal Park, Edén Palace y Español (Lomas de Zamora, BA); 27.9 en los cines Ideal Palace, 9 de Julio, Apolo y Max Linder; 28.9 en los cines San Martín de Flores, Bijou, Primera Junta y Moreno; 29.9 en los cines Montes de Oca, Armonía 1º, Armonía 2º, Standard, Petit Colón y Moreno; 30.9 en los cines Edén Palace, Belgrano, Moderno, Saavedra, Juan de Garay, Armonía 1º, Armonía 2º y La Perla; 1.10 en los cines The American Palace, Teatro de la Princesa y Bolívar; 2.10 en los cines Ideal Palace, Coliseo de Flores, Jorge Newbery, Sarmiento, Palace Theatre (Rosario, Santa Fe) y Moderno (Rosario); 3.10 en los cines ABC, Las Heras, The American Palace, San Fernando (San Fernando, BA) y Rosario (Rosario); 4.10 en los cines Bijou, Soleil Palace, Rivadavia, Jockey Club, Rosedal, La Bolsa (Rosario) y Varieté San Martín (Rosario); 7.10 en los cines Montes de Oca, Londres, Reina Victoria, Coliseo y La Patriótica (Florencio Varela, BA); 8.10 en los cines The American Palace, Bahía, Armonía 1º y Armonía 2º; 9.10 en los cines Arte, Primera Junta, Moreno, Royal Park, Del Plata y Sarmiento (Quilmes, BA); 10.10 en los cines Los Andes, Belgrano, Majestic y Español (Lomas de Zamora); 11.10 en los cines Standard (“con la asistencia de sus protagonistas: María Esther Pomar y Olinda Bozán”), Apolo, Marconi, Coliseo y Libertad; 12.10 en los cines Radium 6º, Rialto, Buenos Aires y La Paz (Quilmes); 13.10 en los cines Moderno, Mitre, Edén Palace, Brown, Pedernera e Ideal Monroe; 14.10 en los cines Moderno, Belisario Roldán, Ideal (Olivos, BA), Social (Villa Dominico, BA) y La Patriótica (Florencio Varela); 15.10 en los cines The American Palace, General Urquiza, Londres y Coliseo; 16.10 en los cines Almagro, Primera Junta, Moreno, Royal Park, San Martín y Pompeya; 17.10 en los cines Odeón, Petit Colón, Las Familias, Ideal (La Plata, BA), Avenida (La Plata), Español (Quilmes) y Moderno (Rosario); 18.10 en los cines Garay, Saavedra, San Carlos, La Perla (Piñeyro, BA) y Varieté San Martín (Rosario); 19.10 en los cines Bolívar, Júpiter, Coliseo, Cervantes y La Bolsa (Rosario); 20.10 en los cines Independencia, San Martín, Radium (Morón, BA), Gran Palace (San Isidro, BA) e Imperial (Rosario); 21.10 en los cines Argentino, Presidente Avellaneda (Avellaneda, BA), Mundo Argentino (Talleres, BA), Lavallol (Lanús) y Español (Quilmes); 23.10 en los cines General Urquiza, La Perla, Sociedad Italiana (Zárate, BA), Eslava, Sol de Mayo (Rosario) y Echesortu (Rosario); 24.10 en los cines Select Buen Orden, Libertad, Chacabuco, Sociedad Italiana (Lima, BA), La Bolsa (Rosario) y San Martín (Rosario); 25.10 en los cines Arte, Brown, San Carlos (Lanús), Español (Quilmes), Buckingham (Rosario) y Alvear (Rosario); 26.10 en los cines Standard, Argentino, Independencia, Coliseo, Majestic (Rosario) y Sol de Mayo (Rosario); 27.10 en los cines Matadero, Ensenada (Ensenada, BA), Berisso (Berisso, BA), Sociedad Italiana (Campana, BA), Doré (Rosario) y Varieté San Martín (Rosario); 1.11 en el Alhambra; y 16.11 en el Standard. Si se atiende la enorme cantidad de cines que lo exhibieron en poco más de un mes, debe considerarse como un gran éxito comercial no sólo entre los films de Irigoyen sino del cine local en general. En 1924 aparece el 27.1 en el Alhambra, y en 1925 los días 4.12 en el Alhambra; y 8.12 en el Crystal Palace. Reapareció en 1930, el 3.9 en el Jockey Club, con la aclaración en la cartelera de La Razón de que se trataba del “estreno de la película nacional” (¡¡!!).

 

La heroína del siglo: Lilian Harrison (1923) – Mediometraje documental y publicitario hecho por la Buenos Aires Film por encargo de Lagorio y Cía., lanzado el 16.1.1924 en los cines San Martín, Callao, Teatro de la Princesa y Esmeralda. Registra “la llegada del Excmo. Presidente de la República y los ministros del Interior e Instrucción Pública en el acto de la entrega de la copa de oro Kalisay, donada por la casa Lagorio y Cía.”. El Presidente Marcelo Torcuato de Alvear había concurrido a saludar a la nadadora argentina Lilian Gemma Harrison (Quilmes, 1904 / San Isidro, 1993), quien se convirtió en la primera persona en cruzar a nado el Río de la Plata. En efecto, a las 9.28 del 21.12.1923, Harrison –quien vivió desde muy pequeña y hasta sus 17 años en Inglaterra– se lanzó desde el muelle del puerto de Colonia del Sacramento (Uruguay) a las aguas del Río de la Plata y, tras nadar 24 horas y 19 minutos, llegó a Playa Colorada, en Punta Lara, partido de Quilmes, a las 9.47 del día siguiente. Harrison concretó, así, una hazaña que antes intentaron otros nadadores, el italiano Enrico Tiraboschi y los argentinos Luis Garramendy, Elio Pérez, Romero Maciel y Vito Dumas. Incluye los fastos del “festival dado en su honor”. Un año y medio más tarde, Max Glücksmann estrenó otro registro documental protagonizado por Harrison: fue el 29.9.1925 en los cines Grand Splendid y Palace.


 

Sombras de Buenos Aires
Argentina, 1923
35mm / B&N / aproximadamente 55’

EQ     CP, CD: Buenos Aires Film. P: Julio Irigoyen y Roberto Irigoyen. D: Julio Irigoyen. G: Leopoldo Torres Ríos y Julio I. Bernat [Julio Irigoyen]. F, CM: Roberto Irigoyen. C: Julio Irigoyen. LOC: BA (Hipódromo Argentino en Palermo) y provincia de Santa Fe (Rosario). FR: 6.8.1923 al 20.8.1923: 20 días. LC: 17.9.1923, cines Esmeralda, Gaumont, Callao y Petit Splendid.

I&P     María Esther Pomar [María Esther Podestá] (Ana María), Olinda Bozán (“Mary Pickford”), Jorge Maza (doctor Jorge Videla), Totón Podestá (“Uno-Tres-Quintos”), Adolfo de Torres (Ernesto Vidor), Henry Morgan (doctor Néstor Wilde), Gloria Grat (madre de Ana María), Julio Andrada (Huinca), Alfredo de Treviño “Oñiverta” (Percherón).

martes, 24 de marzo de 2026

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!

–El cine de Enrique Carreras–

Obra

De profesión sospechososEl proyecto consistía en reunir a dos figuras exitosas como el cantante chileno Antonio Prieto, quien el año anterior había hecho ganar mucho dinero a los Mentasti con La pérgola de las flores, y el cómico José Marrone, quien trabajó por única vez con EC y que en aquellos tiempos lograba altísimos ratings televisivos. Sin embargo, algo ocurrió entre Marrone y Mentasti puesto que, apenas terminado el rodaje, el actor utilizó el escenario del teatro en el que actuaba hacia noviembre 1965 para insultarlo aduciendo que se había portado como un gangster con él, agregando que el film era muy malo y recomendando a los espectadores que se abstuvieran de verlo, todo ello muy Marrone –que solía tener raptos de patoterismo– y sin que al público le importaran sus trapos sucios. Todo lo cual no fue obstáculo para que menos de un año después hiciera La Cigarra está que arde... para la misma empresa, dirigido por Lucas Demare.

Marrone y Prieto


   El soporte argumental era tan débil que hasta uno de los más acérrimos defensores de Alfonso Paso, el crítico del ABC Enrique Llovet, escribió (27.10.1962) que la pieza era “mala, rematadamente mala, porque los personajes son zafios, las situaciones son arbitrarias, las escenas son atropelladas, la invención es torpe y el diálogo es pedestre, salvo en media docena de parrafadas «moralizantes», que más bien producen sonrojo”. Más adelante, Llovet concluye en que “si no hay «comedia», lo que hay es «otra cosa»: un juguetón cómico, rudo, brusco y monótono, donde se nos invita a reír de una cosa que a mí me parece muy poco graciosa: la cobardía y la debilidad humanas”.

   El guión de Porter parecería, por sus resultados, que le fue muy fiel al original. Prieto es un cantante exitoso y Marrone su amigo y representante. La primera mujer de Prieto murió en un sospechoso accidente automovilístico, por lo cual, cuando vuelve a casarse, todos a su alrededor temen por la suerte de la joven esposa. Una casona abandonada, unos vecinos entrometidos y demasiado personal de servicio proporcionan los correspondientes equívocos hasta arribar al previsible final feliz. Perteneciente al subgénero “cómica de suspenso”, recuerda a La mano que aprieta y a Las zapatillas coloradas, pero sus renuncios son mucho más evidentes puesto que aquellos eran de serie B y ésta es una producción Sono Film: todo es poco gracioso y su humor depende pura y exclusivamente de las morisquetas de Marrone, que suelen ser efectivas cuando tienen detrás un mayor apoyo en guión y dirección. La larguísima secuencia de la llegada a la casona cordobesa es un perfecto ejemplo, con Graciela Borges (en una de sus peores actuaciones) como la nueva esposa paralítica y muda cargada en brazos por Prieto, por Marrone y por Tono Andreu mientras buscan con infinita torpeza la llave de la puerta. Prieto era un pésimo actor, Marrone aparece travestido en mujer durante casi toda la segunda mitad y EC dirigió rutinariamente utilizando de manera intensiva y caprichosa el zoom, su recién descubierto “chiche” del que abusará en el futuro inmediato.

El afiche argentino


OBS     Coproducción 70% argentina rodada y procesada en la Argentina sin ningún aporte artístico hispano excepto la pieza de Paso que sirve de base argumental. La productora española Brío tenía como titular a José María López Patiño y Medrano, viejo conocido de los cinematografistas argentinos por haber sido el representante de Uniespaña en la América del Sur, con sede en Buenos Aires. En España fue lanzado mucho tiempo más tarde con una duración de 83’ y calificado “para mayores de 18 años”. Fue el único título de JR, empresa satélite de Argentina Sono Film cuyas iniciales responden a Juan Racini (1904-1991), histórico jefe de Ventas de los Mentasti desde 1942 que antes había trabajado con A. Z. Wilson en la Cinematográfica Terra.

   La “comedia en dos actos” de Paso había sido estrenada el 26.10.1962 en el teatro Infanta Beatriz, de Madrid, con dirección de Cayetano Luca de Tena y actuación de Ismael Merlo (Juan = Joaquín Frías en el film), Angel de Andrés (Antón = José “Pepe” Montes), Milagros Leal (Dolores), Agustín Povedano (Enrique), Pedro Espinosa (Santiago), Lola Gálvez (Amalia), Emilia Rubio (Mariupe = María Andrade), Regina de Julián (Laura), Rogelio Madrid (Salustio), Ramón Reparaz (Ramón), José Luis Matrán (Joaquín) y Rafael Gil Marcos (Carlos): nunca fue representada en la Argentina.

TAQ     El lanzamiento nacional tuvo lugar el 26.1.1966 en el Gran Mar (Mar del Plata). En la CF resultó un curioso fracaso tratándose de Prieto y Marrone juntos: hizo apenas dos semanas en el Monumental y una en los barrios. Desde la 2ª (12.5) sumó los cines Olavarría, Asamblea, Alvarez Thomas, Rialto, Continental, Gaona, Roxy, Loria, Sáenz y Cumbre, y desde el 26.5 cruzó por siete días al Victoria.

 

Mi primera noviaEste fue el primer vehículo protagónico para Palito Ortega, que a esa altura era ya la estrella absoluta de la Nueva Ola y se había independizado de El Club del Clan. Fue EC quien sugirió una nueva versión de Adolescencia, clásico menor en la historia del cine argentino; aquel film, que dirigió Francisco Mugica para Lumiton en 1942, era –y continúa siéndolo– encantador: es la historia del primer amor del adolescente Angel Magaña (que tenía 26 años de edad cuando lo protagonizó) por su vecina Mirtha Legrand y de la desilusión que sufre cuando ella se casa con otro. Veinticuatro años más tarde, Pondal Ríos adaptó su propio guión al estilo del protagonista. Sin embargo, excepto por los inevitables números musicales y por la inclusión de un personaje (el representante artístico que anima Tono Andreu), nada parece haber cambiado, como se desprende de la comparación entre ambas producciones. Pondal y EC literalmente copiaron el guión íntegro del film de Mugica, secuencia por secuencia, y hasta mantuvieron los diálogos originales en un 95 por ciento. Las diferencias advertibles son éstas:

• Tito y Elvira llevan cinco años de novios, en lugar de ocho.
• Tito es músico, y no poeta.
• El personaje de Dean Reed es más joven que el Raúl original de Alfredo Jordán.
• La familia de Elvira se apellida Troncoso, y no Cárdenas.
• Furioso, Tito patea un poste, en lugar de un árbol.
• La planchadora es reemplazada por un tintorero japonés.
• Achával, un personaje apenas aludido en los diálogos, viaja a Rosario en vez de salir “de viaje”.
• La secuencia que transcurre en un cine es precedida por otra, muy breve, en la boletería, y en lugar de escucharse la música del film se oyen diálogos en inglés de una producción “en 70 milímetros”.
• En el almacén de Pepino, don Faustino no olvida los cigarrillos que acaba de comprar.

Permanecen las latas de sardinas que Pepino ofrece a Roberto, la Compañía Sudamericana (en 1941 era Sud Americana) y la dirección Viamonte 637 en las que Tito procura empleo, y el Heraldo de Gualeguaychú en el que dice que publica sus artículos. Pero las que en los inicios de los 40 eran ingenuidades propias de adolescentes, repetidas en 1965 pasan a ser puerilidades: hasta los adolescentes habían cambiado en veinticuatro años, un dato que EC y Pondal no advirtieron.

Salazar y Reed


   EC comenzó a filmar Mi primera novia quince días después de acabar De profesión sospechosos. Ortega había hecho saber a Mentasti que quería a Marilina Ross para el papel de Elvira, pero en una muestra inequívoca del poder que estaba detentando en la Sono el director logró imponer a Evangelina Salazar dejando fuera de juego a la actriz que triunfaba en TV con el programa La nena. Salazar, es cierto, daba más “ingenua” que Ross: había debutado en cine con un pequeñísimo personaje en Lindor Covas y luego destacó en el elenco de la telenovela El amor tiene cara de mujer y en el unitario Romeo y Julieta, en estos dos últimos casos con Rodolfo Bebán como interés sentimental: Salazar y Bebán, no casualmente, formarán pareja en el siguiente proyecto de Sono y EC, Del brazo y por la calle. Otra actriz que el realizador incorpora a su cine es Aída Luz (1917-2006), quien debutó en 1936 y desde entonces brindó una gran cantidad de actuaciones memorables en personajes de apoyo. El burro Yunga, por su parte, tuvo mucho trabajo en esos meses, pues había participado en Santiago querido y en ¡Como te extraño mi amor...!, en ambos como groupi de Leo Dan como ahora lo es de Ortega.

OBS     La palabra “fin” aparece formada con flores rojas sobre un lecho de flores blancas.

TAQ     El lanzamiento nacional tuvo lugar el 17.2.1966 en el Gran Mar (Mar del Plata), en el que se mantuvo en cartel durante seis semanas. Tres sucesivos informes titulados “Los últimos 20 años”, acerca de los éxitos comerciales argentinos entre 1959 y 1967, publicados por el Heraldo del Cine en 1978, mencionan este film como uno de los cinco más taquilleros de su año. En efecto, ya había arrancado muy bien en su preestreno marplatense, repitiendo la performance en el resto del país. En el Monumental se mantuvo tres semanas, y en varios simultáneos (Cuyo, Gran Norte, Gran Savoy, Gran Rivadavia, Grand Bourg, El Plata, Río de la Plata, Lope de Vega y Rivas) aguantó dos, sumando en esa primera semana 210.567 espectadores. Desde la 2ª (24.3) se agregaron los cines Hollywood –por cuatro semanas–, Asamblea, Loria, Gaona –por tres semanas en cada uno–, Nobel –por dos semanas–, Select Buen Orden, Flores, Rialto, Sáenz, Gran Lugano y Once + 18. Desde la 3ª (31.3) sumó los cines Alvarez Thomas, Continental –por tres semanas en cada uno–, Select Flores, Gran Buenos Aires, Coliseo Palermo, Cumbre, El Sol de Mayo –por dos semanas en cada uno–, Cecil, Olavarría, Pellegrini, Odeón Palace, Roxy y National Palace. Luego, desde el 7.4, cruzó al Victoria –por tres semanas– y al París además de los cines Alcázar, Cabildo y Astro –por dos semanas en cada uno–. Desde el 14.4 sumó los cines Lezica, Floresta y Parravicini, y desde el 21.4 sólo ocupó un cine porteño aparte el Victoria, el Atlantic. Luego continuó siendo programado sólo en el GBA y el interior del país.

 

De profesión sospechosos / De profesión: sospechosos
Argentina / España, 1965
35mm / B&N-EastmanColor / RCA / 86’ / SR

El afiche español


EQ     CP: [Producciones] JR [SRL] / PC Brío [Producciones Cinematográficas Brío] (Madrid). JP: Carlos Roig. AP: Jorge Velasco. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. AYD: Julio César Vázquez. G: Julio Porter, sobre argumento original [la pieza teatral De profesión: sospechoso] de Alfonso Paso. F: Antonio Merayo. CM: Alberto Curchi. JR: Juan Rocino. E: Gori Muñoz. [DC: José Tasín]. MQ: Vicente Notari. PN: Susana Fernández. S: José R. [Ramón] Feijóo. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. [AC: Higinio Vecchione]. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Tito Ribero. CN: El amor, ritmo-canción, Si te fueras de mí, Enamórate y El mesmito, cha-cha-chá flamenco, todas de Joaquín Prieto, por Antonio Prieto; y El matrimonio, twist, de Becerra [Ricardo Mejía] y George [Oscar Toscano], por Anita Martínez. [PUB: Bonifacio de la Parra]. EF, LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA). LOC: provincia de Córdoba (sierras). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 12.7.1965 al 27.8.1965. CD: Argentina Sono Film SACI / Nueva Films SA (Madrid). LC: 5.5.1966, cines Monumental, Gran Rivadavia, Río de la Plata, Constitución, General Belgrano, Lope de Vega, El Plata, Coliseo de Flores, 25 de Mayo, El Nilo, Coliseo Palermo, Cervantes y Rivas + 25 / 9.10.1968, cine Carlos I (Madrid).

I&P     José Marrone (José “Pepe” Montes), Antonio Prieto (Joaquín Frías) / Graciela Borges (Laura, esposa de Joaquín) / Nathán Pinzón (jardinero Salustio), Tono Andreu (casero Santiago) / Teresa Serrador (mucama Dolores), Olga Hidalgo (Amalia, esposa de Enrique) / Darío Vittori (Enrique Andrade) / Guido Gorgati (periodista), Adolfo García Grau (taxista Ramón), Ernesto Raquén (inspector), Anita Martínez (María Andrade, hija de Enrique), Hilda Viñas (chismosa en el estudio de TV), Roberto Guthié (Jorge Andrade, hijo de Enrique), Augusto Bonardo (locutor por TV), Amalia Bernabé (chismosa en el estudio de TV), Domingo Márquez (Carlos), Rafael Diserio (viejo en el baño), Alicia Bonnet (Justina Salerno, primera esposa de Joaquín), Greta Williams (modelo con Joaquín cuando canta Enamórate) / na Carlos Bianquet (comisario), Rafael Chumbita (agente de Policía), Susana Beltrán (rubia en el estudio de TV).

 

Mi primera novia
Argentina, 1965
35mm / EastmanColor / RCA / 98’ / SR




EQ     CP: Producciones JCG [SRL]. PA: Sixto Pondal Ríos. JP: Carlos Roig. AP: Jorge Velasco. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. AYD: Julio C. [César] Vázquez. G: Sixto Pondal Ríos, sobre argumento de Sixto Pondal Ríos y Carlos Olivari. F: Antonio Merayo. CM: Alberto Curchi. FQ: Pedro Bor. [FF: Juan Ritter]. JR: Juan Rocino. E: Gori Muñoz. [DC: José Tasín]. MQ: Vicente Notari. [PN: Susana Fernández]. S: José [Ramón] Feijóo. [AS: Juan Carlos Bertola]. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. AC: Oscar Pariso. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Lucio Milena. CN: Señora, de Nelly Croma (l), Se fue, de Dino Ramos (l), Yo me equivoqué, de Mandy [Amanda Velazco] (l), Mi primera novia, de H. Sposito [Homero Expósito] (l), El que todo tiene, de Juan Ramón (l), Zumba-zumba, de José Finkel (l), Trabajando, de Juan Ramón (l), Siempre en mi recuerdo, de Sixto Pondal Ríos (l), [y un popurrí integrado por fragmentos de Y no puedo olvidarte, de Palito Ortega (l), Canción del jacarandá, de María Elena Walsh (l), El mapa, de Mandy [Amanda Velazco] (l), Al lado, de Dino Ramos (l), y Macaneando, de Chico Novarro (l), todas con música de e interpretadas] por Palito Ortega con orquesta dirigida por Oscar Toscano, [en algunas de ellas acompañado off por el grupo Los Iracundos]; y Chica inquieta, de Dean Reed, y Perdóname mi amor, de José A. Zorrilla (l) y Gabriel Ruiz (m), ambas por Dean Reed. COR: Olga Francés y Emilio Buis. [PUB: Bonifacio de la Parra]. EF, LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA). LOC: BA (parque 3 de Febrero en Palermo, cine Ideal, bar El Ateneo en Carlos Pellegrini y Cangallo) y GBA (una casona y calles de Martínez, Yacht Club de Olivos; almacén El Galeón de Oro y plaza de Acassuso). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 13.9.1965 al 29.10.1965. CD: Argentina Sono Film SACI. LC: 17.3.1966, cines Monumental, Callao, Cuyo, Constitución, Gran Norte, Gran Savoy, Gran Rivadavia, Grand Bourg, El Plata, Rivera Indarte, Río de la Plata, Cervantes, Lope de Vega, Palacio del Cine y Rivas + 20.

I&P     Palito Ortega (Tito Crespo) / Dean Reed (Dean Reed) / Evangelina Salazar (Elvira Troncoso), Luis Tasca (Fortunato Crespo, padre de Tito), Aída Luz (madre de Tito), Tono Andreu (representante Nicanor Angelini), Norberto Suárez (Roberto, amigo de Tito) / Guillermo Battaglia (don Faustino, padre de Roberto), Olga Hidalgo (Angélica Ferrán, madre de Elvira), Gloria Lopresti (Beba Crespo, hermana de Tito) / Javier Portales (Ignacio, novio de Beba), Ernesto Raquén (médico doctor Rodolfo E. Troncoso, padre de Elvira), Carlos Borsani (Coco Marino, amigo de Tito), Roberto Guthié (Pepino, amigo de Tito) / Mirtha Dabner [Dubner] (Jenny Reed, hermana de Dean), Mabel Landó (pensionista Perla), Alicia Bonnet (pensionista Susy), Marta Cipriano (María, mucama de los Crespo), Alberto Anderson (Julio, amigo de Tito), Carlos Galante (Raúl, amigo de Tito) / na Enrique San Miguel (obrero municipal), Rafael Diserio (empleador 1º, de la Compañía Sudamericana), Roberto Bordoni (empleador 2º), Jorge Pérez Vila (empeñador 1º), Nancy Lopresti (pensionista Lulú), Yunga (el burro) / aana Enrique Carreras (asistente de TV que dice “listo Angelini, cuando guste”), Antonio Carrizo (él mismo, animador de TV). [Personajes en busca de actores: narrador off / agente de Policía / barman de la kermesse / tintorero japonés / mucama de los Troncoso / empeñador 2º / mozo de la confitería El Ateneo / boletero del cine].

F&P     INC: 13º premio al film / ACCA: premio a la revelación masculina (Norberto Suárez, ex aequo con Federico Luppi por Todo sol es amargo) / Terza: premio a la fotografía en color / Estrenado el 24.4.1971 en Sevilla y el 10.2.1975 en Madrid.

lunes, 23 de marzo de 2026

CHUCHERIAS

Yo sé que ahora vendrán caras extrañas


El valenciano Jorge Mistral (Modesto Llosas Rosell, 1920-1972) fue considerado por Aguilar y Genover “un auténtico ídolo nacional” que durante los 50 “mantiene su rango estelar, trabajando indistintamente en España y la casi totalidad de los países latinoamericanos”, entre ellos, por supuesto, el nuestro o, también, para el nuestro. Su voz grave de perfecta dicción, su tez morena, su cabello enrulado y sus labios carnosos aptos para chupetearse con las más atractivas actrices, aparecieron en:

• El conde de Montecristo (León Klimovsky, 1952: “Edmundo Dantés, conde de Montecristo, alias lord Wilmore”, 1º), coproducción argentino-mexicana –la primera de la historia, dicho sea de paso– en la que encarnó al más popular personaje de la novelística francesa, imaginado por Alexandre Dumas.



El tren expreso (Klimovsky, 1954: “Mario Sandoval”, 2º), coproducción hispano-argentina hecha en estudios madrileños y en localizaciones de la provincia de Castilla, compartiendo estelares con Laura Hidalgo.

Amor prohibido (Luis César Amadori, 1955: “capitán Alejandro Brown”, 2º), otra vez en un personaje literario, el zarpado “conde Vronski” al que le cambiaron el nombre, con Zully Moreno como la trágica “Ana Karénina”.

Esposa o amante / Creo en ti (Alfonso Corona Blake, 1959: “Roberto Ordóñez, 2º), coproducción de mayoría mexicana sin embargo rodada en Buenos Aires y suburbios, que significó el retorno al cine de su país de la exiliada Libertad Lamarque.

Bajo un mismo rostro (Daniel Tinayre, 1961: “teniente coronel Jaime Alonso”, 3º, doblado por Fernando Siro), donde hace a un aviador militar que se enamora de Mirtha Legrand sin saber que es una puta, tal como muy sonoramente se lo refresca su macrô Ernesto Bianco.

Crimen sin olvido, del que me ocuparé más abajo.

Los debutantes en el amor (Leo Fleider, 1969: “médico doctor José María del Cerro”, 10º), horrorosa comedia picaresca disfrazada de “trascendente” y “aleccionadora”, indigna despedida de Mistral del cine argentino.

   Supo ser dirigido por argentinos en el exterior, como Tulio Demicheli en el mexicano rodado en Cuba Más fuerte que el amor (idem, 1954) y en el español Carmen, la de Ronda (idem, 1958), y como Luis Saslavsky en su remake española de Historia de una noche (idem, 1961). Mistral debutó como director con dos producciones mexicanas hechas en 1964 en Puerto Rico, una detrás de la otra, La fiebre del deseo y La piel desnuda, ésta con la argentina Libertad Leblanc.

Con Zully Moreno en el set
de Amor prohibido


   En 1965 se encontraba en el Perú, contratado por Panamericana Televisión para encabezar con Saby Kamalich la novela El precio del orgullo, uno de cuyos directores era el actor argentino Roberto Airaldi. Allí conoció a Graciela Dufau, iniciando una relación tormentosa de la que nació una hija, todo ello mientras El Astro (así lo menciona Dufau en su libro de memorias) abusaba del alcohol y la cocaína. Mistral vivió largamente en Buenos Aires desde que llegó el sábado 1.4.1967 contratado por el Canal 9 de TV, para el que de inmediato (el lunes 3.4.1967) intervino en el programa inicial de la nueva temporada del ciclo Cuatro hombres para Eva y desde el día siguiente como actor principal de la telenovela Mujeres en presidio, que fue mantenida en el aire durante dos temporadas: en esos años también se enredó con Pablo Palitos saliendo de gira con Aló, aló, número equivocado, una “rascada”.

   Fue en esas circunstancias que le ofrecieron protagonizar un film boliviano realizado por argentinos (por entonces en Bolivia no había actividad cinematográfica) que debía dirigir Jorge Mobaied: cuando éste renunció, Mistral se hizo cargo y allí comenzaron los problemas que derivaron en un rodaje complicado en La Paz primero y en Buenos Aires más tarde. Crimen sin olvido terminó convertido en una coproducción con la Argentina tras un año en que el material obtenido estuvo enlatado en los laboratorios Alex a la espera de que alguien se animara a editarlo. Hubo que agregar planos adicionales y hacer desaparecer personajes para darle cierta coherencia a una confusa historia sobre jerarcas nazis refugiados en las minas bolivianas, tareas finales concretadas en 1969 en las que Mistral nada tuvo que ver y que fueron realizadas por Sergio Móttola. Mistral vivió sus tres últimos años en México, en cuya capital cometió suicidio.

 

La gran mayoría de los exiliados españoles que recalaron en la Argentina tras el estallido de la Guerra Civil 1936-1939 era republicana, con al menos una excepción notable, la actriz Amalia Sánchez Ariño, cuyas discusiones durante el rodaje de turno con sus connacionales antifranquistas eran tan explosivas cuan notorias. Otra la configura Antonio Solano, pionero del sonoro español que, tras el comienzo de la contienda, se unió a la Delegación de Prensa y Propaganda de la Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET-JONS), cuya Sección Iberoamericana se había formado “para acompañar a la misión que con destino a Latinoamérica salió de la España rebelde organizada por el falangista Augusto Atalaya. Instalado en la Argentina, el equipo emprendería la edición de un Noticiario Intercontinental, especial para distribuir en los países de América del Sur; su tono, en general, es más rabioso, y la aparición de los líderes de Falange está rodeada de un mayor boato, de lo que deducimos que quizá la distancia eliminó cuidados”, según informan Ramón Sala y Rosa Alvarez Berciano en Cine español 1896-1983. Realizados en 1937, esos cortos se titulaban La guerra en España, que dirigió Solano, Alma y nervio en España, Voluntad –Falange en Argentina–, España azul, Nota extraordinaria del II año triunfal y los números 1 y 2 de la edición intercontinental del Noticiario de la Falange Española, todos ellos dirigidos por el uruguayo Joaquín Martínez Arboleya, fotografiados por Solano y sonorizados en los laboratorios de Lumiton por Luis Marquina.

Delia Garcés en Gente bien

   A pesar del triunfo del general Francisco Franco, Solano se quedó en la Argentina: fue director de fotografía en Gente bien (Romero, 1939) y director técnico de la productora del noticiario Sucesos Argentinos, para la que dirigió una gran cantidad de cortos documentales, todos con Martínez Arboleya y firmados “Marsol”, así como el mediometraje Buenos Aires canta. De Solano se sabe, además, que firmó –con sus dos apellidos: el otro era Ruiz– la fotografía del corto propagandístico La mujer puede y debe votar (Moglia Barth, 1947); que dirigió el corto Por sendas cordobesas (1950), producción Cine Service; que hacia 1956 produjo y dirigió para la Solano Films y la Trans América Films una serie de cortos con temas de breves relatos, musicales y documentales turísticos y folklóricos, y que en abril 1963 inauguró los Laboratorios Tecnitrom SAIC en la calle Yerbal 5266, de los que fue su director técnico. Es posible que además haya fotografiado el largometraje uruguayo Esta tierra es mía, dirigido en 1948 por su ex socio Martínez Arboleya.



   A propósito de Buenos Aires canta: fue uno de esos documentales de Solano para Sucesos, “casi” un largometraje (55’) producido en 1946-1947 y lanzado el martes 3.6.1947 en el cine Alvear publicitado como “Ases de la música y la canción”, que ofrecía fragmentos musicales de origen tan diverso cuan incierto, de los cuales de sólo uno se tiene certeza de su procedencia, el corto Mano a mano (Eduardo Morera, 1930, con Gardel). Sucesos Argentinos Editorial Film SACI, empresa fundada en 1938 por Antonio Angel Díaz, tenía por actividad principal el noticiario semanal Sucesos Argentinos que exhibían los cines de todo el país. No resulta difícil imaginar, entonces, el origen del material: las variedades musicales que solían acompañar esas noticias. Tras su fugaz paso por el cine Alvear, Buenos Aires canta fue programado a mansalva durante el resto de 1947, casi siempre por apenas un día en salas de barrio (Lumière, Carlos Gardel, Canadian, Varela, Roxy, Edén Palace, Cecil, El Plata, Gaona, Febo, Sena). La desaparición de toda copia impide detectar el posible diverso origen de los números musicales incluidos, salvo el de Morera-Gardel. Tal parece que lo único dirigido por Solano y Martínez Arboleya se redujo a la presentación de cada fragmento, a cargo de Homero Cárpena y Lilia Bedrune.



   El rubro en el que incursiona Buenos Aires canta reconoce antecedentes y seguidores, por lo general corto o mediometrajes lanzados oscuramente en salas de barrio o en cines céntricos poco importantes, films que la Historia ha pasado por alto. Algunos ejemplos: Música que llega al alma (4.4.1941, Melody, 10’), La cabalgata del tango (18.12.1942, Renacimiento, 45’), Calandrias y zorzales (21.11.1944, Cinelandia, mediometraje que reaparece el 28.6.1962 en el Cuyo), Estampa criolla (6.12.1945, 10’) y Arrabal y tango (23.1.1962, Devoto, mediometraje producido en 1957).

Charlie Oakley

domingo, 22 de marzo de 2026

TEMAS

Boedo 51

Para los más veteranos de entre los observadores de los meandros del cine nacional, la dirección del título devino mítica. Es que allí, en el barrio de Almagro, a media cuadra de la avenida Rivadavia, entre Maza y Colombres, fueron impresionados los primeros films argentinos, mudos por supuesto, y también algunos de los iniciales sonoros. Un buen día, no más allá de finales de los años 30, desaparecieron, barridos por la evidencia de los flamantes estudios industriales, copiados por sus dueños y arquitectos de los estadounidenses, los franceses y los alemanes: los primeros, a gran escala, fueron construidos en 1932 y en Munro por los socios de la SA Radio Cinematográfica Argentina Lumiton. Siguieron varios otros, pero esa es otra historia y, además, ninguno ha quedado en pie, y si alguno ha quedado en pie ya no se dedica a producir cine, que ahora se hace en “locaciones”, ese otro anglicismo.

Enrique Luchetti, Benoît y Capellani en Boedo 51


   El galpón de la calle Boedo fue equipado con los “tachos” que se podían conseguir en aquellos tiempos heroicos, y quienes los aportaron fueron el actor y empresario Héctor Quiroga y Georges Benoît más sus asociados Miguel De Rizzo y Marcel Morhange. Los dos primeros eran los dueños de la Platense Film SA, que produjo su opera prima entre noviembre 1917 y marzo 1918 en esos “talleres cinematográficos”, como pomposamente los mencionaban ellos mismos y la prensa: su título era ¿Hasta dónde..? y fue dirigida por otro francés (como Benoît y Moranghe), Paul Capellani, quien trajo consigo y adaptó la pieza teatral Trente ans, ou la vie d’un joueur, de Jacques-Félix Beaudin y Prosper-Parfait Goubaux, con Camila Quiroga y Capellani al frente de un elenco en el que aparecían dos niños que luego hicieron carrera, Nélida Quiroga como actriz y Julio Saraceni como director. Al año siguiente, Quiroga y Benoît reincidieron con Juan sin Ropa, hoy consagrado como un clásico, un argumento de José González Castillo, que “está filmando la nueva empresa Quiroga-Benoit Film. Asunto genuinamente argentino, viene a ser la simbolización diabólica del vencedor de Santos Vega, tema de la leyenda popular que introdujo en nuestra poesía lírica uno de nuestros mejores poetas [se refiere a Rafael Obligado], y que, bajo otro aspecto, se asimila a la lucha del trabajo y el progreso que invade la Pampa y derrota a los últimos vástagos del gaucho; quiere encarnar, en fin, el símbolo, el ideal nuevo, el capital moderno, substituyendo en nuestra civilización la antigua vida, venciendo los egoísmos de la naturaleza nativa”, explicaba La Razón el martes 20.8.1918. Camila Quiroga, esposa del productor, fue otra vez, por supuesto, la actriz principal, secundada por su marido en el personaje del título, pero la compañía productora ya no se denominaba Platense sino Quiroga-Benoît Film, tras la cual Benoît volvió a Francia no sin antes vender su parte al matrimonio Quiroga, que en adelante denominó a su empresa Quiroga Film, que no produjo nada.

Capellani y Camila Quiroga en Hasta dónde..?


      No se descarta que en Boedo 51 hayan sido rodados otros proyectos de productores independientes hasta que en 1921 fueron adquiridos por la Colón Film de los hermanos Vicente y Luis Scaglione, quienes le dieron un uso intensivo con producciones propias y ajenas, período en el que destacan El remanso, la opera prima del popular actor Nelo Cosimi en tanto director (“Remanso ha sido filmado casi totalmente con luz artificial, esfuerzo notable en nuestro medio si se tiene en cuenta que aun en muchos países europeos se limita a filmar con luz natural”, informaba La Razón el martes 11.4.1922) y dos producciones rosarinas, El último centauro, con Carlos Perelli como “Juan Moreira”, rodada en localizaciones santafesinas, cordobesas y del conurbano bonaerense así como del territorio de Chaco, cuyos escasos interiores se hicieron en la Capital Federal porque en Rosario ni siguiera había galpones adecuados, e Historia de un gaucho viejo, rodada en Mendoza, que en Boedo 51 concretaron las tareas (improvisadas, chapuceras) de lo que más adelante sería considerado un “laboratorio”. La primera producción personal de los Scaglione fue La chica de la calle Florida, “cine-drama del ambiente porteño” del Negro Ferreyra, ya entonces un director consagrado. Allí se inició Ber Ciani, vendedor de puerta-en-puerta que cierto día de 1927 tocó el timbre para ofrecer sus productos, lo hicieron pasar y nunca más salió (del cine).


   Su siguiente dueño habría sido, de acuerdo a un aviso publicitario en La Película (nº 555, 12.5.1927), la empresa O. H. Rodríguez y Cía., que “inauguró sus estudios y laboratorios cinematográficos en la calle Boedo nº 51” y que “a precios convenientes arrienda su galería perfectamente equipada”, recomendando a los lectores interesados que “soliciten presupuesto”. Durante su locación fue producido apenas un título, Ni siquiera un beso, título del que nunca más se tuvo noticias. Sin embargo, poco después esa misma revista informó que los socios de Boedo 51 eran los señores Ramos, Reta y Biasotti, quienes habían decidido bautizarlos Ariel, que era el nombre de la Compañía Cinematográfica Ariel que Biasotti había establecido en 1918 en sociedad con Roberto Guidi y Mario Ponisio. Con o sin Ramos y Reta, Biasotti continuó siendo el titular de la Ariel por varios años: en sus talleres fueron rodados algunos de los iniciales sonoros, incluyendo ¡Tango!

   Biasotti pasó a formar parte de la SIDE en calidad de jefe de Laboratorios y en abril 1934 vendió ese set a Lemson SI de Cinematografía, de Juan Favre, que en apariencia los mantuvo inactivos hasta que dos años más tarde fue realizado allí el cortometraje El milagro de la radio, último rastro de Boedo 51. “Nosotros hicimos más producción porque empezamos a tener la casa propia, el estudio propio, que era muy importante, porque no se podía seguir filmando en SIDE o en los gallineros aquellos que había”, sinceró Atilio Mentasti en Reportaje al cine argentino (pág. 70), y lo sabía de primera mano porque las producciones iniciales de Argentina Sono Film fueron registradas en uno de ellos, en Bulnes 41. Otro pionero, Moglia Barth precisó para el mismo libro (pág. 273) que “En aquel tiempo no había más estudios que el de Valle, y yo no quería recurrir a Valle porque el estudio no estaba en condiciones, era muy precario. Quedaba el estudio de la calle Boedo, el de Biasotti, que estaba también en ruinas”.

Alberto Biasotti


    En las tres décadas iniciales del siglo XX, esto es, cuando el cine era mudo, hubo otros galpones/sucuchos/gallineros/depósitos/barracas denominados “talleres cinematográficos”: los de la Cinematografía Valle en Gavilán 1079, Caballito; los de Italo Fattori en Tucumán 692, San Nicolás; los Talleres Industriales Cinematográficos Filmgraf-A. Lipizzi & Cía. de Atilio Lipizzi en San José 1456, Constitución; los de Eduardo Martínez de la Pera y Ernesto Gunche en Bogotá 2701 y luego en Andrés Arguibel 2887, Palermo, éstos luego adquiridos por la Orbis Films Corporation de Moglia Barth y Julio A. Tello; los de la Ortiz Film de Gumersindo F. Ortiz en Virrey Cevallos 1479, Constitución; los de la FIFA de Pio Quadro y Gabriel Lapeyrière en la avenida Caseros 3239, Parque Patricios; los de Armando Films de Federico Vidal en Franklin 1915 y los de Ariel en Manuel Ricardo Trelles 2651-2671, ambos en el barrio Villa General Mitre; y los Talleres y Laboratorios Cinematográficos Argentinos (TYLCA) de Enrique Quintana, Aquiles Marchesi y Rafael Parodi en Rivadavia 5094, Caballito.

   Días pasados fui hasta “el lugar del crimen”: en ese predio se levanta un edificio de departamentos con dos locales sobre la vereda, uno de los cuales luce la chapa 51.

Emile Carcassone

FILMS REGISTRADOS EN BOEDO 51
[Se indican director, fecha de inicio de rodaje y compañía productora]
MUDOS:
¿Hasta dónde..? (Paul Capellani, noviembre 1917, Platense Film SA)
Juan sin ropa (George Benoît, julio 1918, Quiroga-Benoît Film)
El remanso (Nelo Cosimi, octubre 1921, Talleres y Laboratorios Cinematográficos Argentinos)
La muchacha del arrabal (José A. Ferreyra, marzo 1922, Talleres y Laboratorios Cinematográficos Argentinos)
La chica de la calle Florida (José A. Ferreyra, septiembre 1922, Colón Film)
Mi alazán tostao (Nelo Cosimi, octubre 1922, Mundial Film)
Melenita de oro (José A. Ferreyra, enero 1923, Colón Film)
Corazón de criolla (José A. Ferreyra, mayo 1923, Colón Film)
El último centauro –La epopeya del gaucho Juan Moreira– (Enrique Queirolo, mayo 1923, Lautaro Film Sindicato Argentino –Rosario, Santa Fe–)
Audacia y nobleza (Jorge Lafuente, julio 1923, Colón Film)
Historia de un gaucho viejo (José J. Romeu, febrero 1924, Internacional Film –Rosario, Santa Fe–)
El caballero de la rambla (Francisco P. Donadio, febrero 1924, Sociedad General Cinematográfica Ltda.)
Carne de presidio (Leopoldo Torres Ríos, marzo 1924, Colón Film)
Era una provincianita (Jorge Lafuente, junio 1924, Arte Nacional)
Mi último tango (José A. Ferreyra, enero 1925, San Martín Film)
Y en una noche de Carnaval… (Enzo Longhi, enero 1925, Colón Film)
Galleguita (Mario Parpagnoli, abril 1925, Buenos Aires Film)
El organito de la tarde (José A. Ferreyra, junio 1925, Colón Film)
La costurerita que dio aquel mal paso (José A. Ferreyra, marzo 1926, San Martín Film)
Ni siquiera un beso (NN, mayo 1927, Charrúa-Film)
La borrachera del tango (Edmo E. Cominetti, 1927-1928, Maipo Film)
Historia de una vida (Enriqueta Salas Martínez, agosto 1928, NN)
Dios los cría… (Vitale de Stefano, octubre 1928, Compañía Argentina Productora de Películas SA)
El buitre blanco (G. de Costanzo, octubre 1928, Güemes Film)
La casa del placer (Julio Irigoyen, noviembre 1928, Buenos Aires Film)
Las aventuras de Pancho Talero (Cristiani, enero 1929, Capitol Film)
Destinos –Romance estudiantil– (Edmo E. Cominetti, mayo 1929, Compañía Cinematográfica Ariel)

Filmando Destinos

Variedades Sonoras Ariel-Fonografía SIDE (Eleuterio Iribarren – Edmo E. Cominetti, noviembre 1929, Compañía Cinematográfica Ariel; en Boedo 51 sólo se hizo el proceso de laboratorio, fue rodado en los estudios SIDE)

El amanecer de una raza (Edmo E. Cominetti, abril 1930, Compañía Cinematográfica Ariel)
Muñequita porteña (José A. Ferreyra, febrero 1931, Patagonia Film)
La vía de oro (Edmo E. Cominetti, mayo 1931, Productora Cinematográfica Sur)
SONOROS:
¡Tango! (Moglia Barth, noviembre 1932, Argentina Sono Film; rodaje iniciado en Boedo 51 y completado en 1933 en los talleres de Valle)
Dancing (Moglia Barth, julio 1933, Argentina Sono Film)
Riachuelo (Moglia Barth, marzo 1934, Argentina Sono Film; sólo el proceso de laboratorio)
El milagro de la radio
(Rafael Salvatore, 1936, corto, Heliotón Argentina)

Arturo García Buhr y Amanda Ledesma en Dancing



FILMS Julio Irigoyen: Prontuario de un marginal Sombras de Buenos Aires (1923) – T uvo una gestación curiosa, ultrarrápida y, por cie...