martes, 4 de agosto de 2026

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!

–El cine de Enrique Carreras–

La súper-súper aventura (1974-1975) – En agosto 1973, el director y productor Emilio Vieyra, los actores Ricardo Bauleo, Víctor Bo y Julio De Grazia, el guionista Salvador Valverde Calvo y el productor ejecutivo Fernando Molina se asociaron en un proyecto que en aquel momento sólo definieron como “una comedia satírica al estilo James Bond”. El 19.11 siguiente comenzó el rodaje de lo que en definitiva se tituló La gran aventura, una comedia destinada al público infantil en la que tres agentes de una organización desbaratan un complot. Estrenada el 23.5.1974, se convirtió en un extraordinario éxito de taquillas: en poco más de cuatro meses pasó la barrera del millón de espectadores. Ese éxito no fue casual: se trataba de una peripecia de acción y aventuras, subgéneros a los que el cine argentino no estaba acostumbrado; era apto para todo público (hubo casos de niños que festejaban su cumpleaños invitando al cine a todos sus amiguitos); ostentaba un nivel de producción razonable para ese género y, en fin, fue muy hábilmente lanzado, incluyendo merchandising (un disco con la música, remeras, fotos de los superhéroes).


Bo, De Grazia y Bauleo


   Pocos días después del estreno de La gran aventura, Vieyra anunció que el mismo grupo realizaría una nueva producción, titulada Los irrompibles. Sin embargo, cuestiones relacionadas con porcentajes y contratos provocaron la ruptura de relaciones de sus principales implicados, que se dividieron en dos bandos: Vieyra y Molina continuaron asociados e hicieron Los irrompibles cambiando género, libretista y elenco, en tanto Bauleo, Bo, De Grazia y Valverde Calvo formaron otro equipo que permanecería unido durante varios años. Decididos estos últimos a continuar las aventuras de los súperagentes, tan sólo se sentaron a escuchar ofertas. La mejor fue la de “Toto” Goldberg y Enrique Buschell, socios principales en Cine Internacional de la Argentina (CIA), una distribuidora establecida poco tiempo antes que estrenaba material en su mayor parte europeo. El éxito de varios films argentinos lanzados en 1974 determinó que Goldberg y Buschell decidieran producir. Las cifras de La gran aventura y la disponibilidad de sus responsables luego de la ruptura con Vieyra y Molina decidieron un repentino cambio de rumbo en los planes de la CIA: rescindieron todos los contratos –que Renán cobró en su totalidad, sin embargo– y arreglaron con Bauleo, Bo, De Grazia y Valverde la realización de una nueva aventura de los súperagentes, que ya no podrían llamarse “Apolo”, “Centauro” y “Hércules” porque esos nombres los tenía registrados Vieyra.

   El rodaje de la que resultó la única incursión de Goldberg y Buschell en el negocio de la producción fue apresurado, por cuanto era una decisión tomada estrenarla en el verano 1975. EC fue contratado en octubre y de inmediato publicitado como “el gigante de las taquillas argentinas”: el rodaje comenzó el 9.12, apenas una semana después de que el realizador terminara Las procesadas, y concluyó un mes más tarde. “Tiburón”, “Delfín” y “Mojarrita”, los nuevos nombres adoptados por los héroes, deben en esta ocasión custodiar “el brillante más valioso del mundo”, La Estrella de la Paz, “la joya sagrada de un pueblo supersticioso” de un país oriental: para el papel del califa Ben Asán, que trae la joya a Buenos Aires para una exhibición en el hotel Sheraton, fue contratado el veterano Pablo Cumo, quien en su larguísima carrera de actor de reparto había hecho todo tipo de personajes, excepto de oriental tocado con túnica y turbante... Lástima que su voz, tan característica, fuera doblada por otro actor.


De Grazia, Adriana Aguirre y Bauleo
filmando en la piscina del Sheraton


   El resultado fue mucho más pobre que el obtenido por el de Vieyra, lo que es decir mucho: la historia no interesa demasiado y además se arrastra entre módicas corridas automovilísticas y caídas livianas de improvisados stuntmen. Su humor es elemental, y su estética horrorosa. De todos los directores posibles, EC era quizás el menos indicado para resolver satisfactoriamente ese tipo de subgéneros que nunca había abordado y para los que demuestra una total impericia.

   Debutaron en la filmografía de su realizador varios actores (Bauleo, Bo, De Grazia, Murray) así como el guionista Valverde Calvo (Barcelona, España, 5.5.1924 / Buenos Aires, 5.4.2022), nieto de Joaquín Valverde e hijo de Salvador Valverde, ambos conocidos zarzueleros y letristas de canciones españolas: Salvador Valverde, al que Lolita Torres solía interpretarle algunos temas, había nacido en la Argentina. Por su historia familiar y sus gustos literarios, Valverde Calvo estaba casi predestinado a trabajar alguna vez con EC. Había debutado en cine pocos años antes, firmando el guion de la comedia picaresca El bulín (Angel Acciaresi, 1967-1968) y de inmediato comenzó una larga y exitosa asociación con Vieyra en tres films-de-cantante protagonizados por Sandro y en otros cinco de directa apelación popular. En total fue responsable del argumento y/o guion de más de cuarenta largometrajes, en algunos de los cuales volverá a colaborar con EC.


Salvador Valverde Calvo, el cuarto superagente,
rodeado por Nélida Lobato y Susana Giménez


   La súper-súper aventura, que fue el primero del realizador en estrenarse en el cine Gran Rex, termina con una pregunta: “¿Qué nuevas aventuras les esperan a nuestros agentes?” La respuesta tiene un número: 11. La saga continuó con La aventura explosiva (Orestes A. Trucco, 1976), Los superagentes biónicos y Los superagentes y el tesoro maldito (ambos Adrián Quiroga [Mario Sabato], 1977), Los superagentes no se rompen! (Julio De Grazia, 1978), La aventura de los paraguas asesinos (Carlos Galettini, 1979), Los superagentes contra todos y Los superagentes y... la gran aventura del oro (ambos Galettini, 1980) y, ya sin el “Tiburón” Bauleo, Superagentes y Titanes (Máximo Berrondo, 1982) y Los superagentes contra los fantasmas (Julio Saraceni, 1986), además de la aparición amistosa de “Mojarrita” De Grazia en un film ajeno, El profesor punk, dirigido por EC en 1988. La serie tuvo un hijo tardío y tonto: Los superagentes –Nueva generación– (Daniel De Felippo, 2008).

OBS     La CIA tenía como titulares a Mauricio Goldberg –quien en 1978 huyó al Brasil tras haber quebrado todas las empresas en las que participó–, Enrique Buschell, Juan Carlos Crespo, Juan Carlos Landoni y Vicente Pulvirenti. El plan multimillonario de producciones que se propuso en 1974 fue cancelado en buena medida por la funesta gestión de Miguel Tato al frente de la censura. Anunció sucesivamente “Los amigos”, guion original de Raúl de la Torre (quien lo dirigiría), Pedro Orgambide, Osvaldo Soriano, Víctor Proncet, Carlos Lozano Dana y la periodista estrella-por-un-rato Alicia Gallotti, con Héctor Alterio, Sergio Renán, Soledad Silveyra, Marilina Ross y Cipe Lincovsky; una versión de la pieza teatral Aprobado en castidad, de Luis Peñafiel [Narciso Ibáñez Serrador, quien la hubiera dirigido], con Nati Mistral y Camilo Sesto; un proyecto sin especificar cuya dirección estaría a cargo de Roberto Denis; y un nuevo título de la serie de los súperagentes.

      [En estricta confidencialidad, Armando Bo me comentó en un par de oportunidades que su único hijo varón le había resultado “un boludo”, en sus palabras textuales y en años en que ese término todavía sonaba despectivo y no un saludo cordial, como devino en el siglo XXI. Un día del verano 1974-1975 tuve la confirmación, cuando por razones periodísticas visité el rodaje de este film de EC. Trabajaban en una habitación del Sheraton, en la que un asistente me acomodó sentándome al borde de una cama, pegado a una mesita de luz, allí donde la cámara no podía verme. En esos trajines suena el teléfono a mi lado; alguien me hace una seña para que lo atienda; una voz que no reconocí pero se identificó como Graciela me pide que la comunique con Víctor; le paso el tubo a Víctor, que me pregunta quién es; le digo: Graciela; habla en voz baja como disimulando quién sabe qué pero, por lo que logré escuchar, todo aquello tenía aliento a “fato”. Al cortar, me dice sotto voce, “por favor Lopecito, no se le cuentes a nadie”, y ése es el detalle que confirma el asevero de su padre: en verdad, yo no me había dado cuenta ni imaginado que la tal Graciela era la que todos ahora imaginamos que era… Un boludo, sin duda].

TAQ     El lanzamiento nacional tuvo lugar un día antes que en BA, el 26.2, en el Ambassador de Mar del Plata. El primer aviso publicitario fue publicado el 12.12.1974 y anunciaba “A todo el país, atención: ya comenzó la filmación!”: fue la primera muestra de la que sería una campaña publicitaria de enormes dimensiones, con –por ejemplo– un aviso a página entera en Clarín el día del estreno y luego avisos más pequeños pero siempre notables todos los días durante dos semanas. Además, al mismo tiempo se publicó su argumento en forma de fotonovela, que era vendida a 7 pesos. Así, fue un éxito destacado, con dos semanas en el Gran Rex, cuatro en el Los Andes, tres en el Belgrano y dos en las restantes salas que lo lanzaron. Desde la 2ª (6.3) se sumaron 35 simultáneos y el Normandie (“Impacto sin precedentes: el colosal desfile de espectadores obliga a agregar otra sala de estreno”), cine en el que, a su vez, se mantuvo durante tres semanas y del cual debió salir por razones de fuerza mayor, un incendio ocurrido en la madrugada del 20.3. Desde la 3ª (13.3) se agregaron los cines Grand Prix –por dos semanas–, Atalaya y Moreno + 27, y desde la 4ª (20.3) los cines Alvarez Thomas, Olavarría –por dos semanas en cada uno–, Gran Lugano y Gran Buenos Aires + 22. Tras el incendio en el Normandie, desde el viernes 21.3 cruzó al Premier; desde el miércoles 26.3 a los cines Suipacha, Sáenz, Continental y Devoto + 25; y desde el 10.4 al Gloria. Reapareció en el centro desde el 4.9 en el Select Lavalle y desde el 11.9 en el Mitre.

 

La súper-súper aventura
Argentina, 1974-1975
35mm / EastmanColor / 75’ / ATP

EQ     CP, CD: Cine Internacional de la Argentina [SACI]. DP: Luis O. [Oscar] Giudici. JP: Jorge Velasco. AP: Samuel Armer [y Ricardo Vacas]. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. AYD: Ricardo Cuevas. [PZ: Miguel Angel Fernández Alonso]. G: Salvador Valverde Calvo. F: Antonio Merayo. CM: Enrique Filipelli. [FQ: Roberto Maccari]. [ACM: Ever Latour]. [FF: Fernando Ramos]. JR: Jorge Denevi [Rodolfo Denevi]. [R: Juan José Fabio, Juan Carlos Centeno, Juan Carlos de Luca, Luis Gago y Antonio Salvatore]. E: Alvaro Durañona y Vedia. DC: José Tasín. [U: Enrique Castillo y Ramón Martínez]. [CPT: Tomás Alvarez]. JPT: David Daich. V: Horace Lannes. [MOD: Beatriz Rocino]. MQ: Vicente Notari. PN: Roley. S: José R. [Ramón] Feijóo. [AS: Juan Carlos Bertola]. RG: Mario Fezia. C: Antonio Ripoll y Alfredo Levinsky. [CNGT: Teresa Funari]. M: Pocho Leyes. ARR, DO: Juan Carlos Cirigliano. [PUB: Teresa Yuño]. EE: Martín Mendilaharzú, Guillermo Arias y Ricardo M. La Paz [Ricardo La Paz]. EF, LS: Argentina Sono Film [SACI] (Martínez, BA). LOC: BA (hotel Sheraton en Retiro) y GBA (Aero Club Argentino en Gregorio de Laferrère; Centro Atómico Ezeiza, Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini y bosques cercanos en Ezeiza; Morón, Martínez). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 9.12.1974 al 15.1.1975. LC: 27.2.1975, cines Gran Rex, Callao, Gran Norte, General Belgrano, Belgrano, Flores, Los Andes, Palacio del Cine, 25 de Mayo, El Plata, Constitución y Autocine Río de la Plata + 32.





I&P     Ricardo Bauleo (Ricardo, agente Tiburón), Víctor Bo (Víctor, agente Delfín), Julio De Grazia (Julio, agente Mojarrita) / Luis Tasca (Tony Stompinato) / Guillermo Murray (jefe de Acuario), Adriana Aguirre (Eleonora), Mirta Massa (Susan Bergman) / Augusto Codecá (director del western Sólo queda una tumba vacía en Tornado City), Guido Gorgati (director del film de capa y espada), Pablo Cumo (califa Ben Asán), Nino Udine (Mirko), Darío Avalo (Rocco), Gustavo Giordano (actor que interpreta a Johnny) / Arturo Noal (actor que interpreta a Peter), Pancho Giménez (Yusuff), Pepino y su Troupe (luchadores), Willy Turner (tercer cómplice de Eleonora), Luis Cordara (asistente de dirección del western), [Juan] Alberto Domínguez (asistente de Acuario), Rodolfo Machado (locutor de Acuario) / na Ricardo Jordán y Luis Linares (hombres misteriosos), Héctor Berro García (agente Lobo Marino), Enrique San Miguel (invitado que saluda al califa), María del Pilar Carrió (invitada elegante), Elisa Villafañez (embajadora de Uganda), Jorge Pérez Vila, Teresa Wallon y Susana Romero (tres invitados), Liliana Abayieva (telefonista), Beto Cabral (agente Velero) / aana Roley (peinador en el estudio), Orlando Zumpano (corre tras el sulky robado). [Personajes en busca de actores: actor que interpreta al barman / sereno].

Ficha supervisada en 1975 por el Gordo Cuevas y Miguel Fernández Alonso.

lunes, 3 de agosto de 2026

NO-FILMS

De Antonio Di Benedetto a Thelma Tixou

Originariamente publicado como parte del libro Grot (1957, premio D’Accurzio de la provincia de Mendoza y 1º premio para la Región Andina de los Premios Nacionales Regionales Trienio 1957-1959), el cuento de Antonio Di Benedetto El juicio de Dios tuvo una primera adaptación para cine, escrita por él mismo, quien la tituló “Los inocentes” y la presentó al 3º Concurso de Argumentos Cinematográficos convocado en 1959 por el INC, en el que obtuvo el 3º premio. Ambientado hacia 1907 en una zona mendocina desértica, relata el calvario de un jefe de estación que, señalado por una niña como “¿pa-pá?”, convoca la ira del padre, la abuela, los hermanos y los vecinos de la fugada madre soltera de esa niña, quienes lo secuestran y amenazan de muerte, todo en clave tragicómica que la reconocida maestría del autor convierte en un texto irresistible y, por cierto, muy apropiado para ser adaptado al cine o a la TV. Ese mismo año 1959, Di Benedetto fue guionista, con el director Catrano Catrani y el escritor Abelardo Arias, de Alamos talados, adaptación de la novela de Arias. El juicio de Dios debió haber sido el primero basado sobre un texto suyo pero, como le ocurrirá con Zama, nunca terminó su rodaje [Véase este blog: 28.8.2025].





   Las desgracias se vaticinaron ya desde su gestación, comenzando por un financista ajeno al medio (Cuello) asociado a un distribuidor sin experiencia en la producción (Guglielmo), quienes confiaron la mayor responsabilidad en un productor ejecutivo (Lozano) que sólo había sido asistente o jefe de producción en unos pocos largometrajes, todos de ínfima categoría. Lozano, a su vez, contrató –acaso por aquello de que los pares se juntan– a técnicos en su mayor parte considerados “serie B”, cuando no outsiders ineptos o fracasados. El director Hugo Fili [véase este blog: 19.7.2026], por su parte, era un debutante que sólo sumaba menguante experiencia como foquista y operador de cámara. El compositor Julio Presas (h) y el compaginador Remo Chiarbonello fueron mencionados en las gacetillas iniciales: se ignora si alcanzaron a intervenir.

   El rodaje en la provincia de Tucumán debió ser paralizado al promediar la tercera semana: técnicos y actores percibieron apenas una o dos cuotas respecto de lo convenido, en algunos casos a través de cheques sin fondos, y quedaron librados a su suerte al momento de tener que pagar alojamiento y comida. Cuello, Guglielmo y Lozano responsabilizaron al INC por no haber hecho efectiva la primera cuota del crédito otorgado. El rodaje estaba previsto concretarlo primero en La Pampa y luego en Mendoza, donde las autoridades negaron la ayuda requerida, la más importante de ellas la disponibilidad de un tren con locomotora a leña. Fue Angel Magaña quien, gracias a sus contactos, logró el apoyo de los tucumanos. Pero la suma de inconvenientes e irresponsabilidad paralizaron el rodaje faltando unos diez o doce días para ser completado.

   El 8.10.1984 el negativo del material obtenido fue subastado en la Corporación de Rematadores, a resultas del juicio iniciado por el SICA. Salió a remate con una base de 36.000 pesos argentinos, y Carlos Alberto Ferro lo adquirió por 120.000. Ferro era el esposo de María Alejandra Magaña Juliá, la hija menor de Magaña y Nuri Montsé. Antes, para colmo de males, fallecieron dos de sus actores, Magaña mismo y Alba Mujica. A fines de abril 1986 una gacetilla de Prensa informaba que la empresa López Quiñoy-Jorge Viñas Producciones completaría el rodaje en Tucumán y Salta, que al elenco original se sumarían Bárbara Mujica y Julieta Magaña (en el cuento de Di Benedetto sólo hay dos mujeres, una vieja y una niñita, además de ser mencionada la madre de esa niña, que la adaptación de Fili corporizaba), y que Ferro, claro está, sería productor asociado. Pero ese nuevo intento tampoco prosperó y El juicio de Dios nunca pudo acceder siquiera al juicio del espectador: algunas de sus imágenes fueron incorporadas al mediometraje en video La película infinita (Leandro Listorti, 2017).


Antonio Di Benedetto


   No obstante todo lo expuesto, la Cinematográfica Gusvi de Cuello-Guglielmo-Lozano anunció, en febrero 1980, que un mes más tarde produciría “Virgen de Luján”, guion de Plácido Donato y Eugenio Zapietro (ambos vinculados al ciclo televisivo División Homicidios) sobre un argumento original del RP monseñor Juan Antonio Presas. El proyecto, nunca concretado, iba a ser dirigido por el actor Augusto Larreta (quien por entonces había entrado en una especie de ciclo místico en su vida) secundado por su hijo Sebastián Larreta. María Aurelia Bisutti (que no animaría a virgen alguna) y Luis Medina Castro fueron mencionados para el elenco.

OBS     Las imágenes obtenidas registraron la última aparición en cine de Angel Magaña (Angel Pablo Magaña; Buenos Aires, 24.8.1915 / 12.11.1982) y de Alba Mujica (1916 / 1.1.1983).

SIC     Poniéndose bajo la protección de la Virgen María, se complace en invitar a Usted a la Santa Misa que, con motivo de la realización del film El juicio de Dios y en adhesión al Año Nacional Mariano, se celebrará en la Basílica Nuestra Señora de la Merced, sita en Reconquista y Cangallo de la Capital Federal, la que será oficiada por Monseñor David Auletta, Camarero Secreto del Santo Padre Juan Pablo II, el 20 de octubre de 1979, a las 10 horas. [Texto de una invitación enviada al periodismo por la Cinematográfica Gusvi SA].

 

Mientras tanto… cuatro años más tarde apareció La superdotada con una propuesta radicalmente lejana de las intelectualidades de Antonio Di Benedetto. El proyecto giraba alrededor de Thelma Tixou y fue anunciado con el título “La karateca invencible” y luego como “Thelma, la súper 7”, previéndose una coproducción argentino-mexicano-venezolana en la que además intervendrían el mexicano Jorge Rivero y los argentinos Noemí Laserre, Alfredo Lépore y Osvaldo Roth, todo ello pensando en el mercado mexicano, donde por entonces vivían y trabajaban tanto Tixou cuanto los actores que al final la secundaron, King Clave y Noemí Ceratto; el rodaje fue completado en cuatro semanas, al margen del INC y del SICA, con equipo técnico reducido a su mínima expresión y que incluía a dos mexicanos en el área de fotografía, ya que, si bien fue una producción 100% local, se hizo con dinero mexicano aportado por la estrella y su marido. En cambio, nunca se terminó en tiempo y forma la posproducción debido a un complicado juicio al director Montes (a Juan Bautista Maggipinto, en realidad, tal era su verdadero nombre) por defraudación. Ese marido era también su manager, se llamaba Adolfo Goldstein y años más tarde terminó estafándola, robándole todos sus bienes y hasta agrediéndola física y psicológicamente, según admitió su esposa, quien relató por teléfono el 5.12.1985 que todo el asunto se trataba de “una comedia de aventuras tipo James Bond, musical, blanca, apta para todo público, en la que demuestro lo que aprendí de karate. Hay una mafia que pretende meterme en el asunto de la droga, pero me zafo gracias a las artes marciales”.


Tixou y Fernando Siro en
La muchacha del cuerpo de oro


   Hacia mediados de los 60, Tixou, voluptuosa señora bautizada Thelma Delia Sukiennink Snopik (1944-2019), se ganaba la vida meneando sus partes en los teatros de revistas, en los que llegó a la categoría de media vedette en la revista La Lechuguita y el Pato volador (22.3.1966, Astral) secundando a Zulma Faiad y Rafael Carret. Su primer film fue La muchacha del cuerpo de oro (1966), dirigido por Dino Minniti y producido por Beatriz Josefina Galvano, su mujer, quien orientaba la incipiente carrera de Tixou, a la que llevaba de aquí para allá en el vano intento de lanzarla a la galaxia estelar. Recuerdo con cierta aprensión un atardecer de septiembre 1967 en el que ambas visitaron el local de la Asociación de Cronistas en la calle Maipú para promocionar el estreno de aquel film, que resultó el último del buenazo de Dino, tal vez algo avergonzado por haber descendido tan bajo luego de unos cortos promisorios y de largometrajes pequeños pero auténticos y entrañables como Tiernas ilusiones (1959), Un lugar al sol (1963) y El encuentro (1964).





   En cuanto a la Tixou, fue luego mencionada como protagonista de un proyecto finalmente no concretado, “Aventuras en la selva”, que estuvo a punto de ser rodado en 1967 con libro de Roberto Palma y Miguel Torrado, pero el fracaso comercial del anterior dictaminó ipso facto su olvido en algún cajón de escritorio de Lavalle y Ayacucho. No volvió a hacer cine en su país pero sí en México, donde radicó en algún momento impreciso y donde tuvo mejor fortuna en el teatro alcanzando, por fin, la categoría de vedette, gracias a lo cual hizo un ligero retorno “triunfante” a Buenos Aires para seguir pisando escenarios dedicados a las revistas y volvió a México, donde intervino en los largometrajes Santa sangre / Santa sangue (Alejandro Jodorowsky, MX/I, 1988) y Cándido Pérez especialista en señoras (Jorge Ortiz de Pinedo, 1990).

Harris Big-Wither

El juicio de Dios
Argentina, 1979
35mm / EastmanColor

EQ     CP: Cinematográfica Gusvi SA. P: Ramón Roque Cuello. PE: Esteban Lozano. PA: Pascual Guglielmo. JP: Miguel Torrado. AP: Mario Vitali. D: Hugo Fili. AD: Rodolfo Gago. AYD: Julio López. PZ: Rubén Tato. MERD: Esteban Lozano (h). G: Hugo Fili, sobre el cuento de Antonio Di Benedetto. F: Pedro Marzialetti. CM: Carlos Bonatti. FQ: Froilán Luján. ACM: Andrés Quevedo. FF: Miguel Angel de Velasco. S: Carlos Faruolo. AS: Carlos Abbate. LOC: provincia de Tucumán. L: Citeco SAICAFIM. FR: comenzó el 29.10.1979.

I&P     Angel Magaña (Salvador Quiroga, jefe de la estación San Rafael), Alba Mujica (abuela de Juana), Romualdo Quiroga (padre de Juana), Jorge de la Riestra y Horacio Bruno “El Correntino” (peones), Hugo Mujica (guarda del tren), Celeste Ferrara (Juana), Eduardo Galán y Abel Sáenz Buhr (hermanos de Juana), Jorge Velurtas (vecino de la escopeta), Mario Casado y Arturo Noal (fogoneros), Daniel Ripari (maquinista), Osvaldo Cabrera y Juan Quetglas (vecinos), Natalia (niña Juanita).

Ficha supervisada en 1982 por Tito Vitali y Julio López.

 

La superdotada
Argentina, 1983
16mm / EastmanColor

EQ     CP: Producciones Ricardo Montes. P: Adolfo Goldstein. JP: Carlos Herrán. D: Ricardo Montes [Juan B. Maggipinto]. AD: Carlos Herrán. G: Ricardo Montes [Juan B. Maggipinto]. F, CM: Luis Galán de la Tierra. CN: seis por Thelma Tixou y una por King Clave. LOC: BA. L: Cinecolor SA (Olivos, BA). FR: 3.10.1983 al 4.11.1983.

I&P     Thelma Tixou (Noemí), King Clave, Noemí Ceratto, Orlando Marconi, Noemí Alan, Lía Crucet, Guillermo Brizuela Méndez, Raúl Ricutti, Sarita Morán (niña).

domingo, 2 de agosto de 2026

MIO DIO, COME SONO CADUTO IN BASSO!

Roberto Airaldi

Siempre admiré la infinita capacidad de los cineastas italianos para titular sus productos sin que les importara su extensión y, por consiguiente, la posibilidad de que el posible espectador no lo retuviera como sí, por ejemplo, otros de una sola palabra (Rebecca, Psycho). La lista sería interminable, pero me resulta irresistible no recordar algunos, casi siempre comedias porque se prestan mucho mejor a ese juego delicioso: Film d’amore e d’anarchia, overo stamattine alle 10 in via dei Fiori nella nota casa di tolernza… y Fatto di sangue fra due uomini per causa di una vedova –Si sospettano moventi politici–, ambos de la Wertmüller, Bello, onesto, emigrato Australia, sposerebbe compaesana illibata, con Sordi, Riusciranno i nostri eroi a trovare l’amico misteriosamente scomparso in Africa?, con Sordi y Manfredi, y Perchè quelle strane gocci di sangue sul corpo de Jennifer?, con nuestro George Hilton.

   Pero tengo uno favorito, el de una comedia in costume de Luigi Comencini, con Laura Antonelli como una recién casada imposibilitada de tener sexo con su marido porque, justo antes de consumarlo, descubren que son hermanos. La Antonelli va juntando calentura tras calentura hasta que en el minuto 56, cuando el coche que la traslada se detiene en medio de la campagana renacentista, termina entregándose a su chofer (Michele Placido en su esplendor, al igual que Antonelli): la secuencia dura alrededor de diez minutos en los que el autista lucha denodadamente para sacarle a la signora la exorbitante cantidad de ropa que viste. Al final lo logra, y tras acabar la faena es cuando ella, cuyos candidatos nunca bajaban de la monarquía, pronuncia en voz baja y como para sí misma la frase del título: Mio Dio, come sono caduta in basso!





   Estrenado en Buenos Aires el 27.10.1977 (Luxor y Santa Fe 2) con el título Dios mío, qué pecado! y con bastante retraso respecto de su lanzamiento italiano (octubre 1974), por alguna extraña razón ese título quedó fijado en mi cerebro y suelo utilizarlo a manera de broma privada. Pero resulta que ahora, más de medio siglo después de su producción, encuentro que me viene como anillo al dedo para rotular una nueva sección de este blog, sección tal vez algo perversa pero sin duda realista: la de algunos actores que fueron big stars en algún momento de su trayectoria pero que resistieron hasta poco antes del inevitable the end apareciendo en personajes ínfimos de films las más de las veces vergonzantes, y no sólo para sus respectivas carreras sino para el cine mismo.

   Inauguro la sección con Roberto Airaldi (José Agustín Airaldi; Buenos Aires, 4.10.1904 / Mar del Plata, Buenos Aires, 8.12.1977), actor todo-terreno iniciado en la radiofonía en calidad de locutor con el pseudónimo “Daddy”, que era el suyo en la vida familiar y luego lo fue en la artística; devino actor y una de sus colegas, Mecha Ortiz, lo recordó con cariño en su autobiografía (“Tenía un gran prestigio, mucha popularidad y una voz maravillosamente microfónica. Trabajar con él era una delicia. Tan señor, tan cordial y tan generoso”). Antes de profesionalizarse vivió un tiempo en los Estados Unidos de América, adonde volvió por unos meses en 1949 para completar el rodaje de The avengers; entre 1952 y 1960 hay un bache en su trayectoria que también lo ubica “en el extranjero”, del que hay constancia de que hacia julio de 1953 estaba en Barcelona, metido hasta con dinero propio en un proyecto de film no concretado. Al regresar fue designado gerente artístico del flamante Canal 13 de TV, actuó en varios ciclos en ese medio y ya en su madurez intensificó su labor teatral, en la que había tenido una notable, aislada participación en un gran éxito titulado Tres valses (National, 1940), adaptación de la opereta de Oscar Strauss por una compañía encabezada por Libertad Lamarque.


RA, Luis Mottura, Mecha y María Luz Regás


   Su debut cinematográfico se registra en El viejo doctor, espléndido drama de intención social, en esa época una especialidad de Soffici y de los libretistas Amorim, Pondal Ríos y Olivari, con un papel secundario pero muy visible. Tal vez por su aspecto físico, siempre tan circunspecto, tan prolijo, (tan aburrido), solía ser convocado cuando hacía falta un profesor, un político, un médico. Sus primeras seis apariciones las concretó para Argentina Sono Film, pero luego alternó con Lumiton, Artistas Argentinos Asociados, Establecimientos Filmadores Argentinos y Pampa, además de una mayoría de productoras independientes; tras su reaparición en 1964 fue convocado en varias empresas a las que estaba asociado Carlos Rinaldi. Galanteó a las más populares actrices de los 40 (Pepita Serrador, Lamarque, Amelia Bence, Aída Luz, Elisa Galvé), incluyendo algunas de las que podría ser su padre, situación cuyos máximos ejemplos resultan La novia de primavera, un cuentito rosa con fondo musical chopiniano con María Duval (16 años) tontamente enamorada de Airaldi (38 años), un escritor de novelas románticas al que no conoce, y cuando aparece se enamora de su hermana (Norma Castillo), y El espejo, una de las mejores comedias del ciclo de las ingenuas, una historia muy imaginativa narrada en un sostenido tono melancólico, cuya acción va y viene en el tiempo recordada por la protagonista en su vejez, y cuenta cómo Alicia Barrié se casa con Rafael Frontaura para “salvar” a su familia de “una pobreza humillante” dejando atrás a Airaldi, actor éste que, en un elenco que cumple al pie de la letra con sus respectivos estereotipos, desentona no sólo por una cuestión cronológica sino porque luce más ingenuo que la mismísima protagonista, Mirtha Legrand (15 años).


Con Ilde Pirovano en El viejo hucha


   Pero Airaldi se dio mejores gustos que seducir menores de edad: en Así te deseo animó a “Bruno Pieri”, el protagonista de Come tu mi vuoi de Pirandello, y en varias oportunidades interpretó personajes reales de la historia, incluyendo a un Presidente. Uno de sus más graves descensos al abismo se verifica en La doctora castañuelas, horrorosa comedia con María Antinea como una paleontóloga española contratada para dictar conferencias en Buenos Aires pero que por las noches canta y baila y enamora al científico Airaldi, tan idiota que nunca advierte que se trata de la misma mujer rodeada por los mismos secretarios. Dominaba el idioma inglés y por ello fue convocado para The avengers y, muchos años más tarde, para otros engendros, incluso para uno que terminó siendo Extraña invasión, aunque de éste se salvó por una cuestión de fechas.


Pedro López Lagar, Amelia Bence y RA en
Los ojos más lindos del mundo


   Fue protagonista (protagonista: el primero del elenco, sólo el primero) en 6 de sus 48 largometrajes, y ya en su ocaso cuando lo encabezaba era porque los actores iban mencionados por orden alfabético, como en Villa Cariño. En la segunda versión aborigen de La novela de un joven pobre interpretó el personaje que Francisco López Silva animó en la de 1942. Su abismal descenso de categoría estelar incluyó el tener que secundar a Osvaldo Pacheco por TV, y a su última aparición en cine accedió luego de que rechazaran ese personaje José Slavin y Arturo García Buhr, hombres visionarios: fue en 1976 y en un despropósito en inglés titulado House of shadows, nunca estrenado en Buenos Aires.

Filmografía:

[La IMDb suma Gitano, en el que no actuó]

1938-1942: El viejo doctor (Mario Soffici, 1938: “Mauricio Reyes”, 4º), ¡Palabra de honor! (Luis César Amadori, 1939: “Raúl Lucera”, 3º), Una mujer de la calle (Moglia Barth, 1939: “Daniel”, 2º), Caminito de gloria (Amadori, 1939: “Darío Ledesma, 2º), El camino de las llamas (Soffici, 1941: “soldado extranjero, alias Aguilar”, 4º), Soñar, no cuesta nada… (Amadori, 1941: “Ricardo Arriaga, padre de Silvia” [Silvia Legrand], 4º), El viejo hucha (Lucas Demare, 1942: “Nicasio Fuentes”, 3º), El viaje (Francisco Mugica, 1942: “ingeniero Julio Aráoz”, 2º), Claro de Luna (Amadori, 1942: “Roberto Saavedra, apodado Domingo”, 3º) y La novia de primavera (Carlos Hugo Christensen, 1942: “Pablo Reyes”, 2º).

Con Silvia Legrand en
El juego del amor y del azar


1943-1945: El espejo (Mugica, 1943: “Ismael”, 2º), Los ojos más lindos del mundo (Luis Saslavsky, 1943: “Agustín Castelar, marido de Susana Valenzuela” [Amelia Bence], 3º), El juego del amor y del azar (Leopoldo Torres Ríos, 1943: “González” y “Dorante, marqués de Argignon”, 2º), La verdadera victoria (Carlos Borcosque, 1943-1944: “Alberto Divar”, 2º), El deseo (Carlos Schlieper, 1944: “Jorge Vallejo”, 1º), Despertar a la vida (Soffici, 1944: “médico doctor Alberto Arnó”, 2º) y Eramos seis (Borcosque, 1945: “Julio Lemos, marido de Eleonora Barros” [Sabina Olmos], 3º) En Uruguay: Los tres mosqueteros (idem, Julio Saraceni, 1945: “Athos”, 1º).

En la Argentina, 1946-1952: Cumbres de hidalguía (Saraceni, 1946-1947: “ingeniero Carlos Quintana”, 1º), Así te deseo (Belisario García Villar, A/U, 1947: “Bruno Pieri”, 1º; rodaje en Montevideo), El barco sale a las 10 (Mugica, 1947: “Karls, capitán de El Ensueño”, 3º), El ídolo del tango (Héctor A. Canziani, 1948: AA como él mismo, llegando al cine Monumental, acreditado 5º en un grupo de VIPs luego del elenco oficial), The avengers (Los vengadores, John H. Auer, 1949: “coronel Luis Corral”; producción estadounidense filmada en la Argentina), La doctora castañuelas (Moglia Barth, 1950: “doctor Alfonso Castro”, 2º), Patrulla Norte (Enio Echenique, 1950: “ayudante principal, luego ayudante mayor Pablo Marán, alias El Duquesito”, 1º), La dama del mar (Soffici, 1952: “profesor Alonso”, 3º) y La muerte en las calles (Leo Fleider, 1952: “Santiago de Liniers”, 4º).





1964-1969: Bicho raro (Carlos Rinaldi, 1964: “presidente del Consejo de Educación”, 8º), Ritmo nuevo y vieja ola (Enrique Carreras, 1965: RA actúa en el episodio Ola eterna: “Peña”, 4º), Canuto Cañete detective privado (Fleider, 1965: “ex comisario Barbituri”, 2º), Pimienta (Rinaldi, 1966: “Fernando Ferrari, hermano de Peregrino y padre de Lita” [Luis Sandrini y Selva Alemán], 6º), Al Diablo con este cura…!!! (Rinaldi, 1966-1967: “médico doctor Macías”, 13º), Villa Cariño –Bosque alojamiento– (Saraceni, 1967: “inspector de Policía”, 1º), La novela de un joven pobre (Enrique Cahen Salaberry, 1967-1968: “escribano don Lorenzo”, 6º), La ruleta del Diablo (Carlos Cores, 1967-1968; inédito), Maternidad sin hombres (Rinaldi, 1968: “panelista presentado como «profesor»”, 10º), Deliciosamente amoral (Julio Porter, 1968: “juez doctor Raúl Centeno”, 6º) y Fuego (Armando Bo, 1968-1969: “médico doctor Salazar”, 4º).


Con Libertad Leblanc en
Deliciosamente amoral


1970-1976: Con alma y vida (David José Kohon, 1970: “secretario del juzgado”, 4º), El mundo es de los jóvenes (Porter, 1970: “Roberto Selma” 5º), Arriba juventud (Fleider, 1970: “Roberto, padre de Susana” [Rosanna Falasca], 7º), Bajo el signo de la patria (René Mugica, 1970-1971: “coronel Eustaquio Díaz Vélez”, 6º), Juan Manuel de Rosas (Manuel Antín, 1971: “general Manuel Corvalán”, 10º), Mi amigo Luis (Rinaldi, 1971: “general Giménez, padre de Juan Carlos” [Raúl Padovani], 10º), La maffia (Leopoldo Torre Nilsson, 1971: “concejal”, 8º), Me enamoré sin darme cuenta (Fernando Siro, 1972: “empresario”, 4º), Más allá del sol (Hugo Fregonese, 1975: “Presidente Luis Sáenz Peña”, 15º) y House of shadows (Ricardo Wulicher, 1976: “Gregory Webster, marido de Catherine” [Leonor Manso], 5º; inédito).

sábado, 1 de agosto de 2026

CINEASTAS / PERFILES

Café con los Angelitos

Aun siendo adultos, todos en el gremio continuaban llamándolos por su nombre en diminutivo: son las cosas del querer, parece. Uno dirigió algunos films intrascendentes, el otro se dedicó a los negocios. Uno ya falleció, el otro no.

   “Con doble c y una sola s, por favor”, me dijo Angel Acciaresi el día que nos conocimos, con seguridad harto de ver su apellido mal escrito, con doble s con una sola c o con ch. Angelito (Buenos Aires, 26.3.1918 / 12.8.2002) tenía 18 años cuando tomó contacto con el cine, como extra en Los muchachos de antes no usaban gomina…. Poco después ingresó como carpintero en los estudios de la SIDE y en 1947 pasó a los de San Miguel, donde debutó como pizarrero en La serpiente de cascabel. En la empresa de los Machinandiarena prosiguió como primer ayudante de dirección, integrando equipo con la asistente Vlasta Lah; ascendió a asistente en una producción independiente pero volvió a San Miguel para alternar roles en los equipos de dirección y de producción hasta que esa empresa dejó de producir. Sin embargo, no tardó en conseguir empleo en otras compañías, principalmente la Guaranteed Pictures. Interin, dirigió algunos cortometrajes que le sirvieron como entrenamiento para su primer largo.


Angelito Acciaresi, de pié, en plan negocios


   Rodado en Río de Janeiro, en exteriores, “Pedro y Pablo” cuenta las peripecias de dos jóvenes sacerdotes, uno argentino y otro brasileño, uno de ideas revolucionarias y el otro más conservador, que desarrollan su tarea en una favela. Una vez terminado, sufrió la quiebra de su productora y permaneció en una especie de limbo durante muchos años hasta que se lo estrenó doce años después de realizado con el título Tercer mundo, un término a la moda de los primeros 70. Tras esa opera prima, permaneció inactivo durante tres años y, como le ocurrió a otros colegas (Saraceni, Sires, Togni, Carchano, Muguerza, Stevani), debió retornar a los equipos de rodaje en tareas menores hasta que consiguió dirigir una comedia picaresca rutinaria y un vehículo cómico para el folklorista Rodolfo Zapata dirigido al público del interior del país. En sus últimos años de actividad, retornó a la asistencia de dirección, hizo de todo un poco incluyendo la escritura de argumento y guiones, y dirigió una cómica con José Marrone cuyo rodaje fue interrumpido por falta de fondos cuando sólo restaban dos días para ser terminado.


Tercer mundo


   Antes de que enfermara de gravedad, Angelito solía ser un habitué de los bares del barrio del cine, donde destacaba por su buen humor, por su predisposición a la charla, por su gentileza y por.... su pelo teñido de colorado furioso que contrastaba con sus bigotes teñidos de un negro también furioso: como famosamente dijo en un film Felisa Mary, toda una trouvaille… Un hijo suyo, Jorge Acciaresi, tuvo esporádica actuación en la industria en equipos de dirección en los 70. El sitio web IMDb le atribuye dos títulos inexistentes, “Un ángel con plata” y “Hasta siempre Carlos Gardel”.

 

El otro Angelito es Luis Angel Bellaba (Luis Angel Bellaba Rossil; Buenos Aires, 28.4.1938), quien escribió una detallada biografía suya para el “Quién es quién” de la Guía Heraldo ‘78, donde constan otras actividades en tanto periodista, traductor y empresario, rubro este último en el que fue socio, titular y/o ejecutivo de las productoras Latinoamérica Cinematográfica (con Osvaldo Roitman) y Producciones Cinematográficas Confluencia SA (que nada produjo); de las distribuidoras Prodifilms SRL –cuya nave-insignia fue el estreno porteño, el 10.2.1966, de Alphaville (Alphaville, un mundo alucinante) de Godard–, empresa que, claro, hizo una convocatoria de acreedores en octubre 1968, e Imago Producciones SRL; de los estudios de rodaje y de alquiler de servicios Equipos Cinematográficos SA; de las editoriales A-Mon-Pul Producciones Publicitarias y Editora SA y Heraldo del Cine SA, siendo editor responsable, para esta última, del legendario semanario gremial Heraldo del Cine –fundado en julio 1931 por Chas de Cruz como Heraldo del Cinematografista– desde el nº 2429 (6.7.1978) hasta que terminó de fundirlo (1988).


Angelito Bellaba, versión 1978


   Bellaba comenzó en la industria a mediados de los 50 como asistente de dirección en cortometrajes de sus amigos Wilenski y Saderman, y pronto dirigió los suyos propios, En tránsito adaptando un relato de Ezequiel Martínez Estrada y 1810 con Nathán Pinzón y Alfredo Alcón narrando un texto sobre artistas plásticos poco convencionales como lo fueron Jan Van der Straat “Stradanus”, Theodor de Bry, Fernando Brambila, Carlos Subercaseaux, Charles Fouqueray, Emeric Essex Vidal, Carlos Pellegrini y A. M. Paz, todo lo cual revelaba inquietudes estéticas en concordancia con el nuevo cine argentino de la Generación del 60. Dirigirá más cortos, pero en relación con el largometraje su aporte fue en tanto productor.

   El primero, Una jaula no tiene secretos, es una comedia de situaciones, intrascendente pero simpática, cuya historia (un ascensor que carga varias personas queda detenido entre pisos el último día del año) permite un tratamiento coral que el director español Agustín Navarro dotó de cierta agilidad. Más significativo resultó el segundo, La herencia, versión de un cuento de Guy de Maupassant que Ricardo Alventosa manejó en clave de sátira, con buen humor del negro, al tiempo que trazó un fondo de represión e intolerancia en una Buenos Aires con tanques en las calles y diarios con titulares catástrofe. Estas imágenes fueron con seguridad las que influyeron en la decisión de las autoridades de negarle su posibilidad de exhibición y exportación y el secuestro de las copias mediante un decreto –firmado por el Presidente José María Guido– en el que se lo acusaba de intenciones subversivas. Los dos años que pasaron hasta su liberación anularon todo posible interés de los espectadores de su época, aunque el tiempo lo convirtió en un pequeño clásico. Por otra parte, los actores del film demandaron a Bellaba por falta de pago de sus contratos: allí comenzó la leyenda negra.


Una jaula no tiene secretos:
Nuria Torray, Rodolfo Onetto, Tasca,
Edmundo Sanders, Pinzón, Pablo Moret y Olmedo


   En cambio, la gestión de Angelito al frente del Heraldo del Cine podría ser calificada –parafraseando al “Minguito” que interpretaba Juan Carlos Altavista– como “’se igual” o, en términos más formales, “todo da igual, no importa qué publiquemos”. El primer número bajo su órbita fue publicado el 6.7.1978 y hasta su cierre logró que el semanario sufriera horrores estéticos por medio de una diagramación delirante, de títulos absurdos, de textos pésimamente escritos, de la omisión casi permanente de la numeración del ejemplar y de sus páginas –cuando no su repetición lisa y llana–, de ejemplares mal cortados y mal abrochados y, peor aún, de errores imperdonables en los datos técnicos de los films comentados. A Angelito y a su coequiper Marisa Grieben les importaba menos el contenido periodístico que las posibles ganancias, por lo que apretaron el acelerador aumentando la publicidad paga y la cantidad de números especiales, expandiéndose al extranjero e incorporando comentarios sobre otros medios, como la publicidad, los discos, la televisión y el novedoso video. Un ejemplo muy flagrante de desinformación fue el artículo necrológico sobre el fallecimiento de Armando Bo: el lector interesado nunca pudo encontrar allí (pág. 827 del 16.10.1981, ocho días después del suceso) la fecha de la muerte y sí una seguidilla de obviedades ya publicadas días antes en todos los otros medios locales. Su último número tiene fecha del 26.11.1988.

   No mucho después, por completo desprovisto de su lejano, evasivo prestigio como cortometrajista, Angelito puso pies en polvorosa dejando un tendal de deudas y recaló en Madrid (otro sudaca), desde donde montó nuevas empresas con nuevos socios –que, por supuesto, no conocían sus andanzas porteñas– denominadas Astrolabio Producciones SL, Aquelarre Servicios Cinematográficos SL y Amanda Films SL. A España llegó ya separado de su esposa histórica, Marisa Grieben, quien fue agente de Prensa, RRPP, integró equipos de producción y de dirección y en sus últimos años fue socia de Ernesto Aguilar en Amonpul Producciones (seis largometrajes que nunca accedieron a cines porteños), actividades que paliaban el fracaso de su auténtica profesión, la de actriz, diseminada durante décadas en papeles ínfimos en films descartables, con la única excepción del cuasi protagónico de La herencia, producción propia en la que animó a “Celeste Coralia Cachellini”, la hija de Nathán Pinzón, pero tuvo que ser doblada (por Norma Aleandro) pues su voz a Alventosa no le pareció apropiada. El matrimonio tuvo dos hijos: Alejandro Bellaba falleció a sus 43 años en un accidente automovilístico, pero antes secundó a su padre en la producción (Angelito le dedicará Lifting de corazón), en tanto Andrea Grieben intentó sin éxito una carrera como actriz que reemplazó en tareas de producción ya con su apellido paterno. Tal vez el último proyecto de Angelito fue el de producirle a Oscar Barney Finn una adaptación para el cine de un texto de Antonio Skármeta, pero el asunto –as usual– terminó diluyéndose en la nada tras varios años de desgaste y dinero invertido y perdido (por Finn, no por Bellaba). En tiempos recientes cobijó a Marisa en su casa madrileña, donde ella falleció y él, según dicen, padece del Mal de Alzheimer.


Angelito, versión siglo XXI


   Petiso, gordito, calvo incipiente, gustador de fumar cigarros, voz ronca de lenguaje florido, Angelito anda siempre con una sonrisa a flor de labios y en su conversación hace gala de un buen humor permanente, condiciones que no definen pero apuntan a casi todo chanta, uno al que se lo reconoce como tal pero al que de todos modos se aprecia… excepto para embarcarse en negocios con él.

 

FILMOGRAFIAS

Angel Acciaresi

01.  Tercer mundo / Pedro e Paulo (A/BR, 1961) 35mm, B&N, 90’. CP: Cinematográfica D’An-Fran SRL / General Filmes do Brasil (Río de Janeiro). P: Juan D’Angelo y Joaquín Franco. G: Jorge Falcón. F: Américo Hoss. I: Jardel Filho, José María Langlais, Elida Gay Palmer, Juan Carlos Palma, Pedro Aleandro, Jece Valadão, Oswaldo Loureiro. LC: 2.8.1973. Rodaje en Brasil.

02.  El bulín (1967-1968) 35mm, B&N, 87’. CP: Razeni SA Cinematográfica. G: Luz Tambascio, sobre idea de Salvador Valverde Calvo. F: Américo Hoss. I: Beatriz Bonnet, Norman Briski, Susana Campos, Fidel Pintos, Mimí Pons, Norma Pons, Jorge Porcel, Javier Portales, Vicente Rubino. LC: 12.6.1969.

03.  Un gaucho con plata (1969) 35mm, C, 85’. CP: Glori-Art SACIAFI. G: Abel Santa Cruz. F: Humberto Peruzzi. I: Rodolfo Zapata, Susana Brunetti, Fidel Pintos, Mabel Landó. LC: 26.2.1970.


Fidel, Zapata y Brunetti


00.  Sujeto volador no identificado (1980) 35mm, C. CP: Producciones Cinematográficas Lezcano-Rey SRL. G: Baldomero González Etchegoyen. F: Pedro Marzialetti. I: José Marrone, Ethel Rojo, Rolando Cháves, Nelly Lainez, Adolfo García Grau, Claude Marting. Rodaje inconcluso.

Cortos: El crimen perfecto (1953), Milagro en el Delta (1956, también mencionado como “Iglesia flotante”).

Otras actividades en cine: extra en Los muchachos de antes no usaban gomina… (Manuel Romero, 1936) / AYD en Pobre mi madre querida (Homero Manzi y Ralph Pappier, 1947), La otra y yo (Antonio Momplet, 1948), Historia del 900 (Hugo del Carril, 1948), El último payador (Manzi y Pappier, 1948) y Volver a la vida (Carlos Borcosque, 1949) / AD en Campeón a la fuerza (Eduardo G. Ursini y Juan Sires, 1949) / AYD en El ladrón canta boleros (Kurt Land, 1949) / AP en La barra de la esquina (Julio Saraceni, 1949) / AYD en Los isleros (Lucas Demare, 1950) y Los árboles mueren de pie (Carlos Schlieper, 1950) / AD en El hermoso Brummell (Saraceni, 1950), Donde comienzan los pantanos (Ber Ciani, 1951), Paraíso robado (Arturo Pimentel, 1951), La Parda Flora (León Klimovsky, 1952), La muerte en las calles (Leo Fleider, 1952), Armiño negro (Carlos Hugo Christensen, 1952), Por cuatro días locos (Saraceni, 1953), Detective (Schlieper, 1954), Ensayo final (Mario C. Lugones, 1954), En carne viva (Enrique Cahen Salaberry, 1954), Concierto para una lágrima (Julio Porter, 1954), La delatora (Land, 1955), Africa ríe y Pobre pero honrado (ambos Carlos Rinaldi, 1955), De noche también se duerme, Pecadora y Música, alegría y amor (los tres Enrique Carreras, 1955), Sección Desaparecidos (Pierre Chenal, A/F, 1956), Luces de candilejas (Carreras, 1956), Primavera de la vida (Arne Mattson, A/SUE, 1957), Punto y banca (Carreras, A/E, 1959), El asalto (Land, 1959), Obras maestras del terror (Carreras, 1959), Festival de Río Hondo (Ber Ciani, 1959, corto) Favela (Armando Bo, A/BR, 1960), Il mondo sulle spiaggie (Renzo Rossellini, 1961, producción italiana parcialmente filmada en la Argentina) y Socia de alcoba (George M. Cahan, A/BR, 1961) / JP en Un sueño y nada más (Diego Santillán, A/BR, 1964) / AD en La señora del intendente (Bo, 1966), Tacuara y Chamorro, pichones de hombre (Catrano Catrani, 1966), La mujer de mi padre (Bo, 1967), Intimidades de una cualquiera (Bo, 1971) e Insaciable (Bo, 1976) / COD de Las aventuras de Pikin (Alberto Abdala, 1977) / AD en El último amor en Tierra del Fuego (Bo, 1978) / G de Hotel de señoritas (Enrique Dawi, 1979) / AD en Una viuda descocada (Bo, 1980) / ARGM de La pandilla aventurera (Miguel Torrado, 1987: acreditado como Angel Asciaresi).

 

Luis Angel Bellaba:

AD en los cortometrajes Vals de Arensky (Osías Wilenski, 1957), Carolina (Alejandro Saderman, 1957), Plaza de Mayo (Saderman, 1958) y Un pequeño mundo (Wilenski, 1958) / D y G de En tránsito (1958) y 1810 (1960) / P de Una jaula no tiene secretos (Agustín Navarro, A/E, 1961) y Juego cruzado (Humberto Ríos, 1961, corto) / DP de La herencia (Ricardo Alventosa, 1962) / D y G de Borges (1964, corto) / GP de Con alma y vida (David José Kohon, 1970: + actor, “Daniel, socio de Gustavo” [José María Langlais], acreditado 38º y último como Luis A. Bellaba) / actor NA, “Tordo, médico durante la sesión de tortura”), en Los traidores (Raymundo Gleyzer, 1972) / DP NA en La balada del regreso  (Oscar Barney Finn, 1973) / D y G de Horacio Quiroga (1975, corto) / PA NA de El grito de Celina (Mario David, 1975).


Grieben y Verdaguer en La herencia


En España: PA, acreditado como Luis A. Bellaba, de Tango (Carlos Saura, A/E/EUU/PR/I, 1997) / No respires –El amor está en el aire– (Juan Potau, 1998: producción de Alejandro Bellaba para Astrolabio en la que LAB no se acreditó) / PA de El invierno de las Anjanas (Pedro Telechea, 1999) / Vengo (Tony Gatlif, F/E, 1999: producción de Astrolabio en la que LAB no figura acreditado) / PA de Esperando al Mesías (Daniel Burman, A/E/I, 1999-2000) / P de Nos hacemos falta –Tilt– (Juanjo Giménez Peña, 2000) / P y PE de El tren blanco (Nahuel García, Sheila Pérez Giménez y Ramiro García, A/E, 2001-003, con Andrea Bellaba como COORP) / PA de La novia de Lázaro (Fernando Merinero, 2002) y Operación Algeciras (Jesús Mora, E/A, 2002) / P de Chemins de traverse (Manuel Poirier, F/E/I, 2003) / PA de Un minuto de silencio (Roberto Maiocco, A/E, 2004, con Andrea Bellaba como COORP) / P de Lifting de corazón (Eliseo Subiela, E/A/F, 2005: + AA como “cura”, acreditado 29º) / PE de El corazón de la Tierra (Antonio Cuadri, E/GB/POR, 2006), Propios y extraños (Manuel González Ramos, E/A/AL, 2008-2009), La trampa de la luz (Alfonso Arau, E/I, 2010) y La casa de los conejos (Valeria Selinger, F/AL/A, 2019).

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