TEMAS
Black is black: nuestros negros del cine
–2ª
parte
También aparecen negros extranjeros en producciones
nacionales. Fueron muy pocos, pero merecen especial destaque el mítico pianista
y compositor cubano Bola de Nieve en
el elenco de tres de ellas, como pianista de la orquesta Habana-Casino en Adiós Buenos Aires (Torres Ríos, 1937), cantando
y actuando al “corta orejas” de Embrujo
(Enrique T. Susini, 1941) y en uno de los números musicales de Melodías de América (Morera, 1941), sin
olvidar el sencillo homenaje que Alberto Ponce le dedicó en su corto Vete de mí (1996); y su compatriota el
boxeador Kid Gavilán, quien hizo una
aparición amistosa no acreditada cantando en el cabaret de Del otro lado del puente (Rinaldi, 1953) y poco después protagonizó
El campeón soy yo (Virgilio Muguerza,
1955), una comedia serie B pensada para aprovechar la
escasa popularidad que aún le restaba. También sobresalen dos brasileños, Breno Mello, quien vino a rodar Rata de puerto (René Mugica, 1962)
mientras todavía gozaba de cierto renombre tras su debut interpretando al
protagonista de la popular producción francesa de Marcel Camus Orphée noir
(Orfeo negro, 1958-1959), y Zózimo
Bulbul, como el sirviente de Sidney Chaplin en El encanto del amor prohibido, que había intervenido en una pequeña
parte en Terra em transe (Tierra en trance, Glauber Rocha, 1966)
y en una veintena de films posteriores hasta que en 1988 produjo y dirigió Abolição,
largometraje documental que aborda la causa del negro en el Brasil en cien años
de libertad.
Un párrafo propio merece Raúl Grigera (1886-1955), apodado “el Negro Raúl”, un personaje pintoresco en los márgenes del ambiente nocturno de comienzos del siglo XX, quien fingía ser un dandy pero al que nadie tomaba en serio. Si hasta se le dedicó un libro, escrito por Paulina L. Alberto y titulado Leyenda negra –Las múltiples vidas de Raúl Grigera o el poder de los relatos raciales en Argentina– (2024). Aparece él mismo como el groom del night club en el mudo La mejor justicia (William H. Jansen, 1917), y es representado o aludido en Derecho viejo (Romero, 1950), en Soy del tiempo de Gardel (Cárpena, 1954) y en el episodio La bañadera de Cavallotti para Viaje de una noche de verano (1964-1965).
Otra vertiente del tema reside en personajes en busca de sus actores, por lo general no mencionados en los títulos de crédito, en ocasiones apenas extras. Se recuerda a “Nicasia”, la sirvienta de Bajo la mirada de Dios (Cominetti, 1925); el vigilante en el racconto de La borrachera del tango (Cominetti, 1927-1928); una mujer y una niña vecinas de Luis Sandrini en el conventillo de la Boca de Riachuelo (Moglia Barth, 1934); muchos bailando un candombe en la segunda versión de Amalia (Moglia Barth, 1936); “ña Remedios”, sirvienta de los Reparaz en Lo que le pasó a Reynoso (Torres Ríos, 1936); una vecinita en …Y los sueños pasan (Enrique de Rosas hijo, 1938-1939); el obrero brasileño de Prisioneros de la tierra (Soffici, 1939); otro brasileño –tal vez el mismo actor– en el casino de Cita en la frontera (Soffici, 1940); un hincha en la pelea de box de Peluquería de señoras (Bayón Herrera, 1941); una sirvienta jovencita en Papá tiene novia (Schlieper, 1941); el pibe que trae helados en Ceniza al viento (Saslavsky, 1942); “mamá Juana” y “Juan” en La novela de un joven pobre (Bayón Herrera, 1942); la criada “Eulalia” y la niña “Lupe” de María de los Angeles (Arancibia, 1947); “Josefa”, mucama en el camarín de Mirtha Legrand en Pasaporte a Río (Tinayre, 1948); el sirviente “Aparicio” de La cuna vacía (Demare, 1948); “Camelia”, la mujer de Vicente Alvarez en Historia del 900; un ordenanza en De padre desconocido (Zavalía, 1948-1949); “Jeremías”, el sirviente de Vicente Padula en Nace la libertad (Saraceni, 1949); varios que repican tambores en el tugurio en el que se reúnen a fumar los viciosos de Marihuana (Klimovsky, 1950); una vieja en Escuela de campeones (Pappier, 1950); un sirviente en Rescate de sangre (Francisco Mugica, 1951); un beduino maricón en La patrulla chiflada (Rinaldi, 1951-1952); el chofer de Beatriz Taibo y Julián Bourges en Las tres claves (Adalberto Páez Arenas, 1951-1952); un niño en el corto de propaganda peronista Primavera sin nieve (Alberto Larrán, 1952); “Dominga”, la mujer que cuida a “Bochita”, el bebé de Beatriz Taibo en El cartero (Cárpena, 1953); un taxista en Trompada 45 (Fleider, 1953); la cocinera de Qué noche de casamiento (Carreras, 1953); el niño “Tomás” de María Magdalena (Christensen, 1953); la sirvienta de Maruja Gil Quesada en Soy del tiempo de Gardel (Cárpena, 1954); un mozo-camarero en Africa ríe (Rinaldi, 1955); varios en una asamblea de negros, con uno destacado, en Una viuda difícil (Ayala, 1955-1956); los niños llamados “Juan Ruiz” y “Cholo Ruiz” en Evangelina (Land, 1958); “Pedro”, ordenanza en Los acusados (Antonio Cunill, 1959); la planchadora de He nacido en Buenos Aires (Francisco Mugica, 1959); la sirvienta de Adolfo Linvell en Hombre de la Esquina Rosada (René Mugica, 1961); un marinero en Los que verán a Dios (Blasco, 1961); el vagabundo importado en Convención de vagabundos (Cavallotti, 1964); uno, joven y semidesnudo, que acompaña a Leopoldo Verona, y otros dos en slip en las secuencias de nexo en el estudio de filmación de Voy a hablar de la esperanza (Borcosque, 1964); una mujer y su niño en La Madre María (Demare, 1974); el sirviente de los Reinafé en Yo maté a Facundo (Hugo del Carril, 1974-1975); la sirvienta de Noemí Laserre en El casamiento de Laucha (Dawi, 1977); la vendedora chicharrones y pastelitos y otra que vende empanadas en El Fausto criollo (Saslavsky, 1979); y varios jugadores de un equipo de baloncesto en Los fierecillos se divierten (Carreras, 1982).
Sin embargo, las superstars del apartado son apenas dos, que no se cruzaron nunca en un set sino que el primero le dejó el protagonismo al segundo. Vicente Alvarez fue el “Celedonio” del clásico de Laferrère Locos de verano en una producción del Cervantes de 1936, personaje muy menor que había sido interpretado por otro negro “de verdad”, Celedonio Saura, en la puesta original de 1905. Ese mismo año hizo su debut en cine en un film desaparecido de la faz de la Tierra, Una porteña optimista, interpretando a un groom, el primer sirviente de su carrera de 29 largometrajes –que podrían ser más–, de todos los cuales su nombre figura en títulos en apenas 5. Sin embargo, Alvarez logró una especie de hazaña irrepetible cuando intervino en Historia del 900, la opera prima de Hugo del Carril en tanto director, quien puso en práctica su recién adquirida conciencia social del peronista puro que era entonces, traducida en el detalle del crédito principal de los actores, mencionados en estricto orden de aparición y en igual tamaño de caracteres, con el resultado de que el protagonista figura en 5º lugar y la estrella femenina en el 14º, en tanto el 1º lo ocupa el siempre segundón Joaquín Petrosino y el 2º el negro Alvarez.
A Vicente Alvarez le sucedió Rey Charol (Pedraita García Lázaro; Montevideo, 1920 / Buenos Aires, 1990), actor radicado en la Argentina desde 1956, donde trabajó en todos los medios con una notable continuidad alcanzando un estimable grado de popularidad, en especial por sus múltiples apariciones televisivas. En cine se le computan 22 largometrajes, pero, a diferencia de Alvarez, apenas en uno se omitió su nombre. Uno de sus personajes más visibles lo cumplió en la horrorosa segunda versión cinematográfica del clásico teatral Así es la vida, en la que tanto el vigilante “Rosendo” cuanto la sirvienta “Felipa”, a la que corteja, repentinamente pasaron a ser negros, lo cual debió resultar una incomodidad para Adriana Parets y ninguna para Charol. También era músico (compositor y cantante) de lo que dan fe los temas Un sueño, Nena y Charlando en blue que interpreta en Furia en la isla.
John Quincy Adams
FILMOGRAFIAS
Vicente Alvarez:
Una porteña
optimista (Tinayre, 1936: “groom”), Cantando llegó el amor (James Bauer, 1938: en un personaje no
identificado), …Y los sueños pasan
(Rosas hijo, 1938-1939: “vecino”, NA), Oro
entre barro (Bayón Herrera, 1939: “ordenanza”, NA), Así es la vida (Mugica, 1939: “ordenanza”, NA), Azahares rojos (Cominetti, 1939: “Romo”),
La casa del
recuerdo (Saslavsky, 1939-1940: “mucamo de los
Aguirre”, NA), Un bebé de contrabando
(Eduardo Morera, 1940: “Alberto Blanco”, NA), Un señor mucamo (Discépolo, 1940: “portero de la boîte”, NA), El mozo nº 13 (Torres Ríos, 1940: en la secuencia del hipódromo, NA), La hija del ministro
(Mugica, 1942: “ordenanza del Congreso Nacional”, NA), Capitán Veneno (Enrique Martinent, 1943: “criado Agapito”, 10º), Safo (Christensen, 1943: “ordenanza del Ministerio”, NA), Cuando la primavera se equivoca (Soffici, 1943: “un sirviente en la
secuencia de la boda”, NA), Su
mejor alumno (Demare, 1943: “criado Juan Patiño
Sarmiento”, 13º), La verdadera victoria
(Borcosque, 1943-1944: “mozo del bar en Casablanca”, NA), Las seis suegras de Barba Azul (Christensen, 1944: “un vecino”, NA),
La pródiga (Soffici, 1945: “lacayo”, NA), Cinco
besos (Saslavsky, 1945: “barman
del Majestic”, NA), Deshojando margaritas
(Mugica, 1945-1946: “mayordomo Jazmín”, NA), Santos Vega vuelve (Torres Ríos, 1946: en la secuencia de la
fiesta, NA), La cumparsita (Momplet,
1946-1947: “portero del diario El Faro”, 15º), María de los Angeles (Arancibia, 1947: “lacayo Ambrosio”, 15º), El tambor de Tacuarí
(Borcosque, 1948: “acompañante del mayoral”, NA), Historia del 900 (Hugo del Carril, 1948: “Domingo, el mucamo de los
Acosta”, 2º), Edición extra
(Moglia Barth, 1949: “ordenanza del Congreso”, NA), Escuela de campeones (Pappier, 1950: “ordenanza de Sarmiento”, NA), La vida color de rosa (Klimovsky, 1950: “portero”, NA) y Facundo, el Tigre de los Llanos (Miguel
P. Tato, 1951: en el reñidero, NA).
Rey Charol:
Luna Park (Cavallotti, 1959: “Senegal”, 8º), La
Fin del Mundo (Vieyra, 1962: en un personaje no identificado, 17º), Testigo para un crimen (Vieyra, 1963: “barman
Charol, apodado Blancanieves”, 11º), Extraña ternura (Tinayre, 1963-1964: “el fiel
Alí”, mayordomo de José Cibrián, 10º), Los
muchachos de antes no usaban gomina (Carreras, 1968: “portero
negro del night club Arco Iris”, 39º), Kuma-Ching (Tinayre, 1968: “taxista”, 24º), Corazón
contento (Carreras, 1968: “el tipo que compra un clarinete”, NA), ¡Viva la vida! (Carreras, 1969: “en la
secuencia de la boda entre negros”, 26º), El
sátiro (Kurt Land, 1969: “bailarín del teatro Florida”, 27º), Un elefante color ilusión (Derlis M.
Beccaglia, 1970: “Baltazar”, 10º), Muchacho
que vas cantando (Carreras, 1970: “guardabosques”, 9º), Argentino hasta la muerte (Ayala,
1970-1971: “Saturnino, sirviente de Gervasio Encina”
[Roberto Rimoldi Fraga] y “desertor brasileño”, 14º), La gran
aventura (Vieyra, 1973-1974: “Cirilo
Ruiz, apodado el Negro”, secuaz de Ignacio Quirós, 13º), La Madre María (Demare, 1974: “cochero”, 21º), Agentes
secretos contra Guante Verde (Alberto Abdala, 1974: “Felipe, el agente
senegalés”, 4º), El muerto (Olivera,
1975: “el Negro”, 11º), La guerra de los
sostenes (Gerardo Sofovich, 1976: “embajador
de Umumba”, 10º), Furia en la isla (Oscar
Cabeillou, 1976: “el cantor”, 6º), Así es
la vida (Carreras, 1976: “vigilante Rosendo”, 15º), Las aventuras de Pikin (Abdala, 1977: “rey
mago Baltazar, apodado Hermano Lobo”, 5º), Patolandia nuclear (Saraceni, 1978: “Lázaro, el dueño de la
funeraria”, 7º) y ¡Me sobra un marido! (Gerardo
Sofovich, 1986: “jefe indio”, 14º).