FILMS
Julio Irigoyen:
Prontuario de un
marginal
Sombras de Buenos Aires (1923) – Tuvo una gestación curiosa, ultrarrápida y, por
cierto, tramposa, poniendo en evidencia las mañas de las que JI hará gala y
abuso. En su edición del 10.5.1923, Crítica lanzaba un “gran concurso
cinematográfico”, el quinto, según decían las bases, con “tres premios con $
1.600 en efectivo”, $ 1.000 “para autores” y $ 600 “para artistas”, aclarando
que “la Buenos Aires Film es la que editará la película objeto de este
concurso”. El siguiente 14.7.1923 se informaba respecto de los ganadores del
rubro “argumento”: con $ 1.000 y medalla de oro resultó galardonado Sombras
de Buenos Aires, de Leopoldo Torres Ríos y Julio Bernat (o sea, JI). Días
más tarde se daba cuenta de los ganadores de los premios “para artistas”: con $
300 y el “derecho a desempeñar un rol de importancia” fue elegida María Esther
Pomar, en tanto “los otros dos premios” fueron asignados a Jorge Maza y Adolfo
de Torres, mientras que “a la señorita Olinda Bozán se la acepta para filmar el
rol de Mary Pickford”. Por último, “a las artistas que tomaron parte se les
obsequió perfumes Nora y caja de polvos Sancy del señor Blas Dubarry”. El
aludido tufillo a trampa queda en evidencia cuando se sabe que Leopoldo Torres
Ríos era ya un antiguo colaborador del director y para esas fechas incluso
había dirigido El puñal del mazorquero y Buenos Aires bohemio;
que tanto María Esther Pomar (esto es, María Esther Podestá de Pomar) cuanto
“la señorita” Olinda Bozán eran ya figuras destacadísimas del teatro; y que
Torres había actuado en El guapo del arrabal y La aventurera del
pasaje Güemes.
Desde el 27.7.1923, Crítica
publicó por entregas el guión literario del futuro film, “estudio en siete
actos del aspecto más pasional y novelesco de la vida argentina”. Ambientado
mayormente en el Hipódromo Argentino de Palermo en los días de Carnaval, eran
sus personajes “Ana María, una joven del suburbio”, “Jorge Videla, un médico
cirujano”, “Ernesto Vidor, un sportsman”, “Uno-Tres-Quintos, catedrático
inofensivo”, “Huinca, jockey de Bisturí”, “Mary Pickford, una chica del café
turfista”, “Percherón, el padre de Mary Pickford”, “la madre de Ana María, una
doliente” y “gente de hipódromo, clubman, parásitos, etc. etc.”. Ese argumento
narra lo siguiente: para poder comprar los remedios a su madre enferma, Ana
María entrega su cuerpo a Vidor. Luego, la muchacha se enamora del médico que
atiende a su madre, Jorge, quien tras la muerte de la anciana lleva a Ana María
a vivir en su casa, pero en calidad de amiga. El seductor Vidor aparece en casa
de Jorge, ya que ambos tienen caballos de carrera que competirán por el Gran
Premio Nacional. Vidor chantajea a Ana María obligándola a entregarse al jockey
Huinca para que éste haga perder al caballo de Jorge. Pero Ana María narcotiza
al jockey y huye. Desesperada por todo lo que ha tenido que vivir, y enigmática
ante su amado, Ana María agoniza, por lo cual Jorge trae a un sacerdote, pero,
ansioso por conocer el secreto de la muchacha, toma su lugar y escucha la
confesión de la moribunda, quien sana y se casa con él.
Crítica calificó el melodrama como “una hermosa
historia de humildad, amor y sacrificio donde la canalla fracasa para dar paso
al bien y al amor”. El gasto cómico lo suministraron Totón Podestá y Bozán.
Algunas escenas fueron filmadas a lo largo de seis días en Rosario, donde la
protagonista inició una impostergable gira teatral. JI volverá a esta historia
en su etapa sonora, y no una sino dos veces y además ¡en el mismo año 1939!,
con igual título y de inmediato como Su nombre es mujer.
SIC A María Esther Pomar, por ejemplo, aparte de los trescientos pesos que le fueron entregados como premio del concurso, se le pagaron además tres mil. A Jorge Mazza, Manuel A. de Torres, Totón Podestá y Olinda Bozán se les pagó un mil quinientos nacionales por su trabajo. Nueve mil novecientos nacionales se pagó por tanto solamente a los intérpretes principales, es decir, una quinta parte de lo que se gastó en total en filmar la producción. [Crítica, 31.8.1923: el mismo diario estimaba el costo total en 50.000 pesos].
Es común a la mayoría de las películas que se han editado en el país un
exceso de literatura. En Sombras de Buenos Aires, la última de
producción nacional que se ha estrenado, una buena parte de la cinta se gasta
en títulos, que no siempre están redactados en gran estilo. Esta preocupación
literaria no sólo se evidencia, por lo demás, en las leyendas: también se deja
ver en los temas y en la manera de encararlos. La visión sencilla de nuestras cosas,
el reflejo de la vida bonaerense con sus infinitas sugestiones, desprovista de
la trascendencia a la vez complicada y pueril de lo folletinesco, se diría que
no ofrece a la imaginación de quienes conciben y realizan films entre nosotros
ningún motivo digno. De ahí que la acción, más que en movimiento escénico, se
traduzca casi siempre en palabras. Y esto es, precisamente, la negación del
arte cinematográfico.
La trama de Sombras de
Buenos Aires se resiente de esos efectos. Hubiera podido ser la sencilla
historia de una muchacha humilde a la que la desgracia lleva al borde de la
perdición y que se salva en el momento más difícil, gracias a la intervención
en su destino de un hombre generoso. Pero el afán de contrastar la miseria y el
lujo, la bondad y el vicio, la biografía de un médico probo y la vulgar
existencia de un disipado sin ley ni frenos morales, y de sacar de ese
contraste las consecuencias últimas, lo malogra todo, restándole emoción a lo
que en el film pudo tenerla. En un momento dado la situación creada no ha
tenido salida y, entonces, el argumentista ha agregado a las complicaciones
precedentes una más, la del amante disfrazado de confesor, que no resiste el
más ligero análisis.
Este film carece, además, de
algo que era realmente alentador en las producciones últimas de nuestra
incipiente cinematografía nacional: la meticulosidad de la técnica. Es
sorprendente cómo en este sentido se ha progresado entre nosotros, sobre todo
si se tiene en cuenta la limitación de los recursos de todo orden en que los
cinematografistas argentinos tienen que moverse. La carrera de caballos que en Sombras
de Buenos Aires se intercala, sería de ello la prueba más elocuente. Mas
esos espejos ocultos con tiza, lo más sencillo de evitar, lo más burdo como
desconocimiento de la técnica cinematográfica, cuando como en este caso se
presenta como dificultad insalvable, son, en cambio, un descrédito serio. Lo
peor del caso es que el director de escena se empeña a cada momento en poner
como fondos espejos así cubiertos, y hasta llega al error inconcebible de hacer
que el protagonista se mire en un espejo que no refleja nada y es tan sólo una
mancha blanca.
Plausible nos parece la
elección de los intérpretes, entre los cuales, como lo dijéramos al anunciar
ayer el estreno de la película, hay muchos conocidos y populares artistas de
los teatros nacionales. La Sra. Bozán, la Sra. Pomar, el Sr. Podestá y otros
tienen papeles adecuados a sus dotes y que desempeñan con discreción. [La
Nación, viernes 21.9.1923, “Notas Cinematográficas” en la sección Teatros
y Conciertos].
La obra premiada en nuestro concurso ha constituído el triunfo más
grande de la cinematografía argentina, logrando batir 3 grandes records:
1º-Record en tiempo empleado para su filmación. 2º-Record en cines que la
exhibe. 3º-Record de público que la ha presenciado. [Crítica,
7.10.1923].
TAQ La exhibición privada tuvo lugar el domingo 2.9.1923, a las 10.30, en el Select Lavalle. Tras su lanzamiento comercial, con un día en cartel en cada cine, fue exhibido los días 18.9 en el The American Palace; 19.9 en los cines Cervantes, Teatro de la Princesa, Crystal Palace y The American Palace; 23.9 en los cines Standard, Cervantes, La Alegría, Jorge Newbery y Chacabuco; 25.9 en los cines The American Palace, San Martín, Chacabuco y Rialto; 26.9 en los cines The American Palace, Royal Park, Edén Palace y Español (Lomas de Zamora, BA); 27.9 en los cines Ideal Palace, 9 de Julio, Apolo y Max Linder; 28.9 en los cines San Martín de Flores, Bijou, Primera Junta y Moreno; 29.9 en los cines Montes de Oca, Armonía 1º, Armonía 2º, Standard, Petit Colón y Moreno; 30.9 en los cines Edén Palace, Belgrano, Moderno, Saavedra, Juan de Garay, Armonía 1º, Armonía 2º y La Perla; 1.10 en los cines The American Palace, Teatro de la Princesa y Bolívar; 2.10 en los cines Ideal Palace, Coliseo de Flores, Jorge Newbery, Sarmiento, Palace Theatre (Rosario, Santa Fe) y Moderno (Rosario); 3.10 en los cines ABC, Las Heras, The American Palace, San Fernando (San Fernando, BA) y Rosario (Rosario); 4.10 en los cines Bijou, Soleil Palace, Rivadavia, Jockey Club, Rosedal, La Bolsa (Rosario) y Varieté San Martín (Rosario); 7.10 en los cines Montes de Oca, Londres, Reina Victoria, Coliseo y La Patriótica (Florencio Varela, BA); 8.10 en los cines The American Palace, Bahía, Armonía 1º y Armonía 2º; 9.10 en los cines Arte, Primera Junta, Moreno, Royal Park, Del Plata y Sarmiento (Quilmes, BA); 10.10 en los cines Los Andes, Belgrano, Majestic y Español (Lomas de Zamora); 11.10 en los cines Standard (“con la asistencia de sus protagonistas: María Esther Pomar y Olinda Bozán”), Apolo, Marconi, Coliseo y Libertad; 12.10 en los cines Radium 6º, Rialto, Buenos Aires y La Paz (Quilmes); 13.10 en los cines Moderno, Mitre, Edén Palace, Brown, Pedernera e Ideal Monroe; 14.10 en los cines Moderno, Belisario Roldán, Ideal (Olivos, BA), Social (Villa Dominico, BA) y La Patriótica (Florencio Varela); 15.10 en los cines The American Palace, General Urquiza, Londres y Coliseo; 16.10 en los cines Almagro, Primera Junta, Moreno, Royal Park, San Martín y Pompeya; 17.10 en los cines Odeón, Petit Colón, Las Familias, Ideal (La Plata, BA), Avenida (La Plata), Español (Quilmes) y Moderno (Rosario); 18.10 en los cines Garay, Saavedra, San Carlos, La Perla (Piñeyro, BA) y Varieté San Martín (Rosario); 19.10 en los cines Bolívar, Júpiter, Coliseo, Cervantes y La Bolsa (Rosario); 20.10 en los cines Independencia, San Martín, Radium (Morón, BA), Gran Palace (San Isidro, BA) e Imperial (Rosario); 21.10 en los cines Argentino, Presidente Avellaneda (Avellaneda, BA), Mundo Argentino (Talleres, BA), Lavallol (Lanús) y Español (Quilmes); 23.10 en los cines General Urquiza, La Perla, Sociedad Italiana (Zárate, BA), Eslava, Sol de Mayo (Rosario) y Echesortu (Rosario); 24.10 en los cines Select Buen Orden, Libertad, Chacabuco, Sociedad Italiana (Lima, BA), La Bolsa (Rosario) y San Martín (Rosario); 25.10 en los cines Arte, Brown, San Carlos (Lanús), Español (Quilmes), Buckingham (Rosario) y Alvear (Rosario); 26.10 en los cines Standard, Argentino, Independencia, Coliseo, Majestic (Rosario) y Sol de Mayo (Rosario); 27.10 en los cines Matadero, Ensenada (Ensenada, BA), Berisso (Berisso, BA), Sociedad Italiana (Campana, BA), Doré (Rosario) y Varieté San Martín (Rosario); 1.11 en el Alhambra; y 16.11 en el Standard. Si se atiende la enorme cantidad de cines que lo exhibieron en poco más de un mes, debe considerarse como un gran éxito comercial no sólo entre los films de Irigoyen sino del cine local en general. En 1924 aparece el 27.1 en el Alhambra, y en 1925 los días 4.12 en el Alhambra; y 8.12 en el Crystal Palace. Reapareció en 1930, el 3.9 en el Jockey Club, con la aclaración en la cartelera de La Razón de que se trataba del “estreno de la película nacional” (¡¡!!).
La heroína del siglo: Lilian
Harrison (1923) – Mediometraje
documental y publicitario hecho por
la Buenos Aires Film por encargo de Lagorio y Cía., lanzado el
16.1.1924 en los cines San Martín, Callao, Teatro de la Princesa y Esmeralda.
Registra “la llegada del Excmo. Presidente de la República y los ministros del
Interior e Instrucción Pública en el acto de la entrega de la copa de oro
Kalisay, donada por la casa Lagorio y Cía.”. El Presidente Marcelo Torcuato de Alvear
había concurrido a saludar a la nadadora argentina Lilian Gemma Harrison
(Quilmes, 1904 / San Isidro, 1993), quien se convirtió en la primera persona en
cruzar a nado el Río de la Plata. En efecto, a las 9.28 del 21.12.1923,
Harrison –quien vivió desde muy pequeña y hasta sus 17 años en Inglaterra– se
lanzó desde el muelle del puerto de Colonia del Sacramento (Uruguay) a las
aguas del Río de la Plata y, tras nadar 24 horas y 19 minutos, llegó a Playa
Colorada, en Punta Lara, partido de Quilmes, a las 9.47 del día siguiente.
Harrison concretó, así, una hazaña que antes intentaron otros nadadores, el
italiano Enrico Tiraboschi y los argentinos Luis Garramendy, Elio Pérez, Romero
Maciel y Vito Dumas. Incluye los fastos del “festival dado en su honor”. Un año
y medio más tarde, Max Glücksmann estrenó otro registro documental protagonizado
por Harrison: fue el 29.9.1925 en los cines Grand Splendid y Palace.
Sombras
de Buenos Aires
Argentina, 1923
35mm / B&N / aproximadamente 55’
EQ CP,
CD: Buenos Aires Film. P:
Julio Irigoyen y Roberto Irigoyen. D:
Julio Irigoyen. G: Leopoldo Torres Ríos y Julio I. Bernat [Julio Irigoyen]. F, CM: Roberto Irigoyen. C:
Julio Irigoyen. LOC: BA (Hipódromo Argentino en Palermo) y provincia de
Santa Fe (Rosario). FR: 6.8.1923 al 20.8.1923: 20 días. LC:
17.9.1923, cines Esmeralda, Gaumont, Callao y Petit Splendid.
I&P María Esther Pomar [María Esther Podestá]
(Ana María), Olinda Bozán (“Mary Pickford”), Jorge Maza (doctor Jorge Videla),
Totón Podestá (“Uno-Tres-Quintos”), Adolfo de Torres (Ernesto Vidor), Henry
Morgan (doctor Néstor Wilde), Gloria Grat (madre de Ana María), Julio Andrada
(Huinca), Alfredo de Treviño “Oñiverta” (Percherón).