martes, 9 de junio de 2026

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!

–El cine de Enrique Carreras–

Muchacho que vas cantando (1970) – Como si estuviera aún en los años 50 y en la General Belgrano, EC despacha aquí una quickie auténtica: se rodó en menos de cuatro semanas en localizaciones, prescindiendo de buena parte del equipo técnico habitual (escenógrafo, realizador de decorados, utilero, carpintero, vestuarista, modista y reflectoristas). Esa actitud de ahorro de los Mentasti casi provoca un conflicto gremial, puesto que se engañó al Sindicato de la Industria Cinematográfica Argentina (SICA) aduciendo que se iban a rodar otras dos semanas en estudios, algo que nunca estuvo siquiera previsto. Los ahorros llegaron a más: fuera de Ortega hay un solo actor relativamente caro (Gila), un niño, dos estrellitas jóvenes y algunos bolos menores.

On locations


   La historia, por otra parte, es casi inexistente: Ortega es un pequeño empresario del interior que está a punto de tomar vacaciones con esposa e hijo; ella no puede viajar y así parten padre, hijo y un amigo del padre; van de campamento y la rutina de pesca y canciones la quiebra una sensual y desprejuiciada muchacha que se les pega y coquetea con Ortega. Esto ocurre a los 35 minutos del inicio: el chico se pone celoso y el amigo frunce el ceño, preocupado. El fantasma del adulterio era inimaginable en un film con Ortega, por lo que éste se justifica ante su hijo: “¿Sabés qué pasa, Tito? A veces a pesar de tener uno su propia mujer, que es a quien queremos, miramos demasiado a otras mujeres. Claro, en ellas siempre hay algo que atrae: sus miradas, su sonrisa, ¿sabés? (...) Pero a esas cosas de la vida no hay que darles ninguna importancia. Quiero que sepas que a la única mujer que adoro en el mundo es a tu mamá”. Alejado el fantasma a los 50’, sigue pasando nada hasta que a los 67’ el chico casi se ahoga y se pierde en la selva, lo que proporciona algo de acción hasta alcanzar los 80’. Fin.

   Los títulos de crédito dicen que el argumento original pertenece a Kazimierz Ertos y Wladyslaw Slesicki, y la larga tradición de falsedades y pseudónimos oficializados podrían hacer presumir un nuevo engaño. Sin embargo, Ertos y Slesicki existían, eran polacos y escribieron esa historia con destino a un film producido en su país en 1968, dirigido por Slesicki y titulado Ruchome piaski. Homero Alsina Thevenet asistió a una proyección durante el Festival Internacional de Cinema celebrado en Río de Janeiro en marzo 1969, y a su regreso a Buenos Aires –donde por entonces residía y trabajaba– escribió lo siguiente: “En Arenas movedizas (dir. Wladyslaw Slesicki) se da una pequeña lección de cine, sobre un tema tan trivial como las vacaciones campestres de un hombre y de su hijo adolescente, más una muchacha que aparece perdida en sitios desiertos: la estupenda labor fotográfica, de cámara en mano, aparece tan rica en despliegues de virtuosismo como en una inspirada poesía visual” (Cine & Medios, nº 2, pág. 22). Cómo llegó ese argumento polaco a convertirse en uno argentino con Palito Ortega es algo que ninguno de sus principales responsables recuerda excepto Juan Carlos Garate, histórico ejecutivo de la Sono, quien años más tarde confirmó que no sólo se pagaron los derechos de autor correspondientes sino que su empresa compró esos derechos sobre el film original para la Argentina sólo para asegurarse de que nunca jamás fuera estrenado.

   En su remake argentina degradada, la esposa es interpretada por Nené Morales, sobrina del conocido músico Barry Moral y modelo publicitaria que alcanzó notoriedad con un aviso del vino Uvita. Quien interpreta a la muchacha desestabilizadora de hogares es otra modelo publicitaria, Mona Quintana, que incursionaba en televisión y de la cual éste fue su único film: sin embargo, para ese personaje había sido propuesta Susana Giménez, quien por entonces estaba en la cresta de la ola, pero el director la desechó diciendo que “con esa chica no va a pasar nada”. El hijo lo anima Jorge Sánchez, que dos años antes hizo de Juan Carlos Altavista niño en Los muchachos de mi barrio, por lo cual EC le hace repetir aquí una frase parecida al latiguillo que disparaba en aquel (“Te peleás, te cansás, ¿qué ganás?”).

Ortega y Gila


   En realidad, lo único que justifica la existencia de Muchacho que vas cantando es la presencia de Gila, notable actor cómico español que por entonces residía en la Argentina. El madrileño Manuel Gila Cuesta (1919-2001) fue definido por Rodrigo Fresán como “un stand up comedian. Un comediante de pie. Como el médico brujo marca Neanderthal, como el bufón de Enrique VIII, como Jerry Seinfeld. Especie rara, no abunda. El comediante de pie es un humorista puro. Un tipo que trabaja solo”, y agrega: “Si Sinatra era La Voz, Gila es La Voz en el Teléfono”. Además de humorista, Gila fue periodista especializado en el humor gráfico. Republicano, al terminar la Guerra Civil ingresó a la famosa revista La Codorniz, pero alcanzó popularidad a nivel nacional actuando en salones de fiestas, variedades, radio y televisión. Se autoexilió en la Argentina a mediados de los 60, donde hizo abundante televisión y un segundo film (Contacto en Argentina, Saraceni, 1979) y donde además estrenó dos obras de su autoría, Mi marido perdió el chupete (3.5.1968 en el Comedia) y Yo encogí la libertad (29.4.1971 en el Embassy), un espectáculo de café-concert titulado La pirueta (6.4.1978 en el Embassy), que incluía textos propios, y la obra corta George, de John Anthony West: además, sólo como empresario produjo The white whore and the bit player de Tom Eyen (La estrella y la monja, 27.3.1976 en el Lassalle). Luego volvió a España, empujado por la dictadura militar argentina instaurada en 1976.

TAQ     Una avant première concretada en la noche del miércoles 11.8 transmitida por el Canal 13 de TV precedió a la publicación de un aviso a página entera en el diario Clarín, por tercera vez en la historia de Argentina Sono Film, empresa en actividad desde 1933. De cualquier modo no resultó un gran éxito, sino que apenas sacó las papas del fuego con cuatro semanas en el Normandie, sumando desde la 2ª (19.8) los cines Los Andes, Grand Prix, Gran Odeón, Gran Lugano, Loria –en éste por dos semanas– y simultáneos; desde la 3ª (26.8) el Regio, el Rialto y algunos pocos simultáneos; y desde la 4ª (2.9) los cines Olavarría, Alvarez Thomas, San José de Flores, Sáenz y Villa Crespo. Luego, desde el 9.9, cruzó al Victoria, por dos semanas.

 

Vamos a soñar con el amor (1970) – Comedia sumamente tonta, machista, reaccionaria y moralista que representa otro de esos abismos creativos en los que EC solía caer tan a menudo. Fue un operativo de los Mentasti para lanzar en cine a Elio Roca (Roberto Orlando Braccone), un discreto cantante con pinta de chongo y fama de mufa que ya había aparecido en Amor en el aire (Amadori, 1967). Roca generó fortunas en la América latina con sus canciones románticas, pero en cine no tuvo mayor éxito: luego de ésta apareció, ya como protagonista, en otras tres producciones de bajo presupuesto: La colimba no es la guerra (Jorge Mobaied, 1972), Contigo y aquí (Fernando Siro, 1974) y Te necesito tanto, amor (Julio Saraceni, 1975), las dos primeras producidas por Juan Antonio Muruzeta y la tercera por Emilio Spitz, en todos los casos con financiación de la Pel-Mex.

Barbieri y Marshall


   Aunque el proyecto original preveía rodear al cantante con “media docena de figuras de la nueva generación”, entre ellas Liliana Caldini y Susana Giménez (Gaceta de los Espectáculos, 8.9.1970), el argumento al que finalmente se apeló está estructurado a partir de parejas diversas y en su mayoría maduras: los matrimonios Marshall-Barbieri y Campos-Viena son amigos, ellos hinchas de Boca y ellas de River; luego de un partido que gana Boca, los varones se van de juerga y las mujeres deciden hacer lo propio aunque, como aclaran, son “muy decentes”. En paralelo hay una pareja de novios integrada por Roca-Bell, los padres de la chica (Pascali-Quesada) y una mucama y su festejante (Manzotti-Sapag). La mayor parte de ellos coincide en la media hora final en un local nocturno llamado El Orangután, pero la sangre nunca llega al río, como es de imaginar.

   Vamos a soñar con el amor ilustra como pocos el sistema de trabajo de EC: chato, con chistes viejos, abuso del zoom, amontonamiento de canciones y, en especial, su infinita capacidad de reconvertir materiales. El comienzo ya es de terror, con los personajes principales bailando y haciendo morisquetas mientras se escucha el tema del título. Luego, el espectador atento observa los detalles de la decoración, tan típica de Gori Muñoz para EC: sillones de cuero, ambientes pequeños recargados de muebles, mucho dorado y plateado, ventanas cubiertas por pesadas cortinas y rejas españolas dividiendo ambientes, logrando un clima opresivo y claustrofóbico que los escasos exteriores apenas atenúan. Una idea del humor del que está dotado la dan estos “chistes”: “No me gustan los mariscos, y algunos son unos mariscones...”; “–Necesito un poco de ruido, –Comprate una matraca”; “–No me sale la raya” (Barbieri, peinándose), –Pero si vos sos un rayado”; o “Pericón” en lugar de “maricón”.

   Representante mayor de la horrible estética del cine vernáculo de los años ’70, incurre además en una singular diatriba contra el personal doméstico: Campos dice que su mucama “es loca, pero no roba”, Marshall replica que “ésta es como la mía: todos los novios son primos que vienen del interior, y tiene una de primos...”, Campos pega un grito de horror cuando su mucama, en el living, está por hablar con el novio: “¡¡No!!, en el teléfono de la cocina...”.

   Esta resultó la última contribución a la filmografía de EC tanto de Niní Marshall cuanto de Alfredo Barbieri, ambos ya anticuados en sus respectivos estilos; marca un retroceso en la carrera de Susana Campos, quien, después de personajes memorables como los de la protagonista de Rosaura a las 10 (Mario Soffici, 1957), la “Lujanera” de Hombre de la Esquina Rosada (René Mugica, 1960) y aún la “rubia Mireya” de Los muchachos de antes no usaban gomina (EC, 1968), no debió permitirse renuncios como éste; y, en fin, fue la primera y única actuación con EC de la notable Mabel Manzotti, que destacó en comedias musicales y había debutado en cine poco antes en Blum (Julio Porter, 1969). Por último, la única alusión a la realidad argentina de la época se produce cuando Sapag pide a Manzotti “¡Haceme shock!”, por el aviso publicitario del jabón Cadum que lanzó a la fama a Susana Giménez... dos años antes.

Manzotti, Campos y Marshall


OBS     La pieza del madrileño Luis Maté Los maridos engañan después del fútbol, una “aventura deportivo-matrimonial en tres actos”, fue primero publicada por la Editorial Alfil en Madrid 1955 y de inmediato estrenada el 2.8.1955 en el teatro Victoria Eugenia, de San Sebastián, por la Compañía Argentina de Comedia encabezada por Margot Cottens (Leonor) e integrada por, según orden de aparición, Menchu Quesada (Rosenda), Félix Hidalgo (Pepe), Leda Zanda (Ana), Hugo Pimentel (Mariano), Jorge Larrea (Perico) y Lucio DeVal (Cerezales), conjunto que la estrenó el 13.9.1955 en el Cómico, de Madrid, prosiguiendo luego una gira por ciudades diversas.

   En la Argentina fue conocida inicialmente por TV (3.7.1960, Canal 7), interpretada por Pepita Martín y Manuel de Sabattini con su compañía española para el ciclo Teatro en su casa que era emitido los domingos a las 20. Al teatro accedió tan sólo desde el 4.1.1964 en el Auditorium marplatense con dirección de Sabatini y actuación de Martín (Leonor), Sabatini (Mariano), Noemí Laserre (Rosenda), Ricardo Lavié (Pepe), Estela Molly (Ana), Osvaldo Pacheco (Perico) y Osvaldo Terranova (Cerezales). Se la presentaba como una “comedia en tres actos” cuya acción transcurre “en Madrid, durante los partidos de Liga” y en “época actual”. Otra producción de la pieza fue estrenada de inmediato con su título alterado a Después del fútbol engañan los maridos (20.3.1964, Lassalle), con dirección de EC y actuación de Mercedes Carreras (Leonor), Fernando Siro (Mariano), Tincho Zabala (Perico), Elena Cruz (Ana), Marta González (Rosenda), Rodolfo Ranni (Pepe) y Jorge Cano (Cerezales), presentada como una “aventura matrimonial con tres shows en la boîte El Conejo Loco”, en los que cantaba Palito Ortega. De Maté se estrenó en la Argentina otra de sus piezas, Familia honorable no encuentra piso, dirigida por David Cureses en septiembre 1967 en El Gorro Escarlata, con críticas lapidarias.

TAQ     Tras una avant première en la segunda función nocturna del Normandie el miércoles 21.4, transmitida por el Canal 13 de TV, apenas soportó tres semanas en esa sala, en la 2ª de las cuales (29.4) sumó los cines Loria y Villa Crespo + 3.

 

Muchacho que vas cantando
Argentina, 1970
35mm / EastmanColor / RCA / 80’ / ATP

EQ     CP, CD: Argentina Sono Film SACI. JP: Jorge Velasco. [AP: Ricardo Vacas]. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. [AYD: Teo Kofman]. [PZ: Carmelo Santiago Johnson]. G: Jorge Millán y Eduardo Millán [Julio Porter y Enrique Carreras], sobre argumento de Kazimierz Ertos y Wladyslaw Slesicki. F: Antonio Merayo. CM: Enrique Fillipelli [Filipelli]. [FQ: Salvador Paolillo]. [ACM: Ever Latour]. [FF: Juan Carlos Moracho]. [JR: Rodolfo Denevi]. [CR: Edmundo Sánchez]. MQ: Vicente Notari. PN: Jorge Catalán. S: Jorge Castronuovo. [AS: Juan Carlos Bertola]. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. [AC: Higinio Vecchione]. [MERC: Eduardo López]. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Tito Ribero. CN: Muchacho que vas cantando, Vivir es otra cosa y Estoy perdiendo imagen, las tres de [y por] Palito Ortega; Con ojos de amor, de José Santiago Rossino (h), [por Mona Quintana]; y Nuevamente este verano y La calle de la amistad, ambas de [y por] Palito Ortega. [PUB: Berta Esión]. LOC: provincia de Misiones (Puerto Iguazú, Alto Paraná). L: Laboratorios Alex [SACI]. [LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA)]. FR: 24.9.1970 al 19.10.1970. LC: 12.8.1971, cines Normandie, Gran Norte, General Paz, Rivera Indarte, Cuyo, Constitución, El Plata y 25 de Mayo + 27.




I&P     Palito Ortega (Daniel) / Gila (Miguel) / Nené Morales (Mirta, esposa de Daniel), Mona Quintana (Graciela), Jorge Sánchez (Tito, hijo de Daniel y Mirta) / Cayetano Biondo (mecánico), Roberto Guthié (cuidador del embarcadero), Juan Alighieri (hombre de los huevos), Rey Charol (guardabosques negro), Ana M. [María] Montero (amiga de Graciela, la que usa turbante), Luis García Bosch (almacenero don Lemos), Mónica Kramer [Cramer] (chica que compra hot pants), Victorio Berni (Juan Carlos, amigo de Graciela), Alicia Rojas (doña Zulema, madre de Mirta), Sara Barbieri (amiga de Graciela), Mario Otero (empleado Jaime) / aana Ricardo Vacas (un empleado de Daniel), Jorge Velasco (pasajero de la lancha – cliente del almacén), Oscar Sanders (amigo de Graciela).

 

Vamos a soñar con el amor
Argentina, 1970
35mm / EastmanColor / RCA / 85’ / ATP

EQ     CP, CD: Argentina Sono Film SACI. JP: Carlos Roig. [AP: Norberto Giudici]. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. AYD: Teo Koffman [Kofman]. [PZ: Ricardo Cuevas]. G: Enrique Carreras, sobre argumento original [la pieza teatral Los maridos engañan después del fútbol] de Luis Maté. F: Antonio Merayo. CM: Alberto Curchi. FQ: Pedro Bor. [ACM: Carlos Stevani (h)]. [FF: Juan Ritter]. [JR: Rodolfo Denevi]. [CR: Edmundo Sánchez]. [R: Luis Gago, Manuel Lozada, Enrique Alvarez, Antonio Salvatore, Hugo Toracini, Luis Castelletti y Juan Schroecer]. E: Gori Muñoz. [DC: José Tasín]. [U: Leonardo Brughetti]. [CPT: Carlos Leyes]. [JPT: David Daich]. V: Horace Lannes. [MOD: Beatriz Rocino]. MQ: Vicente Notari. PN: Jorge Catalán. S: Jorge Castronuovo. [AS: Juan Carlos Bertola]. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. [AC: Higinio Vecchione]. [MERC: Eduardo López]. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Tito Ribero. CN: Vamos a soñar con el amor, de Elio Roca, Yo canto, de Alvar [Eduardo José Alvarez Méndez] y Elio Roca (l) y Santos Lipesker y Elio Roca (m), Otra vez junto a ti, de Alvar [Eduardo José Alvarez Méndez] (l) y Elio Roca (m), Mira mi amor, de Elio Roca, y Cuando el amor se va, de Elio Roca y Silvio Solán (l) y Elio Roca (m), las cinco por Elio Roca con orquesta dirigida por Horacio Malvicino; [y un fragmento de Muchacho que vas cantando, de y off por Palito Ortega]. COR: Víctor Ferrari. [PUB: Berta Esión]. EF, LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA). LOC: BA (estadio del CA River Plate en Núñez, parque 3 de Febrero en Palermo, Ital Park en Retiro, Avenida del Libertador) y GBA (confitería Saint-George en Martínez). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 16.11.1970 al 31.12.1970. LC: 22.4.1971, cines Normandie, Flores, Cuyo, Belgrano, Cervantes, Constitución, El Plata y 25 de Mayo + 18.




I&P     Niní Marshall (Ana), Alfredo Barbieri (Perico, esposo de Ana), Susana Campos (Leonor), Enzo Viena (Mariano, esposo de Leonor) / Elio Roca (Elio Roca), Tono Andreu (Jeremías Cerezales), Mabel Manzotti (mucama Rosenda), Tino Pascali (Severino), Menchu Quesada (esposa de Severino) / Marcia Bell (Marita, novia de Elio), Ana María Montero (Susy), Mario Sapag (Pepe, novio de Rosenda) / Atilio Pozobón [Pozzobón] (agente de Policía), Luis García Bosch (portero Remigio), Iván Grey (Donato) / José M. [María] Muñoz y Julio Ricardo (ellos mismos, comentaristas deportivos) / na Rodolfo Machado (asistente de TV), Roberto Braceras (barman de El Orangután) / aana Enrique Carreras y Orlando Zumpano (atravesando el estudio de TV), Teo Kofman (en el estudio de TV), Jorge Abel Martín (muchacho en la Montaña Rusa), Ricardo Cuevas (gordito comiendo pizza).

lunes, 8 de junio de 2026

CHUCHERIAS

Otras historias breves

Biondi, antes de ser Pepe

Aunque en las copias disponibles no fue posible localizarlo, en Cándida (Bayón Herrera, 1939) se produjo el debut en cine (por supuesto, no acreditado) del años más tarde popularísimo actor Pepe Biondi, en este caso integrando el dúo cómico Dick y Biondi. Dick era ruso, se llamaba Zalman Ver Dvorkin, era acróbata y se lo ubica actuando en números de variedades en cines y teatros porteños casi siempre conformando rubro con algún otro, por ejemplo en 1919 en el Majestic de Lavalle 843 como Charlot & Dick; en 1927 como Peter & Dick; en 1928 como Fred & Dick London; en 1931 primero como Guss and Dick, “excéntricos”, hacia abril como Manolito and Dick, en este caso considerados “clowns excéntricos saltadores” integrantes de un elenco liderado por Vincent Maryland que debutó el 18.4 en el Coliseo Podestá de La Plata, desde el 26.8 en el cine Florida como The Great Dick acompañado por “el perro Rin-Tin-Tín (argentino)”, y desde el 5.12 en el Monumental como Little George & The Great Dick. Hacia abril 1932 actuaba en el cine Etoile Palace.




   Desde 1933, Dick se unió al porteño Biondi (José Biondi Cavalleri; 4.9.1906 / 4.10.1975), quien se había iniciado en el circo y aproximadamente desde 1928 en las variedades de teatros y cines porteños, en abril de ese año en el San Martín presentado sólo como Biondi, y en 1932 conformando el dúo de “acróbatas cómicos burlescos” Peter y Biondi, que actuó en el Ba-Ta-Clan y el General Belgrano. El “dúo cómico-acrobático” Dick y Biondi debutó el 14.8.1936 en el Teatro de Mayo en el sainete de Antonio Botta y Manuel A. Meaños Yo voy derecho a los mangos –Foot Ball, Catch as Catch Can y Radio– integrando la Compañía Argentina de Sainetes y Comedias de Gregorio Cicarelli, Domingo Sapelli y Juan Dardés, en la que concretaba la parodia de una pelea de catch en la que Dick era presentado como “El Tigre de la Pampa” y Biondi como “El Rompe Costillas de la Patagonia”. El dúo intervino después en otros espectáculos teatrales; en la temporada 1932 del ciclo radiofónico de Tito Martínez del Box La Caravana del Buen Humor; en los films argentinos De Méjico llegó el amor (Richard Harlan, 1940), como una pareja bufa en las festividades del Carnaval, y Flecha de oro (Borcosque, 1940), donde aparecen como electricistas, acreditados como Dicky y Biondi, y en los mexicanos Ni pobres ni ricos (Fernando Cortés, 1952), Música mujeres y amor (Chano Urueta, 1952), Mi papá tuvo la culpa (José Díaz Morales, 1952), Reventa de esclavas (Díaz Morales, 1953) y Me gustan todas (José J. Ortega, 1953), ninguno de ellos estrenado en cines argentinos.

   Actuaron en varias ciudades de América, tanto por la radiofonía cuanto en teatro y en la incipiente televisión con un éxito espectacular, y terminaron radicando en Cuba, donde decidieron separarse, al parecer en forma traumática. La caída de la dictadura batistiana de extrema derecha y su reemplazo por la dictadura castrista de extrema izquierda empujó a Biondi primero a Venezuela y luego a la Argentina, contratado por las autoridades del flamante Canal 13 de TV, cuyo presidente era el cubano exiliado Goar Mestre, debutando el 7.4.1961 a las 21.30 en un ciclo en un principio denominado Noches de Cinzano pero que de inmediato, debido al impacto que provocó el actor, fue retitulado Viendo a Biondi. El éxito de este ciclo determinó su pase al cine, donde sin embargo no tuvo la misma repercusión con sus únicos dos protagónicos, El desastrólogo (Carlos Rinaldi, 1963-1964) y Patapúfete (Julio Saraceni, 1967). Más popular resultó su frase-muletilla, “patapúfete”, tanto que continuó utilizándose popularmente y hasta originó un “pájaro volador para que jueguen los niños” publicitado desde su lanzamiento en diciembre 1962 con el nombre Pata-Púfete. En 2025 fue realizado el documental biográfico En honor de Pepe Biondi, escrito, producido y dirigido por Leonardo Mauricio Greco.

 

El cuñado

Leopoldo Torre Nilsson tuvo una hermana, Graciela, que a comienzos de los 50 casó con un señor llamado Juan Carlos Ciancaglini, siendo el matrimonio muy cercano a la pareja Leopoldo-Beatriz Guido. Al instalarse en Mar del Plata, Graciela y Ciancaglini establecieron en Falucho y San Luis la Mar del Plata Day School, que con otra denominación no era sino una especie de sucursal del Highlands familiar, que continuó dando de comer al menos a tres generaciones de los Torre. Sobre esa base, Ciancaglini fue socio, figurando como productor (P) o como productor asociado (PA) de su cuñado en tres de sus largometrajes, y luego participó en otros de su petite famille, como Marito Sabato y Aníbal Di Salvo. A finales del siglo XX fundó una empresa denominada Digiart Multimedia Art Center SA, que coprodujo con Bolivia Escrito en el agua, del cineasta de ese origen Marcos Loayza. Será siempre un misterio el por qué en algunos de ellos Juan Carlos Ciancaglini se acreditaba como José Antonio Ciancaglini. Su filmografía es la siguiente:

Ciancaglini, Torre Nilsson y el
Negro Anastasio en Mar del Plata 1970


Piel de verano (Torre Nilsson, 1961: PA, acreditado como José Antonio), Martín Fierro (Torre Nilsson, 1968: PA), Güemes –La tierra en armas– (Torre Nilsson, 1971: P), Hola señor león! (Mario Sabato, 1972: P, DP y AANA como él mismo), Matías y los otros (Miguel Angel Materazzi y Aníbal Di Salvo, 1981, video: PA NA), El caso Matías (Aníbal Di Salvo, 1983-1984: PA NA) y Escrito en el agua (Marcos Loayza, A/BOL, 1997: P, ARGM con Graciela Torre Nilsson y actor –“ejecutivo”, 17º–, acreditado José Antonio).

 

Nuestras mrs. Danvers

El lector cinéfilo (y lo es si está aquí en este momento) coincidirá en que uno de los más notables personajes secundarios de la historia del cine es la “Mrs. Danvers” del clásico de Hitchcock Rebecca (Rebecca, una mujer inolvidable, 1939), interpretado por Judith Anderson. “La heroína es Cenicienta y la señora Danvers es una de sus malvadas hermanas”, bromeó Hitchcock ante Truffaut, y precisó: “La señora Danvers no anda casi, nunca se la veía moverse. Por ejemplo, si entraba en la habitación en que estaba la heroína, la muchacha oía un ruido y la señora Danvers se encontraba allí, siempre, en pie, sin moverse. Era un medio de mostrarlo desde el punto de vista de la heroína: no sabía jamás dónde estaba la señora Danvers y de esta manera resultaba más terrorífico; ver andar a la señora Danvers la hubiera humanizado”.

Rebecca: Joan Fontaine y Judith Anderson


   Por supuesto, la industria cinematográfica argentina, como las de todas las latitudes, tuvo a sus propias mrs. Danvers, amas de llaves más o menos ominosas. En una selección lo bastante rigurosa destacan, por orden de aparición, Elsa O’Connor (“Juliana”) en la casa del matrimonio Roberto Airaldi y Aída Luz en El deseo (Schlieper, 1944), personaje tan importante que el portugués Eça de Queiros, en su novela que el film adapta (O primo Basílio) especifica que los herederos deben satisfacer el último deseo de la dueña de casa, la tía “Margarita” –omitida en esta versión–, plasmado en su testamento: que su sobrino y su esposa conserven a su servicio a “Juliana”; Angelina Pagano (“Francisca”) en la mansión de Eva Duarte en La pródiga (Soffici, 1945); Ilde Pirovano (“Rosario”), a la vez madre de Amelia Bence en la misma casa en la que viven las tías-víctimas en A sangre fría (Tinayre, 1946); y Antonia Herrero como la cruel “Constancia” que tiene a maltraer al baby face Juan Carlos Barbieri en Las aventuras de Jack (Borcosque, 1948).

   En la década de los 50 aparecen Cécile Lézard (“Peggy”), empleada en la casa de la chica blanca violada de Sangre negra (Chenal, 1950); Amalia Bernabé, quien interpretó tres compuso tres, todas memorables: la inicial, “Rita”, que cuida la casa de la rica anciana Angelina Pagano que toma a Sandrini como chofer en Juan Globo (Amadori, 1948), y las siguientes en sendos Viñoly Barreto, primero como la buenaza “Matilde” de La bestia debe morir (1952) y luego como la bravísima “Gregoria” que lo tiene cortito a Enrique Muiño en El abuelo (1954); Margarita Burke animó dos en dos años y con Amadori, la “Nanina” de nadie menos que María “la Doña” Félix como la poco respetable heroína de La pasión desnuda (Amadori, 1952), y otra sin nombre que atiende la casa de Laura Hidalgo y Eduardo Cuitiño en Caídos en el Infierno (1953); Leda Zanda fue la circunspecta “Alejandra”, que asiste a la paralítica esposa (Gloria Castilla) de Roberto Escalada en El vampiro negro (Viñoly Barreto, 1953); Gloria Ferrandiz (“Sabina”), especie de mrs. Danvers benévola y comprensiva de las sucesivas señoras (Laura Hidalgo) del sufrido protagonista de Más allá del olvido (Hugo del Carril, 1955); y la notable Lydia Lamaison (“Felicitas”), algo más que el ama de llaves de Arturo García Buhr en Fin de fiesta (Torre Nilsson, 1959).

   Ese tipo de personaje desaparece de la narrativa cinematográfica más moderna, aunque hay sorpresivos nichos: Alba Mujica (“Andrea”), una tortillera desenfrenadamente caliente con su patrona Isabel Sarli en Fuego (Armando Bo, 1968); Mecha Ortiz (“mrs. Randall”, que sirve a los Webster (Roberto Airaldi y Leonor Manso) y Nora Cullen (“Cookie”), exclusiva de mrs. Howard (Yvonne De Carlo), sacándose chispas en inglés en el film d’époque House of shadows (Wulicher, 1976); y la última del siglo, Dora Prince (“Vasca”), personaje que se llamaba Avelina en la vida real de Victoria Ocampo, retratada en Cuatro caras para Victoria (Finn, 1988).

El hombre que amé:
Pedro López Lagar, Berta Moss y Delia Garcés


   Sin duda, la que más se aproxima a mrs. Davers fue la que compuso Berta Moss (“Talma”) en El hombre que amé (Zavalía, 1947), fantasía en la que “todo es demasiado misterioso”, según grafica uno de los personajes. Protagonista de la historia es una imponente mansión, al estilo de la de Rebecca (Rebeca, una mujer inolvidable, EEUU, 1940, dir. Alfred Hitchcock), con lujos por donde se la mire, espaciosas habitaciones –incluyendo una cuya puerta no se abre a los extraños–, un enorme parque, una reja con monograma y hasta un perro, sin olvidar el ama de llaves sigilosa que esconde algún secreto. No se llama Manderley sino El Baluarte, tiene un órgano cuyo dueño –¡gracias al cielo!– apenas ejecuta y carece de ubicación precisa, aunque un insert de olas rompiendo sobre rocas sugiere que está cerca de algún mar. Allí vive López Lagar, viejo millonario que atesora valiosos cuadros y objetos de arte y que al conocer a Delia Garcés supone ser “como una hoja seca, y usted la savia que puede darle vida”. Ella tiene un pretendiente (Jorge Salcedo, vulgar para ese contexto) pero termina enamorándose de un jugador empedernido (López Lagar, also) cuyo lema es “todos los caminos conducen a Montecarlo”. El jugador es sobrino del viejo, con quien hace un pacto sobre un cuchillito que apenas cabe en sus manos y mediante el cual el viejo le dejará su fortuna a cambio de su juventud. El viejo muere, el jugador y la chica se casan, se mudan a El Baluarte y allí, poco a poco, López Lagar es maquillado hasta parecer su tío, mientras Berta Moss, con un maquillaje oscuro con el que se supone luce india, observa todo ominosamente y deja entrever (“La misma fatalidad nos unía”) que entre ella y el viejo hubo “algo más”. Al fin, como dice Garcés (“El amor lo puede todo”) y como repite López Lagar (“El amor hace posible lo imposible”), todo se arregla sin mayores explicaciones, que por algo es un drama fantástico. Este fue el único film argentino adaptado de un texto del estadounidense Guy Endore (Samuel Goldstein; 1900-1970): se ignora cuándo publicó su Retour de Lazaro, pero no debe haber sido mucho antes o mucho después de que Daphne Du Maurier publicara en 1938 su Rebecca.

Ellen Dean

domingo, 7 de junio de 2026

TEMAS

Mil perdones, Oscar

“Mencionar el nombre de Wilde es mencionar a un dandy que fuera también un poeta, es evocar la imagen de un caballero dedicado al pobre propósito de asombrar con corbatas y con metáforas. También es evocar la noción del arte como un juego selecto o secreto –a la manera del tapiz de Hugh Vereker y del tapiz de Stefan George– y del poeta como un laborioso monstruorum artifex (Plinio, XXVIII, 2). Es evocar el fatigado crepúsculo del siglo XIX y esa opresiva pompa de invernáculo o de baile de máscaras. Ninguna de esas evocaciones es falsa, pero todas corresponden, lo afirmo, a verdades parciales y contradicen, o descuidan, hechos notorios. […] Como Chesterton, como Lang, como Boswell, Wilde es de aquellos venturosos que pueden prescindir de la aprobación de la crítica y aun, a veces, de la aprobación del lector, pues el agrado que nos proporciona su trato es irresistible y constante”. [Párrafos inicial y final de “Sobre Oscar Wilde”, por Jorge Luis Borges, en Otras inquisiciones, 1952].

Una mujer sin importancia:
Santiago Gómez Cou y Mecha Ortiz



   Excepto por el film de Saslavsky, el cine argentino tiene una gran deuda –que jamás será saldada, por cierto– con Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde Elgee (Dublín, Gran Bretaña, 16.10.1854 / París, Francia, 30.11.1900), nacido en la ciudad que actualmente pertenece a Irlanda. En realidad, esa deuda no es obligatoria –nadie está compelido a adaptar su obra–, sino más bien del tipo moral, habida cuenta de la ligereza –por utilizar un término caballeroso– con la que fueron encarados los otros tres largometrajes que la abordaron en los años 40 del siglo anterior.

   Los cuatro derivan de sendas piezas teatrales, y los dos primeros fueron producidos por los estudios EFA y dirigidos por Bayón Herrera, hombre acostumbrado a la frivolidad intrínseca de las revistas musicales. Una mujer sin importancia adapta A woman of no importance, estrenada el 19.4.1893 en el Haymarket de Londres. Wilde hubiera repudiado esta horrorosa versión de su comedia, versión que reniega de su sutileza y de su ironía en pos de un realismo “cordobés” que confunde elegancia con pomposidad, que sufre de unos diálogos acartonados, que evita toda noción de glamour aunque sus actrices estén muy bien vestidas y que comete el pecado mortal de otorgar a un actor insufrible como Hugo Pimentel un personaje de tan vital importancia y para el cual no está a la altura; la única que pareció entender a Wilde fue Golde Flami.

Un marido ideal: Santiago Gómez Cou,
Golde Flami y Alicia Barrié


   La segunda es Un marido ideal (An ideal husband en el original, que tuvo su première el 3.1.1895 en el Royal), una de sus cuatro piezas a las que definió como “trivial comedy for serious people”: las otras son Lady Windermere’s fan, A woman of no importance y The importance of being earnest. Cuenta la historia de un político al que una mujer chantajea so pena de hacer público un negocio poco transparente, presión que el hombre revierte cuando descubre un delito cometido por esa mujer. La versión de Rodolfo M. Taboada y Bayón, precedida por un texto inicial que aclara que “la acción en la capital de un país imaginario… o en cualquier parte, menos aquí”, resultó, como cabía esperar, un despropósito, no tan enorme como el anterior, puesto que Taboada era talentoso aunque por lo general lo obligaran a volar bajo: hizo lo mejor que pudo, pero en su favor hay que señalar que probablemente ningún guionista no inglés sería capaz de penetrar en el farsesco, epigramático, brillante mundo del autor, cuyos diálogos incisivos, tocados por el genio, son tan difíciles de reproducir en otro idioma y en otro contexto histórico, social y político. Así, el film pasa como un producto sólido (en ambientación, en vestuario, en elenco) pero por completo ajeno al espíritu de Wilde. Gómez Cou está muy bien en el protagónico y Barrié luce bonita como su esposa, pero quien se lleva las palmas es, como de costumbre, Golde Flami, bella, sensual y enigmática como la condesa que arma todo el embrollo.

Historia de una mala mujer: Dolores del Río


   La siguiente invasión al mundo del autor es Historia de una mala mujer, y la idea de trasladarla al cine databa de 1946, cuando la anunció Estudios San Miguel según adaptación de Alejandro Verbitsky y Emilio Villalba Welsh y actuación protagónica de Mecha Ortiz. Aquel proyecto no pudo ser, y los Machinandiarena vendieron los derechos a los Mentasti, quienes contrataron al ideal director, Luis Saslavsky, el único que en aquellos días estaba en condiciones de aproximarse a las reglas del juego de Wilde. La furibunda pero elegantísima sátira a la aristocracia snob que propone Lady Windermere’s fan –A play about a good woman–, estrenada el 20.2.1892 en el St. James londinense, aparece travestida en un melodrama de “aventurera con pasado” y tuvo en esta versión argentina a Pedro Miguel Obligado, Saslavsky y Ariel Cortazzo como dignos traductores del burlón espíritu del autor. La mexicana Dolores de Río está sencillamente maravillosa como “Rita D’Erlynne”: “Esa horrible mujer... Figuresé: muchas mujeres tienen un pasado, pero ésta me han dicho que tiene por lo menos una docena”, la presenta Amalia Sánchez Ariño, quien con María Santos y Amalia Bernabé compone un trío que oficia de coro griego pero en tren chusma. María Duval anima a la hija de la protagonista y logra una de sus mejores interpretaciones. Decorados, fotografía y vestuario son de primerísimo nivel, y el final es de aquellos que ponen la piel de gallina, incluyendo una puerta que se cierra detrás de la mala mujer.

   “Nadie que no la haya conocido se puede imaginar –cuenta confidencialmente Luis Saslavsky– la belleza y la gracia de Dolores del Río, que ha muerto hace apenas dos meses. Cuando ella ya tenía cincuenta años yo la dirigí en una película que se llamaba Historia de una mala mujer, y estaba espléndida. Dolores tenía muchas ganas de conocer a Victoria Ocampo, más que por lo que Victoria significaba porque le habían dicho que Victoria, en su juventud, se había parecido bastante a ella. Y bueno, la conoció, Victoria la invitó a tomar el té junto con otras personas, y volvió muy desilusionada, diciéndome: «Esa señora nunca ha sido preciosa como yo, que fui, verdaderamente, una belleza», y siguió extendiéndose en detalles poco halagüeños para el físico de Victoria, que ya en la década del 50 era una mujer de cierta edad. Pero, tres semanas después, Victoria la invitó a pasar un fin de semana en su casa de Mar del Plata y el lunes Dolores entró en el estudio de filmación impresionadísima y me contó: «Nunca he visto un cutis tan lindo, parece la piel de un durazno, y qué ojos... Es maravillosa, es preciosa... Y que charme; la escuché fascinada durante 48 horas...». Lo que ocurre –termina Saslavsky– es que Victoria, cuando ponía un poquito de empeño, era muy seductora”. [“Un poquito de empeño”, por María Esther Vázquez en su sección Instantáneas de La Nación, 22.5.1983].


Al compás de tu mentira: Lalo Maura,
Anaclara Bell, Delfy de Ortega y Pedro Quartucci


   En cuanto a Al compás de tu mentira, versión de The importance of being earnest (14.2.1895, St. James), Wilde jamás pudo haber imaginado que una de sus más celebradas comedias serviría para una comedia argentina con tangos. Los principales personajes de la pieza son dos amigos de la high class londinense de finales del siglo XIX quienes, para justificar sus escapadas nocturnas ante sus hipócritas familias, inventan a un hermano llamado Ernest el primero y a un pariente enfermo el segundo. El título original juega con el parecido fonético entre “Ernest” e “earnest” (serio, formal): lo que Abel Santa Cruz hizo con esa maravillosa construcción escénica edificada con inteligencia y astucia no es, como se atajan los títulos de crédito, tomar “una situación” de la obra para llevarla por otro carril: en todo caso, la tal “situación” es nada más ni nada menos que su punto de partida. A la suplantación de personajes de Wilde se le suman en este desangelado film la de la alta sociedad londinense por una familia de porteños ricos con casa en el campo y la de las correrías galantes de los amigos por su afición al tango: aunque muy lejos de este despropósito, el asunto de Wilde permanece presente a lo largo de todo el argumento.

   Sobre la literatura de Wilde se hicieron en la Argentina dos cortos y un largometraje. Derlis M. Beccaglia produjo, adaptó y dirigió aquellos, El pescador y su sombra (1948), sobre el cuento The fischerman and his soul, 1891) y Balada de la cárcel de Reading (1961), sobre el poema The ballad of the Reading gaol, 1898), desaparecidos ambos de la faz de la Tierra, triste noticia confirmada por Beccaglia en los 90. El largo es de dibujos animados: se titula El gigante egoísta y fue adaptado (con la colaboración de Daniel José Azar) y realizado en 2019 por los especialistas Liliana Romero y Norman Ruiz a partir del cuento The selfish giant (1888); sus créditos dicen “una película de Liliana Romero”, de inmediato “dirección Liliana Romero y Norman Ruiz” y para generar más confusión “dirección de actores” –los del doblaje– “Gonzalo García Luna”: ¿cómo debe entenderse todo eso?

Henry Wotton

Una mujer sin importancia
Argentina, 1944
35mm / B&N / RCA Victor / 85’ / IM16

EQ     CP, EF: Establecimientos Filmadores Argentinos [SA]. JP: Pedro Petralli. D: Bayón Herrera. AD: Julio C. Rossi. AYD: Fanny Stein. PZ: Domingo Marinelli. G: Bayón Herrera, sobre adaptación de Arturo S. Mom [Arturo Mom] de un argumento [la pieza teatral A woman of no importance] de Oscar Wilde. F: Roque Funes. CM: Carmelo Lobótrico. FQ: Juan Caraballo. ACM: Enrique Scarsi. E: Juan Manuel Concado. [DC: Fortunato Tabocchini]. V: Lía de los Heros. MQ: Miguel Tcharovsky. PN: Salvador Mammana. PEL: Casa de Combi. S: Oscar L. Nourry. AS: Alejandro Saracino y Orestes Ferrari. C: José Cardella. AC: Amelia Furlani. CNGT: Delia Manuele. M: Alberto Soifer. ARR: Juan Ehlert. [PUB: Juan José Godeol]. ASE literario: León Klimovsky. LOC: provincia de Córdoba (sierras). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 2.8.1944 al 26.9.1944. CD: Cooperativa Argentina de Exhibidores Cinematográficos SA. LC: 1.3.1945, cine Gran Rex.



I&P     Mecha Ortiz (Raquel Miramar) / Santiago Gómez Cou (Jorge Fernández Nágera) / Lidia Denis (Ester Jaunarena), Hugo Pimentel (Gerardo Miramar, hermano de Raquel), Golde Flami (Alcira Nelson) / Blanca Vidal (Juana, viuda de López Góngora), Sara Barrié (Carolina, esposa de Juan), Yolanda Alexandrini [Alessandrini] (Leticia Stufield), Carlos Enriquez (periodista doctor Galindo), Lucía Barausse [Barause] (chismosa 1ª), César Mariño (Juan Suárez Méndez) / Lea Briand (chismosa 2ª), Margarita Burke (empleada de El Recuerdo), Carlos Gordillo (intendente) / Yuky [Yuqui] Nambá (chismosa 4ª, la que grita “¡Ahí bajan la piedra!”), Luis Quilés [Alberto Quilés] (conserje del Gran Hotel), Pablo Donatti (empleado del Gran Hotel), Milka Jubel, Fanny Stein, Chola Rossi, Inés Faure, Luisa Perx, Sra. Muñoz Maine, Raúl Trecenza (niño enfermo). [Personajes en busca de actrices: chismosa 3ª, de acento provinciano / chismosa 5ª / madre del niño enfermo / mucama de la señora de López Góngora / Alicia, mucama de los Miramar / mucama del hotel].

Un marido ideal
Argentina, 1946
35mm / B&N / RCA Victor / 90’ / SR

EQ     CP, EF, CD: Establecimientos Filmadores Argentinos [SA]. JP: Pedro Petralli. D: Bayón Herrera. AD: Julio C. Rossi. AYD: Chola Rossi. PZ: Domingo Marinelli. G: Rodolfo M. Taboada, sobre argumento [la pieza teatral An ideal husband] de Oscar Wilde. F: Roque Funes. CM: Juan Caraballo. FQ: A. Scarsi [Enrique Scarsi]. ACM: E. [Esteban] Guzzi. E: Juan Manuel Concado. DC: Fortunato Tabochini [Tabocchini]. [U: Máximo Berrondo]. V: Jaumandreu [Paco Jamandreu]. RV: Manuela Gutiérrez y Sastrería Danyans. MQ: Michel Tcharoussky [Miguel Tcharovsky]. AMQ: Ramona C. de Francés. PN: Delfy Mammana. PEL: Casa de Combi. APN: Haydée Aued. S: Alejandro Bousquet. AS: A. Sarasino [Alejandro Saracino] y O. [Orestes] Ferrari. C: José Cardella. AC: J. Cascalles [Jacinto Cascales]. CNGT: D. [Delia] Manuele. M: A. [Alejandro] Gutiérrez del Barrio. [PUB: Juan José Godeol]. ASE literario: León Klimovsky. LOC: BA. L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 26.8.1946 al 11.10.1946. LC: 7.2.1947, cine Monumental.



I&P     Santiago Gómez Cou (doctor Raúl Campomar), Alicia Barrié (Verónica C., esposa de Campomar) / Florindo Ferrario (Jorge de Alba) / Golde Flami (Laura Castellón, duquesa de Fragonard) / Ivonne de Lys (Mabel Campomar, hermana de Raúl) / René Cossa (Ernesto, secretario de Raúl), Enrique Vico (barón del Soto), Francisco P. Donadio (ministro Ladislao de Alba, padre de Jorge) / Domingo Mania (legislador doctor De la Calle), Zema Gasperi, César Mariño (Jaime, mayordomo de Jorge), Inés Faure, Tito Serrano, Herminia Lorente [Llorente], Juan C. Videla, Elena Pagés, Juan Pecci (viejecito en la fiesta) / Carmen Nogeras, José Castro, Erna Deams, Eugenio Nigro, Susana Campos, Lalo Bosch [Luis García Bosch], Gloria Ugarte, Sebastián Picone [Piccone], María Delor, Renée Cantón / Susana Viana, Félix Tortorelli (legislador), Marta Espejo, Fausto Etchegoín, María Ladaga, Ricardo Schlieper, Eugenia Miró, Enrique Borrás, Betty Campos, María Súnico, Georgette Bastien / na Warly Ceriani (legislador), Rafael Chumbita y Carlos Morasano (periodistas). [Personajes en busca de actores: En la fiesta, dos parejas, dos mujeres, hija y madre, tres chicas, Humberto Ruiz López y su esposa Julia / dos legisladores / Urbano, mayordomo de los Campomar / Martín, pretendiente de Mabel / ordenanza del Congreso / mucama del hotel].

F&P     Estrenado en marzo 1947 en el cine Campoamor, de La Habana, distribuido por Justo Suárez / Estrenado en agosto 1949 en Lima.

Historia de una mala mujer
Argentina, 1947
35mm / B&N / RCA / 92’ / IM18

EQ     CP, CD: Argentina Sono Film SACI. AP: Edgardo Togni. [AYP: Adolfo Cabrera]. D: Luis Saslavsky. AD: Orlando Zumpano. G: Ariel Cortazzo, sobre adaptación de Pedro Miguel Obligado y Luis Saslavsky de la obra El abanico de Lady Windermere [la pieza teatral Lady Windermere’s fan –A play about a good woman] de Oscar Wilde. F: Alberto Etchebehere. CM: Roque Giacobino [Giacovino]. [FQ: Roberto Matarrese]. [ACM: Ricardo Agudo]. DA: Raúl Soldi. E: Gori Muñoz. V: Eduardo Lerchundi. RV de Dolores del Río y María Duval: Ana de Pombo. MQ: Bruno Boval. PN: Vicenta Miguel. S: Carlos Marín. [AS: Ricardo Brovelli]. RG: Mario Fezia. C: José J. Serra. M: Víctor S. Lister [Víctor Schlichter]. [TM: fragmentos del preludio al segundo acto y del coro Chi del gitano i giorni abbella de la ópera Il trovatore, de Giuseppe Verdi; del nº 2 de los Nocturnes en re bemol opus 27, de Frédéric Chopin; y del nº 3 en re bemol mayor de los Trois études de concert, de Franz Liszt, en adaptación para piano y cuerdas]. [PUB: Mariofelia]. EF, LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA). LOC: GBA (Golf Club Argentino). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 20.10.1947 al 5.12.1947. LC: 18.5.1948, cine Ambassador.



I&P     Dolores del Río (Margarita, “Rita d’Erlinne”) / María Duval (Margarita hija) / Francisco de Paula (Arturo Saville), Alberto Closas (Gerardo Trevelyan, marido de Margarita hija), Fernando Lamas (Guillermo Delor) / Amalia Sánchez Ariño (baronesa de Nantes), María Santos (Ada), Amalia Bernabé (Cirila), Berta Moss (Olga) / Homero Cárpena (Cecilio), Luis Otero (Gustavo Allroy, marido de Margarita y padre de Margarita hija), José Castro Ríos [Ricardo Castro Ríos] (Alberto Duncan), Roberto Bordoni (Tomás, amigo de Gerardo) / na Rafael Diserio (señor dormitando en el palco), Aurelia Ferrer (criada Ana), Pura Díaz (secretaria de la Asociación Femenina), Iris Martorelli (presidenta de la Asociación Femenina), Manuel Alcón (vendedor del abanico), Berta Ortegosa (acompañante de Alberto en el casino), Alberto de Mendoza (joven en el club), Pablo Cumo y Amadora Gerbolés (invitados en la fiesta). [Personajes en busca de actores: dos viejas en el palco con el señor que dormita / chismosos y chismosas en el teatro / mucamo Tomás / Agata, la hija de la condesa / viejas varias en el golf / amigos en el club / mayor Trevelyan, padre de Gerardo].

F&P     AACCA: premio Cóndor a la escenografía y medalla a la adaptación / ACCA: premio a la escenografía / 1º Congreso Hispano-Americano de Cinematografía, Madrid, 25.6-4.7.1948 / Estrenado en agosto 1948 en La Habana / Estrenado en agosto 1949 en el cine Rex, de Santiago, Chile / Estrenado el 25.10.1949 en Barcelona y el 16.1.1950 en Madrid / Estrenado en Italia con el título Storia di una donna perduta.

Al compás de tu mentira
Argentina, 1949
35mm / B&N / 86’ / SR

EQ     CP, CD: Cosmos Film [SA]. P: Eduardo L. Carbonell. D: Héctor A. Canziani. AD: Alfonso Gargano. AYD: Alfredo Barajón. G: Abel Santa Cruz, sobre adaptación de Alfonso Gargano inspirada en una situación de [la pieza teatral] La importancia de llamarse Ernesto [The importance of being earnest] de Oscar Wilde. F: Vicente Cosentino. CM: Carmelo Lobótrico – Carlos Bonatti. E: Juan Manuel Concado. AMB: Juan de Becque. DC: Ernesto Mouriño. MQ: José Fernández. PN: Casa Sebastián [Sebastián Piccone Bardón]. S: Douglas Poole. C: Nicolás Proserpio. M: Rodolfo Sciammarella. CN: Plegaria a la virgen, de F. [Francisco] Alvarez, [por Lalo Maura]; Triste estoy, zamba, de y por Margarita Palacios; La milonga del amor, milonga, de H. [Héctor] A. Canziani (l) y R. [Rodolfo] Sciammarella (m), [por Lalo Maura]; Con el mayor gusto, tango, de S. [Santiago] Adamini (l) y F. Federico [Domingo Federico] (m), [por la orquesta de Domingo Federico y sus tres cantores]; No te engañes corazón, tango, de Rodolfo Sciammarella, [por Edmundo Rivero y conjunto de guitarras]; Tango fantasía, tango, de A. [Alfredo] de Angelis y O. [Osmar] Maderna, [por sus orquestas]; Pequeña, vals, de H. [Homero] Expósito (l) y O. [Osmar] Maderna (m), [por Delfy de Ortega]; y Al compás de tu mentira, tango, de H. [Héctor] A. Canziani (l) y R. [Rodolfo] Sciammarella (m), [por la orquesta de Domingo Federico con el cantor Jorge Casal]. EF: [Compañía Argentina de Films] Río de la Plata – EFA [Establecimientos Filmadores Argentinos SA]. LOC: GBA. L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 3.10.1949 al 25.11.1949. LC: 29.3.1950, cine Iguazú.



I&P     Francisco Alvarez (tío Quique), Pedro Quartucci (Enrique Vitale Urquijo), Delfy de Ortega (Graciela Perbuono) / Héctor Gagliardi (Héctor) / Lalo Maura (Manuel Navarro, “Rodolfo Navarro”), Ana Clara [Anaclara] Bell (Adriana Vitale, hija de Enrique) / Herminia Lorente [Llorente] (Josefa), Ramón Garay (doctor Acuña, juez de Maizales), Fina Suárez (doña Clara Mendiondo, esposa de Enrique) / Liana Lombard (mucama de los Vitale Urquijo) / Adolfo Meyer (RP), Olga Vilmar (invitada), J. La Martín, Irma Roy (invitada rubia que se chupa un dedo), Julio César Barton (narrador off), Mario Massey, Kelo Palacios, Sebastián Piccone [Bardón], Juan Laborde / Alfredo de Angelis, Osmar Maderna, Domingo Federico, Edmundo Rivero, Margarita Palacios (Margarita, mucama de Los Veinte Sauces), Jorge Casal. [Personajes en busca de actores: vecino que llega a la iglesia / animador de la boîte / recepcionista de la radio / afeminado que quiere bailar raspa / empleado de la radio / capataz de Los Veinte Sauces / agente policial de Maizales].

F&P     Muestra de Cine Argentino en Celebración de los 50 Años de la Muerte de Carlos Gardel, Medellín, junio-julio 1985.

FILMS ¡Kitsch, camp, trash! –El cine de Enrique Carreras– Muchacho que vas cantando (1970) – Como si estuviera aún en los años 50 y e...