lunes, 29 de junio de 2026

PERFILES

El via crucis europeo de Alberto Dalbes





Instalado en la Capital Federal desde su primera juventud, Alberto Dalbes (Francisco Eduardo Eyras Martínez; Rosario, Santa Fe, 3.4.1922 / Madrid, España 14.9.1983) se graduó en la Facultad de Filosofía y Letras aunque, como en tantos otros casos, nunca ejerció la disciplina que estudió. Cuando tenía 21 años fue seleccionado para un breve papel en un film dirigido por Carlos Borcosque, convirtiéndose así en otro muchacho reclutado por ese realizador tan afecto a los debutantes. En La juventud manda y, cuatro años más tarde, en el siguiente Los secretos del buzón fue acreditado como “Alberto Dalves”, pero no se trataba de un error sino del nombre artístico que él mismo eligió, puesto que de esa manera también era anunciado como uno de los bailarines del Splendid Ballet que dirigía Ethel Anderson y que actuó durante 1946 en al menos dos locales de esparcimiento nocturno, el Babilonia en el Parque Retiro y El Tronío, y así también figura en el programa de mano de la comedia musical Con la música en el alma (11.6.1949, Casino), donde interpretaba a “Pedro”, un personaje ínfimo.


Más pobre que una laucha:
con Jorge Rigaud y Lolita Torres


   En aquellos sus inicios hizo más temporadas teatrales, como actor secundario en la compañía de Paulina Singerman y compartiendo cartel con Elina Colomer, entre otras, y años más tarde se animó a dirigir la puesta en escena de una comedia escrita por Juan María Beccaglia, Hay que matar a Víctor, pensada para una gira suburbana que tuvo su inicio en diciembre 1960 con actuación de Jorge Hilton, Nelly Cobella y Guillermo Bredeston. Sus presentaciones televisivas fueron asimismo escasas.

   La que avanzaba a mejor ritmo, en cambio, fue la carrera cinematográfica, ya con el nombre definitivo de Alberto Dalbes: tres comedias en las que galanteó a Lolita Torres le concedieron una bienvenida popularidad, con especial lucimiento en Más pobre que una laucha. Mario Soffici, que lo dirigió en dos de sus primeros personajes destacados, le ofreció el que devendría el mejor de toda su extensa trayectoria en ese medio y en cualquier país, el insoportable, pedante y alcahuete “David Réguel”, estudiante tardío y pensionista de La Madrileña de Rosaura a las 10. Pero ése fue un destello fugaz.


Rosaura a las 10con Susana Campos


   Luego de otros dos films irrelevantes, y tal vez consciente de que su carrera se había estancado en las segundas líneas de los elencos ya que no era demasiado bonito ni demasiado masculino ni demasiado talentoso, aprovechó un contrato que le consiguió su representante Salvador Salías y a comienzos de diciembre 1961 viajó a España para rodar la coproducción El sol en el espejo, integrando un elenco estupendo, que de nada valió para que fuera lanzado en la Argentina, ni siquiera por TV. El caso es que decidió quedarse a vivir en aquel país, acaso ilusionado en una carrera más consistente. Se equivocó: allí filmó tal vez demasiado, pero sin lograr sobreponerse a la medianía de la que había huido. Cayó en una década pautada por la más aplastante serie B en la que asimismo sucumbieron Dávila, Rigaud, Alberto de Mendoza, Estrada y tantos otros compatriotas.


El sol en el espejo: con Luis Dávila


   En el imprescindible libro El cine español en sus intérpretes (1992), Carlos Aguilar y Jaume Genover estiman que fue un “actor mediano y parco en recursos, su apostura mundana y porte cosmopolita, empero, le procurarán un rápido acomodo en el campo del cine de género y las coproducciones entonces en auge, especialmente en el marco del cine de espías mediterráneos surgidos a raíz del boom James Bond y en los primeros westerns europeos, sin olvidar comedias y melodramas característicos de la época del desarrollo”. Otro escritor, Cozarinsky, definió ese período (en “Cheap thrills”, 1975, de su libro Vudú urbano) como “el actual subproletariado de la industria cinematográfica: por una parte, los westerns italianos, ya en su ocaso, con bandas sonoras francesas no menos improbables que la parlería italiana o inglesa que suele acompañar a paisajes españoles o yugoslavos en color contratipado”. Ese módico infierno lo tragó por completo: más aún, lo empujó a esa especie de séptimo círculo que representa la entera obra de Jesús Franco, para quien fue uno de sus actores “de familia”, con nada menos que 15 títulos en común. En algunos encabezaba el elenco y en otros era uno del montón, oscilación que a Dalbes no parecía importarle demasiado.


La fille de Dracula


   A finales de 1967 regresó a la Argentina para rodar El gran robo, otro asunto intrascendente como los que hacía en Europa pero hecho en Buenos Aires: interpretaba a un “científico loco” devoto del nazismo. En el Festival de Mar del Plata 1970 concursó Prana, film del que fue autor con el director Raúl Peña, pero, aunque anunciado, Dalbes no asistió. Sumó un total de 69 largometrajes incluyendo tres que no terminaron su rodaje, pero sin embargo sólo se lo recuerda por los que hizo en su país.


Prana: con Claudia Gravy


   El actor y periodista argentino Carlos Hugo Aztarain, que radicó desde comienzos de 1970 en España, lo conoció y, a pesar de su habitual laconismo, expresó que “en algún momento me confesó que no le interesaba continuar su trabajo como actor. Le gustaba mucho escribir; así conoció a la propietaria de la librería Argentina –en el barrio de Argüelles–, se enamoraron y se casaron. Él tenía una editorial de libros técnicos y a ambos les iba muy bien todo. Lamentablemente, comenzó con problemas cardíacos que se fueron complicando. Era una buena persona y fuimos muy amigos”.

   Queda por resolver una sospecha –que con seguridad nunca sea develada–, relativa a dos films de su amigo Franco: los títulos de crédito de Drácula, prisioneiro de Frankenstein indican que el guion es de “Jess Franco y Paul D’Ales”, en tanto los del franco-italiano Christine, princesse de l’érotisme / I desideri erotici di Christine (El infierno de los sentidos, 1971) registran que incluye “dialogues français de Paul D’Ales”; Paul D’Ales suena como un pseudónimo, aunque no figura entre los miles que utilizaba ese realizador: la similitud fonética entre Dalbes, D’Albes y D’Ales y las veleidades literarias del actor permiten sospechar que podría ser un alias suyo. En algunos europeos aparece acreditado indistintamente como Alberto Dalbes, Alberto Dalves, Albert Dalbes y Albert D’Albes, sin olvidar la irrelevancia del contribuyente a la IMDb que insiste en acentuar Dalbés, inexplicable por cuanto por lo general los créditos son escritos en mayúsculas y en aquellas épocas las mayúsculas no se acentuaban.


El juego de la verdad: con Madeleine Robinson


   En cambio, no hay nada que resolver ni investigar acerca de dos que la IMDb incluye en su entrada: Dalbes no intervino en el español El amor empieza en sábado (Victorio Aguado, 1958) ni tampoco en el argentino-italiano Vacaciones en Argentina (Guido Leoni, 1960).

O. Sea

Filmografía:

En la Argentina: La juventud manda (Carlos Borcosque, 1943: “un invitado en la fiesta de Susana” [Silvana Roth], acreditado 14º como Alberto Dalves), Juan Moreira (Moglia Barth, 1947: “un agente de la policía bonaerense”, NA), Los secretos del buzón (Catrano Catrani, 1947: “vecino joven que baila con Susana” [Nelly Darén], acreditado 21º –y último– como Alberto Dalves), La voz de mi ciudad (Tulio Demicheli, 1952: “José”, 8º), Ellos nos hicieron así (Mario Soffici, 1952: “Osvaldo”, 8º), Una ventana a la vida (Soffici, 1952-1953: “médico doctor Jorge Ramos”, 8º), La mejor del colegio (Julio Saraceni, 1953: “médico doctor Marcelo Carracedo”, 3º), La edad del amor (Saraceni, 1953: “Alberto Méndez Tejada nieto, quien finge llamarse Alberto Miranda”, 2º), Más pobre que una laucha (Saraceni, 1954: “Fernando Méndez Dávila, hijo de Jorge Méndez Dávila” [Jorge Rigaud], 3º), Vida nocturna (Leo Fleider, 1954-1955: AANA como “piropeador callejero”), Canario Rojo (Julio Porter, 1955: “Carlos Sartori”, 2º), Rosaura a las 10 (Soffici, 1957: “David Réguel”, 3º), El bote, el río y la gente (Enrique Cahen Salaberry, 1959: “Alberto, esposo de Edith” [Silvia Legrand], 3º) y Socia de alcoba / Sócio de alcôva (George M. Cahan, A/BR, 1961: “Manuel”, 4º).

En Europa, todas producciones españolas salvo indicación en contrario. 1960-1964: El sol en el espejo (Antonio Román, E/A, 1961-1962: “pensionista Julio”, 7º), Su alteza la niña (Mariano Ozores, 1962: “archiduque de Pomerania”), Operación Embajada (Fernando Palacios, 1963: “Oscar Madroño”), El juego de la verdad / Couple interdit (José María Forqué, E/F, 1963: “Pablo”), Los muertos no perdonan (Julio Coll, 1963: “Antonio León”), Fuera de la ley –Billy the Kid– (León Klimovsky, 1963: “capitán”, 7º), Il segreto del vestito rosso / El secreto de Bill North / ¿? (Silvio Amadio, I/E/F, 1963: “Bill North”, 6º), El salario del crimen (Julio Coll, 1964: “hermano de Elsa” [Françoise Brion], 6º), Estambul 65 / Colpo grosso a Galata Bridge / L’homme d’Estamboul (Un fulano en Estambul, Antonio Isasi-Isasmendi, E/I/F, 1964: “Thug”, 12º) y Secuestro en la ciudad (Luis María Delgado, 1964: “Ignacio Armengol”).


Ypotron: con Luis Dávila


1965-1966: Un lugar llamado Glory / Die hölle von Manitoba (Gringo, prepara tu colt, Sheldon Reynolds, E/RFA, 1965: “sheriff”), Marc Mato, agente S-077 / S-077 Spionaggio a Tangeri (Espionaje en Tánger, Gregg Tallas, E/I, 1965: “Rigo Orie”), MMM 83 –Missione Morte Molo 83– / Objectif Hambourg Mission 083 / MMM83 (Conexión para morir, Sergio Bergonzelli, I/F/E, 1965: “Renard”, acreditado 4º como Albert Dalbes), Vivir al sol (Germán Lorente, 1965), Miss Muerte / Dans les griffes du maniaque (Jesús Franco, E/F, 1965), Fata/Morgana (Vicente Aranda, 1965-1966: “Alvaro”, 5º), Un colpo da mille miliardi / Un golpe de mil millones / Intrigue à Suez (Paolo Heusch, I/E/F, 1966: “Huber”, 3º), Il raggio infernale / Nido de espías (Los intocables vuelven al ataque, Frank Carroll [Gianfranco Baldanello], I/E, 1966: “Carver”, acreditado 3º como Alberto Dalves) y Agente Logan Missione Ypotron / Ypotrón (George Finley [Giorgio Stegani], I/E, 1966: “Revel”, acreditado 6º como Albert Dalbes).

1967-1969: Amor en el aire (Luis César Amadori, E/A, 1967: “Pinto Rosado”, 6º), La mujer de otro (Rafael Gil, 1967: “Santiago”), 7 uomini e un cervello –Criminal symphony– / El gran robo –Il rubamento– (Rossano Brazzi, I/A, 1968: “doctor Schwartz”, 8º), Non ti scordar di me / Play boy (Enzo Battaglia, I/E, 1968: acreditado 5º como Alberto D’Albes), 100 rifles (idem, Tom Gries, EEUU, 1968: “RP Francisco”, 10º; filmado en España), Paranoia / Una droga llamada Helen / Formule 1 (Triángulo erótico, Umberto Lenzi, I/E/F, 1968: “doctor Harry Webb”, 7º), Las trompetas del Apocalípsis / Caldi amori di una minorenne (Julio Buchs, E/I, 1968-1969: “Albert Stone”), Les libertines / Las bellas / L’intreccio (Dave Young [Pierre Chenal], F/I/E, 1969: “Philippe”), Prana (Raúl Peña, 1969: “Julio”, 2º, + ARGM y G, acreditado como Eduardo Eyras) y Helena y Fernanda –Neurosis– / Week-end pour Eléna (Julio Diamante, E/F, 1969).

1970-1972: Juliette (Jesús Franco, 1970; rodaje inconcluso), Condenados a vivir (Joaquín Romero Marchent, 1970: “Thomas Lawrence, apodado Dandy Tom”, 3º), La araucana / L’araucana –Massacro degli dei– / La araucana (Julio Coll, E/I/CHI, 1970: “el fiscal”, 10º), Der teufel kam aus Akasawa / El diablo que vino de Akasawa (Frank Hollmann [Jesús Franco], RFA/E, 1970: “Irving Lambert”), La mansión de la niebla / Quando Marta urlò dalla tomba (Francisco Lara Polop, E/I, 1971: “Ernest”, 8º), El desafío de Pancho Villa (Eugenio Martín, 1971: “capitán Mendoza”, 10º), Drácula, prisioneiro de Frankenstein / Drácula contra Frankenstein / Die Nacht der offenen Särge (Jess Franco [Jesús Franco], POR/E/LICH, 1971: “Jonathan Seward”, acreditado 5º como Albert D’Albes), Sangre en mis zapatos (Jesús Franco, 1972; rodaje inconcluso), La fille de Dracula (Jess Franco [Jesús Franco], F, 1972: “comisario Ptuschko”), La malediction de Frankenstein / La maldición de Frankenstein (Jess Franco [Jesús Franco], F/E, 1972: “doctor Seward”), Les démons / Os demónios (Clifford Brown [Jesús Franco], F/POR, 1972: “Thomas Renfield”, acreditado 6º como Albert Dalbes), Un capitán de quince años / Un capitaine de quinze ans (Jess Franco [Jesús Franco], E/F,1972: “Vargas”) y El jorobado de la morgue (Javier Aguirre, 1972: “doctor Orla”, 5º).


Fata/Morgana:
con Teresa Gimpera y Marianne Bennet


1973-1980: Un silencio de tumba (Jesús Franco, 1973: “Juan Ribas”, 2º), El misterio del castillo rojo (Jesús Franco, 1973), Relax baby (Jesús Franco, 1973: rodaje inconcluso), Juegos de sociedad / Giocchi di società (José Luis Merino, E/I, 1973: “Roque”, 5º), Tendre et perverse Emanuelle (L. P. Johnson [Jesús Franco], BEL, 1973: “Gordon Douglas”), La noche de los asesinos (Jesús Franco, 1973: “mayor Oliver Brooks”, 1º), Embrasse-moi –Tango au claire de Lune– (Roland Marceignac [Jesús Franco], F, 1974: “Freddy Carter”, 1º), Ya soy mujer (idem, Manuel Summers, 1974: “padre de Ana” [Beatriz Galbó], 8º), L’uomo che sfidò l’organizzazione / L’homme que dèfia l’organisation / El hombre que desafió a la organización (Sergio Grieco, I/F/E, 1975: “Harry”, 6º), El espiritista / O espírita (Augusto Fernando, E/POR, 1975), Cuando Conchita se escapa… no hay tocatta (Luis María Delgado, 1976), Las desarraigadas (Paco [Francisco] Lara Polop, 1976: “Riva-Medina”, 6º), El terrorista (Vic Winner [Víctor Alcázar], E/VEN, 1977: “Aranda”, 3º) y Todos me llaman Gato (Raúl Peña, 1980: “Víctor Ruiz”, 7º).

domingo, 28 de junio de 2026

EN PRIMERA PERSONA

Por los siglos de los siglos, amén.

La chismosa continúa mintiendo

“A Hitler no le gustaban los detalles burocráticos,
leer demasiados documentos. Hitler se sentía por encima de la ley.
La ley era una serie de restricciones artificiales a su libertad de acción”.
El profesor sir Richard Evans en la serie inglesa Rise of the nazis (2019).

 “Lo único que yo hago es ver asombro donde los demás ven costumbre”.
Jorge Luis Borges.

“Les he dado mi vida”, suele decirle Mirtha Legrand a sus fans. Parafraseándola, podría argumentar que, a punto de cumplir 81 años, he dedicado aproximadamente 50 a la investigación de la historia del cine argentino, casi siempre ganándole tiempo a mi trabajo formal como periodista y crítico de cine. Y cuando digo investigación no la reduzco a la colección del Heraldo, de La Película, de Imparcial y de Excelsior: no, me refiero a revisar no menos de tres diarios desde el 1.1.1910 en adelante, día a día, incluyendo otras secciones, con especial detenimiento en la cartelera de cines y teatros, tarea que me insumió muchos de esos 50 años. En todo este ya demasiado lapso, hay un solo asunto que en verdad me pone nervioso al punto de la irritación cercana a la furia: una información errónea (bad information, como dijo una mujer que está presa por ladrona) que se transmite a lo largo de los años como si fuera verdadera. Pasó, por dar un ejemplo representativo, con el affaire Romero-Gardel-Thorry y El caballo del pueblo.

   Hoy será exhibido en un microcine de la Boca La chismosa, film producido por Lumiton en 1938 con Lola Membrives de protagonista. La gacetilla anunciándola recuerda que “fue exhibida el 7 de septiembre de 1939 con el título La Pettezola en la VI edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, fuera de concurso y en carácter no oficial, pese a la negativa del Instituto Cinematográfico Argentino. Obtuvo una Copa de Plata (Copa Volpi) otorgada por el Ministerio de Cultura Popular y el Instituto de Cinematografía italianos”. Y es este párrafo el que me puso los pelos de punta, porque 88 años más tarde una información equivocada continúa siendo difundida sin que nadie se tomara, ínterin, la molestia de corregirla. Yo lo hice, ya hace mucho tiempo, aunque no tuve dónde publicarla: el que sigue es el resultado.


José Olarra, Lola Membrives,
Augusto Codecá, Luis Arellano y Germán Vega


   Alguien, con seguridad su melómano (y megalómano) director Enrique Susini, difundió en su momento aquel dato, publicado en el Heraldo 1938, pág. 213 (“...ha recibido un premio oficial de la Cinematografía Italiana: una copa de plata otorgada por la dirección de la misma”), y desde entonces repetido sin pudor ni interés alguno por confirmarlo, al punto de que en septiembre 1988 el diario La Nación dedicó un importante artículo –sin firma– al cincuentenario de tan magno acontecimiento, indicado como “el primer premio internacional obtenido por un film argentino” y agregando por su cuenta y riesgo que fue otorgado por “el Ministerio de Cultura Popular y el Instituto de cinematografía italiano”.





   Sin embargo, en ocasión de la edición 1985, el mismísimo Ente Autonomo La Biennale di Venezia del que depende la Mostra publicó un voluminoso libro titulado Tutti i film di Venezia 1932-1984, en el que su recopilador, Ernesto G. Laura, ofrece año por año un riguroso, minucioso listado de títulos, secciones y premios, cuya seriedad está fuera de duda no sólo por el prestigio de Laura sino también porque despliega información oficial. En el libro, que mi amigo Ernesto Pérez me trajo de regalo desde Roma, consta que ese año 1938 La chismosa fue presentado a concurso y que un jurado internacional presidido por Giuseppe Volpi di Misurata e integrado por dieciocho personalidades –entre ellas el realizador brasileño Humberto Mauro– entregó los siguientes premios:





Grande Trofeo d’Arte della Biennale al estadounidense Snow White and the seven dwarfs (Blanca Nieves y los siete enanos, NN, producción Disney, 1937);

Coppa al francés Prison sans barreaux (Cárcel sin rejas, Léonide Moguy, 1937);

Coppa della giuria internazionale alla selezione dei film francesi;

Coppa del Ministero dell’Educazione Nazionale per la migliore regia a Carl Frölich por el alemán Heimat (Magda, 1938);

Coppa del Ministero della Cultura Popolare (Direzione Generale della Cinematografia) al japonés Go-nin no sekkonei (Tomotaka Tasaka, 1937);

Coppa Mussolini per il miglior film, compartida por el alemán Olympiad –1. Fest der schönhet– (Olimpia –Los dioses del estadio–, Leni Riefenstahl, 1937) y el italiano Luciano Serra pilota (El último vuelo, Goffredo Alessandrini, 1938);

Coppa del Partito Nazionale Fascista per il miglior film italiano a Giuseppe Verdi (La vida de Verdi, Carmine Gallone, 1938);

Coppa del Partito Nazionale Fascista per il miglior film straniero al estadounidense The adventures of Tom Sawyer (Las aventuras de Tom Sawyer, Norman Taurog, 1937);

Coppa Città di Venezia al inglés The drum (La llamarada, Zoltan Korda, 1937-1938);

Coppa Volpi per il migliore attore a Leslie Howard por el inglés Pygmalion (Pigmalión, Anthony Asquith y Leslie Howard, 1938);

Coppa Volpi per la migliore attrice a Norma Shearer por el estadounidense Marie Antoinette (María Antonieta, W. S. Van Dyke II, 1937-1938);

Coppa Istituto Luce per il miglior film presentato da una nazione a produzione limitata al checo Cech panen kutnohorských (Otakar Vavra, 1938);

Medaglia di segnalazione per la regia al francés Quai des brumes (El muelle de las brumas, Marcel Carné, 1938), el alemán Urlaub auf ehrenwort (Licencia bajo palabra de honor, Karl Ritter, 1937) y el suizo Michelangelo –La vie d’un titan– (Curt Örtel, 1938);

Medaglia di segnalazione per il complesso artistico al mexicano Allá en el rancho grande (idem, Fernando de Fuentes, 1936), a los estadounidenses Jezebel (Jezabel, la tempestuosa, William Wyler, 1937-1938) y Vivacious lady (Al fin solos, George Stevens, 1938) y al sueco En kvinnas ansikte (La que vendió su alma, Gustaf Molander, 1938), así como a dos cortos, el belga Thèmes d’inspiration (Charles Dekeukeleire, 1938) y el húngaro La caza en Hungría (sin mención de título original ni director);

Medaglia di segnalazione per l’interpretazione a Heinz Rühmann por el alemán Der mustergatte (Un marido modelo, Wolfgang Liebeneiner, 1937), a Ludvik Solski por el polaco Geniusz sceny (Romuald Gantkowski, 1938) y al elenco del estadounidense The rage of Paris (Escándalo matrimonial, Henry Koster, 1938);

Medaglia di segnalazione per la recitazione al italiano Hanno rapito un uomo (Han raptado un hombre, Gennaro Righelli, 1938);

Medaglia di segnalazione per il soggetto al inglés Break the news (Un muerto que huye, René Clair, 1938);

Medaglia di segnalazione per i tecnici al italiano Sotto la croce del Sud (Guido Brignone, 1938) y el estadounidense The Goldwyn follies (Las follies de Goldwyn, George Marshall, 1937);

Medaglia di segnalazione per i documentari al corto holandés Nederland (director no indicado);

Medaglia per il complesso artistico al alemán Fahrendes Volk (Jacques Feyder, 1937);

Medaglia al corto alemán Natur und technik (Ulrich K. T. Schulz, 1938);

Targa per il miglior cortometraggio a soggetto al francés Karakoram (Henri de Ségogne, 1937), el italiano Armonie Pucciniane (Giorgio Ferroni, 1938) y el húngaro Sv. István (director no mencionado);

Targa per il miglior cinegiornale di attualità compartida entre el francés Voyage en France des souverains britanniques (Roger Weil Lorac, 1938), el alemán UFA Wochenschau (1938) y el inglés Review of the year (1938);

Targa per il miglior film educativo e scientifico compartido entre el corto alemán Der bienenstaat (Ulrich K. T. Schulz y Wolfram Junghans, 1938) y el italiano Un mondo meraviglioso (Roberto Omegna, 1938);

Targa per il miglior documentario al corto italiano Nella luce di Roma (director no indicado, 1938) y al mediometraje estadounidense The river (Pare Lorentz, 1937).





   El representante argentino, está clarísimo, no obtuvo premios ni menciones en la 6º Mostra –que se desarrolló en 1938 y no en “septiembre de 1939”–, y tampoco figura en el libro como La pettezola sino como La chismosa. Pero la tal newsletter depara otra sorpresa cuando escribe: “La chismosa de Luis Marquina y Enrique Telémaco Susini”. Aparte el hecho de que la PC en la que fue escrita parecería carecer de caracteres en bastardillas y de las usuales comillas, los títulos de crédito dicen que el director fue Susini (que nunca utilizaba su segundo nombre, remplazándolo por la inicial) y Marquina apenas “director adjunto”, que no es lo mismo que “director” porque en tal caso ese crédito lo hubieran compartido. Al respecto se pronunció Marquina mismo, en entrevista con Carlos Fernández Cuenca por Radio Nacional de España en el seno de su revista cinematográfica Fotogramas, a comienzos de 1943, transcripta en El cinema de Luis Marquina, pág. 127: “–Si no me equivoco, después de El bailarín y el trabajador [idem, 1936], que tuvo un éxito enorme, trabajaste en Buenos Aires. –Es que la guerra me sorprendió en Madrid, y después de muchos trabajos conseguí el pasaporte para la República Argentina, donde estaba entonces mi padre. Allí hice varias adaptaciones y guiones y dirigí una película, en colaboración con Enrique Susini, que tenía a Lola Membrives como protagonista. La chismosa era su título. Susini, que luego resultó un excelente director de películas, procedía del campo teatral, tenía mucho sentido del cine, pero carecía de la base técnica del oficio. Y me confiaron la misión de conducirle en sus primeros pasos, como colaborador en la realización del film. Después me pidieron que hiciese lo mismo en otra película, Así es la vida [Francisco Mugica, 1939] de la que ya había escrito el guión, pero renuncié a ello para volver a España”.





   Inevitablemente, no estaré en pie dentro de 88 años y por lo tanto no sufriré otro ataque de nervios porque, estoy seguro, alguien entonces volverá a escribir sobre el “premio a La chismosa en Venecia 1939”.

sábado, 27 de junio de 2026

PERFILES

Gente del cine

El hombre de Löwe

“En el cine argentino de todos los tiempos no creo que lleguen a sumar treinta las películas producidas por productores que no fueran al mismo tiempo sus directores o capitalistas o dirigentes de la empresa productora”, estimó Domingo Di Núbila en su canónica Historia: “El productor propiamente dicho, ese elemento-eje cuya misión específica y única es producir un film, apareció entre nosotros con el Zavalía de Su primer baile. Casi enseguida, Manuel Peña Rodríguez fue contratado por San Miguel, donde produjo Juvenilia y Cuando la primavera se equivoca. A pesar de estos buenos resultados, casi nunca volvieron a emplearse productores”, agregó. “Entre las pocas excepciones” incluye a Manuel M. Alba (Manuel Miguel Alba; 4.9.¿? / ¿?), “el que más llegó a trabajar de todos”.




   Sus primeros contactos con la industria se registran en 1944, cuando suplantó a Mendy en la jefatura de Publicidad de la distribuidora Pampa Film SA durante la gestión de Jaime Prades como gerente general. Por supuesto, su nombre no figura acreditado (NA) en los títulos que lanzó en su breve período, luego del cual continuó en la empresa en tareas generales. Cuando Pampa fue absorbida por Emelco SAIC, Alba se convirtió en la mano derecha de su presidente, Curt G. Löwe, en particular cuando esta compañía decidió sumar la producción de largometrajes a su habitual actividad con publicitarios, documentales y noticiarios. Así, Alba figura como director de producción (DP) de varios de sus largometrajes: en calidad de productor (P) sólo aparece en un solo título, La novia de la Marina, detalle que, no obstante, no invalida la apreciación de Di Núbila.

   Cuando Löwe colisiona con el gobierno, Emelco le es apropiada por las huestes de “ay Juancito” y su fundador debe trasladar sus actividades a Chile y Uruguay, Alba es contratado por Estudios San Miguel, donde sí se lo acredita como productor de cuatro de sus films, entre ellos el gran éxito de taquillas La barra de la esquina, del que, además, fue uno de sus guionistas; ese guion fue utilizado años más tarde por Norberto Aroldi como base de su propio guion para Los muchachos de mi barrio, que perpetró Enrique Carreras en 1968-1969. En 1951 pasó a Establecimientos Filmadores Argentinos SA, donde produjo otros cuatro, culminando su vinculación con la industria en 1954, como supervisor de producción (SPVP) de apenas un título de la Guaranteed Pictures de la Argentina-Jaime Cabouli SRL.


28.4.1948: Amedeo Nazzari llegó a BA y es recibido
en el puerto por Aldo Fabrizi, Ave Ninchi, Löwe y Alba


   Alba estuvo ligado a la TV desde los inicios de ese medio en el país en 1952. Un seguimiento a la valiosa colección de libros que sobre su historia investigó Jorge Nielsen registra su nombre a partir de 1954, cuando con José Ramón Luna firmaba los libretos del ciclo folklórico La huella eterna. Fue director artístico del Canal 9 de TV desde su inauguración en 1960, recuperando así la asociación con su “patrón” en Emelco, y durante su período allí logró dos hitos: el invento del personaje llamado “Piluso”, que en 1960 catapultó a la popularidad a Alberto Olmedo, y el haber dado vía libre a Nicolás Mancera para poner en el aire en 1962 sus Sábados circulares. En su pionero libro Los que hicieron 25 años de TV argentina –¿Protagonistas o ilusionistas?– (1977), Gregorio Santos Hernando opinó que Alba “mucho aportó a la televisión argentina con talento y dedicación”. Hacia finales de la década de los 60 volvió a asociarse con Löwe como gerente de Promoción y Relaciones Públicas de Löwe Argentina SACIFI de Cinematografía y Televisión y desde 1969 fue el presidente de la Cámara Argentina de Empresas del Film Publicitario Argentino.

   Completando una vida cuya exposición pública fue prácticamente nula excepto para la gente del cine y la TV, ha sido imposible encontrar sus datos de filiación. Tal vez menos por su aporte específico a títulos individuales que por su estatura institucional en el show business, Alba sería considerado –utilizando un término actual– un grosso de la industria.


Castillo y Norma Giménez en
Buenos Aires, mi tierra querida...


Filmografía:

[¡Achtung!: el nunca bien ponderado sitio web IMDb ofrece, en la entrada “Manel M. Alba”, sólo algunos de sus trabajos para el cine; en otra, rotulada “Manuel Alba (I)”, lo entremezcla con un actor español, y aun así del argentino sólo suministra dos títulos, entre ellos uno en el que no intervino].

Pampa: La casta Susana (Benito Perojo, 1944: PUB NA), Se abre el abismo (Pierre Chenal, 1944: PUB NA) y Despertar a la vida (Mario Soffici, 1944: PUB, NA) – Emelco: El retrato (Carlos Schlieper, 1947: DP, acreditado como M. Alba), Siete para un secreto (Carlos Borcosque, 1947: DP), El barco sale a las 10 (Francisco Mugica, 1947: DP), La caraba (Julio Saraceni, 1947: DP), La Hostería del Caballito Blanco (Perojo, 1947: DP), El tambor de Tacuarí (Borcosque, 1948: DP), La novia de la Marina (Perojo, 1948: P y G, sobre la pieza teatral Susana tiene un secreto, de Honorio Maura y Gregorio Martínez Sierra), Tierra del Fuego –Sinfonía bárbara– (Soffici, 1948: DP), Vidalita (Luis Saslavsky, 1948: DP), Se llamaba Carlos Gardel (León Klimovsky, 1948-1949: DP), La barca sin pescador (Soffici, 1949: DP) y Fascinación (Schlieper, 1949: DP) – San Miguel: La barra de la esquina (Saraceni, 1949-1950: P y G, con Carlos A. Petit y Rodolfo Sciammarella, sobre la pieza teatral de Carlos Goicoechea y Rogelio Cordone), Buenos Aires, mi tierra querida… (Saraceni, 1950: P y, con Carlos A. Petit, ARGM y G), Los árboles mueren de pie (Schlieper, 1950: P) y El hermoso Brummell (Saraceni, 1950-1951: P y, con Abel Santa Cruz, ARGM y G) – EFA: La última escuadrilla (Saraceni, 1951: P y, con Abel Santa Cruz, ARGM y G), Bárbara atómica (Saraceni, 1951-1952: P y letrista de la canción Pavaditas, con música de José Forlich), El infortunado Fortunato (Enrique Cahen Salaberry, 1952: P) y Misión en Buenos Aires / Misión extravagante (Ricardo Gascón, A/E, 1952: P, NA) – Guaranteed: Por cuatro días locos (Saraceni, 1953: SPVP) – Y además: Historia del Opera (NN, 1956, corto: SPVP).

 

El contador venido a más

La empresa productora Artistas Argentinos Asociados SRL fue fundada a fines de 1941 y su primer largometraje, El viejo hucha, rodado entre marzo y abril 1942. Se ignora si ya figuraba en el plantel de largada, pero el Anuario Cinematográfico 1944 de Cine Prensa, en la entrada de esa compañía, registra como su contador a Antonio José García, hombre que, más adelante, será mejor conocido en el gremio como Antonio García Smith (Antonio José García Smith; Buenos Aires, 6.2.1910 / 8.6.1967). Oscuramente, como todo administrativo de cualquier empresa, permaneció en su escritorio viendo pasar, en números y de vez en cuando en persona, a sus insignes patrones (Enrique Muiño, Elías Alippi, Francisco Petrone, Angel Magaña, Enrique Faustín y Demare), a los actores y técnicos contratados y a los socios incorporados tiempo después.


Escuela de campeones:
Jorge Rigaud, Silvana Roth y Rolando Dumas


   Hacia finales de esa década los socios originales fueron retirándose, excepto Alippi, que lo fue de facto, por fallecimiento, el 3.5.1942. Con Muiño también emigró García: ambos debieron haber forjado un lazo sólido, puesto que de inmediato conformaron una nueva productora, la Inti-Huasi Sociedad Cinematográfica Argentina SRL, sumando al escritor Homero Manzi. La Inti-Huasi (“casa del sol” en dialecto quechua) arrancó por todo lo alto con una biografía del escocés Alexander Watson Hutton (1853-1936), fundador del Buenos Aires English High School e impulsor del equipo de fútbol Alumni, el primero de la Argentina; Escuela de campeones resultó un film notable y un éxito de cinco semanas en el Broadway y una en el Iguazú. Ya sin Manzi, la empresa produjo Crisol de hombres, guion de Abel Santa Cruz sobre un argumento de Roberto Talice e Ignacio Domínguez Riera adscripto al subgénero services movies, proyecto que atravesó dificultades diversas: en un principio iba a ser dirigido por Domínguez Riera para Irupé, la productora de la que era socio con Talice y con Vicente Chas Madariaga; evaporada Irupé, el asunto fue vendido a Inti-Huasi, que terminó coproduciéndolo con la Lumiton, que lo estrenó tres años más tarde eliminando de los créditos toda mención a la productora original.


Los problemas de papá:
Amalia Sánchez Ariño y Enrique Muiño


   El fracaso de Crisol de hombres determinó el quiebre de Inti-Huasi, no obstante lo cual continuaron unidos en otras dos aventuras. Buscando algo muy “comercial” encargaron a Santa Cruz una comedia servida para Muiño, Los problemas de papá, para cuya concreción el actor se asoció con Germán Szulem y Horacio González Alisedo en una nueva compañía, Norte Film, instalada en Tucumán al 1100 pero disuelta sin haber rodado nada, por lo que Muiño vendió el guion a los Mentasti y éstos lo convirtieron en una de sus producciones serie B, con García Smith figurando como asistente de dirección. Su otra aventura conjunta es el resultado del éxito comercial de la primera, cuatro semanas en el Ambassador. ¡Adiós problemas! fue su lógica continuación aunque, insólitamente, no la produjo Argentina Sono Film sino la Cinematográfica Tacuarí SRL, nueva compañía de ambos más Szulem, con García Smith como productor.

   El ex contador desaparece del radar hasta 1961, ahora asociado a otra services movie: podría decirse que Delito resultó su última aventura cinematográfica y a la vez su opera magna, puesto que firma el argumento con el pseudónimo Manuel Martínez (nombre de uno de los personajes, el periodista que narra la historia): éste había sido anunciado en 1952 por la Inti-Huasi, entonces su título era “Contrabando” e iba a ser dirigido por él mismo.





   En marzo 1962 fue protesorero de la 4ª edición del Festival marplatense, y en noviembre siguiente el Instituto Nacional de Cinematografía lo declaró “persona no grata”, sin dar razones para ello: en esos días era el presidente de la Asociación de Productores de Películas Argentinas, entidad que por unanimidad de sus socios resolvió enviar una nota de queja al INC y ratificar su confianza en el damnificado, pero todo quedó en agua de borrajas. Al mes siguiente estrenó una comedia teatral oportunista, Comanche y la princesa (20.12.1962, Odeón), que firmó como Manuel Martínez y que dirigió Homero Cárpena para la mayor gloria del catcher televisivo conocido como El Indio Comanche. En 1966 fue anunciada la constitución de Signo Film SRL, con Enrique Faustín como socio, pero otra vez no produjo largometraje alguno. Lo sobrevivieron su esposa y dos hijos.

Filmografía:

Escuela de campeones (Ralph Pappier, 1950: P, acreditado como A. García Smith), Crisol de hombres (Arturo Gemmiti, 1951: P), Los problemas de papá (Kurt Land, 1953: AD, acreditado como A. García Smith), ¡Adiós problemas! (Kurt Land, 1954: P, acreditado como A. García Smith) y Delito (Pappier, 1961: ARGM y G con el pseudónimo Manuel Martínez).

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