domingo, 19 de julio de 2026

CINEASTAS

Parera y Fili, dos fuera de cuadro

Carlos Parera ostenta una trayectoria rica y diversificada pero en su gran mayoría en el terreno del cortometraje, el documental institucional y el film publicitario (f/p), lo cual significa que su seguimiento es un tanto evasivo. El ya clásico Tiro de gracia resultó el único largometraje que concretó en tanto director de fotografía y operador de cámara, sus principales especialidades. Carlos Parera Gorgoll, tales sus apellidos paterno y materno, era español, nacido en Barcelona el 25.5.1935, radicado desde sus 6 años en la Argentina y falleció en Buenos Aires el 5.8.2001. Sobre sus notorios antecedentes en la industria hay un completo informe en la Revista ADF, nº 9, pág. 14, publicado a manera de despedida.


Tiro de gracia


   Su nombre comenzó a sonar desde comienzos de los 60, al mismo tiempo publicando dibujos ilustrativos en diarios y revistas, dirigiendo la fotografía de cortos de sus amigos y colegas y diseñando y realizando los títulos de crédito de largometrajes industriales, destacando varios de la empresa Aries, de Ayala y Olivera. Su relacionamiento con Ricardo Becher se inició en aquellos primeros 60s, cuando se ocupó de los títulos de Racconto, pero entre esta opera prima y el siguiente, Tiro de gracia, Becher lo sumó al equipo que rodó en 16mm escenas para Jazzpium (17.4.1967, Di Tella), espectáculo dirigido por Norman Briski y escrito por autores diversos: esas imágenes adicionales contaron con fotografía y cámara de Félix Monti, montaje de Oscar Souto y colaboración de Parera, Rodolfo Sánchez y Sergio Mulet, tal como registra el respectivo programa de mano. Por entonces montó Carlos Parera Cine, básicamente para f/ps pero también cortos institucionales. Así, produjo y dirigió cuatro por encargo de la Secretaría de Estado de Salud Pública del Ministerio de Bienestar Social de la Nación, en todos los cuales fue guionista DF y cameraman: El hijo bienvenido y Operativo Agua en 1969, La rabia en 1970 y Sus hijos y usted en 1971.


Juana Hidalgo en Sus hijos y usted


   A propósito de estos encargos, A. E. O. (Alberto E. Ojam) lo entrevistó para el suplemento publicitario de Heraldo del Cine (26.5.1971). En el copete introductorio, Ojam opinó que “se distinguen por la sagacidad que atempera el tono didáctico: minihistorias naturalistas, tocadas por la cotidianeidad y por leves arrestos de humor, el escaso énfasis con que se vierten sus recomendaciones al público logra, significativamente, que su penetración sea más potente. Tal eficacia expresiva puede haber obrado para que un productor peruano encomendara a Parera la dirección de un documental sobre la edificación de una monumental central hidroeléctrica, a 80 km. de Lima, sobre la carretera Centro. Parera se sintió como pez en el agua: filmaba y al mismo tiempo refrescaba sus conocimientos de ingeniería, una carrera que abandonó cuando le faltaban pocas materias. En su casa, abarrotada de objetos de artesanía indígena (recogida en Perú, Chile, Paraguay, Bolivia, el N. O. argentino), Parera nos habló de esa filmación y de ese documental con un detallismo que es sinónimo de apasionamiento”. Sigue algo más de una página de reportaje, en el que relata que restaba rodar más material, que él mismo se ocupó de la fotografía y la cámara, que Luis César D’Angiolillo (su compaginador en Sus hijos y usted) lo secundó en todo el proceso y que luego lo editaría, y que durante su estancia en aquel país realizó asimismo algunos f/ps para Coca-Cola. Sin embargo, nunca más se tuvieron noticias acerca de ese trabajo, ni siquiera registrado por Ricardo Bedoya en su valioso libro 100 años de cine en el Perú –Una historia crítica– (1992).

   Su nombre en los títulos de crédito de algunos films se estira hasta el final del siglo XX con sus albores digitales, en todos los cuales figura en el rubro “laboratorios”. En 1999 y con sus apellidos completos publicó la novela Un tigre antes de dormir, que había concebido como un guion. Otros apellidos Parera con seguridad estaban emparentados: su hermano o hijo Jorge fue sonidista en los cortos Quinteto (compartiendo el crédito con Aníbal Libenson) y Hermanos queridos (Gabriel Aquino, 1994), y sus sobrinos o hijos Pablo y Mariana actuaron en Sus hijos y usted.





FILMOGRAFIA

F y CM en Los anónimos (Pedro Stocki, 1961, corto) / F en El sudor (Adolfo Krygier, 1962, corto) / F y CM en Tarjeta postal (Héctor Franzi, 1962, corto) / Diseñador de títulos (TT) de No exit (Tad Danielewski, 1961), Huis clos –A puerta cerrada– (Pedro Escudero, 1961), Racconto (Ricardo Becher, 1963) y Primero yo (Fernando Ayala, 1963) / F y CM en Filiberto (Mauricio Berú, 1965, corto) y La Difunta Correa (Néstor Paternostro, 1965, corto) / CM en Fuelle querido (Berú, 1965, corto) / F y CM en Tiro de gracia (Becher, 1968) / D, G, F y CM de El hijo bienvenido (1969), Operativo Agua (1969), La rabia (1970) y Sus hijos y usted (1971) / TT de La guita (Ayala, 1969) y El profesor patagónico (Ayala, 1970) / Algunos títulos procesados en su laboratorio: Tobi y el libro mágico (Zuhair Jury, 1998), Marc la sucia rata (Leonardo Calderón, 1998-2002), Luca (Rodrigo Espina, 1999, terminado en 2007), DV-Campitelli (Becher, 1999, corto), Angel, la diva y yo (Pablo Nisenson, 1999), Las aventuras de Dios (Subiela, 1999) y + bien (Eduardo Capilla, 1999).

 

Marginal en el terreno del largometraje, el cordobés Hugo Fili (Córdoba, Cba., 8.12.1936) trabajó en publicidad y en equipos de fotografía y cámara. Concretó un aprendizaje intensivo durante dos años como operador del noticiario Sucesos Argentinos y en el terreno del f/p fue operador de cámara y/o director de fotografía para Nexo Publicidad, Horacio R. Casares Producciones, Publifilm, Roberto Jabiú Producciones, Equipo Latino y muchas otras empresas de los años 60 y 70. También ha trabajado en documentales institucionales e industriales, algunos de los cuales los ha dirigido él mismo. En cambio, su actividad en largometrajes ha sido esporádica. A comienzos de 1972 debió comenzar el rodaje de la que hubiera sido su opera prima en tanto director, un western mendocino titulado “Voy por el oro, mato y vuelvo, pero...”, nunca concretado.

   Con estos antecedentes, Fili llegó a El juicio de Dios, adaptación suya del cuento de Antonio Di Benedetto publicado en 1957 como parte del libro Grot, dejando a un lado el guion que el autor mismo había escrito y presentado (con el título “Los inocentes”) a un Concurso de Argumentos organizado por el INC en 1959. El proyecto estaba a cargo de un productor desconocido en el gremio, quien convocó para integrar el equipo técnico a profesionales serie B. Tras poco más de dos semanas el rodaje, previsiblemente, debió ser paralizado por cuanto se había acabado el dinero. Aunque hubo algunos intentos, nunca fue reiniciado y Fili tampoco volvió a participar en largometraje alguno.





   Hurgando en la web aparece (lo que entiendo es) otro Hugo Fili, un actor y autor especializado en algo que la modernidad dio en llamar stand up comedian: este Fili tal vez sea hijo del cineasta, algo que las decenas de entradas en Google no precisan.

FILMOGRAFIA

00.  El juicio de Dios (1979) 35mm, C. CP: Cinematográfica Gusvi SA. P: Ramón Roque Cuello. G: HF, sobre el cuento de Antonio Di Benedetto. F: Pedro Marzialetti. I: Angel Magaña, Alba Mujica, Romualdo Quiroga, Jorge de la Riestra, Horacio Bruno “El Correntino”. Rodaje inconcluso.

Otras actividades en cine: CM2U en Operación “G” (Ralph Pappier, 1961) / CM en Recordando al Zorzal (Alberto Du Bois, 1963) / FQ en El experimento y El venado de las Siete Rosas (ambos Marcos Madanes, 1963, cortos) y El Santo de la Espada (Leopoldo Torre Nilsson, 1969) / F y CM en El principio del fin (Ricardo Alventosa, 1970, corto) / FQ en Güemes (Torre Nilsson, 1971) / CM2U en Embrujo de amor y Piloto de pruebas (ambos Leo Fleider, 1971) / FQ2U en Il giovane Garibaldi (Franco Rossi, I/F/RFA, 1972, miniserie TV parcialmente filmada en la Argentina) / CM en Allá en el Norte (Julio Saraceni, 1972) / CMADIC en Titanes en el Ring (Fleider, 1972) / CM2U en La malavida (Hugo Fregonese, 1972).

Adrián Ghío y Soledad Silveyra en La malavida




sábado, 18 de julio de 2026

TEMAS

Films institucionales

2. Cuatro largos, con una duda

En cuanto a largometrajes que encajan en el rubro, sólo he encontrado cuatro.

   La voz del tambor (1938) resultó el único dirigido por Constantino Ambrosioni y producido por la empresa CALS, siglas de las que se ignora su significado: CA podría ser el director. Un texto inicial indica que “los intérpretes son adherentes a la institución Boys Scouts Argentinos, actores en cierne que aspiran a ser útiles a su país interviniendo en otras obras de significación patriótica que nos proponemos realizar”. Los títulos de crédito fueron tomados por Fernando Martín Peña (quien gentilmente los cedió para este trabajo) del negativo encontrado en los depósitos de la Cinemateca del INCAA: hasta hoy no pudo tirar una copia positiva.

   Argentina tierra pródiga (1958-1960) es un documental sobre las riquezas argentinas, hecho en homenaje al sesquicentenario de la Revolución de Mayo y rodado en diversas zonas del país. El proyecto original sólo contemplaba aspectos agropecuarios, luego extendido a los industriales. Fue el último de Pedro Miguel Obligado (Buenos Aires, 2.12.1892 / 25.3.1967), escritor que desde diciembre 1979 devino plazoleta (Juncal-Talcahuano-Guido). Toda la documentación existente indica que fue producido por la filial argentina de la multinacional Shell, lo cual produce serias dudas acerca de su origen. Homero Alsina Thevenet escribió (en El País, Montevideo, 13.1.1956, recopilado en el libro Obras incompletas, II-A, pág. 182-183): “Cine Universitario exhibe hoy dos documentales británicas, ambas explicadas en castellano, ambas espectaculares y ambas poderosamente atractivas para el aficionado. Los dos films son, por otra parte, un pequeño fragmento de la inmensa producción de la Shell Film Unit, una organización que comenzó hace veinte años por realizar films vinculados a petróleos y motores y que terminó por constituirse en una entidad de divulgación cinematográfica sobre el transporte y sobre las tareas de toda rama de la ciencia, incluido el inmenso átomo”. Los dos títulos aludidos son Mille miglia (Bill Mason, 1953) y Powered flight –The story of the century– (Stuart Legg, 1953), pero HAT menciona al pasar otras producciones de la empresa, como “la magistralStanlow story (Douglas Clarke, 1952) y “el también magistralBack of beyond (John Heyer, 1954). En el tomo II-B se reproduce un artículo suyo sobre Bert Haanstra, donde informa que el célebre documentalista holandés estaba hacia 1956 también él bajo contrato con la Shell Film Unit.





   El Heraldo del Cinematografista del 11.11.1959 (pág. 268) suma más desconcierto en una breve información titulada “Documentales ingleses sobre nuestro país”: dice allí que “Nueve mil metros de negativo Eastmancolor, fotografiados por Humberto Peruzzi a las órdenes de un director inglés, constituyen el material sobre el cual se compaginará La lucha permanente, documental rodada en todos los rincones del país; muestra las riquezas agropecuarias argentinas, las plagas que las desvastan [sic] y los modos de destruir estas plagas. Su procesado se realizó en laboratorios londinenses. Actualmente el mismo director está rodando otro documental, El camino del quebracho, que tiene fotografía en blanco y negro de Juan Levalle [Levaggi]. A ambas realizaciones, producidas por firmas inglesas, está vinculada a través de su personal y equipos la cooperativa Gong”. Todo parecería indicar que el material aludido de alguna manera fue a parar a Argentina tierra pródiga y que el director Togni, tal caso, habría actuado como organizador de las imágenes obtenidas por el aludido “director inglés”, que tal vez fuera John Gibbon, quien aparece acreditado como supervisor. Una producción de la Shell Film Unit disponible en YouTube podría encajar en la descripción: The living soil –A study about soil pests and their control– (Atma Ram, 1960, corto).

   En su estupenda sección “De lo nuestro…”, Antonio A. Salgado escribió una reseña (Tiempo de Cine nº14-15, pág. 44). Como fuere, el supuesto film nativo no tuvo lanzamiento comercial: fue exhibido gratuitamente en el teatro Coliseo en abril 1963 los domingos 7, 14 y 21 a las 10, y luego desde el miércoles 24 hasta el lunes 5.5, de lunes a viernes a las 18.30 y los sábados y domingos a las 17.30 en el Opera, mientras por las noches esa sala ofrecía La serpiente blanca, espectáculo de la Opera China de Foo Hsing (Taipei). En junio volvió a ser exhibido, los sábados y domingos a las 10.30 en los cines Dante (días 1 y 2), Gran Sud (8 y 9), El Plata (15 y 16), 25 de Mayo (22 y 23) y Roca (29 y 30), y desde julio sólo los domingos a las 10.30 en los cines Park (14), Rivas (21), Rivera Indarte (28), Parque (4.8) y General Paz (11.8). Reapareció por apenas cinco días, entre el 11 y el 15.12.1978, en la Sala Municipal de Cine.

   Edgardo Togni también firma la dirección de Comahue (1963), que resultó su último largometraje y que “registra en todos sus aspectos –topografía, turismo, producción, obras de desarrollo, resortes económicos, etc.– la vasta región que, bajo el nombre común de Comahue, abarca el territorio de Neuquén, Río Negro y el talón austral de la provincia de Buenos Aires, concluyendo con detalles sobre el gigantesco proyecto Chocón-Cerros Colorados destinado a aprovechar inmensas tierras vírgenes y a producir colosales cantidades de energía eléctrica”, de acuerdo al Heraldo 1963 (pág. 210-212). Tampoco mereció una distribución comercial, pero fue exhibido en una función especial para invitados el lunes 30.9.1963 en el Opera.





   Concebido, producido y estrenado en ocasión de los festejos por los 400 años de la segunda fundación de Buenos Aires (11.5.1580, por Juan de Garay) y financiado por la Municipalidad, Buenos Aires, la tercera fundación (1979) fue el único largo dirigido por Clara Zappettini y único de Huitrán (“forastero” en lengua mapuche): aunque sus integrantes ya funcionaban como socios de hecho desde fines de 1978, la empresa se conformó legalmente tan sólo en diciembre 1979, esto es, después del rodaje pero antes del estreno, siendo sus socios Zappettini (presidente), Roberto Grasso (vicepresidente) y Alberto Busquier, Gabriel Fullone y Miguel Pérez (directores); su intención era la de producir otro largometraje, “Nuestras raíces”, pero nunca lo concretaron. Incluye grabados, dibujos y fotografías diversos y, aparte los lugares específicos identificados más abajo en la ficha técnica, registra calles, bares, restaurantes, pasajes, plazas, parques, estatuas, edificios y locales comerciales y además se escuchan fragmentos del poema Fundación mítica de Buenos Aires de Borges. Los títulos de crédito agradecen a Pedro Ignacio Calderón (director de orquesta), Caloi (dibujante), Canela (animadora televisiva), Roberto De Vicenzo (golfista), Milagros de la Vega (actriz: fue su última aparición en cine), Irene Gimaraez, Adolfo Jasca (escritor en un principio vinculado a la producción del film), Mineral (comentarista deportivo), Miguel Najdorf (ajedrecista), Antonio Pujía (artista plástico), Carlos Alberto Reutemann (automovilista), Edmundo Rivero (cantor), Ernesto Sabato (escritor), Valeria Watson (colaboradora) “y a todos los habitantes de la ciudad”: con la excepción de Gimaraez, Jasca y Watson, los demás aparecen fugazmente, lo mismo que la jockey Marina Lezcano.

Julian Kay

 

La voz del tambor
Argentina, 1938
35mm / B&N / 66’ / SR

EQ     CP, EF: [Editora Cinematográfica] CALS (Ramos Mejía, BA). D: Constantino Ambrosioni. G: Constantino Ambrosioni. C: Daniel Spósito. CN: de Constantino Ambrosioni (l) y Raquel Cerdó (m), por la orquesta de Domingo Derisi. [TM: fragmentos de obras de Gioacchino Rossini, Carl Von Soupé, Fritz Freisler, Robert Schumann y Georges Delibes]. [PUB: José Ramón Luna]. LOC: provincias de Santa Fe (Rosario, Barrancas de San Lorenzo), Misiones (Cataratas del Iguazú) y Río Negro (Nahuel Huapi, Parques Nacionales del Sur). FR: 7.1 a marzo 1938. L, CD: Estudios Argentinos SIDE. LC: 19.5.1938, cine Renacimiento.

I&P     Pedro Aguado (Jorge Castro), Irma Oroná (Amalia) / Carlos Barry (doctor Carlos Acuña), Nieves Jubells (Elena), Francisco Fages (Julio Quiroga) / Angel Aguado, Oscar Aguado, Luis A. Batut, Tiburcio Contreras / Raúl J. Esmoriz, Carlos Fadoaga, Antonio Denis, Antonio Rabade, Enrique Casenave.

 

Argentina, tierra pródiga
Argentina, 1958-1960
35mm / EastmanColor / 75’ / SR

EQ     CP, CD: Shell Compañía Argentina de Petróleo SA. AP: Edgardo Paladino. D: Edgardo Togni. G: Pedro Miguel Obligado, Edgardo Togni y Héctor Burotto. F: Humberto Peruzzi. CM: Roberto Matarrese – Francisco Mirada – Alvaro Barreiro – Luis Vecchione – Alberto Scarinci. C: Ricardo Rodríguez Nistal. M, DO: Waldo de los Ríos. SPV: John Gibbon. L: Laboratorios Alex SACI. FR: octubre 1958 a comienzos de 1960.

I&P     Luis Rodini (narración off).

 

Comahue
Argentina, 1963
35mm / EastmanColor / 61’ / SR

EQ     CP: Consejo Federal de Inversiones de la Secretaría de Prensa de la Nación. P: Edgardo Togni. D: Edgardo Togni. AD: Esteban H. Etcheverrito. G: Edgardo Togni, con textos de Héctor Burotto. F: Humberto Peruzzi – Alfredo Traverso. C: Ricardo Rodríguez Nistal. M: Argentino Valle. IM: Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por Francisco Marafiotti. ASE: Juan Carlos Coumet. DBTT: García Ferré. LOC: provincias de BA (Carmen de Patagones), Neuquén y Río Negro. L: Laboratorios Alex SACI. FR: febrero 1963 a agosto 1963.

I&P     Edmundo Sanders (narración off).

 

Buenos Aires, la tercera fundación
Argentina, 1979
35mm / EastmanColor-B&N / 65’ / ATP

EQ     [CP, CD: Huitrán Producciones SA]. P: Alberto Busquier, Roberto Grasso y Clara Zappettini. AP: Emilio Cartoy Díaz. AYP: Teresa Figari. D: Clara Zappettini. [AD: Roberto Grasso]. G: Clara Zappettini y Roberto Grasso, con textos de Elena Mignaquy. F: Jorge de León. CM: Gabriel Fullone. CMADIC: Hugo Colace. FQ: Oscar Ciocia. JR: Ernesto Rosales. R: Jorge Rosales. S: Carlos Abbate y Carlos Faruolo. C: Miguel Pérez. AC: Francisco [A.] Mirada. CNGT: Haydée B. [Boretta] de Yerio. ASEM: Carlos Laino y Mario Onesta. CN: Hay una ciudad, de y off por Elena Mignaquy, con arreglos de Pocho Lapouble. TM: de [y por] Juan Carlos Cirigliano; de y por Ricardo Dal Farra; de Quique Lannóo, por Quique Lannóo y el Cuarteto Buenos Aires; de Joaquín Mora, por Atilio Stampone y orquesta; de Eduardo Rovira, por Eduardo Rovira y la Agrupación Tango Contemporáneo; de Alfredo Zappettini, por el Quinteto de Música de la Ciudad de Buenos Aires; y uno de autor no acreditado, por Angel D’Agostino y orquesta, [todos off]. [PUB: Elsa Grasso, Miguel Royo y Valeria Watson]. ASE técnico: José María Peña. LOC: BA (Costanera Norte, la Boca, estación Retiro del FC Bartolomé Mitre, parque 3 de Febrero en Palermo, fachada del Viejo Almacén en la avenida Independencia y Balcarce, puerto, Riachuelo, Mercado Ciudad de Buenos Aires en el Abasto, Mercado San Telmo, Mataderos, plaza Britannia en Retiro, hotel Elevage en Maipú 960, Fuente de las Nereidas en la Costanera Sur, teatro Colón, café Tortoni, Plaza de Mayo, el Cabildo, la Catedral Metropolitana, iglesia de San Cayetano en Liniers, plaza Manuel Dorrego en San Telmo, pasaje Cristoforo Colombo, edificio en la esquina noroeste de las avenidas Corrientes y Pueyrredon, Hipódromo Argentino en Palermo, terminal de ómnibus en Balvanera, calle Florida, galería Jardín, café Tabac en la Avenida del Libertador 2300, Mercado de Flores, Plaza de los dos Congresos, restaurante Munich en la Costanera Sur, conjunto edilicio Catalinas Norte en Retiro). L: Laboratorios [Cinematográficos] Tecnofilm [SACI]. FR: 25.1.1979 al 18.3.1979. LC: 5.6.1980, cine Paramount.


Clara Zappettini


I&P     las voces de Luis Medina Castro (habitante), Ivonne Fournery (la ciudad) / Hugo Arana (habitante) / Norma Tanner (fuente viajera), Cecilia Gispert y Héctor Da Rosa (otros habitantes).

F&P     Semana de Cine Argentino, Mar del Plata, BA, 6-11.4.1982 / 1º Festival Internacional de Cine Realizado por Mujeres “La Mujer y el Cine”, Mar del Plata, BA, 1-8.4.1988, sección Informativa.

Ficha supervisada en 1979 por Clarita Zappettini.

viernes, 17 de julio de 2026

TEMAS

Films institucionales

1. Los cortos

Existió toda una vertiente poco atendida por los críticos, investigadores e historiadores que nos venimos ocupando del cine argentino. Desde sus mismísimos inicios, a finales del siglo XIX, hubo realizadores y empresas especializados en lo que genéricamente se denomina “cine institucional”, films que, salvo muy pocas excepciones, eran de corta duración y pertenecían al género documental. Luego absorbidos por los noticiarios, registraban visitas de dignatarios extranjeros, celebraciones de la high society, inauguraciones variopintas, divulgación turística, actos oficiales en fechas patrias y toda una diversidad de asuntos que oscilaba entre la obsecuencia hacia los gobiernos de turno y el mero emprendimiento comercial, apartado este último que el lunfardo bautizó, hasta hoy mismo y vaya a saberse el por qué, como “chivo”. Los pioneros Enrique Lepage, Eugenio Py, Max Glücksmann y Mario Gallo, así como Renée Oro, los hermanos Irigoyen y el productor Italo Fattori practicaban esa especialidad, que algunos de ellos alternaban con los de ficción. El más activo fue, sin embargo, otro pionero, Federico Valle, como bien documentó Domingo Di Núbila en su libro biográfico Cuando el cine fue aventura (1996).





   El vasto campo del institucional puede ser contemplado de diversas maneras. Están los, diríamos, “bienintencionados”: en abril-mayo 1956 el italiano Ferrucio Cerio dirigió La gran batalla, un corto “urgente” sobre la lucha contra la polio que azotaba a los niños en aquellos momentos; contaba con guion de Ariel Cortazzo y fotografía de Humberto Peruzzi y se hicieron copias en varios idiomas; en 1979 el actor Hugo Mujica dirigió Las dos carátulas, mediometraje que muestra las actividades de la Asociación Argentina de Actores, en cuyo hotel de la villa cordobesa de Thea fue realizado en 16mm color; en 1974 el asistente de dirección Esteban H. Etcheverrito realizó Bahía Paraíso para la Dirección General del Antártico, pero de manera ilustrativa, sin una pizca de servilismo, evidente en el texto que escribió Haroldo Conti en una pausa a sus actividades criminales. Otros directores, tal vez mejor conocidos y populares, hicieron los suyos sobre los asuntos más diversos. Arturo Mom, Don Napy, Ayala (para SIAM y para Aerolíneas Argentinas), Hugo del Carril (para el Sindicato Luz y Fuerza), Demare, Raymundo Gleyzer (para Industrias Kaiser Argentina), Martínez Suárez, René Mugica, Raúl de la Torre (para enormes conglomerados industriales italianos), Mario Sabato, Ricardo Becher, Edgardo Cozarinsky y Ana Poliak (estos dos para las aperturas del BAFICI) y nadie menos que Torre Nilsson, en 1978 y para el Banco del Río de la Plata y el diario Clarín.

   Otra vertiente la representan los numerosos “cortos peronachos”, que glorificaban todos y cada uno de los emprendimientos nac&pop de sus dos primeros gobiernos, de los que este blog se ha ocupado con lujo de detalle en tres artículos consecutivos, publicados los días 19, 20 y 21.10.2025. En ese rubro años más tarde destacó Alberto Larrán, de quien también se trazó un perfil en este blog en su entrega del 4.4.2025: Larrán alcanzó grados inéditos de servilismo, en especial hacia las Fuerzas Armadas y al mismo tiempo en que gobernaron de facto durante el período 1976-1983, lo cual agrega cierta dosis de complicidad tácita. Aparte Larrán, el rubro “institucionales” permitió el destaque de otros realizadores-empresarios, a saber:

Ricardo Alventosa, iniciado en el marco de la Generación del 60 a la que aportó algunos cortos y La herencia (1962); luego del fracaso de un segundo largometraje encontró un mejor sustento realizando institucionales, por lo general secundado por los mismos técnicos y operando él mismo la cámara, por encargo de la Secretaría de Estado de Salud Pública del Ministerio de Bienestar Social de la Nación (El Mal de los Rastrojos y Salud rural en 1969 y El principio del fin, Cuando llega la enfermedad… y Mal de Chagas en 1970), de la Asociación Argentina de Protección Familiar (Pronto se alegrarán en 1971 y Estás creciendo en 1972), del Departamento Educación para la Salud de la Sub-Secretaría de Salud Pública de la Nación (A vacunarse, 1977) y del INC (Buenos Aires, 1980), éste en el marco de las celebraciones por el 4º centenario de la fundación de la Capital Federal.


Alventosa en acción


Ernesto Ricardo Guadalupe, titular de Ernesto Guadalupe Producciones Cinematográficas, sin antecedentes en largometrajes industriales excepto en calidad de jefe de Prensa de Producciones Angel SRL (Torre Nilsson-Gaffet) durante 1959-1960, pero sí al menos en un par de cortos, como asistente de cámara en Raquel Forner (Carlos Otaduy, 1962) y como asistente de producción en Tigre y delta argentino (Ber Ciani, 1963) y de dirección en El Valle de Punilla (Strambini, 1964). Luego edificó una obra de la que restan variadas incógnitas y pocas evidencias concretas, entre éstas un corto sin título (mencionado como Alicurá, energía patagónica y/o Aprovechamiento hidroeléctrico de Alicurá) realizado a lo largo de varios años (1979-1986) siguiendo la construcción de esa planta energética de la Constructora Alicopa SA en la provincia de Río Negro; dos realizados para Hidroeléctrica Norpatagónica SA (HIDRONOR) sobre la construcción de ese complejo localizado entre Río Negro y Neuquén, titulados El Chocón –La obra del siglo– (1968, dirigido por Juan Carlos Strambini) y El Chocón –Energía vital para la Patagonia– (1969), y además Un seguro para el Comahue (1971, estrenado en cines porteños el 5.10.1972), Piedra del Aguila –Energía para la república que viene– (1983-1987) y Curação (1986). Pero a Guadalupe pertenece un montón de otros cortos, perdidos en la noche negra del celuloide, de los que apenas restan sus títulos: Un camino llamado futuro, Casa de piedra, Con energía hacia el futuro, En la pampa blanca, En las huellas del Nazareno, Fórmula 1 Internacional, Fray Bentos-Puerto Unzué, El futuro se hace presente, Grandes maquinarias, Instituto Román Rosell, Un milagro argentino, Misiones y el turismo, Pesca variada en el Paraná, Pichi Picún Leifú, Planta repetidora de TV Paso de los Libres, Un programa cumplido, Puente grúa Alicurá, Puente grúa Arroyito, Una realidad en marcha, La sangre de la vid, Seguridad: vida, Tanque de guerra y camión, Tecnología argentina para el mundo, Tuberías a presión, Un viaje por el NOA y La yerba mate. Gran-incógnita-gran.

Complejo El Chocón


Juan Carlos Strambini, quien parece haber estado estrechamente ligado a Guadalupe, puesto que figuran ambos en los créditos de Raquel Forner –Strambini en calidad de autor de la idea original y los textos–, y para quien ofició de productor en Tigre y Delta argentino, en el corto sin título sobre Alicurá y en Piedra del Aguila. Por su cuenta y riesgo, dirigió Sangría en la selva y La vida de un árbol (1959), Color y sombras de la gran ciudad (1962), El Valle de Punilla (1964, con Guadalupe de asistente), Aquí Mar del Plata (1966, con Guadalupe acreditado como jefe de producción) y el citado El Chocón –La obra del siglo–. Además, fue productor de Bariloche en verano (Ber Ciani, 1962).

Escena de El Valle de Punilla


Marcos Casado Sastre fundó su empresa MC Films SCA en 1956, con Oscar Baigorria como director artístico y más adelante con Jorge Michel y Héctor Vena en otros rubros, especializándose en “corto metrajes en Ferraniacolor y Agfacolor de tipo documental, institucional, comercial y dibujos animados para cines y TV”, de acuerdo a la Guía Heraldo 1959-1960. Fue productor en Conozca Atanor (Vlasta Lah, 1958), Squibb en la Argentina (Oscar Baigorria, 1958), El juego más hermoso del mundo (Román Viñoly Barreto, 1964, para la Cabalgata Deportiva Gillette), Operación Antártida (Héctor Gazzolo, 1969, para Fiat Concord SAIC y con guion no acreditado de Haroldo Conti), El bosque en marcha (René Mugica, 1969, para Celulosa Argentina SA) y en el citado Bahía Paraíso de Etcheverrito.


Operación Antártida


Luis J. Galindo (la J. es de José) contaba como antecedente el haber sido DF y cameraman en Los elegidos (Martín Schor, 1963) y tal vez en algunos otros cortos, de los que no hay constancia. Con su empresa de films publicitarios (f/p) Producciones Luis J. Galindo dirigió y fue DF, cámara y compaginador de Capacitación y Saneamiento ambiental (1969), ambos para la Secretaría de Estado de Salud Pública del Ministerio de Bienestar Social de la Nación y ambos con guion de Horacio Eichelbaum. Un año más tarde desempeñó idénticos roles en Caja Nacional de Ahorro Postal, pero para otra empresa, Documental Film. [Hipótesis: es posible que Galindo fuera hermano de la actriz Leonor Galindo, quien para aquellos tiempos era la pareja sentimental del periodista Edmundo “Mondy” Eichelbaum, hermano mayor de Horacio Eichelbaum].





Horacio R. Casares fue un nombre destacadísimo en el campo específico del f/p, siempre para su empresa Horacio R. Casares Producciones SA. Como una extensión natural de esa especialidad pero de mayor duración, produjo y dirigió algunos institucionales como Culpables...? (1969, sobre seguridad industrial), Historia de un hilo (1969, para la Compañía Italo-Argentina de Electricidad SA), Riego, salinización y drenaje (1970), Manejo del rodeo de cría (1971) y Cada minuto, cada segundo (1981), éste a cuenta del INC, que lo estrenó el 6.5.1982 en los cines Opera, Grand Splendid, Monumental, Iguazú, Alfa, Libertador, Lorange, Atlas, Gran Rex, América, Ambassador, Normandie, Atlas Belgrano, Atlas Recoleta, Flores y suburbanos: una idea de su contenido lo aporta un texto al final, que dice: “En defensa del cielo de la patria. Fuerza Aérea Argentina. Comando Aéreo de Defensa. VIII Brigada Aérea. ¡Viva la patria!”. Pocos años más tarde, recuperado el estado democrático, Casares decidió incursionar en la producción de largometrajes industriales, pero contratando otros directores, zafra de la que surgieron Gracias por el fuego (Renán, 1983), Noches sin lunas ni soles (Martínez Suárez, 1984), Asesinato en el Senado de la Nación (Jusid, 1984) y, en calidad de compañía asociada, El dueño del sol (Rodolfo Mórtola, 1986) y Billetes billetes... (Martín Schor, 1986). La última actividad conocida de Casares fue la producción de una serie de cortos histórico-didácticos de 5’ cada uno titulada La historia de la patria, un poco a la manera de los que produjo Mario Gallo entre 1909 y 1910: los hizo por encargo de la Ford Motor Argentina y fueron estrenados en cines a partir del 20.10.1977 y luego emitidos por TV.

Carlos Parera ostenta una trayectoria rica y muy diversificada, tanto que merecerá un artículo propio, en breve en este blog. Baste adelantar que, en el terreno específico del rubro y para su empresa de f/ps Carlos Parera Cine, produjo y dirigió cuatro cortos por encargo de la Secretaría de Estado de Salud Pública del Ministerio de Bienestar Social de la Nación, en todos los cuales fue guionista DF y cameraman: El hijo bienvenido (1969), Operativo Agua (1969), La rabia (1970) y Sus hijos y usted (1971). [Concluirá mañana]


jueves, 16 de julio de 2026

FILMS

Julio Irigoyen:

Prontuario de un marginal

El cantar de tus cantares (1946) – Reaparición de los Irigoyen en el terreno de la producción, en el que se mantenían inactivos desde Gran Pensión La Alegría en junio 1941, así como de la tradicional marca Buenos Aires Film, abandonada en 1940 (El cantor de Buenos Aires). Algún aviso publicitario lo ofrecía con otro título, “Mi gloria son tus besos”, pero con esa denominación no parece haber sido exhibido, al menos en la CF.

   El elenco incluye dos debuts en la obra de JI. Uno es el de Inés Moreno, todavía viva en 2013 pero que, sin embargo, nunca contestó varios mensajes telefónicos para intentar conocer su testimonio: aunque entonces era una jovencita, hubiera sido interesante conocer sus recuerdos del rodaje. El otro es el de Héctor Miranda, popularizado a través de la radiofonía en el género de la novela popular y de sus respectivas adaptaciones teatrales que recorrían los barrios. El de Inés Moreno será debut y despedida con JI, pero Miranda reincidirá.


El debut de la piba, siempre tan natural...


TAQ     Como antes ocurrió con otras salas marginales, en el primer semestre de 1948 la empresa sentó sus reales en el Estrella, una pequeña sala de 475 localidades en el barrio de Saavedra: allí exhibió abundantemente, casi siempre por apenas un día, varios de sus films, y allí lanzó este Cantar de tus cantares cuyo título se parece mucho a El cantar de los cantares, que fue el que recibió en la Argentina Song of songs (Rouben Mamoulian, EEUU, 1933, con Marlene Dietrich). Durante el resto de ese año reapareció el 12.5 asimismo en el Estrella. En 1949 fue detectado el 22.3 en el Select Barracas y el 31.8 en el Lima. Y en 1951, el 15.5 en el Devoto, junto con Un muchacho de Buenos Aires. Programación que lo convierte en uno de los menos exhibidos de su director.




La novia del tango (1947) – Antes anunciado como “Inspiración de tango”, nada de la historia que cuenta ha trascendido de este film suyo rotundamente inédito, en el que, sin embargo, es posible destacar un par de curiosidades. 1) Aporta un colaborador prestigioso, quien figura acreditado en tanto escenógrafo: se trata de Mezzadra, que se llamaba Luis pero firmaba sólo con el apellido y en ocasiones agregándole “El Mosquito”, tal como figura en un aviso publicitario del documental alemán Douaumont (Douaumont –Héroes desconocidos–), estrenado en Buenos Aires el 13.5.1932; Mezzadra era un talentoso y popular caricaturista especializado en afiches y en las marquesinas de los teatros además de desempeñarse en medios gráficos, como en el vespertino Noticias Gráficas hacia la segunda mitad de los 50. Era hijo de Juan Mezzadra, también él artista plástico, y su aparición aquí se debe a que su hermana Teresa era la esposa de JI. Mezzadra volverá a colaborar con su cuñado en El fogón de los gauchos, para el que diseñó el afiche. 2) En el elenco actoral aparece el ya veterano Adolfo Calcagno, quien no debe ser confundido con el más popular Héctor Calcaño: ambos muy activos en el teatro en calidad de intérpretes de segunda línea, Adolfo solía –en especial en temporadas veraniegas– encabezar compañía formando rubro con Roberto Ferro actuando en salas de barrio como el Radium 6º (verano 1927, en un montaje de Tu cuna fue un conventillo) y en “rascadas” diversas. Salvo error u omisión, Calcagno debutó en cine con este film y sólo volverá a aparecer en otro, Arroz con leche (Schlieper, 1950). Aparte, el cantor Roberto Díaz, veterano en la obra irigoyeniana, se manda un par de tangos.


Mezzadra


   [La Cinemateca Argentina guarda una copia en 35mm de La novia del tango: a comienzos de 2010 hablé por teléfono con Marcela Cassinelli, directora de esa institución, para saber si estaba en condiciones de ser exhibido. Cassinelli (esposa de Guillermo Fernández Jurado, histórico conductor de la Cinemateca junto con su ex mujer Paulina) quedó en averiguar si era una copia en nitrato, en cuyo caso sería imposible proyectarla. A pesar de que Cassinelli la prometió para “dentro de unos días”, hasta el día de hoy jamás tuve una respuesta: considerando que supuestamente éramos amigos, ¿qué podría esperar un extraño? ¡¡Pupi y Beba, por favor, vuelvan del más allá!!].


Roberto Díaz


El cantar de tus cantares
Argentina, 1946
35mm / B&N / 68’ / SR

EQ     CP: Buenos Aires Film. P: Julio Irigoyen y Roberto Irigoyen. D: Julio Irigoyen. AD: Guillermo Dimitre. G: Julio Irigoyen. F, CM: Roberto Irigoyen. S: Domingo Tommasetta. C: Julio Irigoyen. LOC: BA (night club El Tronío en la avenida Corrientes 561). FR: abril 1946. CD: Distribuidora Argentina de Films. LC: 26.4.1948, cine Estrella.

I&P     Héctor Miranda, Dora Moreno, Lea Conti, Enrique Vimó, Carlos Gordillo, Diana Belmont, Inés Moreno, Máximo Orsi, la orquesta de Alejandro y Domingo Scarpino.

 

La novia del tango
Argentina, 1947
35mm / B&N / 70’ / SR

EQ     CP: Buenos Aires Film. P: Julio Irigoyen y Roberto Irigoyen. D: Julio Irigoyen. AD: Guillermo Dimitre. G: Eduardo Moreno. [F], CM: Roberto Irigoyen. E: Mezzadra. S: Domingo Tommasetta y Marcos Jurado. [C: Julio Irigoyen]. CN: Volveremos al ayer, de Oscar Sabino, y Estudiante y Ojos de azabache, de Alejandro Scarpino y Domingo Scarpino, ambos por Roberto Díaz. LOC: BA. FR: enero 1947. CD: Distribuidora Argentina de Films.

I&P     Elena Montalván (Delia), Axel Anderson (Enrique), Roberto Díaz (Baulito), Enrique Siffredi (Eduardo), Adolfo Calcagno (usurero), Alberto Galelli (padre de Delia), Raúl Palermo (Antonio), Enrique Vimó (el director), Violeta Mainer (vecina), Nelda Mainer (Celia), Silvia Cecy (Alicia), Marta Dolly y Noemí Dolly (las mellizas), Teresa Yiacovino (Teresa), Nelly Alvarez (doña María).

CINEASTAS Parera y Fili, dos fuera de cuadro Carlos Parera ostenta una trayectoria rica y diversificada pero en su gran mayoría en el t...