lunes, 19 de octubre de 2026

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!

–El cine de Enrique Carreras–

Las barras bravas (1985) – Entre sendas comedias de Altavista-Calabró y Olmedo-Porcel, EC dedicó un par de meses a realizar otro de sus dramitas autopercibidos “testimoniales”. El mismo había anotado algunos temas que le interesaban, a los que luego Salvador Valverde Calvo les dio forma. Este fue el primer error: de todos los guionistas disponibles, Valverde acaso era el menos indicado para imaginar un drama que se pretendía “fuerte”, acostumbrado como estaba a pergeñar vehículos para cantantes y cómicos. EC mismo, en cuanto argumentista, nunca fue particularmente brillante. Por ello, las pretensiones de este proyecto suyo –que entusiasmó sobremanera al productor Báilez luego de que los socios de Aries lo rechazaran– excedieron la capacidad de los libretistas, generando el catastrófico resultado.

Merello, EC y "Tim" Paradiso

   El tema que enarbola el título es apenas uno de los varios que el film no termina de desarrollar. Entremezclando material documental de origen televisivo con titulares de diarios, el comienzo presenta a una patota de varones jóvenes, hinchas de fútbol, cometiendo todo tipo de vandalismo –incluyendo una violación– en un tren que se dirige a la estación Retiro. De inmediato, en un programa televisivo se debate el asunto –durante demasiado tiempo–, que concluye cuando se culpa a las drogas por la actitud de los “barrabrava”. La drogadicción, entonces, pasa a ser el siguiente tema: algunos de esos muchachos (Regúnaga, Gallardou, Cedrón, sin duda lo mejor del elenco) le compran sus cigarrillos de marihuana a un amigo que trabaja en una disquería, cuyo dueño es el inescrupuloso dealer del barrio. Los muchachos se reúnen a fumar en una plaza, donde son descubiertos por un adolescente vecino, que así se inicia en el “porro”: cuando le retiran el suministro para obligarlo a comprar, el chico recurre a una lata de pegamento, que aspira, provocando su muerte. Allí comienza un tercer tema, a lo Death wish (El vengador anónimo, Michael Winner, EEUU, 1974): la madre del chico (Mercedes Carreras), abandonada por su marido, decide que la Policía es ineficaz e inicia una investigación propia. Llega al “puntero” de la disquería y se abalanza sobre él con intenciones de matarlo –aunque no lleva consigo el arma que la cámara se ocupó de mostrar en detalle un rato antes–, pero el muchacho cae y muere por accidente. Sin embargo, la mujer va presa, lo que da pie a la cuarta sección en la que se divide el argumento: “el juicio que conmueve a la opinión pública”. Finalmente, el dealer es descubierto y la madre abandonada se va a trabajar a Mar del Plata con un compañero de trabajo (Altavista, luchando contra el fantasma de “Minguito”) que la ama en secreto desde 106 minutos antes.

Merello, Carreras y Medina Castro

   Si todo ello parece excesivo es porque lo es, y además no es todo. Por allí deambula “Tita” (Merello), la madre del encargado del edificio en el que vive la esposa abandonada: la anciana es del tipo de las que hablan claro, llamando a las cosas por su nombre –excepto al pene, al que le dice “sonajero”–, y a la que sus vecinos reconocen como “un libro abierto” porque “usted sí que no perdona nada”. Un despropósito causal: en determinado momento, y sin razón argumental valedera, la cámara muestra el monumento dedicado no a víctimas de barrabravas o de la drogadicción, sino a... Luis Sandrini.

   Rodado en escenarios reales, Las barras bravas es uno de los films más reaccionarios y fascistas en la entera carrera de EC: la interminable secuencia del debate por televisión y las opiniones del fiscal y del defensor durante la del juicio son bajadas de línea cavernícolas que revelan un total desconocimiento del asunto, error en el que, por esa misma época, incurrió Fernando Ayala con Sobredosis: pensar que un chico accede a la droga sólo porque carece de alguno de sus padres o porque éstos se han divorciado es reducir el problema a su mínima expresión. La escena en la que el adolescente fuma su primer cigarrito revela el grado de desconocimiento de que hace gala EC, al que cuesta muchísimo imaginar fumándose uno: el chico aspira y de inmediato ve todo en cámara lenta y con el foco desajustado... A favor, aquellas escenas de transición en las que el realizador mezcla a los actores con gente real (cruzando una calle, subiendo a un automóvil, atravesando una plaza), sin diálogo, algo cercano a lo documental. Pero de inmediato vuelve al artificio en el que todos los personajes hablan hasta por los codos, explicando lo que las imágenes no son capaces de hacer por sí mismas.

Mellino y Merello

OBS     El guion original tenía por título “Con causa justificada”. Texto final: “Dedico esta película a Tita Merello, que a sus 81 jóvenes años nos sigue brindando su arte. Enrique Carreras”: de hecho, fue la última aparición en cine de la actriz (Ana Laura Merello; Buenos Aires, 11.10.1904 / 24.12.2002), cuyo nombre le fue impuesto en 1996 al cine que hasta entonces se llamaba Suipacha: años más tarde, le fueron dedicados nada menos que tres videos hechos uno detrás del otro: el mediometraje Merello x Carreras (Victoria Carreras, 2015) y los largometrajes Buscando a Tita (2015), ambos documentales-testimoniales, el segundo dirigido por Teresa Costantini, quien de inmediato dirigió la ficción Yo soy así (2016), en el que Merello fue interpretada por Mercedes Funes y, cuando niña, por Valentina Goldzen. Ultima aparición en cine de Enrique Fava (Enrique Juan Fava; Puerto Deseado, Santa Cruz, 1920 / Buenos Aires, 13.6.1994).

TAQ     Merecido fracaso de dos semanas en el Normandie y El Plata, sumando desde la 2ª (22.8) los cines Los Andes, Continental, Rialto, Loria, Bernasconi, Eurocine y Gran Lugano. Luego, desde el 29.8, intentó mejor suerte en el Plaza, pero allí duró apenas siete días.

 

Las barras bravas
Argentina, 1985
35mm / EastmanColor / 107’ / SAM18

EQ     CP, CD: Cinematográfica Victoria [SRL]. PE: Héctor Báilez. PA: Daniel Peralta. DP: Mario Gomelsky. AP: Aldo Faroni. ADMP: Evelyn S. [Szapira] de Camandule. D: Enrique Carreras. AD: Ricardo Cuevas. AYD: Enrique Carreras (h). PZ: Juan Iribas. G: Enrique Carreras y Salvador Valverde Calvo. F: Leonardo Rodríguez Solís. CM: Nicolás Tin Paradiso [Nicolás Paradiso]. FQ: Enrique Filipelli. ACM: Raúl Moreno. FF: Marcelo Balboa. JR: Angel Bianquet [Blanquet]. E: Alvaro Durañona [y Vedia] y Mario Figliozzi [Aramburu]. [U: Atilio Maggi]. [CPT: Honorio Pascoli]. V: Horace Lannes. [MOD: Beatriz Rocino]. [MQ: Elvira Ramos]. [PN: Susana Fernández]. S: Abel Scotti. AS: Alberto Ciufardi [Ciuffardi]. C: Serafín Molina. AC: Francisco A. Mirada. CNGT: Nieves H. Pérez [Nieves Pérez]. M, DO: Oscar Cardozo Ocampo. CN: Algo se va, de Mario Clavell, off por María Martha Serra Lima. [PUB: Juan Ignacio Acevedo y Rosa Brascó para Acción Promociones]. ASE: Luis Soria, Federico Domínguez y Néstor V. Raggi (legal) y Patricia Samaloide de Sánchez (médica). LOC: BA (a bordo de un tren y estación Retiro del FC General Mitre, un estudio del Canal 11 de TV, parque Lezica, Cementerio de la Chacarita), GBA (interiores y exteriores de la quinta de Gatti en Olivos) y provincia de BA (La Plata). L: Citeco [SAICAFIM]. LS: Syncroson [Studios]. FR: 11.6.1985 al 24.7.1985. LC: 15.8.1985, cines Normandie, Callao, Gran Norte, General Paz, Rivera Indarte, Cuyo y El Plata + 23.


I&P     Tita Merello (Tita), Juan Carlos Altavista (Eduardo), Mercedes Carreras (María Castro) / Alberto Argibay (abogado doctor Duhalde), Alfonso De Grazia (diariero Juanca), Carlos Estrada (fiscal), Enrique Fava (defensor), Golde Flami (maestra de Juan), Alfredo Iglesias (Marcelo Rossi), Luis Medina Castro (oficial Cerruti), Esteban Mellino (José, hijo de Tita), Titino Tedemonte [Oscar Pedemonti] (jefe de Policía), Elvira Romei (muchacha violada en el tren), Juan Carlos Thorry (panelista dirigente Marota), Tincho Zabala (panelista Barroso) / Juan Alberto Badía (él mismo, moderador del debate), Canela (ella misma, panelista), Daniel Mendoza (locutor por TV), Julio Ricardo (él mismo, panelista), Silvia Martínez (periodista que entrevista al doctor Ibáñez), Guillermo Aronín (periodista desde exteriores) / Gustavo Luppi (Guillermo D’Alessandro), Pablo Cedrón (Roberto Méndez, alias Caníbal), Leandro Regúnaga (Juan Rivera, alias Mono), Claudio Gallardou (Miguel Bertini), Gabriel Langlais (Beto), Anaclara Altavista (vendedora de la disquería), Juan Gabriel Altavista (barrabrava), Rocco De Grazia (Juan Castro), Virginia Ameztoy (pasajera del subterráneo) / Alberto Irízar (vendedor del pantalón), Salo Pasik (médico joven), Max Berliner (florista), Jorge de la Riestra (Juárez, informante del hospital), Luis Corradi (don Ricardo, dueño del restaurante), Héctor Armendáriz (médico maduro), Joaquín Piñón (contador del restaurante), Ernesto Nogués (periodista Peralta), Miguel Bruse [Miguel Narciso Brusse] (abogado doctor Ibáñez), Juan Alberto Domínguez (juez), Roberto Dairiens (secretario del juzgado), Aurora del Mar (chismosa 1ª en el parque), Gabriel Safigueroa (barrabrava), José Luis Membrives (mozo del restaurante) / María Martha Esquenazi y Martín Esquenazi (niños de la mujer violada en el tren) / na Juan Palomino, Fabián Rendo y Daniel Yernazián (barrabravas en el tren), Alejandra Colunga (chica de la medalla), Leandro Amigo (muchacho en el tren que recibe un cadenazo), Elda Basile (pareja del que recibe el cadenazo), Rafael Casado (señor que protesta), Gloria Necon (chismosa 2ª en el parque), Isabel Salomón (muchacha en el bar), Daniel Durán (agente de Policía [PEL]), Ricardo Borcosque (encargado de la playa de estacionamiento [PEL]), Soledad Gordon Paso (enfermera), Luis Graciano (policía de civil que acompaña a Cerruti) / aana Enrique Carreras (en el bar, sentado, mirando cómo juegan al billar), Otto (el perro Otto de Tita Merello).

F&P     1º Festival de Cine Nacional, Villa María, Córdoba, 23-27.9.1985.

Ficha supervisada en 1985 por Ricardo Cuevas y en 2013 por Horace Lannes.

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