sábado, 5 de septiembre de 2026

NATIVE MALE BEAUTIES

Jorge Hilton, aka George Hilton

Tall, dark and handsome como una popular comedia de los 40 con César Romero, el mozuelo sintió que Belvedere (su barrio), Montevideo y el mismísimo Uruguay le estaban quedando “estrecho de caderas”, al igual que a Sandrini el departamento en relación a “la casa grande”. A sus 20 años, Jorge Hamilton Hill Acosta y Lara (Montevideo, 16.7.1934 / Roma, Italia, 28.7.2019) era un playboy de la sociedad montevideana, uno de cuyos tíos, Luis Alberto Hill Hamilton, había sido actor en Del pingo al volante (Robert Kouri, 1928), mediometraje mudo financiado y presentado por la institución benéfica Bonne Garde: tal vez por ello ambicionaba emularlo, y como a mediados de los 60 no existía una industria cinematográfica uruguaya y por lo tanto sólo podía, si lo conseguía, triunfar en el teatro, decidió –también él– intentarlo en la Argentina. Antes, intervino en algunas producciones de elencos vocacionales montevideanos, como El Tinglado y el Circular.



   Llegó a Buenos Aires enfáticamente recomendado por un maduro amigo suyo en carta dirigida al maduro escenógrafo MV, quien a su vez lo presentó a su amigo el maduro director de cine FA (“un portento”, me lo definió muchos años más tarde), quien poco después lo ubicó en dos de sus films y lo mantuvo por un tiempo en su departamento de la avenida Pueyrredón, mientras MV lo metió en uno de los suyos, pequeños “bolos” todos ellos que, sin embargo, llamaron la atención del maduro y plañidero actor navideño RR, que lo hizo debutar en la TV al mismo tiempo en que el maduro productor teatral JK (“el Manco”, le decían) le procuraba trabajos adicionales que hacían más soportable la espera del estrellato, atención que el uruguayo, cuando se convirtió en una star internacional, devolvió incorporándolo en un papel secundario en Il dolce corpo di Deborah, aunque su nombre no figure en los títulos.

   Salvador Salías, el más destacado representante de artistas de su época, lo sumó a su nómina y le inventó su nombre artístico, Jorge Hilton, pero no logró convertirlo en estrella: sus personajes cinematográficos fueron insustanciales, tal vez con la excepción de El bote, el río y la gente, donde luce toda su simpatía como el muchacho adinerado que coquetea con María Vaner, hija de un obrero italiano (Luis Tasca) que construye su propia casa en una isla del Tigre, pero el papel era episódico, sin demasiado margen para algún tipo de emoción más allá de lo que ahora llaman “facha”.

Con Nelly Duggan en Alto Paraná

   En el rubro en el que obtuvo una popularidad que los otros medios le retaceaban fue en el de las fotonovelas, que entre mediados de los 50 y mediados de los 60 hicieron furor no sólo en la Argentina: produjo algunas y actuó en muchas, incluyendo dos rarezas, sendas adaptaciones del vetusto clásico teatral El rosal de las ruinas de Belisario Roldán, animando a “Carlos de Alvarez”, el principal personaje masculino que Francisco Ducasse había estrenado en 1916, y del cuento Bel ami de Maupassant, que Hugo del Carril animó en una versión mexicana. En sus comienzos italianos también hizo algunos fotoromanzi. Teatro, poco e irrelevante: Hay que matar a Víctor de Juan María Beccaglia, estrenada en diciembre 1960 en gira suburbana con Nelly Cobella –su habitual compañera en las fotonovelas– y Guillermo Bredeston dirigidos por Alberto Dalbes, y, en 1961, secundando a Gloria Guzmán en el Odeón en La señora ministra de José Antonio Saldías y como el protagonista de una oportunista adaptación de Il bell’Antonio de Brancati en el Smart, cuya versión cinematográfica con Marcello Mastroianni había sido estrenada un año antes.

Con Mercedes Alberti en Las modelos

   Entonces, también la Argentina comenzó a quedarle “estrecha de caderas”. “Había tenido un problema en Buenos Aires con una mujer que me rompía las pelotas y que me había escapado. Yo rajé sin que nadie supiera nada, sobre todo ella. Ya en Roma, un día llega Alberto de Mendoza, a quien hice trabajar conmigo en tres películas –al principio no me quería nada, decía «este cajetilla», pero después fue un gran amigo– y me dijo que había visto a esa mujer, ella le había dicho «si ves a ese sinvergüenza…». Era buen actor Alberto” (por cierto, the lady in question también lo consideraba “un portento” y por ello no quería largarlo…). Ignoro si a Italia llegó con alguna “recomendación”, pero tras mutar el Jorge por el más adecuado George debutó como protagonista, en el rol del contramaestre del capitán (Giovanni Vari) de la goleta pirata Albatros, personaje que luego se revela como el enmascarado del título. En los dos siguientes secundó a la popularísima dupla cómica Franco Franchi-Ciccio Ingrassia, que animaron decenas de comedias baratas de los 60 y los 70: un detalle tal vez no menor es que en ambos el asistente de dirección era Giuliano Carnimeo y que el segundo era un spaghetti western, estableciendo así la temprana pertenencia de actor y realizador al subgénero en el que abundarán, juntos (8 largometrajes) o por separado, Carnimeo tras el pseudónimo Anthony Ascott, a veces Ascot. Pero fue con el cuarto, Tempo di massacro, que su nombre se afianzó en el subgénero, incluso haciéndole la segunda al protagonista Franco Nero.

JH, Krista Nell, Piero Lulli, Enrique Avila
y Verónica Luján en Frontera al Sur

   El fenómeno más impresionante de pobreza cultural, artesanal y mental está representado por el western a la italiana. Los westerns venidos después de los primeros de Leone y Tessari son simplemente mierda, una invasión de tiroteos y torturas, un muestrario de sadismo grosero y gratuito. El western italiano se caracteriza por el plagio más desvergonzado, más deformante, en un delirio de violencia nauseabunda”, opinó Goffredo Fofi en Positif, nº 87, septiembre 1967, opinión utilizada por Vicente Vergara como cita de apertura a su artículo “10.000 dólares por una masacre –Un estudio sobre el spaghetti-western–”, incluido en el libro Cine español cine de subgéneros publicado por el Equipo Cartelera Turia (Valencia, 1974).

   Así, cuando ya estaba instalado en el universo del spaghetti western al mismo nivel que Franco Nero y Giuliano Gemma, desde finales de 1967 adhirió al universo del giallo y a las peripecias de guerras vagamente históricas, otro filón del cine europeo de los 60, todos ellos rodados en Italia, España o alguna otra localización, doblados luego a un inglés macarrónico, a los que prestaba su figura de aventurero muy masculino y de una discreta belleza morena. Con Sette ore di violenza per una soluzione imprevista abordó el karate, según la moda impuesta desde Hong Kong. Compartió elencos con celebridades como Van Heflin, Ernesto Borgnine, Gilbert Roland y Klaus Kinski, y sus más habituales partners femeninas fueron Edwige Fenech, Carroll Baker, Annabella Incontrera (“Muy amiga, era la mujer de Guglielmo Biraghi, crítico cinematográfico y director del Festival de Venecia, y la mejor amiga de Sophia Loren. En la casa de ella jugamos al póker juntos”), Anita Strindberg y Femi Benussi. Fue “Kitosch” en dos films y “Tresette” en otros dos, aunque no alcanzaron la popularidad internacional de “Django” y de “Trinity”. En varios de sus “faroestes” interpretó cazarrecompensas, y ya en su madurez ni siquiera se privó de hacer un vampiro, elegante como los de Christopher Lee pero con rasgos de humor.

George Martin, JH y Edd Byrnes en
Professionisti per un massacro

   Taxi girl señala el comienzo de la pérdida de protagonismo: encabezan su elenco Edwige Fenech y Aldo Maccione, con Hilton en segundo plano como uno de los amantes de la taxista, “il più focoso dai quali è Ramón, sudamericano dai sangue caliente”, según la descripción de su edición en DVD. Fenech fue su más asidua compañera y además la mujer del productor Luciano Martino, quien con su hermano, el director Sergio, eran los dueños de la Dania, para la que Hilton trabajó en abundancia. Asimismo secundó a Carlos Monzón en El Macho, estrenada en la Argentina sólo en cines del interior del país, distribuida por la empresa de su antiguo maduro amigo FA. A mediados de los 70 mantuvo conversaciones con los productores argentinos Ricardo Tomaszewski y Guillermo Cervantes Luro, que acababan de lanzar el exitoso La Mary de Tinayre, a fin de realizar dos coproducciones con la Vogue italiana, una con Roger Moore y la otra con Hilton, Graciela Borges y Alfredo Alcón o Rodolfo Bebán, pero el asunto se diluyó, entre otras razones, porque los argentinos cayeron en cana. Tal vez por razones emotivas aceptó una propuesta que terminó en catástrofe, artística y comercial: “Hice una película en Uruguay, El lugar del humo. Fue horrible. El problema es que la directora, Eva Landeck, como toda buena madre, quiso poner a su hija de actriz, pero había algunos actores buenos, Enrique Guarnero, fantástico actor de la Comedia Nacional que para mí también era un ídolo. Hice la película porque me pagaron muy bien, me llevaron de Roma para hacerla, y además era la primera película uruguaya. Lo lamento por los productores que perdieron dinero”. El lugar del humo fue una producción 100% uruguaya aunque de ningún modo “la primera”, concretada por una buena cantidad de argentinos, entre ellos el DF Desanzo y la directora Landeck, ésta en años recientes encaramada por los movimientos feministas a un pedestal que no guarda relación con su brevísima, mediocre y aburrida obra, al igual que viene ocurriendo con Vlasta Lah.

Con Edwige Fenech en
Lo strano vizio della signora Wardh

   Hilton estuvo casado con Maria Teresa Tarantini, hermana y socia del regista Michele Massimo Tarantini, pero antes y después se relacionó con la modelo argentina Gabriela Reston. El tipo se mandó 78 producciones, incluyendo 8 argentinas, 1 uruguaya, 2 cortometrajes, 1 mediometraje (MM), 2 telefilms (TVM) y aquellos en los que sólo aportó su testimonio, nada menos que ocho documentales en los que cineastas de nacionalidades diversas abordaron el fenómeno europeo del que Hilton fue uno de sus ejemplos: sobre Anthony Ascott, Lucio Fulci, los spaghetti westerns, los Bolognini, Lamberto Bava, los giallos, el cine italiano “de culto” y, por qué no, sobre él mismo, a sus más de 80 años, entrevistado por un fan brasileño. En marzo 2016, el Festival de Cine de Punta del Este rindió homenaje a su trayectoria, con su presencia.

Ultimas imágenes de JH, en el documental biográfico

[Recomiendo la lectura de la entrevista que concedió a Darío Cosenza y Marcos Vieytes para el sitio web hacerselacrítica.com: carece de fecha, está pésimamente editada (es decir, publicaron el crudo sin editar), pero todo lo que cuenta Hilton –lo que podía o le convenía contar, en realidad– es sabrosísimo. De ese reportaje provienen las breves citas que reproduzco en este artículo].

Filmografía

Argentina: Los tallos amargos (Fernando Ayala, 1955-1956: “periodista joven”, 14º y último), Después del silencio (Lucas Demare, 1956: “un preso político liberado”, extra NA), Una viuda difícil (Ayala, 1956: “Uribelarrea, cortejante joven de Isabel de la Flor” [Alba Arnova], 13º), Alto Paraná (Catrano Catrani, 1958: “oficial sumariante Luis Arzásola”, 3º), La procesión (Francis Lauric, 1959: “RP Jack, alias Santiago”, 12º), El bote, el río y la gente (Enrique Cahen Salaberry, 1959: “Jorge”, 8º), Los que verán a Dios (Rodolfo Blasco, 1961: “Daniel”, 7º) y Las modelos –Sonia y Ana– (Vlasta Lah, 1961-1962: “Carlos Molina”, 7º).

Italia - Los comienzos, 1964-1966: L’uomo mascherato contro i pirati [reestrenado como L’uomo mascherato contro il corsaro nero] (El enmascarado contra el corsario negro, Vertunnio De Angelis, 1964: “Suárez”, 1º), Due mafiosi contro Goldginger / Operación Relámpago (Dos mafiosos contra Deditos de Oro, Giorgio Simonelli, I/E, 1965: “agente 007 del servicio secreto británico”, 10º), I due figli di Ringo (Dos hijos de Ringo, Simonelli, 1965: “Joe”, 3º) y Le colt cantarono la morte e fu: tempo di massacro (Tiempo de masacre, Lucio Fulci, 1966: “Jeff Corbett, apodado Slim, hermano de Tom Corbett” [Franco Nero], 2º).

El protagonismo, 1965-1967: Frontera al Sur / Kitosch, l’uomo che veniva dal Nord (Kitosch, el hombre que vino a matar, Joseph L. Marvin [José Luis Merino], E/I, 1966 “David Kitosch”, 1º), Il tempo degli avvoltoi (Tiempo de violencia, Nando Cicero, 1966: “David Kitosch”, 1º), 7 minutos para morir / Agente Howard: 7 minuti per morire (Ramón Fernández, E/I, 1966: “Mike Russo”, 5º; producido con el título “Agente Howard” y con su lanzamiento postergado: el © es de 1968), L’harem / Le harem / Die harem (El harén, Marco Ferreri, I/F/RFA, 1966-1967: JH filmó una secuencia con Carroll Baker, eliminada en el corte final), En Ghentar se muere fácil / A Ghentar si muore facile (En Ghentar se muere fácil, León Klimovsky, E/I, 1967: “Teddy Jason”, 1º), Vado... l’ammazzo e torno (Voy, lo mato y vuelvo, Enzo G. Castellari, 1967: “el Extranjero”, 3º), Professionisti per un massacro / Los profesionales de la muerte (La más hermosa matanza del mundo, Cicero, I/E, 1967: “Tim Dooley”, 1º), Ognuno per se / Das gold von Sam Cooper (Los 4 despiadados, George Holloway [Giorgio Capitani], I/RFA, 1967: “Manolo Sánchez”, 4º), La più grande rapina del West (La más grande rapiña del Oeste, Maurizio Lucidi, 1967: “Billy Cooney, apodado Rum”, 1º), Un poker di pistole (Póker con pistolas, Joseph Warren [Giuseppe Vari], 1967: “Ponson”, 1º) y Il dolce corpo di Deborah / L’adorable corps de Deborah (El dulce cuerpo de Deborah, Romolo Guerrieri, I/F, 1967-1968: “Robert Simack”, 3º).


1968-1969: La battaglia di El Alamein / La bataille d’El Alamein (La batalla del Alamein, Calvin Jackson Padget [Giorgio Ferroni], I/F, 1968: “teniente Graham”, 2º), T’ammazzo!... Raccomandati a Dio (Osvaldo Civirani, 1968: “Glenn Reno”, 1º), Il momento di uccidere / Django –Ein sarg voll blüt (Gratis no mato, Anthony Ascott [Giuliano Carnimeo], I/RFA, 1968: “Lord”, 1º), Uno di più all’Inferno (Uno más al Infierno, Giovanni Fago, 1968: “Johnny King”, 1º), Il dito nella piaga (El dedo en la llaga, Tonino Ricci, 1969: “Michael Sheppard”, 2º), La battaglia del deserto / Sept hommes pour Tobrouk (Mino Loy, I/F, 1969: “capitán George Bradbury”, 2º) y Los desesperados / Quei disperati che puzzano di sudore e di morte (Los desesperados, Julio Buchs, E/I, 1969: “cabo John Warner”, 1º).

1970-1971: C’è Sartana... vendi la pistola e comprati la bara! (Vendió la pistola y se compró un cementerio, Anthony Ascot [Giuliano Carnimeo], 1970: “Sartana”, 1º), Lo strano vizio della signora Wardh / La perversa señora Ward (El extraño vicio de la señora Wardh, Sergio Martino, I/E, 1970: “George Corro”, 1º), Testa t’ammazzo, croce... sei morto. Mi chiamano Alleluja (Ascot [Carnimeo], 1970: “Alleluja”, 1º), La coda dello scorpione / La cola del escorpión (La cola del escorpión, Martino, I/E, 1970-1971: “detective privado Peter Lynch”, 1º), Il Diavolo a sette facce (Civirani, 1971: “Tony Shane”, 2º), Coartada en Disco Rojo / I due volti della paura (Tulio Demicheli, E/I, 1971: “doctor Roberto Carli”, 1º), Perchè quelle strane gocce di sangue sul corpo di Jennifer? (Extrañas gotas de sangre, Ascott [Carnimeo], 1971: “Andrea Antinori”, 2º), Mio caro assassino / Sumario sangriento de la pequeña Estefanía (Mi querido asesino, Tonino Valerii, I/E, 1971: “inspector Luca Peretti”, 1º) y Tutti i colori del buio / Todos los colores de la oscuridad (Perversión macabra, Martino, I/E, 1971: “Richard Steele”, 1º).

1972-1975: Lo chiamavano Tresette... giocava sempre col morto (Ascott [Carnimeo], 1972: “Tresette”, 1º), Il West ti va stretto, amico... è arrivato Alleluja! / Beichtet freunde, Halleluja kommt / Alleluia défie l’Ouest (Ascot [Carnimeo], I/RFA/F, 1972: “Alleluja”, 1º), Fuori uno sotto un altro arriva il Passatore / Un Casanova en apuros (Ascott [Carnimeo], I/E, 1972: “Stefano Pelloni, apodado “il Passatore”, 1º), Contratto carnale –Contact– (Giorgio Bontempi, 1973: “James McDougall”, 1º), Sette ore di violenza per una soluzione imprevista (M. [Michele] Massimo Tarantini, 1973: “George Anderson”, 1º), L’assassino è costretto ad uccidere ancora –Il Ragno– / ¿? (El inmoral, Luigi Cozzi, I/F, 1973: “Giorgio Mainardi”, 1º), Il baco da seta (Mario Sequi, 1973: “Didier”, 2º), Di Tresette ce n’è uno tutti gli altri son nessuno (Ascott [Carnimeo], 1973-1974: “Tresette”, 1º), Der kleine schwarze mit dem roten hut / Prima ti suono e poi ti sparo (François Legrand [Franz Antel], AUS/I, 1974: “Johnny Chitara”, 1º) y Ah si?.. e io lo dico a Zzzorro! / Nuevas aventuras del Zorro (Nuevas aventuras del Zorro, Franco Lo Cascio, I/E, 1975: “Philip Macintosh”, 1º).

Comienzo del declive, 1976-1979: La llamada del sexo (Demicheli, E/COL, 1976: “Carlos”, 3º), Taxi girl (Taxi girl –La tachera–, Tarantini, 1976: “Ramón Rodríguez”, 4º), El Macho (idem, Mark Andrew [Marcello Andrei], 1977: “Hidalgo, apodado El Duque”, 4º), Milano... difendersi o morire (Gianni Martinucci, 1977: “comisario Morani”, 2º) y Torino violenta (Carlo Ausino, 1977: “inspector Ugo Moretti”, 1º). Uruguay: El lugar del humo (Eva Landeck, 1979: “Martín Gar, director de la compañía teatral Máscaras”, 1º).

Le notti segrete di Lucrecia Borgia

Italia, los años 80: Le notti segrete di Lucrezia Borgia / Las noches secretas de Lucrecia Borgia (Las noches secretas de Lucrecia Borgia, Roberto [Bianchi] Montero, I/E, 1980: “Duccio”, 2º), Ricchi, ricchissimi... praticamente in mutande (Martino, 1981: “príncipe Omar Abdul Yussef El Rahid”, 7º), Teste di quoio –Vai col blitz– (Capitani, 1981: “líder del grupo terrorista boodoostan”), I predatori di Atlantide (Los saqueadores de la Atlántida, Roger Franklin [Ruggero Deodato], 1983: “profesor Peter Saunders”, 8º), College (Castellano & Pipolo, 1984: “instructor naval”, 4º) y A cena con il vampiro (Lamberto Bava, 1989, TVM: “Jurek”, 1º).

Los 90 y después: Abbronzatissimi 2 –Un anno doppo– (Bruno Gaburro, 1993: “Alfredo”, 5º), Prestazione straordinaria (Sergio Rubini, 1994: “Miccichè”), Fuochi d’artificio (Leonardo Pieraccioni, 1997: “Gérard de la Fasse”, 10º), Cient’anne (Ninì Grassia, 1999: “Mauro De Angelis, padre de Sergio” [Giorgio Mastrota]), Ein Halleluja für Anthony Ascott (Stephan Lanzen, AL, 2005, corto: TEST, el suyo grabado en Roma), Killer’s playlist (Ausino, 2006: “comisario”), Natale in crociera (Neri Parenti, 2007: “comandante del barco”), Paura: Lucio Fulci remembered –Volume 1 (Mike Baronas, EEUU, 2007: TEST, el suyo grabado en Roma), Western rouge (Eric Cherrière y Claude Le Dû, F, 2007, MM: TEST, el suyo grabado en Roma), Mio sono… persa (Emanuela Panatta, 2008, corto: “Oliver”), Un coccodrillo per amico (Francesca Marra, 2009, TVM: “Tony Latino”), La promessa del sicario (Max Ferro, 2014: “Víctor Torres”), Figli del set (Alfredo Lo Piero, 2016: TEST), Bava puzzle –Il cinema fantastico di Lamberto Bava– (Daniele Ceccarini y Paola Settimini, 2017-2018: TEST), All the colors of giallo (Federico Caddeo, EEUU, 2018: TEST, el suyo grabado en Roma), That’s la morte –Italian cult cinema and the years of lead– (Xavier Mendik, GB, 2018: TEST, el suyo grabado en Roma) y George Hilton –Il mondo è degli audaci– (Daniel Camargo, I/BR, 2018: TEST).

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