YO SE QUE AHORA VENDRAN CARAS EXTRAÑAS
Cántame en castellano… (II)
María
Antinea | ESP, 1915-1991
Residente argentina desde
1936, de permanente actuación en teatros y salas de variedades, intervino en
unos pocos largometrajes pero protagonizó apenas uno, La doctora Castañuelas, paupérrima, desangelada producción en la
que ella y su marido, Enrique
Kotliarenco, pusieron algunos dineros y en la que uno de los bailarines que la
rodea es el más tarde famoso Alfredo Alaria. • Los pagarés de Mendieta (Leopoldo Torres Ríos, 1939: “Lía, amante
de Tegodi” [Severo Fernández], 8º), Explosivo
008 –Dr. Recalde, penalista– (James Bauer, 1940: “Alicia”, 3º), La doctora Castañuelas (Moglia Barth,
1950: “doctora Emilia Sáenz, La Romerito”, 1º), La niña de fuego (Carlos Torre Ríos, 1952: MA no actúa ni canta en
esta ocasión, sólo fue la autora del argumento con Carmelo Santiago) y La Cigarra no es un bicho (Daniel
Tinayre, 1962: “María, esposa de Serafín Maffei” [Luis Sandrini], 2º).
Tito Guízar | MX, 1908-1999
Cuando los dueños de los
Establecimientos Filmadores Argentinos lo contrataron puso como condición que sumaran
al paquete a Richard Harlan, su director en cuatro producciones estadounidenses
habladas en castellano. Guízar era muy popular en todo el continente americano
a través de la radiofonía, los locales nocturnos y el cine de su país, en el
que había debutado como protagonista de un enorme éxito comercial, Allá en
el rancho grande (idem, Fernando de Fuentes, 1936). La idea de producción
fue juntarlo con Amanda Ledesma, su entonces estrella exclusiva: el resultado
es una comedia apenas simpática con algo de humor y muchas canciones cuya
acción comienza en Buenos Aires, prosigue en Río de Janeiro (apenas unas vistas
panorámicas de archivo) y culmina en el campo argentino. Se incluyen escenas
que documentan el trabajo rural (sólo con Guízar y José Olarra) y una muy bien
producida fiesta de Carnaval con numerosos extras. Guízar había llegado vía
Panagra el 6.4.1940 y el siguiente día 12 debutó por LR1 El Mundo actuando los
lunes, viernes y domingos en audiciones auspiciadas por Magnesia S. Pellegrino
(“purga-refresca-normaliza”); además,
el 17.4 la Paramount estrenó en el Normandie The Llano Kid (El beso del
bandolero, Edward D. Venturini, EEUU, 1939). • De Méjico llegó el amor (Richard Harlan, 1940: “Mario Palacios”, 1º).
José Mojica | MX, 1896-1974
Como Guízar, intervino en apenas un título
nativo, Melodías de América, costosa
cabalgata musical de los Estudios San Miguel que en muchos sentidos es deudora
no sólo de Hollywood sino de la política estadounidense. En primer lugar, está
imbuida del espíritu de “buena vecindad” que por esos años impulsaba el
gobierno de Roosevelt hacia los países latinos del continente: ambientada en el
mundo del cine, sus personajes actúan en “una
película panamericana”, June Marlowe da a Pedrito Quartucci un “beso de buena vecindad” y la empresa se
denomina “Productora Independiente de Películas Americanas”. La deuda con Hollywood,
en cambio, es generalizada, desde el mismo plan original hasta su género,
romántico-musical. Con bastantes localizaciones, su trámite es ágil: la acción
comienza y termina en Buenos Aires con un intermedio en Río de Janeiro (del que
apenas se muestran unas panorámicas, material de stock), es decir, el
mismo esquema del de Tito Guízar incluyendo el asunto de las identidades
cambiadas; de hecho, dos de sus guionistas (Conrado de Koller y Ariel Cortazzo)
lo fueron de ambos títulos. • Melodías de América (Eduardo Morera,
1941: “José Montero”, 1º).
Elvira Ríos | MX, 1913-1987
“Una
cruza entre María Félix y Katy Jurado con la voz de Zarah Leander”, según
acertada definición de Fernando Martín Peña, Ríos había participado en apenas
dos largometrajes, el mexicano Esos hombres (Rolando Aguilar, 1936) y el
estadounidense Tropic holiday (El embrujo del trópico, Theodore
Reed, 1938), en los que sólo se limitaba a cantar. Para su primer contrato
argentino, titulado con un verso del célebre bolero Desesperadamente,
Romero le escribió una historia en la que interpreta a una estrella de la
canción mexicana con un asesinato en su curriculum.
Otra vez con el mismo director-argumentista, en El tango vuelve a París es una femme fatale con captura
recomendada, de la que Alberto Castillo se siente atraído. “Yo no puedo dar nombres propios, pero una actriz que
hacía soñar a todo el mundo cantando boleros, de repente salía y se iba a la
cantina que teníamos nosotros y se tomaba tres whiskies. Cuando se terminaba el
whisky, seguía con el vino tinto. Famosa en el estudio por escupir gargajos a
cinco metros”, la recordó sin nombrarla (un caballero) el escenógrafo Ricardo Conord en
Reportaje al cine argentino, pág. 202. Para los registros de datos
inútiles: hubo una actriz argentina Elvira Ríos, que desde octubre 1931
integraba con su ¿hermano? ¿marido? Angel Ríos la compañía en gira de Gloria
Ferrandiz. • Ven!.. mi corazón
te llama (Manuel Romero, 1942: “Sombra Rey”, 1º) y El tango vuelve a París (Romero, 1947: “María Tovar, alias
Lupe Torres”, 2º).
Juan José Padilla | ESP
Definido como “estilista”, se encontraba en
Buenos Aires desde el 8.10.1941 actuando en el teatro Maravillas cuando más
adelante Amadori lo incorporó en el segundo rol destacado de su única aparición
en la industria del cine argentino. • Carmen (Luis César Amadori, 1943: “actor que interpreta a Escamillo”, 2º).
Carlos Tajes | URU, 1909-1977
Barítono además de
actor, trabajó en España y en la Argentina mucho más que en su propia patria. •
Muchachas que estudian (Manuel
Romero, 1939: “Pedro Fuentes”, 11º), Los
muchachos se divierten (Romero, 1940), Embrujo
(Enrique T. Susini, 1941: “Moraes”, 7º), Los
martes, orquídeas… (Francisco Mugica, 1941: “Oscar Benítez, novio de Clarita” [Silvana Roth], 10º),
Sinfonía argentina (Jacques
Constant, 1941-1942: “Pablo”), Carmen
(Luis César Amadori, 1943: “actor que interpreta al brigadier José Navarro”, 5º)
y Lucrecia Borgia (Bayón Herrera,
1947: “Alfonso de Aragón”, 10º).
Imperio Argentina | ESP, 1906-2003
La maja de los cantares registra el tardío debut en el cine de su
patria de la celebrada cantante y actriz española de teatro y cine que
desembarcó del Cabo de Hornos el sábado 5.1.1946 a las 7: una delegación de
ejecutivos de Argentina Sono Film había viajado a Montevideo para acompañarla
en el tramo final del viaje. Aguilar y Genover informan, en El cine español
en sus intérpretes, que era hija del guitarrista Antonio Nile y de la
actriz Rosario del Río, que nació durante una gira de sus padres –ambos
españoles–, que debutó a sus 12 años en el Teatro de la Comedia de Buenos
Aires, que en esos inicios era presentada como Petit Imperio –ya que había sido
descubierta por la bailarina Pastora Imperio– y que su definitivo nombre
artístico le fue sugerido por Benavente. Quien “llegó a ser la más famosa estrella del cine español –a partir del advenimiento
de la sonoridad, por sus cualidades de cantante, verdaderamente maravillosa–,
debió a Florián Rey, a su visión certera de descubridor de nuevos valores, su
gran carrera artística, que nadie puede discutir. Venida de Buenos Aires con
sus padres, actuaba en el teatro Romea como número de variedades, interpretando
a la guitarra tangos argentinos. Florián la señaló en el acto, nada más verla,
para protagonista de su película, adivinando las posibilidades de éxito de su
intervención. Y téngase muy en cuenta que el papel era escolloso, propio para
una avezada actriz ante las cámaras de rodaje. El gesto audaz del realizador
fue subrayado por el triunfo clamoroso de su elegida, de interesantísimo y
fotogénico rostro, expresivo hasta en su quietud de gesto”. Ese primero
aludido por el historiador Fernando Méndez-Leite era La hermana San Sulpicio,
que además dio inicio a una relación sentimental entre el director y su actriz
que concluyó en casamiento tan sólo en 1934 y duró hasta 1947. • La maja de los cantares (Benito Perojo,
1946: “Soledad”, 1º), La copla de la
Dolores (Perojo, 1947: “Dolores”, 1º) y Café
Cantante (Antonio Momplet, 1950-1951: “Rosario, la petenera”, 1º). Años más tarde registró
su testimonio en el mediometraje en video El
Gardel que conocí… –Imágenes y recuerdos de Eduardo Morera– (Morera, 1995).
Amelita Vargas | CUBA, 1928-2019
“Martes 23 –
Sensacional debut de: – Amelita Vargas – Escultural vedette cubana contratada
directamente en la Meca del Cine”, la anunciaba un aviso publicitario del colmao Goyescas en El Mundo del
domingo 21.4.1946. Poco después, el 19.6, se presentaba en el teatro El
Nacional actuando en El Congreso canta y Veinte años después,
revistas firmadas por Juan Domingo Coronel y José Timbales –pseudónimos de
Antonio de Bassi y Tito Insausti–, en cuyo cartel figuraba en tercer término
tras Pablo Palitos y Leandro y Celia: ya entonces cantaba La ola marina. Alguna fuente señala su debut en
teatro en otra revista, Se acabó el jabón, pero ésta fue estrenada tan
sólo el siguiente 20.7. Ya había actuado en la producción estadounidense Perilous holiday (Misión
secreta, Edward H. Griffith, 1945), en la que aparecía como una bailarina
sin ser acreditada en títulos, cuando se incorporó al cine aborigen, para el
que filmó tupido aunque, como de costumbre, fue Schlieper quien mejor supo
explotar su belleza y su estilo. El problema se presenta cuando actúa, ya que
sus carencias en ese terreno fueron siempre insalvables, a pesar de su
irresistible simpatía. En La mujer del
León, su primer protagónico, está muy bien como la temperamental cantante
cubana que regentea la boîte La Maraca Rosa, regalo de su sugar daddy
Héctor Calcaño, acaudalado bancario que la visita todos los días a las 5 de la
tarde pero utilizando otro nombre, el de su contador Miguel Gómez Bao (“el mejor de los maridos”), mientras, contra
toda lógica, la cubana se enamora de Castrito, quien no solo es pobre sino que
pretende ser escritor y ganar el Nobel: “¿Por
qué no te quedás con los dos?”, le aconseja su sabia y cínica amiga María
Esther Gamas, compañera de la noche y a la vez dactilógrafa en el banco del
vejete. Ese no fue su único papel de mantenida de lujo. Su curriculum
sentimental sumó tres directores, Demicheli, quien era asistente de Soffici en La
Secta del Trébol, Lugones y Carreras. Aunque
su última aparición fue indigna incluso de su carrera pautada por mayoría de
títulos baratos y mediocres, Amelita fue la mayor alegría que el Caribe
dispensó a esta módica industria, y para la eternidad. • Con
el Diablo en el cuerpo
(Carlos Hugo Christensen, 1946.1947: “Angora Berajá, hija de Ahmed Berajá”
[Diego Martínez], 6º), Novio, marido y
amante (Mario C. Lugones, 1947: “Violeta Locatelli”, 3º), La Secta del Trébol (Mario Soffici,
1947: “Tamara, alias Zombie, alias Angelita”, 3º), Un hombre solo no vale nada (Lugones,
1948: “Diana Beltrán, 2º), Miguitas en la
cama (Lugones, 1949: “Kikí Cienfuegos”, 4º), Piantadino (Francisco Mugica, 1949: AANA como sí misma), Cuando besa mi marido (Carlos Schlieper,
1949-1950: “Sirena, «La Reina de la Rumba»”, 4º), Cartas de amor (Lugones, 1950: AV sólo figura como autora de la
letra de la canción Divina, con
música de George Andreani), Arroz con
leche (Schlieper, 1950: “Chelita Ríos”, 4º), Qué hermanita…! (Kurt Land, 1950: “Pamela Moon”, 3º), La mujer del León (Lugones, 1950-1951:
“Nina”, 1º), Qué rico el mambo
(Lugones, 1951: “Amelita Moreno”, 1º), La
mano que aprieta (Enrique Carreras, 1952: “Mercedes”, 2º), Los tres mosquiteros (Carreras, 1953:
“Delfina”, 2º), Romeo y Julita
(Carreras, 1953: “Julita, 2º), Ritmo, amor
y picardía (Carreras, 1954: “Margarita Romero”, 2º), El fantasma de la opereta (Carreras, 1954: “Amalia”, 2º), Escuela de sirenas y tiburones
(Carreras, 1955: “Sirena Lindford”, 2º), Mi
marido hoy duerme en casa (Carreras, 1955: AANA como ella misma, en la
secuencia en la boîte), Música, alegría y amor (Carreras,
1955-1956: “Sisebuta Segunda Rodríguez, alias Laura, «La Reina del Cha Cha
Chá»”, 2º), Luces de candilejas
(Carreras, 1956: “Amneris, falsa hija de Dino Grassi” [Francisco Charmiello],
2º), Venga a bailar el rock (Carlos M.
Stevani, 1957: atracción musical), La
procesión (Francis Lauric, 1959: “Teté”, 2º), Cleopatra era Cándida (Julio Saraceni, 1964: “Berta, tía de Johny”
[Johny Tedesco], 5º) y La obertura
(Saraceni, 1976: “Beba Márquez”, 3º). [Continuará
mañana]
No hay comentarios:
Publicar un comentario