lunes, 28 de septiembre de 2026

FILMS

Los traidores

“…nunca sería como la perfección del calidoscopio
donde cada cristal, cada ramita, cada grano de arena se
proponían perfectos, simétricos, aburridísimos pero sin problemas”.
 Cortázar, Rayuela (1963).

Sin proponérselo, éste resultó uno de los títulos emblemáticos del cine argentino de los 70 y, en especial, del llamado “cine militante”, término que en cierto modo tuerce el sentido original de esa palabra y lo vuelca sólo a la cuestión política partidaria. Como sea, y visto hoy en una copia digitalizada con todo su contenido original en su justo punto, sigue siendo admirable, menos por su resolución formal –comprensible hasta cierto punto dadas las condiciones de clandestinidad en las que fue producido–, afectada por el uso excesivo del zoom, que por el hecho de que extrae su fuerza expresiva de la historia que cuenta. Esa historia tiene como centro a un sindicalista, que los guionistas van presentando al espectador mediante idas y venidas desde un presente en el que ya se ha convertido en un jefe sindical corrupto y traidor. Hijo de un obrero peronista y luchador gremial, va creciendo a la vera de su padre hasta que poco a poco sucumbe a las presiones patronales que incluyen copiosas coimas para hacer la vista gorda: nada que un espectador atento no vea repetido hasta hoy mismo, no ya con un sindicalista corrupto y codicioso sino con toda su familia cómplice.


   Hay dos curiosidades que sacuden a un espectador actual. En la secuencia en que los tres principales capos sindicales visitan al militar que ejerce de facto la Presidencia de la Nación, éste (Luis Politti, excelente en su breve parte) utiliza el término “exterminar” la “actividad extremista”, un anticipo del párrafo del decreto secreto firmado por la Presidente María Estela Martínez (5.2.1975) que, en el artículo 1º, facultaba al Ejército la ejecución de “las operaciones militares que sean necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos” en la provincia de Tucumán. La otra reside en que Gleyzer utilizó La marcha de la bronca que Miguel Cantilo compuso y escribió en 1969 en señal de protesta ante la represión al llamado “Cordobazo”, y en días recientes el mismo tema fue utilizado para una marcha patética que no convocó precisamente multitudes.

   El resto encaja en lo que los cinéfilos estadounidenses denominan trivia. Los traidores fue producido de manera clandestina, con equipo técnico mínimo, actores amigos y unos cuantos no-actores. Su primer título era el mismo del cuento que le da base argumental, “La víctima”, se hizo en localizaciones y de acuerdo al sistema de cooperativa: de hecho, durante el rodaje la producción nominal estaba a cargo de la Cooperativa La Víctima, puesto que el Grupo Cine de la Base se conformó tan sólo en 1973. El relato original de Proncet, publicado como parte del libro Cuentos y otros cuentos, había interesado a Lautaro Murúa, quien pensaba dirigirlo a continuación de Un guapo del 900 (1971). En la Argentina y durante la primera mitad de los 70, fue exhibido de manera clandestina en clubes, universidades, villas, sindicatos, departamentos y casas privadas y otros sitios no convencionales, siempre en copias en 16mm B&N a pesar de haberse utilizado película color. Incluye fragmentos de El último payador (Homero Manzi y Ralph Pappier, 1948), del mediometraje documental Ya es tiempo de violencia (Enrique Juárez, 1969) y de noticiarios diversos.

Víctor Proncet

   Carece de títulos de crédito excepto “Grupo Cine de la Base” y “Los traidores”, y en copias posteriores y al final fue agregado “Producer Bill Susman”. Luego, durante toda su extensión, se intercalan estos intertítulos: “Agradecemos a los compañeros y amigos que hicieron posible este documento”, “Lunes”, “Diciembre 1955”, “Martes”, “Miércoles”, “Mayo 1959”, “Julio 1959”, “Agosto 1959”, “Diciembre 1960”, “Abril 1961”, “Octubre 1963”, “Septiembre 1965”, “Mayo 1969”, “Miércoles”, “Diciembre 1960”, “Agosto 1965”, “Jueves”, “Córdoba” y “Viernes”. Incluye desnudos completos de Martín Coria, Sara Bonet y María Lustrón y parciales de Susana Lanteri y Mara Lascio. Algunas fuentes suman al elenco a Luis Barrón y a Osvaldo Santoro, a quienes no he logrado visualizar en las copias examinadas.

Sara Bonet y Claudio Lucero

   Dos errores de continuidad se producen alrededor del personaje que anima Sara Bonet: en la reunión en su casa en el conventillo aluden a ella como “Elsita”, pero de inmediato, en la secuencia de la revisación médica, su marido (Claudio Lucero), que la acompaña, le dice “te espero en la esquina, Carmen”; al final de esa secuencia el matrimonio se aleja rumbo a un sitio que no tiene salida. El personaje que anima Emilio Losada es el representante de lo que menciona como “AFL-CIO”, que son las siglas de la American Federation of Labor and Congress of Industrial Organizations, de real existencia.

   Una copia en B&N fue recuperada por Fernando Martín Peña en 1993 y una copia en colores apareció tan sólo en 1995. Fue editado en VHS en abril 1997 por Blakman Video No Convencional SA con una duración de 105’. Días atrás, cuando busqué en la internet una copia para volver a verlo después de mucho tiempo, encontré varias, en diversos grados de visibilidad: salvo un par de ellas incompletas, todas las otras están subtituladas al inglés y con sus míseros créditos asimismo en ese idioma, lo cual resulta paradójico, una especie de traición a alguien que, como Gleyzer, detestaba el maldito imperialismo yanqui, aunque su viuda y su hijo terminaron residiendo en NY.

Lautaro Murúa

   La ficha técnica al final de este artículo requiere una introducción. Cuando Los traidores fue filmado yo escribía sobre cine argentino en el semanario gremial Heraldo del Cine pero, fundamentalmente, recopilaba datos de cada nuevo largometraje nacional para mi archivo personal: eran tiempos en que la media de producción anual era de 30 largometrajes y podía cubrirlos todos, incluso visitando sus rodajes. Las fuentes principales de esa información eran menos los directores, productores y jefes de Prensa que los asistentes y ayudantes de Dirección y jefes y asistentes de Producción, de quienes “me fui haciendo amigo” hasta que comenzaron a aportarme sus propios listados mediante el simple trámite de fotocopiarlos. Eso hicieron, terminado el rodaje del film de Gleyzer, su asistente “Galetta” y su jefe de Producción Carlos Sforzini.

   Con Carlitos nos conocíamos desde que coincidimos –yo en calidad de agente de Prensa– en el rodaje de Disputas en la cama (1971) y el de Paño verde (1972), ambos del Gordo David: en una fecha imprecisa pero ya con la noche negra encima nos cruzamos en Lavalle al 1900, tomamos un café y me dijo más o menos lo siguiente: “Sos el único, aparte de mí mismo y de algún otro compañero del equipo, que tiene el listado completo de quienes hicimos Los traidores; te pido por favor que lo destruyas, imaginarás por qué”. El sentido común y la simple observación de la realidad me indicaban a los gritos que así lo hiciera, pero mi costado de investigador minucioso con un ojo puesto en “la” posteridad (la de los hacedores del cine argentino, no la mía) desobedeció el muy sensato ruego de mi amigo. Escondí muy bien esos listados –que por otra parte nadie nunca me pidió– y tan sólo después de la aparición de una copia, de su edición en video y de la difusión pública que tomó el asunto fue que resolví sacarlos a la luz, devolviéndolos a mis antiguos biblioratos con las fichas de cada film según orden de rodaje, todo en papel hasta que los digitalicé. A Gleyzer no lo conocí en persona y a Carlitos no volví a verlo luego del citado encuentro en el entonces barrio del cine: una amiga común me informa que falleció tras un accidente automovilístico hacia 1978 o 1979.

José Arriola, Pepe Sterrantino,
Hugo Alvarez, Raúl Fraire, NN y Proncet

   Entonces: la organización de la ficha técnica obedece en primer lugar a aquellos listados. Decidí mencionar a los actores (muchos, muchísimos, y casi todos trabajaron gratuitamente) según van apareciendo en pantalla, y eso consultando todo el tiempo el listado de Galettini (un tanto incompleto en lo que se refiere a los personajes), observando caras que conocía por frecuentarlas y asimismo gracias a las fotos publicadas por Hugo Alvarez en su libro, algunas de las cuales reproduzco aunque en el tránsito no conserven su calidad original.

SIC     “Víctor Pronzatto había hecho un cuento que se llamaba La víctima”, recuerda Juana sobre Los traidores. “Era la historia de un tipo que se autosecuestraba para irse con una mina. O sea, una historia de amor”, explica Sapire. “De ese cuentito corto, Raymundo fue sacando la historia de que el padre de él era un sindicalista honesto y peronista. Y después se puso a hacer la ficción, pero a la vez documental, porque está basada en hechos y discursos reales. Por ejemplo, cuando aparece un coronel hablando, eso es lo que dijo el coronel en esa época, está sacado del diario”. Sapire recuerda que en Los traidores “aparecían 110 actores distintos”. Si bien fue realizada en la clandestinidad, la película “era muy ambiciosa” y contaba “con numerosos escenarios, todos conseguidos sin guita”. [“Filmar en la clandestinidad”, recuadro del artículo “Su historia debe contarse”, en Página/12, 23.11.2002].

[Cine de la Base] era el brazo cinematográfico del PRT [Partido Revolucionario de los Trabajadores], pero tenían diferencias. El partido no estaba de acuerdo con el final de Los traidores, donde Barrera, un sindicalista, es ajusticiado. Gleyzer y el actor Hugo Alvarez defendieron ese final. En Raymundo aparecen imágenes de los sindicalistas José Ignacio Rucci y Lorenzo Miguel que Gleyzer filmó para Los traidores, pero que no fueron incluidas en el film. [Virna Molina, en reportaje concedido a Página/12, 10.6.2004].

Luis Politti | Raúl Fraire

El Cine de la Base se constituyó en 1973, cuando orgánicamente se planteaba difundir Los traidores. Alvaro Melián, integrante del grupo fundacional, conformado por Gleyzer, Juana Sapire y Nerio Barberis, entre otros, evoca la figura de Raymundo: “Era un revolucionario convencido y vehemente, un guevarista voluntarioso que se había retirado a tiempo del PC, y después había superado el foco por la teoría del Partido. Durante el vértigo de esos años, un grupo de cineastas de Córdoba, Rosario, La Plata, a su manera, habían realizado experiencias similares; sólo faltaba sumarnos, compartir experiencias y trabajar en conjunto. El programa político del FAS (Frente Antiimperialista por el Socialismo) nos facilitó las coincidencias políticas, las películas se proyectaban en sindicatos recuperados, clubes de barrio, centros vecinales, facultades, a veces se alquilaba un cine comercial los domingos a la mañana y organizábamos debates. Los atentados de la Triple A en el ‘75 nos obligaron a suspender esa actividad, reformular nuestra práctica y dedicarnos a la producción. En eso estábamos cuando llegó la dictadura, Raymundo fue secuestrado, también Armando Imaz, quien coordinaba el envío de los proyectores y la difusión de los films a nivel nacional. El resto de los compañeros, al exilio interior o exterior, escondiendo latas de material todavía no revelado que finalmente resultó irrecuperable. Las copias de las películas secuestradas se proyectaban luego para los servicios de inteligencia de las fuerzas de la represión. El cine ya no era inocente”. [“Imágenes de una lucha”, recuadro del artículo “«Tratamos de entender cómo era un militante»” en Página/12, 10.6.2004. Armando Imaz era en realidad Armando Imas. Luego de Los traidores, el grupo Cine de la Base producirá, ya en el exilio sus integrantes –los que no fueron muertos–, Las vacas sagradas (1977-1979, procesado en Cuna), el mediometraje Las AAA son las tres armas (MX, 1977) y la serie de cortos El compa Clodomiro (Jorge Giannoni), NIC, 1980-1981].

 

Los traidores
Argentina, 1972
16mm / EktachromeColor-B&N / 114’ / ATP

EQ     CP: Grupo Cine de la Base. P: Bill Susman. COORP: Alvaro Melián. JP: Carlos Sforzini. AP: Alberto Vales y Juana Sapire. D: Raymundo Gleyzer. AD: Carlos Galettini. AYD: Jorge Santamarina. G: Raymundo Gleyzer, Víctor Proncet y Alvaro Melián, sobre el cuento La víctima, de Víctor Proncet. F: Rinaldo A. Pica. CM: Antonio Quinteros – Julio Lencina. ACM: Paul Susman. R: José Fernández y Carlos. S: Luis Rocandio. C: Oscar Montauti. M: Víctor Proncet. CN: La marcha de la bronca, de Miguel Cantilo, off por Pedro y Pablo, y Post crucifixión, de Luis Alberto Spinetta, Carlos Cutaia y Juan Carlos Amaya, off por Pescado Rabioso. LOC: BA (márgenes del Riachuelo en la Boca; Hipódromo Argentino y un haras en Palermo; Cementerio de la Chacarita, una fábrica en Barracas y alrededores) y GBA (Avellaneda). L: Laboratorios Alex SACI – MPO Videotronics Inc. (Nueva York, NY). LS: Phonalex SAIC. FR: 2.8.1972 al 18.9.1972 y varios días complementarios de 1972.

I&P     Raúl Fraire (Antonio Corrales, secuaz de Barrera), Luis Cordara (obrero de la FIPESA), Víctor Proncet (Roberto “Tito” Barrera), Hugo Alvarez (el Negro, secuaz de Barrera), Pepe Sterrantino (Oscar Serra, secuaz de Barrera), Juan Carlos Casas y Alfonso Senatore (secuaces de Barrera), Jorge Nivelloni (Cacho Bertini, guardaespaldas de Barrera), José Arriola (el otro guardaespaldas de Barrera),  Martín Coria (Solís, “el de la villa”, obrero de la FIPESA torturado), Pachi Armas (Domínguez, obrero de la FIPESA), Güerino Marchesi (don Miguel Barrera, padre de Roberto), Mara Lascio (Chela, esposa de Barrera), Norberto Vieyra (Saldaño, obrero de la FIPESA), Susana Lanteri (Amanda “Paloma” Ramírez, amante de Barrera), Luis Orbegozo (obrero Raúl Peralta), Carlos Galettini (periodista de barba, micrófono en mano, no habla), Mario Luciani (obrero Reynoso), Carlos Antón (jefe de los torturadores), Luis Angel Bellaba (“Tordo”, médico en la sesión de tortura), Walter Soubrié (Rivera, jefe de la Luminifer), Anselmo Orani (Luigi, obrero manco de la Luminifer), Angel Barceló (Rodríguez, capataz de la Luminifer), Samuel Desse (Carmona, jefe de Personal de la Luminifer), Lautaro Murúa (Benítez, gerente de la Luminifer), Juan Minko (Montesi, accionista de la Luminifer), Claudio Lucero (obrero Cabrera), Chela Jordán (doña Leonor, la partera), Sara Bonet (Elsita, esposa de Cabrera), Rafael Salvatore (don Carlos, vecino cazando ratas), Uber Copello (José Rosales, obrero opositor a Barrera), Omar Fanuchi (médico de la Catanzaro), María Lustrón (postulante que debe desnudarse en el consultorio médico), Isaac Haimovici (empresario Rivera), Emilio Losada (Crawford, de la CFL-CIO), Luis Politti (Presidente), Carlos Román (locutor en el cementerio), Sara Aijen (cantante en el cementerio), Modesto López (López, obrero despedido de la COBRELCO), Irma Sorriente (mujer del grupo que asesina a Barrera), Diego Gleyzer (bebé hijo de Barrera), Jorge Ben Hassán, Freddy Sosa, Guillermo Sosa, Regis Cerato, Edgardo Nervi. [Personajes en busca de actores: delegado de la FIPESA / el hijo y la hija de Barrera, niños / Ronco, obrero de la FIPESA / amigo viejo de don Miguel en el bar / periodista / comisario Marchetti / amigo de don Miguel tomando mate en el patio / madre de Barrera / obrero de la Luminifer que se accidenta / alcahuete de la Luminifer / el Tío, viejo sindicalista amigo de Cabrera / Carlitos, el Jeta y José Rosales, tres obreros en lo de Cabrera / la hijita de los Cabrera / un coronel y un ministro en la inauguración de la sede sindical / Barbara, secretaria del embajador / embajador Bassinger / Pritched, representante de la TECHINT que se reúne con el embajador / Soria y otro sindicalista en la reunión con el Presidente / “Presidente” en el cementerio / dos empleados del cementerio que juegan a las cartas / “secretario general” de la CGT en el cementerio / músicos en el cementerio / obrero en la asamblea en Córdoba / miembros del Comando Obrero Rosales-Saldaño que asesinan a Barrera].


F&P     23º Internationale FilmFestspiele, Berlín, RFA, 22.6-9.7.1973, sección Internationales Forum des Jungen Films / 9º Festival Internazionale del Nuovo Cinema, Pesaro, 12-19.9.1973 / Estrenado en febrero 1974 en Nueva York, distribuido por Tricontinental Films en copia en 35mm / International Film Festival, Sydney, 2-17.6.1974 / 2ª Semana de Cine Iberoamericano, Huelva, 6-12.12.1976, sección Oficial en Concurso: premio Colón de Oro al film (ex aequo con La última cena, Tomás Gutiérrez Alea, CU, 1976) / Estrenado el 1.2.1978 en Madrid en copia en 35mm / Muestra Cinematográfica del Atlántico, Cádiz, julio 1978, sección 4ª Semana de Cine Iberoamericano / 11º International Film Festival of Festivals, Toronto, 4-13.9.1986, sección Winds of Change: New Latin America Showcase. 1950-1986 / Testimonios, ciclo organizado por el CCRRR, BA, 22.6.1993 / El Tercer Cine, Ciclo de Cine Político Argentino, cine Maxi, BA, febrero 1995 / Ciclo de Cine Argentino Oculto –1966-1978–, sala Leopoldo Lugones del teatro General San Martín, BA, 26.7-6.8.1995 / Homenaje a Raymundo Gleyzer, ciclo de la Cinemateca Argentina en la sala Leopoldo Lugones del teatro General San Martín, BA, 24-27.5.1996 / 1968 y Después: El Acto en Cuestión, ciclo de la Cinemateca Argentina en la sala Leopoldo Lugones del teatro General San Martín, BA, 15.6-4.7.1999 / 17º Festival Internacional de Cine, Mar del Plata, BA, 7-16.3.2002, sección Retrospectiva Historias de la Revolución –Cine Político de América Latina, Años 60 y 70– / 4º Festival Internacional de Cine y Video de Derechos Humanos, BA, 20-28.11.2002, sección Retrospectiva Raymundo Gleyzer / 24º Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, La Habana, 3-13.12.2002, sección Retrospectivas: Raymundo Gleyzer / 12ª Muestra de Cine Nacional “Lucas Demare”, Olavarría, BA, 18-24.9.2009, Retrospectiva: Raymundo Gleyzer / 26º Festival Internacional de Cine, Mar del Plata, BA, 5-13.11.2011, sección Retrospectivas: Raymundo Gleyzer / 6ª Muestra de Documentales, BA, 8-14.11.2012, sección La Vigencia de Los Traidores.

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