domingo, 2 de agosto de 2026

MIO DIO, COME SONO CADUTO IN BASSO!

Roberto Airaldi

Siempre admiré la infinita capacidad de los cineastas italianos para titular sus productos sin que les importara su extensión y, por consiguiente, la posibilidad de que el posible espectador no lo retuviera como sí, por ejemplo, otros de una sola palabra (Rebecca, Psycho). La lista sería interminable, pero me resulta irresistible no recordar algunos, casi siempre comedias porque se prestan mucho mejor a ese juego delicioso: Film d’amore e d’anarchia, overo stamattine alle 10 in via dei Fiori nella nota casa di tolernza… y Fatto di sangue fra due uomini per causa di una vedova –Si sospettano moventi politici–, ambos de la Wertmüller, Bello, onesto, emigrato Australia, sposerebbe compaesana illibata, con Sordi, Riusciranno i nostri eroi a trovare l’amico misteriosamente scomparso in Africa?, con Sordi y Manfredi, y Perchè quelle strane gocci di sangue sul corpo de Jennifer?, con nuestro George Hilton.

   Pero tengo uno favorito, el de una comedia in costume de Luigi Comencini, con Laura Antonelli como una recién casada imposibilitada de tener sexo con su marido porque, justo antes de consumarlo, descubren que son hermanos. La Antonelli va juntando calentura tras calentura hasta que en el minuto 56, cuando el coche que la traslada se detiene en medio de la campagana renacentista, termina entregándose a su chofer (Michele Placido en su esplendor, al igual que Antonelli): la secuencia dura alrededor de diez minutos en los que el autista lucha denodadamente para sacarle a la signora la exorbitante cantidad de ropa que viste. Al final lo logra, y tras acabar la faena es cuando ella, cuyos candidatos nunca bajaban de la monarquía, pronuncia en voz baja y como para sí misma la frase del título: Mio Dio, come sono caduta in basso!





   Estrenado en Buenos Aires el 27.10.1977 (Luxor y Santa Fe 2) con el título Dios mío, qué pecado! y con bastante retraso respecto de su lanzamiento italiano (octubre 1974), por alguna extraña razón ese título quedó fijado en mi cerebro y suelo utilizarlo a manera de broma privada. Pero resulta que ahora, más de medio siglo después de su producción, encuentro que me viene como anillo al dedo para rotular una nueva sección de este blog, sección tal vez algo perversa pero sin duda realista: la de algunos actores que fueron big stars en algún momento de su trayectoria pero que resistieron hasta poco antes del inevitable the end apareciendo en personajes ínfimos de films las más de las veces vergonzantes, y no sólo para sus respectivas carreras sino para el cine mismo.

   Inauguro la sección con Roberto Airaldi (José Agustín Airaldi; Buenos Aires, 4.10.1904 / Mar del Plata, Buenos Aires, 8.12.1977), actor todo-terreno iniciado en la radiofonía en calidad de locutor con el pseudónimo “Daddy”, que era el suyo en la vida familiar y luego lo fue en la artística; devino actor y una de sus colegas, Mecha Ortiz, lo recordó con cariño en su autobiografía (“Tenía un gran prestigio, mucha popularidad y una voz maravillosamente microfónica. Trabajar con él era una delicia. Tan señor, tan cordial y tan generoso”). Antes de profesionalizarse vivió un tiempo en los Estados Unidos de América, adonde volvió por unos meses en 1949 para completar el rodaje de The avengers; entre 1952 y 1960 hay un bache en su trayectoria que también lo ubica “en el extranjero”, del que hay constancia de que hacia julio de 1953 estaba en Barcelona, metido hasta con dinero propio en un proyecto de film no concretado. Al regresar fue designado gerente artístico del flamante Canal 13 de TV, actuó en varios ciclos en ese medio y ya en su madurez intensificó su labor teatral, en la que había tenido una notable, aislada participación en un gran éxito titulado Tres valses (National, 1940), adaptación de la opereta de Oscar Strauss por una compañía encabezada por Libertad Lamarque.


RA, Luis Mottura, Mecha y María Luz Regás


   Su debut cinematográfico se registra en El viejo doctor, espléndido drama de intención social, en esa época una especialidad de Soffici y de los libretistas Amorim, Pondal Ríos y Olivari, con un papel secundario pero muy visible. Tal vez por su aspecto físico, siempre tan circunspecto, tan prolijo, (tan aburrido), solía ser convocado cuando hacía falta un profesor, un político, un médico. Sus primeras seis apariciones las concretó para Argentina Sono Film, pero luego alternó con Lumiton, Artistas Argentinos Asociados, Establecimientos Filmadores Argentinos y Pampa, además de una mayoría de productoras independientes; tras su reaparición en 1964 fue convocado en varias empresas a las que estaba asociado Carlos Rinaldi. Galanteó a las más populares actrices de los 40 (Pepita Serrador, Lamarque, Amelia Bence, Aída Luz, Elisa Galvé), incluyendo algunas de las que podría ser su padre, situación cuyos máximos ejemplos resultan La novia de primavera, un cuentito rosa con fondo musical chopiniano con María Duval (16 años) tontamente enamorada de Airaldi (38 años), un escritor de novelas románticas al que no conoce, y cuando aparece se enamora de su hermana (Norma Castillo), y El espejo, una de las mejores comedias del ciclo de las ingenuas, una historia muy imaginativa narrada en un sostenido tono melancólico, cuya acción va y viene en el tiempo recordada por la protagonista en su vejez, y cuenta cómo Alicia Barrié se casa con Rafael Frontaura para “salvar” a su familia de “una pobreza humillante” dejando atrás a Airaldi, actor éste que, en un elenco que cumple al pie de la letra con sus respectivos estereotipos, desentona no sólo por una cuestión cronológica sino porque luce más ingenuo que la mismísima protagonista, Mirtha Legrand (15 años).


Con Ilde Pirovano en El viejo hucha


   Pero Airaldi se dio mejores gustos que seducir menores de edad: en Así te deseo animó a “Bruno Pieri”, el protagonista de Come tu mi vuoi de Pirandello, y en varias oportunidades interpretó personajes reales de la historia, incluyendo a un Presidente. Uno de sus más graves descensos al abismo se verifica en La doctora castañuelas, horrorosa comedia con María Antinea como una paleontóloga española contratada para dictar conferencias en Buenos Aires pero que por las noches canta y baila y enamora al científico Airaldi, tan idiota que nunca advierte que se trata de la misma mujer rodeada por los mismos secretarios. Dominaba el idioma inglés y por ello fue convocado para The avengers y, muchos años más tarde, para otros engendros, incluso para uno que terminó siendo Extraña invasión, aunque de éste se salvó por una cuestión de fechas.


Pedro López Lagar, Amelia Bence y RA en
Los ojos más lindos del mundo


   Fue protagonista (protagonista: el primero del elenco, sólo el primero) en 6 de sus 48 largometrajes, y ya en su ocaso cuando lo encabezaba era porque los actores iban mencionados por orden alfabético, como en Villa Cariño. En la segunda versión aborigen de La novela de un joven pobre interpretó el personaje que Francisco López Silva animó en la de 1942. Su abismal descenso de categoría estelar incluyó el tener que secundar a Osvaldo Pacheco por TV, y a su última aparición en cine accedió luego de que rechazaran ese personaje José Slavin y Arturo García Buhr, hombres visionarios: fue en 1976 y en un despropósito en inglés titulado House of shadows, nunca estrenado en Buenos Aires.

Filmografía:

[La IMDb suma Gitano, en el que no actuó]

1938-1942: El viejo doctor (Mario Soffici, 1938: “Mauricio Reyes”, 4º), ¡Palabra de honor! (Luis César Amadori, 1939: “Raúl Lucera”, 3º), Una mujer de la calle (Moglia Barth, 1939: “Daniel”, 2º), Caminito de gloria (Amadori, 1939: “Darío Ledesma, 2º), El camino de las llamas (Soffici, 1941: “soldado extranjero, alias Aguilar”, 4º), Soñar, no cuesta nada… (Amadori, 1941: “Ricardo Arriaga, padre de Silvia” [Silvia Legrand], 4º), El viejo hucha (Lucas Demare, 1942: “Nicasio Fuentes”, 3º), El viaje (Francisco Mugica, 1942: “ingeniero Julio Aráoz”, 2º), Claro de Luna (Amadori, 1942: “Roberto Saavedra, apodado Domingo”, 3º) y La novia de primavera (Carlos Hugo Christensen, 1942: “Pablo Reyes”, 2º).

Con Silvia Legrand en
El juego del amor y del azar


1943-1945: El espejo (Mugica, 1943: “Ismael”, 2º), Los ojos más lindos del mundo (Luis Saslavsky, 1943: “Agustín Castelar, marido de Susana Valenzuela” [Amelia Bence], 3º), El juego del amor y del azar (Leopoldo Torres Ríos, 1943: “González” y “Dorante, marqués de Argignon”, 2º), La verdadera victoria (Carlos Borcosque, 1943-1944: “Alberto Divar”, 2º), El deseo (Carlos Schlieper, 1944: “Jorge Vallejo”, 1º), Despertar a la vida (Soffici, 1944: “médico doctor Alberto Arnó”, 2º) y Eramos seis (Borcosque, 1945: “Julio Lemos, marido de Eleonora Barros” [Sabina Olmos], 3º) En Uruguay: Los tres mosqueteros (idem, Julio Saraceni, 1945: “Athos”, 1º).

En la Argentina, 1946-1952: Cumbres de hidalguía (Saraceni, 1946-1947: “ingeniero Carlos Quintana”, 1º), Así te deseo (Belisario García Villar, A/U, 1947: “Bruno Pieri”, 1º; rodaje en Montevideo), El barco sale a las 10 (Mugica, 1947: “Karls, capitán de El Ensueño”, 3º), El ídolo del tango (Héctor A. Canziani, 1948: AA como él mismo, llegando al cine Monumental, acreditado 5º en un grupo de VIPs luego del elenco oficial), The avengers (Los vengadores, John H. Auer, 1949: “coronel Luis Corral”; producción estadounidense filmada en la Argentina), La doctora castañuelas (Moglia Barth, 1950: “doctor Alfonso Castro”, 2º), Patrulla Norte (Enio Echenique, 1950: “ayudante principal, luego ayudante mayor Pablo Marán, alias El Duquesito”, 1º), La dama del mar (Soffici, 1952: “profesor Alonso”, 3º) y La muerte en las calles (Leo Fleider, 1952: “Santiago de Liniers”, 4º).





1964-1969: Bicho raro (Carlos Rinaldi, 1964: “presidente del Consejo de Educación”, 8º), Ritmo nuevo y vieja ola (Enrique Carreras, 1965: RA actúa en el episodio Ola eterna: “Peña”, 4º), Canuto Cañete detective privado (Fleider, 1965: “ex comisario Barbituri”, 2º), Pimienta (Rinaldi, 1966: “Fernando Ferrari, hermano de Peregrino y padre de Lita” [Luis Sandrini y Selva Alemán], 6º), Al Diablo con este cura…!!! (Rinaldi, 1966-1967: “médico doctor Macías”, 13º), Villa Cariño –Bosque alojamiento– (Saraceni, 1967: “inspector de Policía”, 1º), La novela de un joven pobre (Enrique Cahen Salaberry, 1967-1968: “escribano don Lorenzo”, 6º), La ruleta del Diablo (Carlos Cores, 1967-1968; inédito), Maternidad sin hombres (Rinaldi, 1968: “panelista presentado como «profesor»”, 10º), Deliciosamente amoral (Julio Porter, 1968: “juez doctor Raúl Centeno”, 6º) y Fuego (Armando Bo, 1968-1969: “médico doctor Salazar”, 4º).


Con Libertad Leblanc en
Deliciosamente amoral


1970-1976: Con alma y vida (David José Kohon, 1970: “secretario del juzgado”, 4º), El mundo es de los jóvenes (Porter, 1970: “Roberto Selma” 5º), Arriba juventud (Fleider, 1970: “Roberto, padre de Susana” [Rosanna Falasca], 7º), Bajo el signo de la patria (René Mugica, 1970-1971: “coronel Eustaquio Díaz Vélez”, 6º), Juan Manuel de Rosas (Manuel Antín, 1971: “general Manuel Corvalán”, 10º), Mi amigo Luis (Rinaldi, 1971: “general Giménez, padre de Juan Carlos” [Raúl Padovani], 10º), La maffia (Leopoldo Torre Nilsson, 1971: “concejal”, 8º), Me enamoré sin darme cuenta (Fernando Siro, 1972: “empresario”, 4º), Más allá del sol (Hugo Fregonese, 1975: “Presidente Luis Sáenz Peña”, 15º) y House of shadows (Ricardo Wulicher, 1976: “Gregory Webster, marido de Catherine” [Leonor Manso], 5º; inédito).

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