martes, 21 de julio de 2026

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!

–El cine de Enrique Carreras–

Los chicos crecen (1974) – Porteños ambos, Juan Fernando Camilo Darthés (1889-1974) y Carlos Santiago Damel (1890-1959) conformaron una de las más exitosas parejas de autores teatrales, en épocas en que los estrenos eran abundantes y el escribir por encargo para determinados actores era moneda corriente. Damel era un prestigioso médico e investigador y publicó una decena de obras de carácter científico; Darthés estrenó su primera pieza a los 22 años de edad, y ésa fue la única que hizo da solo. “Cuando se historie la evolución de las costumbres argentinas, claro está, será necesario recurrir –además de las fuentes documentales de práctica– a las obras que en determinado momento les aseguraron fidelidad y permanencia. El teatro criollo tiene a un Florencio Sánchez como realizador magnífico de obra costumbrista. Pero cuando el investigador del futuro pase revista a las costumbres ciudadanas se afirmará en Laferrere, recogerá datos interesantes en algunas obras de Federico Mertens y para detenerse luego en las pequeñas piezas de Darthés y Damel, fuente fecunda y acopio de observación fielmente registrada. Nos atrevemos a decir que, desde algunos años a esta parte, las comedias de Darthés y Damel serán los únicos documentos que nuestro teatro puede ofrecer al historiador de mañana: costumbres, psicologías, modos y maneras de la gente ciudadana de hace un rato y de la actualidad” (La Razón, 23.3.1934). Algunas de las piezas escritas por la dupla fueron trasladadas al cine: en la Argentina, Un bebé de París (Romero, 1941), El viejo hucha (Demare, 1942) y Delirio (García Buhr, 1943); en México, Los viejos somos así (Joaquín Pardavé, 1948, sobre Tres mil pesos) y Esos de Pénjamo (José Bustillo Oro, 1952, sobre Un bebé de París).





   En ese cuerpo de obra, Los chicos crecen ocupa un lugar destacado, tanto en calidad cuanto en éxito de público. Su protagonista, “Cazenave”, es un solterón fracasado que vive a expensas de la generosidad de su amigo “Zapiola”, quien se aprovecha de la situación cada vez que necesita de sus favores. Aunque casado con la millonaria “Susana”, “Zapiola” ha formado una familia paralela con “Cristina”, unión de la que han nacido tres chicos que creen que es su padrino y que el verdadero padre está internado en un manicomio. Varios anónimos alertan a la esposa sobre la situación, por lo que el bígamo endilga amante e hijos a “Cazenave”, al punto inclusive de haberles puesto a los niños el apellido de su amigo. Los acontecimientos se precipitan: el matrimonio viaja a Europa mientras en los niños crece el cariño por quien creen su padre. “Cazenave” y “Cristina” se casan, y “Zapiola” acepta resignado su derrota. El asunto mereció numerosas producciones teatrales, radiofónicas, cinematográficas y televisivas, de las que se informa más abajo en el apartado Observaciones (OBS).


Enrique San Miguel, Sandrini, Marcelo José,
Marcelo Marcote, Nora Samsó y niño NN de espaldas


   La versión dirigida por EC mantiene la acción sólo en 1937, como la obra original, pero corporiza a “Susana”, como todas las anteriores adaptaciones. Elimina varios personajes (fundamentalmente, los padres de “Cazenave”) y simplifica un conflicto tan rico en elementos como los que proponían Darthés y Damel sólo para dar lugar a varios números musicales y de varieté, por ejemplo, tres interminables minutos del ventrílocuo Chassman y su muñeco Chirolita, y para colmo con una rutina triste y sentimentaloide, además de recrear actuaciones de músicos de la época, como Troilo y Fiorentino, en templos del entretenimiento nocturno como el mítico Marabú de Maipú al 300. Hay un breve racconto sólo para que un penoso imitador gestual de Gardel llamado Julián Miró haga su gracia después de la muerte real del imitado, ocurrida en 1935. Los personajes vuelven a visitar el zoológico, además. La cuestión tiempos es un tanto confusa, y lo mismo deben haber pensado sus responsables al verlo terminado, pues introdujeron un texto que dice: “Aclaración. En la elección de las canciones se ha preferido sacrificar veracidad cronológica, en beneficio de una mejor representatividad de los artistas involucrados”. Imbuido de su habitual espíritu nostalgioso, el director agrega viñetas que recuerdan la visita del príncipe de Gales, la renuncia de Lisandro de la Torre a su senaduría por la provincia de Santa Fe y hasta los folletines radiofónicos en boga. Otros cambios son los siguientes: “Cristina” resulta ser aquí una ex empleada de “Zapiola”; uno de los chicos demuestra una marcada preferencia por el “padrino Zapiola”; el viaje a Europa lo resuelve “Zapiola” en cambio de ser inducido a hacerlo, y dura apenas seis meses, y no cinco años como en la versión Christensen; “Cazenave” no es tan dependiente de su amigo en lo económico, y sus padres murieron en Mendoza; desaparecieron, por último, la fiesta de los quince años de “Alejandra” y el simultáneo casamiento de “Cazenave” y “Cristina”. Un cambio a favor: las relaciones de algunos personajes son más espontáneas: “Cazenave” y “Susana” se tutean, por ejemplo.


Versión 1942: Edgardo Morilla, Roberto Soria,
un NN, García Buhr y Mariana Martí


   Rodado mayormente en los estudios de la Sono pero también en escenarios reales, incluyendo calles y parques que permiten al director encuadrar sus adoradas, frondosas copas de árboles y abusar del zoom, el film resulta una aburrida mezcolanza de géneros y estilos donde cada actor parece librado a su habilidad. Todo el arsenal complaciente, dulzón y sentimentaloide del guion está destinado a exaltar los eternos tartamudeos, guiños, ojos llorosos y frases entrecortadas de Sandrini, quien por entonces vivía una luna de miel artística con EC pero atravesaba un progresivo deterioro físico que limitaba sus recursos habituales encasillándolo en un nuevo estereotipo.

   Esta versión, a pesar de lo narrado, sufrió censura, algo sólo posible en la Argentina de 1975: el Ente de Calificación Cinematográfica la prohibió a los menores de 14 años, medida que anuló el estreno previsto para el 17.7.1975, postergado hasta que el organismo reconsideró la medida y la autorizó a todo público acompañada de una restricción no prevista por la ley respectiva, la de “no recomendable para menores de 14 años”, trámite que demoró el estreno por más de un año. Otra censura fue moral y consistió en una queja hecha pública en 1976 por Angela Nava, la viuda de Darthés, a quien le provocó un “profundo desagrado” puesto que la obra fue “distorsionada en su forma y contenido hasta extremos ciertamente lamentables, que siento como dañosos para la memoria de mi esposo. A la supresión de personajes y circunstancias vitales para ofrecer un cabal sentido del contenido humano y ejemplarizador de la obra, se sumó la utilización de groseros recursos para despertar en el espectador estímulos conmovedores e invitarlo al llanto o la pesadumbre, y la presencia de evocaciones que nada tienen que ver con el argumento. [...] Todo es presentado con tanta superficialidad, con tanto desprecio por el mensaje que pretendieron ofrecer los autores, que hasta cuesta entender las razones por las que la película se llama Los chicos crecen”.


Estreno original: Petrone, Bence y Arata con niños


   Aunque lleva el sello inconfundible de EC, sus guionistas no deben haber sido tan ajenos al catastrófico resultado. Alfredo Ruanova había comprado los derechos de la pieza en 1969 para hacerla al año siguiente con dirección de su entonces socio Emilio Gómez Muriel, un proyecto que no concretó: su adaptación fue la que más adelante vendió al  productor Báilez, quien a su vez contrató para revisarlo a Gius, quien hizo aquí su debut y despedida en la filmografía de EC. Surgido a comienzos de los años 60 y en el medio televisivo, Augusto R. Giustozzi (1927-2001) deslumbró a críticos y espectadores con un ciclo encantador, Yo soy porteño, que evocaba los años 20 y 30. El éxito del programa, que el Canal 13 comenzó a emitir a finales de 1962, determinó su pase al cine, convocado por la productora Aries para escribir un argumento ambientado en la misma época y titulado Las locas del conventillo (Ayala, 1965). Gius prosiguió una carrera en ambos medios, casi siempre por encargo a los que dotaba de profesionalismo pero casi nunca de creatividad: los dos únicos rescatables de su corta filmografía fueron dirigidos por José Martínez Suárez: Los chantas (1974) y Los muchachos de antes no usaban arsénico (1975).

   Además de Gius y del actor Eduardo Rudy –superestrella de las radionovelas a quien el cine sólo utilizó en largometrajes lamentables con la única excepción de Más allá del olvido (Carril, 1955), en el que compuso un memorable “cafishio”–, la otra incorporación relevante a la obra del director es la de Héctor Báilez, con el que seguirá unido hasta el final de su carrera.


Arturo de Córdova y Marga López en
Mi esposa y la otra


OBS     Ultima aparición en cine de Eduardo Rudy (Eduardo Mazzelli Rudy; Esperanza, Santa Fe, 7.10.1919 / La Falda, Córdoba, 6.12.1989).

   La pieza de Darthés y Damel (“tres actos y cinco cuadros construidos sobre un absurdo; la acción en Buenos Aires; en nuestros días, 1937”) fue estrenada el 7.5.1937 en el teatro París por la Compañía Argentina de Género Cómico encabezada por Luis Arata (Cazenave) e integrada por Benita Puértolas (doña Delfina), Amelia Bence (Cristina), Nélida Franco (Alejandra), María Goicochea (Sebastiana), Cielito [Mario González “Cielito”] (Carlitos), Rayito de Sol (Eduardito), Francisco Petrone (Zapiola), Eduardo González (don Hermenegildo), Miguel Ligero (Freire), Carlos Bellucci (González), Hilario Bello (el mozo) y Manuel Ureña (un criado): mereció el 1º premio de la Comisión Nacional de Cultura y se mantuvo en cartel durante mucho tiempo, debiendo ser reemplazados Bence (por Esther Paonessa), Franco (por Yaya Chicharro) y Petrone (por Patricio Azcárate). Otras producciones:

25.11.1938 en el Variedades, por Alberto Anchart (Cazenave) y Félix Mutarelli (Hermenegildo); 2.9.1941 en el Comedia (Barcelona, España), por José Marcos Davó (Cazenave) y José Alfayate (Zapiola), con 37 días en cartel; 29.10.1943 en el Regina (Río de Janeiro, Brasil), con el título Serão homens amanhã!, por Procópio Ferreira (Cazenave) con Alma Flora (Cristina) y Francisco Moreno (Zapiola); 8.6.1949 en el Presidente Alvear, por Arturo García Buhr (Cazenave) con Myriam de Urquijo (Cristina) y Pedro Buchardo (Zapiola); y 24.1.1950 en el Presidente Alvear, en una única representación, por el Teatro Libre Evaristo Carriego con dirección de Hugo Panno y actuación protagónica de Osvaldo Terranova (Cazenave), producción que participó de la “selección final para elegir el cuadro que representará a la Capital Federal en el Gran Certamen Nacional de Teatros Vocacionales”.





   También hubo numerosas versiones televisivas: sábado 31.8.1957 a las 22.30 por el Canal 7 para Teatro del sábado; lunes 7.8.1961 a las 23 por el Canal 7 para Gran ciclo de teatro argentino, con Arturo García Buhr (Cazenave), Aída Ollivier (Cristina) y Rodolfo Onetto (Zapiola); durante septiembre 1963, de lunes a viernes de 18 a 18.30 por el Canal 11 para Teleteatro del hogar, con Julia Sandoval (Cristina), Eduardo Rudy (Cazenave), Amadeo Novoa (Zapiola) y René Roxana (Susana); domingo 31.5.1964 a las 22 por el Canal 7 para Ciclo de teatro argentino, con Alba Castellanos (Cristina) y Zelmar Gueñol (Cazenave); domingo 18.4.1965 a las 21.30 por el Canal 11 para Teatro como en el teatro, con Darío Vittori (Cazenave); 1969 por el Canal 9 para Viernes de Pacheco, con Osvaldo Pacheco (Cazenave); sábado 28.2.1970 a las 22 por el Canal 7 para Ciclo de teatro argentino, con Carlos Muñoz (Cazenave) y Elcira Olivera Garcés (Cristina); del lunes 31.5 al viernes 4.6.1971 de 16.30 a 17 por el Canal 13 para La comedia de la tarde, con Ricardo Lavié (Cazenave), Gloria Ugarte (Cristina) y Oscar Casco (Zapiola); miércoles 21.10.1981 a las 22 por el Canal 7 para Los especiales de ATC, con Osvaldo Terranova (Cazenave), Fernanda Mistral (Cristina), Enrique Fava (Zapiola) y Rubi Monserrat (Susana); y domingo 24.7.1983 a las 20.30 por el Canal 9 para Domingos de Pacheco, con Osvaldo Pacheco (Cazenave), Inés Moreno (Cristina), Enrique Liporace (Zapiola) y Stella Maris Closas (Susana).

   En cuanto al derrotero de la pieza original en el cine, hubo en principio un intento de remake por parte del productor estadounidense John del Bondio, quien adquirió los derechos: en julio 1944, noticias recibidas desde Hollywood informaban que el guion sería escrito por Jane Hilton y que Dwight Dere Wiman sería el productor asociado, aunque el proyecto nunca fue concretado. En 1971 hubo otro intento, éste por parte del mexicano Gregorio Walerstein con Braulio Castillo (Cazenave) y Amparo Rivelles (Cristina), que tampoco prosperó. Sí, en cambio, fueron concretadas las siguientes versiones: Los chicos crecen (Carlos Hugo Christensen, 1942), con Arturo García Buhr (Hermenegildo Antonio Cazenave), Pepita Serrador (Cristina C.), Santiago Gómez Cou (Enrique Zapiola) y Maruja Gil Quesada (Susana, esposa de Enrique);  Mi esposa y la otra (Alfredo B. Crevenna, MX, 1951), con Arturo de Córdova (Cazenave), Marga López (Cristina), Ramón Gay (Zapiola) y Beatriz Aguirre (Susana); La otra mujer (Julián Soler, MX, 1971), con Mauricio Garcés (Cazenave), Saby Kamalich (Cristina), Félix González (Zapiola) y María Duval –actriz mexicana homónima de la argentina– (Alicia, nuevo nombre para Susana); y El sinvergüenza (Rafael Villaseñor Kuri, MX, 1983), con Vicente Fernández (Cazenave), Blanca Guerra (Cristina), Guillermo Murray (Zapiola) y Cecilia Camacho (Susana), versión ésta que a su vez tuvo una continuación ajena a la pieza original: Sinvergüenza… pero honrado (MX, 1985), escrita por Adolfo López Portillo y realizada por los mismos responsables principales de El sinvergüenza.

TAQ     Discreto éxito, con cuatro semanas en el Normandie y dos en la mayoría de los simultáneos, sumando desde la 2ª (20.5) el Flores y el Los Andes + 27, reuniendo –según la publicidad– 234.000 espectadores en catorce días; desde la 3ª (27.5) los cines Rialto –por tres semanas–, San José de Flores, Alvarez Thomas –por dos semanas en cada uno–, Moreno, Gran Lugano, Rosedal, Sáenz y Olavarría + 14; y desde la 4ª (3.6) los cines Loria, Cabildo –por dos semanas en cada uno– Lope de Vega, Gran Buenos Aires y Odeón + 13, además de retornar al cine El Plata. Luego, desde el 29.7 hizo una semana en el Electric Palace y desde el 12.8 otra semana en el Gloria. Y una especie de mini relanzamiento fue practicado por su distribuidora desde el 24.2.1977 en los cines Dante, Gran Rivadavia, Rivas, Cumbre y Parque.

 

Los chicos crecen
Argentina, 1974
35mm / EastmanColor / RCA / 85’ / ATP no recomendable para menores de 14 años

EQ     CP, CD: Cinematográfica Victoria [SRL]. DP: Héctor Báilez. JP: Carlos Roig. AP: Luis Nicolás Carreras. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. AYD: Ricardo Cuevas. [PZ: Néstor L. Romero]. [MERD: Horacio Medrano]. G: Alfredo Ruanova y Augusto Giustozzi [Gius], sobre argumento original [la pieza teatral] de [Camilo] Darthés y [Carlos] Damel. F: Antonio Merayo. CM: Enrique Filipelli. [FQ: Roberto Maccari]. [ACM: Ever Latour]. [FF: Fernando Ramos]. JR: José Galettini. [R: Arturo Gueli, Juan Carlos De Luca, Luis Gago, Antonio Salvatore, Ramón Vázquez y José Quevedo]. E: Alvaro Durañona y Vedia. DC: José Tasín. [U: Enrique Castillo y Aldo Alvarez]. [CPT: Héctor Alvarez]. JPT: David Daich. V: Horace Lannes. RVM: Mario Di Lemme. [MOD: Beatriz Rocino]. MQ: Vicente Notari. PN: Roley. S: Abel Scotti. [AS: Juan Carlos Bertola]. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. [AC: Higinio Vecchione]. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Tito Ribero. CN: La Morocha, tango, de [Angel] Villoldo (l) y [Enrique] Saborido (m), [por Virginia Luque]; Soy del 90, tango, de [Carlos] Waiss (l) y [Tito] Ribero (m), y Pa’que bailen los muchachos, tango, de [Enrique] Cadícamo (l) y [Aníbal] Troilo (m), [ambos off por la orquesta de Aníbal Troilo cantando Francisco Fiorentino]; Mi Buenos Aires querido, tango, de [Alfredo] Le Pera (l) y [Carlos] Gardel (m), [off por Carlos Gardel]; y El rag de la calle 12 [Twelfth Street rag], de Williams y Rowan [Eudan L. Bowman], [por la orquesta de Panchito Nolé]. PUB: Helba Ferreira. EF, LS: Argentina Sono Film [SACI] (Martínez, BA). LOC: BA (Italpark en Retiro, confitería Ideal, teatro Avenida, Jardín Zoológico, salón del Centro de Oficiales de las Fuerzas Armadas en la avenida Quintana 161). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 5.9.1974 al 22.10.1974. LC: 13.5.1976, cines Normandie, Gran Norte, Rivera Indarte, Cuyo, Cervantes, General Belgrano, 25 de Mayo, El Plata, Constitución y Autocine Río de la Plata + 31.





I&P     Luis Sandrini (Antonio Cazenave) / Olga Zubarry (Susana) / Susana Campos (Cristina), Marcelo Marcote (Carlitos, hijo de Cristina), Eduardo Rudy (Enrique Zapiola, marido de Susana), Olinda Bozán (Sebastiana, mucama de Cristina) / Marcelo José (Eduardito, hijo de Cristina), Gabriela Toscano (Alejandra, hija de Cristina) / María Esther Gamas (Elvira, mucama de los Zapiola), Beba Bidart (mujer que baila con Antonio en el Marabú), Guido Gorgatti [Gorgati] (Cirilo, jardinero de los Zapiola y marido de Elvira), Rodolfo Machado ([Francisco Fiorentino] – voz del locutor radial), Rodolfo Onetto (Ventura Corrales, secretario de Enrique), Carlos Galván ([Aníbal Troilo]) / Virginia Luque (cantante en el teatro) / Mr. Chassman y Chirolita (él mismo, ventrílocuo), Julián Miró ([Carlos Gardel]), la orquesta de Panchito Nolé, Nélida y Nelson / na Enrique San Miguel y Nora Samsó (pareja de ancianos en la confitería), Estela Vidal (espectadora en el teatro leyendo el programa), Adriana Aguirre (amiga de Enrique en el teatro), Gloria Geddes (Rosa, mucama de los Zapiola), Raúl Schiavo (maître del Marabú), Enrique Silva, Atilio Gómez Oliva, Julio Pelleri y Ego Brunoldi (cuatro clientes del Marabú), Atilio Regoló (patrón del bar), Domingo Márquez (mozo del café), Jorge Teicher ([príncipe de Gales]), Marcelo Oscar Padrón (lustrabotas), Gastón Milli (cartero), Celín Claus (chofer de los Zapiola), Víctor Randazzo (empleado de Enrique), Enzo Bai (carterista), Cecilia Cenci (locutora radiofónica off).

Ficha supervisada en 1976 por Ricardo Cuevas.

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