martes, 9 de junio de 2026

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!

–El cine de Enrique Carreras–

Muchacho que vas cantando (1970) – Como si estuviera aún en los años 50 y en la General Belgrano, EC despacha aquí una quickie auténtica: se rodó en menos de cuatro semanas en localizaciones, prescindiendo de buena parte del equipo técnico habitual (escenógrafo, realizador de decorados, utilero, carpintero, vestuarista, modista y reflectoristas). Esa actitud de ahorro de los Mentasti casi provoca un conflicto gremial, puesto que se engañó al Sindicato de la Industria Cinematográfica Argentina (SICA) aduciendo que se iban a rodar otras dos semanas en estudios, algo que nunca estuvo siquiera previsto. Los ahorros llegaron a más: fuera de Ortega hay un solo actor relativamente caro (Gila), un niño, dos estrellitas jóvenes y algunos bolos menores.

On locations


   La historia, por otra parte, es casi inexistente: Ortega es un pequeño empresario del interior que está a punto de tomar vacaciones con esposa e hijo; ella no puede viajar y así parten padre, hijo y un amigo del padre; van de campamento y la rutina de pesca y canciones la quiebra una sensual y desprejuiciada muchacha que se les pega y coquetea con Ortega. Esto ocurre a los 35 minutos del inicio: el chico se pone celoso y el amigo frunce el ceño, preocupado. El fantasma del adulterio era inimaginable en un film con Ortega, por lo que éste se justifica ante su hijo: “¿Sabés qué pasa, Tito? A veces a pesar de tener uno su propia mujer, que es a quien queremos, miramos demasiado a otras mujeres. Claro, en ellas siempre hay algo que atrae: sus miradas, su sonrisa, ¿sabés? (...) Pero a esas cosas de la vida no hay que darles ninguna importancia. Quiero que sepas que a la única mujer que adoro en el mundo es a tu mamá”. Alejado el fantasma a los 50’, sigue pasando nada hasta que a los 67’ el chico casi se ahoga y se pierde en la selva, lo que proporciona algo de acción hasta alcanzar los 80’. Fin.

   Los títulos de crédito dicen que el argumento original pertenece a Kazimierz Ertos y Wladyslaw Slesicki, y la larga tradición de falsedades y pseudónimos oficializados podrían hacer presumir un nuevo engaño. Sin embargo, Ertos y Slesicki existían, eran polacos y escribieron esa historia con destino a un film producido en su país en 1968, dirigido por Slesicki y titulado Ruchome piaski. Homero Alsina Thevenet asistió a una proyección durante el Festival Internacional de Cinema celebrado en Río de Janeiro en marzo 1969, y a su regreso a Buenos Aires –donde por entonces residía y trabajaba– escribió lo siguiente: “En Arenas movedizas (dir. Wladyslaw Slesicki) se da una pequeña lección de cine, sobre un tema tan trivial como las vacaciones campestres de un hombre y de su hijo adolescente, más una muchacha que aparece perdida en sitios desiertos: la estupenda labor fotográfica, de cámara en mano, aparece tan rica en despliegues de virtuosismo como en una inspirada poesía visual” (Cine & Medios, nº 2, pág. 22). Cómo llegó ese argumento polaco a convertirse en uno argentino con Palito Ortega es algo que ninguno de sus principales responsables recuerda excepto Juan Carlos Garate, histórico ejecutivo de la Sono, quien años más tarde confirmó que no sólo se pagaron los derechos de autor correspondientes sino que su empresa compró esos derechos sobre el film original para la Argentina sólo para asegurarse de que nunca jamás fuera estrenado.

   En su remake argentina degradada, la esposa es interpretada por Nené Morales, sobrina del conocido músico Barry Moral y modelo publicitaria que alcanzó notoriedad con un aviso del vino Uvita. Quien interpreta a la muchacha desestabilizadora de hogares es otra modelo publicitaria, Mona Quintana, que incursionaba en televisión y de la cual éste fue su único film: sin embargo, para ese personaje había sido propuesta Susana Giménez, quien por entonces estaba en la cresta de la ola, pero el director la desechó diciendo que “con esa chica no va a pasar nada”. El hijo lo anima Jorge Sánchez, que dos años antes hizo de Juan Carlos Altavista niño en Los muchachos de mi barrio, por lo cual EC le hace repetir aquí una frase parecida al latiguillo que disparaba en aquel (“Te peleás, te cansás, ¿qué ganás?”).

Ortega y Gila


   En realidad, lo único que justifica la existencia de Muchacho que vas cantando es la presencia de Gila, notable actor cómico español que por entonces residía en la Argentina. El madrileño Manuel Gila Cuesta (1919-2001) fue definido por Rodrigo Fresán como “un stand up comedian. Un comediante de pie. Como el médico brujo marca Neanderthal, como el bufón de Enrique VIII, como Jerry Seinfeld. Especie rara, no abunda. El comediante de pie es un humorista puro. Un tipo que trabaja solo”, y agrega: “Si Sinatra era La Voz, Gila es La Voz en el Teléfono”. Además de humorista, Gila fue periodista especializado en el humor gráfico. Republicano, al terminar la Guerra Civil ingresó a la famosa revista La Codorniz, pero alcanzó popularidad a nivel nacional actuando en salones de fiestas, variedades, radio y televisión. Se autoexilió en la Argentina a mediados de los 60, donde hizo abundante televisión y un segundo film (Contacto en Argentina, Saraceni, 1979) y donde además estrenó dos obras de su autoría, Mi marido perdió el chupete (3.5.1968 en el Comedia) y Yo encogí la libertad (29.4.1971 en el Embassy), un espectáculo de café-concert titulado La pirueta (6.4.1978 en el Embassy), que incluía textos propios, y la obra corta George, de John Anthony West: además, sólo como empresario produjo The white whore and the bit player de Tom Eyen (La estrella y la monja, 27.3.1976 en el Lassalle). Luego volvió a España, empujado por la dictadura militar argentina instaurada en 1976.

TAQ     Una avant première concretada en la noche del miércoles 11.8 transmitida por el Canal 13 de TV precedió a la publicación de un aviso a página entera en el diario Clarín, por tercera vez en la historia de Argentina Sono Film, empresa en actividad desde 1933. De cualquier modo no resultó un gran éxito, sino que apenas sacó las papas del fuego con cuatro semanas en el Normandie, sumando desde la 2ª (19.8) los cines Los Andes, Grand Prix, Gran Odeón, Gran Lugano, Loria –en éste por dos semanas– y simultáneos; desde la 3ª (26.8) el Regio, el Rialto y algunos pocos simultáneos; y desde la 4ª (2.9) los cines Olavarría, Alvarez Thomas, San José de Flores, Sáenz y Villa Crespo. Luego, desde el 9.9, cruzó al Victoria, por dos semanas.

 

Vamos a soñar con el amor (1970) – Comedia sumamente tonta, machista, reaccionaria y moralista que representa otro de esos abismos creativos en los que EC solía caer tan a menudo. Fue un operativo de los Mentasti para lanzar en cine a Elio Roca (Roberto Orlando Braccone), un discreto cantante con pinta de chongo y fama de mufa que ya había aparecido en Amor en el aire (Amadori, 1967). Roca generó fortunas en la América latina con sus canciones románticas, pero en cine no tuvo mayor éxito: luego de ésta apareció, ya como protagonista, en otras tres producciones de bajo presupuesto: La colimba no es la guerra (Jorge Mobaied, 1972), Contigo y aquí (Fernando Siro, 1974) y Te necesito tanto, amor (Julio Saraceni, 1975), las dos primeras producidas por Juan Antonio Muruzeta y la tercera por Emilio Spitz, en todos los casos con financiación de la Pel-Mex.

Barbieri y Marshall


   Aunque el proyecto original preveía rodear al cantante con “media docena de figuras de la nueva generación”, entre ellas Liliana Caldini y Susana Giménez (Gaceta de los Espectáculos, 8.9.1970), el argumento al que finalmente se apeló está estructurado a partir de parejas diversas y en su mayoría maduras: los matrimonios Marshall-Barbieri y Campos-Viena son amigos, ellos hinchas de Boca y ellas de River; luego de un partido que gana Boca, los varones se van de juerga y las mujeres deciden hacer lo propio aunque, como aclaran, son “muy decentes”. En paralelo hay una pareja de novios integrada por Roca-Bell, los padres de la chica (Pascali-Quesada) y una mucama y su festejante (Manzotti-Sapag). La mayor parte de ellos coincide en la media hora final en un local nocturno llamado El Orangután, pero la sangre nunca llega al río, como es de imaginar.

   Vamos a soñar con el amor ilustra como pocos el sistema de trabajo de EC: chato, con chistes viejos, abuso del zoom, amontonamiento de canciones y, en especial, su infinita capacidad de reconvertir materiales. El comienzo ya es de terror, con los personajes principales bailando y haciendo morisquetas mientras se escucha el tema del título. Luego, el espectador atento observa los detalles de la decoración, tan típica de Gori Muñoz para EC: sillones de cuero, ambientes pequeños recargados de muebles, mucho dorado y plateado, ventanas cubiertas por pesadas cortinas y rejas españolas dividiendo ambientes, logrando un clima opresivo y claustrofóbico que los escasos exteriores apenas atenúan. Una idea del humor del que está dotado la dan estos “chistes”: “No me gustan los mariscos, y algunos son unos mariscones...”; “–Necesito un poco de ruido, –Comprate una matraca”; “–No me sale la raya” (Barbieri, peinándose), –Pero si vos sos un rayado”; o “Pericón” en lugar de “maricón”.

   Representante mayor de la horrible estética del cine vernáculo de los años ’70, incurre además en una singular diatriba contra el personal doméstico: Campos dice que su mucama “es loca, pero no roba”, Marshall replica que “ésta es como la mía: todos los novios son primos que vienen del interior, y tiene una de primos...”, Campos pega un grito de horror cuando su mucama, en el living, está por hablar con el novio: “¡¡No!!, en el teléfono de la cocina...”.

   Esta resultó la última contribución a la filmografía de EC tanto de Niní Marshall cuanto de Alfredo Barbieri, ambos ya anticuados en sus respectivos estilos; marca un retroceso en la carrera de Susana Campos, quien, después de personajes memorables como los de la protagonista de Rosaura a las 10 (Mario Soffici, 1957), la “Lujanera” de Hombre de la Esquina Rosada (René Mugica, 1960) y aún la “rubia Mireya” de Los muchachos de antes no usaban gomina (EC, 1968), no debió permitirse renuncios como éste; y, en fin, fue la primera y única actuación con EC de la notable Mabel Manzotti, que destacó en comedias musicales y había debutado en cine poco antes en Blum (Julio Porter, 1969). Por último, la única alusión a la realidad argentina de la época se produce cuando Sapag pide a Manzotti “¡Haceme shock!”, por el aviso publicitario del jabón Cadum que lanzó a la fama a Susana Giménez... dos años antes.

Manzotti, Campos y Marshall


OBS     La pieza del madrileño Luis Maté Los maridos engañan después del fútbol, una “aventura deportivo-matrimonial en tres actos”, fue primero publicada por la Editorial Alfil en Madrid 1955 y de inmediato estrenada el 2.8.1955 en el teatro Victoria Eugenia, de San Sebastián, por la Compañía Argentina de Comedia encabezada por Margot Cottens (Leonor) e integrada por, según orden de aparición, Menchu Quesada (Rosenda), Félix Hidalgo (Pepe), Leda Zanda (Ana), Hugo Pimentel (Mariano), Jorge Larrea (Perico) y Lucio DeVal (Cerezales), conjunto que la estrenó el 13.9.1955 en el Cómico, de Madrid, prosiguiendo luego una gira por ciudades diversas.

   En la Argentina fue conocida inicialmente por TV (3.7.1960, Canal 7), interpretada por Pepita Martín y Manuel de Sabattini con su compañía española para el ciclo Teatro en su casa que era emitido los domingos a las 20. Al teatro accedió tan sólo desde el 4.1.1964 en el Auditorium marplatense con dirección de Sabatini y actuación de Martín (Leonor), Sabatini (Mariano), Noemí Laserre (Rosenda), Ricardo Lavié (Pepe), Estela Molly (Ana), Osvaldo Pacheco (Perico) y Osvaldo Terranova (Cerezales). Se la presentaba como una “comedia en tres actos” cuya acción transcurre “en Madrid, durante los partidos de Liga” y en “época actual”. Otra producción de la pieza fue estrenada de inmediato con su título alterado a Después del fútbol engañan los maridos (20.3.1964, Lassalle), con dirección de EC y actuación de Mercedes Carreras (Leonor), Fernando Siro (Mariano), Tincho Zabala (Perico), Elena Cruz (Ana), Marta González (Rosenda), Rodolfo Ranni (Pepe) y Jorge Cano (Cerezales), presentada como una “aventura matrimonial con tres shows en la boîte El Conejo Loco”, en los que cantaba Palito Ortega. De Maté se estrenó en la Argentina otra de sus piezas, Familia honorable no encuentra piso, dirigida por David Cureses en septiembre 1967 en El Gorro Escarlata, con críticas lapidarias.

TAQ     Tras una avant première en la segunda función nocturna del Normandie el miércoles 21.4, transmitida por el Canal 13 de TV, apenas soportó tres semanas en esa sala, en la 2ª de las cuales (29.4) sumó los cines Loria y Villa Crespo + 3.

 

Muchacho que vas cantando
Argentina, 1970
35mm / EastmanColor / RCA / 80’ / ATP

EQ     CP, CD: Argentina Sono Film SACI. JP: Jorge Velasco. [AP: Ricardo Vacas]. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. [AYD: Teo Kofman]. [PZ: Carmelo Santiago Johnson]. G: Jorge Millán y Eduardo Millán [Julio Porter y Enrique Carreras], sobre argumento de Kazimierz Ertos y Wladyslaw Slesicki. F: Antonio Merayo. CM: Enrique Fillipelli [Filipelli]. [FQ: Salvador Paolillo]. [ACM: Ever Latour]. [FF: Juan Carlos Moracho]. [JR: Rodolfo Denevi]. [CR: Edmundo Sánchez]. MQ: Vicente Notari. PN: Jorge Catalán. S: Jorge Castronuovo. [AS: Juan Carlos Bertola]. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. [AC: Higinio Vecchione]. [MERC: Eduardo López]. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Tito Ribero. CN: Muchacho que vas cantando, Vivir es otra cosa y Estoy perdiendo imagen, las tres de [y por] Palito Ortega; Con ojos de amor, de José Santiago Rossino (h), [por Mona Quintana]; y Nuevamente este verano y La calle de la amistad, ambas de [y por] Palito Ortega. [PUB: Berta Esión]. LOC: provincia de Misiones (Puerto Iguazú, Alto Paraná). L: Laboratorios Alex [SACI]. [LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA)]. FR: 24.9.1970 al 19.10.1970. LC: 12.8.1971, cines Normandie, Gran Norte, General Paz, Rivera Indarte, Cuyo, Constitución, El Plata y 25 de Mayo + 27.




I&P     Palito Ortega (Daniel) / Gila (Miguel) / Nené Morales (Mirta, esposa de Daniel), Mona Quintana (Graciela), Jorge Sánchez (Tito, hijo de Daniel y Mirta) / Cayetano Biondo (mecánico), Roberto Guthié (cuidador del embarcadero), Juan Alighieri (hombre de los huevos), Rey Charol (guardabosques negro), Ana M. [María] Montero (amiga de Graciela, la que usa turbante), Luis García Bosch (almacenero don Lemos), Mónica Kramer [Cramer] (chica que compra hot pants), Victorio Berni (Juan Carlos, amigo de Graciela), Alicia Rojas (doña Zulema, madre de Mirta), Sara Barbieri (amiga de Graciela), Mario Otero (empleado Jaime) / aana Ricardo Vacas (un empleado de Daniel), Jorge Velasco (pasajero de la lancha – cliente del almacén), Oscar Sanders (amigo de Graciela).

 

Vamos a soñar con el amor
Argentina, 1970
35mm / EastmanColor / RCA / 85’ / ATP

EQ     CP, CD: Argentina Sono Film SACI. JP: Carlos Roig. [AP: Norberto Giudici]. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. AYD: Teo Koffman [Kofman]. [PZ: Ricardo Cuevas]. G: Enrique Carreras, sobre argumento original [la pieza teatral Los maridos engañan después del fútbol] de Luis Maté. F: Antonio Merayo. CM: Alberto Curchi. FQ: Pedro Bor. [ACM: Carlos Stevani (h)]. [FF: Juan Ritter]. [JR: Rodolfo Denevi]. [CR: Edmundo Sánchez]. [R: Luis Gago, Manuel Lozada, Enrique Alvarez, Antonio Salvatore, Hugo Toracini, Luis Castelletti y Juan Schroecer]. E: Gori Muñoz. [DC: José Tasín]. [U: Leonardo Brughetti]. [CPT: Carlos Leyes]. [JPT: David Daich]. V: Horace Lannes. [MOD: Beatriz Rocino]. MQ: Vicente Notari. PN: Jorge Catalán. S: Jorge Castronuovo. [AS: Juan Carlos Bertola]. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. [AC: Higinio Vecchione]. [MERC: Eduardo López]. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Tito Ribero. CN: Vamos a soñar con el amor, de Elio Roca, Yo canto, de Alvar [Eduardo José Alvarez Méndez] y Elio Roca (l) y Santos Lipesker y Elio Roca (m), Otra vez junto a ti, de Alvar [Eduardo José Alvarez Méndez] (l) y Elio Roca (m), Mira mi amor, de Elio Roca, y Cuando el amor se va, de Elio Roca y Silvio Solán (l) y Elio Roca (m), las cinco por Elio Roca con orquesta dirigida por Horacio Malvicino; [y un fragmento de Muchacho que vas cantando, de y off por Palito Ortega]. COR: Víctor Ferrari. [PUB: Berta Esión]. EF, LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA). LOC: BA (estadio del CA River Plate en Núñez, parque 3 de Febrero en Palermo, Ital Park en Retiro, Avenida del Libertador) y GBA (confitería Saint-George en Martínez). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 16.11.1970 al 31.12.1970. LC: 22.4.1971, cines Normandie, Flores, Cuyo, Belgrano, Cervantes, Constitución, El Plata y 25 de Mayo + 18.




I&P     Niní Marshall (Ana), Alfredo Barbieri (Perico, esposo de Ana), Susana Campos (Leonor), Enzo Viena (Mariano, esposo de Leonor) / Elio Roca (Elio Roca), Tono Andreu (Jeremías Cerezales), Mabel Manzotti (mucama Rosenda), Tino Pascali (Severino), Menchu Quesada (esposa de Severino) / Marcia Bell (Marita, novia de Elio), Ana María Montero (Susy), Mario Sapag (Pepe, novio de Rosenda) / Atilio Pozobón [Pozzobón] (agente de Policía), Luis García Bosch (portero Remigio), Iván Grey (Donato) / José M. [María] Muñoz y Julio Ricardo (ellos mismos, comentaristas deportivos) / na Rodolfo Machado (asistente de TV), Roberto Braceras (barman de El Orangután) / aana Enrique Carreras y Orlando Zumpano (atravesando el estudio de TV), Teo Kofman (en el estudio de TV), Jorge Abel Martín (muchacho en la Montaña Rusa), Ricardo Cuevas (gordito comiendo pizza).

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