domingo, 8 de marzo de 2026

TEMAS

Alguna vez fui un extra de cine

“Son asesinos los extras, peor que el equipo.
Y todos aplaudieron al final de la toma. No me engañan, créeme”.
(Diálogo de la miniserie Bardot, 2022).

“Hoy se iniciará en los estudios Baires el rodaje de un baile de máscaras de época para el film El juego del amor y del azar [...] A esta filmación concurrirán los doctores José María Cantilo y Mariano de Vedia y Mitre, además de otras altas personalidades. Fue necesario trasladar el equipo de filmación [...] desde los estudios Río de la Plata a los sets de Baires, en vista de que el baile de máscaras que tiene lugar en la película se desarrolla en un gran salón, con 500 extras, para cuya concurrencia resultaba demasiado pequeño el primero de los estudios nombrados”. [El Mundo, viernes 10.12.1943].

   Toda vez que vemos en la pantalla que los personajes principales, o uno de ellos, asiste a una fiesta, come en un restaurante o toma café en un bar, penetra en una iglesia, combate en una guerra, baila en un bailongo, discurre en el patio del colegio o asiste a una proyección en algún cine, todos los que lo rodean son extras. Un extra no habla ni gesticula, no destaca del montón: de hecho, es el montón, el escalón más bajo en la escala artística; si dice “la mesa está servida” o “sí señor” o “buenas tardes”, deja de ser un extra y se convierte, según las escalas de la Asociación Argentina de Actores, en un “bolo menor”, esto es, un actor contratado por día. De allí para arriba, todo es posible.


   Me pregunto cuál habrá sido el primer film en requerir personal artístico extra, categoría que desde entonces ha quedado instituida sencillamente como “extra”. No tengo la respuesta, ni siquiera en relación con la industria local, pero sí puedo aportar los nombres de algunos extras que luego pasaron al primer plano. La memoria me dispara imágenes diversas, por ejemplo el homenaje clever de Godard que aparece en Week end en la secuencia en que un numeroso grupo de caminantes que nada tiene que ver con la historia que se cuenta es interrumpido por alguien que les pregunta quiénes son y adónde van y uno de ellos (que no es un extra, puesto que habla) aclara: “siamo l’apporto italiano a la coproduzione”. [Gracias, JHA].

   Hay un corto de Subiela, Sobre todas estas estrellas, cuyo texto inicial precisa: “Un film sobre los extras de cine”. Fue rodado en las instalaciones de los Estudios San Miguel al mismo tiempo que Esquiú, del que Subiela fue pizarrero y cuyo protagonista (Hugo Mujica) pone su voz para contar la historia de la profesión. En el centro hay una bonita extra llamada “Bettina”, desde que se anota en una agencia ad hoc y es entrevistada por alguien a quien no vemos pero que tiene la voz de Carlitos Galettini hasta que se reúne en un bar con otros compañeros, pasando por su primer día de rodaje en el que debe besarse con un muchacho. “Bettina” es interpretada por una actriz, puesto que habla, actriz cuyo nombre los créditos ignoran pero que es Nené Morales.


   Un pequeño aviso publicitario da cuenta de que ya en 1938 existía una Compañía Argentina de Extras Cinematográficos. En un anuario fechado 1944 se da cuenta de la existencia de una Asociación Argentina de Extras Cinematográficos. En otro anuario, éste de 1949, pasó a ser –peronismo mediante– el Sindicato Unico Argentino de Extras Cinematográficos y Teatrales, con sede en Chacabuco 145, luego mudada a Rivadavia 1691 y, como cuadra a un sindicato aborigen presidido al menos hasta 1970 por Julio Heredia, quien lo convirtió en la “Rama Extras” del Sindicato Unico de los Trabajadores del Espectáculo Público (SUTEP), que terminó absorbiéndolo. Heredia instituyó el Día del Extra, festejado el 21 de diciembre siempre en alguna cantina de la Boca, concediendo el premio Amigos del Extra, una medalla de oro que, tal vez entre otros cuyos nombres no trascendieron, supieron recibir Daniel Tinayre (1960), René Mugica y Chas de Cruz (1961), Enrique Carreras y Juan Sires (1962), Julio Saraceni, Rubén Cavallotti, el jefe de producción Carmelo Vecchione y el periodista Ricardo Olveira (1964) y Carlos Rinaldi y Carlos Stevani (1967).

   ¿Quién los selecciona? Hasta mediados de los 80 lo hacían los asistentes de dirección y sus dos ayudantes, pero la responsabilidad sobre los extras en cada rodaje recae sobre el primer ayudante (script). Hay extras que suelen mirar el ojo de la cámara sin ser advertido sino cuando ya es tarde, en la cabina de montaje. Algunas gaffes: La delatora es una evidente services movie en favor de la Policía Federal, pero los extras que interpretan a los uniformados se mueven tan torpemente que terminan provocando el efecto contrario; en El curandero se advierte a algunas extras con zapatos de taco alto en la escena de la procesión de Misa Chico, que se supone transcurre en el campo catamarqueño pero fue rodada en estudios; las escenas de batalla de La frontera olvidada resultan patéticas por la escasez de extras; en Mujeres perdidas, Reina del Carmen aparece dos veces en el mismo decorado, el andén 7 de la estación Retiro del Mitre, pero, de acuerdo al argumento, en fechas diversas; la misma extra, un año después en Un italiano en la Argentina, vuelve a aparecer en dos secuencias en decorados diversos y se supone que en distintos momentos. En 1965, una quinceañera que se hacía llamar Marilyn Marcó promovió un fugaz escándalo cuando sus padres denunciaron judicialmente a Carlos Cores y otros intervinientes en Asalto en la ciudad por haber permitido que la nena menor de edad apareciera desnuda en la secuencia de la piscina, pero el asunto resultó falso porque Cores exhibió la autorización firmada por sus padres. Y un detalle curioso: en la secuencia del asalto al banco de Culpable, una extra morocha cautivó al protagonista y director y entonces Violeta Courtois devino la señora de Hugo del Carril.


   Tal vez la señorita Courtois no llegó al set con la intención de “cazar” a alguien, pero motiva la pregunta ¿qué lleva a una persona a trabajar como extra de cine? No lo que le pagan, por cierto: al mínimo (ropa de calle) se le podía sumar más dinero si llevaba ropa de “media etiqueta, esmoquin, frac, soirée o jackett”, según informa el corto de Eliseo. Ninguno vive de esa profesión, por lo tanto cabe imaginar que son empleados u obreros con necesidades adicionales, pero en general se trata de gente mayor con tiempo libre, estudiantes, solitarios en busca de alguna probable emoción, cholulos que gustan codearse con las estrellas.

   Así como la selección de actores (casting) pasó del anonimato a tener un rango estelar, con el nombre de sus responsables en los créditos principales, la de extras ganó desde mediados de los 80 especialistas diversos, con Rosa Seco como la pionera seguida de inmediato por Mirta Distefano, Jorge Gómez, la Agencia Puzzle, Marilyn Producciones, Jorge Dorio, Norma Perrotta de Callao Producciones, Leonor Espeche, Pablo Pérez Giménez, Martha Rodríguez Rosso & Walter Quarto, María Rivera de Diciembre Producciones, Franco Lippi y, muy fuerte desde el inicio de este siglo, la dupla María Inés Teyssié-Lelia González, mujeres a las que he tratado y a las que aprecio, María Inés (que supo ser la señora de César D’Angiolillo) iniciada como foto-fija y luego directora de fotografía, y Lelia en equipos de dirección, casada con el DF Hugo Lescano. Algunos largometrajes del siglo XX incluyen el rubro “coordinación de extras” y hasta hubo un “director de extras”, Manuel González Gil, en la versión de Cocho Paolantonio de El juguete rabioso.

María Inés Teyssié, cuando hacía la foto-fija,
con Favio rodando Nazareno Cruz y el lobo
[Perdón, Lelia, no conseguí una foto tuya]

   Algunos extras históricos y emblemáticos que nunca pasaron de ese estadio fueron Rodríguez Egaña y Mario Benigno, infaltables ambos en los films de Martínez Suárez; José Arias Callicó, Pablo Cumo (h), cuyo padre jamás fue un extra; Roberto Braceras, Oscar García y Carlos Brown, que daban “señores elegantes” y, por lo tanto, solían figurar como invitados en fiestas y banquetes, ejecutivos o miembros del directorio de una empresa; los hermanos Garegnani (Eduardo y Ricardo); la gordita Reina del Carmen, Erico Khunt, alto, de aspecto cadavérico; Luis Sturla, Francisco Lizzio, el pelado Ricardo Carrizo; Fedora Marini y Jorge Villoldo, que lograron ascender, aunque no demasiado; el petiso pero fornido Jaime Saslavsky; Carlos Benso, dueño de una cara marcada por las grietas de la vida y de expresión torva muy apropiada para malvivientes de toda laya; el musculoso Jorge Brisco, el flaco dientudo Joaquín Piñón… A ellos y a otros que he olvidado, vaya este artículo a manera de homenaje.

Había una vez un circo: Pucho Mentasti, Andrea del Boca,
Jorge Barreiro y, detrás de Pucho, Reina del Carmen

   El siguiente, quizás extenuante pero siempre sorpresivo, revelador listado, incluye nombres de los cuales doy fe de su presencia por cuanto los he reconocido en acción, así como de otros cuyos trabajos no he descubierto pero que ellos mismos han asegurado haber hecho. Cabe aclarar que no es lo mismo un extra que más adelante accede a cierta popularidad que un “famoso” haciendo de extra: a esto último se lo llama cameo o aparición amistosa no acreditada. Para hacer menos tediosa la siguiente enumeración (y de paso para divertirme practicando un pequeño grado de maldad), decidí simular un viaje en avión, sentando a cada pasajero en la categoría que le corresponde de acuerdo sólo a la evolución de su filmografía y no a su evolución en otros rubros ni mucho menos en su vida personal. Despegamos…

First Class

Leonardo Favio cuando aún no era Leonardo Favio sino Fuad Jorge Jury, como uno de los niños del coro en Cuando en el cielo pasen lista, en una aparición involuntaria / las adolescentes Martínez, cuando aún no se llamaban Silvia y Mirtha y mucho menos Legrand, en el patio de la escuela de Hay que educar a Niní!.. y en la estación Flores en Novios para las muchachas / Zully Moreno como una empleada de Stanley Ltd. en Mujeres que trabajan, como una de las camareras del restaurante-dancing Trianón de Gente bien y no individualizada por falta de una copia en La carga de los valientes / Lolita Torres, porque ella lo contó alguna vez, no porque se la identifique, en Bruma en el Riachuelo / Olga Zubarry como la chica disfrazada de fantasma en la secuencia del Carnaval de Safo.

Business

Dora Baret como una invitada en el festival en La hermosa mentira y no identificada en los inmediatos Una cita con la vida y en Amor se dice cantando / María Aurelia Bisutti en Avivato –El rey de los vivos– / Armando Bo en Chimbela y, ya reconocible, arrojando a un tipo por una ventana en Ambición / María Duval haciendo a una planchadora en Pájaros sin nido / José Gola doblemente mudo en la producción muda De nuestras pampas / Jorge Hilton como uno de los presos políticos liberados en Después del silencio / Alberto de Mendoza en El viejo hucha / Fanny Navarro en varias secuencias no relacionadas de Melodías porteñas y como una paisana en la secuencia de la kermesse de Villa Discordia / Susú Pecoraro en Las venganzas de Beto Sánchez, como una jovencita en la confitería, sentada a la mesa de Pepe Soriano / Guillermo Pfening en Bajo bandera / Nathán Pinzón en De la sierra al valle, El viejo doctor, Divorcio en Montevideo y como un parroquiano sentado a una mesa de El Quebracho en La mujer y la selva / Tilda Thamar en Margarita, Armando y su padre / Malisa Zini como una amiga de Irma Córdoba en la secuencia en el parque de Los muchachos de antes no usaban gomina… [Ya actriz consagrada, Zini hizo de extra de cine en Los ojos llenos de amor].

Premium Economy

Nélida Bilbao como empleada de las grandes tiendas Stanley Ltd. en Mujeres que trabajan / Betiana Blum no individualizada en Sombras en el cielo / Leticia Brédice tampoco reconocible en La peste / Guillermo Francella bailando en una boîte en Los caballeros de la cama redonda e inadvertible en Bodas de cristal / Susana Giménez como una invitada en la fiesta de cumpleaños de Erica Wallner en La novela de un joven pobre y haciendo de modelo en El gran robo / Marta González, cuando a fines de los 40 y comienzos de los 50 era niña, en varios títulos: La cuna vacía, Qué hermanita…!, La edad del amor, El cura Lorenzo, Sucedió en Buenos Aires (sobrina de Olga Zubarry), Marianela, Mercado de Abasto, Más pobre que una laucha y El amor nunca muere (niña en el circo en el 1º episodio) / Jorge Luz como un paisanito en De la sierra al valle / Elvira Onetto en el corto Los duelistas, como pasajera del colectivo / Nelly Panizza en El fabricante de estrellas / Luis Politti, cuando aún vivía en

Mendoza, en El cartero / Alita Román siendo una niña en 5)1942.53)tivo o)ienzos de los 50 era  alguna probable emociadicionales, pero en general se trata de gente mayor Destinos –Romance estudiantil–, film mudo / Oscar Valicelli en Monte Criollo / Chunchuna Villafañe como una invitada en la fiesta en casa de Nora Cárpena en El galleguito de la cara sucia.

Quiero llenarme de ti: Linda Peretz y Sandro,
y todos los demás son extras

Economy

Nelly Beltrán en Con el dedo en el gatillo / César Bertrand en Los ojos llenos de amor / Susana Brunetti como una chica en el picnic de Gringalet y una muchacha en el bailongo de Hombre de la Esquina Rosada / Hugo Caprera adolescente en Adolescencia / Patricia Castell en Hay que casar a Paulina / Eva Duarte como una espectadora en el circo de La muchacha del circo, una paisana en Melgarejo y una invitada en la fiesta de casamiento de ¡El más infeliz del pueblo! / Zulma Faiad como la niña Amelia Botwinik (Amelia Bence), alumna del Labardén, en la secuencia en que aparece con su profesora Alfonsina Storni (Amelia Bence) en Alfonsina / Mario Faig en Los muchachos de antes no usaban gomina… / Alejandro Fiore como un alumno sentado al fondo del aula en El profesor punk / Gustavo Garzón en Cosa de locos / Divina Gloria como pasajera del hotel de La noche del hurto / José “Toti” Glusman en Gatica –“El Mono”– / Antonio Grimau como un muchacho en la boîte de Paula contra la mitad más uno / Noemí Laserre en Mosquita muerta / Enrique Liporace como un muchacho en una jam sesión de El perseguidor / Diana Maggi como una muchacha que grita “¡fuego, fuego, llamen a los bomberos!” en Mujeres que trabajan, aunque esa escena desapareció de las copias disponibles / Alberto Mazzini como el detenido rubio en la rueda de presos de Los viciosos / Palito Ortega en Amor se dice cantando / Alejandro Rey como un esquiador en Arroz con leche / Raúl Ricutti bailando en El Gato Amarillo en Mary tuvo la culpa y tomando cerveza con Castrito en Buenos Aires a la vista / Irma Roy en Hay que casar a Paulina, Lauracha, El capitán Pérez y Deshojando margaritas / Vicente Rubino en Goal! / Damián De Santo como un estudiante en Sofía / Juan Ricardo Bertelegni, el futuro Semillita, como niño en Melgarejo / Beatriz Taibo en Emigrantes / Gloria Ugarte como una interna del convento en Pájaros sin nido / Mariano Vidal Molina en el hall del cine de La noche de Venus / Julián Weich en Darse cuenta / Marcos Zúcker en Los muchachos de antes no usaban gomina…

Alfonsina: Bence mira a Faiad

No-actores, o todos los demás

El director brasileño nacido en la Argentina Héctor Babenco en una secuencia de las tomadas en Mar del Plata para Un italiano en la Argentina / El médico de la TV Alberto Cormillot en Amor se dice cantando, en La caída, como el estudiante que felicita a Alberto Castillo cuando éste se recibe de médico en Nubes de humo y no individualizado en En la ardiente oscuridad: a propósito del primero de los citados, un día de noviembre 2014, por la mañana y por Radio Mitre, tuvo un repentino ataque de soberbia y, mientras se escuchaba cantar a Miguel Aceves Mejía –protagonista del film y súper estrella mexicana–, dijo muy suelto de cuerpo –y es cierto: yo lo escuché– “trabajó conmigo en Amor se dice cantando”. Bueh... / El director, argumentista y guionista Tulio Demicheli como un camillero en el accidente del tren de Historia de una noche y no individualizado en La casa de los cuervos / El director de fotografía y realizador Aníbal Di Salvo, antes de su ingreso oficial a los Estudios San Miguel, en Petróleo y en Novios para las muchachas / El dramaturgo Osvaldo Dragún como uno de los curiosos en la estación de trenes de El crimen de Oribe / El director teatral Augusto Fernandes como un niño en Almafuerte / De manera involuntaria, el director Oscar Barney Finn como uno de los cientos de niños que saludan el paso del protagonista de Almafuerte / La Pimpinela Lucía Galán barriendo la vereda en ¡Viva la vida! / El libretista televisivo Luis Gayo Paz como un espectador que se burla de Walter Vidarte en Luna Park / Margot Moreyra, la futura musa de Jorge Polaco, en Luna Park / El comediógrafo y libretista televisivo Gilberto Rey como un joven intelectual en el bar musical de Concierto para una lágrima, un actor en el pasillo de camarines en Amor a primera vista, un parroquiano de Le Tourbillon en Los viciosos, un pasajero en el aeropuerto para su amigo Saslavsky en Las ratas y uno de los sospechosos detenidos en Los evadidos / El periodista de chimentos baratos Jorge Rial en No toquen a la nena / El montajista Antonio Ripoll muy jovencito en Elvira Fernández vendedora de tienda y de inmediato en Ven!.. mi corazón te llama / La vedette revisteril Nélida Roca en Hoy canto para ti / El empresario y conductor televisivo Alejandro Romay como un mozo-camarero de El Gato Escaldado en Cinco grandes y una chica y bailando en la boîte con Mirtha Legrand en Esposa último modelo / El político Felipe Solá en Los hijos de Fierro / El animador de la TV Silvio Soldán como un médico practicante en En carne viva, donde todavía lucía su cabello propio en dos secuencias en las que –tal vez a codazo limpio entre otros extras– se las arregló para acomodarse justo frente a la cámara; como un invitado en la fiesta de compromiso de Un novio para Laura y como un oficial de Policía en el allanamiento del hotel en Bacará / La directora Julia Solomonoff como una de los estudiantes de La noche de los lápices / El director y productor Emilio Vieyra –que en los 40 comenzó como actor– en Son cartas de amor… y como un modelo al que llaman “Carlos” –pero que no responde porque era un extra– en Su hermana menor.

Elena Zampognatto

FILMS MENCIONADOS
Adolescencia (Francisco Mugica, 1941)
Alfonsina (Kurt Land, 1956)
Almafuerte (Luis César Amadori, 1949)
Ambición (Adelqui Millar, 1939)
El amor nunca muere (Luis César Amadori, 1955)
Amor se dice cantando (Miguel Morayta, A/MX, 1957)
Arroz con leche (Carlos Schlieper, 1940)
Asalto en la ciudad (Carlos Cores, 1964)
Avivato –El rey de los vivos– (Enrique Cahen Salaberry, 1949)
Bacará (Kurt Land, 1955)
Bajo bandera (Juan José Jusid, A/I, 1997)
Bodas de cristal (Rodolfo Costamagna, 1974)
Bruma en el Riachuelo (Carlos Schlieper, 1942)
Buenos Aires a la vista (Bayón Herrera, 1950)
Los caballeros de la cama redonda (Gerardo Sofovich, 1973)
La caída (Leopoldo Torre Nilsson, 1958)
El capitán Pérez (Enrique Cahen Salaberry, 1945)
La carga de los valientes (Adelqui Millar, 1940)
El cartero (Homero Cárpena, 1953)
La casa de los cuervos (Carlos Borcosque, 1941)
Chimbela (José A. Ferreyra, 1938-1939)
Cinco grandes y una chica (Augusto César Vatteone, 1949)
Una cita con la vida (Hugo del Carril, 1957)
Concierto para una lágrima (Julio Porter, 1954)
Con el dedo en el gatillo (Moglia Barth, 1940)
Cosa de locos (Enrique Dawi, 1981)
El crimen de Oribe (Leopoldo Torres Ríos y Leopoldo Torre Nilsson, 1949-1950)
Cuando en el cielo pasen lista (Carlos Borcosque, 1945)
Culpable (Hugo del Carril, 1959)
La cuna vacía (Carlos Rinaldi, 1948-1949)
El cura Lorenzo (Augusto César Vatteone, 1953-1954)
El curandero (Mario Soffici, 1955)
Darse cuenta (Alejandro Doria, 1984)
De la sierra al valle (Ber Ciani, 1938)
La delatora (Kurt Land, 1955)
De nuestras pampas (Julio Irigoyen, 1923)
Deshojando margaritas (Francisco Mugica, 1945-1946)
Después del silencio (Lucas Demare, 1956)
Destinos –Romance estudiantil– (Edmo E. Cominetti, 1929)
Divorcio en Montevideo (Manuel Romero, 1939)
Los duelistas (Daniel Pensa y Miguel Angel Rocca, 1996-1997, corto)
La edad del amor (Julio Saraceni, 1953)
Elvira Fernández vendedora de tienda (Manuel Romero, 1942)
Emigrantes (Aldo Fabrizi, I/A, 1948)
En carne viva (Enrique Cahen Salaberry, 1954)
En la ardiente oscuridad (Daniel Tinayre, 1959)
Esposa último modelo (Carlos Schlieper, 1950)
Esquiú (Ralph Pappier, 1964)
Los evadidos (Enrique Carreras, 1963)
El fabricante de estrellas (Manuel Romero, 1942)
La frontera olvidada (Juan Carlos Neyra, 1970)
El galleguito de la cara sucia (Enrique Cahen Salaberry, 1965)
Gatica –“El Mono”– (Leonardo Favio, 1991-1992)
Gente bien (Manuel Romero, 1939)
Goal! (Moglia Barth, 1936)
El gran robo –Il rubamento– (Rossano Brazzi, I/A, 1968)
Gringalet (Rubén W. Cavallotti, 1959)
Hay que casar a Paulina (Manuel Romero, 1944)
Hay que educar a Niní!.. (Luis César Amadori, 1940)
La hermosa mentira (Julio Saraceni, 1957)
Los hijos de Fierro (Fernando E. Solanas, A/F/RFA, 1972)
Historia de una noche (Luis Saslavsky, 1941)
Hombre de la Esquina Rosada (René Mugica, 1961)
Hoy canto para ti (Kurt Land, 1949-1950)
Un italiano en la Argentina (Dino Risi, I/A, 1964)
El juego del amor y del azar (Leopoldo Torres Ríos, 1943)
El juguete rabioso (José María Paolantonio, 1984)
Lauracha (Arturo García Buhr, 1944)
Luna Park (Rubén W. Cavallotti, 1960)
Margarita, Armando y su padre (Francisco Mugica, 1938)
Marianela (Julio Porter, 1954)
Mary tuvo la culpa (Carlos Torre Ríos, 1950)
¡El más infeliz del pueblo! (Bayón Herrera, 1940-1941)
Más pobre que una laucha (Julio Saraceni, 1954)
Melgarejo (Moglia Barth, 1936),
Melodías porteñas (Moglia Barth, 1937)
Mercado de Abasto (Lucas Demare, 1954)
Monte Criollo (Arturo Mom, 1934)
Mosquita muerta (Luis César Amadori, 1945-1946)
La muchacha del circo (Manuel Romero, 1936)
Los muchachos de antes no usaban gomina… (Manuel Romero, 1936)
Mujeres perdidas (Rubén W. Cavallotti, 1963)
Mujeres que trabajan (Manuel Romero, 1938)
La mujer y la selva (José A. Ferreyra, 1940-1941)
La noche del hurto (Hugo Sofovich, 1976)
La noche de los lápices (Héctor Olivera, 1986)
La noche de Venus (Virgilio Muguerza, 1954)
No toquen a la nena (Juan José Jusid, 1976)
La novela de un joven pobre (Enrique Cahen Salaberry, 1967-1968)
Un novio para Laura (Julio Saraceni, 1955)
Novios para las muchachas (Antonio Momplet, 1940)
Nubes de humo (Enrique Carreras, 1958)
Los ojos llenos de amor (Carlos Schlieper, 1953)
Pájaros sin nido (José A. Ferreyra, 1940)
Paula contra la mitad más uno (Néstor Paternostro, 1970)
El perseguidor (Osías Wilenski, 1962)
La peste (Luis Puenzo, F/GB/A, 1991)
Petróleo (Arturo Mom, 1940)
El profesor punk (Enrique Carreras, 1988)
Qué hermanita…! (Kurt Land, 1950)
Las ratas (Luis Saslavsky, 1962-1963)
Safo –Historia de una pasión– (Carlos Hugo Christensen, 1943)
Sobre todas estas estrellas (Eliseo Subiela, 1964, corto)
Sofía (Alejandro Doria, 1986)
Sombras en el cielo (Juan Berend, 1961)
Son cartas de amor… (Luis César Amadori, 1943)
Sucedió en Buenos Aires (Enrique Cahen Salaberry, 1954)
Su hermana menor (Enrique Cahen Salaberry, 1943)
Las venganzas de Beto Sánchez (Héctor Olivera, 1972)
Ven!.. mi corazón te llama (Manuel Romero, 1942)
Los viciosos (Enrique Carreras, 1962)
El viejo doctor (Mario Soffici, 1938)
El viejo hucha (Lucas Demare, 1942)
Villa Discordia (Arturo Mom, 1937-1938)
¡Viva la vida! (Enrique Carreras, 1969)
Week end / Week end –Una donna e un uomo da sabato a domenica– (Jean-Luc Godard, F/I, 1967)

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