lunes, 9 de marzo de 2026

NO-FILMS

Un Discépolo que no pudo ser

Armando Discépolo concibió Babilonia en la provincia de Córdoba, durante una estancia en La Calera (marzo 1925), catalogándola como una “comedia en un acto” cuya acción transcurre en Buenos Aires. Llevaba como subtítulo Una hora entre criados y fue estrenada el 3.7.1925 en el teatro Nacional por la Compañía Pascual E. Carcavallo, siendo sus intérpretes, por orden de aparición y de acuerdo al programa de mano, Domingo Sapelli (cavalier Esteban, italiano), la señora [María Teresa] Borda (señora Emilia, criolla), la señora B. Bottaro [Myrta Bottaro] (Ema, hija de Esteban y Emilia), Juan Sarcione (Víctor, hijo de Esteban y Emilia), Guillermo Farnum (Piccione, chef, napolitano), la señorita M. J. López [Mecha López] (Carlota, cocinera, francesa), Olinda Bozán (Isabel, mucama, madrileña), Efraín Cantelo (José, mucamo de comedor, gallego), Rosa Catá (Lola, mucama, gallega), José Otal (Eustaquio, mucamo, criollo), J. Mutarelli [Félix Mutarelli] (Alcibíades, mucamo, gallego), Isabel Figlioli (China, mucama, cordobesa), el señor [José] Ceglie (Otto, chauffeur, alemán), el señor [Valerio] Castellini] (Segundino, portero, gallego) y Paco Busto (Cacerola, pinche, napolitano).


   Recibió muy buenas críticas y su éxito de público no fue extraordinario aunque se convirtió en una pieza de repertorio, merecedora de numerosas otras producciones, entre ellas las de las compañías de José Brieva (1926 en el Pueyrredon de Flores), Luis Arata (1929 en el Cómico) y Discépolo mismo (1930 en el Argentino, en este montaje con Inés Murray interpretando a “Cacerola”, escrito para ser animado por un hombre); Leopoldo y Tomás Simari (1931 en el Fénix de Flores). Cuando el encuadramiento por compañías ya era historia, continuó siendo representada por elencos diversos: en 1967 en el Sarmiento del Jardín Zoológico y luego en 1968 en la sala Casacuberta del General San Martín; en 1971 en el Cervantes por el elenco de la Comedia de la Provincia de Buenos Aires dirigido por Mario Soffici; en 1984 en la sala Martín Coronado del San Martín; en 1995 en el Cervantes, en doble programa con El organito, de ambos Discépolo; en 2008 en el Teatro de la Ribera; y en octubre 2016 en la sala María Guerrero del Cervantes.


   Después de que Mateo y Giacomo fueran adaptadas al cine, respectivamente por Tinayre en 1936 y por Vatteone en 1938, Babilonia hubiera sido la fuente de un tercer film basado sobre textos de Armando Discépolo (1887-1971), dramaturgo de quien se han escrito numerosos ensayos y que tuvo como esposa a la actriz Aída Sportelli. Luis Mazas, por ejemplo, opinó (en Clarín, 30.3.1988) que era un “maestro del teatro argentino, agudo observador de tipos” que “construyó sociológicamente una visión sobre el grotesco que es, al mismo tiempo, el testimonio de una época”; agregó que fue un “lúcido buceador en aquel proceso histórico –el final del liberalismo y el comienzo de otra etapa sociopolítica–” que “reacciona con un teatro vital y realista en el que la frustración, miseria o desesperación aparecen como la fuerza más original para describir el mundo de gringos y criollos que nos fue dando la identidad”. Mazas no deja de mencionar que “muchos de los biógrafos del dramaturgo aseguran, no sin razón, que es posible que haya habido una influencia de Pirandello y también de autores naturalistas quienes fueron los que moldearon, de alguna manera, su particular personalidad. Pintó como nadie la incorporación a la realidad argentina, todavía aldeana y preindustrial, de un tiempo diferente. Fue el cronista de un cambio y creador de perfil de arquetipos. Los gallegos, gringos, turcos y moishes de Discépolo son el retrato fiel de la incomunicación con el medio que los recibía y, en definitiva, con el orden social vigente. Algunos lograrán el «triunfo» con mucho esfuerzo. Otros lo harán a través de sus hijos. Todo ello provocará que el país surja, diferente por cierto, a lo que el patriciado pretendía”. Toda la acción transcurre en el ámbito de la cocina, situación en la que el autor se anticipó en medio siglo a la de la serie televisiva inglesa Upstairs, downstairs (1971-1975). Aunque la obra es de tono coral, entre los personajes destaca, por su peso en la trama, el chef Piccione, interpretado por Guillermo Farnum en ocasión del estreno.

   Entre sus piezas adaptadas al cine por cierto no debe figurar Muñeca (1924), que algunas fuentes indican como realizada por Soffici, especie que el director mismo se ocupó de aclarar a un periodista de La Opinión (21.1.1973): “Yo conocía a un amigo que tenía una cámara de 16 milímetros. Me la prestó y nos pusimos [se refiere a los actores Francisco Martínez Allende, Enrique Santos Discépolo y José Gola] a hacer unas escenas de Muñeca. El trabajo me sirvió porque me dio la noción de las diferencias entre el teatro y el cine. Toda la expresión apta para el teatro no servía para el cine. Había que buscar otra forma. Me entusiasmó esa posibilidad”. Corría 1924 y, como queda claro, se trató de una filmación privada, a la manera de un ensayo.

Armando, cuando fue joven

   Imprevistamente para los porteños, puesto que el proyecto fue gestado en el interior, el cordobés Jorge Salvador tuvo la idea de adaptarla al cine. “Es una muestra del gran cambalache en base al cual se formó la sociedad argentina producto de la inmigración. La acción se desencadena a partir del robo de una joya durante una fiesta dada en la casa de una familia de nuevos ricos y tiene por protagonistas principales a los criados, quienes tienen como punto de encuentro la cocina de la mansión. Las acusaciones que circulan entre ellos y el posterior enfrentamiento con los invitados, son hechos que se suceden en el marco de toda una serie de conflictos propios de la época. Estamos en el proceso de posproducción y realmente podemos decir que estamos muy conformes con el material rodado, en el que participó el mismo equipo técnico de Bajo otro sol. Hay que destacar particularmente en este caso la labor del escenógrafo, que en un solo espacio logró montar los dos ambientes en que se desarrolla la obra. Si todo se da normalmente esperamos poder estrenar en los próximos meses”, contó Salvador a un cronista de Noticias de Hoy, suplemento del diario Crónica (18.10.1987). El aludido Bajo otro sol es un film cordobés dirigido por Francisco D’Intino en 1986.

Armando y Enrique Santos

   Babilonia resultó el único largometraje dirigido por Jorge Mario Antonio Salvador (La Paz, Entre Ríos, 19.1.1944), licenciado en cinematografía que también estudió música, medicina, arqueología e historia, ejerció la docencia en temas de cine y dirigió varios cortos, entre éstos Los nietos de Eugenio Py (1996). En mayo 1987, tras siete años de preparación y sucesivas postergaciones, inició el rodaje de su versión del clásico, que intentaba concretar desde 1980, cuando lo anunció con dirección de fotografía de Aníbal Di Salvo, música de Oscar Cardozo Ocampo y actuación de Osvaldo Terranova, Luis Medina Castro, Rodolfo Bebán o Ricardo Bauleo, Alfredo Alcón y Alberto Martín. El rodaje fue desarrollado en la ciudad de Córdoba, durante ocho semanas, con la participación mayoritaria de técnicos y actores de esa provincia excepto los porteños Jaime Lozano (asistente de dirección) y Enrique Muzio (compaginador). Tras las etapas de rodaje y montaje, la producción sufrió dificultades económicas, prolongadas ad infinitum: en 2002 pudo ser concretado el doblaje, pero nunca la sonorización, la música, los títulos de crédito y la ampliación a 35mm.

Babilonia
Argentina, 1987
16mm / color / 110’

EQ     CP: Cooperativa Babilonia Ltda. (Córdoba, Córdoba). JP: Federico Nieves. D: Jorge Salvador. AD: Jaime Lozano. AYD: Analisa Galante. G: Jorge Salvador, sobre la pieza teatral Babilonia –Una hora entre criados– de Armando Discépolo. F: Eduardo Sahar. AF: Héctor Fontanellas y Humberto Carrizo. CM: Ricardo Rubini. ACM: Ricardo Nieto y Sergio Bertea. JR: Manuel Zalosnik. U: Fernando Boschetti. C: Enrique Muzio. AC: Santiago Seminara y Adriana Tolosa. LOC: provincia de Córdoba (Córdoba). FR: 29.5.1987 al 25.7.1987.

I&P     Ricardo Bertone, Raúl Escobar, Jorge González, Isabel Brunello, Graciela Castro, César Carducci, Víctor Moll, Esther Fernández, Jani Bonetto, Chiochi Cardarelli, Guillermo Lombardi, Cecilia Flores.

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