jueves, 19 de marzo de 2026

FILMS

Julio Irigoyen:

Prontuario de un marginal

7. La aventurera del pasaje Güemes (1922-1923) – Este fue el primero de dos títulos de JI sobre argumentos escritos por el comediógrafo Alberto Weisbach. El diario La Razón del 24.2.1923 ofrece otro apellido para la actriz protagonista: “baronesa de Neubourg”.

SIC     La Buenos Aires Film, productora que se viene destacando por su laboriosidad, hizo exhibir en privado, como lo anunciamos en su oportunidad, su nueva película, La aventurera del pasaje Güemes, obra en la cual se nota el esfuerzo realizado por darnos un nuevo aspecto de la repetición de asuntos gauchescos o del suburbio. La acción de este film se desarrolla en un ambiente donde los compadritos y los gauchos se hallan ausentes para dar paso a una moraleja, si bien gastada, al menos útil, para presentarnos tipos de otra cultura que condice más bien con las exigencias de nuestro teatro silencioso. No queremos decir con esto que la lacra de esta otra sociedad bien vestida, no exista al igual que en el suburbio, no, pero es grato a veces ver gente bien vestida, saloncitos bien hornamentados y dentro de este cuadro la misma maldad y los mismos crímenes, pero efectuados con más refinamientos. Es por eso que La aventurera del pasaje Güemes tiene esta excelente condición que la distingue. Su argumento es pobre, tanto, que es más la labor de los artistas la que da valor que su verdadera base. El señor Weisbach ha hecho una obra diluída que recién cobra calor en su tercer acto. Pero es preciso llegar a este término para poder saborear el resto del film.

   Trata en ella de la vida de un muchacho, enamorado de una compañera de oficina, de la que es correspondido y a la cual abandona cuando ésta es habilitada en el comercio, por el prejuicio de que pueden pensar que es el interés material y no el amor el que lo induce a seguir sus relaciones amorosas. Esta situación es aprovechada por los miembros de un sindicato de gente sin escrúpulos que quieren apoderarse de los secretos de la fabricación de perfumes de la casa donde trabajan los enamorados. Para lograr estos propósitos el secretario del sindicato hace intervenir a la aventurera a fin de que enamore al joven y obtener los secretos por el cual pagarán una buena suma. Para esto se le prepara al joven mesas de Pocker, en el cual se le hace perder para comprometerlo, se le lleva a las carreras con igual propósito y cuando creen tener la presa en sus manos pues el joven hizo uso del dinero de su patrón ante un pedido de la aventurera se le revela y se da cuenta de su situación. La habilitada que sigue enamorada confiesa a su patrón sus amores y éste le dice que lo reconquiste. Sabe algo de sus relaciones con la aventurera pero ignora que ha robado a la caja. Una circunstancia la entera de éste hecho y lo salva. El amor que todo lo redime y purifica encuentra en esta moraleja que cuando el alma es sana y los sentimientos son honrados, el error en que se incurre no llega a agravarse, sino más bien a mejorar dentro del arrepentimiento.

   A grandes rasgos éste es el asunto que ha servido para filmar La aventurera del pasaje Güemes, película que está destinada a gustar donde quiera que se exhiba. Acertada la dirección y apropiada y de buen gusto la mise en escena y buena la fotografía. Hay detalles en la película muy interesantes, como aquellos de las regatas y la carrera de caballos; esta última muy bien tomada y que será de gran emoción en el público si se le agregan algunos letreros indicadores. La interpretación excelente, destacándose la protagonista en su doble papel que ha sido de gran eficacia, el Sr. Morgan correcto y mesurado y Matías de Torres, el galán Vismora y demás intérpretes. El Sr. Irigoyen merece dentro de la modestia de actuación de lo novel en el mettier de director, un buen aplauso. La aventurera será estrenada brevemente. [Crítica, 8.5.1923].


Una carrera sensacional – Llena de incidencias y emociones es la que usted podrá ver mañana en el – Cine Esmeralda – En la interesante película nacional – La aventurera del pasaje Güemes – Toman parte en ella los populares jockeys – Vicente Fernández (Tapón), Ramón Pelletier, Francisco Arcuri, José Canal, Ramón Peña y otros – Exclusividad: Buenos Aires Film, Lavalle 1059. [Crítica, 22.5.1923, aviso publicitario ilustrado con una foto de caballos corriendo y al pie de una columna con información turfística].

La película nacional filmada en los estudios Buenos Aires La aventurera del pasaje Güemes, fue dada ayer a conocer. De este nuevo esfuerzo de la cinematografía nacional nos ocuparemos mañana con mayor extensión. [La Nación, jueves 24.5.1923, “Notas Cinematográficas” en la sección Teatros y Conciertos: “mañana” se convirtió en el día 5.6, pero obsérvese que ya en 1923 a una producción nacional se la consideraba como un “esfuerzo”, latiguillo que se siguió proclamando ad infinitum: la pregunta pertinente sería ¿por qué ningún empleado bancario, canillita, vendedora de tienda o ejecutivo industrial habla de su trabajo cotidiano como de un “esfuerzo” y para la gente del cine siempre lo fue –y lo sigue siendo?].

La película La Aventurera del Pasaje Güemes recientemente estrenada, puede contarse entre los ensayos felices de la cinematografía nacional. Está, por lo demás, concebida con el mismo espíritu que las otras cintas con motivos metropolitanos y si bien en cierto modo algunos episodios son el resultado de una visión acertada de las mil cosas que la ciudad ofrece al cinematografista como materia prima de primer orden para la ficción, adolece también de una falta, que otras veces hemos señalado y que consiste en la valoración extremosa de los aspectos externos de la vida urbana a costa de su sentido íntimo. Como ven nuestros cinematografista a la ciudad, como presentan en sus películas las modalidades colectivas que nos caracterizan, las ve todo transeunte. No quiere esto decir que esperemos ver en la pantalla lo que quizás sea tema únicamente abordable en el teatro o la novela; pero sí que se tratara de profundizar algo, por poco que fuera, la vida de la ciudad tan llena de sugestiones. Tiene, no obstante lo apuntado, La Aventurera del Pasaje Güemes momentos bien logrados. Algunos realizados con la eficacia que sólo es dado encontrar en las buenas cintas de los estudios importantes del extranjero y técnicamente también, como la parte de la carrera de caballos, es elogiable en su factura. [La Nación, martes 5.6.1923, “Notas Cinematográficas en la sección Teatros y Conciertos].


La Buenos Aires film estrenó su segunda producción, titulada La aventurera del pasaje Güemes, con argumento de Weisbach. Es un film sin pretensiones, bastante bien hecho, en el que se destacan una carrera de caballos, tomada con habilidad. De los intérpretes se lucen Vismara, la baronesa de Elinova, Torres y de la Vega. [Imparcial, nº 216, 12.6.1923, “Informaciones Cinematográficas”. La mención de un actor “de la Vega” puede ser un error, ya que así se llama un personaje, el dueño de los laboratorios en los que trabajan “Ricardo” y “Lidia”].

TAQ     La función privada tuvo lugar el domingo 6.5.1923, a las 10.30, en el cine Select Lavalle. Exhibiciones posteriores a las de su estreno se registran los días 28.5 en los cines Majestic, Palais Bleu, Teatro de la Princesa y Mignon Palace; 29.5 en los cines Florida, Majestic y The American Palace; 30.5 en el The American Palace; 5.6 en el Soleil Palace; 7.6 en el Almagro; 9.6 en el Alhambra; 12.6 en el Bijou; 15 y 19.6 en el Select (La Plata, BA); y 11.7 en el Standard. En 1924 aparece los días 6.1 en el Alhambra y 24.6 en el Standard. En 1925, el 18.12 en el Alhambra. En 1926, el 11.3 en el Miriam. En 1929, el 19.11 en el Imperio.

 

8. De nuestras pampas (1923) – Filmado antes de Sombras de Buenos Aires, fue sin embargo estrenado después. Un aviso publicitario publicado el 20.10.1923 en Imparcial dice que en su elenco “se destacan entre otros, el viejito Dillon (El Teodoro Roberts criollo)”: según la opinión de los especialistas del Halliwell’s Filmgoer’s and Video Viewer’s Companion (10ª edición, 1993), Theodore Roberts (1861-1928) fue “the grand old man of the silent screen”. Debut de José Gola.

SIC     El amor de una mujer de cabaret y la pasión noble y fuerte de un gaucho, sirven de tema a esta producción, en la que con fidelidad se retrata nuestras costumbres camperas y se ofrece el rudo e interesante contraste de la mujer pervertida y el hombre sano y fuerte, en lucha amorosa que complica la sensibilidad de un muchacho de la ciudad, obsedido por el oropel de la morbosa flor de cabaret, que es la cortesana. Los escenarios de este film son naturales en su mayor parte, lo cual contribuye a dar un aspecto más característico a la producción. No faltan, sin embargo, los interiores de lujo y los típicos aspectos del cabaret porteño, en que vuelcan sus fortunas los ricos viciosos y dejan su salud ciertos jóvenes amantes de los paraísos artificales. [Crítica, martes 9.10.1923, fragmento].

Fue bien recibida esta mañana por el público de invitados a la exhibición privada, el film de producción local De nuestras pampas, una de cuyas escenas principales reproducimos. La historieta de una mujer que huye “del negro océano de la inmunda ciudad” y que cuando cree haber hallado un poco de tranquilidad a su espíritu en el campo donde se ha refugiado, despierta en un adolescente campesino una loca pasión, a la que no quiere corresponder por no considerarse digna de ella, regresando a vivir su execrable vida pasada; y la casi perdición del enamorado que está a punto de estrangularla en el cabaret y a quien salva providencialmente su hermano que presentía la tragedia, da oportunidad para presentar los consabidos cuadros de contrastes entre el limbo de la vida pastoril y el infierno de la vida metropolitana. Pero, el mérito de la película está en su presentación, en donde se acusa una vez más los progresos técnicos que ha alcanzado ya la industria cinematográfica argentina. Caracterizaciones de personajes muy interesantes, fotografías excelentes, bellos paisajes, dan una idea de lo que está en condiciones de hacer artísticamente el film local. [La Razón, domingo 28.10.1923, “Novedades Cinematográficas” en la sección Teatros-Arte-Artistas-Cine].


Ilustramos estas páginas con cuatro escenas del próximo estreno de la Buenos Aires Film, la simpática entidad productora, a cuya labor se debe un número de películas no presentadas hasta ahora por ninguna otra productora argentina en una sola temporada. De nuestras pampas, es un film bien realizado, con argumento interesante y con intérpretes eficaces. Ha sido dirigida esta película, como las anteriores de la misma empresa, por el señor Julio Irigoyen, quien da muestras de indiscutibles calidades de director. [Imparcial, nº 237, sábado 3.11.1923].

Un trozo de nuestra vida campera llena de emociones y sentimientos – Domadas de potros; Rodeo; Yerra; Payada de contrapunto y otras diversas notas de nuestras costumbres nacionales – Un film que gustará a todos. [Texto publicitario, martes 6.11.1923].

Cuando los estudios cinematográficos del país logren abandonar esa predisposición a lo sainetesco que los caracteriza, habrán avanzado un trecho considerable en la distancia que separa su producción de la de aquellos que en Estados Unidos y Europa marchan a la cabeza de esa industria. Cada vez que los cinematógrafos de la ciudad anuncian el estreno de una película nacional, el público que se dispone a presenciarlo sabe de antemano que van a poner ante sus ojos la figura fuerte y sana de un muchacho de campo, la menos sana, pero más perturbadora de una mujer de la ciudad y a referirle en seguida cómo aquel cayó en la red de seducciones que ésta le tendiera y abandonando su hogar corrió tras ella para encontrarla, por fin, en Buenos Aires con la mente ajena completamente a todo recuerdo de su amor pasajero. Así el desarrollo de la película no logra interesarlo como fuera de desear: fijada la atención en el desenlace previsto, el espectáculo se da a barajar cálculos acerca de si el protagonista la matará al encontrarla o si, por el contrario, la fulminará con una mirada de desprecio. Y cuando después de algunos actos, se llega al desenlace, se encuentra al espectador con que la comedia ha terminado sin haberla podido gustar en sus hermosos paisajes, en sus escenas camperas y en los mil detalles que concurren para el éxito de una buena película.

   Nos sugiere este breve comentario De nuestras Pampas, película de asunto campero filmada por la Compañía Buenos Aires, que acaba de estrenarse. Sus comienzos predisponen favorablemente: la visión del campo, el trabajo en la tierra y las rudas faenas del rodeo, han sido tomadas con una nitidez acaso no superada hasta hoy por la cinematografía nacional. La fábula se desenvuelve con armoniosa unidad y, al propio tiempo, salpicada de incidencias hermosas, como la payada que da ocasión a transcribir algunas conocidas y elogiadas por el ingenio que en ellas demuestran los payadores, las que se suceden en la pulpería y entre las cuales se ha tenido la habilidad de intercalar algunas cómicas realizadas a costa de recursos simples y, por lo mismo, eficaces; pero el asunto pierde buena parte de su interés cuando traslada los personajes a Buenos Aires, los hace desfilar por los antros del vicio, para dejarlos, por fin, en un cabaret donde la obra encuentra su epílogo.

   Blanca Oliver y Rodolfo Vismara, que hemos visto actuar en otras películas, realizan en ésta una labor que, sin despertarnos mayor entusiasmo, consideramos ajustada; José A. Dillon, actor nuevo en el cinematógrafo, encarna hábilmente el papel de un viejo criollo, y el actor Rocha, cuyo nombre no se consigna en los programas, es, a nuestro juicio, el que se destaca entre todos al caracterizar la ruda y noble figura de Juan Luis. [La Nación, jueves 8.11.1923, “Notas Cinematográficas” en la sección Teatros y Conciertos].


Las continuas exhibiciones de esta película, cuya programación no puede ser más extraordinaria, han ido interesando al público, hasta poder señalarse como un éxito la explotación. [Imparcial, nº 239, sábado 17.11.1923].

TAQ     La exhibición privada para invitados especiales fue concretada el domingo 28.10.1923, por la mañana, en el cine Select Lavalle. Tras su estreno oficial, fue programado los días 7.11 en los cines Gaumont, Teatro de la Princesa, Select Lavalle, Petit Splendid, Crystal Palace y The American Palace; 8.11 en los cines Select Lavalle, Soleil Palace, Cervantes, Apolo y The American Palace; 9.11 en los cines The American Palace, Ideal Palace, Palais Bleu, Palais Blanc y Bijou; 10.11 en los cines Moderno, Universal, Las Familias, Rivadavia Palace y Montes de Oca; 11.11 en los cines Standard, Jorge Newbery, Royal Park, Saavedra y Juan de Garay; 12.11 en los cines Teatro de la Princesa, Select Lavalle, Standard, Soleil Palace y Universal; 13.11 en los cines San Martín de Flores, Atenas, Minerva, Primera Junta, Moreno y Las Familias; 19.11 en el Etoile Palace; 20.11 en el Park; 27.11 en el Elite; 29.11 en el Presidente Roca; y 22.12 en el Alhambra, comenzando 1924 precisamente en esta última sala, el 10.1. En 1925 fue programado el 14.12 en el Alhambra, y en 1926 el 25.2 en el Miriam.

 

La aventurera del pasaje Güemes
Argentina, 1922-1923
35mm / B&N / 6 actos = aproximadamente 55’

EQ     CP, CD: Buenos Aires Film. P: Julio Irigoyen y Roberto Irigoyen. D: Julio Irigoyen. G: Julio Irigoyen, sobre argumento de Alberto T. Weisbach. F, CM: Roberto Irigoyen. C: Julio Irigoyen. LOC: BA (Hipódromo Argentino en Palermo) y provincia de BA (Delta del Tigre). FR: diciembre 1922 a febrero 1923. LC: 23.5.1923, cine Esmeralda.

I&P     Rodolfo Vismara (Ricardo), baronesa de Elinova (Lidia – madame Lafond), Adolfo de Torres, Henry Morgan (comerciante de la Vega), Augusto Goçalbes y la aparición como ellos mismos de los jockeys Ramón Pelletier, Ramón Peña, Vicente Fernández “Tapón”, Francisco Arcuri y José Canal.

 

De nuestras pampas
Argentina, 1923
35mm / B&N / 6 actos = aproximadamente 55’

EQ     CP, CD: Buenos Aires Film. P: Julio Irigoyen y Roberto Irigoyen. D: Julio Irigoyen. G: Julio Irigoyen, sobre argumento de Leopoldo Torres Ríos. F, CM: Roberto Irigoyen. C: Julio Irigoyen. LOC: BA y provincia de BA. FR: enero y febrero 1923. LC: 6.11.1923, cines Esmeralda y Petit Splendid.

I&P     Blanca Olivier (Susana), Rodolfo Vismara (Horacio), Adolfo de Torres (Anastasio), Cesáreo Rocha (Juan Luis), José A. Dillon (Lauro Alemany), Totón Podestá, Ana Murray (Jacinta), Saturnina Medina, Elena Viesi, Alfredo de Treviño “Oñiverta”, Gloria Grat, José Ramírez, José Gola (extra).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

FILMS Julio Irigoyen: Prontuario de un marginal 7. La aventurera del pasaje Güemes (1922-1923) – Este fue el p rimero de dos títulos ...