CINEASTAS
Tres teatreros
Como casi todos sus colegas contemporáneos, Enrique García Velloso (Rosario, provincia de Santa Fe, 22.2.1880 –alguna fuente cita 2.9.1880– / Buenos
Aires, 27.1.1938) fue escritor, periodista y crítico además de docente,
director, adaptador, traductor y hasta pionero benefactor, puesto que organizó
y resultó el primer presidente de la Casa del Teatro, sin olvidar su costado
empresarial, ya que supo ser el concesionario del teatro al aire libre José
Hernández (1920), diseñado por Lola Mora, además su socia en el negocio. Su
teatrografía suma un centenar de títulos: Alberto Luis Quaranta apunta (en La
Prensa del 24.5.1964) que “ha sido comparado con Sardou en el cultivo de
todos los géneros”, puesto que “escribió zarzuelas, entremeses, sainetes
gauchescos, piezas de enredo, comedias de costumbres, dramas sociales e
históricos, tragicomedias y hasta operetas, dejándose llevar en cada ocasión
por las tendencias dominantes del momento. Sus obras lo enhestaron
indiscutiblemente a una situación de privilegio dentro de nuestra producción
dramática, no sólo por el carácter limpio, bien intencionado de las piezas,
sino también por la pulcritud del estilo, la fluidez del diálogo y la opulencia
de su ingenio desbordante”, y agrega que “fue uno de los iniciadores de la «era
ciudadana» de nuestro teatro, en contraposición a las muestras gauchescas de
los primeros tiempos”. Quaranta no deja de señalar que García Velloso fue
“acusado” por la crítica de que, “valido de su habilidad como constructor y
confiado a la exuberancia de su ingenio, sacrificó la calidad a la cantidad,
sin crear grandes caracteres ni estudiar con detención hondas pasiones”.
Accedió al cine por la puerta
grande y en momentos en que era el crítico teatral más respetado de su tiempo
desde las páginas de La Nación.
Gestionado e interpretado por personas de la sociedad porteña considerada
“alta”, a cuyos fastos y dolencias ese matutino dedicaba varias columnas
diarias, Amalia fue ampliamente
difundido en sus páginas también porque la presidenta de la Sociedad del Divino
Rostro era una Mitre, esto es, el apellido dueño del diario, y porque
García Velloso pertenecía asimismo a la high class y, como jefe de la
página de teatro, estaba en condiciones de “chivear” a su antojo. Aparte su
estreno en función de gala en el teatro Colón, el film tuvo luego una exitosa
carrera comercial.
La impresión que, un siglo
después, deja una visión de Amalia es la de que se trataba, en verdad,
menos un hecho artístico que una ostentosa muestra del señorío de la alta
burguesía porteña, que por entonces era en verdad poderosa y con este film hizo
cuestión de que la plebe lo comprobara y eventualmente la envidiara. Como sea,
es sin lugar a dudas el primer gran clásico de la historia del cine argentino y
un título influyente por diversas razones: también fue el primero de lo que
luego se consideró “largometraje”, esto es, de más de una hora de duración; la
primera superproducción; el primero en contar con una amplia promoción
periodística; y el primero en ser exportado, en este caso a Uruguay y Chile.
Aunque no disimula su estructura teatral, la fuerza de su historia y de sus
personajes logra que sea visto con agrado, como si se estuviera hojeando un
álbum de viejas fotos.
García Velloso insistió en el
rubro con Mariano Moreno y la Revolución
de Mayo, sobre aspectos de la vida política de Mariano Moreno (1778-1811),
abogado argentino que fue secretario del primer gobierno americano fundado el
25.5.1810 y uno de sus más activos revolucionarios, y con Un romance argentino, argumento original suyo que sigue la senda
romanticoide y benéfica de Amalia y
cuya realización algunas fuentes atribuyen a Angélica García de García
Mansilla. A comienzos de 1928 el mítico editor Manuel Gleizer le publicó dos
volúmenes que en total reunían seis cuentos, La jugadora de póker y El
falsificador de emociones. El mismo, en 1942, publicó un libro de memorias.
Su popularidad y prestigio fueron tales que Luis Macchi lo convirtió en
personaje –secundario, por cierto– de Parra (1.4.1976, Ateneo), pieza en
la que fue interpretado por Ricardo Martínez Paz. Su hermano Armando era
cronista hípico en La Razón hacia
1930.
El enorme prestigio ganado por el español Antonio Cunill Cabanellas (Barcelona, provincia de Cataluña,
27.8.1894 / Buenos Aires, 17.2.1969) en el ámbito teatral resultó inversamente
proporcional a su sonoro fracaso en el del cine. Hijo del actor Juan Cunill,
estudió teatro con el renombrado Adrián Gual, viajó a la Argentina en 1910 y
volvió, ya para radicar, en 1915. Al principio fue actor, y ya en 1916
protagonizó, escribió y dirigió dos réplicas criollas y cortas a los films de
Chaplin. Hacia finales de los 20 estrenó sus primeras piezas como autor: “Con
sólo dos producciones logró imponer condiciones de escritor culto y un sentido
de modernidad en sus concepciones” (La
Prensa, 3.5.1931). El comediógrafo y el director le ganaron al actor, y
casi sin quererlo se encumbró como maestro de actores, en un principio desde la
Escuela Nacional de Arte Dramático y desde 1936 como director del Teatro
Nacional de Comedia, que él creó, lo mismo que el Instituto Nacional de
Estudios de Teatro: en ese medio su nombre es legendario.
Atentos a tamaños méritos, los directivos de Lumiton le ofrecieron dirigir la versión cinematográfica del clásico Locos de verano, que había sido estrenado en 1905 y una de cuyas producciones posteriores, la de 1936, había dirigido Cunill mismo. El film demuestra que su director carecía del más mínimo sentido visual, ya que mantuvo intacta la estructura teatral aunque acentuó el humor; su labor descuella, en cambio, en el rendimiento de su notable elenco. Los problemas que el novel director afrontó durante el rodaje debieron ser solucionados, una vez concluido, por el joven Carlos Hugo Christensen, quien debió refilmar algunas escenas y reorganizar la compaginación; de cualquier modo, se sigue viendo con agrado porque, más allá de sus evidentes renuncios en términos formales, hace prevalecer la furibunda diatriba de Gregorio de Laferrère contra una clase social a la que indisimulablemente aborrecía pero a la que observaba con cierta piedad disfrazada de ternura. Luego fue contratado por la Pampa Film para dirigir Delirio, versión de un éxito teatral de Darthés y Damel, que comenzó a realizar el 13.9.1943: al no dar pie con bola, días después fue reemplazado por Arturo García Buhr, quien lo firmó.
En mayo 1960 decidió retirarse
de la actividad, por lo que fue despedido en un multitudinario y respetuoso
acto público seguido por una comida privada que le dedicó la gente del teatro.
Su hijos se dedicaron al cine, Antonio, apodado “Tito”, como director y Carlos
como ayudante de dirección, nacidos ambos de su matrimonio con Isabel Santos,
una “civil” que era hermana de María Santos, a su vez casada con Olimpio
Bobbio, ambos notables actores. Inaugurada en abril 1979, la sala del tercer
subsuelo del teatro General San Martín fue bautizada “Antonio Cunill
Cabanellas”.
Vehemente hombre de teatro, precursor del término “independiente” en épocas en que la actividad era comercial a ultranza; polemista virulento que supo hacerse de enemigos (el más salvaje, el diario El Nacional); escritor que adscribía al Grupo de Boedo; vocal de la primera Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Escritores fundada en octubre 1928, Leónidas Barletta (Leónidas Agesilao Barletta; Buenos Aires, 29.8.1902 / 15.3.1975) publicó la novela Vidas perdidas (1926) y también algunos cuentos en La Prensa, el primero de los cuales fue Tormento el 1.1.1930, pero pasó a la historia por haber creado, a inicios de los años 30, el mítico Teatro del Pueblo, cuyo primer espectáculo tuvo lugar el viernes 14.8.1931 en el cine Social –ex Universal Palace y futuro Hollywood– que estaba ubicado en Lácar (actual Francisco Solano López) y la avenida San Martín, barrio de Agronomía: esa única noche se ofreció un programa que escuetas gacetillas en algunos diarios enumeran en el orden siguiente: La conferencia por José Petriz, El cafetín, canciones por Virgilio San Clemente, La madre ciega de Juan Carlos Mauri por José Petriz y María Novoa, Comedieta burguesa de Alvaro Yunque por Hugo Devieri, Amelia D. de Korn, Virgilio San Clemente y María Novoa, y El pobre hogar de Juan Carlos Mauri por Hugo Devieri, María Rosa Fernández y Américo Bigot. Sin embargo, su “verdadero debut” se produjo el 7.10 siguiente en el auditorio de la Asociación Wagneriana (Florida 936) con la representación de La madre ciega y El pobre hogar además de Títere de pies ligeros de Ezequiel Martínez Estrada, títulos que, curiosamente, no eran piezas teatrales sino adaptaciones escénicas de cuentos (los dos primeros) y un poema. El grupo inauguró sala propia el 18.12.1931 en Corrientes 465.
El Teatro del Pueblo estaba
conformado por un grupo fijo de actores (incluyendo a Josefa Goldar, esposa de
Barletta) y estrenó la obra Los afincaos
el 12.9.1940 en su nueva sala de la avenida Corrientes 1530. Las críticas
fueron entusiastas y el público apoyó el espectáculo, por lo que alguien tuvo
la idea de que fuera adaptado al cine. El film, rodado en marzo y abril 1941 en
los Estudios San Miguel con personal técnico de esa empresa, resultó una
experiencia adversa ya que Barletta no le había “tomado la mano” al cine: es
lento hasta la exasperación y produce el efecto contrario al que buscaron sus
autores, de denuncia social, mostrando a sus personajes del interior del país
como vagos, sometidos, ladinos, entregadores, salvajes, indolentes, ignorantes,
borrachos y brutos. Inteligentemente, Barletta no reincidió.
El hombre, que se consideraba
un “socialista defensor de los pobres” y era visto como un “militante romántico
de la izquierda”, publicó, además de los citados textos iniciáticos en La Prensa, una importante cantidad de
novelas, cuentos, ensayos y poemas y fundó al menos cinco publicaciones cuyos
títulos son muy significativos acerca de su posición ética: Metrópolis, Conducta, Principios, Presente y Propósitos. A sus 66 años de edad le fue amputada una pierna. El
corto estudiantil La flor (Julio
Babenko, 1968) adapta uno de sus relatos breves. Un sobrino-nieto suyo llamado
Miguel Colombo se dedicó al cine documental y el cuarto de los videos de
largometraje que escribió, dirigió y compaginó se titula Leónidas (2018).
FILMOGRAFIAS
Enrique García Velloso:
01. Amalia (1914) 35mm, B&N, 105’. CP:
Max Glücksmann.
P: Max Glücksmann. G:
EGV, sobre la novela de José Mármol. F: Eugenio Py. I: Susana Larreta y Quintana, Luis
García Lawson, Jorge Quintana, Lucía de Bruyn, José Miguens, Raquel Aldao, EGV.
LC:
12.12.1914.
02. Mariano Moreno y la Revolución de Mayo
(1915) 35mm, B&N, 70’. CP: Max Glücksmann. P: Max Glücksmann. G: EGV. F: Eugenio
Py. I: Pablo
Podestá, José J. Podestá, Héctor Quiroga, César Fiaschi, Celestino Petray, Juan
Ciencia, José Casamayor, José Brieva, Angel Quartucci, Luis Fagioli, Alfredo
Lliri, Héctor Calcaño, Casimiro Ros, Elías Alippi, Camila Quiroga, Blanca
Vidal, Aurelia Ferrer, Pedro Quartucci. LC: 20.4.1915.
03. Un romance argentino (1915) 35mm, B&N. CP:
Max Glücksmann. P: Max Glücksmann. G: EGV. F: Eugenio Py. I:
Jovita García Mansilla, Estanislao Pirovano, marquesa de Salamanca, Delfín
Huergo. LC: 6.12.1915.
Otras actividades en cine: Gabino
el mayoral (Py, 1907, cortometraje que recorta apenas un número musical de
su pieza teatral) / G de Trinidad Guevara
(Francisco Defilippis Novoa, 1920, sobre su novela, de rodaje inconcluso) / Te
quiero con locura (idem, John Boland, EEUU, 1935, versión de su pieza
teatral Una cura de reposo), Besos
brujos (José A. Ferreyra, 1937, adaptación de su cuento), Eclipse de Sol (Luis Saslavsky,
1942-1943, sobre su pieza teatral), El baño de Afrodita (Una cana al
aire, Tito Davison, MX, 1949, versión de Una cura de reposo) y El
tango en París (Arturo Mom, 1956, sobre su pieza teatral).
Antonio Cunill Cabanellas:
01. Carlitos en Buenos Aires (1916) 35mm, B&N, 15’. CP: Cooperativa Biográfica. G, I: ACC. F: Emilio Peruzzi. LC:
6.4.1916.
02. Carlitos de Buenos Aires y la huelga de
barrenderos (1916) 35mm,
B&N, 15’. CP: Cooperativa
Biográfica. G, I: ACC. F: Emilio Peruzzi. LC: 28.5.1916.
03. Locos de verano (1941) 35mm, B&N, 75’. CP: SA Radio Cinematográfica Argentina
Lumiton. G: Tito Davison, sobre la
pieza teatral de Gregorio de Laferrère. F:
José María Beltrán. I: Eva Franco,
Enrique Serrano, José Olarra, Arturo García Buhr, Irma Córdoba, Guillermo
Battaglia, María Santos, Florindo Ferrario, Semillita. LC: 25.2.1942.
04. Delirio (1943) 35mm, B&N, 72’. CP: Pampa Film SA. D:
ACC – Arturo García Buhr. G: Conrado
Nalé Roxlo, sobre la pieza teatral ¡Delirio!,
de Camilo Darthés y Carlos Damel. F:
Hugo Chiesa. I: Irma Córdoba,
Raimundo Pastore, Arturo García Buhr, Roberto Fugazot, Rosa Rosen, Iris
Portillo. LC: 17.3.1944.
Otras actividades en cine: AANA como “un jugador” en El jugador (León Klimovsky, 1947).
Actividad como autor teatral: Comedia sin título (5.10.1927,
Marconi), ¡Ni él, ni ella! (9.8.1928, Marconi), Tú mandas
(24.7.1931, Liceo), Chaco (1.9.1932, Liceo).
Actividad como D de puesta en escena en TV: Para el ciclo Teatro en TV (1954, Canal 7): La soif de Bernstein, La rosa azul de Borrás, La cola de la sirena de Nalé Roxlo y Cyrano de Bergerac de Rostand / Para Teatro en la noche (1955, Canal 7): Pygmalion de Shaw / Para Teatro universal (1955, Canal 7): The petrified forest de Sherwood, Born yesterday de Kanin y Primavera en otoño de Martínez Sierra /
Para Teatro del sábado (1957, Canal
7): Delirio de Darthés y Damel
(21.9), Rigoberto de Mook (28.9), En familia de Florencio Sánchez (5.10), La soif de Bernstein (La sed, 12.10), Querer… y cerrar los ojos de Pico (19.10), La importancia de ser ladrón de Gustavino (26.10), Los mirasoles de Sánchez Gardel (2.11), Requiem for a nun de Faulkner (Requiem para una mujer, 9.11: en el
aviso publicitario no figura Cunill, pero debe haber sido un olvido
involuntario), Cartas de amor de José
León Pagano (16.11), El hombre de mundo
de Ventura de la Vega (23.11), La jaula
de oro de Cayol (30.11) y tal vez también Por arte de magia de Juan Carlos Ferrari (¿?) / Para Teatro del sábado (1958, Canal 7): Locos
de verano de Laferrère (6.9), Servidumbre
de Martínez Cuitiño (13.9), M’hijo el
dotor de Sánchez (20.9), La conquista
de Iglesias Paz (27.9), La rosa azul
de Borrás (4.10), La mujer del otro piso
de Homero Guglielmini (11.10), 3.000
pesos de Darthés y Damel (18.10), La
novia de los forasteros de Pico (25.10), Un guapo del 900 de Eichelbaum (1.11) El caballero Varona de Jacinto Grau (8.11), Olympia de Molnar (15.11), El
baile de Neville (22.11), Trenta
secondi d’amore de Aldo De Benedetti (29.11), Mon crime de Verneuil (Mi
familia es muy decente, 6.12), Viaggio
di nozze de Ezio D’Errico (13.12) y Gli
ultimi cinque minuti de Aldo De Benedetti (Cinco minutos antes, 20.12) / Para La Casa del Teatro (1960, Canal 9): Bajo la garra de Laferrère.
Leónidas Barletta:
01. Los afincaos (1941) 35mm, B&N, 85’. CP: Teatro del Pueblo. G:
LB, sobre la pieza teatral de Bernardo González Arrili y Enzo Aloisi. F: Mario Pagés. I: Catalina Asta, José Alvarez, Remo Asta, Juan Carlos Bettini,
Juan Eresky, Celia Eresky, Rosa Eresky, Mari Galimberti, Josefa Goldar, Mario
Genovesi, Fernando Guerra, Oscar Gutiérrez, Roberto Leydet, Emilio Lommi, Mecha
Martínez, Olga Mosin, Pascual Naccarati, José Petriz, Nélida Piuselli, Marister
Uslenghi, José Veneziani. LC:
28.10.1941.
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