jueves, 8 de octubre de 2026

PERFILES / GENTE DEL CINE

Luisito y el Colorado, goodfellas

Se trata de Luis La Valle y Bernardo Zupnik o, para no herir susceptibilidades, Bernardo Zupnik y Luis La Valle, superstars de la distribución de films desde la segunda mitad del siglo XX. La Valle se me entrometió noches pasadas en un sueño cuyo guion se evaporó al despertar, aunque quedó firme su imagen: el uno arrastró al otro en mi memoria y casi que entre ambos me obligaron a escribir estos recuerdos.

   Al primero que conocí fue a Bernardo Zupnik (Buenos Aires, 19.7.1942), a quien todos llamábamos “el Colorado”, por razones obvias. Fotógrafo como su padre, trasladó ese hobby al cine de manera profesional iniciándose en el terreno específico del publicitario, en equipos de Producción de dos de las empresas más representativas de la época, la de Fischerman y Arce y la de Raúl de la Torre. Hacia 1965 se asoció a Walter Achúgar, Armando Bresky y Cacho Pallero en Renacimiento Films, distribuidora de corta vida cuyo primer lanzamiento, el 1.6.1967 en los cines Libertador y Paramount, fue el Aniceto original de Favio. Renacimiento era una marca que Walter detentaba en Montevideo, y los muchachos fijaron su oficina en el 8º piso de Lavalle 2016, esto es, la misma del Cine Club Núcleo, en la que en aquellos días yo era el empleado todo-terreno. Casi naturalmente, me encargaron ocuparme de la Prensa de sus dos siguientes estrenos, el brasileño Dios y el Diablo en la tierra del sol y el italiano I pugni in tasca.

Puenzo, Zupnik, Renán, Desanzo y Campanella

   Zupnik siguió su camino en el rubro Producción e intervino en una buena cantidad de largometrajes importantes, como se puede observar más abajo, en su filmografía, hasta que en algún momento decantó por el de la Distribución, en empresas bautizadas Patagonia Films SA, Faro Film SRL (con Marcelo Piñeyro y Oscar Kramer), FilmArte SRL, Distribution Company Argentina SA y Distribution Company Sudamericana SA. Uno de sus mayores éxitos fue Las cosas del querer: de paso por Madrid, fue a un cine para ver a Pepe Soriano en El mar y el tiempo y allí pasaron el trailer del de Chávarri, cuyas imágenes, en sus palabras, lo fascinaron. Enterado de que lo vendía Televisión Española, compró sus derechos para la Argentina y lo estrenó en Buenos Aires el 1.3.1990 a través de Faro, resultando un éxito instantáneo: durante todo ese año, a pesar de una hiperinflación galopante, fue visto por 350.000 espectadores, a 35 centavos de dólar cada ticket. Ni siquiera en España tuvo tanto éxito, por lo cual en septiembre 1990 inició gestiones tendientes a producir la segunda parte: intentó primero contactar a Miguel de Molina, el gran artista español en cuya vida y obra se habían inspirado los guionistas, con Emilio Ariño como nexo, pero la reunión nunca pudo concretarse, ya que Molina estaba furioso contra esa versión de su vida –aunque no la había visto– y se negaba a toda posibilidad de una continuación. Esto frustró los planes de Bernardo, quien hasta había encargado a un amigo periodista una investigación histórica sobre las actividades de Molina en la Argentina, trabajo que ni siquiera fue iniciado. La anhelada segunda parte la hicieron otros, y no fue tan buen negocio.

Manuel Bandera y Angela Molina
en Las cosas del querer

   Entre otras actividades tardías, fue docente en la FUC y en la ENERC; director adjunto del INCAA en la breve gestión de Pacho O’Donnell (1995); y presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de la Argentina (2018-2020). Gran tipo, honesto, jodón, gustoso de aparecer en pequeñas partes de los films que producía: la última vez que nos cruzamos fue una mañana y de pura casualidad en Callao al 500, iba bien trajeado y “de paseo, ya no tengo tanto que hacer como antes, ahora se ocupa Paula”. Su hija.

 

Los caminos de Zupnik y La Valle se cruzaron –aparte el hecho cierto de tener hijas continuadoras del negocio– en Se acabó el curro, una coproducción argentino-peruana que pertenece al grupo de títulos que, sobre el final de la dictadura militar 1976-1983, se atrevían a destapar algunas de sus ollas podridas. Este –como el de Fernando Ayala del año anterior– habla de la “plata dulce” del ministro de Economía José Martínez de Hoz y de la euforia que se apoderó de los argentinos por comprar lo que fuera, pero barato, rápido y de a dos. Su título en Perú, Compre antes que se acabe era más representativo para esta comedia armada por tres distribuidores (el tercero era Mario de Pedro) con la idea de capitalizar en cine la enorme popularidad televisiva del cómico peruano Tulio Loza, que reventaba el rating cada semana. Como asistente de Producción figura Marta Caruso, entonces esposa de La Valle, quien tuvo un breve paso por la industria.

 

En cuanto a Luis La Valle (Buenos Aires, 22.8.1940): su cuerpo de gigante no guarda relación con su bonhomía, su timidez, su parquedad, por lo que estas virtudes le ganan al físico y por ello siempre fue “Luisito” para sus amigos. A comienzos de los 70 me convocó para que me ocupara de la Prensa de la distribuidora de la que era subgerente, Locegu Producciones SCA: Lo era Clemente Lococo, ce era Ricardo Cella y gu Ricardo Gutiérrez; La Valle había comenzado su aventura en el cine como empleado de Clemente Lococo SA. Entre agosto 1971 y noviembre 1972 trabajamos codo a codo en el lanzamiento de una veintena de films extranjeros, él ocupándose de la publicidad (presupuestos, pautas, medios) y yo de la prensa, redactando gacetillas y elaborando pressbooks en épocas en que éstos eran suministrados sólo por las distribuidoras yanquis que los recibían ya escritos e impresos en Hollywood. Debo decir, sin falsas modestias, que fui pionero en ese rubro específico, perfeccionando lo que muchos años antes habían esbozado colegas como Ricardo De Angelis y Vicky Di Núbila. La Valle mostraba un gran entusiasmo por esa novedad, y en el caso de Sacco y Vanzetti aportó materiales valiosísimos traducidos del italiano por él mismo. Aparte este de Montaldo, el mayor éxito de aquella gestión resultó el británico Melody, un blockbuster mundial.

Mark Lester en Melody

   Tras su paso por Locegu, Luis se independizó asociándose a Mario De Pedro en Eurocine SA, cuyo local en Tucumán 1978 nunca abandonó. Su primer estreno, el 20.3.1980 en el Trocadero, fue La colegiala aprende de todo, comedia italiana de un subgénero que hacía furor en la Argentina en tiempos de censura, pero también distribuyó kung-fús diversos, varios de Claude Zidi y algunos de calidad dirigidos por Polanski, Risi, Saura, Scola, Montaldo, Chérau, Cronenberg, Lajos Koltai, Woody Allen, Ripstein y muchos más: a Luis siempre le importó la calidad de sus productos, apostando sobre la base de otros títulos más convencionales, más “comerciales”, que los cubrieran. Raramente uno argentino, aparte el propio Se acabó el curro: sólo Como un avión estrellado.

   Hacia mediados de 1991 supo, no recuerdo cómo, que yo estaba sin trabajo periodístico y me convocó a Eurocine para hacer otra vez juntos lo que habíamos hecho veinte años antes. Fue como si el tiempo no hubiera pasado: el mismo entusiasmo, el mismo fervor de su parte para hacer lo mejor posible por cada estreno. Entre septiembre 1991 y finales de 1994 lanzamos más de 30 largometrajes de todo tipo y pelaje, desde el documental En la cama con Madonna hasta una renovada versión de Cumbres borrascosas pasando por Kurosawa, Altman, Wenders, Fellini, Ferrara, Branagh, Mira Nair. Fue mi último conchabo en el rubro.


 Aunque no estaba obligado, iba casi todos los días al local de Tucumán y Ayacucho porque en verdad me resultaba placentero hacerlo. No sólo Luis: sus hijas, Valeria y Carolina, lo secundaban con creciente entusiasmo, y Luisito, cada día, esperaba ansioso la hora del almuerzo para invitarnos a almorzar en un local cercano; de hecho, creo que lo que más le gusta en la vida, incluso más que el cine, es comer, cocinar, viajar y agasajar; no por casualidad en su cuenta de FaceBook publica más cantidad de “cocina” y “viajes”, ambos preferentemente all’italiana, que de “cine”. Sin pretender mancillar su reconocida masculinidad, debo decir que siempre amé a este tipo, sólo por ser tan buena persona.

 

FILMOGRAFIAS

Bernardo Zupnik:

The Players versus Angeles Caídos (Alberto Fischerman, 1968: PE para Top Level SRL + AANA en La Fiesta de los Espíritus), Este loco verano (Fred Carneano [Fernando Arce], 1969-1970: PE para Top Level SRL + FF NA + actor: “Samuel”, acreditado 17º), Crónica de una señora (Raúl de la Torre, 1970-1971: JP para Raúl de la Torre Producciones + AANA como “empleado de Patricio Lucchini” [Federico Luppi]), La tregua (Sergio Renán, 1974: PE para Tamames Zemborain SA Productora Cinematográfica), Las sorpresas (Luis Puenzo – Carlos Galettini – Alberto Fischerman, 1975: PE para Tamames-Zemborain Producciones SRL), Sola (Raúl de la Torre, 1976: PE para Raúl de la Torre & Asociados SRL + AANA como “cajero del 2º restaurante”), Saverio el cruel (Ricardo Wulicher, 1977: PE para Cañás-Flores Producciones SA + AANA como “lacayo-portero en la fiesta”), Cuatro pícaros bomberos (Carlos Galettini, 1978: DP para Pino Farina Producciones + AANA como “invitado estrafalario”), Se acabó el curro / Compre antes que se acabe (Galettini, A/PE, 1983: PA para Eurocine SA / Tercinema SA –Lima– + AANA como “mozo”), La Rosales (David Lipszyc, 1984: PE para LDG Films SA + AANA como “un oficial en el juicio”), Les longs manteaux / Expreso a la emboscada (Gilles Béhat, F/A, 1985: DP para Les Films de la Tour –París– y TF1 Films Production –París– / AKF y Asociados SA), Nueces para el amor (Alberto Lecchi, A/E, 1999: PA para Zarlek Producciones SA / Tornasol Films SA –Madrid–), El nido vacío (Daniel Burman, A/E/F/I, 2007: PA para BD Cine SRL / Wanda Visión SA –Madrid– / Paradis Films –París– / Classic Films SRL –Roma–), Alex, usina de talentos (Roberto Bernardis, 2012: TEST), Wakolda (Lucía Puenzo, A/F/E/NOR/EEUU, 2012: COP para Historias Cinematográficas SA, Televisión Federal SA y Distribution Company Sudamericana SA / Pyramide Productions –París– / Wanda Visión SA –Madrid– / Hummel Film –Oslo– / The Stan Jakubowicz Co. –Miami–), Un importante preestreno (Santiago Calori, 2015: TEST) y Los que aman, odian (Alejandro Maci, 2016-2017: COP para Patagonik Film Group SA y Distribution Company Sudamericana SA).

Luis La Valle:

Se acabó el curro / Compre antes que se acabe (Carlos Galettini, A/PE, 1983: PE para Eurocine SA / Tercinema SA (Lima).

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FILMS MENCIONADOS:
Como un avión estrellado (Ezequiel Acuña, 2004)
Las cosas del querer (idem, Jaime Chávarri, E, 1989)
Deus e o Diabo na terra do sol (Dios y el Diablo en la tierra del sol, Glauber Rocha, BR, 1963)
Este es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más… (Leonardo Favio, 1965)
La liceale seduce i professori (La colegiala aprende de todo, Mariano Laurenti, I, 1979)
Maddonna: Truth or dare (En la cama con Maddonna, Alek Keshishian, EEUU, 1990)
El mar y el tiempo (Fernando Fernán Gómez, E, 1989)
Melody (idem, Waris Hussein, GB, 1970)
I pugni in tasca (idem, Marco Bellocchio, I, 1966)
Sacco e Vanzetti / Sacco et Vanzetti (Sacco y Vanzetti, Giuliano Montaldo, I/F, 1970)
Wuthering Heights (Cumbres borrascosas, Peter Kosminsky, GB, 1991) 

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