CINEASTAS
Luis César D’Angiolillo
[Santa Fe, provincia de Santa Fe, 28.8.1944 / Buenos
Aires, 24.10.2016]
Sólo hubo dos directores argentinos de nombre Luis César: el otro fue
Amadori, y entre el cine de ambos hay una diferencia abismal. De cualquier
modo, así como a Amadori lo apodaban “Gino”, a D’Angiolillo casi nadie le decía
“Luis” o “Luis César”: siempre fue “César” para sus colegas y amigos.
Prestigioso montajista devenido realizador, al igual que su compañero generacional Miguel Pérez, César vino con sus padres a la Capital Federal cuando tenía apenas un año. Inició estudios de Derecho y de Sociología que interrumpió para inscribirse en la Asociación de Cine Experimental (ACE, 1967-1968), de la que salió compaginador: “Con mis compañeros de curso preparábamos un cortometraje y al repartirnos las tareas el profesor Jorge Surraco me miró y dijo: «Vos hacés la compaginación»”. Luego, Enrique Juárez lo presentó a Oscar Montauti, quien lo aceptó como aprendiz en Invasión para de inmediato tomarlo como su ayudante en cuatro producciones de Aries Cinematográfica, conformando equipo con Alberto Yaccelini y con la histórica cortadora de negativos Margarita Bróndolo.
El primer film que compaginó,
a dúo con Oscar Souto, fue Juegos de
verano, y su debut en solitario fue Los
hijos de Fierro, que le valió su primer premio de parte de la Asociación de
Cronistas Cinematográficos de la Argentina (ACCA) y que coincide con su época
de militancias, la gremial y la política. César fue uno de los varios amigos
que colaboraban en las legendarias proyecciones clandestinas de La hora de los hornos. El 8.3.1973 fue
publicada en los diarios una solicitada en la que adhería al Frente
Justicialista de Liberación, y en algún momento lo invitaron a unirse a las
huestes de Montoneros aunque, según contó, “no
concordaba con la lucha armada”, por lo que no aceptó.
La carrera de César en tanto compaginador/montajista/editor es tan extensa cuan brillante e incluye varios programas televisivos dirigidos por Eduardo Mignogna. “Me encontré con un oficio fascinante. Porque la gramática del cine tiene que ver con las reglas del montaje. Es un arte que consiste en ordenar el caos. Hay que armar la continuidad de la película, que está dispersa en las distintas tomas y planos de cada escena, en esas imágenes y sonidos. La narración del film se arma con ese rompecabezas de imágenes”, definió. Aparte sus inicios en la empresa de Ayala y Olivera, un vistazo a su trayectoria revela que tendió mayoritariamente a trabajar con productores-realizadores independientes, ya que, además, a partir de los 70 comienza a desmembrarse la industria tal como se la conocía hasta poco antes: un dato revelador es que nunca editó una producción de los Mentasti. Solanas y Getino, claro está, pero también con Mario David, Renán, Galettini, Elio Stagnaro & Beda Docampo, Juancho Jusid, Mignogna y Bemberg resultaron los más asiduos. Ejerció la docencia, también, hacia comienzos de los 80 en el CERC.
Su opera prima en tanto director, Matar al abuelito, fue en verdad auspiciosa, con una historia que oscila entre el naturalismo y la fantasía contada de manera convencional pero sólida y efectiva. Mucho mejor, sin embargo, resultó Potestad, que adapta la pieza teatral de Eduardo Pavlovsky sobre los años de la represión militar con una originalidad, un rigor y un ascetismo infrecuentes. En su tercer y último largometraje reaparece el César de la militancia, que en 2008 sintonizaba a pleno con la cruzada pro glorificación de la “juventud maravillosa” de los 70 emprendida desde lo más alto del gobierno de turno: pero lo que fue planteado como la biografía de un “cuadro” montonero llamado Esther Norma Arrostito Rebolini (1940-1978) terminó trasponiendo esa condición y se expandió a otra historia del terrorismo autopercibido de izquierda peronista –ese oxímoron–, tal como ya había practicado Coco Blaustein en Cazadores de utopías. César declaró a La Nación (6.12.2008) que “es difícil entender esto, pero no es mi intención idealizar ni tirar abajo el personaje, sino contar su historia a partir de lo que se escribió sobre ella, y con los que recuerdan o estudian aquellos tiempos”: ínterin, algo salió mal, pues el resultado final –impecable y creativo en términos formales– la muestra como una heroína revolucionaria decidida, idealista, ferviente y romántica que al menos –lo dice una compañera suya en el film mismo– tuvo la lucidez de negarse a tener hijos para no complicarlos en su lucha armada, asunto poco meneado que también preocupó a Osvaldo Bayer, quien no fue precisamente un hombre de derechas: “Si hay alguna enseñanza es que los autores de los crímenes deben pensar en sus propios hijos antes de cometer los crímenes. Los hijos quedan malditos para siempre” (suplemento Radar de Página/12, 29.4.2001).
Estuvo casado hasta 1979 con la fotógrafa María Inés Teyssié, y el hijo de ambos, Julián, ha devenido director él mismo (Hacerme feriante, 2009; Cuerpo de letra, 2014; La gruta continua, 2023, más algunos cortos). Conocí y traté a César y a María Inés por una cuestión generacional y porque arrancamos en los menesteres del cine casi al mismo tiempo: de hecho, fui el jefe de Prensa de Paño verde, que, si mi archivo no me falla, registra el debut de María Inés haciendo la foto-fija. A César lo recuerdo con calidez y afecto, lo mismo que a María Inés, con quien hemos mantenido relación hasta hoy mismo. A Julián no lo conozco, pero tuvo la gentileza de facilitarme todas las fotos que ilustran este artículo.
A lo largo de su extensa trayectoria fue mayormente acreditado como Luis César D’Angiolillo, pero también como César D’Angiolillo y un par de veces como Dangiolillo. Poco antes de su fallecimiento recibió el Premio a la Trayectoria otorgado, por primera vez, por la Sociedad Argentina de Editores Audiovisuales, institución de la que había sido uno de sus fundadores, y poco después “Toti” Glusman le dedicó su film Pescador. Y hoy hubiera cumplido 82 años.
Con Solanas, compaginando La nube
en los prestigiosos laboratorios Eclair
01. Matar al
abuelito / Matar al abuelito (A/E, 1991) 35mm, C,
115’. CP: Aura Producciones
Cinematográficas SRL – Kankún SA – Cooperativa de Trabajo El Aniceto Ltda. /
Televisión Española SA (Madrid). G:
Eduardo Mignogna, Ariel Sienra y LCD, con la colaboración de Mara Laskowski y
Santiago Carlos Oves, sobre idea original y argumento de Ariel Sienra y LCD. F: Miguel Abal. I: Federico Luppi, Inés Estévez, Laura Novoa, Tina Serrano, Horacio
Peña, Mirtha Busnelli. LC:
29.4.1993. [+ C y letrista de la canción Si
es que puedes oír con música de Litto Nebbia].
02. Potestad (2001) 35mm, C, 89’. CP: Luis
César D’Angiolillo – Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales. P: LCD. G: Ariel Sienra y LCD, sobre adaptación de Ariel Sienra de la pieza
teatral de Eduardo Pavlovsky. F:
María Inés Teyssié. I: Eduardo
Pavlovsky, Noemí Frenkel, Luis Machín, Alejo García Pintos, Lorenzo Quinteros. LC: 8.5.2003. [+ C].
03. Norma Arrostito –La Gaby– (2007) VD, C, 97’. CP: Centro Cultural Caras & Caretas. PE: Rolo Azpeitía. G: Graciela
Maglie y LCD. F: María Inés Teyssié. I: Julieta Díaz, Ricardo
Díaz Mourelle, Marcos Ferrante, Jimena Anganuzzi, Marcelo D’Andrea. LC:
6.12.2008. Docu-ficción de la serie “Vidas argentinas”. [+ C con Celeste
Maidana].
Otras actividades
en cine: Años 60 y 70: MERC no acreditado (NA) en Invasión (Hugo Santiago, 1968) / AYC en Los neuróticos (Héctor Olivera, 1969), El profesor hippie y La guita
(ambos Fernando Ayala, 1969) y El
profesor patagónico (Ayala, 1970) / C de Sus hijos y usted (Carlos
Parera, 1971, corto) y Juegos de verano
(Juan Antonio Serna, 1971: con Oscar Souto) / AD en Los Velázquez (Pablo Szir, 1972; inconcluso) / C de Los hijos de Fierro (Fernando E. Solanas,
1972), El Familiar (Octavio Getino,
1972: sólo la PREC, con Juan Carlos Macías), Los cuatro secretos (Simón Feldman, 1975), Pequeños aventureros (Daniel Pires Mateus, 1977), La rabona (Mario David, 1978), Un idilio de estación (Aníbal E. Uset,
1978), La fiesta de todos (Sergio Renán,
1978: con Carlos Márquez) y La aventura
de los paraguas asesinos (Carlos Galettini, 1979) / CS de Manaslú, rincon del alma (Jorge de León,
1979) / C de Cantaniño cuenta un cuento
(David, 1979) y El equilibrio de la naturaleza (Miguel Nanni y Ladislao
Hlousek, 1979, corto).
1980-1984: C de El bromista (David,
1980), Los superagentes contra todos
(Galettini, 1980), El río para todos (Hlousek, 1980, corto), En el
nombre de la Santísima Trinidad (Juan Bautista Stagnaro y Beda Docampo
Feijóo, 1980, corto), Mientras me dure la
vida (Carlos Otaduy, 1980), El hombre
del subsuelo (Nicolás Sarquis, 1981) y La
linyera (Daniel Matz, 1981, corto) / SPVC de Tristezas de la pieza de hotel (Mauricio Skorulski, 1981, corto), Como la sombra tenue de una hoja (Oscar Aizpeolea,
1982-1983, corto) y La espera (Fabián
Bielinsky, 1982-1983, corto) / C de Espérame
mucho (Juan José Jusid, 1982), El
desquite (Juan Carlos Desanzo, 1983), Evita
(Eduardo Mignogna, 1983), Gracias por el
fuego (Renán, 1983), Camila (María
Luisa Bemberg, 1983-1984), Asesinato en
el Senado de la Nación (Jusid, 1984) y Luna
caliente (Roberto Denis, 1984).
1985-1989: C de El exilio de Gardel
(Solanas, 1985: con Jacques Gaillard), La
República perdida II (Miguel Pérez, 1986: sólo CADIC, NA), Hombre mirando al Sudeste (Eliseo Subiela,
1985), Miss Mary (Bemberg, 1986), Los amores de Kafka (Docampo Feijóo,
1987), Fútbol por Julio Lavallén (Mario Iglesias, 1988, corto), Eversmile New Jersey (Carlos Sorín, 1988:
sólo la PREC), Después de la tormenta
(Tristán Bauer, 1989) y Flop
(Mignogna, 1989).
Años 90: C de Convivencia (Galettini,
1993) / AC en Hundan al Belgrano (Federico
Urioste, 1993) / C de Historias de amor,
de locura y de muerte (Nemesio Juárez, 1994), Cine argentino –Imágenes de una historia– (Bebe Kamin, 1995,
inconcluso), El día que Maradona conoció
a Gardel (Rodolfo Pagliere, 1995), El
mundo contra mí (Docampo Feijóo, 1996), El
sueño de los héroes (Renán, 1996), Plaza
de almas (Fernando Díaz, 1997), Buenos
Aires me mata (Docampo Feijóo, 1997) y La
nube (Solanas, 1997) / actor: “posible cliente de Reni” [Cecilia Bengolea]
acreditado 16º y encargado del Avid en Vagón
fumador (Verónica Chen, 1999).
Siglo XXI: C de El regreso (Hugo
Lescano, 2000), Contraluz (Kamin,
2000), Rerum Novarum (Fernando Molnar, Sebastián Schindel y Nicolás
Batlle, 2000), Cacería (Ezio
Massa, 2000), La soledad era esto
(Renán, 2001), El séptimo arcángel
(Juan Bautista Stagnaro, 2002), Agua
(Chen, 2005), Tres minutos (Diego Lublinsky, 2005) y Tres de corazones (Renán, 2006) / ASEC
de Familia Lugones (Paula Hernández, 2007) / C de Fontana (Juan Bautista Stagnaro, 2007-2009)
/ TEST en Homo Viator (Miguel Mato, 2008) y Fragmentos rebelados (David Blaustein, 2008) / C de Mis días con
Gloria (Jusid, 2009) / TEST en Cómo se hizo “El exilio de Gardel”
(Fernando Martín Peña, 2010) y El
(im)posible olvido (Andrés Habegger, 2016).
Actividad como D de
TV: El otro espejo (2003, Canal 7,
para el ciclo Ensayo).
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