jueves, 30 de julio de 2026

CINEASTAS

Julio Irigoyen:

Prontuario de un marginal

La distribuidora (I)

Muy tempranamente la Buenos Aires Film distribuyó, aparte sus producciones, largometrajes extranjeros y argentinos, aunque la enorme mayoría de ellos ya habían sido lanzados por sus distribuidores originales que, al quebrar o cerrar sus respectivas empresas, traspasaban los derechos de explotación a los Irigoyen, como en el caso notorio de la Germania Film. Salvo alguna aislada excepción, todo ese material era de cuarta categoría y en algunos casos, como se verá, de difícil ubicación, agravado por la costumbre de los hermanos de vender gato por liebre. El siguiente listado ha sido ordenado por fecha de estreno –o de reestreno, según los casos– y no es exhaustivo: salvo indicación en contrario, se trata de producciones argentinas.

La toma de la Bastilla (La pressa della Bastiglia, Eleuterio Rodolfi, I, 1916), estrenado en 1918.

La última langosta (Calatayud, 1916), reestrenado en marzo 1918 con otro título, Vida argentina.

  Problemas del corazón (Juan Cambieri, 1916), El cóndor de los Andes (Emilio Lola, 1916) y Cómo se casó Duarte (NN, 1917), producidos por la “extinguida empresa” Cóndor Film.

El diputado morfinómano (Clen parlamenta, Yákov Protázanov, URSS, 1920), con Iván Mojúskine, estrenado el 20.10.1921 por la distribuidora Moss & Cía. (Limitada SA) y reestrenado por la Buenos Aires Film en abril 1924.


Iván Mojúskine


Boca Juniors for-ever (1925), documental de origen impreciso pero con seguridad ajeno, estrenado el 3.6.1925 en los cines Alvear, Petit Splendid y Teatro de la Princesa: el aviso publicitario aseguraba tratarse de “el gran film demostrativo de todas las incidencias de la interesante lucha. Los tres grandes triunfos de nuestros valientes jugadores en Barcelona. Boca Juniors v. Real C. D. Español y combinados – Nacional de Montevideo v. Barcelona F. C. Deportivo de Europa y combinados – Argentinos, uruguayos, españoles y todos los amantes al noble deporte, no dejen de ver el más grande de los films deportivos”. Un artículo adicional informaba que esos partidos fueron “hábilmente tomados por seis expertos operadores”.

Era una provincianita... (Jorge Lafuente, 1925), “comedia sentimental de ambiente campero” rodada –con el título “Las bestias tienen sed”– en las sierras de Córdoba bajo la dirección del popular actor Lafuente, lanzada el 16.10.1925 en los cines Teatro de la Princesa y Crystal Palace. Se trata de una producción de Arte Nacional interpretada por María Esther Delelis, Elena Jones, Julio Donadille, Angel Boyano, José Plá, Jorge Ravel y Herminio Barbicini. El argumento es de Manuel Lema Sánchez, muy activo por esos tiempos, ya que casi al mismo tiempo Edmo E. Cominetti le filmó el de Bajo la mirada de Dios.

Un argentino en París, cuya publicidad omite cuidadosamente todo nombre propio. Un aviso (19.11.1925) dice: “Un film que desde su estreno llena los cines – La vida tan comentada que llevan los argentinos en París, sirve de eje a una obra sensacional como pocas – Hoy Metropol, Los Andes (Boedo), Soleil y Rialto – Mañana Metropol, Rivadavia, Cervantes y American”. Al día siguiente, un suelto en Crítica detalla que trata las “peripecias y aventuras de ese argentino millonario que derrocha su fortuna por su buen corazón jugándose el último peso a un número de la ruleta. Se crea así una situación que tiene que luchar para vivir haciendo matches de box”. El mismo diario, un día después, asegura que es una “película americana, hecha por un argentino”, algo parecido a lo que ya había escrito La Película el 29.10: “entre los actores [...] hay un artista argentino que mereció buenos elogios de la prensa estadounidense”. Hurgando aquí y allá he llegado a la conclusión de que el tan misterioso film podría ser Secrets of Paris (Kenneth S. Webb, EEUU, 1922), antes estrenado por otros distribuidores con el título local Los misterios de París, en tanto el aludido actor argentino es Paul Ellis… quien aparece en calidad de extra.

El moderno Monte Cristo, con “Jack Ohlsson y Marion Duggan”, estrenado el 6.6.1930 en el Empire: pero ocurre que no hay actores con esos nombres ni tampoco figura en los listados sobre las adaptaciones del clásico de Alexandre Dumas.

La sirena de los trópicos (La sirène des tropiques, Henri Etiévant y Mario Nalpas, F, 1927), con Josephine Baker, exhibido hasta el hartazgo durante la visita de su estrella en 1929 y reestrenado por los Irigoyen en marzo 1931 con el título La mujer desnuda.





La princesita del music-hall (Die dame in schwarz, Franz Osten, AL, 1927), con Liane Haid y Marcella Albani.

La última fortaleza (Das letzte fort, Kurt Bernhardt [Curtis Bernhardt], AL, 1928), con Heinrich George y Maria Paudler.





El héroe de la arena, también mencionado como La destrucción de Troya, “con Carlos Aldini y Wladimir Gaidarow”: Carlo Aldini era un popular actor italiano que trabajó intensivamente en Alemania por esos años, pero ¿cuál de ellos sería?; en ninguno coincide con el tal Gaidarow.

Aventuras de una noche (Abenteuer im nachtexpreß, Harry Piel, AL, 1927), con Piel interpretándose a sí mismo.


Harry Piel y Dary Holm en
Abenteuer im nachtexpress



Todo por una rubia (Flucht vor blond, Louis Ralph, AL, 1929), con Agnes de Esterhazy y Georg Alexander, estrenado el 2.3.1929 en el The American Palace y el Astral, que más adelante JI asimiló al rubro “realista”, lo publicitó como una “interesante producción de un realismo asombroso, que refleja la vida de un galante aventurero en sus múltiples conquistas, quien posee un extraordinario poder de seducción que siempre hace suya la mujer que desea, por su gran audacia”, lo retituló El seductor de mujeres y volvió a lanzarlo como un estreno en el siempre dispuesto teatro Florida desde el 6.10.1930, por 9 días consecutivos.

El juego del destino, “con Betty Crombson, Henry de Vries y Humbertson Wright”: Henri De Vries y Humberston Wright coinciden sólo en dos títulos, de los cuales el aludido acaso sea White Cargo (J. B. Williams, GB, 1929), aunque en ninguno actúa Betty Crombson, nombre que suena sospechosamente parecido al de la muy popular Betty Compson.

Sólo hay un amor (Finale der liebe (Felix Basch, AL, 1925), con Lucy Doraine y Nils Asther.

El último minuto, “con Lhuis Rafles”, actor inadvertido.

Pensamientos que matan, “con Eric Kaiser Titz”: el actor es Erich Kaiser-Titz y el film es Wenn die mutter und die tochter... (Carl Bösse, AL, 1928).

Su pecado de amor, “con Lilly Flohr”: quizá la producción rumana Lia (Jean Mihail, 1927).

La doncella de Norimberg –La mujer heroica–, “con Hella Moya”: la actriz y también escritora es Hella Moja y acaso se trate de U9 Weddigen (Heinz Paul, AL, 1927).

La huerfanita, “con Mary Clady”: no existió ninguna actriz con ese nombre, salvo que fuera la argentina Mary Clay con el apellido mal escrito, pero resulta que Clay no hizo ninguno con ese título ni tampoco ninguno en el que interpretara ese personaje.

El vals del Danubio Azul, “con S. Petrovits y Teny Harrison”: desconocidos, el film y los actores.

Espinas del pasado, “producción nacional con Lily Harrold”, actriz que no existe en un film que tampoco existe. [Continuará]

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