martes, 7 de abril de 2026

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!

–El cine de Enrique Carreras–

Obra

Ya tiene comisario el pueblo – Esta discreta comedia responde puntualmente a una moda de mediados de los años 60 que el cine no podía dejar de aprovechar: la onda folklórica que azotaba a los argentinos y cuyas figuras más populares eran José Larralde, Hernán Figueroa Reyes, Ramona Galarza, Horacio Guarany, Jorge Cafrune y Rodolfo Zapata. Así, a los Mentasti se les ocurrió explotar el fenómeno que desde poco antes tenía su epicentro en el Festival de Cosquín, por lo que recurrieron a un viejo éxito local, cuyos derechos el autor había cedido a Vicente Marco y éste a su vez vendió a la Sono.

Lozano, Marshall, Martínez y Pinzón


   El guión de Augusto Roa Bastos recupera la historia original de Claudio Martínez Payva, historia que a su vez atravesó diversas metamorfosis desde la canción que la inspiró hasta esta versión por EC y aún después. En efecto, Ya tiene comisario el pueblo configura un caso especial, no sólo en la obra de su autor sino también en la historia del teatro argentino. Aunque resultó uno de sus más grandes éxitos –en algún punto intermedio entre las “2.017 representaciones” y las “más de 4.000”, según fuentes diversas–, su origen es impreciso: en Argentores no hay registros del estreno de una pieza teatral con ese título, como tampoco en el Instituto Nacional de Estudios de Teatro (INET). Tras una minuciosa investigación se llega a la conclusión de que se fue haciendo sobre la marcha. “Como se sabe, Ya tiene comisario el pueblo era un sketch que a fuerza de agregados y situaciones mechadas por Paquito Busto se convirtió en un sainete en un acto de extraordinario suceso popular”, aseguraba Clarín el 18.11.1948. Ese sketch era en realidad una ranchera titulada Ya tiene comisario el pueblo, letra de Martínez Payva y música de Juan Canaro, estrenada a manera de “fin de fiesta” el 7.4.1934 en el teatro París, que también era una emisora radiofónica (LR8 Radio París), que bailaron y cantaron Encarnación Fernández y Paco Busto.

   Más adelante, el 28.6.1934, en la misma sala/emisora era estrenado el “motivo cómico” o “sketch cómico” –el programa lo cita de ambas formas– Lorenzo, sos comisario, ofrecido por la Gran Compañía Radioteatral dirigida por Martínez Payva, encabezada por Busto (comisario Lorenzo) e integrada, según orden de aparición, por Enrique García [Satur] (Benítez), Pepito Petray (Cardozo), Leonor Rinaldi (Rufina), Antonio Bassi (sargento), Encarnación Fernández (Tura), Angeles Martínez (Reta), Marcos Caplán (peluquero), Alfredo Aguilar (Racedo), Carlos Betoldi (Rueda), Roberto Blanco (paisano), Aída Alberti (muchacha), Raúl Cortez (uno), Antonio Capuano (periodista), Ricardo Cerebello (preso), Enrique Barrozo (Luis), Elisardo Santalla (ex comisario), Juan J. Severino (sumariante) y Carlos Julián (mensajero). Este sketch contiene los principales personajes que devendrán populares: la citada “muchacha”, por ejemplo, será la heroína en aprietos, llamada Dolores o Rosaura según la ocasión.



   La fusión de la canción y el sketch parece haber sido vertiginosa: El Mundo informaba el 5.3.1935 que “la compañía de Paquito Busto, dará una serie de funciones en algunas salas cinematográficas de esta capital y poblaciones cercanas con la obra Ya tiene comisario el pueblo”, y el 3.8.1935 el teatro Maipo estrenaba la revista Ya tiene comisario Ramos Mejía, índice elocuente de que el título-marca había adquirido la suficiente  entidad como para ser caricaturizado. Durante 1936 reaparece en una gira de Busto, que incluye un mes en Córdoba y otro en Montevideo. Ya establecida como pieza independiente, fue representada durante muchos años, casi siempre con Busto como Lorenzo, aunque la Rufina estuvo a cargo, entre otras actrices, de Emma Martínez e Iris Martorelli, en tanto el comisario Lorenzo, muchos años después, fue asumido por Alfonso Pisano y Agustín Castro Miranda, éste en el Boedo desde el 1.10.1957 en la que resultó la última temporada del sainete.

Paco Busto en la versión 1936


   Una versión en apariencia definitiva de la obra –en todo este asunto, la palabra-clave es “aparentemente”– quedó registrada en el film de 1936 dirigido por Eduardo Morera y terminado por Payva. Su argumento ofrece los siguientes personajes centrales: Lorenzo, falso sargento y falso comisario de un pueblo del interior innominado, hombre despótico, corrupto y muy bruto, aunque simpático; su mujer, Rufina, que le pone los puntos sobre las íes y a la que por ello apodan “sargenta”; Dolores, jovencita vecina que vive con su abuelo; Bayo, hacendado y politiquero que se hace llamar “doctor” y tiene aviesas intenciones para con Dolores, al punto de que termina raptándola; y don Anselmo, vecino que resuelve todos los entuertos, enamorando a Dolores y erigiéndose en el comisario al que alude el título. Se ignora si ya figuraba en la pieza teatral, pero en aquella primera adaptación resulta muy explícita la alusión al fraude electoral que ensombreció el gobierno de Agustín Pedro Justo, que fue presidente argentino entre 1932 y 1938, detalle rescatado por Di Núbila, quien lo consideraba como precursor del cine social. Aunque precario desde lo formal, resultó un enorme éxito comercial, no tanto en su lanzamiento sino a lo largo de los años.

   No obstante esta especie de registro “oficial” de la pieza, los nombres de los personajes (excepto Lorenzo, que siempre fue Lorenzo), la cantidad de ellos y la denominación del pueblo han variado permanentemente. De acuerdo al programa de mano de la producción ofrecida en el Apolo en 1948, la única mujer allí era la Rufina (Iris Martorelli), lo que descarta a la jovencita en peligro y vaya a saberse qué otras instancias argumentales: lo mismo ocurrió nueve años más tarde en el Boedo. La obra nunca más fue representada, al menos en Buenos Aires, y reapareció tan sólo en los años 60 cuando Argentina Sono Film produjo esta nueva versión cinematográfica.

   Los rasgos más visibles de la adaptación de Roa Bastos respecto de la de 1936 son el agregado de un apellido para Lorenzo (Paniagua) y del cambio de nombres para Rufina (Sofocación) y para el pueblo en el que ocurre todo (Monte Olvidado); el decretar muerto al abuelo de Dolores (aquí llamada Rosaura del Minuto) y, en fin, la modificación de detalles y personajes aquí y allá aunque en esencia parece haber respetado las peripecias y el lenguaje imaginados por el autor.

   Desastrosa en todo sentido, esta versión por EC es curiosa en algunos aspectos. En primer lugar, que una empresa y un director tan apegados a la tradición y al facilismo contrataran para escribir el guión a un escritor de la estatura intelectual de Roa Bastos (1917-2005), exiliado en la Argentina desde 1947: además de escribir sus novelas y cuentos, Roa se ganaba la vida pergeñando guiones, el primero de los cuales fue El trueno entre las hojas (Bo, 1956), basado sobre cuentos suyos. En total, 14 films argentinos llevaron su firma: es válido consignar que el paraguayo aceptaba todo tipo de conchabo cinematográfico ya que debía mantenerse puesto que no era un hombre de fortuna. Luego, que fue realizado para aprovechar la onda folklórica de moda por esos años, lo cual explica la presencia y las canciones de Cafrune, Galarza, Figueroa Reyes y Los Arribeños, no obstante lo cual fue lanzado apelando menos a esa veta que a su supuesta condición de “primer western criollo, con cowboys a la americana y acción a la italiana”, que así fue publicitado para aprovechar otra onda, la del western europeo que en aquellos años era furor en todo el mundo. Esa indefinición puede haber sido la causa de su menos que discreto rendimiento comercial.



   Fue rodado en los estudios y el backstage de Sono, reservando las localizaciones de Jujuy para un par de números musicales. Registra la primera de las dos interpretaciones en la filmografía carreriana de Niní Marshall.

TAQ     El mejor chiste de este film no lo contiene en sí mismo sino en los avisos publicitarios publicados en los diarios al iniciar la segunda semana en cartel: “Batiendo todos los records de espectadores!!!”, mentían. En efecto, en el Sarmiento fue sostenido durante tres semanas y apenas una en las salas restantes. Al iniciar la 2ª (20.7) sumó los cines Rialto, Gaona, Gran Lugano, Roxy, Loria, Rivas y Cumbre, pero desde la 3ª (27.7) al Sarmiento sólo se agregó una sala capitalina, El Sol de Mayo. Luego, desde el 3.8, cruzó al París, y desde el 16.8 se aposentó en el Victoria por dos semanas, cine al que el 24.8 se le agregó otra vez el Loria.

Ya tiene comisario el pueblo
Argentina, 1966
35mm / EastmanColor / RCA / 90’ / SR

EQ     CP, CD: Argentina Sono Film SACI. JP: Carlos Roig. AP: Jorge Velasco. D: Enrique Carreras. AD: Orlando Zumpano. AYD: Julio C. [César] Vázquez. G: Augusto Roa Bastos, sobre argumento [la pieza teatral] de Claudio Martínez Paiva [Payva]. F: Antonio Merayo. CM: Carlos Pujol. [FQ: Pedro Bor]. [FF: Juan Ritter]. JR: Juan Rocino. E: Gori Muñoz. [DC: José Tasín]. ASEV: Coco Avila. RV: Sastrería Real. MQ: Vicente Notari. [PN: Susana Fernández]. S: José [Ramón] Feijóo. [AS: Juan Carlos Bertola]. RG: Mario Fezia. C: Jorge Garate. [AC: Oscar Pariso]. [CNGT: Nieves Pérez]. M: Tito Ribero. CN: Qué mala suerte, de Eladia Blázquez, por Hernán Figueroa Reyes; El orejano, de Serafín García y Los Olimareños, por Jorge Cafrune; Sin palabritas, de Eladia Blázquez, por Hernán Figueroa Reyes; Cariñito mío, de Lorena Dartés y Emanuel Chase, por Ramona Galarza; Estampas argentinas, popurrí integrado por fragmentos instrumentales de Bandera de mi nación, de C. Moreyra y J. C. Navarro, La flor de Guaymallén, de Hilario Campos, Soledad, de Alberto Martínez, y Malón de ausencia, de Edmundo Rivero, por Los Arribeños; El corralero, de Sergio Sauvalles, por Hernán Figueroa Reyes; Cuando pa’Chile me voy [cueca Las dos puntas, de Osvaldo M. Rocha (l) y Carlos M. Ocampo (m)] y Para el comisario, [de Emilio Rodolfo Antonio Mas y Tomás Jaime Kolchevsky], ambas por Los Arribeños; A dos puntas, [de Juan Salomone y Nicolás Paracino], por Luis Tasca; y Que seas vos, de Marta Mendicoto, por Jorge Cafrune. [PUB: Bonifacio de la Parra]. EF, LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA). LOC: provincia de Jujuy (Tilcara, Humahuaca). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 2.5.1966 al 17.6.1966. LC: 13.7.1967, cines Sarmiento, Flores, Gran Savoy, Gran Rivadavia, Grand Bourg, El Plata, Constitución, El Nilo, Lope de Vega y Pellegrini + 20.

I&P     Niní Marshall (Sofocación), Ubaldo Martínez (sargento Lorenzo Paniagua) / Jorge Cafrune (el Negro) / Tristán Díaz Ocampo [Tristán] (cabo 2º Torterolo), Ramona Galarza (pastora), Hernán Figueroa Reyes (Gumersindo Medina), Los Arribeños / Rafael Carret (cabo Benítez), Mario Lozano (Ramón Lucero), Nathán Pinzón (Frank Goyo), Luis Tasca (RP), María de los Angeles [Mariángeles] (Rosaura del Minuto), Juan Carlos Palma (inspector Nicéforo Díaz Romero), Osvaldo Canónico (zapatero) / Virginia Ameztoy (Isabela), Estela Vidal (doña Rosalía, madre de Isabela), Dora Ferreyro [Ferreiro] (doña Ruperta) / José Russo [Ruzzo] (funebrero Lorenzo Seisdedos), Enrique San Miguel (herrero Críspulo Cejas), Mario Savino (carnicero), Alfonso Pisano y Horacio Di Paolo (músicos), Angel Boffa (músico que toca el tambor), Tatave de Moulen [Tatave Moulin] (vecino que recupera lo robado), Luis García Bosch (guardaespaldas de Ramón Lucero) / na Carmen Giménez (cliente de la carnicería), Alfonso Picaro (preso narigón), Atilio Pozzobón (preso alto), Cayetano Biondo (músico Pantaleón Zapata), Rafael Diserio (padre de Isabela), Rafael Chumbita y Oscar Pedemonti (guardaespaldas de Ramón Lucero), María de los Angeles Medrano (planchadora), Alicia Rojas (vecina que recupera sus ropas) / aana Sergio Cafrune (vecino).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

FILMS ¡Kitsch, camp, trash! –El cine de Enrique Carreras– Obra Ya tiene comisario el pueblo – Esta discreta comedia responde puntua...