jueves, 16 de abril de 2026

FILMS

Julio Irigoyen:

Prontuario de un marginal

¡Padre nuestro!.. (1925) – Esta es una rara producción de los Irigoyen. Rara, pero que revela más que otras su habilidad y rapidez para reciclar materiales ajenos. ¡Padre nuestro!.. no es una coproducción argentino-española ni tampoco una hispano-argentina, como pretenden algunos observadores. En realidad, lo que hace es incorporar (y expandir) el español Militona, o la tragedia de un torero, producido por la Principal Films catalana en 1922 con dirección del francés Henri Vorins e interpretación de Paulette Landais –madame Vorins, además–, José Cirera, José Durany, José Rogés, el argentino James Devesa y Pedro Bassauri, este último un célebre torero mejor conocido como “Pedrucho de Eibar”: aquel fue estrenado en Madrid el 1.4.1923 en el Real Cinema y en Buenos Aires en diciembre 1923, aquí con otro título, Amor de toreros, publicitado con la frase “actor argentino, estreno europeo”. A esa producción española, o quizás a fragmentos de la misma, JI le incorporó secuencias rodadas en Buenos Aires y tal vez en Montevideo, con al menos dos actores argentinos, Devesa mismo (que fue quien le facilitó el negocio) y Susana Alvear, sin antecedentes cinematográficos. Una operación parecida, la de manipular un film preexistente para convertirlo en otro, fue practicada luego en al menos dos oportunidades: el español Un bigote para dos (Miguel Mihura y Tono, 1940), de por sí publicitado como una “película estúpida”, toma “una vieja cinta muda alemana, montándola de nuevo y doblándola con diálogos absurdos”, según describió Emilio Sanz de Soto en su capítulo para el libro colectivo Cine español 1896-1983, aunque no registra cual era el alemán original; y más notoriamente Woody Allen, quien tomó el japonés Kagi no kag (Senkichi Taniguchi, 1963) y lo transformó en la producción estadounidense What’s up, Tiger Lily? (¿Qué pasa, Tiger Lily?, 1966).

   Por otra parte, el título ¡Padre nuestro!.. –la grafía respeta la de los avisos publicitarios– proviene de un muy exitoso tango de la época, Padre nuestro, letra de Alberto Vacarezza y música de Enrique Delfino, que Azucena Maizani había estrenado en el sainete de Vacarezza A mí no me hablen de penas, el 23.6.1923 en el teatro Nacional. Además, hubo una pieza teatral asimismo titulada Padre nuestro, escrita por Marcelo Peyret y estrenada el 11.1.1923 en el Smart Palace según puesta en escena de Alfredo Lliri y actuación principal de Lliri, Carmen Casnell y Federico Mansilla.




   Su actor principal es, en realidad, quien importa en todo este asunto. Ni en los libros de referencia ni en la vasta internet ha sido posible averiguar los datos básicos de James Devesa, excepto que era argentino y su nombre real Jaime Manuel De Vesa. Se ignora cómo llegó a actuar en un film español de 1914, por qué volvió a su país y por qué luego anduvo dando tumbos por Italia, España, Francia y los Estados Unidos. Todo él es una gran incógnita, que lamentablemente este artículo no podrá responder más allá de recopilar (y ordenar) los datos sueltos recogidos aquí y allá.

    Su primera experiencia argentina (1917-1918) incluye un título en el que no actuó, En buena ley: ocurre que su mención en otro rubro (asistente del director) se explica por cuanto, una vez contratado, su personaje fue eliminado del guión: el productor Mario Gallo, entonces, quiso compensarlo con un trabajo por el que ya estaba cobrando sus honorarios. De inmediato se lo ubica en Italia, en tres films in costume del ciclo Sansón, tras los cuales volvió a su país para intentar (y no lograr) fortuna en el cine rosarino, ciudad en la que vivían sus parientes: un historiador anónimo local escribió (en La Capital, 15.11.1987) que Devesa había entrado “en el negocio cinematográfico proyectando en las salas locales una película italiana” para luego “intentar la formación de una productora”, la que obtuvo se titula El suplicio del fuego, que él mismo escribió y dirigió, del que un fragmento de 14’ apareció en algún momento del siglo XXI y puede ser consultado en YouTube: es el mismo que poco después fue exhibido en el 34º Festival Le Giornate del Cinema Muto (Pordenone, Italia, 5-12.10.2024, sección America Latina), presentado por el Museo del Cine Pablo C. Ducrós Hicken.

   Luego aparece en Barcelona, donde interviene en tres producciones dirigidas por el francés Vorins, y en Francia, siempre en personajes secundarios, un rasgo de su entera filmografía. De inmediato figura en el elenco de una rarísima producción catalana sugerida por una conocida canción de comienzos de siglo, uno de cuyos directores, Josep Amich i Bert, era un popular periodista que firmaba “Amichatis”.

   Ya en la etapa sonora, Devesa adhiere al ciclo de producciones estadounidenses dialogadas en castellano actuando en cuatro dirigidos por Louis Gasnier y protagonizados por Gardel, dos de ellos rodados en Francia y los otros en Hollywood, donde hizo asimismo sus dos últimos trabajos, ambos dialogados en castellano. Regresó a Buenos Aires en diciembre 1944, sólo de visita. En tren especulativo, quizá fuera hijo suyo el Joaquín Devesa que figura en los créditos de Escuela de campeones (Ralph Pappier, 1950) en calidad de administrador de producción. Su filmografía –completa hasta donde es posible que lo sea– es la que sigue:

En España: La gitanilla (Adrián Gual, 1914) – En la Argentina: La mejor justicia (William H. Jansen, 1917: “el antiguo administrador”), Los inconscientes (Alberto Traversa, 1918), En un día de gloria (Traversa, 1918), Pueblo chico… (Edmo E. Cominetti, 1918-1919: “Jerónimo Gambaudi, hermano mayor de Bernardo” [Luis Jeannot]) y En buena ley (Traversa, 1918-1919: sólo asistente de dirección) – En Italia: Sansonette amazzone dell’aria (Giovanni Pezzinga, 1919: “Rancales”), Sansone e i rettili umani (Amedeo Mustacchi, 1920: “Rancales”) y Sansone l’acrobata del Kolossal (Adriano Giovanetti, 1920: “Rancales”) – En la Argentina: El suplicio del fuego (1921-1922: D, G y actor, “Jorge Casanovas”) – En España: ¡Pobres niños! (Henri Vorins, 1921), Militona, o la tragedia de un torero (Amor de toreros, Vorins, 1922: “Juancho”) y Pedrucho (Vorins, 1922) – En Francia: La gitanilla (André Hugon, 1922: “Andrés Caballero”) y Le nègre blanc (Nicolas Rimsky, 1922: “Jack Merryman”) – En la Argentina: ¡Padre nuestro!.. (Irigoyen, 1925) – En Francia: Destinée (Henry Roussel, 1925: “Tallien”), La réponse du destin (Hugon, 1926: “D’Avral”), Yasmine (Hugon, 1926: “Kaïs, el Arabe”) y Le joueur d’échecs (Raymond Bernard, 1926: “príncipe Orloff”) – En España: La marieta de l’ull viu –La moza del cantar– (Gastón A. Mantua y Josep Amich i Bert, 1928: “Pauet”) – En Francia: Melodía de arrabal (idem, Louis J. Gasnier, EEUU, 1932: “J. Rancales”, acreditado 4º como Jaime Devesa) y ¡Espérame! (¡Espérame! –Andanzas de un criollo en España–, Gasnier, EEUU, 1932: “Esteban Márquez”, acreditado 5º como Jaime Devesa) – En los EEUU: Cuesta abajo (ídem, Gasnier, 1934: “Bastida”, acreditado 5º como Jaime Devesa) y El tango en Broadway (idem, Gasnier, 1934: “Indalecio Bazán, tío de Alberto Bazán” [Carlos Gardel], acreditado 5º como Jaime Devesa), Julieta compra un hijo (idem, Louis King, 1935: “mayordomo Pauet”) y El crimen de media noche (idem, B. B. Ray, 1935: “Withers”).

SIC     Se estrena hoy en los cines Princesa y Alvear – Una producción hecha en Buenos Aires, Madrid, Barcelona y Sevilla. Las escenas más pintorescas del Buenos Aires nocturno. Corridas de toros magistrales, con una cojida realmente emocionante. Protagonizada por el actor argentino James Devesa y Susana Alvear. [Textos del aviso publicitario del día de su estreno].

Drama social de costumbres andaluzas, con magníficas corridas de toros, y la célebre procesión de Semana Santa en Sevilla. Contiene también un prólogo hecho en Buenos Aires, con la cooperación de los más destacados artistas del teatro nacional. [Texto en la cartelera del Teatro de la Princesa el día del estreno].

TAQ     Un día en cartel, ante la indiferencia de los cronistas de casi todo diario porteño. Luego, se detecta su exhibición los días 11.9 en el Crystal Palace; 12.9 en el Standard (con “prólogo vivido por su protagonista Susana Alvear”); 15.9 en el Bolívar; 6.10 en el Alhambra; 23 y 24.11 en el Empire (Rosario, Santa Fe); y 25.11 en el Belgrano (Rosario). En 1926, el 12.3 en el Majestic (Rosario).

 

SAR, el príncipe de Gales (1925) – Cortometraje documental y publicitario que responde a otro contrato de la casa Lagorio y Cía. para registrar un acontecimiento real. Esta vez se trató de la visita a la Argentina de Edward Albert Christian George Andrew Patrick David (1894-1972), mejor conocido como el príncipe de Gales y futuro rey Eduardo VIII de Gran Bretaña. Llegó al puerto de Buenos Aires, donde fue recibido por el Presidente Alvear y otras autoridades, a las 14.30 del 17.8.1925, en el crucero Curlew, en una visita oficial que se extendería hasta el 28.9 siguiente, aunque en sus últimos tramos menos expuesta a la curiosidad pública. Se ignora si el documental incluye imágenes del recital que le ofrecieron Carlos Gardel y José Razzano, pero lo cierto es que los Irigoyen consiguieron la exclusividad de ese registro, ganándole de mano a nadie menos que el Film Revista, campeón en esa actividad.



 

¡Padre nuestro!..
Argentina, 1925
35mm / B&N / aproximadamente 55’

EQ     CP, CD: Buenos Aires Film. P: Julio Irigoyen y Roberto Irigoyen. D: Julio Irigoyen. G: Julio Irigoyen. F, CM: Roberto Irigoyen. C: Julio Irigoyen. LOC: BA (parque 3 de Febrero en Palermo) – Uruguay (Montevideo). FR: junio 1925. LC: 9.9.1925, cines Teatro de la Princesa, Alvear y Crystal Palace.

I&P     James Devesa, Susana Alvear. 

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