DINASTIAS
Los Serrador
…“Como
todo investigador que se precie,es
decir que se tenga a sí mismo aquel respetoque
después quiere recibir de los lectores”…Leonardo Sciascia, Il contesto. Una parodia (1971).
“Españoles y teatreros” sería una apurada definición de los Serrador, todos ellos de la más pura extracción teatral y, aunque algunos nacieron en otros países, hispanos hasta la médula. Los pioneros se llamaban Esteban Serrador (Barcelona, 1868-1938) y Josefina Mari (Valencia, 1869-1934) y aunque vivieron para conocerlo, nunca hicieron cine. Siempre actuando juntos y con compañía propia, su relación con la Argentina comenzó en 1904, año de su primera visita, que reiteraron en numerosas oportunidades, entre ellas en junio 1911 estrenando en el Victoria La fiesta de los pájaros, del catalán Ignacio Iglesias, sumando al eximio actor Enrique Borrás; en marzo 1914 en el teatro Buenos Aires ofreciendo el estreno local de A woman of no importance de Oscar Wilde; y en marzo 1931 en el Coliseo Podestá, de La Plata, punto inicial de la temporada de la compañía Serrador-Mari-Ibáñez, esto es, Narciso Ibáñez Menta, además de los padres de Narciso y de su futura esposa Pepita Serrador.
El
matrimonio engendró en cinco oportunidades a los que se
podría denominar “hijos de las giras”, pues mientras recorrían teatros de
ciudades y pueblos de gran parte de la América latina los iban pariendo allí
donde se cumplían los nueve meses de rigor. En el diario cordobés Los Principios del 19.9.1935 se puede
leer una simpática descripción humana de la pareja: “Muchos críticos, autores y gente de teatro, encontraban hace
más de veinte años, confortable hogar y franca amistad en los camarines de doña
Josefina Mari y don Esteban Serrador. Punto de amenas reuniones en que el arte
y las inquietudes para animarlo, se debatían con pasión y se descansaba de su
pasado trajín en una partida de póker”.
Teresa
Serrador (La Paz, Bolivia, ¿?.4.1898
/ Buenos Aires, 18.7.1982) resultó la más longeva. Dueña de un talento cierto y
de una voz portentosa que era su sello característico, el escenario configuraba
su medio más representativo, y entre sus galones figura el haber integrado el
elenco encabezado por Margarita Xirgú que produjo el estreno mundial (8.3.1945
en el Avenida) de La casa de Bernarda
Alba de Lorca. Filmó poco y siempre en personajes secundarios: el primero
lo hizo en Chile, y en el nativo destacan sus prestaciones para Un bebé de París y Pecadora. Es una lástima que no se encuentre alguna copia de Las de Barranco, versión del clásico
teatral de Laferrère en la que interpretó a la “Pepa”. Estuvo casada con un
señor de apellido Pastor, con quien concibió a Pastor Serrador, también él
actor, y luego y hasta su muerte convivió con el periodista José María Coco.
Nora Serrador (Caracas, Venezuela, 1899 / ¿?) sumaba “juventud belleza, temperamento, entusiasmo sin diques, sus creaciones escénicas llevaban unidas la emoción, el cariño. Asombró la actriz; deslumbró la mujer. Triunfo doble que recogía en todos los escenarios de América”, tal como la definió el cronista del diario cordobés citado, cronista que firma El Duende Audaz. Básicamente teatrera, al parecer sólo habría aparecido en un film mudo venezolano, La trepadora, como protagonista de esa adaptación de la novela de Rómulo Gallegos y con Pepita integrando el elenco: el uso del potencial se justifica porque ninguna fuente consultada al respecto es confiable. Se retiró muy temprano de la actuación, hacia 1931, y decidió residir en Córdoba con su marido, un civil llamado Pedro Moreyra.
Esteban Serrador (Santiago, Chile, 30.4.1903 / Buenos Aires, 6.6.1978) tenía apenas 9 años cuando subió a un escenario con sus padres, en un temprano debut que dio inicio a una carrera tan extensa cuan prestigiosa, diversificada en sus condiciones de actor y director, en este último rubro sólo en teatro y televisión, y la mayor parte made in Argentina, donde vivió y trabajó hasta el final. Al comienzo aparecía mencionado en los programas de mano con sus dos apellidos, costumbre que abandonó tras la muerte de su padre. En los años 30 y en los 50 trabajó algún tiempo en España. Entre la enorme cantidad de piezas en las que participó, tal vez la más prestigiosa haya sido su puesta en escena para el estreno argentino de Sweet bird of youth de Tennessee Williams, producida por Blackie e interpretada por su hermana Pepita con Carlos Estrada desde el 4.9.1959 en el Astral.
Su
debut en cine se registra en los EEUU en un film de la zafra de las
versiones habladas en castellano, típicas de la época de transición entre el
mudo y sonoro. Desde 1937 radicó en la Argentina, donde hizo su primer film bien por lo bajo, acreditado en el puesto nº 14 (y último) de los créditos
de Adiós Buenos Aires. En La Hora de las Sorpresas demostró
cuan elegantemente bailaba y en Una novia
en apuros que también podía cantar sin desentonar. Lucía elegante y
dominaba el “porteño” aunque en ocasiones se le escapaba la pronunciación
castiza con la que aprendió a hablar. Galán de Delia Garcés, de Amanda Ledesma,
de María Duval (“Un tiro al aire”, lo calificó) y de Zully Moreno, su nombre en
los créditos oscilaba entre el primer puesto y el tercero, por lo cual es de
lamentar que en su última aparición lo rebajaran al papel de padre de Sandro y
con su nombre perdido entre el montón de secundarios. Mantuvo una larga
relación sentimental con el también actor Ricardo Robles, y el único aviso
fúnebre encontrado es el de la Asociación Argentina de Actores.
Menos fortuna en el aspecto “estelar” tuvo Juan Serrador (Buenos Aires, 19.2.1905
/ 16.9.1963), nacido en la Capital Federal en una casa en la calle Ombú (hoy
Pasteur). Sin embargo, trabajó casi sin parar en numerosas producciones
teatrales así como en la radiofonía y la TV. Hizo muy poco cine y con escasa
relevancia en los personajes que le tocaron en suerte, excepto, tal vez, el
elegante barón de El que recibe las
bofetadas. Estuvo casado con la actriz Alba Regina, con quien tuvo
una hija llamada Alba Teresa, y de su siguiente matrimonio con la civil
Cristina Ortega nació Josefina. A pesar de haber transitado una extensa carrera,
tal vez su mayor éxito lo encontró al borde la muerte: en efecto, tres meses
antes estrenó en el Avenida Kiss me, Kate
integrando la compañía de José Cibrián y Ana María Campoy, y su interpretación
de uno de los gangsters en el clásico
musical de Cole Porter le valió un reconocimiento unánime de parte de los
críticos y el aplauso sostenido y fervoroso del público, según narran los
diarios de la época; la comedia siguió en cartel más allá de su desaparición.
La verdadera súper estrella de la dinastía fue, sin duda, Pepita Serrador (Josefina Serrador; Buenos Aires, 2.3.1913 / Madrid, España, 24.5.1964), asimismo nacida en su casa de Flores, como se acostumbraba en aquellos tiempos en que las personas nacían, morían y eran veladas en su casa. Actriz profesional desde su debut en un teatro habanero a sus 10 años, alguna vez le preguntaron cuál era el primer recuerdo de su vida: “Un tren de cómicos larguísimo, viajando por el trópico. El tren en que iban mis padres y su compañía”, respondió. De hecho, escribió un libro de anécdotas precisamente titulado Pasan los cómicos…, publicado en Valencia en 1952, que no fue su única incursión literaria, puesto que cada tanto publicaba artículos en La Nación y en diarios españoles, daba conferencias sobre los temas más diversos y escribió los libretos del ciclo semanal Ana y Pepe (1960, Canal 13) para sus amigos Campoy y Cibrián.
A pesar de que el sitio web Alternativa sólo registra que actuó en Aprobado en castidad, tuvo una extensa, variada y prestigiosa carrera teatral repartida entre la Argentina, el resto de la América de habla castellana y España haciendo todo tipo de piezas, “especializándose en comedias livianas, con alguna incursión en el pintoresquismo de los hermanos Alvarez Quintero” (La Nación, 25.5.1964). Sin embargo, en sus últimos años protagonizó tres piezas de Tennessee Williams, las dos primeras en España: The glass menagerie en 1955 en el Windsor barcelonés, luego en gira nacional y desde agosto 1957 en el Eslava madrileño, con Chicho en el elenco y Esteban actuando y dirigiendo; The Rose tattoo en 1958 en el Comedia de Barcelona, ocasión en la que el autor vio una representación y cultivó una amistad con su actriz, al tiempo que en esos días estaba en plena escritura de Sweeet bird of youth, cuya exclusividad para su estreno en la Argentina le ofreció.
En el cine nunca bajó del rango estelar, con
especial destaque
como la férrea comunista que encabeza protestas y huelgas en Mujeres que trabajan; como una celosa en
extremo en Amor…, en verdad una
enferma total que también serviría para un drama furibundo, desconcertando al
principio por su exageración hasta que resulta evidente que resolvió utilizar
su inteligencia para “actuar” su personaje mientras se saca chispas con Aída Luz,
bellísima y sutil como la viudita que le arrebata el marido; y en el regalo que
le hizo Samuel Eichelbaum en su único argumento escrito para el cine, el de Una mujer de la calle, donde interpretó
a una muchacha de barrio que se fue al centro y convive con una especie de
hampón y cuando éste cae en desgracia vuelve al barrio a esconderse en casa de
su madre (María Esther Buschiazzo), reencontrándose con su primer novio
(Roberto Airaldi) devenido policía y casado con la buenaza de Aída Alberti. Lamentablemente,
no existan copias de La novia de los
forasteros, versión de la comedia teatral de Pedro E. Pico en la que actuó
a la “Rosalía” que había estrenado Camila Quiroga, una mujer ya no tan joven
que pone sus esperanzas matrimoniales en cada soltero que pasa por el pueblo en
tren de negocios.
Pepita fue una de los tantos artistas que tan
sólo hacia 1947 el matutino La Prensa bajó los brazos y decidió devolver su nombre artístico, dejándose de
remilgos y aceptando mencionarlos como ellos mismos y el resto del mundo lo
hacían: las Pepita (Muñoz, Serrador), los Pepe (Podestá, Ratti, Arias,
Iglesias), las Mecha (Ortiz, Llambí) y ni hablar de las Concha (Sánchez,
Piquer), todos los cuales por fin dejaron de ser Josefina, José, Mercedes y
Concepción, aunque aquella costumbre del diario centenario no regía para los
Tito y las Tita ni para las Niní ni los Totón. Para entonces, ya estaba en
México, donde residió unos años y donde filmó Cinco rostros de mujer. De
inmediato pasó a España, y su reaparición en la Argentina se produjo
precisamente cuando estrenó Dulce pájaro de la juventud en septiembre
1959. Su último gran éxito de público fue la mencionada Aprobado en castidad, que, a la medida
de ambos, escribió su hijo Narciso “Chicho” Ibáñez Serrador, fruto de su primer
matrimonio con Narciso Ibáñez Menta [Véase
la dinastía de los Ibáñez en este blog:
25.11.2025], comedia estrenada en Mar del Plata en el verano 1960 (10.2,
teatro Jardín), representada luego en la temporada oficial porteña (6.4.1960,
Buenos Aires) durante dos años, con giras al interior y a Montevideo y
culminando su faena en Madrid, donde debieron cambiar “castidad” por
“inocencia” pues la primera palabra no era del agrado de la dictadura
franquista. Otras parejas sentimentales las estableció con el actor Alí Salem
de Baraja y con el militar Reynaldo Tettamanti.
En cuanto a Pastor Serrador (Heriberto Pastor Serrador; Camagüey, provincia de Camagüey, Cuba, 27.7.1919 / Madrid, España, 2005), en ocasiones mencionado Eric Serrador, decidió utilizar artísticamente sus dos apellidos: es hijo de Teresa y vivió en la Argentina desde su niñez, pero de todos sus parientes es el que menos tiempo residió aquí. A comienzo de los 50 se fue a España con su esposa, la actriz Luisa Sala, puesto que, “sufre una serie de problemas políticos debido a su actividad corporativa [como secretario de la Asociación Argentina de Actores], lo que dificulta su actividad profesional. Las presiones llegarán a tal punto que en 1952 el matrimonio se traslada a España, reemprendiendo su carrera”, principalmente en el teatro y la TV; en el cine, en cambio, “obtuvo menos repercusión […], pero sus interpretaciones revelaron un actor con cierta flema irónica, en un estilo de raíz anglosajona poco corriente en el cine español” (Carlos Aguilar y Jaume Genover, El cine español en sus intérpretes, 1992).
Fue “mister Hopper” en el estreno porteño de Lady Windermere’s fan (7.3.1947 en el Argentino), figurando en el programa de mano como H. Pastor Serrador y compartiendo elenco con su madre, que hacía a la “duquesa de Berwick”. En España fue dirigido por varios argentinos (Klimovsky, Amadori, Cahen Salaberry, Demicheli) e interpretó el personaje “Marcel Leroy” en la coproducción hispano-argentina allá titulada Amor a la española y en la Argentina Una sueca entre nosotros (Fernando Merino, 1966).
FILMOGRAFIAS
Teresa Serrador:
Chile:
Ideal y carne (Luis Rojas Garcés,
1926) – Argentina: Goal!
(Moglia Barth, 1936: “Adelita”, 6º), Lo
que le pasó a Reynoso (Leopoldo Torres Ríos, 1936: “Salvadora”, 5º), Las de Barranco (Tito Davison, 1938:
“Pepa Barranco”), Medio millón por una
mujer (Francisco Mugica, 1939: “Beatriz”, 4º), Un bebé de París (Manuel Romero, 1941: “la madre del bebé Coquito”,
5º), Una novia en apuros (John
Reinhardt, 1941: “Gabriela”, 8º), Concierto
de almas (Alberto de Zavalía, 1942: “madre de Alicia” [Delia Garcés], 7º), Como tú lo soñaste (Lucas Demare,
1946-1947: “mademoiselle
Marta Yaskov”, 8º), Mi viudo y yo (Enrique Cahen Salaberry, 1954: “Agustina, tía de Edmundo” [Alberto
Closas], 5º), Pecadora (Enrique
Carreras, 1955: “María, mucama del usurero” [José Maurer], 4º), De profesión sospechosos / De profesión:
sospechosos (Enrique Carreras, A/E, 1965: “mucama Dolores”, 6º), Lo prohibido está de moda (Fernando
Siro, 1967-1968: “madrina de Yolanda Piro, apodada Yoli” [Gilda Lousek], 8º) y Martín Fierro (Leopoldo Torre Nilsson,
1968: “curandera”, 11º).
Nora Serrador:
Venezuela: La trepadora (Edgar Anzola y Jacobo Capriles, 1924: “Victoria Guanipa”).
Esteban Serrador:
EEUU: El secreto del doctor (Media hora, Charles de Rochefort, 1930),
versión hablada en castellano de The doctor’s secret (El secreto del doctor, William C. De
Mille, 1930) – Argentina: Adiós
Buenos Aires (Leopoldo Torres
Ríos, 1937: “el coreógrafo”, 14º), Dama
de compañía (Alberto de Zavalía, 1940: “Mario Landa”, 3º), Si yo fuera rica…! (Carlos Schlieper,
1940-1941: “doctor Diego Arias”, 3º), La
Hora de las Sorpresas (Daniel Tinayre, 1941: “Eduardo Peña”, 2º), Una novia en apuros (John Reinhardt,
1941: “Víctor Rondeau”, 1º), Su primer
baile (Ernesto Arancibia, 1942: “Alfredo Gamboa”, 3º), Las sorpresas del divorcio (Roberto Ratti, 1943: “Enrique Arriaga”,
2º), Nuestra Natacha (Julio Saraceni,
1943-1944: “Lalo Figueras”, 2º), Villa
Rica del Espíritu Santo (Benito Perojo, 1945: “licenciado
Sombra, «Juan de Guevara»”, 2º), Cristina
(Francisco Mugica, 1945: “abogado doctor Raúl
Márquez”, 2º), El gran amor de Becquer (Alberto de Zavalía, 1946: “Gustavo Adolfo Becquer”,
2º), Evasión (Ignacio Domínguez
Riera, 1947: “Alfonso Alvarado”, 1º), Arroz
con leche (Schlieper, 1950: “Raúl Doray”, 3º), Cosas de mujer… (Schlieper, 1951: “Valentín”, 3º), Romeo y Julita (Enrique Carreras, 1953:
“oficial Andrés Vega”, 3º), Siete gritos
en el mar (Carreras, 1954: “periodista Juan de Santillana”, 3º), La cigüeña dijo: sí (Carreras, 1954: “Claudio,
hijo de Antonia” [Lola Membrives], 3º), Escuela
de sirenas y tiburones (Carreras, 1955: “Carlos
Fuentes, profesor de Literatura”, 5º), El despertar del sexo –Crónica
fogosa de una mujer frígida– (Jorge Darnell, 1963: “presentador de la pelea del boxeador” [Ignacio
Quirós], 3º) y Destino de un capricho (Leo Fleider, 1972: “Mariño, padre de Daniel” [Sandro],
11º).
Juan Serrador:
Todo un hombre (Pierre Chenal,
1943: “un padrino de Enrique Regúlez [Jorge
Lanza] en el duelo”, 17º), ¡Soy un infeliz! (B. H. Hardy, 1946: “Edgardo López Herrera”, 5º), El gran amor de Becquer (Alberto de Zavalía,
1946: “Valeriano Becquer, hermano de Gustavo
Adolfo Becquer” [Esteban Serrador], 9º), El que recibe las bofetadas (B. H. Hardy, 1946-1947: “barón
Sergio Ergúrovich Rostánikov”, 7º), La muerte está mintiendo (Carlos Borcosque, 1949-1950: “abogado Horacio”, 6º) y Ensayo final (Mario C. Lugones, 1954:
“Víctor Argüello”, 6º).
Pepita Serrador:
Venezuela: La trepadora (Edgar Anzola y Jacobo Capriles, 1924) – Argentina: Mujeres que trabajan (Manuel Romero, 1938:
“Luisa”, 4º), Frente a la vida
(Enrique de Rosas, 1938: “Elena Molina Estévez”, 2º), Una mujer de la calle (Moglia Barth, 1939: “Nacha”, 1º), Muchachas que estudian (Romero, 1939:
“Ana del Valle”, 5º), La luz de un
fósforo (Leopoldo Torres Ríos, 1940: “Graciela Bernardi”, 1º), Amor… (Bayón Herrera, 1940: “Liana
G., apodada María del Cielo”, 1º), Embrujo
(Enrique T. Susini, 1941: “emperatriz princesa
Leopoldina”, 2º), El camino de las llamas (Mario Soffici, 1941: “Matilde, apodada Espuma”, 1º), La novia de los forasteros (Ber Ciani, 1942:
“Rosalía”), Los chicos crecen (Carlos
Hugo Christensen, 1942: “Cristina C.”, 2º), Punto
negro (Luis Mottura, 1943: “Luisa”, 1º) y Oro
en la mano (Adelqui
Millar, 1943: “Elvira”, 1º) – México:
Cinco rostros de mujer (idem, Gilberto Martínez
Solares, 1946: “Ivonne Parker”) – España: Muchachas en vacaciones
(José María Elorrieta, 1957: “miss
Alicia Stanton”), La muralla (idem, Luis Lucía, 1958: “Matilde”) y Tu
marido nos engaña (Miguel Iglesias, 1958: “doña Rosa”) – Argentina: Todo el año es Navidad (Román Viñoly Barreto, 1959: 6º, como “madre de los
gemelos Armando y Roberto Echagüe” [Leonardo Favio] en el primer episodio, El hermano).
Pastor Serrador:
Argentina: Cada
hogar un mundo (Carlos
Borcosque, 1942: “Poroto, novio de Susana Méndez” [Alba Castellanos], 14º,
acreditado como Eric Pastor) y Un
atardecer de amor (Rogelio Geissmann, 1942: “Pablo”).
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