sábado, 21 de marzo de 2026

PERFILES

Dos DF argentos para el mundo

Trayectorias paralelas, gran cantidad de cortometrajes realizados en sus respectivos inicios, su aporte a la Generación del 60 y un prestigio profesional cierto une a dos notables directores de fotografía de entre los mejores que ha parido la Argentina. Además, en distintos momentos y por razones diversas trabajaron en el cine de otros países.

   Adelqui Camusso (Adelqui Carlos Camusso Chiapello; Pueblo Irigoyen, provincia de Santa Fe, 25.5.1925 / Buenos Aires, 27.12.2019) fue bautizado con ese nombre porque su madre admiraba al actor Adelqui Millar (1894-1956). Criado en distintas ciudades de su provincia natal, egresó de la Facultad de Letras de la Universidad de Buenos Aires, estudió cine en el Centro Sperimentale di Cinematografia y de inmediato hizo tareas diversas en calidad de reportero gráfico en Italia y Francia. A fines de los 50 retornó a su país, sumándose al intenso movimiento en el campo del cortometraje que dio paso a la Generación del 60, de la que fue un distinguido integrante. Sucedió a Fernando Birri como director del Instituto de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral (1962 a 1969), un período de intensa actividad en el que, sólo aportaba sus conocimientos como director de fotografía. Alternando con su labor como DF, Camusso desarrolló una silenciosa tarea institucional: supo ser director técnico de los estudios y los laboratorios de la Chilefilms; docente en la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba; asesor en el Fondo de Promoción Cinematográfica colombiano y en la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Washington DC; así como fugaces incursiones didácticas en Venezuela y Colombia, ocupaciones que no suelen interesar a los cronistas de cine y sólo figuran en algún curriculum; de hecho este informe está principalmente basado sobre el artículo que acerca de Camusso publicó la Asociación Argentina de Autores de Fotografía Cinematográfica (ADF) en un libro editado en 2008.

Durante el rodaje de Breve cielo,
con Anita Picchio y Alberto Fernández de Rosa


   De sus cortometrajes destaca la evidencia de que muchos de ellos registran la obra de pintores, grabadores y escultores, es decir, artistas plásticos, lo que no debe haber sido una casualidad: Camusso tenía buen ojo para el asunto. Salvador Sammaritano opinó (en Tiempo de Cine, nº 10-11, pág. 9, agosto 1962) que “es un elemento de sólida técnica, cultura refinada y sentido moderno. Exactamente el tipo de técnico que nuestro cine reclama”. En buena parte de su obra aparece asociado el jefe de producción Carlos Alberto Parrilla. Nunca se tentó –o nunca fue tentado– a convertirse en realizador, ni siquiera para un corto. En 2024, su hija Ana publicó La bota verde, memorias infantiles y juveniles de su padre transcurridas en Santa Fe, con abundante material de su familia de ancestros italianos pero ninguno de su posterior paso por el cine.

Los inundados:
Pirucho Gómez y Lola Palombo


   Quiso el azar que El impostor resultara el último film argentino de Ricardo Aronovich (Buenos Aires, 4.1.1930), el más internacional de los directores de fotografía nativos y uno de los más prestigiosos del mundo en un métier que ha producido colegas notabilísimos. Porteño crecido en el barrio del Congreso, decidió en su adolescencia que de grande quería trabajar en cine y más específicamente en lo relacionado con la fotografía, tanto lo había impresionado una primera visión del clásico soviético de Einsestein Aleksandr Nevskii (Alejandro Newki, gran capitán –La guerra ruso germana–, 1938), en particular las potentes imágenes creadas por Edward Tissé: en años posteriores, Aronovich reconoce haber admirado sólo a otro colega, Gianni Di Venenzo. Procedió entonces, a sus 18 años, a viajar a los EEUU, donde en Chicago tomó cursos de fotografía con el húngaro Moholy Nagy.



   De regreso a su país en 1950, “comenzó a trabajar como fotógrafo independiente y realizador de cortos publicitarios. En 1954 ingresó al servicio fotográfico de la Municipalidad, dependiente de la Dirección de Festejos y Ornamentaciones. En esa repartición, donde permaneció hasta 1959, tuvo a su cargo la filmación y montaje de cortometrajes” (La Nación, 19.3.1981). En esos años se vinculó al Seminario de Cine Buenos Aires que lideraba Simón Feldman, quien a su vez acababa de cursar en el Institut des Hautes Etudes Cinématographiques (IDHEC, donde en el futuro Aronovich será docente) y resultó una influencia muy fuerte que de inmediato nutriría a la Generación del 60, de la que Aronovich y Feldman formarán parte: de hecho, Ricardo nunca dejó de reconocer a Simón como su maestro ni tampoco referirse a él con agradecimiento y respeto. La primera parte de su trayectoria profesional, hasta mediados de los 60, contempla no sólo largometrajes esenciales de aquel movimiento sino también una enorme cantidad de cortos cuya calidad visual era en muchos casos de su exclusiva responsabilidad. En su creencia, el corto Buenos Aires habría sido el primer film argentino rodado en 16mm y ampliado a 35.



   A comienzos de los 60 viajó a Brasil para fotografiar un corto publicitario (que también los hizo), con el resultado de un encuentro con Ruy Guerra, quien lo invitó a trabajar con él y, por extensión, con sus jóvenes colegas del Cinema Novo. A medida que su prestigio se expandía allende las fronteras, crecía la vergüenza de ciertos colegas argentinos que trataron de impedir que trabajara en cine: “En 1960, cuando filmé mi primer largometraje como director de fotografía, tuve problemas con el sindicato argentino de operadores, que en aquel momento era muy corporativista, a la manera de las asociaciones sindicales fascistas. Me provocaron muchas dificultades”, contó al italiano Stefano Masi en referencia a Los de la mesa 10, que fue, en efecto, su primer largo pero en calidad de profesional, ya que el primero (la versión original de El negoción) lo hizo como aficionado. En realidad, Aronovich se refería a la rama de operadores del Sindicato de la Industria Cinematográfica Argentina (SICA).

Bisutti y Alfaro en Los de la mesa 10


   A la Argentina y Brasil sumó desde 1968 actividad profesional en Francia, introducido en el medio por su amigo Hugo Santiago, a quien acababa de fotografiarle dos cortos y el clásico Invasión y a quien seguirá ligado no sólo en otros films sino también en varios especiales para TV registrados en fílmico, como La fable des continents (1991) y La vie de Galilée (1992). Establecido en París, el trabajo de Aronovich se disparó a cualquier parte del mundo, incluyendo los EEUU. En su trayectoria se observa una envidiable fidelidad a ciertos directores (Santiago en 6 títulos, Feldman en 5, Kuhn, Weyergans, Costa-Gavras, Ruiz y Luna en 3), así como a algunos compatriotas afincados, como él, en París (Santiago, Kaplan, de Gregorio). También, cierta debilidad por trabajar con realizadores provenientes de países lejanos. En relación a su aporte a la zafra del publicitario, resulta una curiosidad saber que fue él quien fotografió, en Roma y en abril 1970, uno que tuvo un enorme impacto popular cuando fue pasado por TV desde septiembre, aquel con Ugo Tognazzi y Chunchuna Villafañe para la versión automática de las lapiceras Sylvapen, que dirigió Federico Padilla.

   A diferencia de muchos otros colegas, no cayó en la tentación de devenir director: salvo un par de documentales cortos de sus comienzos, sólo dirigió un video de mediometraje que le produj Teresa Costantini y que, no por casualidad, estaba dedicado a Adolfo Bioy Casares: desde 1980 en varias ocasiones manifestó su deseo de realizar una versión de La invención de Morel. También se interesó por dirigir una adaptación de La Semana Trágica de David Viñas. Publicó Exponer una historia (Madrid, 1997); recibió muchos premios nacionales e internacionales; se le han rendido homenajes en Toulouse 1999 y en La Habana 2003 y desde comienzos del siglo XXI ha reiterado trabajos en España y con una directora que firma Luna pero que en realidad es actriz y se llama María Lidón.

Con John Malkovich filmando Klimt


   Dueño de una imagen adusta, de señor “importante” y “serio”, la crónica menuda en su torno recuerda que durante el rodaje de Jaune le soleil sostuvo una pésima relación con la directora, Marguerite Duras, al punto de que los títulos de crédito, dichos off por ella misma, lo ignoran y mencionan a su colega Bruno Nuytten. Por otra parte, testigos presenciales supieron contar algunas anécdotas sucedidas en la filmación de Nunca estuve en Viena: entre otras menudencias irreproducibles, que el director Larreta se ocupaba de los actores y dejaba a Aronovich y al asistente de dirección Alberto Lecchi a cargo de los detalles técnicos, incluidos el encuadre, las lentes, los objetivos, la posición de la cámara y la continuidad, y que Aronovich y el cameraman Andrés Silvart (también éste residente parisino) sólo dialogaban entre ellos en francés y que su interjección favorita era “c’est pas mal”. En otra de sus visitas a la Argentina integró el Jurado Oficial que presidía la actriz portuguesa Maria de Medeiros de la edición 2004 del Festival marplatense.

   “No me interesa el «realismo»; el cine, desde ya, es algo falso, y lo que prefiero, en todo caso, es recrear una realidad a través de un cierto desplazamiento, algo que inquiete a la gente. En cualquier caso, la fotografía no debe notarse” (La Razón, 13.9.1985); “A veces tengo la impresión de escribir con luz, pero es sólo un momento; en seguida vuelto a ser lo que pienso que soy, un hombre que hace su oficio, un operador del cine” (La Nación, 27.9.1986). Se recomienda la lectura de un texto suyo, escrito especialmente para la citada publicación de la ADF (2008).

   La filmografía que sigue despeja, en su período inicial, toda la nebulosa aportada por la International Movie Database (en fechas, en títulos, en superposiciones y ausencias diversas) y excluye sus (pocos, en realidad) trabajos para la TV. Su hija Andrea interpretó un personaje principal en Las veredas de Saturno y uno (muy) secundario en La familia. En 1994, en una de sus visitas a Buenos Aires, un listado de su obra le fue presentado por mí y fue por él supervisado de puño y letra, por más señas con un marcador anaranjado.

Hugo Santiago, RA, Borges y Murúa
en el rodaje de Invasión


FILMOGRAFIAS

Adelqui Camusso:

Francia: Arthur à la cité (Jean-Marie Crouffer, 1957, corto) – Argentina: Gambartes –Pintor del litoral argentino– (Simón Feldman, 1958, corto), Buenos días, Buenos Aires (Fernando Birri, 1959, corto), Los inundados (Birri, 1961), El campeón (Héctor Tentori, 1961, corto), Los anónimos (Pedro Stocki, 1961, corto), Dar la cara (José A. Martínez Suárez, 1961: AANA, en la barra del bar de los laboratorios Alex, en compañía de Mené Arnó, Alberto Tarantini, Fernando Birri y Arnaldo “Lucho” Limansky), El hombre que vio al Mesías –Don Luis Ramírez– (Jorge Macario, 1961, corto), La pampa gringa (Birri, 1962, corto: + CM), Jornada (Fernando Arce, 1962, corto), Un acto (Federico Padilla, 1962, corto: + CM), Kosice (Alejandro Vignatti, 1962, corto: + CM), Grabado argentino (Feldman, 1962, corto: + CM), Tierra seca (Oscar I. Kantor, 1962, corto), Seguir andando (Fernando E. Solanas, 1962, corto: + CM, en este rubro alternando con Juan José Stagnaro), Buenos Aires en camiseta (Martín Schor, 1962, corto: + CM), 4 pintores, hoy –Deira, Macció, Noé, de la Vega– (Fernando Arce, 1963, corto), Homero Manzi (Edmund Valladares, 1963, corto: + CM, acreditado como A. Camusso), Génesis del Chaco (Feldman, 1964, corto), Dos en el mundo (Solly, 1964), Gente conmigo (Jorge Darnell, 1964-1965), Gotán (Ricardo Alventosa, 1965, corto), El país argentino (Bernardo Arias, 1965-1966, documental de rodaje inconcluso), La cosecha (Marcos Madanes, 1966), Sin tregua (Feldman, 1966, corto) y Planeta Tierra (Schor, 1966, corto) – Perú: El embajador y yo (Kantor, 1967) – Argentina: Breve cielo (David José Kohon, 1968), Invasión (Hugo Santiago, 1968: FADIC, en reemplazo de Ricardo Aronovich), Nosotros los monos (Valladares, 1968-1969: sólo CM, alternando con Reynaldo Peralta, Miguel Monte, Oscar Hansen y José Santiso) y Ufa con el sexo (Rodolfo Kuhn, 1968, inédito) – Perú: Nemesio (Kantor, 1968-1969) – Chile: La casa en que vivimos (Patricio Kaulen, 1969) – Argentina: La piel del amor (Mario David, 1973), El amor infiel (David, 1973) y El grito de Celina (David, 1975: acreditado como Adelqui Camuso) – Colombia: Cuartico azul (Luis Crump Carvajal, 1977, corto) – Argentina: El fin de Higinio Gómez (Nicolás Sarquis, 1989-1990), Facundo –La sombra del Tigre– (Sarquis, 1991-1992: asesor técnico) y La revelación (David, 1995: asesor artístico).

[Malgré la IMDb y el sitio web cinenacional.com, Camusso nada tuvo que ver con La primera fundación de Buenos Aires, el mediometraje de Birri producido en 1957, cuando ni siquiera había regresado a la Argentina. Tampoco fotografió Buenos Aires, de Kohon, hecho en 1958 y no en 1966, ni Crónica de un niño solo de Favio, como señala algo autopercibido como @ChoheCine, que puede verse por YouTube: en realidad, en una primera tentativa de su realización, en febrero 1962, Camusso había sido mencionado como probable DF, pero el DF terminó siendo Ignacio Souto.

 

Ricardo Aronovich:

[En sus inicios, sólo en pocos casos operaba la cámara. En Europa es mucho más común que el DF también se ocupe de la cámara, pero los créditos de los films de RA consultados rara vez distinguen ambas funciones, por lo que he optado por señalarlo sólo cuando consta en los mismos].

El negoción (Simón Feldman, 1955-1957: + CM), Un teatro independiente (Feldman, 1957, corto: + CM), Llegó el circo (Enrique Dawi, 1956, corto: + CM), Buenos Aires (David José Kohon, 1958, corto: + CM), Estadio (Juan Berend, 1958, corto), Los pequeños seres (Oscar Baigorria y Jorge Michel, 1959, corto), Luz… cámara… acción… (Rodolfo Kuhn, 1959, corto), Sólo unas gotas (Oscar Baigorria e Iván Etcheverry, 1959, corto), Diario (Berend, 1959, corto: + CM), Lobos marinos patagónicos y Fauna submarina (RA y Hugo Pesce, 1959, cortos rodados simultáneamente: + DF y CM).

Nueva Plata acusa (Mario Zipilivan, 1960, corto), Faena (Humberto Ríos, 1960, corto), Los de la mesa 10 (Feldman, 1960), Bazán (Ramiro Tamayo, 1960, corto), Dimensión (Aldo Luis Persano, 1960, corto: + CM), Sin memoria (Ricardo Alventosa, 1960, corto), El amor elige (Kuhn, 1960, corto), La carrera (Martín Schor, 1960, corto), Los anclados (Faud Quintar, 1961, corto), Tres veces Ana (Kohon, 1961), De vuelta a casa (Ricardo Becher, 1961, corto), No deben morir (Feldman, 1961, corto), Los jóvenes viejos (Kuhn, 1961), Juego cruzado (Humberto Ríos, 1961, corto), En Buenos Aires, hoy (Feldman, 1961, corto: sólo la DF de interiores), El televisor (Guillermo Fernández Jurado, 1961-1962), En casa de Julio (José Francisco Arcuri, 1962, corto), Los venerables todos (Manuel Antín, 1962), Crimen (Becher, 1962, corto) y Carta de Fader (Alfredo Mathé, 1963, corto) – Brasil: Os fuzis (Ruy Guerra, 1963: + CM, acreditado como “Ricardo Aronovitch”), São Paulo Sociedade Anônima (Luíz Sérgio Person, 1963: + CM) y Vereda da salvação (Anselmo Duarte, 1963: + CM) – Argentina: El reñidero (René Mugica, 1964), Todo sol es amargo (Mathé, 1965), Orden de matar (Román Viñoly Barreto, 1965), Psique y sexo (1965, cuatro episodios dirigidos por Antín –La estrella del destino–, Dino Minniti –La buscona–, Ernesto Bianco –La necrófila– y Enrique Cahen Salaberry –Chicos jugando al deseo–), Los Caras Sucias (Mabel Itzcovich, 1965, corto), Villa Delicia –Playa de estacionamiento, música ambiental– (Viñoly Barreto, 1965) y El bombero está triste y llora (Pablo Szir y Lita Stantic, 1965, corto: + CM) – Brasil: Tôda donzela tem um pai que é uma fera (Roberto Farias, 1966: + CM), As cariocas (1966: + CM; tres episodios dirigidos por Fernando de Barros –A noiva do catete–, Walter Hugo Khouri –A desinibida do Grajaú– y Roberto Santos –A grã-fina do Copacabana–), Garôta de Ipanema (Leon Hirszman, 1967: + CM), O homem que comprou o mundo (Eduardo Coutinho, 1967: + CM) y Tempo de viôlencia (Hugo Kusnet, 1967: + CM) – Argentina: Los contrabandistas (Hugo Santiago, 1967, corto: + CM), Los taitas (Santiago, 1967, corto: + CM) e Invasión (Santiago, 1968: + AANA como “hombre en el campo de entrenamiento”).

Francia: Benito Cereno (Serge Roullet, 1968), Sweet hunters / Doux chasseurs (Guerra, PAN/F, 1969), Le souffle au cœur / Il soffio al cuore / Herzflimmern (Soplo al corazón, Louis Malle, F/I/RFA, 1970), La quille, bon Dieux!.. (Gérard Zingg, 1970, corto: acreditado como Ricardo Aronovitch; DF compartida con Bruno Nuytten), L’humeur vagabonde (Edouard Luntz, 1971), Jaune le soleil (Marguerite Duras, 1971), Papa, les petits bateaux… (Nelly Kaplan, 1971) y Chère Louise / La lunga notte di Louise (Querida Luisa, Philippe de Broca, F/I, 1971) – EEUU: The wild pack (Hall Bartlett, 1971, rodaje en Brasil; también exhibido con el título The sandpits generals) – Francia: La Nueva Francia (Juan Fresán, 1972, film argentino de rodaje inconcluso, para el que RA hizo en París la DF y CM de las secuencias con entrevistas), L’attentat / L’attentato / Das attentat (El atentado, Yves Boisset, F/I/RFA, 1972), L’affaire Dominici / L’affare Dominici / El affaire Dominici (Claude-Bernard Aubert, F/I/E, 1972) y Les autres (Santiago, 1973) – Bélgica: Je t’aime, tu danses (François Weyergans, 1974) – Francia: L’important c’est d’aimer / L’importante è amare / Nachtblende (Lo importante es amar, Andrzej Zulawski, F/I/RFA, 1974), Une femme, un jour… (Léonard Keigel, 1974) y Lumière / Scene di un’amicizia tra donne (Lumière, Jeanne Moreau, F/I, 1975) – Bélgica: Maladie mortelle (Weyergans, BEL/F, 1975) – Francia: Sérail (Eduardo de Gregorio, F, 1975) y Providence (idem, Alain Resnais, F/SZ, 1976: acreditado como Ricardo Aronovitch; rodaje adicional en Bélgica y en los EEUU) – Bélgica: Couleur chair (Weyergans, BEL/F, 1976) – Francia: ¡Viva el presidente! / El recurso del método / Le recours de la méthode (Miguel Littin, MX/CU/F, 1977; rodaje adicional en México y Cuba) y Ecoute voir... (El juego del poder, Santiago, 1977) – Holanda: The outsider (Tony Luraschi, 1978: acreditado como Ricardo Aronovitch; rodaje en Irlanda y los EEUU) – Francia: Clair de femme / Chiaro di donna / Die liebe einer frau (Claro de mujer, Costa-Gavras, F/I/RFA, 1978) y Ma blonde, entends-tu dans la ville... (René Gilson, 1979) – Bélgica: Vrijdag (Hugo Claus, BEL/HOL, 1979: + CM).

EEUU: Christmas evil (Lewis Jackson, 1980) – RFA: Die ortliebschen frauen (Luc Bondy, 1980; rodaje en Austria) – Francia: Chanel solitaire / Chanel (Coco Chanel, una pasión, George Kaczender, F/GB, 1981) – EEUU: Missing (Desaparecido, Costa-Gavras, 1981; rodaje en México) – Francia: Le jeune marié (Bernard Stora, 1982) y Hanna K. (Costa-Gavras, 1982; rodaje en Palestina e Israel) – Italia: Ballando, ballando / Le bal / Le bal (El baile, Ettore Scola, F/I/ARGL, 1983-1984; rodaje en Italia) – Francia: Stress (Jean-Louis Bertucelli, 1984), Les trottoirs de Saturne / Las veredas de Saturno (Santiago, F/A, 1984) y Les longs manteaux / Expreso a la emboscada (Gilles Béhat, F/A, 1985, rodaje en la Argentina: RA era socio de Hugo Kusnet en la productora argentina AKF y Asociados SA) – Italia: La famiglia / La famille (La familia, Scola, I/F, 1986) – Francia: Le radeau de la méduse (Iradj Azimi, 1987: RA intervino hasta que el rodaje debió ser interrumpido por un huracán; la fotografía restante fue alternativamente dirigida por el francés Pierre Dupouey y el belga Walther van den Ende; el rodaje se dio por finalizado tan sólo en 1989) – Argentina: Nunca estuve en Viena (Antonio Larreta, A/E, 1988).

EEUU: The man inside (Bobby Roth, 1990; acreditado como Ricardo Aronovitch) – Francia: Le batteur du boléro (Patrice Leconte, 1992, corto: + CM), Lumière noire (Med Hondo, 1993: + CM –una de tres–) y  Le manseur de Lune (Sigie Day, 1993) – Argentina: Adolfo Bioy Casares: una videografía (1994: D, G con Alejandro Maci, F y CM; mediometraje grabado en Betacam SP) – Francia: Mecánicas celestes / Mécaniques célestes (Fina Torres, VEN/F, 1994; rodaje parcial en Venezuela) y Désiré (Bernard Murat, 1995) – Argentina: El impostor (Alejandro Maci, 1996: + CM) – Francia: El Che (Maurice Dugowson, F/E/BEL/I, 1997; DF adicional compartida con François Catonée; la DF principal fue del español Federico Ribes) y Le temps retrouvé / Il tempo ritrovato / O tempo reencontrado (Raúl Ruiz, F/I/POR, 1999: + CM).

España: Stranded (Luna, 2001), La kedada (Arturo Franco y Kiko Martínez, 2002, corto) y Whore (Luna, 2002: + CM) – Austria: Klimt (Ruiz, AUS/AL/GB/F, 2005) – España: Moscow zero (Luna, 2005; rodaje parcial en Rusia) – Brasil: Person (Marina Person, 2006, documental sobre Luíz Sérgio Person: TEST) – GB: A closed book (Ruiz, 2008: acreditado como “Ricardo Aronovitch”) – Francia: Ma poubelle géante (Uda Benyamina, 2008, corto) y Ricardo Aronovich, avec mes yeux de dinosaure du cinéma (Luis Miranda, 2010-2011, MM: RA es la figura central de este documental sobre su vida) – México: Miradas múltiples –La máquina loca– (Emilio Maillé, MX/F, 2012-2013, documental sobre Gabriel Figueroa: TEST) – Argentina: Cortázar & Antín –Cartas iluminadas– (Cinthia Rajschmir, 2017: TEST, grabado en París) – EEUU: Searching 4 Tabernero / Buscando a Tabernero (Eduardo Montes-Bradley, EEUU/A, 2019-202, documental sobre Pablo Tabernero: TEST, grabado en París).

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