lunes, 9 de febrero de 2026

PERFILES

Juan José Guthmann

“No hacer nada es una profesión. Es muy difícil”.
Marguerite Duras, L’amant de la Chine du Nord (1984).

Una insulsa comedia titulada Asunto terminado..!, con romance resistido entre un pintor bohemio y una severa business woman (Thorry, Pastorino) resultó la 24ª y última producción de Interamericana, empresa que nació de las cenizas de otras dos, ambas distribuidoras-productoras estrechamente relacionadas, la Generalcine Distribuidora Cinematográfica Argentina y la Lux Films SRL, cuando un señor con muchísimo dinero y buenas relaciones se asoció a los dueños originales (Alberto Borea, Luis A. Bloch y Ubaldo Mariñelarena), a los que pronto se sacó de encima reemplazándolos por gente suya, como su hermano René y como José Le Pera (hermano de Alfredo), Mario Zubiría, David Goldberg y Augusto César Vatteone. Corría 1943 y la Cinematográfica Interamericana SRL se dedicó desde sus inicios a la distribución de material mexicano, en abrumadora mayoría –incluyendo los de Cantinflas pre Columbia–, aunque no desdeñó ofrecer algunos pocos films chilenos, estadounidenses, españoles, italianos, argentinos –propios y ajenos– y franceses, entre éstos dos joyas como Crime et châtiment (Crimen y castigo, 1935) de Chenal y Les visiteurs du soir (Los visitantes de la noche, 1942) de Carné.

Apold, ay Juancito, Amadori y JJG

   Ese señor adinerado se llamaba Juan José Guthmann, sus amigos le decían “Juanito”, era talentoso, buena persona y lo que por entonces se consideraba un bon viveur, y algunos de esos amigos eran Luis Saslavsky y Daniel Tinayre, quienes lo instaron a producir films. “Así nació Interamericana, y nació porque Saslavsky, yo y todo un grupo que jugábamos juntos al póker, éramos amigos de Juan Guthmann, que como tenía una fortuna muy grande en ese tiempo, decidió meterse en la producción”, recordó Tinayre en Reportaje al cine argentino (pág. 347). Al abrirse a la producción, la empresa cambió su denominación a Interamericana SRL, y su principal hándicap consistía en no tener estudios propios, como era de rigor en aquellos tiempos, por lo cual los alquilaba a Argentina Sono Film, Lumiton, EFA, Emelco y Mapol, empresa esta última con la que coprodujo nueve títulos. El nombre del dueño apareció acreditado en tanto productor tan sólo en el 5º, Apenas un delincuente, y en el futuro aparecerá en cuatro de los cinco que hizo con Luis Sandrini y en La pasión desnuda. Algunos de los otros tuvieron como productores a Saslavsky, Francisco Oyarzábal y Carmelo Santiago, en tanto sus asociados Raimonde Horvilleur y Jean de Bravura fueron productores ejecutivos en otros títulos de la empresa. En cuanto a géneros, los abordó casi todos, con preponderancia de comedias: las cinco con Sandrini, cuatro con Pepe Iglesias “El Zorro” y algunas “de salón”. La calidad estuvo presente en A sangre fría, Apenas un delincuente, Mi noche triste y Deshonra, pero en los restantes nunca cayó en chabacanerías ni populismos, acaso con la excepción de su única producción serie B, Otra cosa es con guitarra.

Con la Doña

   En todos esos años Guthmann tejió una sólida amistad de negocios con Raúl Alejandro Apold, quien comenzaba a ser el hombre fuerte del peronismo en todo lo que tuviera que ver con el espectáculo, y preferentemente con el cine. Así, Interamericana creció a la par de aquel gobierno y se desvaneció poco antes de la caída del régimen. Uno de sus más grandes éxitos –de la empresa y de la historia del cine argentino– fue Avivato, éxito que Guthmann festejó a lo grande el 7.10.1949 en el hotel Alvear Palace, con un banquete para 150 invitados, algunos de los cuales se lo retribuyeron días después con un agasajo en el TaBaRis. Tal parece que también resultó un buen gestor de negocios ajenos: gracia a sus contactos, Juan Carlos Mareco –actor al que contrató para Qué hermanita…!– viajó a Londres, donde hizo el doblaje al castellano de todas las voces del dibujo animado francés Jeannot l’intrépide (Jean Image, 1950).

Pedro López Lagar y Amelia Bence en
A sangre fría, producción inicial de la Interamericana

   Guthmann desapareció de los lugares que solía frecuentar llevando consigo una fortuna (“un millón de dólares”, arriesgó la investigadora Elena Goity en un libro que omite a la Interamericana) con la cual, de haber querido, hubiera saldado el tendal de deudas que dejó, incluyendo en ese listado el Banco Industrial de la República Argentina mediante el cual su amigo Apold le hizo conceder suculentos créditos que canceló a medias y en cuotas en 1953, cuando ya había dejado de producir y cuando comenzó la débâcle con las sucesivas renuncias de Goldberg, Juan Manuel Fascetto, Juan Parret y Le Pera, operativo huida al que Guthmann llamaba “reorganización” pero que la Justicia convirtió en “convocatoria de acreedores”, con una quiebra fechada en diciembre 1955. El último estreno de la distribuidora Interamericana fue el film español ¡¡Ché, qué loco!! (ídem, Ramón Torrado, 1952), lanzado el 6.1.1955 en los cines Mitre y Victoria. Tras la caída de Perón (y de Apold), el hombre que tanto gustaba de la fama y la popularidad se hizo invisible y hacia mayo 1956 partió a Brasil, radicando definitivamente en San Pablo, donde falleció en febrero 1961. En las páginas del Heraldo del Cinematografista, su amigo Chas de Cruz lo despidió recordando “la caballerosidad y simpatía que lo distinguieron en su paso por el gremio”.

María Esther Gamas, Pedro Maratea y
Jorge Salcedo en Mi noche triste

   Entre los films mexicanos anunciados por su empresa figuraba Gran Casino (Luis Buñuel, 1952), que durante el largo gobierno de Perón no pudo ser estrenado por la prohibición que aún pesaba sobre su estrella, Libertad Lamarque, quien el 2.1.1946 emprendió su obligado exilio, acaso uno de los más exitosos de la historia del espectáculo aborigen. Gran Casino fue su primer film extranjero y su exhibición fue autorizada localmente en octubre 1955: en febrero 1956 Lamarque, de visita en su país, contó al periodismo que ella y su esposo, Alfredo Malerba, detentaban los derechos para la Argentina, pero Gran Casino accedió a un cine porteño tan sólo el lunes 5.8.1957 en el Florida de la Galería Güemes, sin publicidad ni gacetillas ni avisos publicitarios, descubierto sólo mediante el trámite de recorrer las carteleras de cines y teatros que publicaban los diarios: se ignora qué empresa se ocupó de su distribución física, pero el film figuraba entre los del stock de la compañía cuando éste fue rematado el 14.11.1958.

Barton Keyes

FILMS PRODUCIDOS POR INTERAMERICANA SRL

A sangre fría (Daniel Tinayre, 1946; P: Luis Saslavsky)

Un ángel sin pantalones (Enrique Cahen Salaberry, 1947; P: Saslavsky)

La locura de don Juan (Mario C. Lugones, 1948; P: Francisco Oyarzábal)

Recuerdos de un Angel (Cahen Salaberry, 1948; P: Saslavsky)

Apenas un delincuente (Hugo Fregonese, 1948; P: JJG y Fregonese)

Juan Globo (Luis César Amadori, 1948)

Otra cosa es con guitarra (Ber Ciani, 948-1949; P: Carmelo Santiago)

Avivato –El rey de los vivos– (Cahen Salaberry, 1949)


El seductor (Bayón Herrera, 1949; P: Luis Sandrini y JJG)

La culpa la tuvo el otro...! (Lucas Demare, 1949-1950; P: Sandrini y JJG)

Don Fulgencio –El hombre que no tuvo infancia– (Cahen Salaberry, 1950)

Concierto de bastón (Cahen Salaberry, 1950)

Qué hermanita...! (Kurt Land, 1950; con Producciones Cruz del Sud SRL)

Mi noche triste (Demare, 1951; con Estudios Mapol SRL)

Cosas de mujer... (Carlos Schlieper, 1951; con Estudios Mapol SRL)

El honorable inquilino (Schlieper, 1951; con Estudios Mapol SRL)

Deshonra (Tinayre, 1951)


Payaso (Demare, 1951; P: Sandrini y JJG, con Estudios Mapol SRL)

Como yo no hay dos (Land, 1951-1952; con Estudios Mapol SRL)

La melodía perdida (Tulio Demicheli, 1951-1952; con Estudios Mapol SRL)

La casa grande (Leo Fleider, 1952; P: Sandrini y JJG, con Estudios Mapol SRL)

La dama del mar (Mario Soffici, 1952; con Estudios Mapol SRL)

La pasión desnuda (Amadori, 1952; P: JJG y Gregorio Walerstein)

Asunto terminado..! (Land, 1952; con Estudios Mapol SRL)

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