DINASTIAS + CINEASTAS
Los Torre: Leopoldo Torres Ríos
[Leopoldo
Manuel Torre Ríos; Buenos Aires, 27.12.1899 /
Vicente López,
provincia de Buenos Aires, 9.4.1960]
“A
veces, las escenas producidas por su imaginacióneran
tan claras como las experiencias vividas y recordadas”.Patricia Highsmith, Ripley under water (1991).
“En el recuerdo recorta ahora la inconfundible silueta porteña de un hombre cabal, alto, delgado, elegante sin afectación, un rostro afinado y fuerte, el fino perfil, la pronunciada calvicie, los infaltables anteojos ligeramente oscuros que disimulaban el estrabismo, el andar levemente apresurado, el sombrero apenas requintado como para no ocultar la amplia frente, y la resonancia de una voz que supo trabajar muchos tonos, hilvanar muchos matices, dar resonancia a tantísimas historias”. La descripción, que revela cariño y respeto, pertenece a Jorge Miguel Couselo, periodista, crítico e investigador que tuvo la fortuna no sólo de conocerlo sino también de merecer su amistad, cuyo fruto fue un libro entrañable, Leopoldo Torres Ríos: el cine del sentimiento (1974). Resulta difícil escribir sobre un artista sin repetir conceptos de una biografía tan exhaustiva. Sin embargo, es preciso intentarlo.
Con Jesús
frecuentaba el cine desde que ambos eran jóvenes, mientras Leopoldo escribía
poemas y cuentos que con los años serían la base de varias letras de tangos y
de los muchos argumentos que escribió. Por las puras ganas de hacer cine aunque
sin saber bien qué se presentó (se presentaron, en realidad) ante Julio
Irigoyen, quien, rápido como un lince, los tomó como improvisados actores para
una comedia imitativa de las de Chaplin y Roscoe Arbuckle. Pero su mentor fue el
Negro Ferreyra, a tal punto que el gran cine futuro de Leopoldo reconocerá su
inspiración. Para él escribió dos historias para sendas producciones, en la
segunda de los cuales los hermanos Torre pusieron unos pesos. Con Ferreyra
seguirá unido por una entrañable amistad, pero el resto de la década de los 20
Leopoldo lo pasó escribiendo argumentos para films de Irigoyen. Entre unos y
otros, escribió y dirigió él mismo cuatro largometrajes, que no han sobrevivido
para ser juzgados.
El puñal del mazorquero era otra incursión por la dictadura rosista, que ofrecía un tratamiento de desprecio y odio a manera de telón de fondo de una historia tremebunda de traiciones y asesinatos que termina con la heroína de 16 añitos asesinada por su propio padre; Buenos Aires bohemio “es una de esas obras honestas. Tiende a interesar con la historia de dos pobres muchachos soñadores y bondadosos que, desilusionados de alcanzar la gloria y ante la miseria que los rodea, deciden ponerse a trabajar en cosas útiles. Es esto lega uno de ellos una enorme fortuna y se dan enseguida a hacer obra buena socorriendo a esas personas que aman y casándose con la dama de sus ideales, pero en sueño, del que despiertan amargamente”; Carne de presidio es el primero de sus films malditos, ya que fue ignorado no sólo por Couselo sino por los críticos contemporáneos: La Razón le dedicó apenas unas líneas (27.8.1924) informando que contiene “escenas melodramáticas que giran alrededor de un lisiado que, acosado por el hambre se convierte en temible jefe de una banda de malhechores, hasta que el puro amor de una niña lo redime”; y, en fin, Empleada se necesita…, que resultó aún más ninguneado que el anterior incluyendo el unánime silencio de los cronistas especializados y se perpetuó en el libro de Couselo, que apenas lo menciona al pasar en el texto (pág. 31) y en la filmografía (pág. 122), en ambos casos ubicándolo en 1925, aunque fue rodado y estrenado en 1926: un dato aleatorio, el del título original descartado (“Señorita para escritorio”) y aquel con el que fue estrenado, informa apenas sobre su contenido argumental.
Pasarían diez años hasta que Torres Ríos se integrara al naciente cine sonoro, lapso en el que, de acuerdo a Couselo, escribió intertítulos de films extranjeos, practicó los misterios del montaje y fue empleado por A. Z. Wilson en su distribuidora Terra, donde hizo de todo un poco, en particular “aligerar las películas europeas –alemanas en especial– que se presumía debían atemperar lentitudes para medirse con el público argentino, acostumbrado al dinamismo de los films norteamericanos”. En rigor de verdad, fue contratado por Wilson en mayo 1926, oficialmente en calidad de jefe de Publicidad, y uno de sus primeros lanzamientos fue nada menos que el futuro clásico alemán Varieté (idem, E. A. Dupont, 1926).
Así, en
1936 dirigió una detrás de otra sendas adaptaciones de obras de Alberto
Vacarezza que habían sido enormes éxitos teatrales. Ya al comenzar la primera, El conventillo de la Paloma, se
advierten las características que regirán su cine futuro: tras los títulos de
crédito y antes de que comience la acción se extiende algo así como un prólogo,
cuyo silencio es sólo quebrado por la música sentimental con aires tangueros y
risas de mujer hasta que entran, con la cámara, los sonidos del conventillo
despertando al nuevo día. Cine en estado puro, se diría. Momentos como ése
iluminan y justifican gran parte de su obra, incluso aquellos hechos a desgano,
por compromiso comercial, para ganar unos pesos: sostenidos primeros planos,
detalles ambientales paralelos a la secuencia principal, planos-detalle en abundancia
y, sobre todo, los silencios, tanto más raros en un cine que, como el
argentino, parloteaba explicando todo hasta la exasperación; Torres Ríos
confiaba en el valor de la imagen. Hasta una producción serie B como La encrucijada, services movie para el Servicio Penitenciario Federal que incluía
propaganda del gobierno peronista (del tipo “antes era terrible, ahora todo
cambió”) fue convertida por su talento en un film seco y duro, tocado con una
fotografía de fuertes contrastes y sombras estilizadas, que lo redimen. En
otros casos poco pudo hacer para salvar un producto comercial, como en El juego del amor y del azar: nada más
alejado de sus intereses que las pelucas y los corset de Marivaux.
La filmografía de Torres Ríos reconoce dos obras maestras absolutas y varias pequeñas joyas: entre estas últimas figuran Adiós Buenos Aires, sencilla y cálida comedia sentimental con toques poéticos; La luz de un fósforo, notable versión de la pieza de Pico en la que rescata al actor Severo Fernández ofreciéndole su mejor papel; la trilogía protagonizada por el niño Andrés Poggio (El hijo de la calle, Pantalones cortos, El nieto de Congreve), frescos del Buenos Aires de barrio; El crimen de Oribe, primera incursión en el género fantástico aunque responda a los intereses literarios del otro director, su hijo Torre Nilsson; El regreso, rarísimo ejemplo del subgénero fantástico, muy poco visto; Edad difícil, retazos de la vida de un niño en tránsito hacia la adolescencia narrados con una delicadeza y una sensibilidad extremas; y Aquello que amamos, el último, especie de vuelta de tuerca sobre conflicto y personajes de La vuelta al nido.
Pero son La vuelta al nido y Pelota de trapo las obras más importantes de entre sus 38 títulos.
Film maldito el primero, rechazado en su momento por crítica y público, cuenta
casi sin diálogos la pequeña historia de un contador que de pronto duda de la
fidelidad de su esposa: nada más, excepto algunos toques oficinescos que
aportan una mínima gracia y un par de números musicales obligados en el cine de
la época. Pelota de trapo, por su
parte, debe ser uno de los films más conmovedores de toda la historia del cine
argentino: cuenta la historia de un niño al que le gusta el fútbol y que, de
grande, se convierte en profesional, historia narrada con sencillez y
sinceridad y que reivindica el cine popular que emociona al público sin golpes
bajos.
Leopoldo
Torres Ríos fue un auténtico marginal de la industria: defendía su libertad con
uñas y dientes, lo cual explica que nunca trabajara para las productoras más
importantes (Sono, San Miguel, Asociados, Lumiton) y en cambio sí lo hiciera
con productores independientes (Joly, Wilson, Bo) y para compañías menos
pomposas (EFA, Pampa). Nunca obtuvo una postulación a los premios de la
Academia, y es improbable que siquiera haya sido uno de sus socios, ya que
detestaba a Luis César Amadori tanto como a Atilio Mentasti (en Demasiado jóvenes, cuyos diálogos le
pertenecen, el personaje de Lautaro Murúa le dice a su mucamo: “¿Qué hacés
parado ahí como un imbécil,
Atilio?”). Murúa, dicho sea de paso, le dedicó su opera prima, Shunko, y
poco después Torre Nilsson hizo lo propio en Piel de verano.
La descendencia familiar de Torres Ríos incluye a varios directores: notoriamente a su hijo Leopoldo Torre Nilsson, pero también a sus nietos Javier Torre y Pablo Torre –que poco y nada aprendieron de sus ancestros– y a su bisnieto Oliverio Torre. Su hermano Jesús fue también director con el nombre Carlos Torre Ríos y dirigió la fotografía de gran parte de su obra. Su esposa se llamaba May Nilsson, fue actriz de uno de sus títulos mudos y guionista en La tía de Carlos, pero lo acompañó en la vida cumpliendo dos roles significativos: haciendo la vista gorda ante las amantes más jóvenes que supo saborear, actrices que una atenta mirada a su filmografía logrará detectar sin titubeos, y creando, en 1944, el colegio bilingüe Highlands, situado en Vicente López e históricamente soporte financiero de la entera familia Torre hasta su cierre pos pandemia: su exterior fue filmado para La tía de Carlos y sus instalaciones sirvieron de set para partes de Demasiado jóvenes y El Santo de la Espada. El matrimonio tuvo además dos hijas, Graciela y May Clara (“Maisie”), ninguna de las cuales hizo cine, aunque “Grace” casó con un productor llamado Juan Carlos Ciancaglini. En lo laboral, en el período sonoro fue argumentista (no acreditado como tal) de otros de Irigoyen, nuevas versiones de algunos mudos por los que con seguridad no recibió pago alguno. El mismo, en fin, fue personaje de La mirada de Clara (Pablo Torre, 2003), encarnado por el actor Gabriel Feldman, y otro de sus nietos, Javier, escribió sobre él en su libro La luz de un fósforo (2025). Con Alberto de Zavalía, cuya vida y obra estaban en las antípodas de las suyas, compartió, sin embargo, el mismo apodo familiar y amistoso: “Polo”.
A
propósito de La mirada de Clara,
resulta significativo que Torres Ríos esté tan presente en un film realizado
casi medio siglo después de su muerte: se trata de la adaptación de una novela
(1998) que asimismo es narrada por un joven cineasta que recuerda a sus abuelos
y a su padre, retratos íntimos de toda intimidad. Al parecer, Torres Ríos
detestaba a su nieto Pablo, como éste lo dejó asentado en entrevistas diversas,
y en esta historia parece haberse tomado una cruel revancha: “De mi abuelo
tengo pocos recuerdos, pero uno de ellos es que tenía debilidad por Javier: yo
era un intruso, un aguafiestas en su relación, aunque mi memoria lo niega. Sólo
sé que Javier fue para el abuelo y yo fui para mi viejo” (La Razón, 31.5.1993); “Cuando nací yo, le dijo a mi madre que no
quería tener dos nietos sino uno. Desde entonces, decidió ignorarme. Lo vi
pocas veces en mi vida; no tengo fotos con él ni más recuerdos que algún grito,
un tirón de pelo, una frase desagradable” (Clarín,
14.11.2003). Pablo aseguró que “la historia cuenta situaciones reales con otras
ficticias. Hay cosas que son ciertas, otras falsas, otras que ignoro y otras
que mi padre me contó, seguramente mintiéndome” (El Tribuno, Salta,
29.10.2003); preguntado que fue sobre si el rodaje le provocaba alguna culpa,
respondió: “Mucha. Mi padre adoraba a su padre. Aquí hay una mirada crítica
sobre Torres Ríos y no sé qué pensaría mi viejo de eso. Creo que esta vez ni
siquiera puedo contar con el halo protector de mi padre, con su mirada lejana
marcándome si todo está saliendo bien. Y espero que no me maten los fanáticos
de Torres Ríos. Tengo derecho a contar mi historia desde mi punto de vista” (Clarín
14.11.2003). Es cierto, pero a lo que no tenía derecho es a contarla tan mal.
Entre otros conceptos elogiosos, el anónimo cronista de La Prensa (11.4.1960) mencionó en su artículo necrológico que su obra “estuvo dictada por una rara mezcla de inteligencia y humildad a la que sólo se accede por el auténtico amor al arte y a una profesión”. Sin embargo, la más precisa definición sobre el cine de Leopoldo Torres Ríos la ofreció Alberto Tabbia escribiendo sobre el cine de... John Cassavetes: sus films “son triunfalmente imperfectos porque la perfección no entra en su proyecto cinematográfico. Captan momentos privilegiados, chispas efímeras, contactos pasajeros entre las criaturas que los habitan y tienen un carácter tan propio que pocos minutos de proyección permiten reconocer al autor. Nada de esto tiene valor para la industria, y ellos respiran cómodamente al margen de ella. Son profesionales por la calidad de sus elementos y la atención con que están ejecutados. Son puramente artesanales por la actitud con que han sido concebidos y realizados”. (Publicado post mortem en 1998 en la revista Film, nº 33, pág. 53).
FILMOGRAFIA
PRODUCCIONES MUDAS
01. El puñal del mazorquero (1922-1923)
35mm, B&N, 70’. CP: Urania Film
(Rosario, Santa Fe). G: LTR, sobre
el cuento La hija del mazorquero –Leyenda
histórica–, de Juana Manuela Gorriti. F:
Roque Funes. I: Blanco Juncal,
Víctor Quiroga, Ernesto Milton, Laura del Campo, Leonor Alvear, José Plá. LC: 11.9.1923.
02. Buenos Aires bohemio (1923) 35mm,
B&N, 65’. CP: Rapid Film.
P: Julio Raúl Alsina. G: LTR. F: Antonio Defranza. I: María Mirbeau, Elena Guido, Angel
Boyano, José Plá, Julio Andrada, May Nilsson. LC: 14.11.1923.
03. Carne de presidio (1924) 35mm, B&N, 65’. CP: Colón Film. P: Luis A. Scaglione y Vicente Scaglione. G: LTR. F: Roque Funes. I: Nelo Cosimi, Chita Foras, Amelia Mirel, Elena Guido, Clara Ward, Héctor
Míguez, José Plá. LC: 22.8.1924.
04. Empleada se necesita… (1926) 35mm,
B&N, 55’. CP: Porteño Film. P: Edmundo Bellini. G: LTR. I: Nelo Cosimi, Chita Foras, Alvaro Escobar, Percival Murray, Julio
Donadille, Rodolfo Vismara, Lolita Llopis. LC:
11.10.1926.
PRODUCCIONES SONORAS
05. El conventillo de la Paloma (1936) 35mm,
B&N, 72’. CP: Cinematografía
Julio Joly. G: LTR, sobre la pieza
teatral de Alberto Vacarezza. F:
Gumer Barreiros. I: Tomás Simari,
Alicia Barrié, María Esther Duckse, Guillermo Casali, Héctor Calcaño, Elena
Bozán, José Otal, Margarita Burke. LC:
24.9.1936.
06. Lo que le pasó a Reynoso (1936) 35mm,
B&N, 78’. CP: Cinematografía
Julio Joly. G: LTR, sobre la pieza
teatral de Alberto Vacarezza. F:
Gumer Barreiros. I: Luis Arata,
Floren Delbene, Herminia Franco, Domingo Sapelli, Teresa Serrador, Francisco
Alvarez, Pedro Maratea. LC:
18.2.1937.
07. La vuelta al nido (1937) 35mm,
B&N, 77’. CP: Establecimientos
Filmadores Argentinos. P: A. Z.
Wilson. G: LTR. F: Carlos Torre Ríos. I:
José Gola, Amelia Bence, Aracelli Fernández, Mario González “Cielito”, Julio
Renato, Anita Jordán. LC: 4.5.1938.
08. Adiós Buenos Aires (1937) 35mm, B&N, 85’. CP: Establecimientos Filmadores Argentinos. P: A. Z. Wilson. G: LTR. F: Carlos Torre Ríos. I: Tito Lusiardo, Floren Delbene, Amelia Bence, Delia Codebó, Lely Morel, Héctor Calcaño. LC: 19.1.1938.
09. La estancia del gaucho Cruz (1938) 35mm,
B&N, 82’. CP: Establecimientos
Filmadores Argentinos. G: LTR. F: Carlos Torre Ríos. I: José Gola, Rosa Rosen, Francisco
Alvarez, Héctor Bonatti, Emperatriz Carvajal, Manuel Ochoa. LC: 27.7.1938.
10. El sobretodo de Céspedes (1938-1939)
35mm, B&N, 76’. CP:
Cinematográfica Terra. P: A. Z.
Wilson. G: LTR, sobre la pieza
teatral de Ernesto Marsili y Miguel Félix de Madrid. F: Carlos Torre Ríos. I:
Tito Lusiardo, Felisa Mary, Delia Codebó, Francisco Alvarez, Rosa Rosen,
Emperatriz Carvajal, Héctor Calcaño. LC:
9.5.1939. [+ autor de la letra del tango-milonga Quién te dice que por ahí no esté la cosa].
11. Los pagarés de Mendieta (1939) 35mm,
B&N, 78’. CP: Cinematográfica
Terra. P: A. Z. Wilson. G: LTR, sobre la pieza teatral de
Ernesto Marsili. F: Carlos Torre
Ríos. I: Tito Lusiardo, Severo
Fernández, Felisa Mary, Rosa Rosen, Mary Parets, Armando de Vicente, Antonio
Capuano, María Antinea. LC:
18.10.1939.
12. La luz de un fósforo (1940) 35mm,
B&N, 78’. CP: Cinematográfica
Terra. P: A. Z. Wilson. G: LTR y Dave Cabouli, sobre adaptación
de LTR de la pieza teatral de Pedro E. Pico. F: Carlos Torre Ríos. I:
Pepita Serrador, Severo Fernández, Eduardo Sandrini, Héctor Calcaño, Susy del
Carril, Pablo Racioppi. LC:
15.5.1940. [+ autor de la letra de la canción Todo es amor].
13. Sinvergüenza (1940) 35mm,
B&N, 65’. CP: Cinematográfica
Terra. P: A. Z. Wilson. G: LTR, sobre la pieza teatral ¡Sinvergüenza!, de Carlos P. Cabral. F: Carlos Torre Ríos. I: Paco Busto, Aída Alberti, Adolfo
Stray, Alberto Terrones, Elvira Quiroga, María Esther Podestá. LC: 30.10.1940.
14. El mozo nº 13 (1940) 35mm,
B&N, 75’. CP: Pampa Film.
G: LTR. F: Gumer Barreiros. I: Tito
Lusiardo, Rosa Catá, Héctor Coire, Homero Cárpena, Toti Muñoz, Julio Escarcela,
Mecha López, Eduardo Sandrini. LC:
26.2.1941.
15. ¡Gaucho! (1942) 35mm,
B&N, 75’. CP: Patagonia Film. P: A. Z. Wilson. PA: LTR y Gumer Barreiros. G: LTR, sobre la pieza teatral de
Claudio Martínez Payva. F: Gumer
Barreiros. I: Santiago Arrieta,
Pedro Maratea, Aída Alberti, José Franco, José Otal, Miguel Coiro, Alfredo
Mileo, María Esther Podestá. LC:
9.6.1942. [+ compaginador no acreditado y letrista de las canciones Cielo y El angelito].
16. El comisario de Tranco Largo (1942) 35mm,
B&N, 75’. CP: Iberá Films. G: LTR, sobre la pieza teatral Quebracho Blanco, de Alberto Vacarezza. F: Gumer Barreiros. I: Alí Salem de Baraja, Pedro Maratea,
Mario Román de Flores [Mario Baroffio], Isabel Figlioli, Ada Méndez, Pepito
Petray, Carlos Fioriti. LC:
21.10.1942.
17. El juego del amor y del azar (1943) 35mm,
B&N, 72’. CP: Cinematografía
Julio Joly. G: LTR, sobre la pieza
teatral Le jeu de l’amour et du hasard,
de Pierre de Marivaux. F: Carlos
Garay [Carlos Torre Ríos]. I: Silvia
Legrand, Roberto Airaldi, Severo Fernández, Eloísa Cañizares, Francisco P.
Donadio, Alfredo Jordán. LC:
23.6.1944.
18. La tía de Carlos (1946) 35mm,
B&N, 72’. CP: Cinematográfica
Terra. P: A. Z. Wilson. G: May Nilsson y LTR, sobre la pieza
teatral Charley’s aunt, de W. Brandon
Thomas. F: Carlos Garay [Carlos
Torre Ríos]. I: Pedro Quartucci,
Francisco Alvarez, Amanda Varela, Pedro Maratea, Lydia Quintana. LC: 16.8.1946.
19. Santos Vega vuelve (1946) 35mm,
B&N, 90’. CP: Establecimientos
Filmadores Argentinos SA. G: LTR,
sugerido por el poema Santos Vega, de
Rafael Obligado. F: Carlos Torre
Ríos. I: Juan José Míguez, Eloísa
Cañizares, Delfy de Ortega, Pedro Maratea. LC:
16.4.1947.
20. La mujer más honesta del mundo (1946) 35mm,
B&N, 85’. CP: Pampa Film
SA. P: A. Z. Wilson. G: Eduardo
Almira, Sebastián Rodino y LTR, sobre la pieza teatral de Enrique Gustavino. F: Carlos Torre Ríos. I: Pepe Arias, Miguel Faust Rocha,
Felisa Mary, Ana María Lynch, Gogó Andreu, Jorge Salcedo, Mecha López. Inédito
en BA CF.
21. El hombre del sábado (1947) 35mm,
B&N, 75’. CP: Cosmos Film SRL. G: Sebastián Rodino y Eduardo Almira. F: Carlos Torre Ríos. I: Pedro Quartucci, Virginia Luque,
Pedro Maratea, Gogó Andreu, Oscar Villa “Villita”, Alejandro Maximino. LC: 9.9.1947.
22. Pelota de trapo (1948) 35mm,
B&N, 114’. CP: Sociedad
Independiente Filmadora Argentina. P:
Armando Bo. G: Ricardo Lorenzo
“Borocotó” y Jerry Gómez. F: Gumer
Barreiros. I: Armando Bo, Santiago
Arrieta, Orestes Caviglia, Floren Delbene, Carmen Valdés, Graciela Lecube. LC: 10.8.1948.
23. Romance sin palabras (1948) 35mm,
B&N, 85’. CP: Establecimientos
Filmadores Argentinos SA. G: LTR,
sobre argumento de Adela Beltrán. F:
Roque Funes. I: Miguel Faust Rocha,
Florindo Ferrario, Elina Colomer, Lidia Denis, Darío Garzay. LC: 17.9.1948.
24. El hijo de la calle (1948) 35mm,
B&N, 78’. CP: Productores
Asociados SRL. G: Leopoldo Torre
Nilsson, sobre argumento de LTR. F:
Carlos Torre Ríos. I: Andrés Poggio,
Carmen Valdés, Floren Delbene, Guillermo Battaglia, María Concepción César. LC: 24.2.1949. [+ socio de la CP].
25. El hombre de las sorpresas (1949) 35mm,
B&N, 74’. CP: Cinematográfica
Terra. P: A. Z. Wilson. G: Leopoldo Torre Nilsson, sobre la
pieza teatral Il pozzo dei miracoli,
de Bruno Corra y Giuseppe Achille. F:
Roque Funes. I: Francisco Martínez
Allende, Elina Colomer, Eduardo Sandrini, Alejandro Maximino, Adolfo Stray,
Mario Baroffio, Inda Ledesma. LC:
5.10.1949.
26. Pantalones cortos (1949) 35mm,
B&N, 84’. CP: Establecimientos
Filmadores Argentinos SA. COD:
Leopoldo Torre Nilsson. G: LTR. F: Roque Funes. I: Andrés Poggio, Pierina Dealessi, María Concepción César, Rodolfo
Zenner, Guillermo Pedemonte. LC:
22.6.1949.
27. El nieto de Congreve (1949) 35mm,
B&N, 75’. CP: Distribución e
Industria de Películas Argentinas. COD:
Leopoldo Torre Nilsson. G: LTR. F: Roque Funes. I: Andrés Poggio “Toscanito”, María Concepción César, Jaime
Andrada, Carlos Cotto. LC:
7.12.1949.
28. El crimen de Oribe (1949-1950) 35mm, B&N, 85’. CP: Estudios Mapol SRL. PA: LTR. D: LTR y Leopoldo Torre Nilsson. G: Leopoldo Torre Nilsson, sobre adaptación de Arturo Cerretani de la novela El perjurio de la nieve, de Adolfo Bioy Casares. F: Hugo Chiesa. I: Roberto Escalada, Carlos Thompson, Raúl de Lange, María Concepción César. LC: 13.4.1950.
29. El regreso (1950) 35mm,
B&N, 71’. CP: Estudios Mapol
SRL. PA, G: LTR. F: Roque
Giacovino. I: Guillermo Battaglia,
Santiago Gómez Cou, María Concepción César, Francisco López Silva, Ilde
Pirovano. LC: 21.9.1950.
30. En cuerpo y alma (1951) 35mm,
B&N, 75’. CP: Sociedad
Independiente Filmadora Argentina. P:
Armando Bo. G: LTR. F: Gumer Barreiros. I: Armando Bo, Julia Sandoval, Héctor
Armendáriz, Virginia Romay, Cristina Berys. LC: 19.3.1953.
31. La encrucijada (1951) 35mm,
B&N, 71’. CP: Productora
Independiente Argentina. P: Horacio
González Alisedo. G: Noel Barona. F: Gumer Barreiros. I: Ricardo Trigo, Ricardo Trigo (h),
Lydia Quintana, Mario Danesi. LC:
31.1.1952.
32. Corazón fiel (1951) 35mm,
B&N, 67’. CP: Productora
Independiente Argentina. P: Horacio
González Alisedo. G: Arturo
Cerretani, sobre argumento de Noel Barona. F:
Antonio Prieto. I: Mario Danesi,
Julio Esbrez, Maruja Montes, Virginia Coré [Ginamaría Hidalgo], Mario Pocoví,
Reynaldo Mompel, Halcón II, Margarita Canale. LC: 25.3.1954.
33. El hijo del crack (1952) 35mm,
B&N, 77’. CP: Sociedad
Independiente Filmadora Argentina. P:
Armando Bo. D: LTR y Leopoldo Torre
Nilsson. G: Rafael García Ibáñez,
sobre idea de Armando Bo. F: Enrique
Wallfisch. I: Armando Bo, Oscar
Rovito, Pedro Laxalt, Miriam Sucre, Francisco P. Donadio, Héctor Armendáriz. LC: 15.12.1953.
34. Lo que le pasó a Reynoso (1954) 35mm,
C, 94’. CP: Producciones Torres
Ríos-Wilson. P: LTR. G: LTR y Alberto Vacarezza, sobre la
pieza teatral de Alberto Vacarezza. F:
Gumer Barreiros y Pablo Tabernero. I:
Enrique Muiño, Floren Delbene, Pola Alonso, Francisco Alvarez, Elisardo Santalla,
Benita Puértolas, Egle Martin, Luis Dávila. LC: 24.5.1955.
35. Edad difícil (1955) 35mm,
B&N, 78’. CP: Productora General
Belgrano SRL. G: LTR. F: Gumer Barreiros. I: Oscar Rovito, Bárbara Mujica, Julia
Dalmas, Duilio Marzio, Margarita Corona, Miguel Dante. LC: 27.7.1956.
36. Demasiado jóvenes (1957) 35mm, B&N, 75’. CP: Producciones Asociadas Torres Ríos-E. Spitz. P: LTR y Emilio Spitz. G: LTR. F: Oscar Melli. I: Oscar Rovito, Bárbara Mujica, Lautaro Murúa, Rodolfo Zenner, Félix Robles, Ana Casares. LC: 13.3.1958.
37. Campo virgen (1958) 35mm,
B&N, 74’. CP: Producciones
Asociadas Torben. PE: Tito Benmuyal.
G: LTR. F: Oscar Melli. I: Tito
Alonso, Ana Casares, Ernesto Bianco, Luis Otero, Jorge Villalba, Jorge Palaz,
Roberto García Paz, Mario Morets. LC:
7.5.1959. [+ socio de Torben.].
38. Aquello que amamos (1959) 35mm,
B&N, 71’. CP: Producciones
Asociadas Torben. PE: Tito Benmuyal.
G: LTR. F: Oscar Melli. I: Lautaro
Murúa, Aída Luz, Ana Casares, Carlos Gómez, Pablo Moret. LC: 20.8.1959. [+ autor de la letra del bolero Aquello que amamos –Háblame en portugués–].
Otras actividades en films, todos dirigidos por Julio Irigoyen salvo aclaración: Mudos: actor (“Tripín”) en Carlitos y Tripín del Uruguay a la Argentina (1916) / ARGM de Palomas rubias (José A. Ferreyra, 1920) / P de La gaucha y Buenos Aires, ciudad de ensueño (Ferreyra, 1921) / ARGM de El guapo del arrabal (1922-1923), De nuestras pampas y Sombras de Buenos Aires (1923), El último gaucho, La cieguita de la avenida Alvear y Los misterios del turf argentino (1924) / G de Tu cuna fue un conventillo (1924-1925) y Galleguita (Mario Parpagnoli, 1925) / ARGM de ¡Mateo! (1926), La costurerita que dio aquel mal paso (Ferreyra, 1926) y La casa del placer (1928) – Sonoros: ARGM de Plegaria gaucha y La cieguita de la avenida Alvear (1938), La modelo de la calle Florida, Sombras de Buenos Aires y Su nombre es mujer (1939) / G de La piel de zapa (Bayón Herrera, 1943, sobre La peau de chagrin de Balzac) / ARGM de La danza de la fortuna (Bayón Herrera, 1943) y Su íntimo secreto (1947).
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