martes, 27 de enero de 2026

 

Se reciben alabanzas y denuestos, enmiendas

y añadidos, comunicándolos al correo electrónico

daniel_lopez1945@yahoo.com.ar

Todo ello, por favor, en un clima de respeto:

insultos y maldiciones eternas serán severamente

castigadas con la mayor de las puniciones virtuales,

¡el bloqueo inmisericorde!

 

Addenda et corrigenda

Desde Roma, Ernesto Pérez me hace notar un par de errores. En el artículo dedicado a nuestro común amigo Cozarinsky (13.10.2026) lo correcto es Les apprentis sorciers y no “sorcières”, Scarlatti y no Scarlati y Jeu de Paume y no Jeau de Paume. En el perfil de “Pondal Ríos & Olivari” (16.1.2026), el film de Wicki es Die brücke, y no “Die brüke”. Gracias, Ernst.

 

PERFILES

La gran Amalia

“La belleza me eludía: enemigo mortal”.
Eduardo Mallea, La sala de espera (1953).


Lo confieso: la amo y la seguiré disfrutando cada vez que la encuentre en alguno de sus numerosos films, ya no en el cine de mi barrio ni por la televisión sino en alguna de esas “plataformas” que ella no alcanzó a conocer. Todo mi supuesto criterio analítico se va al Diablo cuando ella aparece en la pantalla.

   Amalia Bernabé (Buenos Aires, 28.4.1895 / 10.9.1983) fue una dama que desde muy joven fatigó escenarios y más adelante estudios de cine, radio y TV. Su especialidad eran las “características” nerviosas, pizpiretas, asustadizas, algo maliciosas, siempre curiosas y entrometidas que supo cultivar, en un cuerpo menudo y con un rostro poco agraciado por la naturaleza. Ella y también Mecha López y Antonia Herrero fueron actrices que balancearon su fealdad con un enorme talento y una sabia autocrítica: una prueba es que, en Mi amor eres tú…, Bernabé es contratada “por fea” en reemplazo de Rosita Martín, la linda secretaria de García Buhr de la que Paulina Singerman siente celos…

   Su trayectoria teatral es enorme y parece haber comenzado hacia el inicio de los años 20. Entre las muchas compañías en las que actuó figuran las de Roberto Casaux (1921 y 1924), Emilio Bastida (1922), con la cual y en el teatro Victoria estrenó la versión teatral de Josué Quesada de su famosa novelita La vendedora de Harrod’s, en el papel de la madre de la protagonista (Emma Bernal); José Ramírez (1927), en la que tuvo por compañeros de escena a Mario Soffici y Enrique Santos Discépolo; Enrique Muiño (1931), Tomás Simari (1932 y 1936), Leopoldo Simari (1934), Pierina Dealessi (1940), con quien hizo la “Mariquiña” de El conventillo de la Paloma. Integró el elenco que en octubre 1949 y en el Presidente Alvear estrenó Blum, la celebrada comedia de Discépolo y Porter, y también el elenco de su versión cinematográfica, aunque en un personaje diverso. Se fue de gira con Luis Arata en 1954; fue “la Nena” en una producción (1954, Presidente Alvear) de Qué noche de casamiento, la popularísima comedia de Ivo Pelay, repitiendo el personaje en una adaptación televisiva (1968, Canal 13), cuando integraba el elenco habitual de los ciclos de Darío Vittori, y secundó a Narciso Ibáñez Menta en el vasto elenco que estrenó ¡Culpable! de Borrás en 1955 en el Astral.

Con Sánchez Ariño y Santos en
Historia de una mala mujer

   Salvo que lo hubiera hecho en algún título perdido, debutó en cine en el mismo film en que lo hizo Mecha Ortiz, con la pequeña diferencia de que ésta era la inmortal “rubia Mireya” y figuraba acreditada en el 3º puesto y Bernabé era apenas poco más que una extra anónima: fue en Los muchachos de antes no usaban gomina… y era la señora de beneficencia que aparece en la fiesta en el jardín de la familia de Santiago Arrieta; sin proponérselo, Bernabé también intervino en la nueva versión de 1968, aquí como una anciana que canta y baila en la secuencia a lo musical que Carreras despacha en el parque Lezama. Ya entonces tenía incorporado su propio arquetipo dentro de lo restringido del repertorio para el cual era convocada: Bernabé ha sido siempre el símbolo de ese vasto territorio cinéfilo conocido como “actor de reparto”. En su filmografía de cincuenta y un títulos destaca con toda justicia –y así lo hicieron constar todos sus necrólogos– la “señorita Eufrasia” de Rosaura a las 10, a la que dotó de todos sus eternos tics potenciándolos a su máxima expresión. De cualquier modo, cada aparición suya era una fiesta, aunque en ocasiones ni siquiera figurara en los títulos de crédito. Trabajó asiduamente con Manuel Romero, con Román Viñoly Barreto y con Enrique Carreras.

En La bestia debe morir

   Otras joyas de su corona: en Casi un sueño es la presidenta de la Sociedad de Beneficencia que cobija a la huerfanita María Duval, aunque su interpretación resultó opacada por la falsa dama patricia, mala y codiciosa, que hacía otra gran Vieja, María Santos; en Historia de una mala mujer se produjo su tardío encuentro con Saslavsky, quien siempre gustaba colocar ancianas extravagantes y a la que hizo conformar, con Amalia Sánchez Ariño y María Santos, una especie de coro griego en plan chusma; en Corrientes... calle de ensueños Saslavsky –aquí sólo productor y argumentista– le dio el papel de una de las hermanas Orellana, caseras de la pensión en la que vive el protagonista Mariano Mores, siendo Bernabé la buena en oposición a la mala de Maruja Roig; en Valentina, su último Romero, hace una señora pituca, la madre de Enrique Roldán; en el nunca estrenado Los millones de Semillita cambia de registro y anima a una presunta y codiciosa heredera de Marcelo Ruggero que mantiene un romance imposible con el más joven Pedro Laxalt –film que, paradójicamente, la acredita en el 3º puesto, el mejor de toda su trayectoria… pero que nunca llegó a cine alguno–; en La calle junto a la luna Viñoly Barreto le hizo interpretar a doña Anastasia, ¡una borracha!; en La bestia debe morir Viñoly le posibilitó gran lucimiento como el ama de llaves (mrs. Teague en la novela de Nicholas Blake) del protagonista Ibáñez Menta, memorable en la secuencia en la que trata de confortarlo tras el descubrimiento del cadáver de su hijito; también con Viñoly, en El abuelo fue otra malvada, asimismo ama de llaves, casada con el capataz José Ruzzo, ambos a cargo de la estancia El Milagro cuyo dueño es Enrique Muiño; en el episodio Consultorio sentimental de La industria del matrimonio, Carreras también le posibilitó un pequeño gran papel como la escéptica madre de Tita Merello, actriz ¡a la que apenas le llevaba 9 años!, insuperable cuando intentando disuadir a Angel Magaña de casarse con su hija le dice que ella “sólo es feliz cuando se siente mártir” o, sobre el final en la secuencia de un casamiento ajeno en una iglesia, dispara “Así comienzan las grandes desgracias de la humanidad: con la Marcha Nupcial”; y en Blum, donde estaba sencillamente deliciosa en su viñeta de una de las damas del orfanato que busca los dineros del millonario Darío Vittori, actor que siempre tenía un personaje para ella en sus ciclos televisivos, al igual que Osvaldo Pacheco en los suyos.

Con la Robledo, Verdaguer y Dalbes en
Rosaura a las 10

   Es lamentable que su última aparición en cine fuera en algo tan horrendo como Somos?

Bernabé Nocito

FILMOGRAFIA

Los muchachos de antes no usaban gomina… (Manuel Romero, 1936: “señora de la beneficencia”, NA), Tres argentinos en París, luego retitulado Tres anclados en París (Romero, 1937: “turista con el niño Jorgito” [Andrés Labrano], NA), Cantando llegó el amor (James Bauer, 1938: 4º), La chismosa (Enrique T. Susini, 1938: “un vecina”, 13º), Gente bien (Romero, 1939: “ama de llaves”, NA), Encadenado (Enrique de Rosas hijo, 1939-1940: “tía de Elena” [Alita Román], 6º), La carga de los valientes (Adelqui Millar, 1940: “Graciana”), Un bebé de París (Romero, 1941: “señora Miraflores”, NA), Mi amor eres tú… (Romero, 1941: “la nueva secretaria de Roberto” [Arturo García Buhr], NA), Historia de crímenes (Romero, 1942: “la nueva sirvienta”, 9º), Casi un sueño (Enrique Amorim y Tito Davison, 1942-1943: “la presidenta de la Sociedad de Beneficencia”, 12º), Eramos seis (Carlos Borcosque, 1945: “Clotilde”, 12º), Siete para un secreto (Borcosque, 1947: “criada de los Lopkins” [José Olarra, Silvana Roth], 11º), Historia de una mala mujer (Luis Saslavsky, 1947: “Cirila”, 8º), Don Juan Tenorio (Luis César Amadori, 1948: “mucama Ramona”, 18º), Recuerdos de un Angel (Enrique Cahen Salaberry, 1948: “doña Inés, madre del novio de Alicia” [Jorge Durán, Rita Juárez]), Corrientes… calle de ensueños (Román Viñoly Barreto, 1948: “casera Rosa Esther Orellana”, 5º), La rubia Mireya (Romero, 1948: “aya”, NA), Juan Globo (Amadori, 1948: “ama de llaves Rita”, 17º), Valentina (Romero, 1949-1950: “Luisa, madre de Raúl” [Enrique Roldán], 10º), Los millones de Semillita (Federic B. Da Costa, 1950: “Eduviges, prima de Pascual Mangiacanne” [Francisco Charmiello], 3º), Una viuda casi alegre (Viñoly Barreto, 1950: “solterona que empareja con el bancario” [Max Citelli], 10º), Qué hermanita..! (Kurt Land, 1950: “institutriz Petronila Torres”, 6º), La calle junto a la luna (Viñoly Barreto, 1950: “doña Anastasia”, 8º), Cuidado con las mujeres (Cahen Salaberry, 1951), El honorable inquilino (Carlos Schlieper, 1951: “Ernestina de Britos”, 8º), La de los ojos color del tiempo (Amadori, 1951-1952: “Herminia, tía de Claudia del Mar” [Mirtha Legrand], 8º), La bestia debe morir (Viñoly Barreto, 1952: “Matilde, ama de llaves de Carter” [Narciso Ibáñez Menta], 12º), El abuelo (Viñoly Barreto, 1954: “ama de llaves Gregoria, mujer del capataz Venancio” [José Ruzzo], 10º), La delatora (Land, 1955: “mucama de Virginia” [Susana Campos], 14º), Canario Rojo (Julio Porter, 1955: “vecina de Carlos” [Alberto Dalbes], 12º), Sección Desaparecidos / Séction des Disparus (Pierre Chenal, A/F, 1956: “casera de la pensión Fiorella”, 13º), ¡Hay que bañar al nene…! (Edgardo Togni, 1956: “directora del Hogar Infantil”, 12º), Rosaura a las 10 (Mario Soffici, 1957: “pensionista señorita Eufrasia” [Eufrasia Morales en la novela de Denevi], 7º), El secuestrador (Leopoldo Torre Nilsson, 1958: “tía Lucía”, 9º), Chafalonías (Soffici, 1960: “Micaela, sirvienta de Angel” [Luis Sandrini], 7º), La industria del matrimonio (1964-1965: “madre de Francisca” [Tita Merello], 3º, en el episodio Correo sentimental, dir. Enrique Carreras), Una máscara para Ana (Rubén W. Cavallotti, 1965: “ama de llaves María”, 6º), De profesión sospechosos / De profesión: sospechosos (Carreras, A/E, 1965: “chismosa en el estudio de TV”, 16º), Matrimonio a la argentina (Carreras, 1967: “Gregoria, cocinera de los Bustos” [Jorge Barreiro y Mercedes Carreras], 10º), Destino para dos (Alberto Du Bois, 1967: “anciana en el club”, 10º), En mi casa mando yo (Fernando Ayala, 1967: “casera doña Eugenia”, 11º), El bulín (Angel Acciaresi, 1967-1968: “doña Clotilde, vecina del 5º D”, 17º), Los muchachos de antes no usaban comina (Carreras, 1968: “anciana en el parque”, 29º), Los muchachos de mi barrio (Carreras, 1968-1969: “vecina doña Romualda”, 24º), Blum (Porter, 1969: “dama del orfanato”, 9º), Los caballeros de la cama redonda (Gerardo Sofovich, 1973: “Eugenia, tía de Jorge” [Jorge Porcel], 24º), El gordo de América (Cahen Salaberry, 1975: “madre del pasajero estreñido” [Horacio Heredia], 16º), La fiesta de todos (Sergio Renán, 1978: “anciana en el colectivo”, 21º), El casamiento de Laucha (Enrique Dawi, 1977: “curandera doña Cándida”, 8º), Somos? (Carlos Hugo Christensen, 1981-1982: “abuela de Todo” [Jorge Sassi], 13º).

Con Arsenio Perdiguero y Horace Lannes
en la filmación de
Los muchachos de antes no usaban gomina



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