PERFILES / EN PRIMERA PERSONA
Héctor
Alterio
“La
amistad porteña es una caricia de varones que no se dobleganante el
destino ni gustan proferir quejumbres.La
amistad porteña es un olvido del egoísmo humano”.Raúl Scalabrini Ortiz, El hombre que está solo y espera (1931).
Me enteré de su muerte el sábado mismo
pero tarde, al anochecer, y poco después, frenéticamente casi, comencé a anotar
recuerdos que se disparaban en mi cerebro. Desde ese día trabajé en una
filmografía muy detallada (definitiva, diría, si disfrutara presumir), que ya
había establecido hace al menos cuarenta años y desde entonces mantuve todo lo
“al día” que sus saltos de país en país me lo permitían en épocas pre-internet. Entonces comencé a ordenar esas
anotaciones mientras leía o pispeaba los diversos artículos publicados en su
homenaje.
Mentiría si dijera que fui amigo de Alterio: él fue, en realidad, uno de mis “amigotes”, calificación que ya he explicado alguna vez, ese tipo de persona a la que trato de manera ocasional pero a la que me gusta reencontrar. Lo conocí a comienzos de los 70, cuando me ocupé de la prensa de La fidelidad de Juancho Jusid, y volvimos a coincidir en otros seis films en los que cumplí igual tarea, la última de las cuales fue en ocasión de rodaje de Tango feroz. La mañana en que llegó a Buenos Aires lo esperé en su hotel céntrico, ya que debía acompañarlo a un programa muy popular, que por entonces se titulaba Almorzando con Mirtha Legrand: me vio en el lobby, me saludó con uno de esos abrazos cálidos tan suyos, subió a dejar el equipaje y bajó apenas acicalado, diciéndome “estoy listo, vamos”. Así de profesional era.
Me encantaba observarlo trabajando. Su concentración, su fidelidad a la
letra ya bien aprendida y la absoluta seguridad al decirla, todo ello cedía
después del “¡corte!” dejando paso a la camaradería y a las bromas no sólo con
sus pares sino con el equipo. Fui testigo del malhadado día en que, rodando La piel del amor en los acantilados del
sur marplatense, debía trabarse en una furibunda pelea con Claudio García
Satur, a resultas de la cual el popularísimo “Rolando Rivas taxista” de la TV
recibió un golpe en la mejilla que le dejó de por vida una cicatriz. Héctor se
sintió tan culpable como sólo puede serlo un personaje de Hitchcock.
Alterio pertenecía a esa raza de actores sólidos, a quienes siempre les creemos su personaje, aunque fuera en films absurdos, indignos, que todos los tienen en sus carreras: así eran, por ejemplo, Gabin, Gassman, Tracy, Fonda, Mifune y Gielgud, con quien compartió uno de los varios que hizo con Fabio Carpi, realizador italiano se diría “de culto” que lo convocó en reiteras oportnidades. Le creí haciendo de malo malísimo (Plata quemada), de religioso, de padre de familia, de milico represor, de homosexual (La piel del amor, A un dios desconocido, Quartetto Basileus) y de padre de uno (La tregua, Volver). Encaró a varios personajes de la vida real como Bolívar, Mitre, el teniente coronel Varela de los fusilamientos patagónicos, el sindicalista español Camacho, el juez Isasa, el padre de Camila O’Gorman, un par de virreyes; si hasta fue la primera opción de Juan Carlos Desanzo para hacer al Viejo en Eva Perón. Al nunca haber trabajado de galán, al no ser un “lindo” convencional, su cara, su cuerpo, su tipo se adaptaba a cualquier rol: en la extensa entrevista con Hugo Paredero publicada en forma de libro (1986) admitía sus “visibles desequilibrios, mi cuello largo, la cabeza pequeña, y, lógicamente… ¡mi nariz!”.
En España
debutó en cine gracias no sólo a que ya era conocido y apreciado por trabajos
previos y por La tregua sino también
por el tesón de Isidro Gabriel, periodista argentino ya radicado en Madrid que ipso facto se convirtió en su primer y
voluntarioso manager (el oficial
sería poco después la británico-española Katrina Bayonas, la misma que años más
tarde coprodujo Tango feroz) y por la
mano que le tendió el prestigioso productor Elías Querejeta, quien le ofreció
sus dos primeros personajes, los de Cría
cuervos y Pascual Duarte. Una
buena ayuda fue el hecho de que aprendiera con rapidez el acento apropiado,
algo que, dicho sea de paso, nunca se les exigió a los españoles que actuaron
en nuestro país. En ocasiones también tuvo que ceder a producciones indignas,
muy de la época del “destape”, pero debía mantener a su familia en esos años
iniciales del exilio, “aquel ataque a su dignidad”, como acertadamente definió
Paredero. Su familia eran su esposa Tita y sus hijos Ernesto y Malena, pero
también había debido exiliarse su cuñada, Norma Bacaicoa, actriz teatral
notable que en la Argentina hizo apenas un personaje minúsculo en uno de los episodios
de La ñata contra el vidrio y otros
dos en España, Las truchas compartiendo el
elenco con Héctor y luego El corazón del bosque (idem, Manuel Gutiérrez
Aragón, 1978).
La última vez que nos cruzamos fue un 21 de septiembre de los 90, en el
departamento de Aída Bortnik en el Once: en esa reunión también estaba Cipe
Lincovsky, y ellos tres, además de colegas y grandes, íntimos amigos, habían
nacido el Día de la Primavera. Por último, debo dejar constancia de que a pesar
de su consagrada porteñidad que ni medio siglo en España logró atenuar, no hay
registro fidedigno de que canchereara por haber hecho de marido de Stefania
Sandrelli y de amante de Ornella Muti ¡en un mismo film! (Tatiana, la muñeca rusa).
“Son
los detalles, Jimmy. Son los detalles los que te delatan”.Denzel Washington a Rami Malek en The little things (2019).
Aparte los recuerdos personales
que apunté más arriba y con los que intenté evadir la mecánica periodística de
una biografía –que La Nación on line desplegó el sábado mismo incluyendo párrafos enteros del libro de Paredero, sin citarlo, y que todos los demás
medios copiaron, as usual–, este
artículo pone el acento en el aporte de Alterio al cine, exclusivamente al
cine, dejando a los respectivos especialistas sus temporadas teatrales y sus
abundantes incursiones en series y miniseries televisivas. Suman 149 títulos,
de los cuales 17 son cortos y 3 son mediometrajes; en dos de los iniciales (Todo sol es amargo y Don Segundo Sombra) figura como “de
Nuevo Teatro”; curiosamente, sólo hizo un cameo,
en Te rompo el rating: el Gordo Porcel recorre
los pasillos del Canal televisivo y se topa con un actor que, guión en mano,
ensaya distintas variantes de la frase “la mesa está servida”; ese actor era
él, que al mismo tiempo rodaba en los estudios Baires Los viernes de la
eternidad, con cuyo
vestuario aparece. A pesar de lo que exponen algunas fuentes, no intervino en La escopeta nacional (idem, Luis G. Berlanga, E, 1977) ni en el
documental País cerrado Teatro Abierto
(Arturo Balassa, 1981) ni mucho en la versión que Nicolás Sarquis dejó sin
terminar de Zama (1984); tampoco hizo
un corto titulado “El mensajero” sino El
milagro, que es de 2004 y no de 2008 y adapta un cuento de Cortázar. Su
filmografía real, ordenada según fechas de rodaje, es la que sigue: el número
final indica su posición en los credits
y su ausencia delata que no tuve acceso a ellos.
Argentina: Un teatro independiente (Simón Feldman, 1954, corto: documental sobre el equipo de Nuevo Teatro), Falcini (Jorge Macario, 1958, corto: narración off), El hombre que vio al Mesías –Don Luis Ramírez– (Macario, 1962, corto: “Luis Ramírez”, 1º), Los que trabajan (Nemesio Juárez, 1964, corto: voz off), Todo sol es amargo (Alfredo Mathé, 1965: “fotógrafo Angel”, 8º), Cómo seducir a una mujer (Ricardo Alventosa, 1966: “sacerdote”, 6º), La vida contemplativa (Bernardo Borenholz, 1967, mediometraje: “amigo del vago”), El otro oficio (Jorge Cedrón, 1967, corto: “Justo Rodríguez”, 1º), Don Segundo Sombra (Manuel Antín, 1969: “actor que interpreta al paisano de negro”, 4º), Permanencia (Mario Sabato, 1969: él mismo, en el rodaje de Don Segundo Sombra), El Santo de la Espada (Leopoldo Torre Nilsson, 1969: “general Simón Bolívar” [general Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco], 6º), El habilitado (Cedrón, 1969-1970: “Manuel Rodríguez”, 1º), La fidelidad (Juan José Jusid, 1970: “don Elías, suegro de Mauricio” [Carlos Estrada], 5º), Por los senderos del Libertador (Cedrón, 1970, mediometraje: narración off, 1º), Argentino hasta la muerte (Fernando Ayala, 1970-1971: “brigadier general Bartolomé Mitre”, 10º), Y que patatín, y que patatán (Sabato, 1970-1971: “padre de Gabriel” [Juancito Sabato] en el episodio Diferente, 2º), La mafia (Torre Nilsson, 1971: “abogado Dino Paoletti”, 6º), Paño verde (Mario David, 1972: “Folco Baruffi”, 4º), Los golpes bajos (Sabato, 1972: “don César”, 3º), Las venganzas de Beto Sánchez (Héctor Olivera, 1972: “coronel Sagasti”, 5º), Los siete locos (Torre Nilsson, 1972-1973: “Barsut”, 3º), La piel del amor (David, 1973: “Luis”, 3º), Quebracho (Ricardo Wulicher, 1973-1974: “gerente mister Murphy”, 1º), El amor infiel (David, 1973: “detective privado Morales”, 5º), La Patagonia rebelde (Olivera, 1974: “teniente coronel Zavala” [teniente coronel Héctor Benigno Varela], 4º) y La tregua (Sergio Renán, 1974: “Martín Santomé”, 1º).
España: Cría cuervos (idem, Carlos Saura, 1975: “Anselmo”, 9º), Pascual Duarte (idem, Ricardo Franco, 1975: “padre de Pascual”, 3º), La menor (Pedro Masó, 1976), Fango (Silvio F. Balbuena, 1976: “Carlos”), Off (Imanol Uribe, 1976, corto), Secretos de alcoba (Francisco Lara Polop, 1976: “Carlos”), Asignatura pendiente (idem, José Luis Garci, 1976: “sindicalista Rafael «Rafa» García Meana” [Marcelino Camacho Abad], 5º), El mirón –Le voyeur– (idem, José Ramón Larraz, 1976: “Román”), Las palabras de Max (Emilio Martínez Lázaro, 1976: “Julián”), La guerra de papá (idem, Antonio Mercero, 1977: “Pablo, padre de Quico” [Lolo García]), A un dios desconocido (idem, Jaime Chávarri, 1977: “José, 1º), Borrasca (Miguel Angel Rivas, 1977: “Alberto Pineda”), La espera (Fausto Canel, 1977, corto), Marián (Luis Martínez Cortés, 1977: “Alfredo”), ¡Arriba Hazaña! (idem, José María Gutiérrez Santos, 1977: “RP director”, 2º), Las truchas (José Luis García Sánchez, 1977: “Gonzalo, el maître”), ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste? (Fernando Colomo, 1978), Serenata a la luz de la Luna (Carles Jover y Josep A. Salgot, 1978: “Albert Martí”), Tiempos de constitución (Rafael Gordon, 1978), Tres en raya (Francisco Romá, 1978: “padre de Carlos” [Pep Munné]), Memorias de Leticia Valle (Rivas, 1979: “Alberto”, 5º), El crimen de Cuenca (Pilar Miró, 1979: “juez Emilio Isasa Echenique”, 2º), Luminarias (Enrique Gabriel, 1979, corto), F. E. N. (Antonio Hernández, 1979: “Alfredo”), Otra vez adiós (Rivas, 1980: “Vidal”), En mil pedazos (Carlos Puerto, E/MX, 1980: “Armando Novaes”), El nido (idem, Jaime de Armiñán, 1980: “don Alejandro Matesanz”, 1º), Kargus (Juan Miñón y Miguel Angel Trujillo, 1980: “Antonio”) y Alexander, alias Stone Face (Patricia Martín García, 1980, corto, producción británica filmada en Madrid: “Alexander”, 1º).
Argentina: Tiro al aire (Sabato, 1980: “Héctor Cecaglia” y doblaje del personaje “mozo español del restaurante”, 1º), Los viernes de la eternidad (Olivera, 1980: “Gervasio Urquiaga”, 2º) y Te rompo el rating (Hugo Sofovich, 1980: aparición amistosa no acreditada, como “actor ensayando”).
España: La vida, el amor y
la muerte –Historias burlescas– (Puerto, 1981:
“Regino”), Tac-Tac / Han violado a una
mujer (Luis Alcoriza, MX/E, 1981: “Leonardo Gala”, 2º, filmado en España), Asesinato en el Comité Central (Vicente
Aranda, 1981: “Sepúlveda”) y Scarab /
Escarabajos asesinos (Steven Charles Jaffe, EEUU/E, 1981: “primer
ministro”).
Italia: Quartetto Basileus (Cuarteto Basileus, Fabio Carpi,
I/SZ, 1981: “Alvaro Terni”, 1º).
Argentina: Volver (David Lipszyc, 1982: “Alfredo «Tano» Caselli”, 1º).
España: Antonieta (idem, Carlos Saura, MX/F/E, 1982, filmado en México y en Francia: “León”)
y El señor Galíndez (idem, Rodolfo
Kuhn,1983: “Beto Cáceres”, 1º).
Holanda: De Grens (Leon de Winter, 1983, filmado en Portugal: “András Menzo”).
España: La mujer del juez (Francisco Lara Polop, 1983: “Marcial, el vecino”).
Argentina: Camila (María Luisa Bemberg, A/E, 1983-1984: “Adolfo O’Gorman, padre de Camila”
[Susú Pecoraro], 3º), La historia oficial
(Luis Puenzo, 1984: “Roberto Horacio Ibáñez”, 1º) y Los chicos de la guerra (Bebe Kamin, 1984: “Augusto, padre de
Pablo” [Gabriel Rovito], 1º).
Holanda: Flesh + blood / Los
señores del acero (Conquista sangrienta, Paul Verhoeven, HOL/E, 1984: “Niccolo”,
personaje eliminado en el montaje final).
Argentina: La Rosales (Lipszyc, 1984: “capitán de Fragata Leopoldo Funes”, 1º), Contar hasta diez (Oscar Barney Finn,
1984: “Vallejos, padre de Ramón y Pedro” [Oscar Martínez y Arturo Maly], 2º) y Adiós, Roberto… (Enrique Dawi, 1984: “el
primer terapeuta”, 4º).
Francia: Gentile alouette (Atrapados por un loco amor,
Sergio Castilla, 1985: “Arturo García”).
España: A la pálida luz de
la Luna (idem, González Sinde, 1985: “Mike”, 9º), Manuel y Clemente (Javier Palmero, 1985:
“sacerdote Serafín”, 3º) y Puzzle (El sonido del miedo, José Luis Comerón,
1986: “Luis”).
Argentina: El hombre de la
deuda externa (Pablo Olivo, 1986: “Pedro Garzón Nacif”, 1º), Sofía (Alejandro Doria, 1986: “padre de
Pedro” [Alejandro Milrud], 2º) y La
historia en la arena (Hugo Lescano, 1986-1987, mediometraje: él mismo, 10º).
España: Mi general (Armiñán, 1986: “general Mendizábal”) y La verdad oculta (Carlos Benpar, 1986: “Alfonso Garriga”).
Italia: Barbablù Barbablù /
¿? / Blaubart und seine kinder (Carpi, I/F/RFA,
1987: “Federico”).
Argentina: Fierro… l’été des
segrets / Verano del potro (André Mélançon,
CAN/A, 1988: “Federico”, 1º).
España: Continental (Xavier Villaverde, 1989: “Ruda”).
Argentina: Yo, la peor de todas (Bemberg, 1990: “marqués Medinacelli, virrey de México”, 3º).
España: Don Juan en los
infiernos (idem, Gonzalo Suárez, 1991: “el padre de don Juan”
[Fernando Guillén]) y Hora final
(Julio del Alamo, 1992, corto).
Argentina: Tango feroz –La
leyenda de Tanguito– (Marcelo Piñeyro,
A/E, 1992: “comisario Lobo”, 4º) y Las
boludas (Víctor Dinenzon, 1993: “Pacheco”, 2º).
España: El detective y la
muerte (Suárez, 1993: “G. M., la Gran Mierda”), El rey del río (Manuel Gutiérrez Aragón,
1994: “Juan”) y Tatiana, la muñeca rusa /
Compromesso d’amore (Santiago San Miguel, E/I, 1994: “Diego”, 4º).
Argentina: Caballos salvajes (Piñeyro, 1994-1995: “José”, 1º), Traición
(Cristina Fasulino, 1995, corto inconcluso) y Cenizas del Paraíso (Piñeyro, A/COL, 1997: “juez Costa Makantasis”,
1º).
España: Memorias del ángel
caído (Fernando Cámara y David Alonso, 1997: “obispo Julio”).
Argentina: Pequeños milagros (Eliseo Subiela, 1997: “Bermúdez, padre de Rosalía” [Julieta Ortega], 3º),
Asesinato a distancia (Santiago
Carlos Oves, 1997: “Silverio Funes”, 1º) y Diario
para un cuento / Diario para un cuento / Anabel (Jana Bokova, A/E/F, 1997:
“Pablo Ardoy”, 4º).
Cuba: Sidoglio Smithee (Jorge Molina, 1997: aparición amistosa, como él mismo).
Argentina: Cabeza de Tigre (Claudio Etcheberry, 1998: “virrey Santiago de Liniers” [Santiago Antonio María de Liniers y Bremond], 1º).
México: Un dulce olor a
muerte (Gabriel Retes, MX/E/A, 1998: “comisario Justino”, 3º).
España: Las huellas borradas (Enrique Gabriel, E/A, 1998: “don José Aliso”, 3º).
Ecuador: Sueños en la mitad
del mundo –Cuentos ecuatorianos– (Carlos Naranjo
Estrella, E/ECU, 1998: “Serafín”, 1º).
España: La mujer más fea del
mundo (Miguel Bardem, 1999: “doctor Werner”).
Argentina: Héroes y demonios (Horacio Maldonado, 1999: “Jorge Román”, 4º) y Los libros y la noche (Tristán Bauer, A/E, 1999: “el hombre del
futuro”, 2º).
España: Sé quién eres (Patricia Ferreira, E/A, 1999: “general Salgado”, 6º).
Argentina: Plata quemada / Vies
brûlées (Piñeyro, A/E/F/U, 1999: “comisario Losardo”, 5º) y Esperando al Mesías / Aspettando il Messia
(Daniel Burman, A/E/I, 1999: “Simón Goldstein, padre de Ariel” [Daniel Hendler],
2º).
España: Sagitario (Vicente Molina Foix, 2000: “Darío”) y Mi
abuelo es un animal (Mariano Barroso, 2000, corto).
Italia: Nobel (Carpi, I/F/HUN/DIN, 2000: “Alberto”, 1º).
Argentina: El hijo de la novia (Juan José Campanella, A/E, 2001: “Nino Belvedere” 2º) y Vidas privadas (Fito Páez, A/E, 2001:
“Uranga”, 3º).
España: Noche de Reyes (Miguel Bardem, 2001: “Garriga”), Fumata
blanca (Miquel García Borda, 2001: “cardenal Giovanello”) y Nudos (Luis María Güell, 2001: “Cipriano
Mera”).
Argentina: Corazón de fuego /
El último tren / Corazón de fuego (Diego
Arsuaga, A/E/U, 2001: “el profesor”, 3º), Apasionados
(Jusid, A/E, 2002: “Coco”, 4º) y Kamchatka
(Piñeyro, A/E/I, 2002: “el abuelo”, 4º).
España: Utopía / Utopia (María Ripoll, E/F, 2002: “Samuel, el jefe de Utopía”), Noviembre (Achero Mañas, 2002: “Yuta”) y
El tren de la bruja (Koldo Serra,
2002, corto: “la voz”, 3º).
Italia: L’intermittenze del
cuore (Carpi, 2002: “Saul Mortara”, 1º).
Argentina: Cleopatra (Eduardo Mignogna, A/E, 2003: “Roberto”, 5º).
España: Treinta y cinco (Marc Cistaré, 2003, corto: “Conrado”, 1º), En ninguna parte (Miguel Angel Cárcano, 2003: “Antonio”), El milagro (Roberto Rossi López, 2004,
corto: “Petro”, 1º), Semen –Una historia
de amor– / Semen: A love sample (Daniela Fejerman e Inés París, E/GB, 2004:
“Emilio, padre de Serafín” [Ernesto Alterio], 3º), Entre nosotros (Darío Stegmayer, 2004, corto), El país de nomeacuerdo
(Guillermo Mealla, 2006: testimoniante), Un poco de chocolate (Aitzol Aramaio, 2007: “Lucas”, 1º), Amanecer
de un sueño (Freddy Mas Franqueza, 2007-2008: “Pascual”, 1º) e Intrusos (Juan Carlos Fresnadillo, 2010:
“sacerdote anciano”).
Italia: Due uomini, quattro
donne e una mucca depressa / Como estrellas fugaces (Anna Di Francisca, I/E, 2011-2012: “general”).
España: Beige (Triana Lorite, 2012, corto) y Kamikaze
(Alex Pina, 2013: “Lionel”).
Argentina: Fermín (Hernán Findling y Oliver Kolker, 2013: “Fermín”, 1º).
España: Regresa el Cepa (Víctor Matellano, 2017-2018: testimoniante) y Nora (Lara Izagirre, E/F, 2019: “Nicolás, abuelo de Nora” [Ane
Pikaza], 2º).
Argentina: Partidos (Silvia Di Florio, 2019-2020: testimoniante).
España: Las consecuencias (Claudia Pinto Emperador, E/HOL/BEL, 2020: “César, padre de César”
[Alfredo Castro]), El viaje de Julieta
(Pancho García Matienzo, 2021: testimoniante) y La memoria del cine (Moisés Salama, 2021-2022: testimoniante).
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