FILMS
¡Kitsch, camp, trash!
–El cine de Enrique
Carreras–
Obra
Angustias de un secreto – “Esta no es una historia imaginada. Los hechos han sucedido y los
personajes han tenido vida... es una historia acaecida en un lugar cualquiera,
con gentes comunes y sencillas, pero de pronto surge, vigoroso el sentido
heroico de la vida, en el sacrificio que por su fe, realiza un modesto servidor
de Dios. A él, y a todos aquellos que como él, tienen el valor de sus
creencias, dedicamos este tributo de admiración y gratitud”, dice un texto tras
los títulos de crédito. Otro, le pone la firma institucional: “No juzguéis
según lo que parece; más juzgad justo juicio. San Juan, cap. VII, v. 24”.
La historia en cuestión es la
de un sacerdote de pueblo chico (convincente Carlos Estrada) acusado de un
crimen que no cometió: aunque sabe quién es el asesino, el secreto de confesión
le impide revelar su nombre. El cura va a parar a un pelotón de fusilamiento y
el verdadero criminal (sobreactuado Guillermo Battaglia) termina cometiendo
suicidio. Si el tema genérico suena a déja vu es porque detenta una
larga tradición en literatura, teatro y cine. En Clarín (11.3.1948) se
asegura que el asunto existió y fue un “episodio que la historia atribuye a un
sacerdote polaco, condenado a muerte por un delito que no había cometido”. Como
sea, y con variantes diversas, el asunto central aparece en:
• Nos deux consciences, pièce
en cinq actes en prose del francés Paul Anthelme –pseudónimo del periodista
Paul Burde, 1851-1914– estrenada el 15.11.1902 en el Théâtre de la Porte
Saint-Martin, en París, con Coquelin hijo en el papel de Pioux, el sacerdote.
• El secreto del sacerdote, pieza teatral de B. de la Parra estrenada en 1904 en México DF por la compañía de la prestigiosa actriz Virginia Fábregas: el autor no debe ser confundido con Bonifacio de la Parra, nacido en España en 1900 y desde joven radicado en la Argentina, donde fue periodista, asesor literario en Estudios San Miguel y jefe de Publicidad de la General Belgrano y de Argentina Sono Film, entre otras actividades.
• The confession, pieza teatral del estadounidense Hal Reid,
cuatro actos estrenados el 13.3.1911 en el teatro Bijou (Nueva York), con W. J.
Brady.
• The confession, versión cinematográfica
producida en 1919 con dirección de Bertram Bracken y con Henry B. Walthall como
el sacerdote.
• Bajo la mirada de Dios (1925), film argentino de Edmo E.
Cominetti sobre argumento original de Manuel Lema Sánchez, con Augusto Zama
como el RP Luis.
• Full confessions (La última confesión, 1939), film
estadounidense de John Farrow, con Joseph Calleia como el sacerdote Loma.
• Creo en Dios –Labios sellados– (idem, 1940), film mexicano
dirigido y adaptado por Fernando de Fuentes de la pieza teatral El secreto
del sacerdote: “A principios de siglo, un cura pueblerino (Fernando Soler)
se ve en peligro de ser fusilado por guardar un secreto de confesión. Este
melodrama bien actuado recibió en su momento elogios críticos explicables,
sobre todo, por la situación política del momento en que fue hecho”, escribieron
Emilio García Riera y Fernando Macotela.
• El secreto del sacerdote (1940), film mexicano producido al
mismo tiempo que el anterior, lo que ha generado históricas confusiones, pero
escrito por Luis Leal Solares, convertido en guión por Ismael Rodríguez,
dialogado por Alvaro Gálvez y Fuentes y dirigido por José Rodríguez Ruelas
–quien en adelante firmará como Joselito Rodríguez–. Arturo de Córdoba
interpretaba a un sacerdote, pero la confesión que recibía era de otra índole y
no le significaba la prisión ni la muerte.
• Gelosia (Secreto de confesión, 1942), film italiano
dirigido por Ferdinando M. Poggioli y adaptado de la novela Il marchese di
Roccaverdina, que el guionista Luigi Rovere ambientó en Sicilia: Ruggero
Ruggeri era el sacerdote don Silvio. Fue estrenado en Buenos Aires con bastante
retraso (14.12.1955 en el Libertador), exhumado para aprovechar el éxito de Mi
secreto me condena.
• Creo en Dios (1948), pieza teatral asimismo derivada de El
secreto del sacerdote: véase más abajo, en OBS.
• Yo soy el criminal (1951), film argentino dirigido por Alberto
Du Bois cuyo protagonista, un demente con delirio criminal, confiesa sus
supuestos crímenes a un sacerdote (José Guisoni = RP Gervasio), aunque ahí
acaban las similitudes. El argumento es de Arturo García Portela y Horacio
Priani.
• I confess (Mi secreto me condena, 1952), film
estadounidense de Alfred Hitchcock adaptado por George Tabori y William
Archibald de Nos deux consciences y protagonizado por Montgomery Clift
como el sacerdote Michael Logan. Donald Spotto reveló en su libro sobre el
director que “educado en las tradiciones del catolicismo romano, Hitchcock se
sintió fascinado por la premisa del argumento: que un sacerdote no puede
revelar la identidad de un asesino que, bajo el secreto de la confesión ritual,
le ha contado su crimen, y que esta ley del silencio debe ser mantenida incluso
aunque el sacerdote resulte finalmente acusado del crimen”. Este, uno de los
títulos más famosos de Hitchcock, brilla como la perla preciosa que es en esta
ruta de “secretos de confesión” del espectáculo.
• The rosary murders (1986), film estadounidense dirigido por Fred Walters, con Donald Sutherland como el RP Robert Koesler en un argumento de Elmore Leonard.
• Le confessionale (1995), film cánado-franco-británico en el
que el argumentista y director Robert Lépage entremezcla ficción con una
reconstrucción del rodaje en Quebec de I confess, en la que el cura
(Pierre Lamontagne) es interpretado por Lothaire Bluteau.
• Secreto de confesión (2013), film venezolano dirigido por
Henry Rivero cuyos autores, Rivero y Joaquín Jordanes, actualizan el asunto
haciendo confesar a un sicario que su próxima víctima será... el sacerdote que
lo está confesando.
Angustias
de un secreto, mientras
tanto, deriva de Creo en Dios, la pieza teatral generada a partir de la
de B. de la Parra (El secreto del sacerdote) más algunos diálogos y
situaciones de su primera versión cinematográfica adaptada por Fernando de
Fuentes con agregados de su empresario, director e intérprete Roberto Salinas,
lo cual justifica que lleve la firma de ellos tres. Salinas era un actor
argentino mucho mejor conocido en la América central –en cuyas ciudades se
encontraba en una especie de gira permanente– que en su propio país, donde
solía interpretar personajes protagónicos por la radiofonía y secundarios en
teatro además de ocasionales apariciones en cine en, por ejemplo, Mañana es
domingo (Ferreyra, 1934), su debut en ese medio, donde interpretó al
protagonista, y en El viejo hucha (Demare, 1942), donde hacía el novio
de Haydée La Rocca acreditado en el 8º puesto.
Una de las características del
cine de EC reside en su falta de rigor en el costado escrito de sus producciones:
el crédito de los autores de las canciones de El Angel de España, por
dar un ejemplo concreto, está plagado de errores; los textos introductorios de
algunos de sus largometrajes son erráticos en su gramática y sus signos de
puntuación parecen arrojados al texto en vez de pensados; en la solicitada suya
reproducida más abajo confunde el título mencionándolo en singular (“angustia”),
y los títulos de crédito aseguran que está basado sobre una “novela”.
El motivo principal que llevó a EC a rodar esa “novela” no fue esa ya vetusta pieza teatral sino, por cierto, el gran éxito de taquillas y el impacto que produjo en el público Mi secreto me condena, tanto que, lanzado en Buenos Aires el 24.8.1955, ya en enero 1956 el Heraldo señalaba que EC tenía en sus planes filmar Creo en Dios. Ese mismo mes, él y Julio Porter hicieron un viaje relámpago a las sierras cordobesas para elegir los exteriores. De inmediato, Porter escribió el guión, dirigió La sombra de Safo (1956) y partió a México, donde trabajó durante largo tiempo. Aunque tres años después de lo previsto, EC se dio el gusto de concretar su propia versión de un tema que, como a Hitchcock, también le fascinaba, aunque no precisamente por sus connotaciones de falsa culpabilidad o por permitirle manejar el suspenso, sino apenas para satisfacer su evidente costado “chupacirios”. Además, tenía ganas de encarar un asunto dramático, algo que no hacía desde Pecadora. El título tentativo “Creo en Dios” fue cambiado a otro que incluyera la palabra “secreto”, para así reforzar ante el espectador el recuerdo del film de Hitchcock.
Se ignora si EC vio alguna vez
la producción de Fernando de Fuentes, pero de todos modos ya desde la escena
inicial concretó un folletín muy al estilo mexicano, sensación que se consolida
a medida que avanza el metraje: la historia no transcurre en ningún lugar preciso,
los personajes se tratan de “tú”, el ambiente es rural, se alude a que “si se
entera la justicia, lo fusilarán”, es decir, la ambientación era del todo ajena
a la Argentina. La realización es anticuada; los diálogos (en los que colaboró
Villalba Welsh cuando Porter ya estaba en México) están puntuados por frases
siempre grandilocuentes; oleadas de música con mucho órgano en primer plano
invaden a menudo la banda sonora; el director no ahorra al espectador ningún
elemento común al subgénero “fusilamientos” (la formación de los soldados, los
tambores ominosos, el clarín ritual, la venda para los ojos que, por supuesto,
el cura rechaza) y, en fin, la molesta insistencia en la cosa religiosa, desde
la mención en no menos de cinco oportunidades al hecho de que el sacerdote es
“un santo” hasta frases como “la religión que produce tales héroes no puede
menos que ser vivida” (dicha por el hasta ese momento gozoso ateo interpretado
por Santiago Arrieta), para concluir, justo antes del fin, con el siguiente diálogo,
tan natural él: Carreras: “Han matado a un santo”, Arrieta: “Sí, a un santo; su
sacrificio heroico ilumina mi alma. Ahora sí, ahora sí creo en Dios”.
Además de confundir “pieza
teatral” con “novela”, los títulos de crédito indican “la presentación cinematográfica”
de Myriam de Urquijo, aunque esto también es una mentira, demasiadas para una
obra impregnada de religiosidad: la actriz había debutado en cine como
protagonista de La vida de una mujer (Facundo J. Martínez, 1947),
desaparecido desde poco después de su estreno en 1951, y luego tuvo papeles
menores pero muy visibles en Deshonra (Tinayre, 1951) y en Para
vestir santos (Torre Nilsson, 1954). Cuando EC la contrató para el
personaje de “Luisa”, Urquijo protagonizaba ciclos televisivos que le dieron la
popularidad que no había obtenido antes en teatro, cine y radio, convirtiéndola
de paso en una especie de emblema de “lo dramático”. EC volverá a convocarla en
otras oportunidades.
OBS El título de rodaje fue “Creo en Dios”, al
igual que la “comedia dramática en tres actos y siete cuadros”, con su acción
centralizada “en un pueblo imaginario, época actual”, estrenada en la Argentina
el 10.3.1948 en el Astral porteño por la Compañía Argentina de Comedia
encabezada por Roberto Salinas (RP Bernal) y completada por Rodolfo Onetto
(José), Josefina Ríos (Carmen), César Fiaschi (RP obispo), Ilde Pirovano
(Gertrudis), Antonio Provitillo (Antonio), Carmen Llambí (Luisa), Agustín
Barrios (Teófilo), Víctor Eiras (defensor), Pedro Fiorito (comisario), Salvador
Fortuna (don Rosso), Francisco Vázquez (fiscal), Juan Couto (Pancho), Osvaldo
Carmona (ayudante del comisario), Francisco Delay (Matías), R. [Roberto]
Villadeamigo (presidente del tribunal), Leo Martín (secretario) y Luis G.
Linares (guardián): el programa de mano del Astral asegura que era “¡la más
intensa y emocionante obra que se ha escrito en los últimos años!”, que fue
“aprobada y recomendada por las Altas autoridades del Arzobispado de Buenos
Aires” y que Salinas la había paseado antes por “las principales ciudades del
Pacífico”. Un proyecto anterior de filmar esa pieza se originó en España, según
adaptación de José María Pemán, con rodaje previsto para agosto-septiembre 1957
en Barcelona con actuación protagónica del argentino Angel Magaña.
SIC Público agradecimiento – La mayor satisfacción de mi carrera de director cinematográfico me la ha brindado el excelentísimo señor ministro de Educación, Dr. Luis Mac Kay, al aceptar primero una invitación para presenciar una exhibición de mi película Angustia de un secreto y al felicitarme al finalizar la proyección con palabras que no olvidaré: “Lo felicito como católico y como espectador. Sería de desear que el cine argentino realizara muchas películas como Angustia de un secreto”. Cabe señalar además que con exquisita gentileza aceptó remitir oficialmente, por su intermedio, una copia en 16 milímetros a Su Santidad Juan XXIII, para que Angustia de un secreto se encuentre entre las producciones que integran la cineteca del Sumo Pontífice. Antes de partir a España para cumplir compromisos de filmación, quiero dejar expresado al excelentísimo señor ministro mi público agradecimiento. Enrique Carreras. [Aviso publicitario en Clarín, 3.2.1960: obsérvese que Carreras recuerda con exactitud las palabras que le prodigó el excelentísimo señor ministro, pero ignora el título correcto de su propio film no una sino tres veces].
TAQ Distribuido por Cosmos en la CF y el GBA y
por Argentina Sono Film en el resto del país, se mantuvo en cartel por apenas
una semana en sus salas de estreno: la publicidad destacaba el hecho inusual de
que un largometraje argentino fuera lanzado al mismo tiempo en el Opera y el
Metro. Luego desapareció hasta el 20.8, cuando fue programado en el Gloria y el
Victoria: una semana más tarde, el 27.8, salió a los barrios en los cines
Fénix, Parque Chás, Príncipe, Cervantes, Coliseo Palermo, Aconcagua, Moreno,
Mignon, Medrano, Olavarría, Gaona, Ritz, Gran Lugano, Los Andes, Continental,
San Martín de Flores, Pompeya, Edison, El Plata, Alba, General Urquiza, Sena,
Parravicini, 9 de Julio, Rívoli, Nobel y Yapeyú. El 24.9 volvió al centro, al
cine Paramount, por una semana. Y a menos de un año de su estreno oficial, fue
emitido el domingo 15.5.1960 a las 23.30 por el Canal 7 en el ciclo De lo
nuestro lo mejor, pero anunciado con el título “Creo en Dios”.
Angustias de un secreto
Argentina, 1958-1959
35mm / B&N / RCA / 78’ / SR
EQ [CP: Producciones Vicente Marco]. P:
V. [Vicente] Marco. GP: Ricardo C. [César] Graña. JP: Carlos
Roig. AP: Enrique Duben. D: Enrique Carreras. AD:
Gilberto Sierra. AYD: Pedro [L.] Tubello. PZ: Alejandro Psomas. G:
Julio Porter, con la colaboración de Emilio Villalba Welsh, sobre la novela [la
pieza teatral] Creo en Dios, de B. de
la Parra, Roberto Salinas y Fernando de Fuentes. F: Antonio Merayo. CM:
Aníbal Di Salvo. FQ:
José Schiavone. ACM: Julio Lavera. [E: Emilio Rodríguez
M.]. [DC: Dimas Garrido]. MQ: Blanca Olavego. AMQ: Maruja
Soto. PN: Leonor Picone [Piccone]. S:
Jorge Castronuovo. AS: Abel Scotti. RG:
Mario Fezia. C: José Gallego. AC: Francisco Gallego. CNGT:
Sara Gallego. M: Vlady. TM: fragmentos de Toccata y fuga [en re menor, de Johann Sebastian] Bach;
de Meditación de Thais de Massenet [Méditation, de la ópera Thaïs, de Jules Massenet]; y del Ave María de Schubert [el lied Ellens dritter Gesang opus 52 nº 6,
de Franz Schubert]. EF, LS: Argentina Sono Film [SACI] (Martínez, BA). LOC:
provincia de Córdoba (Villa Carlos Paz). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR:
8.12.1958 al 16.1.1959. CD:
Cosmos Film SRL. LC: 4.6.1959, cines Opera, Metro, Grand Splendid,
Pueyrredon, Roca, Argos y Gran Sud.
I&P Carlos Estrada (RP Carlos Bernal),
Mercedes Carreras (Carmen Andrade) / Santiago Arrieta (don José de la Serna),
Guillermo Battaglia (Antonio Andrade, padre de Carmen) / Myriam de Urquijo
(Luisa, señora de Serna) / Francisco Alvarez (Rosso Flores de la Flor), María
Luisa Santés (doña Gertrudis, “Tula”) / Homero Cárpena (prestamista don
Valentín), Mario Baroffio (Teófilo, vecino de Valentín) / Rodolfo Onetto
(fiscal), Domingo Garibotto (sacristán Pancho), Enrique San Miguel (RP obispo),
Francisco Vázquez (juez presidente del Tribunal), José Maurer (defensor),
Carlos Bianquet (comisario). [Personaje en busca de actor: voz off de
Dios].
F&P INC: 10º premio al film / 2º Festival de
Cine Argentino, Río Hondo, Santiago del Estero, 19-28.6.1959 / 7º Festival
Internacional de Cine, San Sebastián, 11-20.7.1959, sección Informativa / 7º
Festival Cinematográfico do Brasil, Río de Janeiro, 23-30.11.1959 / Estrenado
el 27.11.1959 en el cine Art Palace, de Río de Janeiro, distribuido por Mar del
Plata Filmes con el título Angústia de um
pecado / Estrenado el 30.3.1961 en Madrid y el 19.4.1962 en Barcelona con
el título Angustia de un secreto.
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