FILMS + CINEASTAS
Mannequin alta tensión + Massimo G. Alviani
El cine argentino sonoro no ha tenido
suerte en relación a los cineastas italianos que pasaron por el país.
Exceptuando a aquellos nacidos en Italia pero que desarrollaron su carrera como
argentinos (Cosimi, Donadio, Cominetti, Soffici, Amadori, Catrani, Mottura,
Minniti, Vassallo, Biaghetti), los visitantes ocasionales han enhebrado un
rosario de desilusiones, desde una gloria del pasado como Goffredo
Alessandrini, que hizo aquí su último, decepcionante film, hasta el muy
prestigioso Dino Risi, que en el mejor momento de su carrera rodó en la
Argentina uno apenas discreto, pasando por realizadores cuyos productos
resultaron muy flojos (Fabrizi, Remani, D’Aversa, Gemmiti, Quilici, Leoni, Scotese,
Vivarelli, Brazzi, Landi), no llegaron a ser exhibidos (Ballerini) o ni
siquiera fueron terminados (Cerio). Pero el italiano más temible se llamaba
Massimo Giuseppe Alviani.
Por
completo olvidados sus rimbombantes y mentirosos anuncios iniciales (que el proyecto
formaba parte de una historia en episodios para la que ya había rodado
secuencias en Europa, México y Brasil; que el director de fotografía sería el
famoso Alfio Contini; que el elenco incluiría a Rosanna Schiaffino, Mylène
Démongeot, Gabrielle Ferzetti y Mariano Vidal Molina), el lunes 6.11.1967, muy
temprano en la mañana, Alviani comenzó el rodaje de Mannequin alta tensión
en el escenario del teatro El Nacional. No más al día siguiente se produjo una
furibunda discusión con sus asociados Petrucci y Toto Rey, lo que determinó la
paralización del rodaje, reiniciado días más tarde con la mayor parte del
equipo técnico renovado. Tras las fiestas del Año Nuevo 1968, la filmación
debió ser nuevamente interrumpida, esta vez por falta de cash para
afrontar los gastos más elementales. Con un tercer equipo técnico (caso único
en la historia del cine argentino), el rodaje se completó a los tumbos a
mediados de marzo. Algunas curiosidades:
• El catálogo Cine argentino de 1968 ofrece
un resumen del argumento tan incomprensible como el del film mismo, con
demasiados personajes complicando la trama: “En siete episodios, que se
desarrollan en Venecia, Acapulco, Las Vegas, Cannes, Viña del Mar, Mar del
Plata y Río, agentes de la policía internacional tratan de descubrir la
conexión entre numerosos crímenes y la presencia coincidente de dos bellísimas
mujeres del gran mundo que han creado una organización de la que forman parte
las más famosas manequines [sic], reinas de belleza y actrices. Los
agentes, en rocambolesca persecución están a punto de descubrir la verdad, pero
un millonario ítalo-argentino provoca la rivalidad entre las dos mujeres,
logrando dividir la organización en dos bandos. Las bellas mujeres, en el
turbulento carnaval de Copacabana, y entre risas, bailes, fuegos artificiales y
sambas –que se mezclan con los disparos mortales– se destruyen mutuamente”.
• De algunas de las ciudades mencionadas se
insertan breves tomas de stock: una corrida de toros en España, los
ómnibus colorados de dos pisos de Londres, el río Sena en París, el Coliseo
romano, el Carnaval carioca. Aunque atento, el espectador nunca logra entender
en qué ciudad transcurre la acción, ya que salta de una a otra todo el tiempo.
• Un ritual de macumba en blanco y negro sepiado
fue rodado en Brasil por Alviani mismo, vaya a saberse cuándo.
• Resulta curioso que Madame Finesse aceptara
participar en un argumento que presenta a las modelos como ladronas y asesinas:
aunque en un nivel “cache”, la modista era bien conocida en su métier.
Argentina, de religión judía, tuvo una maison en Arroyo y Suipacha y
luego otra en Santa Fe y Ayacucho en las que atendía a clientes adineradas de
su colectividad, especializándose en vestidos de novia. Su hija, conocida en el
gremio como “Finessita”, prosiguió su labor. (Datos gentilmente aportados por
Horace Lannes).
• La voz de la mayor parte de los actores fue
doblada por otros.
• Los extras suelen mirar al ojo de la cámara.
• Jolly Scuffi, que animó el personaje para el que Alviani prometía a Schiaffino, era Amalia Yolanda Scuffi, entonces con 25 años, una bellísima morocha de ojos portentosos que había sido extra en Todo el año es Navidad (Román Viñoly Barreto, 1959) y elegida Miss Argentina para Miss Mundo en 1959 y de nuevo Miss Argentina para Miss Universo y Miss Internacional en 1967. Durante la producción de este engendro mantenía una relación íntima con su secretaria al tiempo que era asquerosamente acosada por Alviani, lo que provocaba escandalosas y nada íntimas discusiones entre los tres, todo lo cual no impidió que durante el festival de cine marplatense (marzo 1968) Scuffi disfrutara un rato de placer en el hotel Nogaró con el muy sexy cadete de la oficina de Prensa de la muestra. Poco después en 1968, Scuffi tuvo una efímera notoriedad cuando posó junto con Sandro para la tapa del álbum discográfico Una muchacha y una guitarra, con ocasional relación sentimental incluida, según nos cuenta la web.
• Silvia Mores, hija del compositor Mariano, debutó
en cine en una breve parte: su madre Myrna oficiaba de custodio a pesar de que
nadie pretendía acosarla, tan feúcha era.
• En el rol de la macumbera Johanna Da Souza, tocada con vestidos largos y en todo momento blandiendo un cigarrillo al que agarraba como si se tratara de un “porro”, aparece Cipe Lincovsky, prestigiosa actriz teatral que “cayó” en este asunto porque Alviani invocó una recomendación de Alberto D’Aversa, otro italiano que trabajó en la Argentina y que por entonces residía en Brasil. Lincovsky aún no era “la reina del kabaret” que devendría poco después.
• La casa en la que se supone vive la macumbera era
en realidad el departamento –espléndido– de la top model Mora Furtado,
en la planta baja al fondo de un edificio en la calle Junín casi esquina Las
Heras.
• El elenco secundario incluye algunos extranjeros.
El estadounidense James Farley había llegado a mediados de septiembre 1967 para
protagonizar La ruleta del Diablo, que dirigió Carlos Cores a finales de
ese mismo año: su personaje en Mannequin
alta tensión es un abogado al que su esposa presenta como “Robert
Mulligan”, aunque poco después él mismo se presenta como “Robert Smith”. El brasileño
Piero Landi, de origen italiano, era amigo de Alviani y a su llegada vivió en
el departamento de Caballito, donde con Alviani compartía chicas y cocaína.
Cristall Wagner con seguridad era la Christa Wagner que intervino en algunos
films brasileños de la época en la que Alviani vivió allí y que el 2.12.1972
pudo ser vista integrando el elenco del unitario televisivo La mujer del
domingo, que el Canal 9 emitió en su ciclo Alta comedia.
• Acreditado erróneamente como Enrique de la
Cuesta, el adolescente Luis de la Cuesta sería dos años más tarde el “Fabio
Cáceres” a los 14 años en Don Segundo Sombra.
• Los números musicales que se incluyen pertenecían
a la revista en cartel en el teatro El Nacional en las fechas en que allí
fueron rodados. Con coreografía de Eric Zepeda bailan un motivo gitano Ada
Zanet (la favorita), Tamara (Maumba), Tarita (ritual), Víctor Campanini (el
príncipe), Walter Arce (el hermano del príncipe), Isabel Hernández (la bruja),
Hugo Montero (el jefe) y Bettina Escobar, María de los Angeles, María Cristina,
Morenita, Roxana, Elsa Molina, Alicia, Ginette, Lilia Correa, Olga, Verónica,
Nevia, Betty Carvajal, Emilia, Esther, Yeli Denoyer, Martha Susana, Aarón
Moglievich, Norberto Landó, Lalo Medrano y Jorge Fontein (gitanos). Otros
miembros del elenco de la revista, como Juan Ramón y Juan Carlos Lamas, son
entrevistos en el saludo final.
Terminada
su posproducción a los tumbos y mucho tiempo después de finalizado el rodaje,
el producto final permaneció en sus latas durante años. Su propietario de facto,
el que se hizo cargo de la mayor parte de los gastos y de las deudas, fue Pino
Farina, quien tardíamente lo estrenó –que tuvo el título alternativo “Hembras
diabólicas”– a través de una distribuidora de la que eran socios Juan José
Jusid, Isidro Miguel y Juan Carlos Fisner: fue lanzado sin ningún tipo de
publicidad en la sala del Arizona, cuyo público preferencial se componía de
“valijeros”. En rigor de verdad, es uno de los peores films argentinos de toda
su larga historia, un engendro sin interés de ningún tipo, mal contado, mal
actuado y mal realizado, una aburrida peripecia que mezcla sin ton ni son
modelos de alta costura con mafiosas internacionales y macumberas brasileñas
con números de music hall. Los avatares de su realización lucen, por
cierto, mucho más atractivos.
TAQ El lanzamiento nacional tuvo lugar el
26.1.1974 en el Capitol (Rosario, Santa Fe). En su tardío estreno oficial
permaneció dos semanas en el Arizona, desde la 2ª (8.3) sumando el Gran San
Juan. Luego fue programado esporádicamente, por ejemplo desde el 15.3 en el
Ciudadela (Ciudadela, BA), desde el 5.4 en el Roca (La Plata, BA), desde el
26.4 en el Victoria, desde el 24.5 en el Rose Marie y desde el 28.7 otra vez en
el Roca platense, además de algunas trasnoches de sábado en salas de
extramuros. Sin embargo, el récord de permanencia en una misma sala lo obtuvo
desde el 13.11.1980, cuando se mantuvo en el Rose Marie por cinco semanas, en
triple programa con el puertorriqueño Mami... (idem, Orestes A. Trucco,
1970) y el estadounidense Con todos mis amantes (Old boyfriends,
Joan Tewkesbury, 1978).
En cuanto al susodicho Alviani, se ignoran hasta
sus datos más elementales: cuando llegó a la Argentina, en 1967, lucía como de
entre 50 y 60 años. Era un hombre de cuerpo enorme, barriga prominente, copiosa
transpiración, infinidad de dientes también enormes, sonrisa profesional,
personalidad extrovertida y verso fácil: se presentaba como medio hermano de
Yves Montand, como ex esposo de Jayne Mansfield y, su anécdota favorita, como
el que descubrió a Sophia Loren («Se la pasé a Ponti porque le debía algunos
favores»).
El lector
disculpará la intromisión de la primera persona, pero ocurre que debo ser una
de las pocas personas aún con vida que lo conoció y lo trató durante largos
meses. A mediados de ese año 1967 cumplía tareas en el Cine Club Núcleo cuando
uno de sus miembros, Salvador Sammaritano, me preguntó si me interesaría
trabajar para “un director italiano que vino a filmar una película y necesita
un secretario”. Tenía entonces 22 años y cierta avidez por “pertenecer” al
mundillo del cine. Acepté, convirtiéndome a cambio de un sueldo tan magro como
elusivo en una especie de asistente todo-terreno, desde traducir del portugués
(idioma que apenas dominaba, por cierto) el guión en cuestión hasta recibir a
los visitantes y servirles café en los tres diversos escenarios en los que
Alviani vivió en aquellos días: el hotel Regis en Lavalle 813, un departamento
en la calle San José de Calasanz en Caballito (donde un domingo por la mañana
literalmente enjugué las lágrimas de una jovencita rubia, futura actriz, luego
de una notte brava con Alviani y su
amigo brasileño, quienes dormían la mona… juntos) y otro departamento en
Viamonte al 1500. Días en los que todavía no despuntaba el futuro investigador
que hoy me siento, pues entonces este perfil luciría al menos ciudad y fecha de
su nacimiento. Los avatares del accidentado, irregular rodaje de lo que se
tituló Mannequin alta tensión los he
narrado en tres oportunidades en medios periodísticos: el resto lo descubrí
años más tarde, investigando aquí y allá en todo medio gráfico disponible hasta
que la invención de la internet ayudó
con algunos datos sueltos y con mucha más desinformación de la que ya existía.
Antes de la Argentina, Alviani parece –éste es el término más ajustado a la flojedad de sus archivos– haber hecho lo que sigue. En su patria estableció una compañía productora denominada DiAl Films, para la que produjo, escribió y dirigió Verso il Sud (1953), documental corto sobre la provincia de Catania, y Vacanze a Villa Igea (1954), largometraje en tono de comedia con Ina La Yana y Marco Vicario, nunca estrenado en cines –al menos no de manera oficial–, lo cual decretó la defunción de DiAl no sin dejar deudores varios. Dos años más tarde se lo ubica en España, donde fundó (y fundió) una empresa con estudios propios denominada General Cinematográfica Las Canarias, con sede en Santa Cruz de Tenerife: allí escribió y dirigió –acreditado como Máximo G. Alviani y con diálogos de Armando Moreno– El reflejo del alma (1956), con Moreno y Maria Piazzai en los estelares, dramita que sobrevivió y que puede ser visto por YouTube. Y no sólo eso: fue exhibido en una muestra denominada Cine Español Olvidado, organizada en noviembre-diciembre 1994 en Madrid por la Asociación Española de Historiadores de Cine, cuyo presidente, Julio Pérez Perucha, escribió sobre film y director un artículo aparecido en la revista Secuencias (nº 7, 1997), disponible en la web y que aporta datos valiosos amén de algunas imprecisiones e inexactitudes.
Tras el
naufragio de la productora canaria aparece nada menos que en Casablanca, donde
organiza otra empresa (Les Films Matignon SàRL) financiada por franceses allí
radicados y con dinero para blanquear: se establece una coproducción
franco-española (Films Destino SL) y se concreta Le trésor des hommes bleues / El secreto de los hombres azules
(1960), aventura exótica con Lex Barker rodada en Marruecos con dirección de
Edmond Agabra y con Alviani acreditado entre sus varios guionistas. Otro
fracaso que echa por tierra los vastos planes de continuidad de una empresa en
la que parece haber estado asociado el luego prestigioso Marco Ferreri.
Nex stop: Brazil. Llegó, degradado, como parte del equipo de sonido italiano que rodó en Río la coproducción ítalo-francesa Copacabana Palace (idem, Steno, 1962), aunque su nombre no aparece en los títulos de crédito. Se ignora cómo sobrevivió allí durante tres años, hasta escribir y dirigir, acreditado como Massimo Alviani, Choque de sentimentos (1965), aventura selvática protagonizada por Helena Alviani, tal vez su esposa de entonces, y –otro degradado– Bruce Cabot. Por cierto, el Dicionário de cineastas brasileiros de Luiz F. A. Miranda no registra a Alviani ni su trabajo.
A Buenos
Aires llegó en julio 1967 y en noviembre ya estaba rodando Mannequin alta tensión. Luego comenzó otro en los estudios Lumiton,
Lucha de buitres (1968), pero a los
pocos días debió ser cancelado: contaba con fotografía por Julio César Lavera y
los actores que alcanzaron a intervenir fueron Luis Tasca, Floren Delbene,
Linda Peretz, Ana María Montero, Rodolfo Machado, Hugo Mujica, Horacio Bustos,
Marcela Ruiz, Jorge Villalba, Mario Savino y Ricardo Suñez. Después completó Los ángeles también lloran (1969),
mediometraje pensado como piloto de una serie televisiva que no cuajó. En mayo
1970 la Asociación Argentina de Actores difundió un comunicado confirmando que
Alviani “tiene deudas pendientes por dos películas que filmara oportunamente;
en tanto no cancele las mismas no puede filmar con intervención de actores”.
Entre sus varios proyectos locales no concretados figuran “Malika”, con Marpesa
Dawn y Odile Versois; “La corona de fuego”, con Rosanna Schiaffino; “Choque de
témpanos”, que era el mismo argumento que había hecho en Brasil como Choque
de sentimentos; “En busca del sol”, “Moamba” (que algunas fuentes en la internet inventan que fue concretado) y
“Valle de pasiones”, éste una especie de western patagónico para el que
contrató al modelo Franco Neri intentando hacerlo pasar por el mundialmente
famoso Franco Nero, embuste que el Gobierno de la Provincia de Río Negro, que
apoyaba su realización, por supuesto no se tragó.
Hacia 1972 se lo ubica en Bolivia, donde filmó Choque de sentimientos, esto es, la misma historia que ya había rodado en Brasil sólo que esta vez en localizaciones de Cochabamba y con algunos argentinos involucrados, como los actores Diana Ingro y Carlos Vanoni, el operador de cámara Francisco Mirada y su mujer, la maquilladora “Chola” Mirada. De Bolivia pasó a Chile, donde comenzó pero no concluyó Caín y Abel, nuevo título de su antiguo proyecto porteño “En busca del sol” y que debió ser paralizado tras haber logrado unos 50’ de metraje; donde anunció otros proyectos (“Vidas vendidas”, “Las hormigas”, “Conclave del Pacífico”) para los que prometía a Juliette Mayniel, Philippe Leroy y Shirley Corrigan; donde en 1976 un juez ordenó su captura por estafas reiteradas; y donde reapareció en junio 1977 con un piloto para TV titulado Los siete hombres de cobre. El último rastro de Alviani lo ubica en Colombia, si no personalmente al menos como argumentista de Raza de víboras (1975), coproducción mexicano-colombiana dirigida por René Cardona: en su elenco secundario figura una tal Gloria Alviani.
Las
aventuras argentinas de Alviani incluyen una esposa, un hijo y un tendal de
inversionistas por él estafados, y lo mismo puede decirse de su paso por Chile,
donde tuvo otra esposa y otro hijo a los que abandonó tras huir de la justicia por
estafa y defraudación, dejando cuentas de hotel impagas. Aunque usted no lo
crea. Medio siglo más tarde, el especialista italiano Roberto Poppi apunta en
la entrada correspondiente a Alviani de su Dizionario
del cinema italiano: I registi, que “dovrebbe
trattarsi, con ogni probabilità, di italianizzazione del nome del regista
spagnuolo Maximo Giuseppe Alviani”, y cita apenas El reflejo del alma y Vacanze
a Villa Igea. Especialista, my as.
[Este comentario es el resultado
de un patchwork de artículos
publicadosen la revista Perdón de
octubre 1976, pág. 8(“Historia de productores chantas. Zambomba y Metralleta andan sueltos”);en el diario La Opinión
del viernes 26.1.1979, pág. VI del suplemento La Opinión Espectáculos(“Las divertidas malandanzas de un seudohermano de Yves Montand. Parece
de película”);y en el libro Cine argentino.
Modernidad y vanguardias. 1957-1983,
II (2005), capítulo “Dinero al servicio del
arte y la industria –Productores y empresas en busca de un sueño–”,artículo “Captura recomendada
–Massimo Alviani, el devastador–”].
Mannequin alta
tensión
Argentina, 1967-1968
35mm / EastmanColor-B&N / 82’ / PM18
EQ [CP: MGA International Pictures]. PE:
José Farina [Pino Farina]. [PA: Massimo G. Alviani, Enrique Lorenzo
Costa, Obdulio López, Juan Yulita, Raúl Cerchiara, Mario Campodelloro, Marco
Petrucci y Toto Rey]. [JP: Angel Zavalía – Julio Godoy – Francisco
Tarantini]. [AP: Roberto Frank – Oscar Soria]. [SCP: Alicia
Carballo]. [ADMP: Juan Yulita]. D: Massimo G. Alviani. [AD:
Carlos Galettini – Sergio Móttola]. [AYD: Alfredo Sergio – Oscar
Barreiros]. [AdD: Daniel López]. G: Massimo G.
Alviani. F: Julio César Lavera – [Oscar Melli – Juan Carlos Bello]. CM:
Julio Lavera – [Francisco Mirada – Alvaro Barreiros]. FQ: Carlos Lavera
– [Aurelio Donda – Héctor Allera]. [FF: Juan Carlos Moracho – Carlos
Biaghetti – Edgardo Filloy]. [JR: José Galettini – Serafín de la Iglesia
– Oscar Robledo]. [R: Juan Kuschell, Antonio Lanfranco, Américo DeVita,
Carlos de la Iglesia, Ramón Domínguez, Cayetán Saltalamacchia, Julio Romero,
Antonio Nogueira y Alfredo Giménez]. [E: Carlos T. Dowling – Tina
Martínez de la Rosa]. [U: Reinaldo Morales]. ASEV: Madame
Finesse. RV: Maison Finesse. [MQ: Orlando Viloni –
Felipe de Angelis – Vicente Notari]. [AMQ: Jorge Bruno – Luis Canelas].
[PN: Norma Alvarez – Susana Moccagatto]. [S: Pedro F. Murúa]. C:
Atilio Rinaldi. AC: Carlos Vázquez. CNGT: Marta Rosa Selvi. M,
DO: Lucio Milena. [EF: Delta SCA]. LOC: BA (hotel Claridge en
Tucumán 535, departamento de Mora Furtado en Junín y avenida Las Heras, Plaza
de los dos Congresos, teatro El Nacional, Maison Finesse, joyería
Antoniazzi-Chiappe, parque 3 de Febrero en Palermo, Laboratorios Tecnofilm en
Cerviño 4431 en Palermo, esquina de las avenidas Las Heras y Pueyrredon) y GBA
(Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini en Ezeiza, Yacht Club de Olivos,
Delta del Tigre, una casa en Olivos). [L: Laboratorios Cinematográficos
Tecnofilm SACI]. FR: 6.11.1967 al 14.3.1968. CD: Siluetas SRL. LC:
1.3.1979, cine Arizona.
I&P Jolly Scuffi (Jennifer Holden), Mirta
Miller (Mirtha Bouchet), Ana María Montero (Ana María), Graciella [Graziella]
Graziosi (Gabriela Olave) / Silvia Mores (Silvia), Ricardo Bauleo (John Kraus),
Cipe Lincovsky (Johanna Da Souza) / Mimí Pons (Mimí Wagner), Norma Pons
(Ingebor Wagner) / Mora Furtado (Mora Ducró, tía de Gabriela), Jorge Illusi
(detective Jorge) / James Farley (abogado Robert Mulligan, “Robert Smith”),
Virginia Somoza (Zaima Ibáñez, “Tamara”), Emilio de Grey (Mark) / Piero Landi
(Milton), Cristall Wagner (Sally, esposa de Mulligan), Mariel Hammerer (Mariel
Moore) / Guillermo Molloy (inspector Moore, padre de Mariel), Susana Fernández
(Susana), Rodolfo Machado (Duhalde, ayudante del inspector), Elvia Evans
(corista) / Susana Núñez (Yvonne, asistente de montaje de Laboratorios Farina),
Enrique de la Cuesta [Luis de la Cuesta] (amiguito de Silvia), Betty Ayala
(Christian, mannequin brasileña), Ego Brunoldi (gerente del hotel
Claridge), Martha Ricciardi (Chana, amiga de Zaima) / María Marta Lagarrigue,
Ana María Soria, Norma Beatriz Nolan, Elsa Rosas, María Victoria Bueno, Silvia
Albizu, María Amelia Ramírez, Nélida Huckman [Huckna], Liliana Cevasco,
Mercedes Padovani y Lilí Navarro (once mannequins) / Ada Zanet, Tamara y
Tarita (tres coristas) / na Gloria Raines (doblaje de Mirta Miller),
Oscar García (Wolf, empresario de las chinchillas), Janine (mannequin
Haydée), Christianne (mannequin Roberta), Guillermo Zambrano (Esteban,
sirviente negro de Johanna), Viviana Della Vedova (mucama de Madame Finesse),
Miguel Angel Olmos (Oreste, novio de Jennifer), Víctor Tasca (atacante), Jaime
Saslavsky (rengo en los camarines del teatro), Jorge Alberto Venghi (joven
oficial escribiente en la oficina del inspector Moore), Domingo Fogliani
(agente de Policía) / aana Juan Yulita (joyero atacado), Madame Finesse
(ella misma), Alicia Sarti (mucama del inspector Moore), Carlos Biaghetti
(Jorge Rocca, jefe de producción de Laboratorios Farina), Tina Martínez de la
Rosa (invitada al cumpleaños de Silvia), Obdulio López (padre de Silvia).
[Personajes en busca de actores: animadora por TV / Andrés, groom del
hotel de Río de Janeiro / pasajero asesinado en el hotel de Río de Janeiro /
locutor por TV / otros dos atacantes / mucama de Mark].
F&P Estrenado en 1973 en Montevideo
(¡lanzamiento mundial!) / Estrenado el 14.12.1984 en el cine Sala del Pueblo 1,
de México DF, con el título Hembras
diabólicas.
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