miércoles, 26 de noviembre de 2025

CINEASTAS

Los muchachos Madanes

El apellido Madanes evoca, en la Argentina, poder y dinero. Uno (Manuel) fue fundador de las monumentales empresas FATE SAICI, automotriz, y Aluminio Argentino SAIC (ALUAR). Otros se dedicaron al dibujo (Dorita), a las artes plásticas (Edgardo), al teatro y la ópera (Cecilio, primo de Manuel), a la filosofía (Leiser, hijo de Manuel) y a la investigación de los temas familiares (Clöe). Pero sólo dos al cine.

   Marcos Madanes (Buenos Aires, 4.10.1921 / 14.4.2004) participó en su adolescencia en varias agrupaciones teatrales vocacionales en calidad de actor y director. Graduado por la UBA en 1947 como ingeniero industrial, en 1959 realizó su primer corto y de inmediato viajó a París y allí realizó otros tres, el primero de ellos sobre la obra del psicólogo Jean Piaget. La fortuna familiar –su padre fue, además, el dueño de la fábrica de impermeables Perramus– le permitió satisfacer todo aquello que se le ocurría, por oneroso y estrafalario que pareciera. Así, al regresar a la Argentina montó varias piezas teatrales al tiempo que comenzaba a interesarse por los escritores de la América latina: adaptó, produjo y dirigió entonces tres cortos sobre sendos relatos de Silvina Ocampo, Santiago Dabove y Miguel Angel Asturias, que luego estrenó bajo el título genérico Tres historias fantásticas.

Luis Medina Castro en Soluna

   En 1965 fundó Imago Producciones y convirtió el sótano de una galería de la calle Florida al 800 en el Auditorio Kraft, con lo cual se aseguraba la distribución y exhibición de los films que produciría, cortos y largos que tuvieron escasa y tardía difusión: La cosecha, sobre un cuento de Ezequiel Martínez Estrada, y Soluna, extravagancia para la que trajo de España a la bailaora flamenca Mikaela y de Francia al cotizado director de fotografía Claude Renoir. En marzo 1969 comenzó el rodaje del que sería el programa inicial (y el único concretado) de un ciclo que habría de titularse “Los premios Nobel”: El señor Presidente, sobre la novela del guatemalteco Asturias, insumió más de cinco meses de rodaje, casi 50.000 metros de negativo capturado primero por una cámara de 16mm importada de Alemania (que se descompuso al promediar el rodaje, lo que obligó a recomenzarlo en 35mm) y una fortuna dilapidada por cuanto, al ser exhibido en Venecia 1970, recibió pésimas críticas y un generalizado rechazo, incluyendo el de Asturias mismo, quien rápidamente acusó a Madanes de haberlo filmado sin contar con los correspondientes derechos legales pero olvidando que se los había vendido (junto con los de Venado de las Siete-Rozas y Soluna) antes de ganar el Nobel de Literatura en 1967.

   Además de su preocupación por historias de la América latina, otra característica de su cine es la prescindencia de estrellas y, en cambio, la recurrencia a actores que por lo general concretaban personajes de apoyo: el simbólico Presidente de la obra de Asturias, por ejemplo, fue interpretado por Pedro Buchardo. En tanto distribuidor, tuvo un gusto exquisito para comprar material extranjero, incluyendo el tardío estreno porteño del clásico francés Drôle de drame (Drama raro, Marcel Carné, 1937), así como otros de los cineastas contemporáneos Berlanga, Patino, Rogosin, Picazo, William Klein, Ivory, Henning Carlsen, Berri, Ferenc Kosa y Révesz. En su Auditorio Kraft supo estrenar abundante material local, cortometrajes pero también largos de contenido político de alto riesgo, y también solía prestar sus instalaciones a jóvenes realizadores que filmaban clandestinamente y necesitaban un espacio para trabajar en el primer armado: todo un mérito tratándose de un señor muy adinerado que tenía todo por perder si era descubierto por los militares. Poco después del golpe de Estado de marzo 1976 marchó a Europa, se estableció en Londres y regresó a la Argentina en marzo 1979.

 

“El rebelde de una familia prestigiosa” tituló Daniel Dátola un artículo-reportaje publicado por La Razón el 25.10.1986, una de las pocas notas sobre este realizador oculto: el periodista decía que Claudio Madanes (Claudio Alejandro Madanes Salita; Buenos Aires, 23.7.1945 / 23.1.2008) era entonces “un cuarentón orgulloso de haber abandonado la licenciatura en Economía faltándole una materia y que pasó los últimos veinte años entre la dirección de cine, una suerte de retiro espiritual en un campo de Entre Ríos y una breve estadía en los Estados Unidos donde dirigió películas de psicoterapia familiar”, en alusión a Heroin, my baby (1977), mediometraje que concibió y realizó junto con su hermana Clöe. También hacia 1986 regenteaba La Verdulería, que primero había sido en verdad una verdulería y luego, sofisticación mediante, pasó a ser un bar con show: estaba ubicado en la triple esquina de Corrientes-Ríobamba-Rauch y el local era propiedad de Marcos Madanes. Hacia comienzos de los 90 estuvo sentimentalmente relacionado con la actriz Edda Bustamante.


   Aquel “semita errante”, según su amigo Bebe Kamin, contribuyó con El tiempo del desprecio a la filmografía militante peronista de comienzos de los 70: era un documental ambientado en la villa de emergencia del barrio de Núñez (justo detrás de los laboratorios Alex), asentamiento que era un bastión montonero y en el que actuaba el sacerdote Carlos Mugica. Madanes lo terminó e incluso obtuvo un primer armado antes de entrar en pánico porque las huestes isabelino-lópezrreguistas acababan de asumir el poder agazapadas detrás del bronce del mismísimo general. Por lo tanto, tomó la copia y desapareció de los lugares que solía frecuentar. Nunca reincidió en el medio salvo para colaborar con su hermana Clöe, con la cual además publicó el libro El significado oculto del dinero (1997), un tema que su familia conocía al dedillo.

 

Hay otros Madanes que hicieron cine, pero no en calidad de directores. El más notorio fue Cecilio Madanes (1921-2000), quien destacó por sus puestas teatrales más espectaculares que rigurosas y por su agrio y dictatorial carácter, que provocaba a sus colaboradores cercanos a pasar del “querido Cecilio” al “ese rengo de mierda”. Sus pocos contactos con el medio están ligados a la obra de su amigo Luis Saslavsky, compinche suyo en todo tipo de aventuras, incluyendo las artísticas: fue sucesivamente asesor artístico en A sangre fría (1945), en La gata (Mario Soffici, 1947) y en la producción española La corona negra (idem, 1950); colaborador artístico en Las ratas (1962) y actor (“jurista”) en Camila (María Luisa Bemberg, 1983-1984).


   De los otros no tengo seguridad de que sean parientes: son el actor Fernando Madanes y la escenógrafa Cecilia Madanes.

 

FILMOGRAFIAS

Marcos Madanes

01.  Tres historias fantásticas (1962-1963) 35mm, B&N, 84’. CP: Producciones Cinematográficas Marcos Madanes. P: MM. LC: 1.10.1964. Recopilación de tres cortometrajes: 1. La red. G: MM, sobre el cuento de Silvina Ocampo. F: Ricardo Younis. I: Virginia Lago, Beatriz Barbieri. 2. El experimento. G: MM, sobre el cuento El experimento de Varinsky, de Santiago Dabove. F: Pedro Marzialetti. I: Homero Cárpena, Pedro Buchardo. 3. El venado de las Siete Rosas. G: MM, sobre el capítulo Venado de las Siete-Rozas de la novela Hombres de maíz, de Miguel Angel Asturias. F: Ricardo Younis. I: Héctor Carrión, Eduardo Galán.

02.  La cosecha (1966) 35mm, B&N, 80’. CP: Imago Producciones SRL. P: MM. G: MM, sobre el cuento de Ezequiel Martínez Estrada. F: Adelqui Camusso. I: Pedro Buchardo, Héctor Carrión, Güerino Marchesi, Margarita Corona, Bernardo Perrone. LC: 28.10.1970.

03.  Soluna (1966-1967) 35mm, C, 90’. CP: Imago Producciones SRL. P: MM. G: Augusto Roa Bastos y MM, sobre la pieza teatral de Miguel Angel Asturias y algunos personajes de su novela Hombres de maíz. F: Claude Renoir. I: Luis Medina Castro, Mikaela, Dora Baret, Lola Palombo. LC: 6.3.1969.

04.  El señor Presidente (1969) 35mm, B&N, 130’. CP: Cinematográfica Latinoamericana SACIC. P: MM. G: MM, sobre la novela de Miguel Angel Asturias. F: Ignacio Souto. I: Pedro Buchardo, Luis Brandoni, Alejandra Da Passano, Nathán Pinzón, Margarita Corona, Nelly Prono, David Llewellyn, Lilián Riera, Zelmar Gueñol, Luis Politti. Inédito.

Otros cortos: Jim (1959) / En Francia, Premiers régards sur le monde y Dangers de la lecture (1961) y Réunion d’artistes (Reunión de artistas, 1962) / En la Argentina, Esperando un hermanito (1965), Martínez Estrada y su tiempo y Las invasiones inglesas (1969).

Actividad como director teatral: Risas y lamentos de Irlanda, espectáculo integrado por las obras cortas In the shadow of the glen y Riders to the sea de John Millington Synge y Bedtime story de Sean O’Casey (13.3.1964, Candilejas), Mesyats v derevne de Iván Turguéniev (Un mes en el campo, 21.5.1965, Auditorio Kraft: + adaptador), ...De las edades del hombre, espectáculo integrado por dos piezas cortas de Thornton Wilder, Infancy y Childhood (25.9.1965, Gregorio de Laferrere –Morón, BA–, y 19.5.1966, Auditorio Kraft: + traductor), Die verfolgung und ermordung Jean Paul Marats dargestellt durch die schauspielgruppe des Hospizes zu Charenton unter anleitung des Herrn de Sade de Peter Weiss (Persecución y asesinato de Jean Paul Marat representado por el grupo teatral del Hospicio de Charenton bajo la dirección del señor De Sade, 1.8.1967, Teatro del Globo).

 

Claudio Madanes

01.  El tiempo del desprecio (1973) 16mm, B&N. CP: Estela Producciones. P: CM. G: CM y Oscar Gamardo. F: Miguel Monte. Documental. Inconcluso.

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