viernes, 17 de octubre de 2025

Introducción muy personal

Nací en 1945, poco antes del fatídico 17 de octubre. Cuando diez años más tarde Perón fue eyectado de la Presidencia por sus pares de las Fuerzas Armadas, yo era un niño, pero sabía escuchar aunque no entendiera del todo lo que escuchaba: mis padres eran moderadamente antiperonistas, y el 16.9.1955 la mayor parte de los vecinos de mi cuadra también, puesto que salieron a la calle a festejar, aunque temiendo que esos aviones ominosos que surcaban nuestro pedazo de cielo no se dirigieran a bombardear el muy cercano Gasómetro de las avenidas General Paz y Constituyentes. Antes, todo el barrio se acercaba a las vías del Mitre porque escucharon por la radio que “ya salió de Retiro el tren con Perón y Evita”, que saludaban desde el último vagón. Antes, también, en la escuela me regalaron un ejemplar de La razón de mi vida, cuyas fantasías nos obligaban a leer sin que nadie dijera entonces que eso era “adoctrinamiento ideológico”.


   Luego crecí sin darle bolilla a la política, y menos aún a la partidaria. En algún momento me sentí cercano a la izquierda, al igual que millones de jóvenes en todo el mundo, influenciados por el poster del doctor Guevara; en 1983 me afilié a la Unión Cívica Radical con el exclusivo propósito de apoyar la candidatura del doctor Alfonsín, pero una vez terminado como terminó otro Presidente de signo radical, el doctor De la Rúa, cancelé esa afiliación de manera oficial. Desde entonces sólo me mantengo fiel a la doctora Carrió o a quien la represente al momento de votar: en vano, lamentablemente, ya que siempre le ganaron los malos de la película.

   En fin: si de algo estoy seguro es de que soy un militante, no de los que van a las manifestaciones y marchas, sino uno antiperonista, anticamporista, antimenemista, antimacrista, antikirchnerista, antifernandista y, ya sin dudas, antimileísta. También milito contra los sindicalistas corruptos y contra los colegas periodistas embanderados con determinados políticos de turno, ¡quel horreur!

   En la vida cotidiana de los argentinos existen algunas palabras que han cambiado su significado original. Por ejemplo, el automóvil Ford Falcon, que por cierto era comodísimo (yo siempre esperaba para tomar un taxi de ese modelo) pasó a ser execrable luego de la dictadura militar 1976-1983, así como el concepto “persona desaparecida”, después de ese período ominoso, se convirtió en un eufemismo que debemos escribir entre comillas, para diferenciarlo de la persona que sólo se mudó de barrio. Lo mismo ocurre con “peronismo” y “peronista”: me niego a utilizarlos en mis escritos en tanto y en cuanto se refieran al posterior al 1.7.1974, cuando el Viejo falleció. Ese día, el peronismo murió por segunda y última vez. Su lugar fue ocupado por impostores, aunque éstos formaran parte del Partido Justicialista por él fundado. A todos esos simuladores es imposible oponérseles con razones: como todo fanático, son sordos (pero, ¡ay!, no mudos), autoritarios, dueños de su verdad (que no es la verdad), negadores seriales, pésimos perdedores, amnésicos de sus trapisondas y renuncios, corruptos seriales, agresivos, patoteros, intolerantes. Además, haciendo caso omiso a don Fierro, se pelean entre ellos: Osvaldo Soriano dio en el clavo con su No habrá más penas ni olvido: recordar noviembre 1971 en la calle Chile, junio 1973 en Ezeiza, el tiroteo de San Vicente otro 17 de octubre, el de 2006, y ainda mais. Borges se quedó corto cuando los calificó de “incorregibles”. A ochenta años de su nacimiento espontáneo, jubiloso, incluso épico, tal parece que los argentinos debemos resignarnos a un país definitivamente dividido entre justicialistas y antijusticialistas. El resto es silencio.


   De algunas costumbres y de algunos personajes de aquel peronismo y de su relación con el espectáculo y de manera especial con el cine, tratan los textos que este blog desplegará durante los siguientes seis días, a los que he puesto el rótulo:

ESPECIAL SEMANA PERONACHA

IN MEMORIAM DEL 80º ANIVERSARIO

DEL 17 DE OCTUBRE DE 1945

–UNA REIVINDICACION DEL GORILAJE–

1. ¡Qué grande sos, cuánto valés! 

"Siempre sensible a la dirección del viento".

Edgardo Cozarinsky, El pase del testigo (2001).

Salvo error u omisión, el Gatica de Favio fue el primer film argentino de ficción en presentar como personaje a Juan Domingo Perón (Juan Sosa; Roque Pérez, Saladillo, Buenos Aires, 7.10.1893, desde el 8.10.1895 Juan Domingo Perón Sosa Toledo / Olivos, Buenos Aires, 1.7.1974), hijo de Mario Tomás Perón y Juana Sosa, tres veces Presidente de la República. Tras el golpe de Estado que lo derrocó en septiembre 1955, interrumpiendo su segundo mandato, la dictadura militar de la autodenominada Revolución Libertadora prohibió toda mención a su nombre, que con el correr de los tiempos fue reivindicado al punto de ser electo por tercera vez. Su retorno al país, el 17.11.1972, fue debidamente glorificado, al punto de que desde entonces en esa fecha se festeja el Día del Militante.

   La presencia de JDP en el espectáculo se remonta a poco antes de ser elegido Presidente en 1946, y fue el teatro, en especial el de revistas, el que primero se atrevió a caricaturizarlo. Un listado no exhaustivo indica que en el teatro fue interpretado por:

• Oscar Stella (“Juan Domingo”) en Y el coronel sigue sonriendo... de Darwin Camacho García y Fernando Benavídez (21.11.1945, Ateneo).

• Humberto Ortiz (“Domingo P., de Berisso”) en Yo te daré una cosa que empieza con P....! de Carlos A. Petit y Rodolfo Sciammarella (30.11.1945, Casino).

• Pablo Lagarde (“Juan Domingo”) en Gran avispero político –A ver quién pica primero– de Juan de la Diagonal, pseudónimo, según Crítica, de “un popular autor”, tal vez Bayón Herrera (15.12.1945, Smart).

• Arturo Palito (“Juan D.”) y Humberto Ortiz (“Ño Peronel”) en Votos del árbol caídos... perones del viento son... –Incongruencia política– de Petit y Sciammarella (4.1.1946, Casino).

• Raimundo Pastore, respectivamente “Juancito” en Los Piccoli del Congreso “Juan D.” en Los muertos que ellos mataron gozan de buena salud, ambas revistas de Petit y Sciammarella estrenadas el 23.3.1946 en el Casino.

• Vicente Forastieri (“El que comienza con P.”) en Presidente se escribe con P.... de Julio F. Escobar y Harald V. Hanstein (17.5.1946, El Nacional).

• Vicente Climent (“el Presidente”) en El Congreso canta de Juan Domingo Coronel [Antonio De Bassi] y José P. Timbales [Tito Insausti], autores que sufrieron una “tirada de orejas” por haber utilizado esos pseudónimos (19.6.1946, El Nacional).

• Pedro Cobalto (“el coronel”) en Los descamisados, del “compañero” Angel Soldavini (8.1.1948, salón 25 de Mayo, por el Conjunto de Teatro Independiente Siluetas Porteñas).

• Adolfo Linvell (“Pocho”) en Todos somos inocentes de Antonio Prat y Fernando Benavídez (3.1.1955, Comedia).

• Adolfo Linvell (“Pocho” en un cuadro y “Perón” en otro) en Al fin podemos hablar de Prat y Benavídez (21.10.1955, Comedia).

• José Guisoni (“Juan Domingo”) en ¡¡El general “rajó” al amanecer!! de Ivo Pelay y Germán Ziclis (9.11.1955, Apolo).

• Dringue Farías (“Pocho”) en Temperatura en ascenso –Ahora con Piedra Libre– de Antonio Botta, Marcos Bronenberg y Leo Carter (10.11.1955, Maipo).

• Antonio Cicarelli (“Juan el Grande”) en Ahora el contrera soy yo –Dijo Pocho y se rajó– de Lamarque y Medero (16.11.1955, Patagonia).

• Alfredo Barbieri (“Pocho”) en Prohibido hablar de política de Petit (1.12.1955, Cómico).

• Armando López (“Pocho”) en El “Pocho” rojo de Orestes A. Cosentino (5.12.1955, París, de Mar del Plata).

• Enrique Ferreyra (“Pocho”) en Ni militar, ni marino... el Presidente argentino de Bronenberg (29.6.1956, Comedia).

• José Cicarelli (“Juancho”) en ¿Si las urnas conversaran... esos votos qué dirían? de Caroli, pseudónimo de Humberto Ortiz y Esteban A. Malespina (28.8.1957, Olimpo, de Rosario, Santa Fe).

• Raimundo Pastore (“Juan Dionisio Peppone”) en La vuelta de Juan Domingo –Yo quise ser Presidente– de Prat, Guillermo Pelay y Horacio Pelay (12.3.1958, Alberdi, de San Miguel, Tucumán).

• un actor no identificado en La vuelta de J. P. de Petit y Luis S. Iturraspe (4.11.1958, Babilonia).

• José Colombo (“Juan Domingo la encomienda”) en Quién se sienta en el sillón? –Juan, Eugenio o Ramón...– de Florángel Ortega (17.2.1967, Coliseo, de Lomas de Zamora).

• Raimundo Pastore (“Nerón”) en Nerón vuelve de Petit y Francisco Reimundo (6.7.1971, El Nacional).

• Víctor Catalano (“Juan Domingo”) en De Madrid a la Argentina el general se aproxima de Mariano Monzó (21.8.1971, Teatro Municipal Rafael de Aguiar, de San Nicolás).

• Joss Ackland en Evita de Tim Rice (letra) y Andrew Lloyd Webber (música) (21.6.1978, Prince Edward, de Londres, GB).

Joss Ackland y Elaine Paige

• Bob Gunton en Evita de Rice y Lloyd Webber (8.5.1979, Dorothy Chandler Pavillion, de Los Angeles, y luego en el Orpheum de San Francisco y en el Broadway de Nueva York, EEUU).

• Paulo Herculano (“Perón”) en Eva Peron de Copi (años 80, Auditorio da Biblioteca Municipal Mário de Andrade, de San Pablo, Brasil).

• Hernán Aguilar en Octubre en el Paraíso –Eva Perón después de la muerte– de Edmundo Kulino (letra) y Osvaldo Iribarren (música) (26.10.1983, Teatro del Centro).

• Ernesto Cáceres en Evita –La mujer del siglo– de Agustín Pérez Pardella (16.10.1984, Catamarca, de Catamarca), luego en gira nacional y en Montevideo (Uruguay).

• Guillermo Guido en Eva Duarte –El musical– de Marcelo Remón (letra) y Gustavo Cirigliano (música) (5.4.2008, Bauen).

• Juan Palomino en Encuentro de genios de Beto Casella (18.5.2015, 25 de Mayo).

   La televisión lo expuso en tanto personaje con seguridad en diversos programas y ciclos, entre los cuales están confirmados los siguientes, interpretado por:

Armando Capó en El caso Juan Duarte de Rodolfo Ledo (5.9.1994, Canal 9, para el ciclo Sin condena); Juan Carlos Puppo en ¡Evita ha desaparecido! de Rodolfo Ledo (28.11 y 5.12.1994, Canal 9, para el ciclo Sin condena); Jorge Farinella en Juan Domingo Perón –Sinfonía del sentimiento– de Leonardo Favio (1994-1999, miniserie emitida en octubre 2005 por el Canal 7); Víctor Laplace en Padre Coraje (2004, Canal 13); Rafael Ferro en Algo habrán hecho –por la historia argentina (2005, Canal 13); Osmar Núñez en Arde Madrid (2018, miniserie española); Juan Di Cocco en Las palomas y las bombas (2020, miniserie); y Darío Grandinetti en la miniserie Santa Evita (2022, Star +). Debería ser sumado un corto sin título, hecho para ese medio pero nunca emitido, que puede ser visto por la internet mencionado como “San Perón”, realizado por Walter Operto en 1973.

   En cuanto al cine, durante sus primeras presidencias JDP sólo aparecía en noticiarios y cortos propagandísticos, nunca en ficciones, ni siquiera sugerido, citado o mencionado. Tras el golpe de 1955 fue aludido sin ser nombrado en Estrellas de Buenos Aires (Kurt Land, 1955), Después del silencio (Lucas Demare, 1956), Los torturados (Alberto Du Bois, 1956) y El jefe (Fernando Ayala, 1958); nombrado a medias en Los que verán a Dios (Rodolfo Blasco, 1961: “–¿Qué barrio es éste?” “–Presidente Pe... Cornelio Saavedra”); y mencionado plenamente a partir de Dar la cara (José A. Martínez Suárez, 1961: “Antes de Perón, con Perón, después de Perón…”) en una gran cantidad de films, ya sin trabas ni proscripciones, con un protagonismo absoluto en los dos largos documentales realizados en 1971 por Fernando E. Solanas y Octavio Getino, titulados Perón –La revolución justicialista– y Notas sobre actualización política y doctrinaria para la toma del poder. No hay que olvidar un cortometraje documental titulado Las mil y una noches (Enrique de Thomas “Wing”, 1955), sobre “las joyas, marfiles, cuadros, automóviles, motonetas, vestuarios y demás riquezas del presidente depuesto y su difunta esposa”, como describió el Heraldo del Cinematografista en la página 222 de ese año. En tanto personaje, JDP había aparecido en títulos anteriores a Gatica y seguirá siendo mostrado en otros, de acuerdo al siguiente listado, acaso no exhaustivo:

• Don’t cry for me little mother (Radley Metzger, RDA/YUG, 1972), con Siegfried Rauch (“Carlo Pinares”).

• Evita Peron (Marvin J. Chomsky, EEUU, 1981), con James Farentino, telefilm en algunos países distribuido en cines.

• Gatica –“El Mono”– (Leonardo Favio, 1991-1992), con Armando Capó.

Edgardo Nieva y Armando Capó

La razón de mi vida y de mi muerte –Evita– (Ricardo A. Defilippi, 1995-1997), con Ernesto Cáceres, nunca terminado.

Evita (idem, Alan Parker, GB/EEUU, 1996), con Jonathan Pryce.


Eva Perón (Juan Carlos Desanzo, 1996), con Víctor Laplace.

Víctor Laplace y Esther Goris

Ay Juancito (Héctor Olivera, 2003), con Jorge Marrale.

• Eva de la Argentina (María Seoane, 2009-2011), dibujo animado en el que Carlos Russo le puso voz a JDP.

• Cipriano –“Yo hice el 17 de octubre”– (Marcelo Gálvez, 2011), con Sergio Barayazarra.

• Juan y Eva (Paula de Luque, 2011), con Osmar Núñez.

• Puerta de Hierro –El exilio de Perón– (Víctor Laplace y Dieguillo Fernández, 2012), con Víctor Laplace (JDP adulto) y Ramiro Bobino (JDP niño).

Cita con Perón (Jorge Gaggero, 2015), mediometraje con Juan Palomino.

Fanny camina (Alfredo Arias e Ignacio Masllorens, 2017-2020), con Carlos Felisatti.

King Perón –El rey de los gorilas– (Diego Recalde, 2021), con Diego Recalde (“Juan Domingo Cangallo”).

   Finalmente, hay un grupo de documentales enfocados en diversos aspectos del personaje:

En peligro (Carlos Nine, 1973), corto: el logo de la compañía productora –denominada Le Dio el Cuero Films– imita el de la MGM, con JDP en lugar del león y con el símbolo “PV” debajo; Perón –Apuntes para una biografía– (Jorge Coscia, 2010); El piloto de Perón (Ezequiel Comesaña, 2010); Perón, Perón (Blas Eloy Martínez y Cecilia Priego, 2011); El legado estratégico de Juan Perón (Fernando E. Solanas, 2015); Perón y los judíos (Sergio Slutzky, 2018); La vuelta de Juan Perón (Carlos Müller, 2019, corto).

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