FILMS
¡Kitsch, camp, trash!
–El cine de Enrique Carreras–
Obra
Venga a bailar el rock – El rock and roll tuvo su bautismo cinematográfico cuando el
productor Pandro S. Berman decidió que el tema (Were gona) Rock around the
clock, interpretado vibrante, contagiosamente por Bill Haley and his
Comets, se escuchara como fondo de los títulos de crédito de Blackboard
jungle (Semilla de maldad, EEUU,
1955). El enorme éxito, tanto de ese film de Richard Brooks devenido clásico,
cuanto del tema –que ingresó al ranking estadounidense el 14.5.1955– y,
por extensión, del nuevo género musical, impulsó la realización de Rock
around the clock (Al compás del reloj
–Bailando el rock–, Fred F. Sears, EEUU, 1956), que la Columbia hizo por
centavos y con el que recaudó millones gracias a la pegadiza, irresistible
música de Haley. Ese éxito, a su vez, generó una buena cantidad de títulos de
bajo presupuesto animados por grupos y cantantes rockeros de segunda línea
acompañados por actores también de segunda línea. Cuando fue estrenado en
Buenos Aires (26.12.1956: “La primera gran película de la nueva música
moderna”), gozó de un éxito inmediato, que la discográfica Odeón aprovechó para
lanzar un single con una versión por Oscar Alemán. Los hermanos
Carreras, entonces, apelaron a su innato sentido de la oportunidad y decidieron
armar un proyecto tan rápido y barato como todos los suyos, pero más aún.
Su primer título fue “Al compás del rock and roll” y por razones logísticas el film no fue formalmente producido por la General Belgrano sino por Carlos Stevani, un hombre de la casa, ya que desde febrero 1956 era su gerente general. El casi inexistente argumento fue concebido por EC, quien apeló a su viejo compañero Julio Porter para que lo ayudara con los diálogos, lo cual suena lógico ya que Porter era un avezado revistero y el film ofrece una estructura revisteril: un número musical seguido por un cuadro de letra seguido por un número musical seguido por... Trata sobre un grupo de entusiastas aficionados que intenta montar un festival a beneficio del Rock Club: uno de los muchachos (Lobato) miente a los demás alardeando de haber convencido a diversos artistas para que colaboren, no obstante lo cual por milagro todos ellos terminan apareciendo por allí.
La producción fue paupérrima.
Se hizo por completo en escenarios reales, con un equipo técnico mínimo y
elenco encabezado por novatos; Barbieri y Amelita deben haber trabajado gratis
o cumpliendo sus respectivos contratos a largo plazo, y el español Pedrito Rico
efectivizó aquí su debut en cine, lo mismo que Eddie Pequenino, quien al menos
ostenta el mérito de ser el primer rocker argentino, en cuya orquesta
revistaba el más tarde célebre compositor Lalo Schifrin. En su exacta hora de
proyección caben nada menos que quince números musicales, lo cual –felizmente–
deja poco margen a los diálogos y las actuaciones.
A pesar de su título e
intenciones, Venga a bailar el rock no deja de ser un film hecho por
viejos de mente, como la abrumadora mayoría de los productos “juveniles” que
marcarán la década siguiente. ¿Cómo se explica, de lo contrario, la intromisión
–en una pieza que se pretende rockera– de las españoladas de Rico, los
cha-cha-chá de Amelita, la gastada imitación que Barbieri hace de Al Jolson o
la actuación preponderante del grupo chileno Los Caribes (“La Sensación del
Pacífico”)? Toda esa mélange es puro EC, aunque su nombre no aparezca
mencionado, pero que de rockero sólo tenía la intención mercantilista.
Este fue el único film dirigido por Stevani (¿? / Caracas, Venezuela, 1988), quien se limitó a plantar la cámara en los ángulos más obvios, a evitar que actores, músicos y bailarines tropiecen y escapen del cuadro y a delegar el resto (incluyendo el nada dinámico montaje) a sus respectivos responsables: las dos o tres ideas relativamente interesantes se deben, sin duda, al bailarín y coreógrafo Eber Lobato, el único auténtico talento en todo este asunto.
OBS Calificado B –de exhibición no
obligatoria– por el INC. Segundo film argentino de Gran Kiki, popular,
legendario actor y cantante catalán cuyo nombre real era Enrique Graña Roldán,
que en aquellos tiempos actuaba en Buenos Aires como atracción en teatros de
revistas y locales nocturnos y había aparecido sin ser acreditado en Sangre
negra (Pierre Chenal, 1950): tal vez fuera pariente de Ricardo César Graña,
ejecutivo de la General Belgrano.
SIC A la
terminación de la sección de la noche, en el Normandie, un grupo numeroso de
espectadores se quedó en el hall y,
al iniciarse la 2ª sección, algunos de ellos comenzaron a bailar al compás de
los ritmos musicales que llegaban desde la sala. El insólito espectáculo reunió
a muchos transeúntes frente al cinematógrafo, y poco después llegó personal de
la comisaría 1ª, que estableció una guardia en prevención de posibles incidentes
y permitió a los actores del suceso continuar en sus entusiastas
manifestaciones. [“Aplausos y silbidos en cintas de rock”, La Prensa, jueves
21.2.1957, fragmento, referido al estreno de Rock, rock, y rock el día anterior].
TAQ Los planes de los Carreras de explotar el
fenómeno rockero con un film rápido, barato y para estrenar “mañana” sufrieron
algunas complicaciones. La más importante fue que, a raíz de la nueva ley de
cine y de la creación del INC, se desató una verdadera guerra entre asociaciones,
principalmente entre los exhibidores y productores y entre ambos y el INC, que
dejó sin un solo estreno argentino todo el primer semestre de 1957. Interin,
fueron siendo estrenados otros estadounidenses similares: Don’t knock the
rock (Celos y revuelos al ritmo del rock, Fred F. Sears, 1956), Rock
rock rock! (Rock, rock, y rock, Will Price, 1956), Rock, pretty
baby! (Baila, linda… ¡baila!, Richard Bartlett, 1956), Shake,
rattle and rock (Que siga el rock, Edward L. Cahn, 1956) y Rock
all night (Hasta que salga el sol,
Roger Corman, 1957). Y para colmo de males, a mediados de agosto la Comisión
Nacional Calificadora lo excluyó de la protección de la ley, por lo que los
Carreras negociaron directamente con el circuito exhibidor lanzarlo sólo en el
Sarmiento antes de tenerlo demorado por más tiempo, y hasta publicaron un aviso
en el Heraldo (4.9.1957) ofreciéndolo “en programación libre” y “sin los
beneficios de la ley de obligatoriedad” pero mintiendo acerca de que era
exhibido “a llenos diarios desde el día de su estreno”. Aunque fracasó en el
Sarmiento, con apenas siete días en cartel, reapareció desde el 12.9 en el
Mitre y fue luego programado a granel pero como complemento.
El primer beso –
En 1955, los fratelli habían
producido Edad difícil, que se hizo con muy poco dinero e impuso ante el
público a sus jóvenes estrellas, Oscar Rovito y Bárbara Mujica. Atendiendo
ambos datos, decidieron encarar un proyecto similar sobre amores juveniles para
que fuera interpretado por la misma pareja. Cuando el guión de Porter estaba
listo y la preproducción en marcha, debieron enfrentar una dificultad: ambos
actores habían sido ya contratados por Leopoldo Torres Ríos para un largometraje
que terminó siendo concretado tan sólo en noviembre siguiente con el título Demasiado
jóvenes. Los reemplazaron, entonces, con Adrianita, que era una niña dos
años antes cuando había hecho para ellos Ritmo, amor y picardía y Mi
marido hoy duerme en casa, y con Carlos Borsani, adolescente de aspecto
lánguido y soñador cuyo debut se había producido en 1956 en Grumete,
cortometraje dirigido por Carlos Borcosque, especialista en galancitos de
aspecto lánguido y soñador.
A pesar de incorporar colores y pantalla ancha el film no le llega ni a los talones al de Torres Ríos. Las diferencias son abismales y comienzan por la parejita principal: Adrianita actúa más ingenua que aquellas heroínas juveniles que María Duval y las mellizas Legrand transitaban a comienzos de los 40, cuando estaban de moda las adolescentes ingenuas, en tanto Borsani –en realidad, el protagonista de la historia– sólo demuestra entusiasmo. Otras diferencias tienen que ver con el director EC y el libretista Porter, quienes no supieron comprender cuáles son las verdaderas dificultades de esa edad ciertamente “difícil” y se durmieron sobre la anécdota pueril de un buen hijo y mejor estudiante todo el tiempo atacado por su padre, al que sin embargo ayuda cuando lo necesita, y cuyo primer beso (“El primer beso/ un poco inocente y travieso/ se pide, se toma o se da”, dice una de las canciones de Eber Lobato) es dado y recibido justo en el momento en que la pareja debe separarse. Así, todo resulta falso en este film que se quiere edificante y ejemplificador y que hoy puede verse con lejana simpatía a través de la pátina que otorga el tiempo, pero que en su época era una absoluta ñoñería.
La historia arranca con la
cámara mostrando un aula secundaria de varones mientras una voz off
dice: “Divino tesoro, llamó el poeta a esta edad de sueños, esperanzas y de
asombros. Es sólo que únicamente valoramos en el recuerdo cuando la juventud
queda allá lejos en el tiempo, cuando daríamos todo lo que tenemos a cambio de
los sueños y las esperanzas de esa edad difícil. Cualquier cosa por volver a
ser uno de ellos...”. Cuando la panorámica se detiene sobre el protagonista, el
relator informa que es “un muchacho corriente, normal, simple y sensato. Tiene
una fisura: no es mujeriego todavía. A pesar de sus flamantes 17 años no entró
en la onda de las chicas”. Ingmar Bergman y Leopoldo Torres Ríos, agradecidos
por las alusiones, a pesar de la errática sintaxis de ambos textos.
Alvarez y Santés estaban más
para abuelos que para padres de Borsani, pero eran baratos de contratar y
estaban siempre a mano. Porter vuelca en el veterano actor unos diálogos tan
machistas y reaccionarios (“Las mujeres han nacido para casarse y tener hijos”)
cuan resentidos (“Ellos son hijos de ricos y pueden: usted no lleva nada”, le
dice al hijo cuando éste pretende aportar a un picnic unas simples milanesas),
pero esos exabruptos y otros detalles de caracterización del personaje (sus
constantes mal humor y nula disposición, el pretender casar a la hija con
alguien “importante”) desaparecen como por arte de magia cuando el pibe gana
una fortuna en un programa de preguntas y respuestas resolviendo de ese modo
todos los problemas familiares. Otro detalle racista-fascistoide: el personaje
que interpreta Roberto Guthié es un muchacho judío que “siempre tiene algo para
vender” y que de alguna manera es menospreciado por uno de sus profesores,
detalle que será copiado por Abel Santa Cruz para una situación similar de 5º
año Nacional (Rodolfo Blasco, 1960). EC recurre a palabras a la moda
(“rechiflado”, “farra”), refleja ciertas costumbres de la época (los muchachos
iban a un picnic de saco y corbata pero llevaban ropa sport para
cambiarse en el lugar; cuando apenas se conocían se trataban de usted) y para
las transiciones ya comienza a abusar de las copas de los árboles, pero su
falta de inventiva y de modernidad asimismo empiezan a hacerse notar: en este
film sobre jóvenes es ya palpable que será un “joven viejo” en el movimiento
que se está gestando y que hará eclosión en un par de años bajo el rótulo
Generación del 60.
El primer beso se rodó mayoritariamente en exteriores, y los cuadros que se muestran como fondo de títulos fueron pintados por Clemente Lococo (h), quien como artista plástico era un gran exhibidor. En el elenco se registran dos debuts: uno es el de Libertad Leblanc, futura estrella sexy de los 60 en la Argentina y México que aquí no figura acreditada y a la que ni siquiera se le dispensó el favor de un bocadillo.
OBS El personaje que interpreta Eber Lobato es
inicialmente nombrado “Carlos Silveyra Sánchez” y más tarde “Carlos Silvestre
Sánchez”. Debut en un largometraje de Carlos Borsani y Perla Laske y debut a
secas de Mercedes Carreras y Libertad Leblanc; última aparición en cine de Olga
Gatti, fallecida el 7.11.1979.
TAQ El lanzamiento nacional tuvo lugar el
5.5.1958 en el Roxy (Mar del Plata, BA). El estreno porteño estaba previsto
(publicidad incluida) para el jueves 8.5.1958, pero debió ser postergado por un
paro de los proyeccionistas que duró una semana. Se mantuvo en el Normandie por
apenas diez días –y por siete en las otras salas– y de inmediato, desde el
27.5, cruzó al Arizona. Luego, inició el habitual circuito barrial: desde el
26.6 en los cines Rosedal, Aconcagua, Dante, Lope de Vega, Yapeyú, Select Buen
Orden y Aesca; desde el 2.7 en los cines Belgrano, Moreno, Canadian, Almafuerte
y Presidente Mitre; y desde el 10.7 en los cines Loria, Grand Palais, Coliseo
2º, Atlántico y Sáenz. Dos meses más tarde ya era programado en algunos cines
como complemento de El Angel de España. El 18.9.1961 obtuvo su licencia
de exhibición en España con el título Su
primer beso, pero su lanzamiento comercial “no consta”.
Venga a bailar el rock
Argentina, 1957
35mm / B&N / 60’ / SR
EQ CP: Producciones Carlos Marcos Stevani. PE:
Tito Benmuyal. GP: Ricardo César Graña. AP: Pedro Cancello. AYP:
Carlos Roig. D: Carlos Marcos Stevani. AD: Luis A. Weintraub. AYD:
Jorge M. Briand [Jorge Briand]. PZ: Alberto Collins. G: Enrique Santés
Morello [Enrique Carreras], con diálogos adicionales de Julio Porter. F:
Julio César Lavera. CM: Alvaro Barreiros. FQ: Esteban Guzzi. MQ:
Carlos Forno [Fornos]. S: Jorge Castronuovo. RG: Mario Fezia. C:
Claudio Bernal. AC: Carlos Rodríguez. CNGT: Sara Gallegos
[Gallego]. CN: (We’re gona) Rock
around the clock, de Jimmy DeKnight y Max C. Freedman, [off por Bill
Haley and his Comets y por Los Caribes]; Con
el tuki, de Benito [Ramos] y E. Ramos, [por Pedrito Rico]; Aquí viene el rock, de Eddie Pequenino y
Eber Lobato con arreglos de Joaquín Panserón, [por Los Caribes y por Eber
Lobato y Alberto Anchart (h)]; Las clases
del cha-cha-chá, de Ramón Márques, [por Amelita Vargas y Los Caribes]; Qué calamidad, de Eber Lobato, [por Eber
Lobato y Alberto Anchart (h)]; Venga a
bailar el rock, de Eber Lobato, [por Eber Lobato, Alberto Anchart (h) y
ballet]; Despacio, nena, de Eddie
Pequenino y Lalo Schiffrin [Schifrin], [por Eddie Pequenino y sus Estrellas del
Rock]; Caminando, de Eber Lobato,
[por Eber Lobato, Alberto Anchart (h) y Nélida Lobato]; Pachuco el bailarín, de Ramón Márques con arreglos de Joaquín
Panserón, [por Los Caribes]; Reja de
celos, de J. Valderrama Blanco, [por Amelita Vargas y Los Caribes]; [y Baby face, de Benny Davis (l) y Harry
Akst (m), off por Al Jolson]. COR: Eber Lobato. LOC: BA
(calles, avenidas, plazas y monumentos céntricos, Centro Asturiano en Solís
485, boîte Picadilly en Corrientes 1524, Costanera Sur; teatros
Presidente Alvear, Casino y El Nacional; estudio mayor de LR4 Radio Splendid en
Uruguay 1237). L: Laboratorios Alex [SACI]. [LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA)]. FR: 11.2.1957
al 17.3.1957. CD: Distribuidora Cinematográfica General Belgrano [SRL]. LC:
29.8.1957, cine Sarmiento.
I&P Eber Lobato (Jimmy) / Alberto Anchart (h)
(Rodolfo), Nélida Lobato (Ruth) / Gran Kiki (empresario don Angel) / Delma
Ricci (novia de Máximo), Osvaldo del Castro (Máximo) / Pablo Cumo (don Alberto,
dueño del negocio de los pilotos), Luis Frontera (representante de Pedrito
Rico), Martha Durán (chica del grupo), [Guillermo] Brizuela Méndez (animador
del festival), Fernando Campos, Ricardo Bechar, Yamandú Di Paulo (limpiador del
teatro), Carlos Irízar / Pedrito Rico, Amelita Vargas, Alfredo Barbieri,
Orquesta Eddie Pequenino y sus Estrellas del Rock, Orquesta Espectáculo Los
Caribes, Big Rocker’s, Ernesto y sus Rocker’s, Hermanos Fernández. [Personajes
en busca de actores: cuidador del camarín de Amelita Vargas / animador
radiofónico / secretario de Pequenino / cuidador de camarines en El Nacional].
F&P 3º
Festival Escenario Cine + Música, BA, 3-30.12.2021, sección Rescates.
El primer beso
Argentina, 1957
35mm / VisiónPanorámica / FerraniaColor / RCA / 83’ / SR
EQ [CP: Productora General Belgrano SRL]. P:
Nicolás Carreras, Luis Carreras y Enrique Carreras. PA: Armando Ferrari.
PE: Tito Benmuyal. GP: Ricardo [César] Graña. DP: Carlos
M. Stevani. JP: Francisco Tarantini. AP: Carlos Roig. D: Enrique
Carreras. AD: Luis A. Weintraub. AYD: Jorge Briand. PZ:
A. [Alberto] Collins. G: Julio Porter. F: Antonio Merayo. CM:
Roberto Matarrese. JR: Juan Rocino. E: Oscar Lagomarsino. DC:
Dimas Garrido. MQ: Carlos Forno [Fornos]. S: José Castellanos. RG:
Mario Fezia. C: Claudio Bernal. AC: Carlos Rodríguez. CNGT:
Juana Cetera. M: Eber Lobato. CN: Eber Lobato, por Los Jazz
Singers. EF, LS: Argentina Sono Film [SACI] (Martínez, BA). LOC:
BA (barrio de la Boca, Parque del Centenario, librería Fausto en la avenida
Corrientes 1311, Avenida del Libertador en Palermo, Parque Retiro, Hospital
Italiano, Società Unione e Benevolenza en Cangallo 1372, estación Retiro del FC
San Martín) y GBA (Delta del Tigre). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR:
20.5.1957 al 5.7.1957. CD: Artistas Argentinos Asociados SA
Cinematográfica. LC: 17.5.1958, cines Normandie, Premier, Roca,
Pueyrredon, Grand Bourg, Gran Norte y Gran Savoy + 3.
I&P Adrianita (Ana María), Carlos Borsani
(Miguel Macedo) / Francisco Alvarez (Julián Macedo, padre de Miguel) / María
Luisa Santés (Teresa, madre de Miguel) / Olga Gatti (Lucía Macedo, hermana de
Miguel), Mercedes Carreras (Rosita, amiga de Ana María) / Eber Lobato (alumno
Carlos Silveyra Sánchez, “Charly Silver”) / Roberto Guthié (alumno José
“Fosforito” Finkelstein), Jesús Pampín (librero Rueda), Perla Laske (alumna
Dorita, la que empuja al agua a Charly), Carlos D’Agostino (él mismo, animador
del programa radiofónico), Carlos Bianquet (rector), Mary Froio, Gloria
Lopresti, Rafael Diserio (médico), Héctor Allegro (alumno Gilberto Lozano),
Alberto Barrié (Esteban, novio de Lucía) / Domingo Garibotto (abuelo ciego de
Ana María), Raúl L. Rebuffo (doctor Sanguinetti, profesor de Literatura),
Carmen Giménez (vecina de los Macedo), Luis Frontera (taxista 2º, el de
bigotes), Alberto Hasse, Patricia Beckie, Elvira Buigas, Arturo Navarro, Pilar
Roig (portera del edificio del doctor Merayo), Mary Buigas / Los Jazz Singers /
na Libertad Leblanc (secretaria de la audición radiofónica). [Personajes
en busca de actores: relator off / profesor de Historia / alumno Rodolfo
Lagarrigue, “el maléfico” / taxista 1º / madre de Ana María / cadete de la
librería / empleado del parque de diversiones / empleada de la librería /
empleado de la escuela / mecánico de bigotitos / niño diariero gordito].
F&P INC: 14º premio al film.
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