FILMS
¡Kitsch, camp, trash!
–El cine de Enrique Carreras–
Obra
Luces de candilejas
– Titulado durante su rodaje “Mis queridos hijos”, este argumento original de
EC presenta a Charmiello –en su último trabajo para el cine– como un ex
cantante de ópera que, a la vejez, decide rastrear y recuperar a sus tres hijos
abandonados, a los que bautizó con nombres tomados de los personajes de la Aida
verdiana. Encomienda la tarea a su amigo Francisco Alvarez, quien logra ubicar
a Alberto Castillo, un argentino cantor de tangos, y a Luis Prendes, un “famoso
bolerista español”. No pudiendo encontrar al tercero, una mujer, contrata en
Río de Janeiro a la cubana Amelita Vargas, “la reina del cha-cha-chá”, como
substituto de la hija y también para actuar en Buenos Aires en un espectáculo
de música popular con el que Charmiello vuelve al ruedo como productor, ante el
horror de sus viejos amigos amantes de la ópera. Alvarez y Vargas hacen escala
en Montevideo, donde Castillo y Prendes están actuando, y los contrata para el
mismo espectáculo pero sin revelarles su condición de hermanos. Ya durante el
viaje en barco es evidente que ambos hombres pretenden a la cubana, y que ella
prefiere a Castillo, lo cual apresura los acontecimientos. Charmiello,
entonces, les revela su parentesco: la imposibilidad de que Castillo y Vargas
se unan hace que Alvarez confiese a su amigo que la muchacha no es su hija,
tras lo cual todos son felices.
Para escribir los diálogos fue contratado el dramaturgo Agustín Cuzzani, que Jaime Cabouli recomendó a EC pues ya había experimentado su talento en Sección Desaparecidos (Pierre Chenal, 1956), coproducción con Francia rodada poco antes. Cuzzani (1924-1987) gozaba de un recién adquirido prestigio gracias a sus dos primeras obras estrenadas, Una libra de carne (1954) y El centro-forward murió al amanecer (1955), y aceptó gustoso el ofrecimiento de incorporarse al cine: en apenas un año calendario escribió los diálogos de Sección Desaparecidos a partir de una novela de David Goodis, y los de Luces de candilejas; fue guionista con Francisco Petrone y autor de los diálogos adicionales de Todo sea para bien (Carlos Rinaldi, 1956) a partir de la célebre pieza teatral de Pirandello; firmó el guión de la coproducción con Suecia Primavera de la vida (Arne Mattsson, 1956) sobre un argumento ajeno; y escribió el argumento original de Cinco gallinas y el cielo (Rubén W. Cavallotti, 1956).
Luces
de candilejas es un film al
menos curioso en la obra de EC: pobre en historia, ofrece sin embargo una serie
de números musicales muy bien producidos que revelan algunas inquietudes poco
frecuentes en su director. Lo que tímidamente había sugerido en Las
zapatillas coloradas se potencia aquí gracias al estupendo trabajo del
operador de cámara Aníbal Di Salvo. La mejor coreografía es la lujosa versión
de Dos cruces, por el cantante español Miguel de Molina –en su segunda y
última aparición en el cine aborigen tras la falsa biografía suya de Esta es
mi vida (Román Viñoly Barreto, 1952). Por otra parte, EC cuidó más de lo
habitual el costado estético general, acaso por tratarse de su primera
incursión en el scope y en colores, cuidado más evidente en el vestuario
que en la escenografía. El sistema cromático FerraniaColor era bastante
parecido al TechniColor estadounidense, pero lucía un tanto más estridente si
el director de fotografía y el cameraman no le dispensaban un cuidado
riguroso. Eso es lo que lograron Américo Hoss y Di Salvo dotando a la imagen de
un tono pastel que borró toda chabacanería.
Aparte el conato de falso incesto, toda una audacia para EC, Luces de candilejas ofrece algunas curiosidades. Baroffio interpreta a un empresario cubano y lo hace a lo Sydney Greenstreet, tocado con un impecable traje blanco y un abanico, finezas que llegado el momento no le impiden sumarse a las habituales morisquetas que tanto fascinaban a EC. Amelita es, sin disimulos, una puta de lujo, condición evidente en la escena en que Baroffio, que la desea, le ofrece un contrato por tres años que ella acepta gustosa para de inmediato llamarlo “papito”. La historia se inicia en Buenos Aires, pasa por Río y Montevideo y finaliza en la capital argentina, pero la mayor parte se hizo en estudios: en exteriores fueron filmados apenas algunos inserts porteños y una breve secuencia en Montevideo, adonde viajaron Miguel de Molina y Francisco Alvarez. El personaje que hace Charmiello encarna la esencia de lo teatral, como un valor por encima de cualquier otro, algo que resulta un motivo recurrente en toda la obra (y la vida) de EC. Tampoco falta alguna palabra a la moda, en este caso cuando alguien dice, refiriéndose a Castillo, “canta un kilo, ¿eh?”
El elenco suma al español
Prendes (1913-1998), iniciado en el teatro con sus hermanas mayores Mari Carmen
y Mercedes, asiduas visitantes de la Argentina actuando en compañías diversas.
Debutó en el cine en 1936 y encaró desde entonces una larga y exitosa
trayectoria en ambos medios. En 1956 llegó contratado para una temporada
teatral en el Ateneo, donde compartió el cartel con Amelia Bence en la pieza Pesadilla,
de José María Fernández Unsain, obra que de inmediato y con ellos mismos fue producida
con el título Dos basuras (Kurt Land, 1956). EC aprovechó la estancia de Prendes en Buenos Aires
para sumarlo a su proyecto, luego del cual el actor no reincidió en el cine
argentino.
Este fue el último producto
del convenio entre los Carreras y Cabouli, decisión en la que influyó el
prolongado, costoso período de posproducción. Interin, fue creado el Instituto
Nacional de Cinematografía (INC) y, con él, la costumbre de calificar los films
argentinos en categoría A o B: los primeros gozaban de todos los beneficios de
la ley (recuperación industrial, obligatoriedad de estreno) en tanto los
segundos eran condenados a una especie de muerte civil en tanto les eran negados
aquellos favores. Luces de candilejas recibió una B y sólo pudo llegar a
los cines dos años más tarde, cuando aquella medida fue revisada. En este caso
específico, la decisión de ponerle una B no se fundaba en cuestiones de
calidad, sino, concretamente, censurando la aparición, en un número musical, de
un personaje vestido con uniforme militar y luciendo anteojos oscuros, detalles
que lo hacían parecido al almirante Isaac Rojas, uno de los artífices de la
Revolución Libertadora que muy poco antes había derrocado al gobierno
peronista.
TAQ Fue, por las casualidades de la
programación, lanzado el mismo día que Mientras haya un circo, rodado
por la General Belgrano un año y medio más tarde. Tras una semana en cada una
de las salas en las que fue estrenado, cruzó desde el 25.9 al Arizona. Un mes
después inició el habitual circuito barrial, en este caso en doble programa
con, precisamente, Mientras haya un circo: el éxito simultáneo de Alto
Paraná (Catrano Catrani, 1958) y El jefe (Fernando Ayala, 1958) taponó
la mayor parte de los cines. Así, el doble programa General Belgrano fue
programado desde el 30.10 en salas del conurbano bonaerense y luego en la CF,
desde el 6.11 en los cines Mignon, Coliseo de Flores, Atlantic, Moreno,
Príncipe, San José de Flores, Coliseo Palermo, 9 de Julio y Select Buen Orden;
desde el 13.11 en los cines Select Barracas, Regio, El Nilo, General Urquiza,
Hollywood, Pellegrini, Atlántico, San Martín de Flores, Imperio, Alba, Parque
Chás y Saavedra; desde el 20.11 en los cines Olavarría, Canadian, National
Palace, Avellaneda, Gran Buenos Aires, Odeón Palace y Rívoli; y desde el 27.11
en el Follies Boedo y –con otros complementos– el Canadian 2º.
Cubitos de hielo
– En su tercer aniversario matrimonial, José Cibrián obsequia a su mujer “algo
que va a redondear la dicha de esta casa, algo cuya ausencia es la falla más
significativa de este hogar”: una heladera eléctrica con garantía por cinco
años. Su entusiasmo choca contra la indiferencia y el rechazo de su esposa (Ana
María Campoy), de sus suegros (Pepita Meliá, Julián Pérez Avila) y de sus
cuñados (Alejandro Rey, Delfy Miranda) y provoca desastres varios: discusiones,
gritos, reproches y hasta la huida de la mucama. La heladera se descompone
rápidamente, conseguir service resulta una tarea titánica, la
electricidad se corta justo cuando se produce la visita del jefe de Cibrián
haciendo peligrar la posibilidad de un ascenso. El service se enamora de
la cuñadita y todo deviene un desastre hasta que el anuncio del embarazo de
Campoy y la simultánea salida del hogar de la heladera ponen las cosas en su
lugar.
La historia, por su estructura quizá concebida para el teatro, se titulaba originariamente “Una heladera no hace verano” y había sido comprada a fines de 1954 por Cinematográfica Malvinas para un proyecto a ser dirigido por Julio Porter con Angel Magaña y Diana Maggi y con Perla Alvarado como la cuñada. En junio 1955 ese título cambió a Cubitos de hielo, pero Malvinas se desintegró y Porter vendió su guión a los Carreras. Las heladeras eléctricas se estaban imponiendo en esos tiempos entre la clase media porteña (y ya habían sido mostradas en Los sobrinos del Zorro, Leo Fleider, 1951), lo mismo que los televisores, los “combinados” (radio + tocadiscos) y las licuadoras, y Legión Extranjera SA –empresa de electrodomésticos cuyo nombre aparece en su lista de agradecimientos– debe haber aportado lo suyo.
El film es insulso pero no
ofende, y revela como pocos otros de sus contemporáneos el comportamiento
social de una típica familia de clase media urbana que, gracias al bienestar
generado por el gobierno peronista –recuérdese que fue escrito en 1954 y por
Porter y Gurruchaga, empeñosos cultores de aquel régimen–, casi podía escalar
un peldaño y convertirse en clase media-alta. En esta familia el único que
trabaja es Cibrián, mientras su cuñadito baila boogie y desliza cada
tanto alguna palabra en inglés (bay-bay, beautiful), una tilinguería de
entonces que el siglo XXI potenciará a niveles descarados. También alude a
otras costumbres, como la de las estufas a kerosene y las rotiserías.
La dirección le fue encargada
a “Juancho” Sires, pero no habría diferencias si lo hubiera dirigido EC, sólo
que carece de números musicales excepto uno, muy breve, en que varios jóvenes
bailan frenéticamente en el estrecho living familiar. Elemental pero bien
dialogado, sus exteriores son tan escasos que el mejor chiste es aquel en el
que de pronto alguien pregunta: “¿Llueve afuera?”. Cubitos de hielo es
familiar por donde se lo mire. No sólo sus personajes conforman una familia
sino que sus intérpretes están ligados entre sí: Campoy y Cibrián son un
matrimonio, Pepita Meliá es la madre de Cibrián, María Luisa Santés la de los
productores y Diana Stevani la hija de Carlos M. Stevani. Además, Francisco Alvarez,
que era como de la familia Carreras, está delicioso haciendo uno de sus mejores
“tipos”, el distraído.
OBS A pesar de figurar acreditada en títulos,
la actriz Zulma Grey no aparece... y ya era gordita, por lo que es imposible no
reconocerla: su escena tal vez fue a parar al cesto de recortes de la cabina de
montaje de Alex. Ultimo film argentino de Diana Stevani, actriz que sólo
trabajó en media docena de producciones de los Carreras en los años en los que
su padre Carlos era su jefe de producción: en algún momento posterior, la
muchacha radicó en Venezuela, donde intervino en la coproducción
mexicano-venezolana Bárbara (Julián
Soler, 1972).
SIC Un refrigerador eléctrico equivale a cien sirvientes cuya constante preocupación es conservar los alimentos y enfriar las bebidas mediante un frío intenso, seco y sano. El refrigerador eléctrico es económico y no requiere atención. Véalo Vd. en nuestras Exposiciones; puede ser adquirido al contado o en cuotas mensuales. [Texto de una publicidad de la Compañía Hispano-Americana de Electricidad –CHADE– en La Prensa, 1.11.1931].
TAQ En el Metropolitan sólo resistió seis días
en cartel.
Luces de candilejas
Argentina, 1956
35mm / AlexScope / FerraniaColor / 80’ / SR
EQ CP: Productora General Belgrano [SRL] –
Guaranteed Pictures [de la Argentina-Jaime Cabouli SRL]. P: Jaime
Cabouli, Nicolás Carreras, Luis Carreras y Enrique Carreras. JP: Angel
Zavalía. D: Enrique Carreras. AD: Angel Acciaresi. AYD:
Peter [Pedro] Rapatey. PZ:
Jorge Briand. G: Enrique Carreras, con diálogos de Agustín
Cuzzani. F: Américo Hoss. CM: Aníbal Di Salvo. FQ: Marcelo
Pais. E: Gori Muñoz. DC: Manuel Villar [Vilar]. V: Jorge
de las Longas. RV: Maison Krauss [Krausz]. MQ: Blanca Olavego. PN:
Elsa Vera. S: Miguel Babuíni. AS: Luis Crocci. RG: Carlos
Marín. C: José Cardella. AC: Claudio Bernal. CNGT: Juana
Cetera. M: Vlady. CN: Sabrosón,
de Portillo de la Cruz, [por Amelita Vargas]; Yo, de José Alfredo Giménez, [por el Cuarteto Avilés]; Enamorado, de Julio Gutiérrez, [por Luis
Prendes]; Fumando espero, tango, de
Félix Garzo (l) y J. [Juan] Viladomat Masanos (m), [por Alberto Castillo]; Batacum, de Mario López, [por Amelita
Vargas con Alberto Castillo y Luis Prendes]; Dos cruces, de Larría [Carmelo Larrea, por Miguel de Molina]; A media luz, tango, de [Carlos] César
Lenzi (l) y Edgardo Donato (m), Abreme la
puerta, tango, de Lambertuchi [Roberto Lambertucci] (l) y [Fernando Mulen]
López (m), y La pulguita, de Manuel
Giménez, [las tres por Alberto Castillo]; Misterio,
de Vlady, [por ballet]; Quintillas [Quintilla gitana], de R. [Rafael]
Alcayde y R. Merenciano Mas [Francisco Merenciano, por Miguel de Molina]; y Charleston, de Mario Clavell, [por
Amelita Vargas, Alberto Castillo y Luis Prendes]. [PUB: Norma Muñoz de
Vigo]. EF, CD: Guaranteed Pictures de la
Argentina-Jaime Cabouli SRL. LOC: BA (edificio Kavanagh, plaza San Martín y
puerto en Retiro; Monumento de los Españoles en Palermo) – Uruguay
(Montevideo). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 9.4.1956 al
24.5.1956. LC: 11.9.1958, cines Trocadero, Los Angeles, Grand Splendid,
Biarritz, Gran Norte, Majestic, Gran Rivadavia y Palacio del Cine + 2.
I&P Alberto Castillo (Radamés), Amelita Vargas
(“Amneris”) / Francisco Charmiello (Dino Grassi) / Francisco Alvarez (Carlitos)
/ Luis Prendes (Amonasro) / Gloria Ferrandiz (tía Laura), Mario Baroffio
(empresario cubano) / Diana Stevani (secretaria de Carlitos), Guillermo
Brizuela Méndez (animador de la boîte en Montevideo), Paride Grandi
(amigo de Dino), Rafael Chumbita (maletero), Gloria Robledo (mucama de Dino) /
Miguel de Molina, Enrique Lommi y su cuerpo de baile del Teatro Colón de Buenos
Aires, Cuarteto Avilés. [Personajes en busca de actores: animador de la boîte
en Río de Janeiro / otros tres amigos de Dino].
F&P 1º Festival de Cine Argentino, Río Hondo,
Santiago del Estero, 27.7-6.8.1958 / Estrenado en 1964 en Nueva York en cines
del circuito hispano.
Cubitos de hielo
Argentina, 1956
35mm / B&N / RCA / 78’ / SR
EQ [CP: Productora General Belgrano SRL]. P:
Nicolás Carreras, Luis Carreras y Enrique Carreras. PE: Tito Benmuyal. DP:
Carlos M. Stevani. AP: Ricardo Llana. D: Juan Sires. AD:
Orlando Zumpano. AYD: José Lagreca. G: Julio Porter y Raúl
Gurruchaga. F: Antonio Merayo. CM: Alberto Curchi. FF:
Emilio L. Defilippo. JR: Juan Rocino. E: Gori Muñoz. DC:
Dimas Garrido. MQ: María Lassaga. PN: Irma [Rovegno]. S:
Hugo Gaglianesi [Gaggianesi]. RG: Mario Fezia. C: Higinio
Vechione [Vecchione]. M: Vlady. TT: Lebensohn. EF, LS:
Argentina Sono Film [SACI] (Martínez, BA). LOC: BA (una sucursal del Bazar
Dos Mundos, un bar, calles diversas) y GBA (Hipódromo de San Isidro). L:
Laboratorios Alex [SACI]. FR: 23.4.1956 al 15.6.1956. CD:
Distribuidora Cinematográfica General Belgrano [SRL]. LC: 20.9.1956,
cines Metropolitan, Hollywood, Güemes, Moreno, Fénix, Pueyrredon, Palais Royal,
Alba, Majestic, Park, General Urquiza, Aesca, Solís, Aconcagua, Nobel, El Sol
de Mayo, Parque Chás y Edison.
I&P Ana María Campoy (Elvira Quirós), José
Cibrián (Roque Saravia, marido de Elvira) / Tito Gómez (ingeniero Luis “Lucho”
Ascochinga) / Pepita Meliá (Salustia, madre de Elvira), Julián Pérez Avila
(Gaspar Quirós, padre de Elvira), Delfy Miranda (Florita Quirós, hermana de
Elvira) / Francisco Alvarez (Camilo Moncalieri) / María Luisa Santés (Marta,
esposa de Camilo), Mario Baroffio (rotisero Guillermo), Alejandro Rey (Gerardo
“Chiche” “Gerard” Quirós, hermano de Elvira) / Ana María Cassán (chica que
baila con Gerardo) / Germán Vega (mecánico de la heladera), Diana Stevani
(mucama María), Alberto Barcel (profesor Mackers), Elías Herrero (Williams,
gerente general de Heladeras Internacional), Rafael Diserio (presidente de
Heladeras Internacional), Zulma Grey, A. Gómez Arias, Mónica Linares (vecina
del televisor), Adolfo Gallo (médico), Adolfo Meyer (vecino de la licuadora),
Diego Marcote (empleado de Heladeras Internacional), Nora Massi (secretaria del
presidente de Heladeras Internacional) / na Miguel Caiazzo (empleado de
Heladeras Internacional que atiende el mostrador). [Personajes en busca de
actores: otro rotisero / dos changadores / jefe de Roque / un empleado /
secretaria de Camilo / agente de Policía / secretaria de Williams / señor en la
fila de Reclamos / taxista].
F&P Estrenado
el 10.8.1959 en Barcelona.
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