viernes, 5 de septiembre de 2025

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!
–El cine de Enrique Carreras–
Obra

El sonámbulo que quería dormir – A caballo entre 1955 y 1956, imprevistamente, la General Belgrano se convirtió en una usina de producción de dimensiones como las que sólo detentaba, hacia esas mismas fechas, la poderosa Argentina Sono Film de otros hermanos, los Mentasti. Rodado en menos de cuatro semanas, éste fue un proyecto que llegó a los Carreras a través de su amigo y viejo colaborador “Juancho” Sires. El productor Luis Landini, titular de la Porteña Film, había comprado al comediógrafo Manuel A. Meaños los derechos para cine de su pieza teatral El sonámbulo que quería dormir, la cual, sin embargo, permanecía inédita hasta entonces: Meaños la escribió a la medida de José Marrone, y éste incluso comenzó a ensayarla en abril 1955 en el Cómico con la idea de estrenarla a continuación de Cristóbal Colón en la Facultad de Medicina, un éxito de tal dimensión que lo hizo desistir de renovar el cartel. De hecho, en mayo del año siguiente cumplió 700 representaciones, y continuó en el candelero, por lo que Meaños recibió una indemnización de 24.000 pesos. La idea de Landini era lanzar como estrella de cine a Marrone, actor cómico de enorme popularidad en los teatros de revistas, y ofreció la dirección a Sires. El proyecto se pinchó por cuanto Marrone no disponía de tiempo ese año, y así Sires entusiasmó a los Carreras para que produjeran esa comedia que bien podría ser ajustada para Alfredo Barbieri, su artista todavía bajo contrato exclusivo.


   La historia es bien simple: Héctor Calcaño es un módico millonario (apenas 12) solterón a cuya herencia aspiran sus parientes. El viejo dice haber tenido un hijo al que, de niño, entregó a unos gitanos portando una media medalla de la que él tiene la otra mitad. Barbieri, por su parte, es un ladrón que entra a esa casa por azar, encuentra la media medalla que Calcaño dejó caer, se la cuelga al cuello y, escondido, escucha los planes de los parientes para asesinar al viejo aprovechando uno de sus frecuentes raptos de sonambulismo. Calcaño descubre a Barbieri con la media medalla y –en aquellos tiempos previos al ADN– decreta que es su hijo, ante la furia de los demás. Finalmente, el tal hijo no existía, los malos van a parar a la cárcel y Barbieri es adoptado y, además, se queda con la sobrina buena.

   El film es elemental, pobre en todo sentido (en ideas, en humor, en producción, en elenco), pero al menos dura apenas una hora. Cada actor tiene su número de lucimiento y Barbieri anima dos cuadros musicales, uno de aires gitanos en el que imita a Miguel de Molina y otro en el que hace fonomímica sobre un aria operístico cantado off por una soprano. Encerrada la acción en unos decorados opresivos, la cámara sale fugazmente al aire libre (una piscina, un jardín, un par de calles). Al comienzo, Calcaño y Valmar están en un cine viendo La niña de fuego. Y hay además un gay touch cuando Calcaño abraza a Barbieri y éste lo rechaza con fastidio diciéndole: “Largue, viejo... a su edad, es un poco feo”.

   El sonámbulo que quería dormir incorpora a la filmografía carreriana a León “Tito” Benmuyal (1906-1971), antiguo compañero de los Carreras en los Estudios San Miguel: se había iniciado como vendedor de Olimpia Film y luego fue agente en la zona Oeste de United Artists, jefe de Ventas de Columbia Pictures, jefe de Programación de Distribuidora Panamericana y de Artistas Argentinos Asociados, gerente de ventas de Lumiton y de Inti-Huasi, gerente general de la SIFA de Armando Bo y gerente de Ventas de Movyart.

Calcaño y Barbieri

OBS        Los “tres actos de risa” de Meaños fueron estrenados con posterioridad al lanzamiento del film, pero dado su rotundo fracaso el autor decidió modificarle el título por ¡Quien “malandra” mal acaba!, a pesar de lo cual la temporada resultó también un fiasco: estrenó el 6.6.1957 en el Boedo y su última representación fue la del 14.7. Antes, sin embargo, estuvo en los planes de la compañía de Olinda Bozán y Alberto Anchart para inaugurar la temporada 1957 del Apolo. La breve temporada estuvo a cargo de la Gran Compañía de Comedias Cómicas dirigida por Meaños, protagonizada por Agustín Castro Miranda (Pirucho) con Concha Sánchez (Olivia = la sobrina sin nombre en el film), Agustín Barrios (Renato), Dorita Acosta (Sarita), Juan Daniele (Luis), Teresa Puente (Norma), Julio Bianquet (Horacio), Delfy Miranda (mucama), Juan Carlos Tiberio (Raúl), Liberto Pecci (pistolero Alegato), Víctor Villa (pistolero Barrionuevo) y Mariano Volpe (pistolero Medina). Hubo al menos una versión televisiva de la pieza, emitida el domingo 30.8.1970 a las 21.30 por el Canal 13 en el ciclo Esto es teatro, con Darío Vittori (Pirucho), Roberto Escalada (Horacio) y Margarita Padín (Olivia).

SIC     Después de ver esta cosa inclasificable, se queda uno atónito. No alcanzan los adjetivos más gruesos para definirla. Esto es ya la síntesis, en grado sumo, de lo más descaradamente abyecto que se pueda encontrar en las más pésimas películas locales. Los culpables de esta burla se llaman Productora General Belgrano, Juan Sires “director” y Manuel Meaños-René Marcial “libretistas”. Moviéndose y gesticulando como epilépticos, haciendo y diciendo cosas infrahumanas, colaboran Alfredo Barbieri, Héctor Calcaño, Carlos Castro (a) “Castrito”, Margarita Padín y otros. Ciertamente su labor no podía ser distinta: los personajes marcados por el “libreto” y la “dirección” parecen escogidos en las más seleccionadas galerías de cretinos incurables. En fin, ¿para qué seguir? Da náuseas. [David José Kohon en Mundo Argentino, 20.6.1956, artículo recogido en el libro Obra crítica, 2007].

–Usted dijo que Agustín Castro Miranda reaparecería en el Boedo con Quien “malandra” mal acaba...? –Si, por qué? –Porque esa comedia de Meaños no sería otra que la que tuvo en su poder Marrone y que por no haberla estrenado en su temporada en el Cómico, Argentores lo obligó a indemnizarlo a Meaños... –En la suma de 30.000 para no representarla... –Lo que no impidió que Meaños negociase el libreto con una filmadora... –Y ahora la ofrece Castro Miranda en el Boedo como estreno absoluto... –Le está dando la razón a Marrone... [“El rumor de anoche” en Noticias Gráficas, 22.5.1957].

TAQ     Mereció el peor lanzamiento comercial de entre todos los de la General Belgrano, prueba irrefutable del nulo interés que por él demostraron los ejecutivos de Clemente Lococo, por cuyo circuito salían: apenas en una sala, la del Astor, céntrica pero de cruce, y en dos suburbanas, el Gran Plaza (San Martín) y el Colón (Sáenz Peña). Tan sólo el 28.6, ¡a menos de un mes de haber sido estrenado!, salió a los barrios porteños como complemento de Historia de una soga (¡otra rascada!) en los cines Regio, Fénix, Pueyrredon, Edison, Majestic, Gran Sud, Aconcagua, El Sol de Mayo y Parque Chás.

 

Edad difícil – No sólo es la mejor producción de la General Belgrano en toda su trayectoria: es, también, uno de los grandes films de la historia del cine argentino, que por cierto no los ha prodigado, y tanto más grande cuanto menores han sido sus pretensiones. Leopoldo Torres Ríos imaginó como protagonista a un adolescente de 13 años para narrar, con delicadeza y sensibilidad extremas, una etapa de su vida recordada a manera de flashback cuando ya es adulto. El comienzo es un tanto desconcertante: es domingo, la familia está sentada a la mesa del almuerzo y el padre y su hermano mayor apuran a la madre para que sirva los ravioles, el estofado y el flan casero para partir con rapidez a la cancha. En las secuencias iniciales, el argumento acumula tanto dato del folklore gay sobre su protagonista (un excelente, entrañable Oscar Rovito) que sólo una mirada straigh como la del director lo salva de ser homosexual: se muestra alcahuete y pedante, utiliza correctamente los cubiertos, prefiere secar los platos y llevar a sus hermanitos menores a la calesita antes que ir al fútbol (al que tampoco juega), los chicos del barrio se burlan de él llamándolo “mamita”, su hermano mayor también se burla de él y su madre lo mima y sobreprotege. Luego, Freud sale de escena y, con economía de diálogos y una enorme frescura, Torres Ríos relata los módicos avatares del pibe, encandilado por su vecina (Bárbara Mujica), inquieto por descubrir los secretos del amor, ansioso por acceder a los pantalones largos, dejándose llevar por fantasías en las que se ve como un héroe seductor, enfrentándose por vez primera vez a “cosas de adultos” como el sexo, la sordidez y la muerte.

Mujica y Rovito

   Sí, es técnicamente desprolijo –lo cual explica, aparte su rebeldía y sus fobias personales, por qué Torres Ríos nunca hizo nada para los Mentasti o para los Estudios San Miguel–, pero ése es un detalle menor frente a la prodigiosa naturalidad y sencillez en la que transcurre el relato. Una pintura de barrio que hoy parece anacrónica (los chicos ya nacen con pantalones largos, hay fútbol casi a diario) pero que remite a valores perdurables.

   Esta fue la única colaboración de Torres Ríos con los Carreras, de quienes se hizo amigo a través de su hermano Carlos. En su libro de memorias, EC vuelve a equivocarse cuando dice que “en esa película, Leopoldo Torre Nilsson se desempeñaba como asistente de dirección” –de hecho, en esos mismos días estaba abocado a la posproducción de Graciela–, pero es honesto cuando admite que “a decir verdad, el film no tuvo la suerte que merecía, y a pesar de los grandes elogios de los críticos, el público no concurrió, dejándonos tambaleando al borde de la quiebra”.

   “Polo” Torres Ríos hizo el mejor título de la General Belgrano pero, curiosamente, los Carreras no se acreditaron en tanto productores: “Les habrá dado vergüenza”, ironizó el crítico Claudio España en una mesa del bar John Wayne de la avenida Corrientes al 2100 cuando, el sábado 23.7.1988, trabajaba con algunos colegas sobre aspectos de esta pequeña obra maestra.

OBS     Los niños que aparecen en en la escuela, en la calesita y en la fiesta eran alumnos de Marylin y de Juancho, acaso los mayores especialistas en enseñanza artística infanto-adolescente de la época, en tanto el Conjunto Infantil Renacimiento aportó a los niños que intervienen en el número folklórico. Resultó el último film del director de fotografía Gumer Barreiros, fallecido el 26.11.1956 y despedido por el Heraldo del Cinematografista (pág. 363) como un hombre “llano, cordial y de buen humor a flor de labios” que “era una figura sumamente querida en los estudios locales”, aunque críticos, periodistas e investigadores nunca se pusieron de acuerdo acerca de cómo escribir su apellido, al que a menudo quitaban la “s” final. Debut en un largometraje de Bárbara Mujica, quien había intervenido en el corto de Torre Nilsson El muro (1947).

TAQ     Una muestra de la confianza que los exhibidores depositaron en Edad difícil es que fue lanzado en nada menos que 39 salas. A propósito del estreno, los historiadores no coinciden en fechas ni en cines: Heraldo indica el jueves 26 en el Opera, salas de barrio y suburbanos y el viernes 27 en el Normandie; la Historia del cine argentino de Di Núbila menciona el viernes 27 en el Opera; Couselo, en su biografía de Torres Ríos, anota el jueves 26 en el Opera y el Normandie, en tanto Un diccionario de films argentinos se juega (y pierde) por el viernes 27 en el Opera. Lo cierto es que había sido seleccionado por la Asociación de Cronista Cinematográficos de la Argentina para clausurar, como invitado de honor, el Festival del Cine Francés que se desarrolló en el Opera entre el jueves 19 y el jueves 26: allí fue exhibido sólo en la función de las 22.30 y sólo por esa noche. Pero ese mismo jueves 26 fue ofrecido, en sus horarios normales, en 38 salas porteñas y suburbanas y desde el viernes 27, además, en el céntrico Normandie. El aviso publicitario publicado en Clarín el jueves 26 también miente (en la cantidad de cines) cuando asegura “Hoy Opera y 50 salas de barrio y del Gran Buenos Aires y desde mañana Normandie y las mismas salas de barrio”.


   Sin embargo, EC no mentía cuando se refirió al fracaso del film. Al comenzar la “2ª semana triunfal” (así decían los avisos publicitarios) sólo continuó en el Normandie y en apenas un suburbano, el Gran Belgrano (Ramos Mejía); desde el 9.8 fue programado como complemento del estreno de El tango en París en los cines Aesca + 2 y como complemento del estreno de Surcos en el mar en el General Pueyrredon; desde el 16.8 aparece en el Gran Lugano + 1, siempre en calidad de complemento; desde el 30.8 en los cines Coliseo 2º, American Palace, Cecil, Loria, Palais Blanc, Roxy y Bijou; desde el 6.9 en el Floresta; y desde el 20.9 en los cines General Urquiza, Aesca, Nobel y El Sol de Mayo como complemento del estreno de Cubitos de hielo. Lo que suele denominarse un “noble fracaso”.

 

El sonámbulo que quería dormir
Argentina, 1955
35mm / B&N / 61’ / SR

EQ     [CP: Productora General Belgrano SRL]. P: Nicolás Carreras, Luis Carreras y Enrique Carreras. PE: Tito Benmuyal. AP: Ricardo Llana y Enrique Duben. D: Juan Sires. AD: Carlos [M.] Stevani. AYD: Juan C. [Carlos] Pelliza. PZ: Alejandro Psomas. G: René Marcial [José Dominianni], sobre la comedia [teatral] de Manuel A. Meaños. F: Roque Funes. CM: Lorenzo Cotella. FQ: Ramón Carbonell. ACM: Antonio Cosentino. E: Jean de Becque. MQ: Coca E. Bordenave [María Esther Bordenave]. AMQ: Nacha de Mosse. PN: Irene Szabo. S: José J. Castellanos [José Castellanos]. AS: Norberto Castronuovo y Ricardo Atanasoff. RG: Mario Fezia. C: Gerardo Rinaldi y Antonio Ripoll. [AC: Federico Parrilla]. [CNGT: Teresa Funari]. M: Vlady. [CN: dos, por Alfredo Barbieri]. [PUB: Bonifacio de la Parra]. TT: Lebensohn. EF: Lumiton (Munro, BA). LOC: BA. L: Laboratorios Alex [SACI]. [LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA)]. FR: 28.11.1955 al 30.12.1955. CD: Distribuidora Cinematográfica General Belgrano [SRL]. LC: 7.6.1956, cine Astor + 2.

I&P     Alfredo Barbieri (Pirucho) / Carlos Castro “Castrito” (procurador Justiniano Salsipuedes) / Héctor Calcaño (Renato Vélez), Margarita Padín (sobrina de Renato), Lilián Valmar (Sarita Vélez) / Marcos Zúcker (mucamo Luis), Vicente Rubino (Raúl, novio de Norma) / José Dorado (Horacio Lagomarsino), Mabel Dalí (Norma Lagomarsino) / Roberto Blanco (capitalista de juego), Alberto Soler (inspector Benavídez) / Félix Tortorelli (médico), Norma Mosto (chica con el capitalista), Pedro Desio (pistolero petiso), Víctor Catalano (pistolero alto), Ricardo Grecco (pistolero padre de familia).

 

Edad difícil
Argentina, 1955
35mm / B&N / 78’ / IM14

EQ     [CP: Productora General Belgrano SRL]. [P: Luis Carreras, Nicolás Carreras y EC]. JP: Juan Angel Testa [Juan A. Testa]. AP: Carlos Roig. SCP: Máximo Mariscal. D: Leopoldo Torres Ríos. AD: Carlos López. AYD: Máximo Berrondo. PZ: A. [Alberto] Collins. G: Leopoldo Torres Ríos. F: Gumer Barreiros. CM: Alvaro Barreiros. E: Jean de Becque. MQ: Manuel Núñez. PN: Alcides Vera. S: Ramón Ator. RG: Mario Fezia. C: José Cardela [Cardella]. M: Tito Ribero. [PUB: Bonifacio de la Parra]. TT: Lebensohn. EF: Porteña Film. LOC: BA (Barracas, la Boca, una cancha de fútbol, librería Fray Mocho en Sarmiento al 1800, orillas del Riachuelo, Parroquia Nuestra Señora de los Remedios en Francisco Bilbao 4310 en Mataderos) y GBA (playas de Quilmes). L: Laboratorios Alex [SACI]. [LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA)]. FR: 5.12.1955 al 30.12.1955. CD: Distribuidora Cinematográfica General Belgrano [SRL]. LC: 26.7.1956, cines Pueyrredon, Roca, Fénix, Parque Chás, Gran Sud, Atlantic, Moreno, 25 de Mayo, Regio, Príncipe, Aconcagua, El Sol de Mayo, Olavarría, Cuyo, Edison, Guaraní, Hollywood, Güemes, Select Barracas, Antártida Argentina, Asamblea, Pellegrini, Alba, Park, Rivas, Sena, Rívoli y Nobel + 10.

I&P     Oscar Rovito (Luis Martínez) / Bárbara Mugica [Mujica] (Alicia Núñez), Julia Dalmas (madre de Luis) / Duilio Marzio (Luis adulto) / Margarita Corona (la vieja de las siete polleras), Miguel Dante (padre de Luis) / Antonio Capuano (borracho), Carlos Cotto (librero), Ricardo Gallino (Andrés Martínez, hermano mayor de Luis), Enrique Colombo (“Bambino” Martínez, hermano menor de Luis), María Marta Schang (Susanita Martínez, hermana de Luis), Héctor Allegro (Julio, chico de los pantalones largos), Domingo Garibotto (linyera), Carlos Benzo [Benso] (calesitero), María E. Rua [María Elina Rúas] (Alicia adulta), Raquel Botti, Ana M. Mendillo / Jorge Salcedo y Julia Sandoval (los actores del film) / Marylin y su Conjunto, Conjunto Infantil Renacimiento, Juancho y su Conjunto. [Personajes en busca de actores: cuatro chicos que se burlan de Luis / la hermanita de Alicia / el chico que fuma en la calesita / voz off del libro El arte de amar / presentadora del festival escolar / director de la escuela / sacerdote].

F&P     ACCA: premio a la revelación masculina (Oscar Rovito) y a la revelación femenina (Bárbara Mujica) / INC: premio al actor juvenil (Oscar Rovito) / 1º Festival Cinematográfico Internacional, Manila, 26-28.9.1956: Gran Premio Carabao de Oro al film y premios al guión y al actor (Oscar Rovito) / Festival del Cine Francés, BA, 19-26.7.1956: Clausura / 1ª Muestra de Cine Nacional “Lucas Demare”, Olavarría, BA, 23-29.11.1981 / Ciclo Retrospectivo de Cine Argentino, Mar del Plata, BA, 18-24.1.1982.

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