FILMS
¡Kitsch, camp, trash!
–El cine de Enrique Carreras–
Obra
Ritmo, amor y picardía – En este film, Francisco Alvarez y mamá Carreras encarnan a un
matrimonio burgués que vive en una casa fastuosa “comprada a fuerza de
sacrificios y privaciones”. Sus cuatro hijos son Amelita Vargas, que tiene “la
chifladura” de ser artista y que pasó un tiempo en Cuba con unos tíos –lo cual
justifica el marcado acento que la actriz jamás perdió en más de medio siglo de
residencia en la Argentina–; Alfredo Barbieri, solterón tarambana y haragán;
Adrianita, niña traviesa e impertinente; y Pola Neuman, la hija modelo, casada
con Héctor Armendáriz, hombre con “secretos impenetrables”. Todos ellos se
tratan de “tú” y, excepto el patriarca Alvarez, son alegres y vivarachos y corretean
por la casa sin motivo aparente (el famoso “ritmo” de los films de EC),
incluyendo a Alberto Castillo, novio de Amelita, señor que usa corbatas con
enormes moños y robe de lunares gigantescos, despertando a sus
familiares (porque en algún momento impreciso se casa con su novia)
¡cantándoles tangos!: un auténtico plomo. Como lo único que le importa es
cantar, Castillo no trabaja, pero cuando es obligado a hacerlo al año ya lo
ascienden a gerente. El conflicto, si es que existe alguno, estalla cuando Armendáriz
malgasta el dinero destinado a pagar la hipoteca de la casa, lo que pone sobre
el tapete sus “secretos”, que resultan ser el contrabando y la infidelidad.
Cuando el “ritmo” parece decaer, alguien corre al “combinado”, hace como que
pone un disco y se larga a cantar correteando por el inmenso living-comedor.
Esa nadería lleva la firma de Manuel Barberá (1900-1979), nacido en Valencia pero antiguo residente porteño, definido por La Razón (27.6.1947) como alguien “especializado en estrenar afortunadas traducciones del teatro inglés”. Su “argumento” para este film y para la pieza teatral que lo precede fue un robo a cara descubierta, como lo dictaminó, menos de un mes más tarde del estreno, un informe de Argentores fechado 20.8.1947; pero ese robo será a la brevedad expuesto con lujo de detalles en la sección “Robos & Hurtos” de este blog.
Rodado durante siete semanas
con el título provisorio “Un marido como hay pocos”, Ritmo, amor y picardía
es un film ahogado: física (hay apenas tres salidas de la cámara a la calle,
todas muy breves) y argumentalmente, por la enorme cantidad de cursilerías y
antiguallas que EC, esta vez único guionista –y la escritura jamás fue su
fuerte–, asesta sin piedad. La palabra “mamá”, por ejemplo, da pie a una
zalamería de Castillo (“¡Qué palabra tan pequeña para un cariño tan inmenso!”);
la oferta de un trabajo en Comodoro Rivadavia, que a Castillo lo postra, merece
un “sabio” consejo del suegro (“En la lucha por la vida hay que dejar de lado
ciertas comodidades”), seguido por otro (“La vida es una tormenta que se capea
de frente, sin titubeos”); sin olvidar, claro, la habitual moralina machista,
que Castillo descerraja a su cuñada Neuman (“Si una mujer no perdona, de qué
vale ser mujer”). Cuando la cosecha de esos diálogos parece agotarse,
alguien se pone a cantar y todos contentos.
El 12º film dirigido por EC
señala el ingreso de Castillo y Adrianita a los dominios de la General
Belgrano. Niña-actriz, Adriana Bianco había debutado bajo las órdenes de Tulio
Demicheli en La melodía perdida (1951-1952) y adquirió rango protagónico
en el segundo, La niña del gato (Román Viñoly Barreto, 1952-1953): su
estilo cursi, que no cedía ante el inexorable paso del tiempo, debe haber
fascinado a EC, con quien la estrellita hará sus siguientes films. Alberto
Castillo (Alberto de Luca; Buenos Aires, 7.12.1914 / 16.7.2002), en cambio, era
médico y ya tenía una sólida experiencia en cine, medio al que accedió a raíz
de su condición de cantante dueño de un registro vocal generoso y populachero
que lo convirtió en ídolo de multitudes, que lo seguían a través de la radio,
los discos y los bailes en clubes de barrio de todo el país. Fue Atilio
Mentasti quien lo hizo ingresar al cine, y en la Sono hizo cuatro films de
enorme éxito de taquillas; luego pasó a Estudios San Miguel, donde hizo el
megaéxito La barra de la esquina (Julio Saraceni, 1949-1950), pero
conoció el fracaso con una producción de Jaime Cabouli. Sus films siguientes
los hará con EC.
OBS Fue publicitado en “Pantalla Panorámica (WideScreen)” aunque ello no fuera cierto. Ultima aparición en cine de Pola Neuman, retirada de toda actividad artística tras su casamiento con el empresario discográfico, traductor y compositor Ben Molar, y fallecida el 30.8.1991. La “comedia en tres actos, el segundo dividido en dos cuadros, época actual” Un marido como hay pocos, de Barberá, fue estrenada el 26.7.1947 en el Ateneo por la Gran Compañía Argentina de Comedia encabezada por Felisa Mary (Mercedes), Rosa Rosen (Margarita), Ricardo Passano (h) (Raúl) y Alberto Terrones (Fermín) e integrada por Emilia Helda (Paca), Jorge Salcedo (Bernardo), Darío Garzay (Javier), Dorita Acosta (Marta), Adriana Alcock (Elvira), Amadora Gerbolés (Ramona) y Carlos de Francen (Gutiérrez = amigo de Raúl en el film); en octubre siguiente hubo reemplazos: Chela Cordero por Mary, Luis Vigneri por Terrones y Lilián Valmar por Helda, y en diciembre María Esther Podestá, a su vez, reemplazó a Cordero. Otras producciones de la pieza:
• Enero 1948, en gira, con Leonor Rinaldi (Mercedes) y Juan Dardés
(Fermín).
• Febrero 1948 en el Comedia (Rosario, Santa Fe), como inicio de una
gira, por Roberto Airaldi (Raúl) y Eloísa Cañizares (Mercedes) con Graciliano
Batista (Fermín), Fedel Desprès (Margarita), Carmen del Moral, Roberto García
Ramos, Tito Li Causi, Fanny Stein y Eloisa Vigo.
Además, hubo al menos dos versiones televisivas del asunto: viernes
3.4.1970 a las 22 por el Canal 9 en su ciclo Viernes de Pacheco, con
Osvaldo Pacheco (Raúl), Tincho Zabala (Fermín), Paquita Mas (Mercedes), Silvia
Merlino (Marta) y Gloria Ugarte (Margarita); y domingo 27.11.1977 a las 20.30
por el Canal 11 en su ciclo Teatro como en el teatro, con Rodolfo Ranni
(Raúl), Carucha Lagorio (Mercedes) y Mabel Landó (Marta). EC volverá a filmar
esta historia en 1967 con el título Un muchacho como yo.
TAQ El lanzamiento nacional se registra el
3.2.1955 en el Opera marplatense. En su estreno porteño hizo dos semanas en el
Metropolitan, tres en el Suipacha y una en el Roca. Desde el 21.4 cruzó al Rose
Marie, por siete días, y salió a simultáneos de la CF el 26.5 en los cines
Pueyrredon, Argos, Fénix, 25 de Mayo, Gran Savoy, Parque Chás, Gran Sud,
General Pueyrredon, American Palace, Medrano, Atlantic, Cuyo, Moreno, El Nilo,
Alberdi, Pellegrini, Palais Royal, Majestic, Alba, Park, Rivas, Sena, Aesca,
Rívoli, Solís, Nobel y 9 de Julio. Finalmente, se registra su paso desde el 2.6
en los cines Loria, San Martín de Flores, Príncipe, Febo, Canadian, Floresta y
Gran Bijou; desde el 9.6 en los cines Social, Sáenz y Caballito; y desde el
16.6 en el Argentino y el Devoto.
El fantasma de la opereta – Apenas cinco días después de terminado el
rodaje de Ritmo, amor y picardía, EC dio comienzo al de esta comedia de
terror, primera incursión suya en ese subgénero –poco habitual en el cine
argentino– que Hollywood practicó sin descanso desde mediados de los 40, en
particular con Abbott and Costello y numerosos otros de su serie B, y del que
los mexicanos se apropiaron en cantidades industriales en los 60, muchos de los
cuales fueron escritos por Ruanova mismo. El argumento presenta a Barbieri, a
su esposa Vargas y a sus amigos los Andreu e Inés Fernández como aspirantes a
actores: logran convencer a los empresarios Baroffio y Pisano para que los
tomen a prueba y así ingresan como partiquinos a una declinante compañía de
operetas que ahuyenta público del teatro; Pisano se opone y por ello Barbieri
recurre a un viejo maestro del maquillaje (Alcón), quien le proporciona el
disfraz característico del protagonista de The phantom of the Opera, el
clásico de Gaston Leroux, con el que Barbieri espanta a todo el mundo. A su
vez, Pisano, que sueña con demoler la sala e instalar allí una pizzería de diez
pisos, utiliza un disfraz similar, mientras cuatro creaciones del maquillador
(la criatura de Frankenstein, el conde Drácula, el hombre-lobo y el hombre
invisible) siembran más confusión. Todo ello resulta una pesadilla de Barbieri,
pero el quinteto, no obstante, consigue montar su espectáculo. Ese argumento
fue aportado por Alfredo Ruanova [véase
este blog: 31.5.2025].
EC demuestra, al menos, haber visto algunos films por el estilo, pues incurre en sus convencionalismos más habituales: pasillos iluminados desde el fondo, travellings con objetos diversos en primer plano, los títulos dibujados con caracteres “fantasmales”. El caso es que el film funciona muy bien, en parte debido a la cuidada dosificación de sus elementos: gags, números musicales y golpes de efecto terroríficos. Entre los primeros, destacan la reacción del hombre-lobo –interpretado por Jaime Saslavsky, actor acostumbrado a bolos menores que aquí tuvo su papel más destacado... aunque nunca se le ve la cara– ante un afiche del film italiano La lupa (La maldecida, Alberto Lattuada, 1952); la sangre “grupo Universal” que necesita Drácula; las rutinas de los hermanos Andreu, más y mejores que las anteriores; y un chiste “del gremio” (Pisano: “Tengo una idea, una idea estupenda”; Baroffio: “Supongo que no querrás hacer películas...”). Los números musicales están mejor producidos y entremezclan fragmentos de operetas y del Danubio azul de Strauss con música de escena compuesta por Víctor Schlichter, en su primera contribución a la filmografía de EC. Amelita Vargas, con un look a lo Betty Boop, se luce cantando un tema en inglés en una escenografía lujosa, lo mismo que la del último número, presentado a la manera del saludo final de los teatros de revistas.
Quizá se deba a la copia
examinada, desgastada por la patina d’il tempo, o acaso haya
desaparecido en el corte final del montaje, pero el actor Oscar Villa
“Villita”, que figura acreditado en los títulos, no está visible en momento
alguno: es posible que la segunda hipótesis sea la correcta, pues en una
secuencia Baroffio toma el teléfono y habla con la Agencia de Informes Privados
El Vigía, de la que no se vuelve a tener noticias.
OBS El argumento de Ruanova fue vuelto a filmar en México: El fantasma de la opereta (Fernando Cortés, 1959).
TAQ Primera producción de la General Belgrano lanzado al mismo tiempo en
salas de barrio, todas ellas desaparecidas. Tras dos semanas en sus
salas céntricas y una en las simultáneas, cruzó desde el 7.7 a los cines
Atlántico, Gran Sud y 25 de Mayo, y desde el 11.8 al Electric Palace.
Ritmo,
amor y picardía
Argentina, 1954
35mm / B&N / 78’ / SR
EQ [CP: Productora General Belgrano SRL]. P:
Nicolás Carreras, Luis Carreras y Enrique Carreras. GP: Darío E.
Ossorio. JP: Electra Real. AP: Ricardo Llana y Carlos Roig. D:
Enrique Carreras. AD: Carlos M. Stevani. AYD: Máximo
Berrondo. PZ: O. [Omar] Rodríguez. G: Enrique Carreras, sobre
libro de Manuel Barberá [su pieza teatral Un
marido como hay pocos, a su vez adaptada de la pieza teatral The show-off, de George Kelly]. F:
Alfredo Traverso. CM: José A. [Antonio] Pizzi. FQ: Marcos Knopp. ACM: B. [Bernabé] Nocito. JR: Domingo D’Atri. E: Oscar
Lagomarsino. DC: Antonio D. Ciappe [Antonio Ciappe]. U: Albino
Villela y B. Torrilla. MQ: Ramona C. de Francés. AMQ: María Luisa
Méndez. PN: Esther Cabrera. S: A. [Alejandro] Saracino y Alfredo
López. AS: R. [Raúl] Flores y A. [Alberto] Artola. RG: Mario
Fezia. C: José Gallego. AC: Claudio Bernal. CNGT: Juanita
[Juana] Cetera. M: Vlady. CN: Siga
el baile, candombe, de C. [Carlos] Warren, La bola, de L. Bahamonde, Ay,
Dolores, de R. y R. Serao [Rodolfo Genaro Serrao y Héctor Serrao] y A.
[Alberto] Losavio, El que atrasó el reloj,
de E. [Enrique] Cadícamo (l) y G. [Guillermo] Barbieri (m), y En Buenos Aires, de Raúl Lavalle (l) y
Raúl Lavalle y Luis Caruso (m), [todas por Alberto Castillo]; Vieja América [Vecchia America], de Lelio Luttazzi, [por Alfredo Barbieri y
Amelita Vargas]; Rumba rica, de P.
[Pablo] Cairo, [por Amelita Vargas]; Besa-besa,
de F. M. López [Fernando Mulen López] (l) y L. Lambertucci [Roberto
Lambertucci] (m), [por Amelita Vargas con Alberto Castillo]; Corbatita voladora, de E. M. Vila
[Elisardo Martínez Vilas “Marvil”] (l) y N. Vidal Couser [Manuel Eduardo Vidal
Couce] (m), y Oh!, [de Vlady, ambas
por Alfredo Barbieri]. COR: Angel Eleta. [PUB: Bonifacio de la
Parra]. TT: Lebensohn. EF: Estudios Mapol [SRL] (Martínez, BA). JEF:
Pedro Pereyra. LOC: BA (Plaza de la República). L: Laboratorios
Alex [SACI]. [LS: Argentina Sono
Film SACI (Martínez, BA)]. FR: 6.9.1954 al 22.10.1954. CD:
Distribuidora Cinematográfica General Belgrano [SRL]. LC: 2.3.1955,
cines Metropolitan, Suipacha y Roca.
I&P Alberto Castillo (Raúl Sierra), Amelita
Vargas (Margarita Romero), Alfredo Barbieri (Javier Romero) / Adrianita (Marta
Romero) / Francisco Alvarez (Fermín Romero) / María Luisa Santés (Mercedes,
esposa de Fermín) / Héctor Armendáriz (Bernardo), Pola Neuman (Paca Romero,
esposa de Bernardo), Lilián Valmar (Elvira, novia de Javier), Sandra Verani
(mucama Ramona) / Luis Frontera (amigo de Raúl), Roberto Germán (jefe de Raúl),
Hugo Ferrer (Rogelio), Angel Díaz (vendedor de casas prefabricadas), Amanda
Rousseau (secretaria).
F&P Estrenado en 1955 en Caracas / Estrenado
el 12.11.1956 en Barcelona y el 29.7.1957 en Madrid / Muestra de Cine Argentino
en Celebración 50 Años Muerte de Carlos Gardel, Medellín, junio-julio 1985.
El fantasma de la opereta
Argentina, 1954
35mm / B&N / 70’ / SR
EQ [CP: Productora General Belgrano SRL]. P:
Nicolás Carreras, Luis Carreras y Enrique Carreras. GP: Darío E.
Ossorio. JP: Electra Real. AP: Ricardo Llana y Carlos Roig. D:
Enrique Carreras. AD: Carlos M. Stevani. AYD: M.
[Máximo] Berrondo. PZ: O. [Omar] Rodríguez. G: [René] Marcial
[José Dominianni], [Manuel] Rey [“King”] y [Alfredo] Ruanova, sobre argumento
de Alfredo Ruanova. F: Alfredo Traverso. CM: Carmelo Lobótrico. FQ:
V. H. Kaula [Víctor Hugo Caula]. ACM: B. [Bernabé] Nocito. JR:
Domingo D’Atri. E: Oscar Lagomarsino. DC: Antonio D. Ciappe
[Antonio Ciappe]. MQ: Ramona C. de Francés. AMQ: M. [María] Luisa
Méndez. CAR: Miguel Angel Casal. PN: Esther Cabrera. S: A.
[Alejandro] Saracino y A. [Alfredo] López. AS: R. [Raúl] Flores y A.
[Alberto] Artola. RG: Mario Fezia. C: José Gallego. AC: C.
[Claudio] Bernal. CNGT: J. [Juana] Cetera. M: Víctor Schlichter. [TM:
fragmentos de Am der schönen blauen Donau, vals opus 314, de Johann Strauss (h), y
de otros temas clásicos]. CN: La bota,
de Walcott [Charles Wolcott] y Gillespie [Haven Gillespie II], [por Amelita
Vargas], y Follie Bergère [Folies-Bergère, fox-trot], de Maurice Chevalier (l) y F. [Francis] Lopez (m), [por
Alfredo Barbieri]. COR: María del Villar Eleta. [PUB: Bonifacio
de la Parra]. TT: Lebensohn. EF: Estudios Mapol [SRL] (Martínez,
BA). JEF: Pedro Pereira [Pereyra]. LOC: BA (boîte Maison
Dorée). L: Laboratorios Alex [SACI]. [LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA)]. FR: 27.10.1954
al 17.12.1954. CD: Distribuidora Cinematográfica General Belgrano [SRL].
LC: 24.6.1955, cines Normandie, Metropolitan, Roca, Cuyo, Edison, El Sol
de Mayo, Majestic y Güemes + 3.
I&P Alfredo Barbieri (Arnaldo), Amelita Vargas
(Amalia) / Tono Andreu (Toto), Gogó Andreu (Lucho) / Mario Baroffio (Mas),
Alfonso Pisano (Max) / Inés Fernandez (Bettina Mas, hija de Mas) / Domingo
Márquez (camarero del hotel – el árabe), Manuel Alcón (don Gaspar), Enrique San
Miguel (“Drácula”) / Oscar Villa “Villita”, Lalo Hartich (director de la
compañía de operetas), Rodolfo Crespi (traspunte), Sandra Verani (pelirroja en
el bar) / Carlos Benso (“la criatura de Frankenstein”), Jaime Zaslawzky [Jaime
Saslavsky] (“el hombre-lobo”), Andrés Barreta (h) [Andrés Barreta] (boletero),
José Guisoni y Juan García (periodistas), Luis Frontera (empleado del hotel),
Fernando Chicharro (asistente de don Gaspar) / cuerpo de baile del teatro Colón
/ na Enrique Fava (voz de “el hombre invisible”). [Personajes en busca
de actores: cantante / cadete / mozo del bar / rubia en el bar / morocha en el
bar].
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