miércoles, 23 de julio de 2025

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!
–El cine de Enrique Carreras–
Obra

Ritmo, amor y picardía – En este film, Francisco Alvarez y mamá Carreras encarnan a un matrimonio burgués que vive en una casa fastuosa “comprada a fuerza de sacrificios y privaciones”. Sus cuatro hijos son Amelita Vargas, que tiene “la chifladura” de ser artista y que pasó un tiempo en Cuba con unos tíos –lo cual justifica el marcado acento que la actriz jamás perdió en más de medio siglo de residencia en la Argentina–; Alfredo Barbieri, solterón tarambana y haragán; Adrianita, niña traviesa e impertinente; y Pola Neuman, la hija modelo, casada con Héctor Armendáriz, hombre con “secretos impenetrables”. Todos ellos se tratan de “tú” y, excepto el patriarca Alvarez, son alegres y vivarachos y corretean por la casa sin motivo aparente (el famoso “ritmo” de los films de EC), incluyendo a Alberto Castillo, novio de Amelita, señor que usa corbatas con enormes moños y robe de lunares gigantescos, despertando a sus familiares (porque en algún momento impreciso se casa con su novia) ¡cantándoles tangos!: un auténtico plomo. Como lo único que le importa es cantar, Castillo no trabaja, pero cuando es obligado a hacerlo al año ya lo ascienden a gerente. El conflicto, si es que existe alguno, estalla cuando Armendáriz malgasta el dinero destinado a pagar la hipoteca de la casa, lo que pone sobre el tapete sus “secretos”, que resultan ser el contrabando y la infidelidad. Cuando el “ritmo” parece decaer, alguien corre al “combinado”, hace como que pone un disco y se larga a cantar correteando por el inmenso living-comedor.


   Esa nadería lleva la firma de Manuel Barberá (1900-1979), nacido en Valencia pero antiguo residente porteño, definido por La Razón (27.6.1947) como alguien “especializado en estrenar afortunadas traducciones del teatro inglés”. Su “argumento” para este film y para la pieza teatral que lo precede fue un robo a cara descubierta, como lo dictaminó, menos de un mes más tarde del estreno, un informe de Argentores fechado 20.8.1947; pero ese robo será a la brevedad expuesto con lujo de detalles en la sección “Robos & Hurtos” de este blog.

   Rodado durante siete semanas con el título provisorio “Un marido como hay pocos”, Ritmo, amor y picardía es un film ahogado: física (hay apenas tres salidas de la cámara a la calle, todas muy breves) y argumentalmente, por la enorme cantidad de cursilerías y antiguallas que EC, esta vez único guionista –y la escritura jamás fue su fuerte–, asesta sin piedad. La palabra “mamá”, por ejemplo, da pie a una zalamería de Castillo (“¡Qué palabra tan pequeña para un cariño tan inmenso!”); la oferta de un trabajo en Comodoro Rivadavia, que a Castillo lo postra, merece un “sabio” consejo del suegro (“En la lucha por la vida hay que dejar de lado ciertas comodidades”), seguido por otro (“La vida es una tormenta que se capea de frente, sin titubeos”); sin olvidar, claro, la habitual moralina machista, que Castillo descerraja a su cuñada Neuman (“Si una mujer no perdona, de qué vale ser mujer”). Cuando la cosecha de esos diálogos parece agotarse, alguien se pone a cantar y todos contentos.

   El 12º film dirigido por EC señala el ingreso de Castillo y Adrianita a los dominios de la General Belgrano. Niña-actriz, Adriana Bianco había debutado bajo las órdenes de Tulio Demicheli en La melodía perdida (1951-1952) y adquirió rango protagónico en el segundo, La niña del gato (Román Viñoly Barreto, 1952-1953): su estilo cursi, que no cedía ante el inexorable paso del tiempo, debe haber fascinado a EC, con quien la estrellita hará sus siguientes films. Alberto Castillo (Alberto de Luca; Buenos Aires, 7.12.1914 / 16.7.2002), en cambio, era médico y ya tenía una sólida experiencia en cine, medio al que accedió a raíz de su condición de cantante dueño de un registro vocal generoso y populachero que lo convirtió en ídolo de multitudes, que lo seguían a través de la radio, los discos y los bailes en clubes de barrio de todo el país. Fue Atilio Mentasti quien lo hizo ingresar al cine, y en la Sono hizo cuatro films de enorme éxito de taquillas; luego pasó a Estudios San Miguel, donde hizo el megaéxito La barra de la esquina (Julio Saraceni, 1949-1950), pero conoció el fracaso con una producción de Jaime Cabouli. Sus films siguientes los hará con EC.

Amelita Vargas y Alberto Castillo

OBS     Fue publicitado en “Pantalla Panorámica (WideScreen)” aunque ello no fuera cierto. Ultima aparición en cine de Pola Neuman, retirada de toda actividad artística tras su casamiento con el empresario discográfico, traductor y compositor Ben Molar, y fallecida el 30.8.1991. La “comedia en tres actos, el segundo dividido en dos cuadros, época actual” Un marido como hay pocos, de Barberá, fue estrenada el 26.7.1947 en el Ateneo por la Gran Compañía Argentina de Comedia encabezada por Felisa Mary (Mercedes), Rosa Rosen (Margarita), Ricardo Passano (h) (Raúl) y Alberto Terrones (Fermín) e integrada por Emilia Helda (Paca), Jorge Salcedo (Bernardo), Darío Garzay (Javier), Dorita Acosta (Marta), Adriana Alcock (Elvira), Amadora Gerbolés (Ramona) y Carlos de Francen (Gutiérrez = amigo de Raúl en el film); en octubre siguiente hubo reemplazos: Chela Cordero por Mary, Luis Vigneri por Terrones y Lilián Valmar por Helda, y en diciembre María Esther Podestá, a su vez, reemplazó a Cordero. Otras producciones de la pieza:

• Enero 1948, en gira, con Leonor Rinaldi (Mercedes) y Juan Dardés (Fermín).

• Febrero 1948 en el Comedia (Rosario, Santa Fe), como inicio de una gira, por Roberto Airaldi (Raúl) y Eloísa Cañizares (Mercedes) con Graciliano Batista (Fermín), Fedel Desprès (Margarita), Carmen del Moral, Roberto García Ramos, Tito Li Causi, Fanny Stein y Eloisa Vigo.

Además, hubo al menos dos versiones televisivas del asunto: viernes 3.4.1970 a las 22 por el Canal 9 en su ciclo Viernes de Pacheco, con Osvaldo Pacheco (Raúl), Tincho Zabala (Fermín), Paquita Mas (Mercedes), Silvia Merlino (Marta) y Gloria Ugarte (Margarita); y domingo 27.11.1977 a las 20.30 por el Canal 11 en su ciclo Teatro como en el teatro, con Rodolfo Ranni (Raúl), Carucha Lagorio (Mercedes) y Mabel Landó (Marta). EC volverá a filmar esta historia en 1967 con el título Un muchacho como yo.

TAQ     El lanzamiento nacional se registra el 3.2.1955 en el Opera marplatense. En su estreno porteño hizo dos semanas en el Metropolitan, tres en el Suipacha y una en el Roca. Desde el 21.4 cruzó al Rose Marie, por siete días, y salió a simultáneos de la CF el 26.5 en los cines Pueyrredon, Argos, Fénix, 25 de Mayo, Gran Savoy, Parque Chás, Gran Sud, General Pueyrredon, American Palace, Medrano, Atlantic, Cuyo, Moreno, El Nilo, Alberdi, Pellegrini, Palais Royal, Majestic, Alba, Park, Rivas, Sena, Aesca, Rívoli, Solís, Nobel y 9 de Julio. Finalmente, se registra su paso desde el 2.6 en los cines Loria, San Martín de Flores, Príncipe, Febo, Canadian, Floresta y Gran Bijou; desde el 9.6 en los cines Social, Sáenz y Caballito; y desde el 16.6 en el Argentino y el Devoto.

 

El fantasma de la operetaApenas cinco días después de terminado el rodaje de Ritmo, amor y picardía, EC dio comienzo al de esta comedia de terror, primera incursión suya en ese subgénero –poco habitual en el cine argentino– que Hollywood practicó sin descanso desde mediados de los 40, en particular con Abbott and Costello y numerosos otros de su serie B, y del que los mexicanos se apropiaron en cantidades industriales en los 60, muchos de los cuales fueron escritos por Ruanova mismo. El argumento presenta a Barbieri, a su esposa Vargas y a sus amigos los Andreu e Inés Fernández como aspirantes a actores: logran convencer a los empresarios Baroffio y Pisano para que los tomen a prueba y así ingresan como partiquinos a una declinante compañía de operetas que ahuyenta público del teatro; Pisano se opone y por ello Barbieri recurre a un viejo maestro del maquillaje (Alcón), quien le proporciona el disfraz característico del protagonista de The phantom of the Opera, el clásico de Gaston Leroux, con el que Barbieri espanta a todo el mundo. A su vez, Pisano, que sueña con demoler la sala e instalar allí una pizzería de diez pisos, utiliza un disfraz similar, mientras cuatro creaciones del maquillador (la criatura de Frankenstein, el conde Drácula, el hombre-lobo y el hombre invisible) siembran más confusión. Todo ello resulta una pesadilla de Barbieri, pero el quinteto, no obstante, consigue montar su espectáculo. Ese argumento fue aportado por Alfredo Ruanova [véase este blog: 31.5.2025].

   EC demuestra, al menos, haber visto algunos films por el estilo, pues incurre en sus convencionalismos más habituales: pasillos iluminados desde el fondo, travellings con objetos diversos en primer plano, los títulos dibujados con caracteres “fantasmales”. El caso es que el film funciona muy bien, en parte debido a la cuidada dosificación de sus elementos: gags, números musicales y golpes de efecto terroríficos. Entre los primeros, destacan la reacción del hombre-lobo –interpretado por Jaime Saslavsky, actor acostumbrado a bolos menores que aquí tuvo su papel más destacado... aunque nunca se le ve la cara– ante un afiche del film italiano La lupa (La maldecida, Alberto Lattuada, 1952); la sangre “grupo Universal” que necesita Drácula; las rutinas de los hermanos Andreu, más y mejores que las anteriores; y un chiste “del gremio” (Pisano: “Tengo una idea, una idea estupenda”; Baroffio: “Supongo que no querrás hacer películas...”). Los números musicales están mejor producidos y entremezclan fragmentos de operetas y del Danubio azul de Strauss con música de escena compuesta por Víctor Schlichter, en su primera contribución a la filmografía de EC. Amelita Vargas, con un look a lo Betty Boop, se luce cantando un tema en inglés en una escenografía lujosa, lo mismo que la del último número, presentado a la manera del saludo final de los teatros de revistas.

   Quizá se deba a la copia examinada, desgastada por la patina d’il tempo, o acaso haya desaparecido en el corte final del montaje, pero el actor Oscar Villa “Villita”, que figura acreditado en los títulos, no está visible en momento alguno: es posible que la segunda hipótesis sea la correcta, pues en una secuencia Baroffio toma el teléfono y habla con la Agencia de Informes Privados El Vigía, de la que no se vuelve a tener noticias.

Amelita Vargas y Alfredo Barbieri

OBS     El argumento de Ruanova fue vuelto a filmar en México: El fantasma de la opereta (Fernando Cortés, 1959).

TAQ     Primera producción de la General Belgrano lanzado al mismo tiempo en salas de barrio, todas ellas desaparecidas. Tras dos semanas en sus salas céntricas y una en las simultáneas, cruzó desde el 7.7 a los cines Atlántico, Gran Sud y 25 de Mayo, y desde el 11.8 al Electric Palace.

 

Ritmo, amor y picardía
Argentina, 1954
35mm / B&N / 78’ / SR

EQ     [CP: Productora General Belgrano SRL]. P: Nicolás Carreras, Luis Carreras y Enrique Carreras. GP: Darío E. Ossorio. JP: Electra Real. AP: Ricardo Llana y Carlos Roig. D: Enrique Carreras. AD: Carlos M. Stevani. AYD: Máximo Berrondo. PZ: O. [Omar] Rodríguez. G: Enrique Carreras, sobre libro de Manuel Barberá [su pieza teatral Un marido como hay pocos, a su vez adaptada de la pieza teatral The show-off, de George Kelly]. F: Alfredo Traverso. CM: José A. [Antonio] Pizzi. FQ: Marcos Knopp. ACM: B. [Bernabé] Nocito. JR: Domingo D’Atri. E: Oscar Lagomarsino. DC: Antonio D. Ciappe [Antonio Ciappe]. U: Albino Villela y B. Torrilla. MQ: Ramona C. de Francés. AMQ: María Luisa Méndez. PN: Esther Cabrera. S: A. [Alejandro] Saracino y Alfredo López. AS: R. [Raúl] Flores y A. [Alberto] Artola. RG: Mario Fezia. C: José Gallego. AC: Claudio Bernal. CNGT: Juanita [Juana] Cetera. M: Vlady. CN: Siga el baile, candombe, de C. [Carlos] Warren, La bola, de L. Bahamonde, Ay, Dolores, de R. y R. Serao [Rodolfo Genaro Serrao y Héctor Serrao] y A. [Alberto] Losavio, El que atrasó el reloj, de E. [Enrique] Cadícamo (l) y G. [Guillermo] Barbieri (m), y En Buenos Aires, de Raúl Lavalle (l) y Raúl Lavalle y Luis Caruso (m), [todas por Alberto Castillo]; Vieja América [Vecchia America], de Lelio Luttazzi, [por Alfredo Barbieri y Amelita Vargas]; Rumba rica, de P. [Pablo] Cairo, [por Amelita Vargas]; Besa-besa, de F. M. López [Fernando Mulen López] (l) y L. Lambertucci [Roberto Lambertucci] (m), [por Amelita Vargas con Alberto Castillo]; Corbatita voladora, de E. M. Vila [Elisardo Martínez Vilas “Marvil”] (l) y N. Vidal Couser [Manuel Eduardo Vidal Couce] (m), y Oh!, [de Vlady, ambas por Alfredo Barbieri]. COR: Angel Eleta. [PUB: Bonifacio de la Parra]. TT: Lebensohn. EF: Estudios Mapol [SRL] (Martínez, BA). JEF: Pedro Pereyra. LOC: BA (Plaza de la República). L: Laboratorios Alex [SACI]. [LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA)]. FR: 6.9.1954 al 22.10.1954. CD: Distribuidora Cinematográfica General Belgrano [SRL]. LC: 2.3.1955, cines Metropolitan, Suipacha y Roca.

I&P     Alberto Castillo (Raúl Sierra), Amelita Vargas (Margarita Romero), Alfredo Barbieri (Javier Romero) / Adrianita (Marta Romero) / Francisco Alvarez (Fermín Romero) / María Luisa Santés (Mercedes, esposa de Fermín) / Héctor Armendáriz (Bernardo), Pola Neuman (Paca Romero, esposa de Bernardo), Lilián Valmar (Elvira, novia de Javier), Sandra Verani (mucama Ramona) / Luis Frontera (amigo de Raúl), Roberto Germán (jefe de Raúl), Hugo Ferrer (Rogelio), Angel Díaz (vendedor de casas prefabricadas), Amanda Rousseau (secretaria).

F&P     Estrenado en 1955 en Caracas / Estrenado el 12.11.1956 en Barcelona y el 29.7.1957 en Madrid / Muestra de Cine Argentino en Celebración 50 Años Muerte de Carlos Gardel, Medellín, junio-julio 1985.

 

El fantasma de la opereta
Argentina, 1954
35mm / B&N / 70’ / SR

EQ     [CP: Productora General Belgrano SRL]. P: Nicolás Carreras, Luis Carreras y Enrique Carreras. GP: Darío E. Ossorio. JP: Electra Real. AP: Ricardo Llana y Carlos Roig. D: Enrique Carreras. AD: Carlos M. Stevani. AYD: M. [Máximo] Berrondo. PZ: O. [Omar] Rodríguez. G: [René] Marcial [José Dominianni], [Manuel] Rey [“King”] y [Alfredo] Ruanova, sobre argumento de Alfredo Ruanova. F: Alfredo Traverso. CM: Carmelo Lobótrico. FQ: V. H. Kaula [Víctor Hugo Caula]. ACM: B. [Bernabé] Nocito. JR: Domingo D’Atri. E: Oscar Lagomarsino. DC: Antonio D. Ciappe [Antonio Ciappe]. MQ: Ramona C. de Francés. AMQ: M. [María] Luisa Méndez. CAR: Miguel Angel Casal. PN: Esther Cabrera. S: A. [Alejandro] Saracino y A. [Alfredo] López. AS: R. [Raúl] Flores y A. [Alberto] Artola. RG: Mario Fezia. C: José Gallego. AC: C. [Claudio] Bernal. CNGT: J. [Juana] Cetera. M: Víctor Schlichter. [TM: fragmentos de Am der schönen blauen Donau, vals opus 314, de Johann Strauss (h), y de otros temas clásicos]. CN: La bota, de Walcott [Charles Wolcott] y Gillespie [Haven Gillespie II], [por Amelita Vargas], y Follie Bergère [Folies-Bergère, fox-trot], de Maurice Chevalier (l) y F. [Francis] Lopez (m), [por Alfredo Barbieri]. COR: María del Villar Eleta. [PUB: Bonifacio de la Parra]. TT: Lebensohn. EF: Estudios Mapol [SRL] (Martínez, BA). JEF: Pedro Pereira [Pereyra]. LOC: BA (boîte Maison Dorée). L: Laboratorios Alex [SACI]. [LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA)]. FR: 27.10.1954 al 17.12.1954. CD: Distribuidora Cinematográfica General Belgrano [SRL]. LC: 24.6.1955, cines Normandie, Metropolitan, Roca, Cuyo, Edison, El Sol de Mayo, Majestic y Güemes + 3.

I&P     Alfredo Barbieri (Arnaldo), Amelita Vargas (Amalia) / Tono Andreu (Toto), Gogó Andreu (Lucho) / Mario Baroffio (Mas), Alfonso Pisano (Max) / Inés Fernandez (Bettina Mas, hija de Mas) / Domingo Márquez (camarero del hotel – el árabe), Manuel Alcón (don Gaspar), Enrique San Miguel (“Drácula”) / Oscar Villa “Villita”, Lalo Hartich (director de la compañía de operetas), Rodolfo Crespi (traspunte), Sandra Verani (pelirroja en el bar) / Carlos Benso (“la criatura de Frankenstein”), Jaime Zaslawzky [Jaime Saslavsky] (“el hombre-lobo”), Andrés Barreta (h) [Andrés Barreta] (boletero), José Guisoni y Juan García (periodistas), Luis Frontera (empleado del hotel), Fernando Chicharro (asistente de don Gaspar) / cuerpo de baile del teatro Colón / na Enrique Fava (voz de “el hombre invisible”). [Personajes en busca de actores: cantante / cadete / mozo del bar / rubia en el bar / morocha en el bar].

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