FILMS
Julio Irigoyen:
Prontuario de un
marginal
Alma en pena (1929) – Al comenzar 1929, los hermanos Irigoyen
estaban “dulces”: sus dos estrenos recientes (La casa del placer y Mujeres
viciosas) tuvieron tal éxito que continuaron siendo exhibidos durante varios
meses, principalmente en el cine Miriam, convertido en una especie de templo de
los films realistas. Sin embargo, y en contra de lo que exigiría un utópico
manual del buen productor, desistieron de ese tono de historias dejándole el
terreno libre a Moglia Barth y sus socios. Así, pusieron los ojos sobre Segundo
Pomar y María Esther Podestá, matrimonio exitoso en cada una de sus temporadas
teatrales. Con ellos in mente, y
rápido como siempre, JI armó un argumento al que puso como título el mismo del
tango-canción de Francisco García Jiménez (l) y Anselmo Aieta (m), que Carlos
Gardel había grabado con acompañamiento de guitarras en octubre 1928 en París y
que hacía furor por la radio, aunque de la lectura de su letra no surge el más
mínimo elemento que pueda ser asimilado a lo poco que se conoce del argumento.
El rodaje fue ultra rápido y lo concretó en marzo 1929, lo cual obliga a un
párrafo aparte.
Absolutamente todas las fuentes históricas afirman que
este film fue rodado en 1927, con un extremo en Pomar, quien creía recordar que lo había hecho en
1926. La realidad que cuentan los diarios de aquellos años es que el matrimonio
Pomar-Podestá armó una gira monumental que inició a mediados de 1927 a lo largo
del país para luego extenderla a ciudades –no sólo las capitales– de Uruguay,
Chile, Perú y Bolivia, tournée que
concluyó tras las fiestas de fin de año 1928: al regresar, con el elenco ya
disuelto, les costó armar una temporada porteña, puesto que la mayor parte de
las salas estaban comprometidas, y así fue que, en alguna medida gracias al
fallecimiento de Roberto Casaux (22.5.1929), se unieron a quien había sido
director del elenco de Casaux, Elías Alippi, conformando la compañía
Alippi-Pomar con Podestá como estrella femenina, compañía que debutó en el
Cómico el 19.7.1929. Fue, entonces, en ese período entre enero y julio que
Pomar y Podestá aprovecharon su tiempo libre para hacer Alma en pena, producción tan pobre y oculta en su lanzamiento como
en su posterior recorrido teniendo en cuenta el nivel súper estelar de su
pareja central.
OBS Hay una pieza teatral de Eduardo Beccar de igual denominación, estrenada el 17.4.1929 en el Porteño, esto es, casi en simultáneo con el rodaje del film, aunque ambas historias no guardan relación argumental. JI volverá a producir este asunto en la etapa sonora con el título La hija del viejito guardafaro (1939).
SIC Aún el tiempo no logró/ llevar su
recuerdo,/ borrar las ternuras/ que guardan escritas/ sus cartas marchitas/ que
tantas lecturas/ con llanto desteñí…/ ¡Ella sí que me olvidó!.../ Y hoy frente
a su puerta/ la oigo contenta,/ percibo sus risas/ y escucho que a otro/ le
dice las mismas/ mentiras que a mí…/ Alma… que en pena vas errando,/ acércate a
su puerta/ suplícale llorando:/ Oye… perdona si te pido/ mendrugos del olvido/
que alegre te hace ser…/ ¡Tú me enseñaste a querer y he sabido!/ Y haberlo
aprendido/ de amores me mata…/ Y yo que voy aprendiendo hasta a odiarte,/ tan
sólo a olvidarte/ no puedo aprender./ Esa voz que vuelvo a oír,/ un día fue mía,/
y hoy de ella es apenas/ el eco el que alumbra/ mi pobre alma en pena,/ que cae
moribunda/ al pie de su balcón…/ Esa voz que maldecí,/ hoy oigo que a otro/
promete la gloria,/ y cierro los ojos,/ y es una limosna/ de amor, que recojo/
con mi corazón… [Letra de Francisco García Jiménez para el tango-canción Alma en pena].
María Esther y Segundo Pomar constituyen una pareja fotogénica.
Aprovechando la circunstancia de no haber decidido todavía su actuación para
1929, una empresa filmadora ha contratado a los populares artistas para hacer
una película intitulada Alma en pena. Por supuesto, para no perder la
costumbre, Pomar hará el galán de María Esther en la película. [“La pareja
Pomar hace películas”, en Ultima Hora, 5.3.1929. Sendas fotos-epígrafe
que daban cuenta del avance del rodaje fueron publicadas por ese periódico el
28.3 (un primer plano de los Pomar abrazados) y el 6.5 (en Mar del Plata, con
Irigoyen y algunos actores y técnicos)].
Es una emocionante obra de amor y realidad. Su argumento es magnífico y
sugestivo lleno de vidas donde nos transporta a lugares llenos de hermosura por
sus pintorescos paisajes, entre ellos las deliciosas playas de Mar del Plata
con todo su bullicio y alegría que tanto caracteriza en estos lugares. Su
interpretación y dirección es magníficamente presentada e interpretada, siendo
sus situaciones espectaculares haciendo a esta película una selecta producción
de magníficas condiciones de la escena muda. [Aviso publicitario en La
Película, nº 670, 25.7.1929].
En los últimos tiempos la cinematografía nacional ha recibido el
impulso de manifestaciones discretas, reveladoras de esfuerzos dignos de
estímulo. Hay en el país operadores buenos, talleres modestos, pero apropiados
para una producción sencilla, sólo bien inspirada. Sobran aficionados deseosos
de mostrarse, aunque los aceptables sean pocos. Lo que falta es un sentido del
trabajo serio. Cuando se aúnen en el director la cultura y la práctica o, mejor
dicho, la técnica, y este director cuente con capitales, fácil le será hacer
una película seria. Porque contará con un asunto, con operadores hábiles, luces
bien distribuidas e intérpretes eficaces. Es decir que cuando el cinematógrafo
autóctono reciba la incorporación de elementos sanos, capaz de pensar un
asunto, “encuadrarlo”, y desarrollarse a conciencia, entonces podrá hablarse
aquí de esta industria naciente.
Alma en pena, película nacional estrenada anoche, no posee un
argumento expuesto en forma interesante. Carece en lo que en el cinematógrafo,
más que en el teatro y en la novela, resulta de capital importancia: acción.
Los hechos aparecen deshilvanados, tratando inútilmente de dar idea de una
historia común, el calvario de una pobre esposa, unida a un canalla que luego
encuentra la muerte al tratar de seducir a quien, tardíamente, reconoce como la
hija… Algunas situaciones cómicas, intercaladas a destiempo, tampoco interesan:
son ingenuas, sin gracia y están mal interpretadas. En cambio, la película
ofrece una fotografía admirable: sus interiores son clarísimos, lo mismo que
sus pasajes de interior. Como la mayor parte de la obra transcurre en Mar del
Plata, fácil habría sido obtener hermosos detalles de la pesca y del vivir de
los pescadores, gentes entre quienes ocurren algunos episodios. Lástima que
esto no haya sido aprovechado. Lo panorámico, aunado a la calidad superior de
la fotografía, constituiría un mérito de importancia.
Es que falta en Alma en pena la dirección. Así se
explican las escenas superfluas, larguísimas y monótonas y el desorden con que
aparecen los motivos esenciales de la historia. De ahí que la cinta deje una
impresión de cosa embrollada, tanto más lamentable porque se ve que existen
factores como para haber hecho algo mejor.
Hay una artista de quien no se
obtiene todo el partido posible: es María Esther Podestá de Pomar, de singular
fotogenia y de notable temperamento expresivo ante la cámara. Ella, no
obstante, cruza la escena sin mostrar un solo efecto revelador de experta
dirección. Sobrio y discreto, Segundo Pomar defiende su personaje. Los demás,
especialmente Alvaro Escobar, en su papel de gracioso, actúan en forma
deplorable. [La Prensa, miércoles
31.7.1929, “Notas Cinematográficas” en la sección Teatro, Música e Informaciones de Cinematografía: éste fue el único
comentario crítico publicado en los diarios porteños].
Más o menos por el 1926 Julio Irigoyen me hizo llamar para interpretar al galán de Alma en pena. Yo no conocía el sistema de trabajo de este director, y acepté la suma de cincuenta pesos por “bolo”, o sea por día de filmación, pensando que a lo mejor la misma se prolongaría por uno o dos meses. ¡Me llevé el gran chasco! Irigoyen tenía todo listo y no perdía un minuto en el estudio. En diez días “me dio de alta” y ante mis protestas me propuso una solución conciliadora. Yo haría en la misma película, además del galán, el papel de característico, un viejo de ochenta años, pescador de luengas barbas y raídas botas marinas. Opuse mis objeciones, pero él las allanó de inmediato: “Mire –me dijo–: usted cambia un poco la voz, se maquilla bien, camina un poco encorvado y listo el pollo... No lo va a reconocer nadie”. Y así fue –termina el celebrado actor– cómo rendí también yo mi modesto tributo al cine mudo, siendo, según creo, el primer actor que hizo dos papeles importantes en un mismo film argentino... [“«Yo fui galán en los tiempos heroicos del cine de azoteas», refiere Segundo Pomar”, en Sintonía, nº 393, 16.4.1941].
TAQ El estreno real ocurrió entre gallos y medianoche en una sala céntrica (el
Metropol) pero sin gacetillas ni avisos publicitarios que lo apoyaran, y sólo
fue descubierto en las carteleras de los diarios: fue debut y despedida, con
apenas dos exhibiciones (18.30 y 22.20), tras las cuales se lo registra el 27.7
en el Petit Colón y el Palace Medrano. Tres días más tarde, el 30.7, aparece en
el Paramount en lo que se supone fue su lanzamiento “oficial”, a juzgar por la
crítica que le dispensó un solo diario. Luego aparece los días 30.8 en el
Palace Medrano;
8.9 en el Fénix; 12.9 en el Cataluña; 13.9 en el Gran Bijou; 27.9 en el
Capitolio; 28.9 en el Soleil Palace; 12.10 en el Rialto; 16.10 en el Soleil
Palace y el Rialto; 18.10 en el Rivadavia Palace; 16.11 en el Armonía 1º; 26.11 en el Imperio; 27.11 en el Gran Bijou;
28.11 en el Albéniz; 11.12 en el Empire (Santa Fe, Santa Fe); y 18.12 en el
Avenida (Santa Fe). En 1930, los días 6 y 24.1 en el Esperancino (Santa
Fe); 18.2 en el Elite y 27.10 en el Londres Palace. En 1931, los días 30.4 en el Presidente Roca; 2.7 en el Select Flores;
15.7 en el Atenas; y 28.7 en el Regio.
Alma en pena
Argentina, 1929
35mm / B&N / aproximadamente 55’
EQ CP,
CD: Buenos Aires Film. P: Julio Irigoyen y Roberto Irigoyen. D: Julio Irigoyen. G:
Julio Irigoyen. F, CM: Roberto
Irigoyen. C: Julio Irigoyen. LOC: BA y provincia de BA (Mar del
Plata). FR: marzo 1929. LC: 2.7.1929, cine Metropol.
I&P María Esther Pomar [María Esther Podestá], Segundo Pomar, Rodolfo Vismara,
Alvaro Escobar, Dora Moreno, Elisa Moreno.
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