martes, 2 de diciembre de 2025

ARGENTINOS FOR EXPORT / DEMOLICIONES

Los Peralta Ramos y el cine

Entre marzo y mayo 1988 fue realizada en la Argentina la producción británica Apartment Zero, tanto en los estudios Baires en Don Torcuato cuanto en localizaciones porteñas y bonaerenses. Se trata de una producción de la empresa The Summit Company Limited, que no tenía sede en Londres sino, una rareza, en la ciudad de St. Helier, en Jersey, Channel Islands.

   La cinefilia está en el centro de su historia: Colin Firth programa un cine club, detesta los videos, gusta hacer adivinanzas (¿en qué film coincidieron Vincent Price, Edward G. Robinson y Yul Brinner?) y su departamento está decorado con fotos de actores (Magnani, Marlene, Dean, Clift, Cary Grant); Hart Bochner es un símil Terence Stamp de Teorema; la relación de Firth con su madre se parece demasiado a la de Psicosis. Además, la claustrofobia del departamento 0 tiene un tufillo a Pinter mal digerido. Sólo que el director, no conforme con ofrecer un thriller opresivo e inquietante, tuvo (como algunos otros argentinos culposos que durante 1976-1983 vivieron en el exterior) que aderezar esa historia con un fondo de represión, grupos de tareas y “desaparecidos” aunque la acción transcurra en el “otoño 1988”: al menos obvió la ronda de las Madres de Plaza de Mayo. La receta incorpora algo de homosexualidad reprimida, un toque de travestismo y bastante de ambigüedad, a pesar de todo lo cual funciona por, sobre todo, sus notables interpretaciones principales, aunque desaprovecha notoriamente a los argentinos: Cipe Lincovsky, por ejemplo, sólo está por ahí, como perdida, aunque los créditos le concedan “cartel francés”. Todo ello fue escrito por David Koepp y Martin Donovan a partir de un argumento que Donovan escribió en principio como pieza teatral. El estadounidense Koepp concretó aquí su debut en un largometraje, para luego devenir un destacado guionista de, entre otros, Curtis Hanson, Spielberg, DePalma, Mulcahy, Fincher y Raimi, así como director de The Trigger effect (1996) y Secret window (La ventana secreta, 2003).

Colin Firth

   El director Donovan es argentino y fue el motor del proyecto. El material de prensa indica que nació en Buenos Aires el 21.1.1952 y que es tataranieto de Patricio Peralta Ramos, el fundador de Mar del Plata. Durante su estancia en la Argentina Donovan meneó cuanto pudo ese doble apellido, pero el cineasta Mario David, quien lo conocía bien, contó en privado (el 11.4.1988) que “su verdadero nombre es Carlitos Varela y es hijo del arquitecto Varela, que en los años 50 diseñó en Mar del Plata algunos edificios vanguardistas. Es posible que su parentesco con los Peralta Ramos provenga del lado materno”. Como sea, el jovencito Carlos Enrique Varela dejó la casa familiar a los 14 años y viajó a Buenos Aires, “donde conocí a un director teatral mexicano llamado Leónidas Márques Soler e interpreté al hermano menor de Cronaca familiare, una adaptación de la novela de Vasco Pratolini. Poco después, Nené Cascallar me quería para una de sus novelas, pero yo entonces era un purista y, además, me creía un genio. Debía ser insoportable... Años después, me escribí una obra, La caminata de los hombres largos: trataba sobre el terrorismo, y creo que me inspiré en lo que leía sobre los tupamaros uruguayos. Fue por esos años que adopté el nombre Martin Donovan: Martín era el nombre de un amigo, y Donovan el apellido de otro; éramos íntimos, ambos murieron en un accidente de coche en Río de Janeiro, en un viaje en el que yo, según nuestros planes, hubiera debido acompañarlos”, contó a un periodista de Página/12 (26.2.1988). También estrenó, el 20.1.1971 en el San Alberto marplatense, la pieza teatral Historias para contar en noches de tormenta, escrita por Varela y dirigida y actuada por Donovan...

   En esa entrevista, concretada en un apart del Bauen, también se explayó acerca de su decisión de viajar a Europa: “Fue en el ‘70, y a Londres. Al principio me morí de hambre, luego obtuve una beca de la Central School of Speech and Drama, donde estudiaron todos los Redgrave, y en el 71 me fui a Roma llamado por Visconti, con quien seguí en contacto todos esos años”. Al comenzar el reportaje, Donovan había contado que “todo comenzó cuando tenía 11 años y fui al cine a ver Senso, el film de Luchino Visconti: primero me impresionó el afiche, y luego de la proyección quedé verdaderamente obsesionado, en especial por Alida Valli. De inmediato le escribí a Visconti –en la carta puse «Luquino», y además la dirigí a «Italia, Europa»– contándole mi experiencia y afirmándole que su obra me había cambiado la vida. Lo milagroso reside no sólo en que recibió mi carta, sino en que la leyó y, además, la contestó. Esa fue la primera de una extensa serie de cartas que derivaron en una amistad y hasta en trabajos comunes”.

"Luquino" y, muy detrás, sonriente, Donovan

   En efecto, hacia 1971 el realizador italiano “estaba por rodar Ludwig y me pidió que reemplazara a John Moulder Brown, que se había enfermado. Pero el actor inglés se recuperó, y entonces me quedé como asistente personal de Luchino y como parte de su «familia». Trabajé junto a él en una puesta de Manon Lescaut en Spoleto, en otra de Old times de Harold Pinter y en la filmación de Gruppo di famiglia in un interno. Al principio le tenía cierto miedo, pero cuando advertí que me tomaba en serio, que creía en mí y en mi futuro, me convertí en su amigo de verdad. Teníamos lo que yo llamo peleas creativas, y aprendí muchísimo con él, especialmente en su relación con los actores. Lo extraño”. Antes, en 1969, Donovan apareció como extra en Fellini Satyricon. Luego, formó la compañía itinerante Nuvact, escribió las piezas teatrales Angel in Hell (sobre Rimbaud), Heartburn, Session y El sacudón, que estrenó en Mar del Plata en el verano 1975, y dirigió algunas ajenas, como The indians wants the Bronx de Israel Horowitz, Entertaining Mr. Sloane de Orton y La voix humaine de Cocteau, con Patricia Neal en su celebrado come back. También fue asistente personal de John Schlesinger durante el rodaje de Yanks.

   La opera prima de Donovan data de 1983. State of wonder fue filmada “en 21 días y con dos mangos” y exhibida en Berlín 1984, donde entusiasmó al argentino Juan Carlos Frugone (“sabe filmar con fluidez y narrar con soltura”, escribió en su despacho para Clarín). Luego escribió un guión titulado “Shifting shadows”, a ser rodado en Italia con elenco juvenil, guión con el que, intentando venderlo, pasó por Cannes 1986, “donde me dejé envolver por la gente de la Cannon, que me prometió contratos fabulosos que jamás concretamos”.


   Apartment zero fue definido por su director como “la historia de un monstruo que hemos creado nosotros y del que nos tenemos que sentir un poco responsables, y en la que la ciudad de Buenos Aires juega un papel importantísimo. El mayor impulso para lanzarme a filmarlo aquí me lo dio Manuel Antín, y también mi hermano menor Ezequiel, que formó una empresa que hará el production service”, refiriéndose a Ave Fénix SRL. “Filmaremos durante siete semanas, a un costo de 1.100.000 dólares”. Donovan redondea la citada entrevista definiendo su thriller como una mezcla de La ventana indiscreta, Desaparecido y El bebé de Rosemary. La productora inglesa envió al director de casting Bernard Cole y Donovan trajo consigo a un jovencito sueco llamado Göran Johanssan, quien figura acreditado como “asistente personal”. Los actores extranjeros importados fueron el años más tarde prestigioso Colin Firth, las veteranas Dora Bryan y Liz Smith y James Telfer además del estadounidense Hart Bochner y los italianos Fabrizio Bentivoglio, Mirella D’Angelo y Francesca D’Aloja, esta última por entonces nuera de Vittorio Gassman. Entre los chismes de rodaje figuran el metejón que Colin Firth se agarró con la actriz María Mera y el reencuentro afectivo de Donovan con el actor marplatense Juan Vitali, a quien en 1975 había dirigido en El sacudón siendo Vitali un desconocido, pero muy jovencito y muy buen mozo.

   Tras su experiencia argentina, Donovan radicó en los EEUU, donde escribió junto con Koepp el guión de la comedia La muerte le sienta bien, dirigió TV movies, videos y otros dos largos para cines: Somebody is waiting (1996) y K. il bandito (2008), ambos sobre guiones propios. Interin, le surgieron dos homónimos, uno actor y director, otro actor, provocando una formidable confusión a la IMDb, a la que se suma un cuarto Martin Donovan director, activo desde mediados de los 60 principalmente en TV, cuya íntegra filmografía es atribuida en ese sitio web al Donovan argentino. En 2002 anunció un proyecto que rodaría en Mar del Plata con Winona Ryder, pero no lo concretó. Apartment zero nunca fue lanzado en cines argentinos, pero sí editado en video con el título Conviviendo con la muerte.

 

Por otra parte, los apellidos Peralta y Ramos, juntos, parecerían convocar, en el terreno cinematográfico, a todo tipo de aventureros: en octubre 1996, Damián Peralta Ramos y Nicolás Peralta Ramos, “productores” –según la tarjeta que obsequiaban– de Alfa Producciones Int. con sedes en Necochea y en Nueva York y del Canal 4 Norte de Necochea, aparecieron de la nada anunciando el “inminente” rodaje de “Encuentro”, coproducción entre los EEUU, Francia, Italia y España en la que actuarían nada más ni nada menos que Tom Cruise, Alain Delon, Michael J. Fox, Jean Claude Van Damme, Antonio Banderas, la cantante lírica española Isabel Penadas, los argentinos Gastón Pauls, Diego Héctor Fonti, Mauricio Bruno, Héctor Souto y Damián Peralta Ramos mismo, quien también escribió y dirigiría el proyecto, “la historia de cuatro amigos que quizás tenga algo de acción y algo de comedia”, según no precisó Ana María Forte, “actriz y productora” vinculada al asunto, a un diario de aquella ciudad (8.10.1996) en presencia muy oficial del intendente Julio Municoy.

Damián PR con Joaquín Furriel

   En entrevista personal inédita, Damián PR me informó que es argentino “aunque a veces me arrepiento de ello”, que vivía en la 5ª Avenida de Nueva York desde hace muchos años, que realizó hasta aquel momento dieciocho largometrajes, que el más reciente de ellos se titula “Help me!” (de “alto contenido humano”), en el que actúan Cruise y Fox y que recibió menciones en San Sebastián y Biarritz, y que el rodaje de “Encuentros” insumirá tres semanas en los EEUU y veinte en la Argentina (Salta, Córdoba, Buenos Aires, Necochea, Cataratas del Iguazú), concluyendo en que Cruise “viene por un día”. Sospechosamente, hacia esos mismos días fueron publicados miniavisos publicitarios en diarios argentinos: uno decía “Festival de San Sebastián – Mención Honorífica por Actuación Estelar – Tom Cruise Michael Fox – Mejor Director – Mejor Producción – Actuación destacada – Damián Peralta Ramos – Help Me! – Inminente estreno en Argentina”; otro “Cámara Argentina de Productores felicita al director y productor Damián Peralta Ramos por premios obtenidos en Festival de Cine San Sebastián – Help Me!”; y un tercero repetía la información de la gacetilla acerca del nuevo proyecto. Demás está decir que: 1º) el mentado film nunca fue concretado, 2º) que ni “Help me!” ni los restantes diecisiete largometrajes que DPR se atribuye existen, y 3º) que tampoco los Peralta Ramos, solos o en pareja, figuran en sitio web alguno, como no sea en uno dedicado a Embustes & Estafas. Todo esto parece una de las habituales boutades de Federico Manuel Peralta Ramos…

Necochea, octubre 1994: lo que no fue

OTROS FILMS MENCIONADOS
Death become her (La muerte le sienta bien, Robert Zemeckis, EEUU, 1991)
Fellini Satyricon (idem, Federico Fellini, I, 1969)
Gruppo di famiglia in un interno (Grupo de familia, Luchino Visconti, I, 1974)
Ludwig / Le crépuscule des dieux / Ludwig II (Ludwig, Luchino Visconti, I/F/RFA, 1971-1972)
Missing (Desaparecido, Costa-Gavras, EEUU, 1982)
Psycho (Psicosis, Alfred Hitchcock, EEUU, 1960)
Rear window (La ventana indiscreta, Alfred Hitchcock, EEUU, 1954)
Rosemary’s baby (El bebé de Rosemary, Roman Polanski, EEUU, 1968)
Senso (Livia, Luchino Visconti, I, 1952)
Teorema (idem, Pier Paolo Pasolini, I, 1968)
Yanks
(idem, John Schlesinger, EEUU, 1979)

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