lunes, 17 de noviembre de 2025

FILMS

¡Kitsch, camp, trash!

–El cine de Enrique Carreras–

Obra

El Angel de España – Pedrito Rico es un joven alicantino del pueblo de Elda que está viajando hacia Buenos Aires para trabajar en La Flor de Navarra, el almacén de sus tíos. En el barco, cantando para sus compañeros de la tercera clase, llama la atención de Alejandro Maximino, representante de artistas, y de su amiga Elcira Olivera Garcés, una viuda millonaria que de inmediato gusta del muchacho. Ambos deciden lanzarlo como cantante, algo que a Rico nunca se le había cruzado por la mente. Ya en la ciudad y trabajando para sus tíos conoce a Mercedes Carreras, la hija del médico del barrio, estableciéndose entre ambos una “simpatía”. Maximino habla con Daniel de Alvarado, un marqués quien supo ser un gran artista apodado El Angel, sobre las condiciones de su descubrimiento, pero el marqués se rehúsa siquiera a conocerlo: cuando al fin lo oye cantar, decide apoyar su futura carrera, que será financiada por la viuda sin que el muchacho lo sepa. La millonaria, al tanto de que Rico se declara enamorado de Carreras, debe resignar sus intenciones amatorias, no obstante lo cual no sólo continúa apoyándolo sino que hasta hace venir de España a la madre para que asista al debut.


   Abel Santa Cruz no exprimió demasiado su cerebro al idear esta historia, que se parece a algunas que le escribió a Lolita Torres, sin mencionar que la situación en que un español empleado de almacén se enamora de una chica rica a la que conoce llevándole el pedido a su casa y a la que consigue sólo después de triunfar en la vida proviene puntualmente del clásico radiofónico El galleguito de la cara sucia, antiguo éxito de Roberto Valenti.

   El que debe haber disfrutado mucho haciendo este film es EC, quien después de varios asuntos porteños volvió a las españoladas tan de su gusto. La idea era lanzar en cine a Pedrito Rico (1931-1988), el joven cantante alicantino que debutó en Buenos Aires a principios de los 50 con un éxito fulminante, a tal punto que ya en febrero 1954 Juan Carlos Mareco realizó una imitación suya –incluyendo todo su amaneramiento– en Su seguro servidor, de Edgardo Togni. En 1956 formó parte del espectáculo Romerías, que tanto éxito tuvo en el teatro Avenida, y del ciclo Ritmos y sonrisas Colgate por Radio El Mundo, y a comienzos de 1957 tuvo una pequeña aparición en Venga a bailar el rock. Joven, menudo, bonitillo, de cintura fina y mofletes anchos, ropa tan ceñida cuan llamativa, excesivo maquillaje y, hay que decirlo, maricón indisimulable, Rico era una especie de sucesor de Miguel de Molina pero sin su toque de genio: Molina (lo contó Rico mismo) siempre se negó siquiera a dirigirle la palabra, situación que Santa Cruz recrea en la inicial relación entre el joven cantor y el veterano marqués. A pesar de la modestia de su producción, EC explotó esas cualidades mucho mejor que los que hará en el futuro en su país.

   Rico alternó actuaciones en la radio, el cine, el teatro y la TV en la Argentina, en España y en otros países de la América latina, pero además cosechó fama adicional por varios episodios policiales (1962, 1971, 1979, 1980) involucrado en asuntos tales como una feroz paliza recibida por varios muchachos, un abuso deshonesto en perjuicio de un adolescente y tráfico de cocaína, en tanto era común escuchar sotto voce la pasión que había despertado en –y que era consumada con– un popular periodista especializado en chimenterío de bajo vuelo. Cuando terminó con El Angel de España inició una gira que duró tres meses, al cabo de la cual estaba previsto que hiciera otro film para la General Belgrano, algo que nunca ocurrió. El mayor problema de EC, es posible imaginarlo, fue hacerle creíble al espectador que Pedrito Rico era alguien que podía ser codiciado por dos mujeres al mismo tiempo.

Maximino, Pedrito, Olivera Garcés y Rafael Diserio

   Por única vez en su carrera cinematográfica, la mendocina Elcira Olivera Garcés figuró antes del título, aunque después de Rico, claro está. La actriz, cuyo personaje asegura tener 25 años, ya había trabajado con EC (en De noche también se duerme) y volverá a hacerlo en otras oportunidades. En ese momento estaba casada con Abel Santa Cruz, a pesar de lo cual el poderoso autor no lograba meterla como primera figura en ninguna de sus producciones, algo que la estructura de la General Belgrano y su amistad con los Carreras sí le permitieron. Además, Olivera Garcés se dio el gusto de hacer debutar a su sobrino Leonardo Favio, que hacía poco tiempo había llegado de su Mendoza natal: Pedrito Rico “era el ídolo de mi abuelita Pilar. Yo era uno de los pibes de la barra del café. Cuando pasaba Pedrito Rico, que era encargado de los mandados en un almacén, yo le gritaba «chau, gallego». El se daba vuelta y me contestaba: «Alicantino». Esa película debo haberla visto un millón de veces para verme en la pantalla. Toda mi familia estaba orgullosa de verme actuando con Pedrito Rico”, recordaría Favio en su libro de memorias.

   Además, El Angel de España registra una de las raras intervenciones en cine de Daniel de Alvarado. Actor teatral en más de un sentido, aquí anima un personaje como tallado a su medida: soberbio, autoritario, de una violencia contenida, como escondiendo algo y fingiendo lo que no puede ser por naturaleza. EC volverá a contratarlo en otras oportunidades.

OBS     Debut de Leonardo Favio y última aparición en cine de Alejandro Maximino y de Arsenio Perdiguero, ambos españoles radicados largamente en la Argentina: Perdiguero debutó aquí como “tenor cómico” al frente de su propia compañía –que incluía a su mujer, Mercedes Díaz– el 8.10.1910 en el teatro Nacional; falleció el 27.7.1957 a sus 80 años, mientras esperaba en Sono para su segunda escena como el mucamo del “marqués” para este film. Private joke: un personaje se llama Ricardo Graña, como el gerente de Producción de la General Belgrano.

TAQ     Fracaso de siete días en cartel en las seis salas en las que fue lanzado. Una semana más tarde (24.7) fue programado en tres cines suburbanos y desde el 31.7 volvió a la CF, al Mitre, mucho más apropiado por tener un público mayoritariamente español, y fue un acierto pues se mantuvo tres semanas en cartel. Luego fue a los barrios, desde el 11.9 en los cines 25 de Mayo, Grand Palais, San José de Flores, Asamblea, El Plata, Atlántico, Gran Lugano, Príncipe, Lope de Vega, General Urquiza, Aconcagua y Saavedra; desde el 18.9 en los cines Loria, Coliseo Palermo, El Nilo, Rialto, Caballito, American Palace, Astro y Canadian; y desde el 25.9 en los cines Select Buen Orden, El Sol de Mayo, Aesca, Floresta y, ¡sorpresa!, el Supremo, la máxima “piojera” de Villa Urquiza que acostumbraba pasar westerns. Cuando ya se había exhibido en abundancia, incluso por TV, reapareció desde el 27.11.1969 en el Gloria de la Avenida de Mayo, por una semana. De acuerdo a una fuente inobjetable (Alberto Elena), fue presentado a la censura española y obtuvo su licencia de exhibición el 14.7.1960, pero según esa misma fuente su estreno en cines “no consta”.

 

La venenosa – Las industrias cinematográficas de la Argentina y México concretaron su primera coproducción en 1952, El conde de Montecristo, versión dirigida en Buenos Aires por León Klimovsky de la novela clásica de Alexandre Dumas. El segundo intento sumó a España, Maleficio (conocido afuera como Tres citas con el destino), sendos episodios independientes dirigidos en 1953 por Klimovsky (Buenos Aires), Fernando de Fuentes (México) y Florián Rey (Cádiz). Pero fue entre 1956 y 1959 cuando se verificó una primavera industrial que arrojó sobre los espectadores de ambos países nada menos que seis títulos, todos ellos dirigidos en la Argentina por Miguel Morayta excepto uno: La despedida (1956), Socios para la aventura y Amor se dice cantando (1957) y, luego de La venenosa, Creo en ti –de Alfonso Corona Blake– y Dos tipos con suerte (1959).


   La idea de rodar La venenosa nació del productor y director Emilio Gómez Muriel cuando decidió reflotar un antiguo éxito del cine de su país aprovechando al mismo director Morayta, quien pasó casi dos años trabajando en Buenos Aires y quien, tras dirigir las primeras tres coproducciones con Argentina Sono Film, quedó libre para realizar este proyecto que requirió de una producción complicada pero barata: nadie mejor como socio minoritario argentino, entonces, que la General Belgrano, especializada en bajos presupuestos. El gran acierto, en especial para los Carreras, fue que el famoso circo de los hermanos Rivero (bien conocido en todo el continente) estuviera haciendo temporada en Buenos Aires: en sus instalaciones y con algunos de sus artistas no sólo harían este film binacional sino también el siguiente de la empresa, Mientras haya un circo, realizados casi al mismo tiempo.

   Gómez Muriel llegó a comienzos de septiembre 1957 para ultimar todos los detalles con los Carreras y con el productor asociado Martín Rodríguez Mentasti, cuya flamante mujer acababa de pasar cuatro meses en México haciendo teatro (el estreno mundial de Y murieron en la hoguera, la única pieza escrita por Beatriz Guido, filmada por Leopoldo Torre Nilsson en 1962 con el título Homenaje a la hora de la siesta): de hecho, Fina Wasserman cambió su apellido a Basser a partir de La venenosa. El rodaje comenzó en galerías alquiladas a Estudios San Miguel, siguió en locations en el circo Rivero y concluyó, desde principios de diciembre, en Montevideo, Caracas, Río de Janeiro y el DF aunque, en rigor, en todas estas ciudades se tomaron apenas “unas pocas vistas panorámicas”, como reseñaba el Heraldo, tomas de tono turístico que, en Montevideo y Caracas, incluyen la presencia de Peluffo y Gay, quienes, cuando se dio por finalizado el rodaje, volvieron a su tierra mientras Morayta y Gómez Muriel regresaron a Buenos Aires para ocuparse del proceso de laboratorio.

   El texto del español José María Carretero (1890-1951), quien gustaba firmar sus novelitas como «El Caballero Audaz», ya había sido adaptado en al menos tres oportunidades: es la historia de una trapecista que trae mala suerte a los hombres con los que se involucra. El prestigioso crítico e historiador mexicano Emilio García Riera la califica de “melodrama de hampones y cirqueros” y, respecto de esta cuarta versión, dice que le sustrajo, “en honor al happy end, su conclusión fatalista” y que, comparándola con la tercera, “el gangster pasó a un segundo plano y el trapecista al primero, por lo que Mantequilla, que había sido en la versión 1949 escudero de Luis de Sevilla, tuvo que serlo ahora de Víctor Masseti”.

   Toda copia de la versión 1957 de La venenosa era imposible de ubicar en la Argentina desde el tiempo de su lanzamiento, con seguridad combustible de algún incendio, al punto de que nunca llegó a ser emitida por la TV. Milagrosamente, una copia de la versión mexicana (en blanco y negro) fue exhibida en la madrugada del lunes 9.5.2005 por la señal de cable El Canal de las Estrellas.

Peluffo y Gay

OBS     Coproducción 70% mexicana, cuarto film local del director Morayta, el segundo aborigen de la actriz Peluffo, el segundo y último nativo del actor Gay y el tercero y último argentino del actor Soto, todos ellos mexicanos. La publicidad lo ofrecía en MexiScope, sistema que no consta en los títulos de crédito. Hay otras versiones de la novela de Carretero: la francesa La venenosa (idem, Roger Lyon, 1928), con Raquel Meller; la chilena La envenenadora (Rosario Rodríguez de la Serna, 1929), con Hilda Blancheteaux; y la mexicana La venenosa (idem, Miguel Morayta, 1949), con Gloria Marín.

TAQ     El lanzamiento nacional tuvo lugar el 8.8.1958 en el cine Nogaró, de Mar del Plata. En su estreno porteño tuvo un muy flojo rendimiento, con dos semanas en el Roca y una en el Normandie y el Pueyrredon. De inmediato, desde el 13.11, cruzó al Mitre por dos semanas, y luego salió a los barrios desde el 18.12 en los cines Gran Sud, Gran Savoy, Medrano, Rosedal, Los Andes y Yapeyú y desde el 25.12 en los cines Parque Chás, Pompeya y Cumbre. Fue repuesto el 25.12.1959 en el Gloria.

 

Mientras haya un circo – Al igual que tantos otros, tampoco de este se han conservado copias, destruidas con sus respectivos negativos en alguno de los varios incendios que diezmaron buena parte de la historia del cine argentino. El Heraldo contaba su argumento en estos términos: “Un niño atacado de parálisis infantil no se esfuerza por rehabilitarse y aprender a caminar de nuevo, pero un muchacho, acróbata y payaso de circo, con sacrificio de su integridad física, finge un accidente para estimularlo a moverse por sí mismo y el niño se recobra”. Una plaga de poliomielitis azotó Buenos Aires en 1954, y este film fue un segundo rápido reflejo artístico del hecho después de Concierto para una lágrima (Julio Porter, 1954); otro sería La murga, escrito tras aquellos días pero concretado tan sólo en 1961 por René Mugica. En su análisis, Heraldo señalaba “la extrema modestia, material y dramática”, la “historia sumamente superficial” y el hecho de que fueran tan “evidentes las limitaciones de un presupuesto muy estrecho”.


   Rodado en muy poco tiempo y en gran parte en el circo de los hermanos Rivero utilizando para algunos interiores los estudios de la Sono, Mientras haya un circo señala la última aparición en cine de Adrianita; también fue la última producción de la General Belgrano no dirigida por EC y la única colaboración para esa empresa del veterano Carlos Borcosque (1894-1965), uno de los más sólidos artesanos del cine argentino clásico. Es posible que, de aparecer una copia, una nueva mirada descubra que Mientras haya un circo no sea tan “menor” como lo sugerían sus críticos contemporáneos, ya que Borcosque jamás descendió tan bajo.

OBS     El azar de la exhibición y la distribución logró que fuera estrenado el mismo día que otro de la empresa de los fratelli, Luces de candilejas, producido un año y medio antes.

Adrianita, Borsani y Guillermo Longoni

TAQ     Luego de apenas una semana en cartel y otra de descanso, fue programado desde el 25.9 en el cine Gran Liniers (Ciudadela, BA), apenas unos metros cruzando la General Paz, y desde el 13.10 (un lunes, raro) hasta el domingo siguiente en el Electric Palace. Más tarde inició el habitual circuito barrial, en este caso en doble programa con, precisamente, Luces de candilejas: el simultáneo éxito de Alto Paraná (Catrano Catrani, 1958) y El jefe (Fernando Ayala, 1958) taponó la mayor parte de los cines, por lo que ese doble programa General Belgrano fue programado desde el 30.10 en el conurbano bonaerense y luego en la CF, desde el 6.11 en los cines Mignon, Coliseo de Flores, Atlantic, Moreno, Príncipe, San José de Flores, Coliseo Palermo, 9 de Julio y Select Buen Orden; desde el 13.11 en los cines Select Barracas, Regio, El Nilo, General Urquiza, Hollywood, Pellegrini, Atlántico, San Martín de Flores, Imperio, Alba, Parque Chás y Saavedra; desde el 20.11 en los cines Olavarría, Canadian, National Palace, Avellaneda, Gran Buenos Aires, Odeón Palace y Rívoli; y desde el 27.11 en el Follies Boedo.

 

El Angel de España
Argentina, 1957
35mm / VisiónPanorámica / FerraniaColor / RCA / 80’ / SR

EQ     [CP: Productora General Belgrano SRL]. P: Nicolás Carreras, Luis Carreras y Enrique Carreras. PA: Armando Ferrari. GP: Ricardo César Graña. DP: Carlos Marcos Stevani. JP: Francisco Tarantini. AP: Carlos Roig. D: Enrique Carreras. AD: Luis A. Weintraub. AYD: Carlos Augusto. G: Abel Santa Cruz, con la colaboración de Emilio Villalba Welsh. F: Antonio Merayo. CM: Alberto Curchi. JR: Juan Rocino. E: Oscar Lagomarsino. DC: Dimas Garrido. V: Ocampo. RV: María Teresa. MQ: Carlos Fornos. PN: Elsa Piccone. S: Jorge Castronuovo. RG: Mario Fezia. C: Claudio Bernal. AC: Carlos Rodríguez. CNGT: Juana Cetera. M: Ramón Zarzoso. CN: Salero calé, de M. Benito [Benito Ulecia Collado], El cordón de tu corpiño [El cordón de mi corpiño, carnavalito], de S. [Salvador] Guerrero (l) y C. [Carlos Castellano] Gómez (m), Zarza mora [La zarzamora], de [Antonio] Quintero, [Rafael de] León y [Manuel López-] Quiroga, Farolero [El farolero, bulerías], de M. Benito [Benito Ulecia Collado] y H. [Hermenegildo] Montes, Jaca cartujana [Una jaca cartujana, pasodoble], de Caterbana [Cantabrana (l)] y J. F. Maradillo [José P. Moradiellos (m)], Romance del espartero, [pasodoble], de A. Carrera, Pedro y Casal [Antonio García Carrera, José Andrés de Prada y Joaquín Gasa], y Mis palillos gitanos, [fandango] de M. Benito [Benito Ulecia Collado] y J. Guarido, [todas por Pedrito Rico]. EF, LS: Argentina Sono Film [SACI] (Martínez, BA). LOC: BA (puerto, teatro Smart). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 21.7.1957 al 1.9.1957. CD: Artistas Argentinos Asociados SA Cinematográfica. LC: 17.7.1958, cines Monumental, Gran Savoy, Grand Bourg, Majestic, Rivera Indarte y Palacio del Cine.

I&P     Pedrito Rico (Pedro Sánchez, “Pedrito Navarra”), Elcira Olivera Garcés (Delia, viuda de Giménez) / Alejandro Maximino (Pedro Alegre Vázquez), Mercedes Carreras (Susana Graña) / Daniel de Alvarado (marqués Ernesto de Santillán, “El Angel”) / Carlos Bianquet (médico doctor Ricardo Graña), Alicia Rojas (señora de Graña), Mercedes Escribano (tía de Pedro, dueña del almacén La Flor de Navarra), Héctor Rivera (marinero) / Marisa Herrero (madre de Pedro), Alfonso Pisano (empresario Pereira), Héctor Allegro (Antonio, muchacho del bar), Olga Berg (mucama de Delia), Vicente Forastieri (borracho 1º) / Emilio Vieyra (Luis, pretendiente de Susana), Roberto Guthié (amigo de Luis), Rafael Diserio (mayordomo del marqués), José de Lorca (borracho 2º), Martín Resta (tío de Luis) / na Leonardo Favio (muchacho del bar), Arsenio Perdiguero (Federico, mucamo del marqués) / aana Enrique Carreras (en la confitería, hablando por teléfono), Ocampo (él mismo, modisto).

F&P     Estrenado en 1959 en Caracas.

 

La venenosa / La venenosa
México / Argentina, 1957
35mm / FerraniaColor / RCA / 86’ / SR

EQ     CP: Producciones Corsa SA (México DF) / Productora General Belgrano SRL. P: Emilio Gómez Muriel. PE: Nicolás Carreras, Luis Carreras y Enrique Carreras. PA: Martín Rodríguez Mentasti [y Federico Pariewski]. GP: Carlos M. Stevani. JP: Francisco Tejeira. [AP: Carlos Roig]. D: Miguel Morayta. AD: Jorge Mobaied. [AYD: José Jakuboucez]. [PZ: Julio César Vázquez]. G: María Luisa Algarra, sobre la novela de José María Carretero «El Caballero Audaz». F: Humberto Peruzzi. CM: José Matarrese [Roberto Matarrese]. [FQ: Leonardo Rodríguez Solís]. [ACM: Víctor Barcia]. [FF: Argentino Allera]. [JR: Diógenes Beltrocco]. E: Oscar Lagomarsino. [DC: Juan Romano]. MQ: Oscar Combi. PN: Leonor Piccone. S: Víctor Bobadilla. [AS: Alfredo López y Francisco Zapata]. C: Vicente Castagno. [AC: Remo Chiarbonello]. [CNGT: Margarita Bróndolo]. M: Juan Ehlert. CN: Tú, sólo tú, de [Felipe] Valdés Leal. [PUB: Demófilo Domínguez]. CSP: Cooperativa de Trabajo Cinematográfico San Miguel Ltda. EF: Estudios San Miguel (Bella Vista, BA). LOC: BA (instalaciones del circo Hermanos Rivero) – Uruguay (Montevideo) – Brasil (Río de Janeiro) – Venezuela (Caracas) – México (México DF). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 21.10.1957 al 13.12.1957. CD: Películas Nacionales SA de CV (México DF) / Películas Mexicanas de Argentina SRL. LC: 19.2.1959, cine Mariscala (México DF) / 30.10.1958, cines Normandie, Pueyrredon y Roca  + 1.

I&P     Ana Luisa Peluffo (Liana Romero, “La Voladora de la Muerte”) / Ramón Gay (Víctor Masseti, “El Aguila Humana”), Jorge Salcedo (Luis de Sevilla), Fernando Soto “Mantequilla” (payaso “El Chupetes”) / Fina Basser [Wasserman] (Nina) / Mario Vidal Molina [Mariano Vidal Molina] (Enrico Rossi, el domador de leones) / Mario Baroffio (Rivero, el dueño del circo), Margarita Corona (Nelly, “Madame de Thèbes”, la domadora de serpientes), Héctor Armendáriz (Harold, el tirador de cuchillos, esposo de Nina) / Francisco Audenino (payaso domador de caballos), Adelaida Soler (Kyra), Raúl Russo y Strano Santos (secuaces de Luis de Sevilla), Andrés Laszló (Brown, el empresario estadounidense), Nicolás Taricano (médico que atiende a Luis de Sevilla) / na Rodolfo Crespi (empleado del circo).

F&P     INC: premio a la escenografía en color.

 

Mientras haya un circo
Argentina, 1957
35mm / AlexScope / B&N / RCA / 67’ / SR

EQ     CP: Productora General Belgrano SRL. P: Nicolás Carreras, Luis Carreras y Enrique Carreras. GP: Ricardo César Graña. DP: Carlos M. Stevani. JP: Francisco Tarantini. AP: Carlos Roig. D: Carlos Borcosque. AD: Jorge Mobaied. AYD: Pedro L. Tubello. PZ: Carmelo Vecchione (h). G: Carlos Borcosque. F: Julio César Lavera. CM: Julio Dasso. FQ: Ricardo Agudo. ACM: Pedro Bor y Julio Lavera. JR: Juan Rocino. E: Oscar Lagomarsino. DC: Dimas Garrido. MQ: María Lassaga. PN: Roley. S: Douglas Poole. AS: Reynaldo López. RG: Mario Fezia. C: Claudio Bernal. AC: Oscar Esparza. CNGT: Juana Cetera. M, COR: Eber Lobato. EF, LS: Argentina Sono Film SACI (Martínez, BA). LOC: BA (instalaciones del circo Hermanos Rivero) y provincia de BA (Delta del Paraná). L: Laboratorios Alex [SACI]. FR: 4.11.1957 al 19.12.1957. CD: Artistas Argentinos Asociados SA Cinematográfica. LC: 11.9.1958, cines Ocean y Gran Córdoba.

I&P     Adrianita (Linda), Carlos Borsani (Tony), Mercedes Carreras (Sombra), Eber Lobato (Pedro), Nélida Lobato (Vilma), Guillermo Longoni (Carlitos), Roberto Guthié (payaso), María Luisa Santés (abuela de Carlitos), Héctor Allegro (Eduardo, hermano de Carlitos), Domingo Garibotto (viejo), Luis Orbegozo (domador), Carlos F. Borcosque (Soto), Elsa Vanés, Ernesto Nogués, Nieves Ibar. [Personajes en busca de actores, de acuerdo al argumento publicado por la revista Radiolandia: Raúl, amigo de Eduardo / médico tío de Carlitos / trapecista Beto].

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