NO-FILMS
El guapo entre Pepe Arias y
Martín Rejtman
Los millones de don Juan García – El que debió haber sido el primer film del contrato entre la productora Lumiton y Pepe Arias, luego de que el popularísimo actor realizara toda su anterior filmografía para Argentina Sono Film, fue abortado antes de que se cumpliera la primera semana de rodaje. Ese pase de empresas fue tan notorio que mereció un aviso publicitario de gran dimensión en los principales diarios porteños (28.7.1942) con el encabezamiento “Muchas gracias, señor Pepe Arias…”, un texto y la firma “Lumiton”. Se ignoran las causas por las cuales quedó sin terminar, pero Manuel Romero y Arias comenzaron de inmediato El fabricante de estrellas, escrito a las apuradas sobre la base de una historia de las tantas que Romero tenía guardadas: “Ustedes le pedían un argumento a Romero y él se los escribía en un santiamén, ¡y perfecto! Podía gustar o no, pero uno tenía la plena seguridad de tener un argumento en la mano”, recordó el escenógrafo Ricardo Conord en Reportaje al cine argentino, pág. 203.
Una foto publicada en la revista Sintonía, acaso tomada el primer día de filmación, lo muestra con un maquillaje que lo hace parecer con muchos más años de los que ya tenía: ésa puede haber sido una razón para cambiar radicalmente de asunto. Una foto-epígrafe a página entera en Sintonía (nº 431, 30.12.1942, pág. 135) comenta que “ha de apartarse del género que cultivó hasta ahora en la pantalla, para componer personajes de comedia dramática, tal como lo hiciera con éxito conocido, en su temporada del Odeón”, y se lo ve en compañía de “la joven actriz Helda De Caro y el actor Roberto Blanco”. En muy pocos días, el Heraldo del Cinematografista informó que el rodaje “se suspendió […] ello se debe a la inutilización de un set a consecuencias de un temporal” y luego que “no abandonó, sino postergó la filmación”, en tanto Carlos Inzillo, el biógrafo del actor, agregó que “quedó trunca tras efectuarse las tomas iniciales. Pepe componía el rol de un anciano y era acompañado por la primera actriz cómica Emma Martínez a la cabeza del reparto” (Queridos filipipones, 1989, pág. 245).
Los millones de
don Juan García
Argentina, 1942
35mm / B&N
EQ CP, CD: SA Radio
Cinematográfica Argentina Lumiton. D: Manuel
Romero. G: Manuel Romero. F:
Alfredo Traverso. CM: Pedro
Marzialetti. E: Ricardo Conord. DC: Francisco Guglielmino. S: Juan Mesa Sánchez. MQ: Berta Gilbert. PN: Juan Magarola. EF, L:
Lumiton (Munro, BA). JL: Angel
Zavalía y Franz Prchal. FR: comenzó
el 20.12.1942.
I&P Pepe Arias (don Juan García), Helda De
Caro, Roberto Blanco.
Un guapo del 900 – Hubiera sido la 99ª y última producción de Lumiton, cuyo rodaje fue interrumpido por la quiebra financiera de la empresa: hasta el miércoles 18.6.1952 continuaba rodándose. Adaptaba la “comedia en tres actos, divididos en seis cuadros” de Samuel Eichelbaum, que obtuvo el 1º Premio de la Comisión Nacional de Cultura en la categoría Drama y el 1º Premio Municipal y había sido estrenada el 28.3.1940 en el teatro Marconi por la Compañía Argentina de Comedia dirigida por Armando Discépolo, encabezada por Milagros de la Vega (Natividad) y Francisco Petrone (Ecuménico) e integrada, según orden de aparición, por Alberto de Salvio (doctor Pedro Lalanne – Ventarrón), Mario Montana (un cliente), Olga Hidalgo (Luciana), Lidia Campos (Maruja), Arturo Bamio (Puentes Vila), Carlos Galán (Gualberto), Leonardo Gini (Palmero), Héctor Méndez (el Quebrao), Ricardo Darín (un chico), Mario Sozio (Pancho), Alberto Barcel (Ladislao), Aída Sportelli (Edelmira Carranza de Garay), Enrique Zingoni (doctor Clemente Ordóñez), Italo Bari (Testa), Francisco Díaz (Lauro), Lalo Bouhier (Bataraz), Arturo Bamio (Bravatto), Vicente Thomas (el Yiyo), Eduardo Cuitiño (doctor Alejo Garay), Alberto Cardelli (Casimiro) y Carlos Bianchi (organillero). Éxito de público instantáneo y perdurable, los derechos cinematográficos habían sido adquiridos por Lumiton en enero 1944 y el primer director asignado al proyecto fue Carlos Hugo Christensen, aunque varias veces anunciado su rodaje y otras tantas postergado hasta que, acuciados por la debacle financiera, las autoridades del estudio –que ya no eran las fundadoras– aceptaron la ayuda del gobierno peronista a cambio de que el rol central quedara en manos de Pedro Maratea, actor siempre secundario que en aquellos años fue encumbrado gracias a su fanática adhesión al peronismo.
El director era Lucas Demare pero, dado que tenía un contrato firmado para realizar un film en España, se dio un caso singular: Lumiton comprometió a Manuel Romero para que lo suplantara en caso de que Demare tuviera que viajar antes de concluir el rodaje. Nélida Bilbao había sido contratada para “Edelmira Carranza de Garay”, pero no alcanzó a filmar su parte antes del parate. La pieza de Eichelbaum fue famosamente llevada al cine por Torre Nilsson en 1960, con Alfredo Alcón, y hasta mereció una segunda, innecesaria versión dirigida por Lautaro Murúa en 1971, con Jorge Salcedo.
Un guapo del
900
Argentina, 1952
35mm / B&N
EQ CP: SA Radio
Cinematográfica Argentina Lumiton. JP:
Antonio Lanfranco. SCP: Héctor
Miraglia. D: Lucas Demare. AD: Rubén W. Cavallotti y Bernardo
Arias. G: Samuel Eichelbaum y Ulyses
Petit de Murat, sobre la pieza teatral de Samuel Eichelbaum. F: Ricardo Younis. CM: Pedro Marzialetti. FQ: Jorge Prats. JR: Pascual
Giudici. E: Saulo Benavente. DC: Mateo Peralta. S: Tito Livio. PUB: Gloria Grey. EF: Lumiton (Munro, BA). L: Laboratorios Alex SACI. FR: comenzó el 7.5.1952.
I&P Pedro Maratea (Ecuménico López), Guillermo
Battaglia (doctor Alejo Garay), Milagros de la Vega (doña Natividad, viuda de
López), Santiago Gómez Cou (doctor Clemente Ordóñez), Lydia Quintana, Gregorio
Cicarelli, Federico Mansilla, Elisardo Santalla, Luis Otero, Roberto Durán,
Angel Prío, Néstor Deval, César Fiaschi, Jorge Villoldo.
Sistema español – Apenas siete
días fueron filmados de este proyecto que debió ser el primer largometraje de
Martín Rejtman, titular asimismo de la productora Linterna Verde: Rejtman debe
haber quedado muy resentido con este asunto frustrado, pues nunca jamás lo
mencionó en los innumerables reportajes que brindó, aunque por cierto tampoco
ningún periodista se interesó en preguntarle al respecto, en ambos casos con
una excepción que se desliza más abajo, en el apartado SIC. El título del film,
que era provisorio, hace referencia a la publicidad de los comercios de
estética de la piel, que ofrecían “depilación a la cera negra, sistema
español”. Previsto en coproducción argentino-germanofederal, el productor
alemán Otto Grokenberger detentaba cierto prestigio por haber sido el
coproductor de dos films de Jim Jarmush, Stranger than Paradise (Extraños
en el Paraíso, 1984) y Down by law (Bajo el peso de la ley,
1986), así como de uno dirigido por Sara Driver, Sleepwalk (1986),
aunque cuando estuvo en la Argentina ninguno de ellos había sido aún estrenado:
de hecho, el de Driver nunca fue lanzado en cines argentinos, y los de Jarmush
lo fueron respectivamente en 1991 y en 1992. En cuanto a Sistema español, algunas de sus imágenes fueron incorporadas a un
(apenas) largometraje en video titulado La
película infinita (Leandro Listorti, 2017).
SIC En lo que puede considerarse un final agridulce luego de un trago bastante amargo, 60 latas de material negativo Kodak 35 mm. (virgen, color) quedaron en depósito en la sede de SICA, como garantía de pago al equipo técnico de la película Sistema español, cuyo productor alemán Rudolf Otto Grokenberger huyó luego de filmar sólo una de las seis semanas previstas de rodaje. Para colmo, sus socios argentinos firmaron todo y nada tienen... Las 60 latas son dos semanas de salario... pero peor era nada... Un acuerdo entre las partes (el equipo técnico estafado por un lado, y el señor Martín Rejtman –víctima también aunque responsable–, por la productora Linterna Verde S.A.) suscripto también por el SICA da cuenta de que la empresa deudora se compromete a realizar los trámites necesarios para que la venta del material depositado en garantía (por un valor aproximado de 200.000 australes) se haga de conformidad con la legislación vigente, si en el término de sesenta días no se hace efectiva la deuda con el personal técnico. Vencido el plazo, SICA o los integrantes de la frustrada filmación podrán comercializar las latas. [“Prometió, huyó y lo buscamos”, boletín nº 26 del SICA, noviembre 1988].
El productor alemán Rudolf Otto Grokenberger, viajó
a New York, dejando plantado a todo un equipo técnico de 28 personas. Según sus
socios argentinos (los que firmaron todo y no tienen nada), dicen haberlo
ubicado telefónicamente en esa ciudad, afirman que se ha desentendido
totalmente de sus obligaciones de productor. Linterna Verde S.A., además, no
tiene con qué afrontar lo que resta de producción (llevaban filmados sólo siete
días). Hasta el presente, nuestros compañeros afectados a esa filmación, han
cobrado la semana pertinente. La Comisión Directiva se ha dirigido al Instituto
Nacional de Cinematografía (INC), al Ministerio del Interior y al Ministerio de
Relaciones Exteriores, a los efectos de indagar sobre las responsabilidades
emergentes del caso. Mientras esto se suscita, reflexionemos: La Constitución
Nacional es amplia y generosa. En parte de su preámbulo se lee... “promover el
bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para
nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el
suelo argentino...”. Nos preguntamos
¿sobre qué reglamentaciones se asegura que no ocurra lo contrario? Es decir que
haya extranjeros que se sirvan del país, perjudicando a sus propios habitantes,
en especial a los trabajadores. – Jorge Ventura Por Comisión Directiva. [“Si te
he visto no me acuerdo”, boletín nº 26 del SICA, noviembre 1988].
Rejtman recuerda fugazmente su traumática
experiencia inaugural como director de largometrajes: una película llamada Sistema
español, con Rosario Bléfari –la misma actriz principal de Silvia Prieto–
como protagonista. El productor era un alemán de Munich llamado Otto
Grokenberger, un tipo alto y simpático que acababa de producir Bajo el peso
de la ley, la tercera película de Jim Jarmush. Rejtman, a los ¿cuántos?
¿27? ¿28 años?, tocaba el cielo con las manos. Un día –acababan de completar la
primera semana de rodaje, Otto estaba chocho con la carne argentina– van a
buscarlo al apart de Suipacha y Arroyo donde estaba alojado y descubren que se
hizo humo, dejando como único rastro una camisa blanca en el armario de su
suite (el relato del episodio, con algunas pintorescas derivaciones religiosas,
aparece en las 34 historias que Rejtman escribió para Un libro sobre
Kuitca). [“La importancia de llamarse Silvia Prieto”, por Alan Pauls, en Radar,
suplemento de Página/12, 23.5.1999].
Sistema español
Argentina / RFA, 1988
35mm / EastmanColor
EQ CP: Linterna Verde
SA / Grokenberger Filmproduktion (Munich, Baviera). P: Otto Grokenberger. PE:
Juan Bucich. JP: Gerardo Millone. D: Martín Rejtman. AD: Cristian Pauls. AYD: Patricia
Oyuela. PZ: Roberto. G: Martín Rejtman. F, CM: Marcelo Camorino. FQ:
Alejandro Fernández Mouján. ACM:
Gabriel Desiderio. FF: Alicia
Schemper. JR: Jorge Fernández. R: Aniano Arana
Amarilla, Juan Fernández, Raúl Ormello y Juan Carlos Saavedra. E: Horacio Pigozzi. V: Patricia Pernía. MQ: Laura Fortini. S: Steve. LOC: BA. FR: iniciado el
17.10.1988, interrumpido tras la jornada del 25.10.1988.
I&P Rosario Bléfari, Cecilia Moure, Cecilia
Biagini, Nicolás Scarpino, Inés Ulanovsky.
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