PERFILES
César
Tiempo
Nacido en una ciudad cuya denominación actual es Dnipró, Israel Zeitlin Porter (Ekaterínoslav, Ucrania, 3.3.1906 / Buenos Aires, 24.10.1980) llegó a la Argentina el 12.12.1906, esto es, cuando apenas sumaba nueve meses y pocos días de edad. Sus padres, Gregorio Zeitlin y Anna Rebecca Porter, escapaban de la persecución contra judíos y estudiantes que azotó a los rusos entre 1903 y 1906: con ellos viajaron otros cinco hermanos varones, lo cual dio origen a una vasta parentela nacida en la Argentina, tanto en Buenos Aires cuanto en Entre Ríos, provincia en la que algunos de ellos se afincaron. Los Zeitlin pronto castellanizaron su apellido a Tiempo (“zeit”), y los miembros que cobraron mayor notoriedad resultaron:
• David Tiempo, su hermano, escritor, de fugaz paso por el cine como
guionista de La verdadera victoria.
• Manuel Gleyzer (1898-1966), un primo, editor de libros, titular de la
prestigiosa Editorial Gleyzer en la que Israel tuvo su primer empleo formal.
• Julio Porter (1916-1979), un primo, escritor, productor, director de
radio, cine, teatro y televisión, letrista de innumerables canciones, de
maratónica carrera repartida entre la Argentina y México.
• Darío Castel, otro primo (hermano de Julio Porter), popular
periodista, locutor y ejecutivo radiofónico y televisivo.
• Liliana Porter (n. 1941), una sobrina, hija de Julio, artista
plástica de renombre mundial.
• Santiago Porter, un sobrino-nieto de Julio, fotógrafo.
César ejerció el periodismo, a sus 18 años fundó la revista Sancho Panza y escribió poesía (Libro para la pausa del sábado, 1931, “poemas hebreo-argentinos”), novela, teatro, radio, canciones y ensayos, en ocasiones utilizando el pseudónimo Clara Beter. Con Pedro Juan Vignale organizó la Exposición de la actual poesía argentina, antología que incluía obras de 46 escritores y que fue publicada en 1927 por la editorial Minerva. Sin embargo, su producción más voluminosa se registra en el cine, con 37 títulos. A ese medio lo acercó su primo Julio Porter, quien desde poco antes venía colaborando con un jovencito brillante y audaz llamado Carlos Hugo Christensen, con quien Tiempo estableció de inmediato una afinidad intelectual traducida en 13 largometrajes, gran parte de ellos producidos por Lumiton, entre los que se encuentran sus trabajos más logrados y también los más prescindibles. Otros directores con los supo trabajar fueron Ber Ciani en 3 títulos y Porter y Carreras en 2.
De esa vasta producción sólo cuatro son historias especialmente escritas para el cine, y las más flojas, apenas vehículos para sus respectivas estrellas: El canto del cisne no es otra cosa que una versión degradada de Safo que, aunque prolija, carece del fuego de la pasión sexual que animaba aquel film. Los tres siguientes no contribuyeron en absoluto a la mayor fama o popularidad de Pepe Arias, el cantor de tangos Roberto Quiroga y Enrique Serrano. Este último protagonizó Martín Pescador, que Tiempo escribió con su colega Arturo Cerretani, pese a lo cual la historia que cuenta deja muchos cabos sueltos: ese argumento tiene como protagonista a un “artista de la jurisprudencia”, en realidad un oscuro gestor, un buscavidas que anda a la pesca de la oportunidad de ganar algún dinero para mejor criar a su hijito; sin embargo, un dato encontrado al azar en las carteleras de los diarios permite introducir una sombra de sospecha acerca de su verdadero origen, ya que en su edición del jueves 1.4.1926, sección Rosario, La Nación informa que el cine Belgrano de esa ciudad exhibía un film titulado Martín pescador, abogado.
El resto, y dejando a un lado ocasionales intervenciones como actor, empresario, productor y hasta testimoniante, lo configuran adaptaciones de comedias teatrales y de cuentos y novelas, en ambos casos de los más variados orígenes. En este sector de su obra destacan su primer trabajo, Safo, que adapta con inteligencia el dramita menor de Daudet; la producción chilena La dama de la muerte, versión de uno de los relatos de Stevenson (The suicide club) que integran su recopilación The new arabian nights (1878), cuyo resultado, sin embargo, no responde temáticamente a ninguna de las tres historias que integran el libro original y cuentan una diversa que, eso sí, transcurre en la ciudad de Londres y respeta la atmósfera que impregna a sus personajes; El ángel desnudo, que, a pesar de que traiciona el espíritu y la letra de Schnitzler, permanece como un film notable para su época, menos por su consagrada audacia que por la complejidad de las relaciones que entrelaza; Los pulpos, especie de lado B de Safo, de una explicitez sexual aún mayor; y, en especial, La muerte camina en la lluvia, inmejorable adaptación de la novela policial de Steeman. Por otros motivos también merecen ser señalados La pequeña señora de Pérez, comedia de ritmo sostenido y diálogos ingeniosos; El hombre que amé, respetuosa inmersión en el género fantástico; y Los verdes paraísos, rara versión de un cuento de Horacio Quiroga y segundo –luego del clásico Prisioneros de la tierra de Soffici– en recurrir a sus textos.
Desde finales de los 40, cuando Christensen emigra, comenzó a colaborar en todo tipo de propuesta sin que le importara demasiado su calidad: deviene un guionista profesional en la primera acepción del término, tendiendo a la retórica y por ende a desatender el valor del silencio. Los tres últimos los escribió con Ulyses Petit de Murat, otro profesional alguna vez prestigioso pero también él en sus tramos finales dedicado a producciones bastardas. Una absoluta rareza en su trayectoria es Fronteras de sangre, título local de un documental israelí cuyos datos de origen no han podido ser establecidos, estrenado el 6.5.1957 en el teatro Buenos Aires distribuido por Films Mundiales de la Argentina SRL en versión doblada al castellano e intervenido con un comentario escrito por Tiempo y con el testimonio de un soldado israelí nacido en la Argentina.
También escribió teatro, con picos de calidad y popularidad en Pan criollo (1937) y El lustrador de manzanas (1957), y algo, muy poco, de TV, registrándose su debut con el ciclo Guárdeme el secreto, escrito con Máximo Dana, puesto en escena por Esteban Serrador, producido por Blackie e interpretado por Jorge Salcedo, Edda Vermond y Miguel Ligero, que el Canal 7 emitió desde el 12.11.1959 los jueves a las 21 con el auspicio de Distra SA para su balanza de baño Eiffel. Entre sus libros publicados destaca Florencio Parravicini (1971), para el Centro Editor de América Latina SA en su colección “La Historia Popular –Vida y milagros de nuestro pueblo–”. Por otra parte, en un engendro del Demonio titulado Casanegra (1999), Carlos Lozano Dana le rinde algo así como un homenaje o agradecimiento al incluir su nombre en los créditos finales, en un listado en el que también figura una treintena de cineastas y escritores de prestigio mundial.
Hermosilla del Fresno
FILMOGRAFIA
[¡¡Warning!!:
A pesar de lo que (des)informa la IMDb, CT no tuvo participación alguna en La
verdadera victoria (ese Tiempo fue su hermano David) y El baño de
Afrodita, ni mucho menos en la bizarra versión de Safo en clave
homosexual alegremente perpetrada por Goyo Anchou]
1940-1944: Safo –Historia de
una pasión– (Carlos Hugo Christensen, 1943: G con Julio Porter, sobre la novela Sapho de Alphonse Daudet), La pequeña señora
de Pérez (Christensen, 1943: G con Julio Porter, sobre una pieza teatral de István
Békeffy), Se rematan ilusiones (Mario C. Lugones,
1943-1944: CT sólo escribió la letra de la Canción de la juventud, con música de Enrique Delfino), El canto del cisne (Christensen, 1944: ARGM y G) y Las seis suegras de Barba Azul
(Christensen, 1944: ARGM y G).
1945-1949: La señora de Pérez se divorcia (Christensen, 1945: G, sobre la pieza teatral Divorçons! de Victorien Sardou con la colaboración de Emile de
Najac) – Chile: La dama de la
muerte (idem, Christensen, 1945: G, sobre el cuento
The suicide club de
Robert Louis Stevenson) – Argentina: Adán y la serpiente (Christensen, 1946: G, sobre la pieza teatral La dama bianca de Aldo De Benedetti y Guglielmo Zorzi) y El ángel desnudo (Christensen, 1946: G,
sobre el relato Fräulein Else de
Arthur Schnitzler) – Chile: La dama de las camelias (José Bohr, 1946:
G, sobre la novela La dame aux camélias de Alexandre Dumas fils)
y El
último guapo (idem, Lugones, 1946: G, sobre el sainete teatral Es mi hombre de Carlos Arniches) – Argentina: Con el Diablo en el cuerpo (Christensen, 1946-1947: G,
sobre argumento de Giovanni Cenzato), Los verdes paraísos (Christensen, 1947: G,
sobre el cuento Su ausencia de
Horacio Quiroga), El hombre que amé
(Alberto de Zavalía, 1947: G,
sobre el cuento Le retour de Lazaro
de Guy Endore), Los pulpos (Christensen, 1947: G, sobre la novela de Marcelo Peyret), Al marido hay que seguirlo (Augusto
César Vatteone, 1948: G, sobre la pieza teatral ¡Al marido hay que seguirlo! de Tito Insausti y Arnaldo Malfatti), La muerte camina en la lluvia
(Christensen, 1948: G con Christensen, sobre la novela Assassinats dans la brouillard de S. A. Steeman), Pasaporte a Río (Daniel Tinayre, 1948: G
con Luis Saslavsky y Tinayre, sobre argumento de Saslavsky) y Otra cosa es con guitarra (Ber Ciani,
1948-1949: ARGM y G) – Italia: Barriera a settentrioni
(Luis Trenker, 1949: sólo actor).
1950-1954: Martín Pescador –Biografía de un ilustre desconocido– (Ber Ciani, 1950: ARGM y G con Arturo Cerretani), Donde comienzan los pantanos (Ber Ciani, 1951: G, sobre adaptación de Eliseo Montaine y José Dominianni del cuento de Elbio Bernardez Jacques), El muerto es un vivo (Yago Blass, 1951: G con Abel Santa Cruz y Julio Porter, sobre un apólogo de Tirso de Molina), Paraíso robado (Arturo Pimentel, 1951: G con Christensen, sobre la pieza teatral Trois garçons une fille de Roger-Ferdinand), Misión en Buenos Aires / Misión extravagante (Ricardo Gascón, A/E, 1952: G con Roberto Socol y Oscar Magdalena, sobre la novela Misión extravagante de Carmen Montero) y El festín de Satanás (Ralph Pappier, 1954-1955: sólo director de producción).
1955-1959: Los hampones (Alberto D’Aversa, 1955: CT era socio de Nino Persello en la empresa
Productores Argentinos Asociados Cóndor Films SRL, que concretó apenas éste, escrito
por Sergio Leonardo) y La sombra de Safo (Julio Porter, 1956: G de José María Fernández Unsain y Alfredo Ruanova,
con escenas y diálogos complementarios de CT, sobre los personajes creados por
Alphonse Daudet para su novela Sapho)
– México:
Rebelde sin casa (Benito Alazraki, 1957: G de Pancho Córdova, sobre la
versión de CT, Santa Cruz y Porter del apólogo de Tirso de Molina, esto es, una
nueva versión de El muerto es un vivo, sólo que ahora CT no figura
acreditado).
1960 hasta el fin: Esta tierra es mía (Hugo del Carril, 1960: sólo actor, “Kañuk”, acreditado 7º), Amorina (Carril, 1960: G, sobre la pieza teatral de Eduardo Borrás), Operación “G” (Ralph Pappier, 1961: G de Oscar Cimorelli Quiroga con la colaboración no acreditada de Carlos Ferreira y con diálogos adicionales de CT, tampoco acreditado), Crónica de un día triste (José Raggi y Tadeo Bortnowski, 1965, corto: sólo testimoniante), Deliciosamente amoral (Porter, 1968: G de Porter y CT, sobre la pieza teatral Alô 36-5499 de Abílio Pereira de Almeida), Proceso a la infamia (Alejandro Doria, 1974: G de Ulyses Petit de Murat y CT, sobre argumento de Dominianni), Las procesadas (Enrique Carreras, 1974: G de Petit de Murat y CT, sobre argumento de Dominianni) y No hay que aflojarle a la vida (Carreras, 1975: G de Petit de Murat y CT, sobre argumento de Salvador Valverde Calvo).
No hay comentarios:
Publicar un comentario